Capitulo 3.

Al día siguiente Naruto se levantó temprano para traerle algo de comida al pequeño gato, paso por la veterinaria de Inuzuka con el dinero suficiente para comprar todo lo que necesitaba para su nuevo inquilino. *1

Entro a la tienda silenciosamente, tomo las cosas que necesitaba y se dirigió al mostrador, ahí se encontraba Hana, quien sin prestar atención de quien era solo guardó todo en una gran bolsa que mostraba que era de su clínica y le dio el precio. Naruto estaba muy ansioso de lo que podía pensar del si se tardaba mucho en pagarle. ¿Qué pasaba si creía que en realidad era un ladrón? ¿y si pensaba que le haría daño?

En ese momento Naruto ya estaba empezando a tardarse un poco, por lo que Hana volteo a ver al rubio, el cual estaba temblando como perro mojado en invierno, lo que preocupó a la joven que se quedó observándolo con sus afilados ojos. Aunque esto no hizo nada más que empeorar la situación para él, pues la fija mirada de la Inuzuka lo hizo sentir peor, empezó a tener unas fuertes náuseas y sentía como si en cualquier momento fuera a desmayarse. Todo esto causo que su monedero de rana se callera al suelo y todo su dinero, la mayoría de este siendo monedas, se soltara por todo el suelo.

Naruto no podía sentirse peor, deseaba nunca haberse acercado a esa tienda, se agachó para recoger todo mientras sentía como su corazón quería salirse de su pecho, era como una extraña, pero a la vez dolorosa presión.

Al ver lo mal que estaba, Hana se acercó para ayudarle a recoger el dinero, pero esto solo asusto al pequeño quien maldecía internamente pensando que le iba a robar el dinero y le correría de la tienda, arrepintiéndose aún más si es que era posible de haber ido ahí, pero fuera de sus apresuradas predicciones, la joven le devolvió el monedero con todo su dinero dentro mientras sonreía.

- Hey rubio, ¿ya has desayunado? – Preguntó Hana con curiosidad inclinando levemente su cabeza mientras veía con curiosidad a Naruto, haciendo que este piense en un gran perro, aunque se quedó callado, no creía que fuera a insistir más si no hablaba.

- Te vez algo pálido y ya es mi hora del almuerzo, ¿Qué te parece si vienes conmigo a un lugar? ¡estoy segura de que te gustará! – Insistió la Inuzuka, que, aunque no quería parecer alguien molesto, realmente quería que este aceptara porque no se veía muy bien y estaba preocupada, pero esto generó una gran curiosidad en el rubio, quien aún temeroso de lo que esta le pudiera hacer finalmente decidió aceptar, después de todo no parecía mala persona.

- E-está bien – contestó tímidamente el rubio, si no hubiera sido por el buen oído de Inuzuka probablemente esta no lo hubiera escuchado. Naruto se acercó al mostrador y en él contó el dinero para que no volviera a pasar lo de antes, le pago todo a Hana, tomó la bolsa de compras y la siguió, ella puso un cartel que decía que estaría fuera por un momento y emprendieron el corto viaje hacia el lugar de comida.

El camino le parecía muy conocido a Naruto, pero lo dejó de lado pues habían muchos puestos de comida en ese lugar, sin embargo sus sospechas estaban en lo cierto, se habían dirigido hacia Ichiraku ramen. El dueño del local los saludo alegremente cuando entraron al puesto, dándose cuenta de que su rubio favorito había entrado junto a Hana, el viejo tenía mucha curiosidad así que no pudo evitarlo y preguntó.

- Hey Naruto, ¿tienes una nueva amiga? – Teuchi estaba bastante emocionado de que su respuesta fuera positiva, después de todo no siempre (en realidad nunca) venia el rubio con algún amigo que no fuera Iruka o el viejo Hokage, aunque estos eran más como familia que amigos.

- Y-yo no l-lo sé pero s-si ella qui-quiere aunque no di-digo que l-lo haga, solo… - balbuceo nervioso el rubio, realmente no le molestaría si ella quisiera ser su amiga, pero no sabía cómo se hacían los amigos. ¿tenía que preguntarle si quería ser su amigo? Y si esto era así, ¿Cuándo debía de hacerlo? ¿no la había conocido demasiado rápido como para ser amigos ya? ¿Qué pasaba si no lo había llevado a la tienda porque ella quería? ¿Qué debía de hacer en ese momento? Esa y más preguntas se removían en el cerebro del rubio causando un revoltijo en sus pensamientos dejándolo aún más confundido que antes.

El viejo notó sus nervios y no logró evitar soltar una risita - ¿Por qué estas tan tímido ahora Naruto? Ustedes 2 son buenas personas, seguro que en algún momento podrán ser amigos – Afirmó completamente seguro de sí mismo mientras veía a Hana, quien había permanecido callada y observando todo lo que pasaba con una pequeña sonrisa.

El ambiente cada vez se volvía más cálido por lo que dijo Teuchi, Naruto ciegamente confiaba en el como otro abuelo, por lo que se puso a pensar lo que había sucedido y se dio cuenta de que habían muy altas probabilidades de que ella fuera amable con él porque quisiera ser su amigo, después de todo que necesidad tenía el viejo de mentirle y si Hana fuera como las demás personas que lo odian solo lo habría fulminado con su atemorizante y molesta mirada, pero ella solo lo había ayudado, estos pensamientos hicieron que el rubio se relajara finalmente.

- Por cierto, ¿Cuáles son sus pedidos? Se me olvidó preguntarles por la emoción del momento – Preguntó el anciano con una suave sonrisa, además de algo de torpeza.

- ¡Yo quiero 2 cuencos de ramen con carne de cerdo! – Exclamó Naruto con su emoción habitual, cosa que secretamente sorprendió a Teuchi pues hacía bastante tiempo que este había dejado de actuar de esa manera tan alegre, aunque también le hizo sentir satisfacción y felicidad.

- Yo también quiero 2 de cerdo – dijo Hana, haciendo que el viejo comenzara a cocinar velozmente los pedidos con ayuda de su hija.

-Entonces, ¿Adoptaste a un gato? – pregunto la Inuzuka intentando comenzar una conversación con Naruto, quien la miró para después comenzar a hablar más tranquilamente.

-Si… en realidad creo que no, me lo encontré en la calle y alguien lo había dañado, entonces pensé que no había algo que pudiese merecer estar en esa situación así que decidí llevarlo a casa pero solo hasta que se cure, así que creo que no lo adopte pero lo estoy cuidando… - Respondió rápidamente el rubio mientras se enredaba con sus palabras, aunque él ya había entrado en "confianza" con la joven, eso no significaba que estuviera seguro de que estuviera en buenos términos con el felino así que no estaba seguro de que debía responder.

Naruto estaba viendo de lado con un pequeño sonrojo por los nervios, había pasado mucho tiempo desde que hablaba con alguien que no fuera Iruka, el anciano y los dueños del local, por lo tanto se había desacostumbrado un poco, aunque admitía que era algo bastante agradable, pero los gestos del Uzumaki le causaron gracia y hasta ternura, le recordaban a un pequeño cachorro conociendo a alguien nuevo. – Mencionaste que lo hirieron, ¿Qué daños crees que tenga? – cuestiono al rubio con clara curiosidad, aunque los gatos no fueran su especialidad ni le gustaran, aun así sentía preocupación hacia ellos, después de todo ellos también eran animales.

-Oh… en realidad no estoy muy seguro, pero estaba cojeando así que quizás se fracturo una pata – Mientras decía esto Ayame alegremente llego con los cuencos de ramen en una bandeja que repartió a los clientes, para después con una sonrisa saludarlos, ella también estaba feliz de ver que su rubio favorito estaba haciendo amigos nuevos.

- ¡Hey Naruto! Cuando termines tengo algo que quiero darte, bueno solo si quieres llevártelo… ¡pero aun así creo que te ayudara bastante! – dijo Ayame, quien después se fue a ayudar a su padre nuevamente dejando a Naruto ansioso por saber que era lo que le quería dar.

Después de la breve interrupción, rápidamente comieron el ramen mientras estaba aun caliente, pero siguieron compartiendo cortos diálogos. -Bueno, ¿Qué te parece si te acompaño a tu casa para ver como esta el gato y así dejas las cosas que llevas? – Propuso la joven Inuzuka que después continúo comiendo mientras esperaba una respuesta.

Naruto lo pensó seriamente por un tiempo, el estaba empezando a creer que ella era una buena persona, después de todo ¿Cómo podría el viejo creer que es amigo de alguien si cree que es una persona mala? – Claro, está bien – contestó mientras terminaba de comer, al ver esto, Ayame regreso y se llevo sus platos, cada quien pago su parte y el rubio la siguió.

Al llegar al lugar se dio cuenta de que era como una especie de huerto, con varias plantas de muchas cosas como tomate, cebolla, pimientos, ¿zanahorias? No estaba seguro, habían plantas que él no sabía de qué eran. -Mira aquí esta lo que te quiero dar – Dijo Ayame mientras señalaba una pila de macetas, algunas herramientas de jardinería, algunas semillas y sacos de tierra.

-Realmente solo se plantar unas cuantas cosas así que te recomiendo ir a la biblioteca por un libro sobre esto, ¡Así podrás comer mas saludable! Puedes venir cuando quieras al restaurante, pero comer todos esos rámenes instantáneos te hará mal, te quedaras así de bajito y no tendrás fuerzas para convertirte en Hokage, además de que no tendrás problemas…. Puedes llevártelos cuando quieras – Dijo emocionada, aunque con un toque oculto de tristeza. Naruto lo pensó un momento, de hecho era una buena idea, ¿Por qué no?

- Claro, esta bien Ayame, me lo llevare después de la academia – contestó el rubio con una grande y brillante sonrisa que causo que Ayame quisiera llorar, ¿hacia cuando no lo había visto sonreír así?

-Ten un buen día Naruto, te veo luego – se despidió Ayame mientras veía como se iban, se quedó ahí un momento, pensando, pero rápidamente se recompuso y volvió a trabajar, ese día había empezado bastante bien.

En la salida el rubio se reencontró con Hana, quien a pesar de verle con curiosidad de saber de qué habían hablado, no se entrometió y tomaron un camino corto a la casa de este, el camino fue silencioso pero no fue incomodo, ambos parecían haber empezado a forjar una amistad.

Naruto entro y acomodo los cuencos que había comprado para el felino, los llenó de comida y agua respectivamente y trató de acomodar un poco antes de dejar entrar a Hana, le daba un poco de pena que ella viera su casa llena de basura. -Listo ya puedes entrar – dijo mientras abría la puerta, permitiendo que ella entrara al pequeño y vacío apartamento, se dirigieron a la habitación, que solo tenia una cama, una mesita de noche y un armario, tenia un poco de basura pero estaba bien. En la cama yacía un pequeño animalito con una venda en su pata, la joven se acerco para inspeccionarlo, si bien no podría saber que hueso exactamente estaba dañado ni como curarlo al no estar especializada en ello y seguir formándose para ser veterinaria, al menos sabría que tenía. Después de un tiempo finalmente se dio cuenta de que era lo que este tenía, aunque el gato había empezado a gruñirle, seguramente por su olor a perro, por lo que rápidamente se alejó.

-Tiene el hueso roto, pero sanara bien porque es un gato joven, te recomiendo llevarlo lo mas pronto a la clínica para desparasitarlo, vacunarlo y curar debidamente su pata – Afirmó con seriedad la Inuzuka, pero se le paso rápido, puso su mano en la cabeza del rubio con calidez y lo despeino mientras se despedía, esto ocasionó un gran sonrojo en Naruto por la vergüenza, pero aun así tenía una agradable sensación de calidez en su pecho, se sentía bastante feliz.

El minino se le quedo viendo por un rato, pero después soltó un maullido, llamando la atención del aturdido rubio, se quedaron viendo fijamente por un rato, uno tratando de transmitir lo que quería mientras el otro intentaba entender. Después de un momento el Uzumaki se dio cuenta de lo que quería, sujetó al frágil animal y lo llevo frente a su plato de comida, el cual rápidamente empezó a comer. – Vaya, parece que tenías hambre – dijo sorprendido el rubio al ver como el animalito devoraba su plato de comida, aunque esto hacia que una punzada en su pecho le molestara. ¿Hacia cuanto tiempo no comía nada?

El gato dejó de comer y se acerco lentamente a Naruto, un suave ronroneo era generado por su peludo cuerpo, se sentó de manera en que no lastimaba su pata y lo vio fijamente. De nuevo, el felino intentaba entregar su mensaje y el recibirlo, aunque esta vez fue más rápido.

Naruto acerco su mano a la cabeza de Sphinx y comenzó a acariciarle, el gato soltó un maullido y recostó su cabeza en la mano del rubio mientras cerraba los ojos y seguía ronroneando, después de un momento dejo de acariciarlo, por lo que este abrió los ojos y acercó su hocico a la mano del Uzumaki, empezando a bañar la mano de este, para después empezar a morderla y succionar. Esto era un poco raro, estaba pensando en preguntarle acerca de esta extraña conducta a Hana cuando fuera a la cita médica.

El pequeño felino se detuvo después de un momento, pareciendo algo somnoliento, por lo que Naruto lo dejó en la cama para que durmiera, revisó la hora y se dio cuenta de que estaba por llegar tarde, se había distraído demasiado. – Me voy Sphinx, descansa… vuelvo por ti para llevarte al veterinario en un rato – dijo este mientras apreciaba un poco al morroño*2

- grrmiau – se despidió el adormilado gatito, generando una sonrisa en Naruto, aunque también unas terribles ganas de llorar, nadie antes se había despedido de él cuando salía de casa, ese día iba completamente bien, no parecía que nada pudiera arruinarlo.


Adivinen quien tiene asistente…

Efectivamente ¡Yo! Bueno no es asistente, es mi esclava personal a quien obligo en contra de su voluntad a editar mis capítulos.

Bueno ya, fuera de bromas es mi mejor amiga (si, tengo amigos, solo 1 pero para mí está completamente bien) que como es tan linda y buena persona accedió a editar mis capítulos con su computadora heredada y desconchinflada.

En fin, perdón si el capítulo se les hizo aburrido o poco interesante, pero estaba bastante enfocada en como Naruto iba a ganar confianza de la gente y para hacer amigos, también la inocencia que tiene confiando excesivamente en su gente cercana (pero ellos son buenas personas así que no le harán daño). Nuevamente aclaro que en este fanfic Naruto no tendrá pareja eh aviso, también que no tendrá final bonito (¿esto cuenta como spoiler?) y cosas así, Hana y Naruto serán AMIGOS y nada más, no se vayan a hacer pensamientos raros que el shota no me agrada.

Estoy bastante feliz, llegue a 2341 palabras, casi fueron 2500. ((((Esto fue antes de la edición))))

Umm… gracias por tu comentario "Manu" perdón si no lo respondí pero la verdad es que no se como se hace eso xd, pero bueno aun así te diré esto, planeo usar para algo importante a Konan en esta historia, de hecho junto a los que ya se vieron (Iruka, El anciano Hokage, Los dueños de Ichiraku, Hana y Sphinx) ella va a ser muy importante con la historia porque….

ALERTA SPOILER ALERTA SPOILER ALERTA SPOILER SI NO QUIERES SPOILEARTE DEJA DE LEER ALERTA SPOILER ALERTA SPOILER ALERTA SPOILER bueno ya les avisé, no se si cuente realmente como spoiler pero aun así, soy mala pero no tanto.

Porque ambos tendrán algo en común, bueno varias cosas y no serán bonitas.

*1—Soy muy mala XD

*2—se refiere a gato


ay! pero miren que bonito me lo dejo mi amiga, se ve muy bien.