ONE PIECE ES PROPIEDAD DE EICHIRO ODA.


Él tenía un corazón... procuré ser cuidadoso y comprometerme a jamás romperselo…. En este momento, me viene a la mente que también tiene 32 dientes… ¡Y quiero reventarlos todos!


Lindbergh apenas podía respirar: tal como sospechó, las cosas no iban bien.


Dejó el simposio en París porque se le hacía raro que cada vez que llamaba a su pareja, este parecía muy alterado. Le preguntaba una y otra vez si le pasaba algo, él solo respondía que eran la presiones del trabajo, lo cotidiano… ¡está mintiendo! le dijo su voz interior dice que todo está normal para no preocuparte

Así, pese a las protestas de sus colegas y demás compañeros; tomó el primer vuelo para regresar y cerciorarse que todo estaba bien. Si solo era su paranoia, pidió que lograrán retrasar su presentación. Si no, con toda la pena, lo haría hasta el siguiente evento…

Afortunadamente encontró un vuelo que salió de inmediato. Llegó al oscurecer el día. Desvelado, cansado y hambriento, pero llegó. Sin embargo, parecía que todos los taxis de la ciudad estaban ocupados, tuvo que esperar hora y media para poder abordar uno que lo llevara a casa.

Sonrió al pisar la entrada del edificio, descubrió que el ascensor no servía, por lo que subió 8 pisos arrastrando su equipaje. Suspiró aliviado, trató de calmar sus nervios que estuvieron a punto de reventar. Número 7-14, su dulce hogar... Coloco la llave en la cerradura, le pareció extraño que la puerta no tuviera seguro; tal vez Coby se había tomado el día libre y se encontrará dentro…¡o quizás no!

Alarmado, entró sin hacer ruido, por si las dudas, fue directo al escritorio que está pegado a la ventana. De unos de sus cajones extrajo un pequeño contenedor que resguardaba una de las armas reglamentarias que Coby guardaba para su protección. En eso se percató que la conexión del Wi-fi estaba desenchufada… reviso la computadora: el servidor estaba muerto ¡Por eso no se conectó a Skype ! ¿ Por qué Coby ? Le prometió que mantendrían comunicación… a todo esto ¿Por qué nunca podía tener una respuesta coherente cuando le reclamó que no había realizado las videollamadas que acordaron?

De repente, escuchó una risa…la sangre se le heló… ¡un loco se coló! ¿O su mente cansada le jugó una mala pasada? Provenía del baño… se olvidó del arma y con paso lento, pausado en extremo, fue hacia allá.

Mientras lo hacía, vió de reojo el lavaplatos ¡eran muchos! Coby era demasiado pulcro, en cuanto terminaba de usarlos,los lavaba de inmediato… ¿Habría invitado a Helmeppo y algunos otros policías a cenar? Era común que de vez en cuando se turnaran a jugar poker, un día a la semana en sus respectivas casas. Pero, si hiciera un cálculo rápido, ellos habrían venido la semana antepasada … esta vez le tocaría a Smoker ser el anfitrión,a menos que algo se le hubiera atravesado y repitieran la velada aquí…¡En fin! ¡Divagaba! Ya había llegado al baño.

Puso su oído sobre la puerta, volvió a escuchar esa risa con demasiado tono infantil... y sin temor a equivocarse supo de quién era... Tampoco tenía puesto el seguro, así que solo giro el pomo suavemente y empujó con el corazón a punto de reventar en su pecho…


Quién sabe cómo, pero se mantenía de pie. El corazón no dejó de funcionar, pero ahora entendía lo que significaba lo que era que se le fuera el alma a los pies:

Coby estaba dentro de la bañera, con la espuma hasta el tope, y a poca distancia, sentado en el inodoro,dándole la espalda (obstruyendo la visión de Coby), alguien estaba besándolo y reconoció al mismísimo Luffy… el hijo de Dragón… ¡su jefe!

Nunca había sido un tipo con tendencia a la ira… era pausado,usaba la lógica, si podía evitaba las confrontaciones…

Pero, en esos momentos¡ le hubiera gustado no haber olvidado de la Pietro Bareta que ocultaban en el escritorio!¡O a lo mejor sí!¡Porque esto iba a ser un baño de sangre!( ja, la ironía)

De sus pocas fuerzas de cordura, dio unos enérgicos golpes a la madera. Y logró el efecto deseado: ambos voltearon sorprendidos hacia él.

- ¡Buenas noches!- esperó que no se notará que se lo estaba llevando el diablo- ¿Interrumpo algo?- se dió el lujo de ser tan sarcástico como fuera posible.


Coby quería que se lo tragara la tierra, el estómago se le hizo del tamaño de un puño ¿¡Lind estaba ahí!? Se frotó los ojos, y no, su visión miope no lo engañaba. Temeroso buscó sus gafas que había dejado en el tanque de agua del inodoro,se las acomodó torpemente… ¡Si era él! ¡con una sonrisa tan maligna!¡Dios! ¿Cómo fue que pasó esto? ¡Para que se hacía! ¡Si lo sabía!¡Y tenía toda la culpa!

Se sintió tan indefenso y estúpido ¿Cómo se le había ocurrido invitar a Luffy a su apartamento? ¡Si se hubieran ido fuera o a un hotel esto no hubiera pasado! Su cuerpo empezó a temblar y sus dientes a castañear.

Con inesperado movimiento, Luffy levantó a Coby, le puso la bata sobre sus hombros y abrigo a Coby lo mejor que pudo.

- Te estás bañando con agua muy caliente, a lo mejor por eso estás así ¡Qué raro! No siento ni una corriente de aire…¡Mira qué pálido estás! ¡Decidido! ¡Desde ahora te bañas con agua un poco más templada! ¡Shishishi!- se rió ante su ocurrencia.

Tanto Coby como Lindbergh se desconcertaron de la reacción del muchacho, pero más por lo que continúo diciendo:

- ¡Oye! ¡Yo te conozco! - señaló a Lind- ¿Acaso no te he visto en la empresa de mi papá?

- soy el ingeniero en jefe del área de nanotecnología- le respondió ecuánime.- te he visto un par de veces...

Coby se aguanto un grito de terror.

- ¿Nano... qué? ¡Shishishi! ¡Suena chistoso! Disculpa, yo no sé nada porque no me interesa hacerme cargo del negocio como todos creen que pasará, Sabo le entiende más¿Lo conoces?¿También trabajas con él?

- Si- Lind agachó la cabeza, la situación se estaba tornando rara - un extraordinario sujeto, se podría decir que es mi amigo.

-¡En serio!¡WOW! ¡Vaya cosa! ¡El mundo es pequeño! ¡Y resulta que también eres muy amigo de mi amado Coby!

- La verdad,- contestó Lind, ante lo cual Coby casi sufre de un infarto- en el tiempo que llevo de … amistad... con Coby, nunca me dijo que ya tenía novio.

- ¡Oh! ¡Bueno!- se sonrojo Luffy e hizo un gesto de vergüenza apretando sus dedos - apenas llevamos dos semanas saliendo, pero, yo siento que somos almas gemelas.- y sin importarle que Coby estuviera mojado, Luffy se le acercó para plantarle un dulce beso en la mejilla.

- aún tienes jabón. Mejor será que que des una última enjuagada.

En el fondo, Coby se sentía horrorizado ¡No podía hablar! ¡La maldita garganta se le había cerrado! ¡La había cagado y en serio! ¿Cómo fue que no pensó que algo así sucedería?

Dejándolo así, Luffy se acercó a Lind y le dijo discretamente:

- mejor que salgamos, es muy tímido y le está afectando que lo estés viendo en la ducha.

- ¡Tienes razón! ¡ Soy imprudente! - le respondió Lind en el mismo tono. Y en voz alta se "disculpó" - siento haber entrado así a tu casa, Coby. Pero como vi la puerta abierta, pensé que un ladrón se había metido y que estabas en problemas…¡Ah! Y el verdadero motivo de mi visita es, por sí ya se te olvidó, que vengo por mis cosas. Mi "apartamento" ya está en condiciones de ser habitado. Agradezco que las hayas guardado hasta mi regreso y con tu permiso voy a recogerlas. Bueno no interrumpo más. Una disculpa por arruinarles la velada. Felicitaciones por tu novio, hacen bonita pareja.

Dicho lo anterior, Lind se dirigió a la recámara como alma en pena.

Coby hizo la seña de que quería decirle algo ¡detenerlo! ¡explicarle! pero Luffy se lo impidió.

- ¡Dejá! Yo lo acompañaré hasta que se lleve sus cosas y lo ayudaré a salir¡ Termina de bañarte!- volvió a besarle.

Cuando Luffy cerró la puerta tras de sí, Coby por fin pudo sacar un fino grito de angustia de su garganta que lo estaba asfixiando y las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. Al dejarse caer salpicó el piso, quitó el tapón de la bañera para que el agua jabonosa se fuera; abrió la llave de la regadera, quería que el agua lo relajara ¡Quería que nada de esto estuviera sucediendo! Trato de tranquilizar su respiración ¡Luffy era tan inocente en todo esto!


A Luffy le extrañaba que algunas cosas de Lind estuvieran acomodadas en los cajones y el armario. Él le explicó que Coby tenía una extraña manía por el orden, que no le gustaba ver todo arrumbado en cajas y maletas, de seguro, y por eso, las acomodó como si fuesen suyas.

Luffy empezó a comentar que tenía razón, su amor era muy meticuloso. Y que a él se le había ocurrido que Coby exigiera sus vacaciones, en esa unidad policiaca en la que trabaja como esclavo, para que coincidiera con su periodo de descanso en la universidad y estar juntos. Por cierto, su abuelo aún trabajaba en la policía y no querían darle la jubilación…A todo esto ¿la playera que traía del Bayer Munich era suya? Porque él solo agarró lo primero que vió, y por lo que sabía Coby era aficionado al Barsa, así que no podía pertenecer a él …

Lind le respondió que sí era suya, pero que podía quedarse con ella. Era algo sin importancia… ¿ por qué demonios sentia la necesidad de no lastimar los sentimientos de ese mocoso idiota, crédulo y despreocupado ? ¿ solo porque era hijo de su jefe?

Lind trataba ocultar su dolor, tratando de sonar sincero y tranquilo a cada duda lacerante que salía de la boca de Luffy. Hizo amago de todas sus fuerzas al ver que Coby se había encargado de borrar toda evidencia de su relación: escondió todas las fotos y cualquier cosa que los señalará su unión sentimental.

Realmente había relegado sus pertenencias a cajas previsionales: libros, maquetas, reconocimientos, papeles, discos, su saxofón y trompeta…

Se apresuró a empacar lo esencial, luego vendría por el resto. El chiste aquí era que Luffy no se diera cuenta…pero… ¿ por qué no gritarle la verdad?cruzó por su mente que era mejor que se cuidara de ese hipócrita canalla que navegaba con bandera de inocencia … ¿ Coby inocente?

¿inocente?¡inocente Cabron! ¡Hijo de la más puta!¡ Cuatro años de relación tirados a la basura! ¡Cuatro años amando a quien resultó un perfecto extraño!¡mentiroso! ¿Cómo había podido? ¡Él no era así!¿O si? ¿En qué se había equivocado? ¡Para qué darle más vueltas! Ya le diría a Dragón y que él tomará cartas en el asunto con respecto a su hijo…

¿A dónde iría? La única opción era la casa de Morley, de seguro no le molestaría ya que se encontraba en Nueva Zelanda… aunque lo mejor era llevar sus pertenencias y regresar a París… porque aún tenía su profesión... y no debía descuidarla… era algo a qué aferrarse en esta locura que estaba viviendo.

Y pensando en que eso era lo mejor, se marchó, de su hasta hace poco "dulce hogar". Agradeció a Luffy que lo ayudara a bajar con sus cachivaches y esperará a que un taxi lo lleve a su "casa".

Luffy lo despidió con una sonrisa y le propuso que alguna vez viniera a cenar, incluiría a Sabo y su prometida ¿sabía que el rubio se casaría en 3 meses? ¡También le diría a Ace! ¡su otro hermano era muy agradable! ¡le caería bien! Ya que había decidido mudarse de una buena vez con Coby, porque ya no podía vivir separado de quién tanto amaba…

¡ Ni qué decir! Con monosílabos le trato de responder… solo atinó a decir que ya se vería más adelante…sin mas el taxi inició su marcha.

Guardó la compostura durante el trayecto. No quería derrumbarse como en las películas melodramáticas, a llorar a mares por el engaño sufrido delante de un extraño ( en este caso, el chófer). Se aguanto...pero, de una cosa estaba seguro: ¡en esta o en la otra vida, ese puto pelo de chicle se la iba a pagar!

Una vez realizado el traslado hasta el otro extremo de la ciudad , de bajar las cajas y maletas, pagar el transporte, buscar la llave extra en la maceta de la izquierda de la reja; abrir el cancel, volver a cargar con todo, buscar en el felpudo la otra llave, abrir la puerta, otra vez llevar las cosas para adentro, cerrar todo, caer casi moribundo en uno de los sofás de la estrambótica estancia del gigante okama… sólo entonces… se permitió dar rienda suelta a pena y desesperación.


Solo habían transcurrido dos horas… no había dormido nada. Solo cerraba los ojos, pero el cansancio, la pesadez y el hecho de estar a punto de llegar a la inanición no habían surtido efecto ¿como es que aún estaba consciente?

Consultó su celular… efectivamente ¡dos malditas horas! Y su corazón despedazado, de la más cruel forma, latía eufórico …¿ sería la antesala de la muerte? ¡No! ¡No era tan afortunado!

El colmo era que tenía 49 correos electrónicos sin abrir, y todos eran del mismo contacto: Monkey D. Dragón.

¡Que mierda! No es algo que pudiera ignorar. Revisó en orden de llegada:

En uno le pedía el motivo de su repentina ausencia; en otro le exigía ( si, estaba remarcado) se comunicará de inmediato; en el que seguía preguntó si algo malo le había sucedido; dos más, que ya estaba muy preocupado; pasado el número 20, no habían podido postergar la presentación que buscará la forma de regresar; en el 35, que la única solución era que él mismo lo reemplazará, así que enviará el proyecto por este correo; ya en el último le mencionaba (con letras mayúsculas y múltiples signos de admiración) que donde estaba el proyecto...y que tenían que hablar muy seriamente cuando el equipo volviera de París.

Ahora si estaba en problemas… de forma oficial, el panorama de su vida se habia tornado negro. La desgracia comienza a perseguirlo, era como esa referencia de la caída de las fichas de dominó… una tras otra…

Cuando dejó Ámsterdam casi aseguraba que la felicidad y buena fortuna no lo abandonarían jamás… conocer a Coby era lo mejor que le había pasado en la vida( ¡por Dios! ¡lo juraba y perjuraba!) Ese americano lo sedujo con su ternura y timidez inusitada. Alivió la inmensa soledad que siempre lo había aquejado desde su natal Hamburgo: un maníaco de la tecnología sin amigos, cuya familia lo evitaba por sus rarezas y encima de eso era un asqueroso "invertido".

Solo y triste se marchó a Holanda, tal vez ahí sería tolerado… o de plano lo seguirán ignorando, pero sin hacerle daño… hasta que sus caminos se cruzaron: una simple desconexión de internet los puso a uno frente al otro. Resultó ser su vecino a quien no veía nunca porque tenía el turno nocturno en la comisaría y que necesitaba comunicarse con sus familiares en Wisconsin… y desde entonces fueron asiduos… se confesaron sentirse a gusto el uno con el otro.

Aunque bastaba el detalle de que Coby aun no quería que nadie a su alrededor enterará de su homosexualidad, con tan solo eso era para dudar un poco, tan siquiera un poquito de que con el no habia futuro. Pero, lo convenció de que por haber sido educado con valores religiosos profundos e inamovibles, debía tenerle paciencia, que no significaba que no deseara seguir con él y compartirlo todo… y ¡Zaz! ¡el muy tonto habia caido! ¡caminaba entre nubes de algodón! ¡se sintió tan amado como nunca lo había experimentado! ¡ Craso error!

Cuando a Coby le ofrecieron la opción de ocupar un lugar en un grupo especial interdisciplinario, que se encargará de diversos crímenes que traspasaran las fronteras entre los países del continente, lo apremió a que no lo dudará ¡era la oportunidad de su vida! ¿Qué pasaría con ellos? ¡Pues, nada! Con todo el amor del mundo se marcharía con él a La Haya… después de todo allí había una empresa a la cual podría acceder sin ninguna dificultad ¿Qué Cómo lo sabía? Porque ya había recibido varias propuestas por parte de los directivos ¿No era genial como las cosas se alineaban en beneficio de su unión?

¡Con mil demonios! ¡De haber sabido…! ¿ cómo podía prever que todo se derrumbaría? Con solo 6 meses de haberse mudado le dio la puñalada trapera más infame que alguien que amas puede darte…¡y lo peor es con quién!

De forma repentina, una idea cruzó por su mente. Busco su iPad en su bolso de viaje, por suerte seguía con la pila suficiente para enviar el proyecto y redactar un escrito donde daba con pelos y señales el verdadero motivo de su ausencia… incluyendo con qué tipo de gente se enreda su hijo. No justificaba haber abandonado su trabajo, pero de eso a nada…¡No! ¡no podía hacerlo! ¡No de esa manera! ¿Por qué? Simple y sencillamente porque su cerebro le recomendó recordar algunas conversaciones con Sabo:

Al parecer, el tal Luffy resultó no tener mucho contacto con su padre desde la más tierna infancia … como que Dragón lo relegaba, ya que el muchacho era de escasas luces y siempre prefería andar a sus aires. No es muy listo en la escuela, prefería vagar… inclusive el abuelo había intervenido imponiendo una educación espartana cuyos resultados fueron nulos… por algún milagro logró graduarse de la educación básica y media superior… y entonces, accedió a una universidad modesta, pero había cambiado tantas veces de carrera, en solo un año, que ya no se sabía si esperar algo de él… así que tanto el progenitor como el abuelo decidieron tirar la toalla y que sea lo que Dios quiera hasta que cumpla los 25...tendría que valerse por sí mismo y ya no sería su problema …

¡Pobre Luffy! Le empezó a dar lástima… ¿ Se dará cuenta cuanto lo menosprecian? ¿ No estaba él en una situación similar cuando decidió no hacerse cargo de la fábrica de galletas artesanales que ha pertenecido a su familia por generaciones? Quizás, por eso, algo en su interior decidió no cargar contra él toda su furia.

Suspirando y siendo atacado por un intenso dolor de cabeza, borró lo escrito. Se limitó a enviar el proyecto...y enseguida empezó a redactar su renuncia. Terminado de escribir las típicas excusas utilizadas por aquellos que deciden dejar su empleo por motivos personales, la envío sin remordimiento alguno.

Coby...si sabias que, en esta vida, pendía de un solo hilo: Tú… ¿ por qué te atreviste a cortarlo sin misericordia? Me dejaste caer al vacío ¡Ya no tengo nada!

- ¡No tengo nada!- se repitió en voz alta-¡Nada!

Dicho lo cual, se desvaneció por completo.


Hola! Soy Monnie's… decidí publicar este fic en nombre de mi hermana, ya que fue uno de los pocos que pudo salvar de sus extintas notas( ¡lo siento, Rosslie!) Se que me dices que fue un accidente, pero debí ser mas cuidadosa con algo tan valioso para ti. Su fic Fuimos amor por el momento no podrá actualizarse por el mismo problema. Y se que las cosas no se han puesto faciles, el dinero siempre sera un factor que cause estragos, mas en una familia como la nuestra. Se que aun vez esta pagina, pues te gustan sus historias y quienes las escriben. Como en casa no hay internet, gracias al saldo del celular me doy cuenta que estas utilizando mi nombre para dejar comentarios. Eso no me enoja, me alegró de que andes por aquí, y coincido con las cosas que pones… sin más, Rosslie, regresa a casa. No es tu culpa lo que paso con tu incapacidad, no por eso dejaremos de quererte . Es la desesperación lo que me hizo hacer publicar esto que tenias guardado. Se que lo entenderás.