Iba decidida, a sus 33 años y después de casi 13 años de matrimonio le notificaría del divorcio a Naruto ¿cómo había llegado a esa resolución? Pues hizo de todo para salvar su matrimonio desde encender la llama entre ellos hasta solicitar una terapia de pareja, pero ¿cómo lograr aquello si estás sola?, Naruto la dejo plantada en cada una de esas oportunidades (cenas, viajes, cumpleaños, terapias, etc.), había dejado pasar muchas cosas, pero lo que realmente le llevó a tomar esta drástica decisión fue que le fallase en asistir al cumpleaños de su hija, ver el rostro decepcionado ellos le entregaron la fuerza para tomar una resolución. Incluso cuando le habló de esto a sus hijos, estos se lo tomaron muy bien, incluso mejor de lo que esperaba, Boruto su hijo mayor le había dicho que debió hacerlo antes, su hija Himawari le costó un poco más aceptar la idea, pero cuando le explicó que a través de esto podría pasar tiempo con su padre (no le quiso decir que era más que nada por obligación de parte de un juez), la animó bastante ambos aceptaron el hecho que su madre también merecía ser feliz y realmente en este matrimonio si es que le podía decir de esa manera, ninguno lo estaba consiguiendo, no creía que Naruto fuese feliz sin ver a sus hijos, sabía que él los amaba quizás en el fondo, pero los amaba.
Hace más de unos dos años que no dormían juntos, estaba segura que ni siquiera se había dado cuenta que había comenzado a trabajar, que junto el último año dinero para próximamente comprar un departamento. También estaba segura que Naruto no se había dado cuenta que se habían ido del hogar que compartían, ese hombre realmente estaba casado con su trabajo no con ella, quizás no la amaba, pero eso ya lo había aceptado, tuvo muchas teorías con respecto a su relación en cómo había fallado, en los errores que ambos cometieron, pero como le indico su psicóloga no sacaba nada con lamentarse.
Fue más complicado decirle a su familia la decisión que había tomado, claramente su padre estuvo enojado con ella por un par de semanas, pero cuando le explicó que más que nada lo hacía por sus hijos, para que aunque fuese por obligación estuviesen con su padre, ya que no quería que terminasen odiando a Naruto, por su lado no existía odio ni nada parecido, ella no lo odiaba al contrario mantenía mucho cariño por él, había aceptado que su relación ya había pasado a otro nivel, aprendió a amarse a sí misma aceptando esta nueva realidad, y realmente la vida era demasiada corta para estar esperando a que ese hombre volviese a verla como antes, además estaba el hecho de que en su trabajo había conocido a otro hombre, solo de pensar en él le hacía sonrojar como una joven enamorada... Toneri Otsuzuki, una gran sonrisa se reflejó en su rostro al pensar en él. No es que hubiese engañado a Naruto, jamás se había besado con ese hombre, pero había una tensión sexual tan grande que cuando le comentó a Toneri que se iba a divorciar de su esposo, este le comentó que la invitaría a una verdadera cita el día en que notificara al Uzumaki, incluso quería más adelante conocer a sus hijos en los últimos años ni Naruto se había atrevido a eso, siendo que eran sus hijos.
Había llegado al edificio donde se encontraba Naruto, ahora se sentía nerviosa su celular comenzó a sonar, al ver la pantalla sonrió era un mensaje de Toneri.
"Ánimo, avísame si necesitas algo puedo pedir permiso e ir a buscarte"
Se sonrojó nuevamente, pensó un momento en Toneri como un caballero y ella como una damisela en peligro, y le respondió que recién había llegado al edificio.
- ¿Hinata?
Se giró asustada al escuchar su nombre, escondió su celular como si fuera algo terrible cuando reconoció a uno de los compañeros de trabajo de Naruto, Shikamaru Nara quien era el vicepresidente de la compañía la mano derecha del Uzumaki, se había enterado por Boruto que él si regresaba a su hogar y que compartía con Shikadai el compañero de su hijo, en fin ahora Naruto sería obligado a juntarse aunque sea un par de fin de semanas al mes con sus hijos, esperaba que todo saliese bien.
- Shikamaru-kun, tanto tiempo ¿cómo estás?
- Bien ¿estás trabajando? - si la mano derecha de Naruto no sabía que estaba trabajando, era obvio que él tampoco.
- Sí, llevo un año trabajando en una empresa en el área de contabilidad, pedí permiso para visitar a Naruto-kun.
- Vaya, Naruto nunca lo comentó.
- Sí, sé que no tiene mucho tiempo, me dijo que no podía ir a comer prometo que seré breve sé que tienen mucho trabajo.
- Ese idiota – la mujer se sorprendió que él hablase así de su esposo – le he dicho miles de veces que vaya con ustedes o que delegue parte de su trabajo – le abrió la puerta y ambos entraron – pero este es su sueño, quiere que todo salga perfecto me da miedo que termine enfermándose.
- Pero así es Naruto-kun, hay que aceptarlo como es – dijo con una sincera sonrisa.
- Tienes razón - apretó el botón para llamar el ascensor - ¿Por qué no le pediste trabajo a Naruto?, podrían haber pasado más tiempo juntos.
- Estoy bien en la empresa, me gustó conocer gente nueva – se sonrojó un poco, cosa que el Nara no pasó desapercibida – estoy bien evaluada, si trabajará con Naruto-kun creo que tampoco lo vería - terminó riendo, era acaso una retorcida broma, el Nara no era tonto al contrario era demasiado inteligente.
- Ya veo – la observó nuevamente, analizó cada detalle de la mujer que tenía a su lado, no mentiría se veía espectacular, recordaba como la había visto la última vez, ¿cuánto había pasado, un año?, no lo recordaba bien, esa Hinata estaba bastante apagada, su ropa era como de una niña, en cambio la mujer a su lado se veía y escuchaba resuelta si bien vestía algo simple una falda negra, blusa blanca y blazer negro típico atuendo de una mujer que trabaja en Tokio incluso observó que llevaba un ligero maquillaje, pobre idiota que tenía por amigo había perdido a su reina, habían llegado al piso - ¿serás muy dura con él?
- No para nada – se puso un poco nerviosa el momento había llegado – dudo que afecte en algo mi visita.
- No lo creas eres muy importante para él - finalizó alejándose de ella.
- Oh - sólo eso pudo decir.
- Eh... ¿Hinata-san? – la mujer observó a la secretaria de Naruto – tanto tiempo, se ve increíble ¿está trabajando?
- Sí, trabajo por el distrito Nakano cerca de la escuela de los niños.
- Pensé que vendría con ellos - comentó un poco desanimada – hace mucho que no vienen por aquí.
- Naruto-kun ¿está disponible?
- Un momento – tomo el teléfono - Naruto-san, Hinata-san ha llegado - escuchó su voz, se oía un poco nerviosa – le diré - Colgó el teléfono - pase Hinata-san la está esperando.
- Gracias Karui-san – sus manos comenzaron a sudar, hacía tanto que no lo veía su estómago dio señales de su nerviosismo, recordó a sus hijos y a Toneri sobre todo la anhelada cita que tendría después de ese día, la fuerza volvió a ella y abrió la puerta, ahí estaba Naruto Uzumaki, lucía más delgado un poco ojeroso, pero le mostró esa sonrisa hermosa que antes le derretía y ahora solo la encontraba simpática, dándose cuenta que solo tenía un inmenso cariño por el rubio - Hola Naruto-kun.
-¡Hinata! - se aceró alegre hacía ella y la abrazó, sorprendiéndola eso sí que no se lo esperaba – que alegría que vinieras – el hombre la observaba detenidamente, su cabello estaba más largo no tenía su clásico flequillo, tenía una partidura en el centro se veía preciosa, recordó las veces en que Shikamaru le decía que fuese a su casa, o que se tomara vacaciones con su familia, aunque quisiese no podía la empresa no había alcanzado su punto de equilibrio, pero gracias al esfuerzo gigante que había puesto los últimos 2 años estaba por conseguirlo, cuando la empresa estuviese andando como un reloj él tomaría su respectivo descanso, lástima que no se podía multiplicar si no dejaría un clon y podría ir a ver a su familia, se fijó en su ropa - ¿Por qué estás vestida así? - Hinata sólo rio, lo cual hizo que él también sonriera, aunque no entendía.
- Es mi ropa de trabajo Naruto-kun.
- ¿Trabajo?, ¿desde cuándo estás trabajando? - realmente ese tipo de preguntas no le sorprendía, es más las esperaba había practicado con Ino-chan su compañera de oficina.
- Llevo 1 año, estoy en la sección de contabilidad en una empresa que fabrica aparatos tecnológicos - respondió tranquila, vio el rostro culposo del hombre – pero no te preocupes, está bien que no lo recuerdes te lo había comentado, pero quizás estabas atendiendo algo importante.
- ¿Y los niños se quedan solos? - preguntó realmente preocupado
- No, se turnan a veces van a la casa de mi padre y otras tu madre los pasa a buscar, Boruto-kun se va solo dice que ya no está para que lo vayan a buscar le da vergüenza - trató de calmarlo sonriendo - cuando terminó mi jornada laboral los paso a buscar, pero ellos están bien con esto.
- Vaya no tenía idea... discúlpame - volvió a observarla había algo extraño en ella, no era como la recordaba, lucía como si fuera otra mujer, comenzó a entrarle nervios ¿qué había sucedido en este tiempo, hace cuanto que no la veía?, se sentía culposo.
- ¿Almorzaste o sólo comiste ramen? - Naruto se sonrojó, sabía que ella lo conocía bien, se giró y vió que los potes en el basurero lo delataban.
- Me descubriste - sonrió al verse pillado.
-Lo sabía - de su bolso sacó una cajita – te traje esto, debes alimentarte mejor – el hombre tomó la cajita se sentó en su escritorio, la mujer se sentó frente a él y abrió la caja, era un bento con muchos tipos de alimentos, se había olvidado lo buena cocinera que era ella, emocionado lo probó.
- Está delicioso como siempre – se sonrojó - deberías ser la encargada de la cocina aquí, así podría comer todos los días tu deliciosa comida, realmente la extraño mucho – la observo se veía algo incómoda - ¿sucede algo Hinata?
- Naruto-kun, necesito hablar algo serio contigo, sé que estás muy ocupado – su teléfono sonó observo la pantalla Toneri le había respondido, le pedía la ubicación para pasar a buscarla – disculpa debo escribir es de mi trabajo – le mintió un poco, pero no le podía decir es mi pretendiente, le entregó una referencia cercana calculaba que en unos 30 minutos estaría llegando – disculpa nuevamente - sonrió tratando de calmarse - como te decía sé que estás muy ocupado, y trataré de ser breve, el motivo por el que te vine a ver - sacó un sobre de su bolso - es para notificarte que quiero el divorcio, lo lamento Naruto-kun – vio el rubio con la boca abierta, incluso se le cayó la comida que tenía en la boca – lo lamento pero ni los niños ni yo podemos seguir esto, he intentado solucionar lo nuestro pero ni siquiera asististe a nuestras reuniones – el rubio seguía impactado – yo... yo no te odio ni nada, al contrario, te tengo un cariño gigante y estoy muy feliz que estés cumpliendo tus metas, pero yo no estoy siendo feliz con esto y los niños tampoco, por eso quise ser yo la que te notificara – tomo su mano nerviosa Naruto no cambiaba su cara de impacto – quiero pedirte por favor que vayamos a mediación, yo no necesito dinero ni nada, no voy a quitarte nada lo prometo - suspiró - necesito que entiendas que tienes que pasar tiempo con Boruto y Himawari, no quiero que los dejes de lado.
- Di... ¿divorcio?
-Sí, lo lamento, pero no quiero seguir en esta relación - vio su rostro, el hombre estaba quebrado - ¿Naruto-kun? - vio que no reaccionaba, se levantó y fue a su lado, lo sacudió un poco, cuando pensó llamar a Karui este la abrazó con bastante fuerza.
- Por... por favor no me dejes Hinata – su rostro estaba sobre su pecho, se sonrojó quería sacarlo de ahí era una situación bastante incómoda cuando comenzó a sentir su blusa mojada - sé que he sido un idiota, pero por favor dame otra oportunidad.
Hinata estaba sin palabras esperaba que esto fuese solo un trámite, Naruto le diría que sí firmaría los papeles y se iría, jamás esperó una reacción así, le dio un poco de rabia después de años intentando de salvar su matrimonio en cuanto decidía lo mejor para todos él no estaba de acuerdo, realmente era frustante.
- Lo lamento Naruto-kun - acarició su cabeza y lo dejó llorar sobre su pecho – esta decisión ya está tomada.
- ¡Pero yo no lo acepto!
- Bueno tendrás que hacerlo, ¿hace cuánto que no vas a casa?, ni siquiera te has dado cuenta que nosotros ya no vivimos ahí - Naruto se separó de ella mirándola, incrédulo hace unos días había ido a su casa... ahora se daba cuenta que nadie lo había recibido pensó que había salido - ¿no te habías dado cuenta, cierto? - sonrió al ver que había acertado – no podemos seguir así, es lo mejor para todos.
Naruto la miraba se veía tan tranquila transmitiendo esta terrible noticia al menos para él, entonces una idea peor cruzó por su cabeza, ¿es posible que Hinata estuviese enamorada de otra persona?
Mientras tanto Boruto veía su reloj, a esta hora su padre ya debería estar siendo notificado por su madre sobre el divorcio, si le preguntaban a él su mamá hacía lo mejor, ella merecía a alguien que la amará como corresponde, y una loca idea vino a su mente, debería buscarle un novio a su mamá, por supuesto él era el más idóneo para esta tarea, que mejor que su hijo para buscar un sustituto de su padre.
Hola traigo una nueva historia, tenía esto en mente y quería sacarlo eso que estén bien ojalá les guste es un ItaxHinaxtoneri
