Declaración: Todos los personajes que se aprecian de la Saga Harry Potter hijo propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright). Esta historia está disponible en fanfiction. net y Wattpad, con la autoridad de AliceMlfy (Firma Alice ~). Di no al plagio

Los leo abajo.

(OBSERVACIÓN: desactiven la traducción de la página; provoca que el texto se desconfigure :S)


Hermione se sentó en el escritorio de una sala aislada que se encontraba en el piso de homicidios del edificio. Suspiró un momento y se tomó la cabeza. Intentaba calmar su respiración, para que el sentimiento que estaba ahí, en su pecho golpeteando, no apareciera de manera explosiva, haciendo que rompiera todo a su paso, pero las lágrimas de frustración le estaban ganando. ¿Cómo era posible que la sacaran del caso? ¿Cómo se atrevía Ronald Weasley usar su pasado en su contra?, ¡¿con qué objetivo?! Quería golpear algo, golpear al pelirrojo.

Un pañuelo apareció frente a ella. Era de papel mentolado, doblado cuidadosamente. Miró hacia su derecha y ahí, sonriente, estaba Draco. Hermione tomó el papel y comenzó a limpiarse los ojos y luego la nariz.

—Huele bien —dijo con voz algo ronca por el llanto contenido.

—Lo sé. Y eso que lo llevo en el bolsillo trasero del pantalón.

—Qué asco, Malfoy —dijo Hermione sonriendo mientras Draco reía con la boca cerrada.

—¿Estás bien?

—Sí.

—¿Te interrogaron?

—Sí.

—A mí también. No creyeron que yo no sabía nada hasta ayer.

—Lamento haberte metido en este lío.

—No. Lamento no haber inspirado más confianza.

—A ti te confiaría mi vida, lo sabes, pero esto era más grande que yo. De hecho, tengo que...

Al cubículo, y sin llamar, entró Blaise interrumpiendo a Hermione. Llevaba una carpeta amarilla en su brazo. Los miró y se sentó frente a ellos. Junto a él llegó Ángela, quien tomó asiento al otro lado de Hermione. Llevaba una pesada laptop entre sus brazos. Blaise comenzó.

—Vimos tu interrogatorio, Hermione. Hay algo que, quizás, tenga que ver con la investigación, y creemos que necesitas verlo... o mejor dicho, escucharlo.

—¿De qué hablas? —preguntó Hermione.

—¿Debo irme? —preguntó Draco.

—Es mejor que te quedes —dijo una voz entrando al cubículo.

Por la puerta también entró Severus Snape, y la cerró tras de sí. Era un cubículo pequeño, pero los cinco cupieron perfectamente.

—Encontramos cierta información acerca de Albert Stone, y nos pusimos a investigar... más específicamente Renaldi y Krum lo hicieron —explicó Snape—. Lo que encontramos te involucra directamente, y necesitamos mantenerte informada...

—Por favor, necesito que estés lo más atenta posible —dijo Blaise con cuidado—. Te advierto que será difícil.

—Y yo —dijo Snape sacando un control remoto y apretando un botón, apuntándolo a una esquina— grabaré todo. Si no te molesta, Hermione.

—No. Adelante, no tengo nada que ocultar—dijo la castaña frunciendo el ceño extrañada. Snape apretó el botón y en la cámara que había en un esquina, pequeña pero potente, apareció una tenue luz roja.

—¿Lestrange?

Ángela abrió la laptop y comenzó a reproducir el audio.

Vuelo C757 de Inglaterra a España, solicito permiso para aterrizar, cambio.

Aquí torre de control de Biarritz, ¿cuál es la situación? Cambio —dijo la voz con acento francés.

Problemas con el motor N° 2 de la aeronave. Solicitamos permiso para aterrizar de emergencia, cambio.

Concedido, proceda con precaución. ¿Qué tipo de problema? Ca... —el sonido de una explosión retumbó el audio interrumpiendo la torre de control.

May day, may day, una ventana ha explotado —dijo el piloto con algo de distorsión.

Proceda con tranquilidad, C757. Cambio.

Un pedazo de metal dio con el motor N°1.

¿Posición del evento? Cambio.

¡Primera clase, ventana 7!, no creo que...

¿Vuelo C757 me copia?, cambio...

El sonido de ruido blanco apareció en la grabación, dando a entender que el vuelo C757 había capotado.

—El reporte dice que el vuelo capotó al intentar aterrizar, pero la verdad es que explotó en el aire —explicó Snape.

Hermione miraba la mesa con los ojos inyectados en sangre, y con un reflejo de pánico en ellos.

OoOoOoOoOoO

¿Mamá?, tienes gotas para los ojos? Me duelen aún —dijo Hermione de 15 años entrando a la habitación.

Sí, mi amor, ve en el velador —dijo la voz desde una puerta aledaña.

Hermione se acercó a la mesa de noche. Encontró las gotitas y tres de boletos de avión.

¿Dónde irán? —preguntó Hermione sentándose en la cama a tiempo que abría el frasco para colocarse las gotas. La habían operado de la vista hacía 2 semanas y aún no se acostumbraba a parpadear, considerando su vida con anteojos, por lo que se le resecaba mucho la vista. Estaba acostumbrada a los viajes de sus padres y que la dejaran por un largo tiempo al cuidado de sus abuelos. Le dolía que se fuesen, pero ya con 15 años podía entenderlo y resignarse.

A dónde vamos, querrás decir —dijo Jane sonriendo y saliendo del baño en el que se encontraba. Tenía el cabello largo hasta la cintura, ondulado y espeso, igual que su hija, solo que más oscuro que el de ella.

¡¿Me llevarán?! —preguntó la muchacha feliz viendo como su madre se sentaba junto a ella.

Sí. Es la boda de unos amigos, en España. Iremos por una semana. Partimos la próxima.

Pero... ay, mamá, lo siento —dijo Hermione torciendo el gesto complicada—. Tengo exámenes esa semana. Si no apruebo, ya sabes qué pasará.

Es cierto —dijo Jane frunciendo el ceño en resignación—... Dios, siendo hija de un ingeniero te va tan mal en matemática... eso lo heredaste de mí —dijo la mujer abrazando a su hija y besando su cabeza. Se quedaron un momento así—. Quiero que sepas que no viajaré más— murmuró la mujer.

¿En serio?

Sí. Me quedaré aquí. Tu tata ya está viejito, y me necesita aquí. Tu padre hará los viajes, pero serán menos. Lo prometo. Yo en cambio, me quedaré aquí. Contigo.

Mamá...

Estás en plena adolescencia, mi amor, y no voy a dejarte sola pasando por estos procesos que, estoy segura, tu abuelita no se acuerda de cómo enfrentar.

¡Gracias, mamá! No sabes lo que significa para mí.

Te amo, Hermione. Tenlo siempre presente.

La muchacha sonreía en los brazos de su madre. En el velador se encontraban los pasajes de Reino Unido a España. Vuelo C757.

OoOoOoOoOoO

Hermione se tomó la cara ahogando un gemido y respirando por la boca ante aquel recuerdo que había enterrado. Cuando bajó sus manos las lágrimas fueron inevitables.

—Mis papás... Y yo, íbamos a viajar ahí. Yo... yo no pude porque tenía exámenes de matemática... había tres pasajes... había tres pasajes —dijo Hermione a tiempo que se rompía y comenzaba a llorar.

Draco abrazó a Hermione mientras esta intentaba calmarse. Jamás, en sus años juntos, la había visto así. Estaba completamente rota. Era como si hubiese liberado el dolor y la angustia de todos los años en que sus padres habían estado muertos. Esos años de rencor hacia ellos por dejarla sola parecía de alguna forma haber cambiado. Mientras esto ocurría, Snape frunció el ceño y sacó una hoja, mostrándosela a Blaise. En ella aparecía la lista de pasajeros, en la cual, el asiento 7 estaba vacío. Ese era el asiento de Hermione.

—Eso no es todo —dijo Ángela llamando la atención de la detective. La muchacha colocó nuevamente otra grabación.

Boing 737 con destino a Alemania, solicito asesoría en torre de control francesa. Cambio.

—Mierda —murmuró Hermione mientras se agarraba la raíz del pelo y comenzaba a llorar en silencio, escuchando.

Hable, Boing 737, cambio.

Tenemos problemas con uno de los motores. Solicitamos aterrizar... —se escuchó una explosión en medio del audio, cortando de manera sorpresiva la voz del piloto.

Boing 737, ¿me copia?, cambio.

¡Ha explotado el motor!, May Day, May Day, estamos cayendo.

¿Puede aterrizar?

Lo intentaré —detrás del piloto se escuchaban gritos y al segundo a bordo.

Señor, hay 4 muertos en primera clase.

¿Cómo es posible?! —preguntó el piloto a tiempo que intentaba mantener el avión en curso.

Había algo que hizo que explotaran los asientos 8, 9, 13 y 14, señor. Ese hizo explotar el motor 1

May day, may day, ha sido un atentado. Necesitamos...

Boing 737 ¿me copia?, cambio...737 ¿me copia?

Nuevamente el sonido del ruido blanco indicaba que el avión se había estrellado.

Draco abrazaba a Hermione quien temblaba en sus brazos. Se apretaba al rubio y trataba de calmarse, sin embargo, y a pesar de sus esfuerzos, no podía hacerlo. Se sentía fuera de sí. Apretaba los ojos e intentaba mantener la calma. No había emitido ni un ruido, solo un pequeño sollozo ronco que salió involuntario. Decidió respirar hondo, abrir los ojos, sentarse derecha y seguir. Ya había pasado muchos años de todo esto, ¿por qué no podía tomarlo con tranquilidad? Su familia había sido víctima de algún tipo de atentado en los asientos que estarían. Si no fuera por aquella prueba de matemática, ella tampoco estaría. Esto era asesinato.

—En los registros de la lista de pasajeros aparecen los nombres de tus abuelos —afirmó Blaise mirando a Hermione.

—Ellos... —la castaña respiró profundo y miró a Blaise—, ellos iban en ese Boing. Estaba en casa de Draco ese día. Nos enteramos por las noticias que el avión se había caído por culpa del motor. Ni siquiera pude enterrarlos como es debido. Los incineraron en Francia y los trajeron en urnas. No hay autopsia ni nada. Eso me dijeron. Iba cumplir 18 ese año, no pude hacer mucho más que recibir las urnas y colocarlas en el cementerio donde ellos habían dispuesto.

—¿Los abogados? —preguntó Snape—, supongo que teniendo un bufete famoso de abogados algo debieron sacarle a la aerolínea.

—Me dieron una indemnización que obviamente entregué a una organización de caridad. No quería saber nada de eso. Ese dinero no me devolvería a mis abuelos.

—No entiendo algo –dijo Draco—. Si fue un ataque terrorista, ¿por qué la aerolínea no lo expuso en el juicio?

—Eso es lo que averiguarán —dijo Blaise—. Los necesito a los dos en esto. Hermione, necesito que vayas a Francia. Los tres "accidentes" sucedieron en espacio aéreo Frances. Es demasiada coincidencia.

—No me he subido a un avión desde que tenía 14 años... —dijo Hermione con algo de miedo.

—Podemos ir por el Eurotúnel —dijo Snape—. Sigues siendo sospechosa, pero eres un agente de homicidios. Puedes investigar cualquier otra cosa con permiso y con algún agente a cargo. En este caso seré yo tu compañero. Tengo los papeles. Dumbledore tiene que firmarlo y nos iremos cuando estés lista.

Hermione se sorbió la nariz mientras Draco le entregaba otro pañuelo. Se limpió, suspiró y miró a Snape. Asintió más tranquila.

—Está bien profesor. Gracias por darme la oportunidad. Quiero llegar al fondo de esto. Ustedes me dijeron que encontraron Información de Albert Stone, ¿cómo?

—El diario de vida de la niña —explicó Ángela—. En él decía que ella creía que la muerte de su abuelo había sido un asesinato. Renaldi y Krum comenzaron a investigar y me llamaron para buscar información... y bueno, apareció esto. Él murió de la misma manera que tu familia, Hermione.

La puerta del cubículo se abrió, haciendo que los 5 miraran la puerta. Un muchacho alto de cabello castaño muy claro apareció en la puerta. Tenía el uniforme de la policía.

—Disculpen que los interrumpa, pero lo estaba buscando, señor —dijo el muchacho agitado mirando a Blaise.

—Estamos ocupados, cualquier mensaje déjalo con Carla.

—Es que señor... la madre de la víctima de ayer acaba de aparecer muerta en un matadero cercano al hogar de la víctima. La doctora Parkinson está en el estacionamiento ahora mismo.

—Draco. Necesito que estés como investigaciones en el lugar de los hechos junto a Krum quien pertenece a Homicidios —dijo Blaise a tiempo que Snape asentía—. Hermione, no podrás involucrarte, aunque queda bastante claro que tú no tuviste que ver en esto.

—comprendo —dijo Hermione. El muchacho castaño cerró la puerta dejándolos solos nuevamente—. Disculpen, me gustaría que dejáramos el asunto Stone-Gage en secreto. Ahora que sabemos de los atentados, mi vida corre peligro.

—No te preocupes. Nadie sabrá a parte de nosotros quién eres en realidad —dijo Blaise.

OoOoOoOoOoO

En una cafetería del centro, dos personas conversaban y reían.

—Muchas gracias —dijo un hombre sonriente guardando unos papeles en su bolso. Su interlocutor tomaba una taza de café—, esta información está para un reportaje —dijo entusiasmado.

—¿Saldrá pronto? —preguntó el hombre atento.

—Bueno, como reportaje no, pero como noticia mañana mismo el mundo sabrá quién es la heredera de Stone-Gage. Gracias a usted.

—Por favor, es un placer —dijo el pelirrojo terminando su café—. Pero ya sabe...

—Nadie sabrá que usted nos dio la información, señor Weasley, no se preocupe.


Hola! me acabo de dar cuenta, cuando estaba subiendo el caso n° 8 que no había subido el 7, así que aquí está. Lamento la tardanza! a todxs aquellxs que están aquí todavía muchas gracias y besos a la distancia!

Besos

Alice~

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