-"conversación normal"
-'pensamientos'
-(idioma diferente)
No soy dueño del anime Ambition of Oda Nobuna/Oda Nobuna no Yabō ni del juego Halo, solo la idea de la historia.
Capitulo 1: Un español llega a Japón
Estoy agotado, por fin llego a mi departamento después de un duro día de clases. Cuando vine a Japón para estudiar historia en la universidad de Kioto no me esperaba que fuese tan tedioso, menos mal que siempre me gustó la historia porque si no, no sé que podría a ver estudiado para ganarme la vida.
-"Vamos Óscar, la tortura ya terminó. Ahora toca relajarse con un poco de videojuegos"
Me voy directo al ordenador, lo enciendo y espero pacientemente hasta que se cargue y pueda meter el disco del juego con el que llevo bastante tiempo viciado; NOBUNAGA´S AMBITION. Mientras salen las intros y esas cosas por el estilo, me voy al estante que hay encima de mi cama y agarro una figura que me traje desde España. Cuando la veo no puedo evitar sonreír, pues a quien no le chifla un spartan de la saga de Halo. Pero no es un spartan más como los del montón, es más ni nada menos que una figura de Jerome-092 del juego Halo Wars; Dios mío, este personaje es el puto amo.
Me siento en la silla y me aproximo al teclado mientras dejo a mi amiguito en el escritorio cerca de mí. Es hora de terminar esto ya, he probado casi todas las facciones del Sengoku Jidai excepto; el clan Oda. Siempre he considerado a los oda como la parte más jodida a la hora de empezar una campaña, pero bueno ahora toca tirar para adelante y mostrar todo lo que he aprendido, mal no creo que me salga ya tengo bastante experiencia para saber lo que hay que hacer. Algunas veces me imagino en el Japón feudal como una especie de héroe repartiendo hostias como panes igual que un spartan. Sería una pasada si se cumpliese un sueño así.
De repente surge una luz blanca desde la pantalla del PC y viene directamente hacia mí. Lógicamente me pongo de los nervios y ante la inercia de la situación que tengo enfrente de mí agarro a Jerome como acto reflejo. Solo dura unos segundos, no estoy seguro de cuánto tiempo ha pasado realmente, pero tan pronto como llego aquella luz desapareció, aunque hay un algo que ha cambiado en la sala; ya no me encuentro en mi apartamento.
Cuando cobro la consciencia noto que todo está oscuro y empiezo a pensar que es lo que acaba de suceder hace un instante. Poco a poco empiezo a recuperar los sentidos y mi cuerpo siente como vuelven sus fuerzas. Abro lo ojos como si me hubiese despertado de algún sueño pesado y lo primero que veo es lo que menos me esperaba; el cielo. Confundido, me pregunto cómo es eso posible y me levanto del suelo solo para quedarme congelado cuando observo el panorama que se me presenta.
Un terreno llano inundado de hierbas altas se expande hasta el horizonte, inundado de una ligera neblina, parece ser que es temprano, como si fuese por la mañana pero eso no puede ser posible, las clases duran desde las 9:00 hasta las 2:00. Presto un poco más de atención y escucho varios ruidos; hombres gritando llenos de ira, el entrechocar del acero, caballos corriendo por doquier y el inconfundible sonido de un arma de fuego al ser disparada. Mientras transcurren los segundos, me quedo estupefacto ante el espectáculo que mis ojos registran sin pestañear. Es un maldito campo de batalla.
-'Por Santiago, que locura es esta'
Entonces mi mente capta algo que se me había pasado por alto; hay un cristal enfrente de mi rostro, como si llevase un casco. No pierdo el tiempo, mis manos alcanzan el dichoso casco y lo saco de mi cabeza para ver qué es y si mi sorpresa no podía haber sido mayor con todo lo que estaba sucediendo, ahora sí que lo había superado; un casco de spartan. Pero no se trataba de un casco cualquiera, no, reconocería aquel diseño aunque pasase un millón de años; el casco del spartan Jerome. Sin dudarlo inspecciono mi cuerpo y efectivamente, tal como sospechaba, llevaba puesto la armadura de asalto potenciada Mark MJOLNIR IV.
-'Hostias, es….esto no…..no puede ser posible ¿Cómo he llegado, porque estoy aquí? ¿Hay acaso, ni tan siquiera, alguna forma de expresar este remolino de emociones?
-(LA MADRE QUE ME HA PARIDO)
-'Buen resumen, si señor'
De repente se escuchan pasos de personas corriendo hacia mi dirección. Ante la posibilidad de que esté en peligro me coloco rápidamente el casco y me pongo en guardia, preparado ante lo que pueda ocurrir. Salen dos hombres que tienen toda la pinta de ser ashigarus japoneses por la armadura y las lanzas que portan pero me llamo la atención la heráldica que llevaban en sus estandartes; un círculo blanco con dos líneas en el medio, el símbolo del clan imagawa, no había ninguna duda al respecto.
-"¿Q…qué es esa cosa?" dice uno de los lanceros.
-"Un…un demonio…, matémosle rápido antes de que nos coma" le responde su compañero tratando de controlar sus nervios.
-'Demonio tu puta madre' pienso para mí mismo un poco irritado. No necesito preocuparme por sus armas, si esta es una armadura spartan de verdad no hay nada que temer.
Los dos valientes vienen a por mí con la intención de ensartarme con sus lanzas pero los pobrecitos no saben lo que se les avecina. Me golpean con todas sus fuerzas en mi estomago pero presencian con horror como no logran atravesar mi armadura. Aprovecho el breve lapso de tiempo que me han dado para agarrar las astas de sus lanzas y tiro con fuerza hacia mí y ver con satisfacción como son arrastrados para su desgracia.
Mi teoría era correcta; al llevar la armadura tengo la fuerza de los spartan del juego. No pierdo el tiempo y les doy un golpe a cada uno en su cabeza, dejándoles inconscientes en el suelo. Me quito el casco un momento y suspiro para luego pensar en los hechos ocurridos hasta ahora.
-'Me encuentro en lo que parece ser un campo de batalla, hay hombres que portan equipamiento propio del siglo XVI japonés y hablan en japonés eso está claro. Por alguna extraña razón que desconozco he acabado en el Sengoku Jidai y llevo una armadura del spartan Jerome del juego Halo Wars. ¿Cómo es posible?'
Trato de razonar los acontecimientos que suceden a mí alrededor y se me viene a la cabeza un hecho que se me había escapado hasta ahora.
-'Pues claro, la figura, ahora lo recuerdo claramente. Cuando se me apareció aquella luz en mi habitación lo primero que hice fue agarrar aquella cosa. Gracias a Dios que lo hice, sino ya estaría muerto. ¿Pero es que me he convertido en un spartan?'
Mientras pienso en mis cosas noto una presencia que se acerca y levanto la vista para fijarme en un hombre que se parece bastante a los que noqueé hace poco. No parece ser hostil, pues no viene en posición de combate pero será mejor estar alerta, por si acaso.
-"¿Te encuentras bien? ¿Estás herido?" me pregunta el hombre.
-"Sí, perfectamente. Gracias por preguntar" le respondo yo en perfecto japonés.
El hombre abre los ojos sorprendido.
-'Seguro que no se lo esperaba. Estudie muy bien el japonés incluso antes de que fuese a Japón, incluso mis compañeros de la facultad se sorprendieron de lo bien que lo hablaba'
-"Sera mejor que nos movamos de aquí, podrían llegar más soldados imagawa en cualquier momento" me dice él.
-"Muy cierto. Ve delante, te sigo detrás" le respondo.
Salimos de allí lo más rápido que nos permiten nuestras piernas, aprovecho para volver a ponerme el casco, no me vayan a pegar un tiro en la cabeza. Después de alejarnos un poco de los ecos de la batalla observo con interés que mi resistencia había mejorado, estoy fresco como una lechuga.
-'Aparte de la fuerza y mis reflejos, parece que también soy más resistente. No me extraña, sino recuerdo mal los spartans podían recorrer varios km/h'
De repente, el hombre me empieza a hablar, dejo mis pensamientos a un lado para prestarle atención.
-"Pareces extranjero" me dice el hombre. "¿Comprendes de verdad mi idioma?"
-'Aun parece estar sorprendido por lo de antes. Seguramente decidió acercárseme al verme la cara, sino me habría atacado como los otros. Voy a intentar sacarle algo de información durante el devenir de la conversación.'
-"Puedes estar tranquilo, hablo perfectamente tu idioma" le respondo. "Mi nombre es Óscar por cierto. ¿Por qué me ayudaste antes allí?"
-"¿Eres un guerrero de los oda cierto? No podría haber otro motivo por el que un extranjero anduviese por aquí" dice él.
-"Lamento desilusionarte pero no lucho para los oda" le respondo.
- ¿Queeé? ¿E...entonces qué demonios hacías allí? me pregunta conmocionado.
-'Ahora lo entiendo, debí imaginarme que no me ayudo simplemente por altruismo. Este tipo es un desertor, pretendía usarme como intermediario para cambiarse de bando'
-"Para serte sincero ni yo mismo lo sé. Me encontraba en mi casa descansando y lo último que recuerdo es que me desperté en el lugar donde me encontraste." le digo con un tono de voz triste, pues con el caso no se me ve la cara.
-"Me apena oír eso. Sin lugar a dudas debes sentirte desorientado con todo esto" me dice mientras contemplo la preocupación en su rostro, pero solo unos segundos pues de repente se pone a sonreírme.
-"Vayámonos juntos pues al lado de los oda, es el mejor sitio donde uno puede ascender a lo más alto si logra grandes logros. Seguro que te cogen seguro, la líder de los oda es una fanática de todo lo relacionado con la cultura extranjera, tendrás una vida en este país sin lugar a dudas joven".
Me quedo estupefacto ante sus palabras, jamás me habría esperado semejante discurso de ánimo viniendo de este hombre. Como me arrepiento de pensar mal de él, a decir verdad quién soy yo para poder juzgarlo. En tiempos como estos, las personas buscan sobrevivir por todos los medios pero acabo de comprobar que existe buena voluntad en sus corazones, como las personas del siglo XXI.
-"Tienes razón amigo mío, fui un necio por dejarme dominar por la desesperación, gracias a ti siento como mis fuerzas vuelven a mí. Marchemos juntos pues"
El hombre asiente sonriente y continuamos nuestro viaje a través de este campo de la muerte, mientras me digo que escoltare a mi nuevo amigo sano y salvo hasta el campamento oda, no permitiré que nada malo le suceda.
-"Ya verás cómo nos espera la buena fortuna al servicio de Oda Nobuna"
-"¿Nobuna? ¿Qué Nobuna? El jefe del clan Oda es Oda Nobunaga ¿No?" le pregunto bastante extrañado.
-"¿Quién es Nobunaga? Nobuna es la….." pero antes de que termine de decir su frase se oye un impacto de bala y cae derrumbado al suelo.
Horrorizado veo como le sale sangre por un agujero a la altura del pecho.
-'Maldita sea' me dirijo hacia él y pongo mis manos enguantadas en la herida, presionando con fuerza para evitar que se desangre, pero me doy cuenta que es inútil; la bala le ha dado en una zona vital del cuerpo. Es cuestión de tiempo que muera por hemorragia interna.
-"Ser alcanzado por una bala perdida…." Intenta hablar con la voz temblorosa "vaya muerte más desafortunada….."
-"No hables, así aceleraras el sangrado. Debes aguantar" trato de animarle. No puedo perder la cabeza, debe a ver algo que pueda hacer. Por aquí debe haber algún sanitario o lo que tengan, si encuentro el campamento oda podría lograr salvarle, no debo perder la esperanza.
-"No….joven….ya es tarde para mí" de repente me agarra del brazo e intenta levantar la cabeza para hablarme. Se la sujeto con una mano para que pueda sentirse algo más cómodo.
-"Desde que era pequeño…..soñé en convertirme en señor feudal….tener mi propio harem de chicas lindas" trata de decirme mientras tose sangre "al ver que no tenía futuro con lo imagawa….pensé en cambiarme al bando de los oda….pero el destino no parecía estar de acuerdo" dice mientras dice eso ultimo con una pequeña risa.
-"Y alcanzaras tu sueño estoy seguro. Los oda deben estar cerca, aguanta un poco más, los buscare y volveré con ayuda. Y veras como dentro de un rato nos estaremos riendo de esto mientras bebemos sake" le cuento con un poquito de humor para elevar su ánimo. Lo último que quiero es que pierda la esperanza.
-"Gracias por tus palabras…a pesar de esa armadura que portas…..eres…un buen hombre. Deseo pedirte…..que seas tú quien lleve consigo mi sueño…. ¿Harías eso por mí?"
No sé qué pensar. ¿Tener un harem de chicas japonesas? A quien no le gustaría, en casa siempre veía esos animes que tratan del género ese y me imaginaba siendo el protagonista pero en versión occidental. Pero una cosa es la fantasía y otra muy distinta la realidad, no me veo yo por ahí enamorando a alguien. Si ni siquiera estuve interesado en estas cosas de tener novia ni nada, ya lo intente una vez y no quiero volver a pasar por aquella experiencia.
Aunque no se sabe, quien me dice que no ocurra dicha posibilidad, a fin de cuentas uno no sabe que le depara la vida. Desde ese punto de vista creo que se lo puedo prometer, al menos podrá quedarse en paz.
-"Lo intentaré, tienes mi palabra" le digo tratando de que suene lo más dulce posible.
El me devuelve una sonrisa y trata de hablar.
-"Gracias….ahora puedo…. morir tranquilo…..Ó...s...car ¿Lo he pronunciado bien?" dice con la voz débil.
-"Si, ¿Por cierto cuál es tu nombre?"
-"Kinoshita….Tokichiro" al escuchar ese nombre no puedo evitar quedarme pensativo. Ese nombre me sonaba pero no consigo recordar donde lo escuché hasta que por fin lo recuerdo y no puedo evitar quedarme estupefacto.
-'Toyotomi Hideyoshi, uno de los tres unificadores de Japón y estar a punto de morir delante de mis ojos'
-"No puedes morir aquí, tu destino es servir al lado de Oda Nobunaga y ayudarle a unificar Japón" le grito lleno de desesperación.
-"¿Nobunaga? Ya dije antes que la daimyo de Owari es Oda….Nobu…..na" dice antes de dar echar su último aliento y yacer muerto en mis manos manchadas con su sangre.
Deposito suavemente su cabeza en el suelo y procedo a quitarme el casco para refrescarme la cara un poco con aire fresco.
-(MALDITA SEA) grito para liberar toda la frustración que llevaba acumulada. Me prometí a mi mismo que le protegería y aquí yace; muerto. Entonces recuerdo las últimas palabras que me dijo antes de abandonar este mundo.
-'Nobuna. Menciono ese nombre con anterioridad antes y se refería a ella con términos femeninos. ¿Significa que el famoso rey demonio del sexto cielo es aquí una mujer? ¿Entonces estoy en un….mundo paralelo?'
De repente escucho como un caballo a la carga se dirige hacia mi dirección y me escondo entre la alta hierba atento a lo que está por venir. Entonces la vi.
Era una chica…..con una armadura europea negra y una capa roja que ondeaba en el viento como su larga cabellera rubia. Desde el otro lado del descampado escucho otro jinete aproximándose hacia la chica guerrera con na lanza sujetada con ambas manos. El hombre galopa hacia ella con la lanza lista para golpearla. Pero cuando lanza su ataque ella salta de la silla de su caballo y mientras está suspendida en medio del aire desenvaina su espada y atraviesa su armadura sin problemas, dejando un corte profundo en el pecho del jinete, por lo que cae muerto al suelo.
La joven guerrea aterriza en el suelo sin problema alguno pero no tiene tiempo para levantarse pues de repente desde la hierba salta un hombre y lanza un ataque vertical contra ella, pero consigue bloquear a tiempo el ataque aunque su espada acaba partiéndose por la mitad en el proceso. La punta de la espada sale disparada en el aire hasta quedarse clavada a unos pocos centímetros de mi escondite.
La chica se coloca en posición defensiva pero su espada esta partida en dos y llega al combate otro jinete para apoyar a su compañero. Este lucha este totalmente en su contra.
-"Este es tu fin Oda Nobuna. Tendré hoy tu cabeza y seré recompensado por mi señora" dice el samurái que está de pie con una sonrisa retorcida en su rostro.
-'¿Nobuna? ¿La ha llamado Nobuna?' pienso mientras mi rostro queda conmocionado por la revelación. Ahora empiezo a comprender, mi llegada hasta este mundo no ha sido simple casualidad. El destino me ha enviado hasta aquí para ocupar el lugar de Hideyoshi y salvar a Nobuna y este país. Ya no hay lugar para las dudas, cumpliré con mi deber'
Con firme resolución me coloco mi casco y recojo la punta de la espada sin que me noten. No permitiré que muera nadie más, no mientras viva.
-(Nobuna no morirá hoy pequeño hombrecito) hablo alto en mi idioma para que se oiga y presencio con placer como los pobres desgraciados miran a su alrededor confundidos.
-"¿Quién ha dicho eso? Muéstrate" grita el samurái irritado al no poder ver al dueño de aquella voz.
Entonces arrojo la parte destrozada de la espada a la mano en la empuña su katana y este la suelta presa del dolor y la conmoción.
-(¿Queréis verme? Que así sea) hablo poniendo fuerza en mi última frase y surjo desde mi escondite para quedarme en medio de los soldados imagawa y la joven samurái. Los hombres empezaron a temblar de miedo al contemplar mi armadura, supongo que debo parecerles algún tipo de demonio o algo por el estilo.
-(Aquel que este dispuesto a morir que dé un paso al frente) les digo de la forma terrorífica que puedo.
-"Akuma" grita el jinete completamente horrorizado.
-"Un demonio ha venido hoy a por nuestras almas" dice el otro tratando de controlar sus miedos.
Me aproximo hacia ellos haber si así salen corriendo. Podría matarlos sin problema pero no quiero hacerlo a menos que sea necesario. Además, si les dejo marchar extenderán la noticia entre los imagawa y así sembrare las semillas del miedo en sus corazones.
El samurái balancea su espada a mi cabeza con la intención de detenerme. Como si eso pudiese hacerme algo, pero no pienso dejar que me golpeé así que agarro su espada con solo una mano y sonrió al ver sus ojos llenos de terror. Aprieto con fuerza hasta partirla por la mitad y le tira al suelo de una patada.
No pierdo el tiempo y me dirijo hacia el jinete, agarro su lanza por el asta y lo derrumbo al suelo. Mientras intentan levantarse parto la lanza en dos sin dificultad y arrojo los restos a sus pies. Les dejo unos segundos para que contemplen sus armas destruidas e inhalo aire para pegarles un buen grito.
-(FUERAAAAAAAAAA)
Los desgraciados no se lo piensan dos veces y salen corriendo con el rabo entre las piernas chillando de miedo.
Me doy la vuelta para ver a Nobuna y veo el miedo en sus ojos, esta temblando la pobre.
-"Tranquila, no tienes por qué temerme, no te hare daño" le digo suavemente para intentar tranquilizarla.
-"¿Qu...e….que eres? ¿Un oni?" Me pregunta la joven guerrera.
Al oírlo no puedo evitar reírme un poco pero lo hago con dulzura para no asustarla.
-"Jajaja supongo que es normal estar asustada con una armadura tan rara. No soy una criatura sobrenatural ni nada por el estilo, solo un humano igual que tu"
Me quito el casco para que pueda verme la cara y sus ojos se abren por la sorpresa.
-"¿Un nanban? ¿Qué haces en sitio como este? Pregunta sorprendida.
-"Si te soy sincero no lo sé"
-"Eh?" levanta una ceja. "¿Dices que…..no sabes cómo has venido a parar aquí?"
-"Cierto, no sé cómo he logrado llegar a este campo de batalla. Ni siquiera sé porque llevo puesta esta armadura"
-"¿Qué…. que no sabes cómo has llegado aquí? ¿Cómo puede eso ser posible? ¿Y a que te refieres con que no estás seguro de porque tienes esa armadura?"
Antes de que pueda responderla oigo ruidos de caballos que se aproximan hacia nosotros. Me pongo el casco rápidamente y me situó delante de Nobuna para protegerla de un posible ataque enemigo.
-"Nobuna-sama aguante, ya me ocupo de él" dice una mujer que viene al galope. Tenía el pelo largo y castaño atado en una coleta alta por una larga cinta roja, su cara era severa con ojos azules y afilados. Llevaba una armadura que consistía en una túnica azul intenso y plaquetas de acero con ribetes dorados y empuñaba una alabarda. Pero lo que llamo la atención fueron sus enormes pechos rebotando en su armadura.
-'Dios mío, pero como puede ser eso posible no debería ocurrir. ¿Qué es esto un anime o que pasa?'
-"Tranquila Riku" dice la niña "Este hombre me ha salvado la vida"
La tal Riku tira de las riendas para frenar su caballo frente a los dos. Luego me dirige una mirada desconfiada.
-"¿Es eso cierto?" pregunta ella.
-"Sí, Nobuna-san estaba siendo atacada por algunos guerreros del clan Imagawa pero logue hacerles huir. No debes preocuparte por tu señora está en perfectas condiciones, no permití que le tocaran ni un pelo" le respondo respetosamente al mismo tiempo que le hago una reverencia.
-"Nunca había visto a un samurái como tú" me dice sin hacer ningún esfuerzo en esconder su escepticismo.
-"¿Quién eres tú?"
-"Este no es el momento de hacer preguntas ya abra tiempo para eso más tarde, Katsuie. Vuelve a la batalla y echa a los imagawa de mi territorio" le dice Nobuna.
-"Si, señora" responde Katsuie. Luego da media vuelta y vuelve junto a sus hombres hacia el campo de batalla.
-'¿Katsuie? Esa chica era Shibata Katsuie el ogro. Tal parece ser que los personajes históricos aquí son mujeres'
-"¿Eres la líder del clan Oda?" le pregunto.
-"Si soy yo, Oda Nobuna" me dice un poco irritada.
-"Es todo lo que necesitaba oír" me doy la vuelta y me dirijo a la dirección por la que se fue Katsuie hace poco.
-"¿Espera, adonde vas?" Me pregunta Nobuna.
-"Pues al campo de batalla para ayudar a Katsuie por supuesto" le digo con toda la naturalidad del mundo.
-"¿Qué?" no se esperaba que un extraño salido de en medio de la nada decidiese ayudarles. "¿Por qué quieres aliarte con nosotros? ¿Qué ganas tu?"
-"No es una cuestión de que es lo que quiero, soy un spartan y debo cumplir con mi deber como tal" le respondo y en un instante desaparezco de su vista al correr a la velocidad de un spartan.
Nobuna se queda estupefacta ante lo que acaba de suceder. Pasados unos segundos logra decir;
-"Que nanban mas raro"
Giro mi alabarda de un lado otro golpeando y alejando de mí a los bastardos de los imagawa. ¿A cuántos he matado hasta ahora? Perdí la cuenta hace rato y habían muchos más pero eso no importa, debía seguir luchando.
De repente oigo a los soldados enemigos gritar de dolor y me giro para quedarme estupefacta ante lo que presencian mis ojos.
Alguien corría entre los soldados imagawa, derribándolos como si fuese un buey enloquecido. Era demasiado rápido para seguirle con la vista, lo único que dejaba a su paso eran hombres arrojados al suelo retorciéndose de dolor. Entonces veo como se aproxima hacia los jinetes, tirándolos de sus monturas o golpeando a los caballos para asustarlos y echar a correr entre los soldados enemigos creando mayor confusión y desorden en sus filas.
De repente se detiene y reconozco al guerrero. Era el hombre que Nobuna había dicho que la había salvado.
-'¿Qué está haciendo aquí?' pienso mientras miro sorprendida como camina hacia mí.
-"General Katsuie ¿Estáis bien? ¿Estáis herida? Me pregunta con tono preocupado.
-"Si, estoy bien ¿Pero qué haces aquí?" le pregunto
-"Luchar a vuestro lado y devolveros a todos sanos y salvos casa por supuesto"
Me quedo conmocionada ante su declaración y antes de que pueda hacerle más preguntas se aproximan más soldados imagawas.
-"Los oda tienen a un monstruo entre sus filas" grita uno.
-"Matad a esa bestia rápido" grita otro.
El hombre de extraña armadura camina tranquilamente hacia ellos.
-"¿Adónde vas desarmado, te mataran?" Le grito pero escucho incrédula como se empieza a reír.
-"No soy tan fácil de matar" dice tan tranquilo.
Los imagawa se lanzaron a su posición para golpearle con sus espadas y lanzas. Pero el momento en el que impactan en su armadura miran confundidos como no le hacen nada. En ese breve lapso de tiempo los imagawa son derribados al suelo después de una serie de puñetazos y patadas.
El enemigo comenzó a retirarse ante la furia del extraño guerrero para alivio de todos nosotros. El desconocido corrió directo a por los rezagados que aun resistían.
Un lancero trata de empalarle pero lo esquiva con un giro y le da un golpe con la mano abierta en horizontal en el cuello. Otro intenta de hacerle un corte con su espada, el guerrero se hace a un lado para darle un codazo en la parte lateral de la cabeza.
Otros tres soldados intentan atacarle al mismo tiempo pero él los esquiva sin problema. Mientras gira para esquivar a un imagawa agarra a otro del brazo, lo arrastra hacia él y le da un cabezazo que lo deja fuera de combate. Se da la vuelta de repente para parar una espada con el brazo y le da un puñetazo en el pecho, mandándole a volar varios metros. Luego desvía con el puño una lanza que venía hacía su costado y le agarra la cara con su otra mano.
-"¿Imagawa Yoshimoto es quien lidera el ataque?" le pregunta.
-"S…si es ella, por favor perdóname la vida" le ruega el hombre lleno de miedo.
-"Vete y dile que mientras yo viva jamás podrá conquistar Owari, ahora largo" suelta al pobre soldado para salir corriendo tras sus compañeros.
-'Increíble' pienso después de mirar lo sucedido delante de mis ojos.
-"Hemos repelido al enemigo por lo que parece" me despierto de mi estupefacción y contemplo al hombre que había exhibido un espectáculo de combate hace poco acercarse a mí.
-"Nunca antes había visto a un samurái como tu luchar así" le digo sonriente.
-"No soy un samurái sino…." No logro terminar de escucharle pues oigo a un soldado a caballo venir corriendo hacia nosotros.
-"Katsuie-sama" grita el hombre sin aliento antes de bajar del caballo y arrodillarse.
-¿Qué ocurre? le pregunto.
-"Los imagawa han lanzado un contraataque. Mientras hablamos se aproximan 1000 soldados imagawa hacia aquí" al oír eso no podemos evitar ponernos nerviosos.
-"¿Todavía hay tantos? No podemos ganar esta batalla, no hay más remedio que retroceder" les digo a los hombres pero el extraño me interrumpe.
-"Yo no lo aconsejaría" le miro perpleja por lo que acaba de decir. "Si retrocedemos el enemigo habrá ganado una cabeza de puente en vuestro territorio lo que les permitirá empujar más profundamente en vuestras tierras. Debemos vencer al enemigo aquí y ahora antes de que sea tarde.
-"ESTAS LOCO" le grito incapaz de entender lo que dice." Nos superan el doble y hemos sufrido demasiadas bajas y heridos. Enfrentarnos a ellos sería un suicidio"
-"Tal vez" empezó a decir el guerrero "Pero ellos tienen más motivos para temernos que nosotros a ellos….."
Mis soldados y yo le miramos atentos, confundidos por sus palabras pero guardamos silencio para escucharle.
-"Esta es vuestra tierra, la tierra que os vio nacer a vosotros y a vuestros antepasados y a vuestros futuros hijos y nietos. Cada costa, cada bosque y cada montaña de esta hermosa tierra de Japón es vuestra fortaleza. Vuestro es el honor de derramar vuestra sangre por la tierra que os lo dio todo en esta vida. Sois los hijos de Owari, sus defensores, el muro de coraje y determinación que protege a su gente del horror y el caos que amenaza con destruiros. Sois los elegidos de Oda Nobuna y la historia es testigo del gran destino que tenéis por delante, pues este, hermanos míos, es solo el comienzo"
Cuando termino su discurso sentí como una llama ardía en mi pecho. Nunca antes me había sentido así antes. Este hombre, era como mi señora, era un hombre grande con un gran sueño uno que era incapaz de vislumbrar pero no puedo evitar emocionarme al escuchar esas palabras llenas de convicción y pasión. Mire a mi alrededor y vi como la desesperación había desaparecido de los soldados, ahora mostraban fuerza y coraje. Me volví hacia el extraño y pude sentir dentro de mi fe, él nos salvaría de la inminente derrota.
-"¿De verdad podemos ganar?" Le pregunto inclinándome hacia él esperanzada.
-"Todo es posible, solo hace falta tener la voluntad necesario para lograrlo" entonces se arrodilla frente a mí y me dice" Por ello os rogaría que escuchaseis mi petición mi señora"
El enemigo ha llegado por fin, menos mal que tuvimos el tiempo justo para desplegarnos a tiempo. El plan de batalla que le presente a Katsuie es muy sencillo: luchar de frente es un suicidio estratégico, por ello hay que emplear la astucia ante un enemigo superior. Primero dividiríamos nuestras fuerzas en dos y nos ocultaríamos en las altas hierbas de los alrededores para realizar una emboscada a ambos lados de la formación enemiga. Una táctica clásica de pinza para tener inmovilizado al enemigo para impedirle maniobrar correctamente. Enfrente se situaran los arcabuceros para hostigar a la bolsa de enemigos para crear mayor confusión o diezmarles por el flanco si deciden dividirse en dos para enfrentarnos mejor. Después de un rato les haremos creer que se aproximan refuerzos para obligarlos a huir. Están confiados en la victoria y cuando no vean a nadie para hacerles frente su ego aumentará, convirtiéndose en la receta perfecta para hacerles caer en la trampa. Esta estrategia no puede fallar, me he leído demasiados libros, mangas, visto películas, juegos y videos de youtube para que no funcione.
Se están acercando bien, pronto atacará Katsuie. Para relajar un poco el ambiente la rete a un concurso para ver quien derriba más enemigos, la idea le entusiasmo al parecer. Y hablando del rey de Roma, Katsuie lanza un grito de guerra y carga con sus hombres al flanco derecho y sigo su ejemplo lanzándome con la otra mitad a por el izquierdo.
Los oficiales enemigos empiezan a dar órdenes a sus soldados pero antes de que puedan reaccionar los arcabuceros surgen de sus escondites y empiezan a disparar con una rodilla en tierra como les explique. Sin duda hice bien en darles ese consejo, con la primera salva cayeron más hombres de lo que me esperaba. Eso los ha dejado un poco asustados, paralizándolos, el plan está tomando forma.
Me adelanto a mis guerreros y me lanzo como un toro sobre el flanco enemigo, derribando a varios imagawas lo que deja una brecha que aprovechan mis hombres sin dudar. Katsuie no pierde el tiempo y pronto empieza a abrirse un camino con su alabarda, arrojando soldados imagawas por todas partes.
Esquivo una espada y agarro a mi adversario por la muñeca para tirarle hacia un soldado que se me acercaba por la espalda. Gracias al detector de movimiento de mi casco no tengo que temer a ataques sorpresa. Continuo hacia delante y esquivo una lanza para golpear al valiente en el pecho, mandándolo a volar contra tres de sus compañeros. Otro imagawa viene a por mí y trata de golpearme con la espada, me agacho y penetro dentro del arco de su ataque para lanzarle un puñetazo a su cuello dejándole fuera de combate. Miro a un lado y veo con horror como un samurái esta apunto de insertar su katana a través del cuello de uno de mis hombres. No me lo pienso y me lanzo a por el desgraciado, esquivando a un enemigo en el proceso y derribándolo con el hombro. Levanto mi puño bien alto, salto directo a mi objetivo y lo mando a volar de un fuerte golpe en la cabeza. Ayudo a mi camarada a levantarse del suelo y fortalezco su resolución.
-"Fuerza y honor guerrero, venceremos"
-"Si, por supuesto señor" me responde con determinación para luego coger su arma y lanzarse al combate.
Miro al frente y me fijo en los hombres a caballo.
-'Si derribo a sus samuráis y espanto a los caballos, bajará su moral y creará más caos en sus filas' pienso
Sin pensarlo dos veces salto varios metros hacia mi primera víctima y lo arrojo de la silla. Luego le doy al caballo en la parte de atrás saliendo enloquecido hacia delante, llevándose a varios imagawas consigo. Sigo el mismo patrón y veo que mi estrategia empieza a dar sus frutos. Un poco más y sus espíritu de lucha se habrá derrumbado. Cojo una piedra del suelo y la arrojo al porstandarte enemigo, derribándolo de un solo tiro. Un jinete trata de cargarme con la lanza pero el momento que balancea el arma hacia mí la agarro y lo lanzo a un soldado que intentó acercárseme, unos segundos después viene otro intentando darme muerte. Giro sobre mi mismo para esquivar su ataque y le tumbo al suelo de una patada en la espalda. Entonces noto que el pánico se expande entre los imagawa y me volteo para mirar el horizonte. Los hombres que dejamos en reserva han levantado los estandartes como les dije. Es hora de ponerle punto y final a esta batalla.
-"LOS REFUERZOS DEL CLAN ODA YA ESTAN A PUNTO DE LLEGAR. RESISTID HOMBRES DE OWARI, PUES ODA NOBUNA PRONTO VENDRA A LUCHAR A NUESTRO LADO" grito a pleno pulmón para que el engaño sea creíble y funciona por lo que veo.
Los imagawa no pueden resistir más la presión y empiezan a retirarse a toda prisa de vuelta a sus tierras.
-"Eso, corred bastardos, corred y no volváis a nuestro territorio jamás" les grita Katsuie emocionada.
Los soldados del clan oda levantan sus armas y empiezan a gritar a pleno pulmón para celebrar la tan codiciada victoria. Los hombres entonces me rodean y me empiezan a alabar y agradecerme.
-"Gracias gran guerrero por ayudarnos" me dice uno lleno de felicidad.
-"Si, de no ser por ti no estaríamos vivos" agrega otro.
-"Muy cierto" dice Katsuie mientras se me aproxima con una gran sonrisa."De no ser por ti no habríamos sobrevivido, tienes mi más sincera gratitud"
-"No tenéis nada que agradecerme" les respondo. "Prometí que lucharía a vuestro lado y os devolvería sanos y a salvo a casa con vuestras familias. Ahora sí que tendréis una gran historia que contar a vuestros hijos" les digo esto último con un poco de humor y se echan a reír.
-"Ha sido un verdadero honor luchar al lado de personas tan valientes y honorables como vosotros, de no a ver sido por vosotros no podríamos haber logrado lo imposible y por ello tenéis mi más sincero respeto amigos míos" les digo a la vez que inclino la cabeza ante ellos, dejándolos sorprendidos.
-"Creo que ya es hora de presentarse como se debe" me llevo las manos a la cabeza y me quito el casco, dejando boquiabiertos a todos los presentes.
-"¿Un nanban? Es un nanban" dice uno de ellos aun conmocionado.
-"No os lo esperabais ¿ehhhh?" digo con tono juguetón.
-"¿E...eres un nanban?" pregunta Katsuie sorprendida.
-"Si, me llamo Óscar. Perdón por no haberlo dicho antes pero no encontré el momento adecuado"
-"¿Os...arrr?" dice Katsuie tratando de pronunciar mi nombre.
-"Jajaja no, Óscar, Ó " le digo sonriente haber si dice bien nombre.
-"Ós…car,… Óscar" dice finalmente
-"Excelente, ¿A que no era difícil? No creo que sea un nombre tan feo ¿ehhh?" le digo con tono bromista.
Se echa a reír. Parece que le hizo gracia.
-"Ahora que los imagawas han sido expulsados podemos volver al campamento. Nobuna-sama nos estará esperando" me dice ella.
-"Por supuesto. Comprendo que tenéis muchas preguntas que hacerme y responderé con gusto a cualquier pregunta que deseéis hacerme, además tengo que formalizar mis servicios ante Nobuna-san. Cuando queráis podemos irnos"
Ella asiente y sube al caballo.
"Si nos movemos rápido llegaremos en poco tiempo, todo el mundo en marcha adelante" grita Katsuie a los soldados.
Aun no puedo creerme lo que ven mis ojos; un nanban. Nunca me lo habría esperado. Cuando se quito el casco me sorprendí mucho pero cuando vi su rostro me quede sin palabras.
Tenía el pelo corto de color negro, ojos marrones oscuros, un rostro joven y masculino y su sonrisa….
No pude evitar sonrojarme ante semejante vista. Jamás en mi vida había conocido a un hombre como él; valiente, inteligente, gracioso, humilde, honorable, fuerte y….lindo.
-"Por cierto, ¿Cuál es el recuento?" me dice repente Óscar.
-"42" le respondo.
-"¿42?, vaya no está mal para una samurái. Yo he abatido cómodamente a 43"
-"No presumas tanto, solo ganaste por uno" le digo.
-"Podemos resolverlo la próxima vez si te apetece, vamos a ser compañeros de armas a partir de hoy"
Dirijo la vista al frente y no puedo evitar sonreír mientras pienso.
-'Sin duda esto debe ser el comienzo de algo grande para todos nosotros a partir de ahora'
Espero que hayan disfrutado mi este capítulo. Es la primera vez que escribo una fanfic pero como apenas habían historias de este anime y los autores que hay tardan lo suyo en subir capítulos decidí lanzarme a ver como se me daba.
Díganme a ver que les pareció y digan ideas sobre que debería poner en la historia. Ojala esta historia le guste a la gente y tenga muchos seguidores.
Un saludo y hasta la próxima.
