Disclaimer: How to Train Your Dragon no me pertenece, es propiedad de DreamWorks Animation, Dean DeBlois y Cressida Cowell. La historia sí es original y de mi autoría, pero su creación y respectiva publicación es por mero entretenimiento.
Sinopsis
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Fue enviada al mundo mortal para cumplir con un propósito desconocido; esa era la misión que las Nornas del Destino le asignaron, pero... ¿Qué debía hacer realmente? ¿Y qué relación tenía con el jefe de Berk?
«El destino es un guía, un camino que debemos seguir para llegar al lugar y momento correcto; aquél en el que nos fue asignado estar.»
¿Su poder de valkiria sería suficiente para salvarlo?
«Hiccup, déjame luchar a tu lado... por Berk...»
¿Sería ese su destino?
Prólogo
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Caminaba por los amplios pasillos en completo silencio. El suelo y las paredes de mármol blanco brillaban con la luz que entraba por los ventanales abiertos, los dibujos que había en las columnas resplandecían por el oro con el que estaban hechos. Siempre se preguntó qué significaban; sus hermanas le habían dicho que describían las guerras del mundo de abajo, pero ella creía que representaban mucho más que eso.
Después de varios minutos de trayecto, al fin llegó a su destino: Una inmensa habitación con una mesa rectangular de mármol blanco y sillas del mismo material rodeándola, altos ventanales que, junto a un tragaluz, iluminaban todo el lugar con la luz que entraba por estos.
Sentada en la silla más grande –que más bien parecía un trono– estaba una mujer de dorados cabellos rizados que le caían por espalda y hombros. Portaba un vestido blanco, largo hasta los tobillos con una abertura en un costado que dejaba ver sus largas y blancas piernas; sus pies estaban cubiertos por unas sandalias de cuero atadas con correas que llegaban casi hasta las rodillas. Su abdomen y pecho era protegido por una brillante armadura dorada que funcionaba como corsé.
Ella vestía de manera similar con un vestido corto hasta las rodillas, pero no portaba ninguna armadura. Incluso su cabello era igual; hebras doradas que caían en ondas sobre sus hombros. Y sus ojos azules, mientras que los de ella se asemejaban al cielo en un día despejado y cálido, los de esa mujer eran profundos como el océano mismo.
Esos orbes azules que ahora la observaban con severidad desde su posición, ¿acaso había hecho algo malo?
—Acércate—demandó la mujer con voz tranquila.
Temerosa avanzó hasta llegar al extremo contrario de la mesa.
— ¿Sabes por qué fuiste llamada?—cuestionó inclinándose en su asiento, apoyando sus codos sobre el borde.
—En realidad no—logró responder sin titubear.
—Nosotras te lo explicaremos—resonó una voz por toda la habitación.
Mientras la voz hacía eco en el salón, a un costado de la mujer comenzaron a hacerse visibles tres siluetas.
Primero sólo fue perceptible una extraña sombra oscilatoria que poco a poco se fue aclarando hasta que tomó la forma de tres mujeres con largos vestidos de color verde bosque y capuchas que cubrían su rostro gracias a la oscuridad que les brindaban.
Sabía quiénes eran, había leído sobre ellas y sus hermanas le habían contado muchas historias…
—Las Nornas del Destino—susurró sorprendida inclinándose para hacer una reverencia, alcanzando a ver como las tres se quitaban la capucha al mismo tiempo revelando sus rostros.
La primera, una anciana de cabellos plateados y piel tan blanca como el papel; era Urd, la Norna de «lo que ha ocurrido». El destino.
La segunda, una mujer de no más de treinta años de cabello castaño trenzado en un moño alto adornado con un velo verde; esa era Vernandi, la Norna de «lo que ocurre ahora». El presente.
Y la tercera, una joven de entre quince y veinte años, cabello pelirrojo recogido en dos trenzas largas que caían sobre sus hombros; era Skuld, la Norna de «lo que debería suceder, o es necesario que ocurra». El futuro. Y no sólo eso, pues le habían contado que también participaba como valkiria.
La pregunta ahora era ¿por qué estaban ahí?, y ¿qué tenía que ver ella en todo eso?
—El destino te ha elegido, Astrid—habló Urd como si hubiera leído sus pensamientos.
¿El destino? ¿A qué se refería con eso?
Su mirada mostraba confusión, una confusión que era notada por las cuatro presentes… ¿Acaso no pensaban explicarle?
—Irás a Midgard—habló de repente la mujer rubia, Freyja, aquella que por mandato de Odín las supervisaba.
¿Al mundo mortal? Imposible…
Freyja: Diosa del amor y la fertilidad, las valkirias estaban bajo su mando, más la líder de estas era Brunilda.
Nornas: Son dísir (plural de "dís", un espíritu femenino) de la mitología nórdica. Tres de ellas son las principales y son las que se mencionaron al principio y final.
Midgard: Así se le llama a la Tierra, esta forma parte de los nueve mundos, cada uno colgando de una rama del árbol de Yggdrasil (el árbol de la vida, o fresno del universo).
¡He vuelto! :D
¡Oficialmente Sigue a tu Destino ha salido del hiatus!
Pero, ¿por qué estoy resabiéndolo? Bueno, mientras releía la historia para terminar el nuevo capítulo, me di cuenta de que contenía un par de errores. Este fic comenzó a ser escrito en el 2017, así que… hay una diferencia considerable entre mi escritura de ese entonces y la actual. Así que decidí arreglarla un poco para que luciera mejor.
En este momento me encuentro terminando de corregir el capítulo 4 (de los 5 que fueron escritos), y estaré publicándolos de vuelta cada tercer día. Es decir, el domingo estará disponible el primer capítulo. Creo que de esta manera tanto ustedes como yo, podremos estar listos para cuando publique el nuevo capítulo (que aún no he terminado de escribir).
En fin… Lamento ¡muchísimo! Haberlos abandonado, y espero continuar leyendo sus comentarios y que este fic siga siendo de su agrado.
¡Nos leemos el domingo!
A todos los que leyeron hoy… GRACIAS
