Descargo de responsabilidad: La historia y los personajes de Shaman King no me pertenecen.
¡Hola! Este fic, constará de drabbles que mostrarán la cotidianidad de los personajes, está basado en el formato de "Canciones de Funbari" que vienen en el manga, por lo que decidí conservar el nombre. Puede que me tome algunas licencias literarias en cuanto a los tiempos y los personajes, por lo que algunos (si no es que en su mayoría) no pertenecen al canon y ninguno tiene continuidad.
Hechas las aclaraciones, espero los disfruten.
Noche de verano
¡Ah! El verano, esa hermosa época del año donde el clima es fresco y las noches silenciosas. El viento sopla y te arrulla con su hermosa melodía…
Pero esa noche en la pensión En, el verano no era nada amable, ni mucho menos fresco con Yoh Asakura, quien daba vueltas en su futón, incapaz de conciliar el sueño debido al calor.
Primero se quitó las cobijas de encima, nada.
Después se quitó la playera, nuevamente, nada.
Pataleó acostado en su cama con un puchero en su rostro, odiaba el calor. Se levantó y comenzó a abrir todas las puertas y ventanas, el calor era tan sofocante que parecía sacado del mismo infierno.
Bajo a la cocina, se sirvió y bebió de un solo trago el vaso de agua, de nueva cuenta nada. Salió hacía el jardín, pero la brisa era igual de caliente. Así que con mucha resignación y pesar, subió de regreso a su habitación.
Maldijo su suerte por no tener dinero para comprar un ventilador, ni hablar de instalar aire acondicionado, Anna no lo permitiría.
- ¡Muero de calor! - exclamó mientras se desparramaba por el suelo de la terraza de la pensión y lloriqueaba.
- ¡Deja de quejarte! Solo causas molestias- escuchó que una voz gélida se dirigía hacia él.
Abrió los ojos para mirar a quien le había hablado, sus ojos se abrieron enormemente por la sorpresa y se sonrojó ligeramente, de pie, en el umbral de la puerta, su prometida lo miraba con el ceño fruncido y con los brazos cruzados, llevaba un short y una playera sin mangas que dejaba al descubierto los encantos de su cuerpo.
Yoh no pudo evitar recorrer el cuerpo de la joven con la mirada, adolescente al fin.
- Anna… - murmuró mientras la contemplaba embelesado.
Al percibir como la miraba, a la joven itako le apareció una venita en su frente y sus ojos ambarinos centellaron ferozmente.
- ¡Deja de mirarme así! - le gritó con furia mientras cerraba su puño y le daba un buen coscorrón que lo dejó llorando ríos de lágrimas -Deberías darte un buen baño de agua fría- dijo mientras le enviaba una sonrisa sarcástica y se dirigía a su habitación.
El chamán la miró confundido, no fue hasta que sintió el ardor en su entrepierna que comprendió las palabras de la rubia.
¡Vaya! Ahora tenía un doble problema de calor.
FIN
