POV EDWARD.

En cuanto los hombres que Aro tenia vigilando la pista clandestina se comunicaron inicio la acción eran cerca de las 10 de la noche, Bella ya me había llamado varias veces al celular pero no tenía nada que decir y sabía que si hablaba con ella me pondría mucho más nervioso, los equipos de hombres comenzaron a moverse, nosotros seriamos los últimos en arribar al lugar y saldríamos en cuanto los agentes de Call nos dieran la indicación, la cual llego cerca de media noche, Aro se encontraba dándonos instrucciones Charlie, Jacob y yo viajaríamos en la misma Van con Aro, mientras que Papá, Emmett y Jasper lo haría en la Van de Cayo, estábamos por abordar los vehículos cuando mi celular volvió a sonar seguido del cada uno de los miembros de mi familia.

-Bien, por el bien de la misión creo que uno de ustedes debería llamar a su esposa y después todos apagar los teléfonos celulares, les daré 2 minutos.

Todos nos veíamos pero ninguno se atrevía a marcar nuestra adrenalina estaba a mil, papá y Charlie fueron los que sacaron el teléfono al mismo tiempo.

-Creo que deberías hacerlo tu Charlie.

Mi suegro solo asintió e inicio la llamada mientras todos los demás apagábamos los celulares como Aro nos había pedido la llamada no duro mucho, Charlie solo le dijo a Renee que estábamos bien y que ellas debían estar tranquilas que todo saldría bien, que la amaba y luego colgó y también apago su teléfono de inmediato abordamos las camionetas y nos dirigimos hacia el lugar donde rescataríamos a mi hija.

Esperamos por casi 3 horas hasta que por la radio nos avisaron que el avión estaba a punto de tomar pista y que el auto de Victoria se estaba acercando mis nervios y mis ganas de matarlo aumentaban con cada minuto que pasaba, vimos el avión aterrizar y Embry Call dio la orden para que todos los agentes tomaran posiciones, el reloj de mi muñeca marcaba las 2:18 de la mañana y una temperatura de -5°C, me preocupe mucho más mi princesita era igual de friolenta que su madre mis ojos volaron hasta una de la mantas que había en la parte de atrás de la camioneta y la tome colocándola entre mi cuerpo y mi enorme chamarra, estaba terminando de subir el cierre cuando escuche el sonido del motor de un carro aproximarse, desde nuestra posición y gracias a las cámaras que algunos de los agentes llevaban pudimos ver a los mismos hombres que se habían colado como meseros a la boda de Alice bajar las maletas del auto y comenzar a subirlas al avión, minutos después bajo James y detrás de este bajo Victoria, aprovechando su momento de distracción Embry y Aro dieron la señal de atacar, todo sucedió muy rápido de pronto los 6 hombres y la mujer estaban rodeados de agentes y unos segundos después los primeros disparos se dejaron escuchar.

Mi corazón estaba a punto de salirse de mi pecho había comenzado a disparar y yo aún no tenía noticias de mi hija, cuando por el radio uno de los agentes nos informó que la tenía y la estaba llevando a cubierto en ese momento, sin pensarlo dos veces salí de la camioneta y corrí a encontrar a mi pequeña, cuando Emma me vio me grito "PAPIIIIIIIII!" y de pronto de la nada apareció James tomándome de los hombros y apuntando su arma contra mi cabeza, los gritos y el llanto de mi hija me llenaban de desesperación.

-Suéltala!, pon tu arma en el suelo y patéala hacia mí o este malnacido se muere, Emma! Camina muy despacio y ven conmigo.

Pero mi princesa estaba paralizada de miedo, el agente al ver que este loco amenazaba mi vida no tuvo más remedio que poner su arma en el suelo y patearla lejos como James le había indicado, después de eso el muy maldito le disparo directo al pecho y continuo gritándole a Emma quien solo observaba la escena con los ojos muy abiertos y sin poder moverse.

-EMMAAAAA! Maldita sea camina, mocosa estúpida.

-James la estas asustando, es solo una niña y es tu hija no le hagas esto.

Le hable lo más calmado que pude pero eso pareció enfurecerlo más porque apretó su agarre obligándome a ponerme de rodillas, de nuevo llevo la pistola a mi cabeza y volvió a gritarle a Emma.

-Aquí tienes a tu "PAPI" conejita, deberías venir a despedirte, él quería estar con tu mamá pues bien le voy a conceder su deseo, quieres estar al lado de la puta de Isabella Swan pues bien quédatela Cullen y púdranse juntos en el infierno.

No me importaba morir, con gusto lo haría si con eso pudiera devolverle a Bella a la niña, pero no cumpliría esa promesa y ahora tampoco vería crecer a mis hijos pero lo que más me dolía era que mi hermosa princesa estaba frente a nosotros viendo todo esto, James corto cartucho y se preparó para disparar cuando Emma grito.

-NOOOOOOOO!; no papito por favor no mates a Edward, yo me voy contigo y con Victoria a donde tú quieras papito y nunca, nunca, nunca más voy a decir que extraño a mi mami o a mis hermanitos pero por favor papito no lo mates, por favor por favor.

mi hija le suplicaba con sus manitas juntas a este bastardo por mi vida, era una niña de solo 5 años y le suplicaba a su desalmado padre que no me matara, como un flash pasaron por mi cabeza todos los bellos momentos que habíamos vivido como familia y no aún no estaba preparado para perderlos, esta vez James no me los arrebataría, así que aproveche el momento de distracción de James al ver a Emma suplicarle y jale una de sus piernas con tanto fuerza que cayó de espaldas, rápidamente me abalance sobre él y comenzamos a forcejear por la pistola, le di un puñetazo en la cara y el contesto con un rodillazo en mis costillas pero ninguno de los dos dejamos el forcejeo hasta que de pronto la pistola se disparó James y yo nos taladramos el uno al otro con la mirada tratando de adivinar cuál de los dos había resultado herido, pero yo solo podía escuchar la voz llorosa de mi hija.

-Papiiiiiiiiii!, papito no te mueras, papi no nos dejes solos me prometiste que siempre me cuidarías Eddy lo prometiste, snif, snif.

Los hombres de Aro llegaron hasta nosotros seguidos de los hombres de mi familia, papá de inmediato me dio la vuelta y comenzó a revisarme todo fue tan rápido que ni siquiera me dio tiempo a decirle que yo no sentía nada.

-Emma papá, la niña, cálmate Edward esta con Charlie no te muevas hijo por dios déjame revisarte.

-La sangre no es de Él papá.

La voz de Emmett estaba cargada de una rara mezcla de furia y alivio, cuando papá por fin me dejo sentarme vi que era James quien estaba sangrando del costado, los hombres de Aro lo tenían inmovilizado y Embry Call del FBI le leía sus derechos mientras mi padre y mi hermano lo atendían, lo escuche decirme algo pero a mí lo único que me importaba era mi hija saque la manta que había guardado para ella y corrí a donde se encontraban Charlie, Jacob y Jasper, en cuanto mi princesa me vio se tiro a mis brazos, la envolví en la manta y juntos comenzamos a llorar, se sentía tan bien tener a mi princesita en mis brazos por fin mi corazón estaba completo y me aseguraría de que continuara así por el resto de mi vida, cuando levantaron a Dimitri para llevárselo me grito.

-Sigo ganando Cullen, quédate con los malditos mocosos si eso te hace feliz, que yo me rencontrare en el infierno con Isabella no te preocupes me encargare de darle tus saludos.

Volví mi cara a él y le di mi sonrisa más cínica, iba a disfrutar esto.

-En todo caso quien debería de darle tus saludos cuando lleguemos a casa seré yo, aunque no te hagas ilusiones Dimitri porque eso no pasara a partir de este momento ni mi esposa, ni mis hijos, ni yo volveremos a pensar en ti, Isabella como tú la llamas está viva, a mi lado, al lado de nuestros hijos y así es como continuaremos.

-Mientes, mientes maldito ella está muerta, yo di la orden de que la mataran, yo visite su tumba, ella está muerta esa puta zorra está muerta.

No aguante más le entregue a mi hija a Charlie y camine a grandes zancadas hasta donde se encontraba ese miserable.

-Límpiate la puta boca antes de hablar de mi esposa y después dirígete a ella con respeto imbécil pedazo de mierda.

Le di un puñetazo que lo obligo a girar la cara y a escupir la sangre que se había acumulado en su boca a causa de mi golpe, le di la espalda y camine de regreso hasta donde estaba se encontraban mi hija y mi suegro pero me frene en seco cuando escuche el sonido de un disparo a mis espaldas de inmediato me gire y vi a Dimitri Kozlov en el suelo en medio de un enorme charco de sangre.

POV JAMES.

Por fin el momento de largarnos de aquí estaba a la vuelta de la esquina, me hubiera gustado matar a Edward Cullen con mis propias manos pero Stephan y Vladimir se quedarían aquí para llevar a cabo esa tarea pues no podía retrasar más nuestra partida mi padre me lo había advertido muy bien y era mejor no desobedecer sus órdenes, Victoria ya había empacado y Emma no había vuelto a decir una palabra por más que intente hablar con ella parecía como si no me escuchara siquiera, así que eso representaba un nuevo problema pero llegando a Ucrania lo solucionaría por el momento era mejor así ya que ni siquiera se opuso cuando la abrace para subirla al auto.

Después de unos minutos de camino, por fin vi el avión que mi padre había enviado para recogernos, los primeros en salir del auto fueron Stephan y Vladimir ellos comenzaron a bajar las maletas mientras que yo hablaba con el piloto para conocer las instrucciones que le había dado mi padre, como siempre Victoria pegada a mi sombra pese a que le había ordenado que permaneciera en el auto junto a Emma estábamos discutiendo cuando nos vimos rodeados de hombres armados que no tenía ni idea de donde habían salido, Stephan fue más rápido que todos nosotros cuando sacó su arma y comenzó a disparar, en medio del caos empuje a Victoria dentro del avión y corrí hacia el auto a buscar a mi conejita pero ya uno de los agentes la llevaba en brazos, pude escuchar su aguda vocecita llamarlo "PAPI" logre llegar hasta el bosque y hubiera sido muy fácil escapar pero no podía dejar que Cullen se saliera con la suya, y corrí a su encuentro salte de entre los arbustos justo para colocarme detrás de él tomándolo por los hombros y apoye mi pistola en su cabeza.

Los gritos y el llanto de mi hija me estaban quemando el alma pero era más grande el odio que sentía por este estúpido, el agente que cargaba a mi hija estaba armado así que lo primero que hice fue obligarlo a que se deshiciera del arma y que soltara a Emma

-Suéltala!, pon tu arma en el suelo y patéala hacia mí o este malnacido se muere, Emma! Camina muy despacio y ven conmigo.

Pero la niña no se movió ni un centímetro eso aumento todavía más mi rabia pero aun no era el momento de matar a Cullen antes tenía que saber cuánto lo odiaba, pero de alguna manera tenía que controlarme así que no me quedo más remedio que calmar mis nervios disparándole al agente "BUM" un solo tiro directo al pecho, si, aún tenía el toque, pero mi hija continuaba parada en el mismo sitio así que volví a intentar que se acercara a mí.

-EMMAAAAA! Maldita sea camina, mocosa estúpida.

Sabía que esa no era la manera de hacerla venía a mí, pero en este momento no tenía la paciencia necesaria para tratar de convencerla de otra manera, y escuchar la voz de ese malnacido dirigirse a mí fue peor.

-James la estas asustando, es solo una niña y es tu hija no le hagas esto.

Apreté con más fuerza mi agarre hasta obligarlo a doblegarse a mí, una vez que estuvo de rodillas en el suelo puse la pistola sobre su frente y volví a hablarle a Emma, esta vez más calmado, me llenaba de satisfacción ver la desesperación en su cara esto es lo que quería, hacerlo sufrir tanto como había sufrido yo cuando el volvió a poner sus ojos en mi mujer y me arrebato a mi hija.

-Aquí tienes a tu "PAPI" conejita, deberías venir despedirte, él quería estar con tu mamá pues bien le voy a conceder su deseo, quieres estar al lado de la puta de Isabella Swan pues bien quédatela Cullen y púdranse juntos en el infierno.

Corte cartucho, el gatillo picaba entre mis dedos por ser presionado nunca había deseado tanto matar a nadie como deseaba matarlo a él y estaba a punto de ver cumplido mi deseo cuando mi hija grito.

-NOOOOOOOO!; no papito por favor no mates a Edward, yo me voy contigo y con Victoria a donde tú quieras papito y nunca, nunca, nunca más voy a decir que extraño a mi mami o a mis hermanitos pero por favor papito no lo mates, por favor por favor.

No podía creer lo que mis ojos veían Emma me estaba suplicando que lo dejara con vida, mi hija estaba accediendo a hacer lo que yo quisiera con tal de que no matara a este miserable, mi corazón se partió por la mitad y me distraje por un segundo pensando cuando fue que mi hija había dejado de quererme a mí, para querer a este hijo de puta ahora sin duda lo mataría y lo haría con más gusto aun, iba a jalar el gatillo cuando sentí un fuerte tirón en mi pierna que me hizo perder la estabilidad y caí de espaldas, sentí un fuerte puñetazo en la cara y correspondí con un rodillazo que no supe donde se impactó pero mi oponente estaba tan enardecido como yo y ninguno de los dos estaba dispuesto a dejarse vencer, un disparo se escapó del arma y por primera vez nos vimos a los ojos, el blanco del disparo había sido mi hombro derecho sin embargo lo que más dolió fue la voz de Emma llorando por Cullen.

-Papiiiiiiiiii!, papito no te mueras, papi no nos dejes solos me prometiste que siempre me cuidarías Eddy lo prometiste, snif, snif.

Toda la acción se había desarrollado en unos minutos y de nuevo nos vimos rodeados de agentes y varios hombres más vestidos de civiles, uno de ellos pateo la pistola y enseguida retiro a Cullen de encima de mí y comenzó a revisarlo, a mí se acercó otro hombre con aspecto de gran ropero y también comenzó a revisarme, trate de forcejear con el pero el muy maldito presiono con todo su peso sobre la herida de bala de mi hombro por lo que pude darme cuenta ese par eran el padre y el hermano de Cullen.

-Emma papá, la niña, cálmate Edward esta con Charlie no te muevas hijo por dios déjame revisarte.

-La sangre no es de él papá.

Cuando comprobaron que la sangre era mía, ambos hombres se abocaron a atenderme, el roperote aún estaba ejerciendo una presión brutal sobre mi hombro mientras el otro, el hombre rubio me daba la vuelta para comprobar si había orificio de salida de la bala, desde mi posición pude ver como Cullen abrazaba a mi hija, eso termino por destrozarme no solo me había quitado el amor de mi mujer, también me había quitado el amor de mi conejita, pero aun así yo seguía llevándole ventaja, yo había mandado a Isabella Swan al infierno y eso era un golpe del cual nunca se repondría, así que aproveche cuando me pusieron de pie para restregárselo en la cara, quería a mi hija que se la quedara, total nunca más en toda su asquerosa vida volvería a tocar a mi mujer.

-Sigo ganando Cullen, quédate con los malditos mocosos si eso te hace feliz, que yo me rencontrare en el infierno con Isabella no te preocupes me encargare de darle tus saludos.

Mi hombro dolía cada vez más, pero no me importo la satisfacción que sentí al verlo tensarse tras mi palabras fue buena para mi orgullo herido, mi único consuelo en este momento era que una vez más se la había arrebatado y este vez para siempre, cuando se dio la vuelta nos volvimos a mirar y algo en su sonrisa me puso más furioso todavía.

-En todo caso quien debería de darle tus saludos cuando lleguemos a casa seré yo, aunque no te hagas ilusiones Dimitri porque eso no pasara a partir de este momento ni mi esposa, ni mis hijos, ni yo volveremos a pensar en ti, Isabella como tú la llamas está viva, a mi lado, al lado de nuestros hijos y así es como continuaremos.

Y eso sí que no me lo esperaba, Isabella no podía estar viva yo mismo había estado frente a su tumba, yo mismo vi como caía al suelo después de haber recibido ese disparo, él debía estar mintiéndome.

-Mientes, mientes maldito ella está muerta, yo di la orden de que la mataran, yo visite su tumba, ella está muerta esa puta zorra está muerta.

Le grite mientras el continuaba dándome la espalda con mi hija en sus brazos, vi como se la entregaba a Charlie Swan y regresaba hasta donde me encontraba me tome mi tiempo pues segundos antes me había dado cuenta de que la esposa que se ataba mi mano derecha estaba suelta aun, recorrí rápidamente con la mirada a los agentes armados que tenía frente a mí y encontré lo que buscaba, ahora solo debía esperar.

-Límpiate la puta boca antes de hablar de mi esposa y después dirígete a ella con respeto imbécil pedazo de mierda.

Sentí su puño nuevamente impactar en mi cara, esa era justo la reacción que estaba esperando, escupí la sangre agachando levemente mi cuerpo entonces jale mi mano derecha deshaciéndome de las esposas, tome la pistola del cinturón de uno de los agentes que se encontraba junto a mi dándole un buen empujón y le apunte no estaba tan lejos así que un solo disparo y su cabeza explotaría en mil pedazos.