Cómo Harry descubrió que hablaba Parsel
La alarma había sonado y como era habitual en él, la atrasó media hora. Ese breve lapso de tiempo le sirvió para perecear y despegar las tibias sabanas de su cuerpo, del otro lado de la puerta escuchaba las ruidosas pisadas de su hijo y sonrió al imaginarlo corretear detrás de su amada Lily. La segunda vez que aquél molesto sonido inundó la habitación se levantó de mala gana. Bostezó y se estiró cual gato flojo, miró sus pantuflas y perdió otros cinco minutos admirando el desgastado diseño antes de dignarse a ponerse de pie. Caminó hasta el baño y ya frente al espejo observó su imagen borrosa debido a la falta de sus anteojos, los colocó con cuidado y pudo ver todo de manera nítida. Fue a tomar su cepillo y sonrió al ver la pulcra letra de su esposa en una notita pegada sobre él.
"Regreso mañana por la mañana, cielo"
Después de leer aquella nota sintió como un balde de agua fría caía sobre él. Salió de prisa del baño y corrió a la habitación de su hijo y palideció al encontrarla vacía. Corrió al pasillo con dirección a las escaleras, escuchó una risita en la cocina y se apresuró a llegar allí. Sintió un gran alivio al percatarse de que su hijo se divertía con su desayuno.
—¡Papi, Tommy me dio cereal! —gritó Harry nada más verlo entrar.
—¿Tommy?
Harry asintió a su padre tomando una cucharada de su desayuno. Lo siguiente que supo James era que apuntaba a un asustado elfo domestico tras escuchar el sonido de su aparición.
—¡Papi, asustas a Tommy! —regañó Harry a su padre al verlo.
—Tommy, asustó antes a Papi, bebé.
—Está bien, papi, pero debes tener cuidado.
—Joven Amo, la ama Euphemia me envía para decirle que no puede cuidar al amito Harry como la señora Lily había pedido. El amito Harry tenía hambre y quería que Tommy le diese cereal, Tommy espera no haberlo disgustado.
—Está bien, me has ayudado mucho. Puedes regresar a la mansión.
El elfo desapareció y James quedó solo con su hijo quien comía en silencio, disfrutando su cereal.
—¿Qué haremos, papi? —preguntó Harry, James liberó un suspiró y miró con una sonrisa resignada a su hijo.
—Hoy acompañaras a papi a su trabajo —respondió James.
—¡Yey! ¡Acompañaré a papi!
Lo que pareció una buena idea al comienzo terminó por volverse un tormento. Harry estaba inquieto y no paraba de pedirle volver a casa. El niño estaba aburrido y por más que lo intentase le era imposible permanecer quieto en el cubículo de su padre. James trataba de adelantar trabajo administrativo ya que no podría salir al campo por ese día debido a Harry pero los constantes llamados de Harry y las diversas preguntas sin sentido no lo ayudaban a concentrarse.
—Potter, el jefe te necesita en su oficina, no tardes —le gritó un auror más joven.
James miró a su hijo alarmado, no podía presentarse en la oficina de su jefe con su pequeño niño de cinco años. Miró al cubículo de al lado antes de tomar a Harry y salir de su propio cubículo. Kingsley Shacklebolt lo miró con una ceja alzada cuando entró con una sonrisa nerviosa.
—Si pudieras hacerme un gran favor…
—No soy bueno con los niños —interrumpió inmediatamente Kingsley viendo por donde le saldría James.
—Haré lo que quiera amigo, lo juro —se apresuró a decir James.
Kingsley miró a Harry y a James de manera alternativa antes de tamborilear los dedos sobre la madera de su escritorio.
—Muy bien, pero me deberás un favor futuro y no puedes negarte cuando lo pida —advirtió el hombre.
—Harry es muy tranquilo —fue la respuesta de James antes de colocar a Harry en el suelo y agacharse hasta quedar a su altura.
—Muy bien, hombrecito, te quedarás con mi buen amigo Kingsley mientras papás va a una reunió con su jefe ¡Dónde no pueden ir niños! —dijo severamente al final al ver la muda petición de su hijo.
Harry infló los mofletes pero no se atrevió a rebatir a su padre.
—Bien —dijo el niño cruzando los brazos antes de caminar hasta estar junto a Kingsley, dándole la espalda a su padre.
James rodó los ojos por el evidente enojo de su hijo, pero ya lo compensaría más tarde con un poco de helado. Se despidió de su compañero y se apresuró a ir a la oficina de su jefe.
Kingsley sin saber exactamente qué disfrutaban hacer los niños tomó un pergamino limpio y le dio una pluma muggle a Harry para que dibujase algo en lo que esperaba a su padre.
Harry agradeció y con cuidado se sentó en el suelo y se dispuso a cumplir con su nueva tarea en silencio para no molestar al amigo de su padre. Pero sinceramente, el entretenimiento duró poco. Suspiró aburrido y miró con cuidado al hombre que de manera atenta escribía en su escritorio, concentrado en su trabajo. Algo pasó volando por el pasillo e inmediatamente capturo su atención.
Con cuidado de no hacer ruido se asomó al pasillo y vio diversos avioncitos de papel volando por doquier en diferentes direcciones. Maravillado por lo que sus ojos veían se dispuso a seguir un grupo en particular sin percatarse de la distancia que tomaba de su cuidador que, sinceramente ni en cuenta de su partida. Entre seguir diversos grupos de memorándums, entrar una vez en el ascensor y esconderse de los trabajadores del ministerio Harry terminó perdido.
Estaba asustado, pero no quería armar alboroto porque no quería que los adultos se acercasen a él. Con mucho esfuerzo, se ocultaba de las personas, no sabía dónde estaba su padre o el amigo de su padre. Salió de su escondite a un pasillo donde solo había una chica con cara de aburrimiento, tenía pensado pedir ayuda cuando un grupo de avioncitos de papel volaron sobre la chica al pasillo que estaba detrás de ella.
Con una meta en mente se dispuso a gatear para no ser detectado. Con maestría burló a la chica y con cuidado se apresuró al pasillo, se alejó lo suficiente de la chica para ponerse de pie y caminar hasta la elegante puerta de madera, escuchó pasos a su espalda y se percató de que la chica que estaba en el pasillo anterior se había puesto de pie, esta sin percatarse de la asustada figura del niño abrió la puerta y dejó unos papeles sobre una elegante mesa. Ese breve momento Harry lo aprovechó para entrar y esconderse.
Cuando la chica salió y la puerta se cerró Harry disfrutó la oportunidad para inspeccionar el lugar y con emoción buscó a su alrededor los avioncitos que lo había hecho aventurarse en primer lugar. Decepcionado se sentó en el suelo al no encontrar nada.
A los pocos segundos se repuso para volver, se colocó de pie y caminó hasta la puerta y grande fue su horror al ver que no podía abrirla. Ahora definitivamente no encontraría a su padre y Jamás volvería a casa, y peor aún ya no podía ir a la fiesta de cumpleaños de su amigo Draco. Sin poder seguir evitándolo comenzó a llorar, hipando bajo y restregando sus ojitos.
—¿Qué hace una cría humana en la oficina de mi Tom?
Harry alejó sus manos al escuchar la voz, miró a su alrededor curiosos pero sin lograr ver algo.
—¿Quién eres?
—¡Imposible! ¡Otro hablante!
Harry se colocó de pie y caminó hasta el escritorio, lo rodeó y en el asiento descubrió una enorme serpiente que lo hizo retroceder un par de pasos por la impresión.
—¿Realmente puedes entenderme?
Harry miró impresionado a la gran serpiente al ver que ella era a quien había escuchado.
—¡Puedes hablar! —acusó Harry.
—En realidad, creo que eres tú el que puede hablar —dijo la serpiente antes de reír, o al menos es lo que parecía.
Harry, al entender la serpiente había perdido por completo el miedo. Se acercó a la serpiente y la miró detenidamente.
—Eres muy bonita, ¿puedo tocarte? Nunca había visto una serpiente —dijo Harry emocionado.
—Eso explica que no sepas que eres un hablante —dijo más para sí que para Harry—. ¿Te gustan mis escamas?
Harry asintió estirando su manito pero sin atreverse a tocarla. La enorme serpiente se acercó un poco permitiendo que la tocase.
—¡Estás fría! —exclamó Harry maravillado.
—¿Cómo te llamas?
—Harry, ¿tú tienes nombre?
—Así es, me llamo Naguini.
—Es un nombre muy bonito — alagó Harry a la enorme serpiente.
—Tom alucinará cuando te conozca.
—¿Quién es Tom? —preguntó Harry con curiosidad.
—Podría decir que es mi cría —comentó con diversión la serpiente—. Aunque lo negará si le preguntas.
Con ayuda de Naguini se sentó en la enorme silla e inmediatamente la serpiente lo rodeo de manera protectora mientras entraban en una interesante charla sobre crías humanas que no debían separarse de sus padres humanos.
James salió con calma de la oficina del jefe de aurores, la reunión había sido satisfactoria, la misión de su hermosa esposa había sido exitosa y si todo marchaba bien ella podría regresar ese mismo día. Caminó hasta el cubículo de su colega y admiró el dibujo que Harry había hecho.
Kingsley miró a James con una expresión calmada.
—Harry ciertamente es muy tranquilo —dijo el hombre con una sonrisa tenue. James lo miró con la expresión de alguien a punto de entrar en pánico—. ¿Potter?
James se inclinó sobre el escritorio del hombre y con una expresión un tanto desquiciada sujetó al otro auror del hombro.
—Dime que estás jugando a las escondidas con Harry y por eso no lo veo.
Kingsley miró su pequeño cubículo, con escasos sitios para esconderse, antes de ver a James con una sonrisa nerviosa.
—James, creo que Harry salió de mi cubículo.
—No me digas —dijo de manera mordaz Potter, soltó el hombro del otro antes de llevar las manos a su desordenado cabello y aferrarse a él—. ¡Lily va a matarme!
Kingsley palideció, si alguien daba miedo era Lily Potter.
Para Tom aquella mañana había transcurrido de manera tranquila, había revisado algunos papeles al llegar a su oficina, había ignorado el constante parloteo de Naguini. Había asistido a una reunión con algunos jefes de departamento donde despidió a un par de personas… en definitiva una mañana tranquila.
Ahora regresaría a su oficina, buscaría algunos reportes para hablar con el jefe del departamento de seguridad antes de tomar un ligero almuerzo.
Saludó a su secretaria, que sinceramente siempre olvidaba como se llamaba y ya se había rendido con eso.
—Sobre su escritorio dejé el reporte que solicito al departamento de misterios.
—Muchas gracias, querida.
Sonrió satisfecho al ver que su secretaria no sospechaba que ni idea cómo se llamaba. Ahora tendría una excusa para ignorar a Naguini mientras almorzaba. Abrió la puerta de su despacho y grande fue su Horror al ver a un pequeño niño siendo abrazado por su querida serpiente.
—¡Naguini no te lo comas! —se apresuró a decir Tom antes de cerrar la puerta y lanzarse sobre Harry para sujetarlo lejos de la serpiente—. Te he dicho miles de veces que no puedes comerte a alguien, a menos que yo lo ordene o vaya a atacarnos.
—¿Ibas a comerte a Harry, Naguini? —preguntó Harry asustado mirando fijamente a Naguini con los ojitos llorosos.
—No me como a mis amigos —dijo la serpiente con una sonrisa viendo como Tom miraba perplejo al pequeño niño.
—¿¡Somos amigos?! —preguntó entusiasmado Harry.
—Solo si tú quieres.
—¡Si quiero! ¡Si quiero!
—Tom, deberías cerrar la boca o algún insecto podría entrar.
Tom cerro la boca con un sonoro pop antes de dejar a Harry sentado en el escritorio y mirarlo fijamente.
—¿Cómo es posible? —cuestionó Tom.
—No lo sé —respondió Naguini deslizándose sobre el escritorio para rodear a Harry de manera protectora—. ¿Usaste protección la última vez que te apareaste?
Tom miró indignado a Naguini quien reía de manera odiosa, según él.
—Más importante, de dónde salió este niño.
—¡Yo sé! ¡Yo sé! —exclamó Harry alzando una de sus manitas como si estuviese en clases—. Como mi mami y mi papi se querían mucho, y todo ese amor no podía estar en sus cuerpos porque iban a explotar yo aparecí para que ese amor tuviese otro lugar donde estar y así mi mami y mi papi no explotasen de amor.
Tom miró fijamente a Harry antes de asentir.
—Sip, definitivamente no es hijo mío.
Harry negó.
—Mi papi es James Potter —dijo Harry con una pequeña sonrisa.
Tom chasqueó los dedos.
—Ese nombre me suena, es uno de mis aurores, y si no me equivoco tu madre debe ser Lily Potter ¿Correcto?
—Sí, mi mami así se llama.
Tom jaló una de las sillas frente a su escritorio y se sentó para conversar con Harry quien estaba tranquilo, mientras acariciaba la cabeza de Naguini sin apartar la mirada de Tom.
—¿Cómo llegaste aquí? —preguntó Tom señalando a su alrededor.
Harry se encogió de hombros.
—Me perdí —dijo Harry—. ¿Me ayudas a volver con mi papá? Si mi mami sabe que me perdí lo va a regañar.
Tom levantó una de sus perfectas cejas.
—¿No debería regañarte a ti? Se supone que no debes alejarte de tus padres.
Harry se rió como si se tratase de una travesura.
—No, porque hago así… —Harry cubrió su cara con sus manitas y comenzó a Hipar hasta levantar el rostro y mostrar grandes lágrimas, después de un instante secó las lágrimas con sus manitas para sonreír radiante—. Ves, y así mami no me regaña.
"Con la instrucción adecuada este niño podría tener un gran futuro" pensó Tom viendo todo el potencial que Harry tenía.
—Muy bien, vamos con tu padre —accedió Tom antes de tomar a Harry en brazos con Naguini incluida.
James y Kingsley buscaban en el departamento como locos, algunos aurores los ayudaban ya que si Lily Potter llegaba y su hijo no estaba a la vista algunas cabezas podrían rodar.
—¿Por qué no le pusiste atención? —cuestionó James a Kingsley.
—¿Por qué lo trajiste al trabajo? —rebatió el hombre de color.
—Creo que llego en mal momento —dijo una imponente voz desde la entrada.
—Señor ministro —se apresuró a hablar el jefe de aurores quien había salido de su oficina tras el alboroto que tenía armado James—. Verá esto es…
—Un padre angustiado buscando a su hijo —dijo Tom ignorando al jefe de aurores para acercarse a James y tenderle a Harry quien lo miraba tímidamente—. Creo que esto le pertenece, Auror Potter.
—¡Harry! —exclamó James tendiéndole los brazos a su hijo pero este se volvió para ocultar su rostro en el pecho de Tom y comenzar a hipar.
Tom sonrió divertido, conociendo el secreto del pequeño.
—Tranquilo, mi amor, papá no te regañará, solo quiero ver que estés bien.
Harry miró de soslayo a su padre.
—¿Lo prometes?
—Claro que sí, cachorro —accedió James tendiéndole los brazos nuevamente.
Harry, esta vez, dejó que su padre lo tomara antes de ver a Tom.
—¿Ves? Nunca falla —dijo Harry en parsel de manera divertida.
James miró perplejo a su hijo.
—Me doy cuenta —respondió divertido Tom.
—¿Crees que pueda visitar a Harry alguna vez? —preguntó Naguini quien estaba en los hombros de Tom.
—¡Yo quiero jugar con Naguini! —exclamó entusiasmado Harry en parsel—. Papá, crees que pueda Jugar con Naguini, ella es buena y no lastima además es la mamá de Tom.
Tom miraba perplejo, sin comprender lo que su hijo le decía.
—Cariño, no entiendo lo que dices —dijo asustado James—. Lily me va a matar, nuestro hijo se rompió.
—No se rompió, James.
James miró pálido al pasillo, donde una Lily de brazos cruzados lo miraba.
—Solo habla en parsel —dijo Tom mirando fijamente a la pelirroja —. Aurora Potter, asumo que su pronto regreso significa que tuvo éxito en su misión.
—Eso es correcto, si me disculpa, más tarde le entregaré el reporte pero ahora debo llevar a mi hijo a casa.
—Mami, viste a Naguini ¡Ella habla! —exclamó emocionado Harry tendiéndole los brazos a su madre.
Lily sonrió de manera incomoda.
—Puedo ayudarlo con su parsel si me lo permite —dijo Tom al ver que Harry hablaba sin recibir respuesta alguna de su madre.
—No quiero ser una molestia —dijo Lily tratando de calmar a Harry.
—Por el contrario será un placer ayudarlo, no creo tener alguna vez una oportunidad como esta.
—Está bien, pero discutiremos los detalles en otro momento.
—Me parece bien, Aurora Potter.
Lily asintió antes de mirar con ira contenida a James.
—Andando —dijo con una falsa sonrisa.
—Cariño, aún estoy en el trabajo —se apresuró a decir de manera nerviosa James.
—No se preocupe, Auror Potter, puede retirarse por hoy —Dijo Tom con una sonrisa torcida.
James miró con traición al ministro antes de seguir a su esposa, sintiendo como iba a la horca.
—Tom, quiero que Harry sea tu cría —Dijo Naguini al oído de Tom quien libero una suave carcajada poniéndole los pelos de punta al jefe de aurores y a Kingsley.
—Creo que tenemos una reunión pendiente —dijo Tom ignorando las palabras de Naguini.
El jefe de aurores no sabía que era peor, un Tom mal humorado o uno sonriente.
N/A: Hola, hola. Acá les traigo otra entrega de Cosas de Niños. Ciertamente estas serán historias al azar tanto de Draco como de Harry que si bien tendrán relación entre sí ya que serán de un mismo "Universo" serán en tiempos al azar y de cualquier cosa que suceda en sus infancias.
Puede que me anime a Escribir de ellos de grandes pero por el momento solo me centraré en ellos de niños.
Espero que Hayan disfrutado este pedacito de mi corazón.
Sin más me despido.
Una cosita, aquellos que les guste leer sobre Lily Luna Potter y Scorpius Malfoy les comento que Estoy escribiendo una historia de ellos y la pueden encontrar aquí, Se llama Encuentros y es una historia que me tardé mucho en escribir y ahora que está terminada la subiré poco a poco.
