No llores, no vale la pena, no ganaras nada llorando. Intentaba darse fuerzas mentalmente… Aunque llorar no era algo tan loco después de todo. Tenía el corazón roto y su alma destrozada, una parte de sí había muerto. ¿Todo por qué? Rose Weasley. Esa maldita perra tenía la culpa de que su vida se esté desmoronando.

Golpearla en la calle solo fue una advertencia que la estúpida erróneamente decidió ignorar, tal vez habría dejado las cosas así, si no la hubiera visto ofreciéndose a Scorpius en las gradas de su departamento. Nadie y eso quiere decir NADIE tiene derecho a tener tanta intimidad con su amo. Scorpius era suyo y Carrie le pertenecía a su amo. No podía dejar cabos sueltos.

Luego del increíble sexo que tuvo con su amo en el hotel, aprovechó un momento de la mañana, cuando su amo estaba en la ducha para hacer ciertas llamadas… ¿Cómo conocía al líder de los sicarios? Bueno, en realidad no lo conocía personalmente. Simplemente robó la información que Mark consiguió y decidió actuar por su cuenta. Sin embargo los muy imbéciles no cumplieron su trabajo, permitieron que unos amateurs hombres de negocios rescaten a la zorra pelirroja.

Sabía que si los idiotas conseguían hablar con el líder de los sicarios averiguarían la verdadera razón del secuestro de la pelirroja, y eso sin lugar a dudas molestaría a su amo. La estúpida zorra jugaría a ser la víctima y Carrie quedaría como la bruja del cuento. Su amo se pondría de parte de la perra ofrecida y probablemente la oportunidad de que reclame a Carrie como suya se desvanecería. Por el momento era su sumisa, pero tal vez con más obediencia y disciplina Scorpius Malfoy acepte convertirla en su esclava. Sin embargo todo eso sería imposible si la estúpida pelirroja seguía metiendo sus narices donde no la llamaban.

Scorpius caminaba con una mano sobre la cintura de la pelirroja, la dirigía hacía la puerta de la mansión. ¿Carrie? Carrie caminaba detrás de ellos porque estaba castigada.

Su amo la castigó por atacar nuevamente a la pelirroja, pero esa zorra se lo tenía bien merecido. Con lágrimas de frustración en los ojos recordó que su amo llamaba a los tripulantes de cabina para separar a las dos muchachas, luego de eso la zorra se quedó con su amo ¡Y Carrie tuvo que pasar el resto del viaje en la cabina de los tripulantes de vuelo! Fue una verdadera mierda voltear y ver a la pelirroja en brazos de su amo, mientras Carrie tenía que irse a otra división.

- Señor Malfoy - Saludó uno de los empleados de su amo, una vez que los recién llegados llegaron al salón principal de la casa - Todas las medidas de seguridad que pidió fueron implementadas. La habitación para invitados esta lista.

- Genial - Agradeció Scorpius con una sonrisa - Acá estarás a salvo, Rosie.

¿Por qué usaba ese tono tan meloso con la pelirroja? Odiaba escuchar ese tono de voz tan patético saliendo de su preciado amo. Era casi como oír a Theo o Albus. Carrie extrañaba al Scorpius Malfoy distante, agresivo y dominante que conoció, no le gustaba este sensible y cobarde espécimen.

- Gracias por todo, Scorp - Murmuró la estúpida zorra con un tono empalagoso y patético.

Carrie no pudo evitar volcar los ojos, ¿acaso la ofrecida no sabía que a su amo le gustaban las sumisas con carácter? Una niña sin experiencia no era el tipo de chica que atraía a Scorpius Malfoy.

Su amo le dedicó una sonrisa cursi a la pelirroja y luego se volteó para ver a Carrie. ¡Por fin! ¡Su amo le daría una orden que con gusto ella cumpliría!

- Carrie, dormirás en la habitación de invitados - Indico Scorpius con un tono distinto al que utilizaba cuando le daba una orden con fines sexuales, esta vez era como si le estuviese avisando algo por pura cortesía.

- ¿Habitación de invitados? - Preguntó Carrie temiéndose lo peor - ¿Dónde dormirá ella?

Por favor, no lo digas. Que no sea lo que pienso, todo menos eso… Por favor, amo, ten compasión… Todo menos eso…

- Conmigo - Contestó el rubio con un tono que indicaba que era su última palabra.

Carrie sintió que su mundo se derrumbaba. Justo cuando tenía al amo más cotizado de los círculos de dominación a un paso de reclamarla, tenía que llegar una mosca muerta ofrecida y joderlo todo ¡¿Qué hizo para merecer esto?! Carrie era obediente, disciplinada y no tenía límites cuando se trataban de los deseos de su amo ¿Cómo podía una modosita cualquiera compararse con ella? ¿Por qué su amo estaba tan cegado por esa estúpida pelirroja?

No pudo expresar su desacuerdo con la decisión de su amo, pues el teléfono celular de Scorpius comenzó a sonar.

- Es tu hermano - Le dijo el rubio a Rose al ver la pantalla - Pondré altavoz para que estés más tranquila - Ofreció al ver que la pelirroja empalidecía de preocupación.

- Hugo - Contestó Scorpius mientras tomaba la mano de Rose para darle apoyo - Dime que son buenas noticias.

- Todos seguimos vivos - Dijo Hugo Weasley al otro lado de la línea.

- Aunque un soplón le dijo a los sicarios que iríamos - Escuchó decir a Mark con desprecio.

Mierda, Carrie les había advertido el plan a los antisociales justamente para evitar todo esto… Si el líder de los sicarios decidió abrir su estúpida boca y decirles que ella estaba detrás de todo el secuestro de Rose Weasley, estaba perdida.

- ¿Un soplón? - Preguntó Rose con confusión. La estúpida ignorante parecía no saber que significaba esa palabra.

Por favor, que no sepan quien les dio la información a los sicarios. Por favor, por favor, por favor…

- La misma persona que orquestó tu secuestro - Era la voz de la estúpida con cabello purpura - Carrie les pidió a los sicarios que se deshagan de ti porque estaba celosa. Les advirtió del plan para entrar al club, para que nunca nos enteremos de lo que hizo - Escupió con asco.

Scorpius y Rose abrieron la boca sin que ningún sonido salga de estas. Clavaron la vista en Carrie casi al mismo tiempo. Joder, pudo ver el resentimiento y la decepción en los ojos de su amo… O tal vez de su ex amo. No estaba segura si Scorpius le perdonaría una desobediencia así. Tal vez a pesar de todo, Carrie no era tan disciplinada como pensaba… Después de todo ¿Qué clase de sumisa provoca una mirada de decepción tan profunda en su amo? Debió haber sabido que su amo era demasiado correcto como para jugar sucio y deshacerse de la competencia por esos medios…

- ¡Perra de mierda! - Chilló Rose para comenzar una pelea entre ellas por primera vez, pues antes fue Carrie quien dio el primer paso.

Sintió a Rose Weasley caer sobre ella. El peso de la pelirroja la inmovilizó casi completamente, pues cayeron de forma que los brazos de Carrie estaban bajo las piernas de la pelirroja.

- ¿Cómo… pudiste… poner en riesgo… a mis primas? - Chillaba Rose mientras asestaba un golpe con cada palabra.

Sintió que alguien intentaba levantar a la pelirroja, pero la mosca muerta estaba demente. Carrie solo pudo atinar a cubrirse la cara mientras la pelirroja agarraba su cabello y lo jalaba hasta provocarle una enorme punzada de dolor, que consiguió sacarle lágrimas de malestar.

- ¡Mis amigas fueron secuestradas por tu culpa, zorra de mierda! - Gritaba la loca mientras sacudía su cabello y por ende, su cabeza.

De repente la pelirroja se detuvo, al parecer se tranquilizó, o entro en razón y se dio cuenta que todo era su culpa. Pero no… después de tres segundos de descanso, Rose Weasley la atacó con más fuerza y comenzó a gritar a todo pulmón.

- ¡PUSISTE EN RIESGO A MI HERMANO, LOCA DE MIERDA!

Gracias a Dios, un guardia de seguridad levanto a la zorra hipócrita del suelo, alejándola un poco de Carrie. Sin embargo la ofrecida asquerosa atinó a darle dos patadas en pleno rostro antes de ser lo suficientemente alejada.

- ¡Eres una loca de mierda! - Gritaba Rose a todo pulmón - ¡Por tu culpa mi familia estuvo en peligro! ¡Voy a matarte!

Sintió algo caliente en la cara, se tocó bajo la nariz y pudo comprobar que sangraba ¿Cuánto daño tenía realmente? No lo sabía. De lo que podía estar segura era que la estúpida pelirroja le demostró a su amo que era una cualquiera sin educación. Ya tenía la pelea ganada… La pelea metafórica por el corazón de Scorpius Malfoy, por supuesto.

Ni siquiera prestó atención a las estúpidas amenazas que le lanzaba esa patética mujercilla. Sus sentidos estaban pendientes de Scorpius, ¿Qué haría su amo ahora?

Lentamente Scorpius se acercó a Carrie. ¡JA! ¡Carrie ganó! Su amo volvía a su lado, su amo la amaba, su amo la reclamaría y mandaría a la mierda a esa estúpida pelirroja que vanamente intentó separarlos.

Scorpius la tomó del brazo con fuerza ¡tal y como a Carrie le gustaba! Y…

- Llama a la policía - Le ordenó a uno de sus empleados - No te preocupes, me deben un par de favores. Estará en prisión por un tiempo - Le indicó a la pelirroja.

¿Qué? ¿Policía? ¿Prisión? ¿Realmente su amo la encerraría en prisión por defender lo que era suyo? No podía creerlo, estaba estupefacta. Era algo completamente injusto y ridículo ¡Su amo no podía hacerle algo así!

- Vigila que no escape - Indicó el rubio a uno de los guardias de seguridad. Luego se alejó de Carrie para tomar la mano de la pelirroja con dulzura - Vamos, Rosie. Te mostraré la habitación - Susurró Scorpius para luego darle un casto beso en la boca a la zorra que los separó.