Llegaron a California junto a los primeros rayos del sol. Solo quería dormir por más de dos horas seguidas ¿era mucho pedir? Con unas enormes ojeras y el cuerpo agotado subió a la limosina que Theo llamó y se dirigieron a la casa de los Nott.

- Rose no contesta - Gruño Hugo con la cara arrugada.

- Son las seis de la mañana, déjala dormir - Masculló Roxanne molesta.

- Durmió toda la tarde, al menos ahora podría dar señales de vida.

Mientras su novia y su primo discutían, Lyssander intentó descansar un poco. Sin embargo cada que cerraba los ojos escuchaba unas voces en su cabeza ¿Cuándo piensan casarse?... Ya pasaron seis años… ¿Piensan estar comprometidos para siempre? Joder, estúpidas voces que tenían el tono de sus padres y sus suegros. ¿Acaso no podían estar comprometidos eternamente? ¿Realmente era algo tan malo? Es decir, un puto papel no cambiaría ni fortalecería lo que sentía por Rox. Además la idea de ser el marido de alguien sonaba tan… adulta. Decir que era el prometido de Roxanne se oía mucho más rejuvenecedor que decir que era su esposo. Vale, estaba pensando idioteces, pero todo se debía a que no había descansado lo suficiente.

- Le mande un mensaje a Scorpius para decirle que vaya a mi casa apenas despierten - Explicaba Theo intentando tranquilizar a Hugo.

- Más les vale despertar temprano y no oler a sexo - Masculló su primo mientras se cruzaba de brazos.

- Secuestraron a Rose toda la tarde y Scorpius acaba de romper con su novia, dudo mucho que huelan a sexo - Tranquilizo Dominique, mientras Deke y Celine levantaban una ceja escépticos ante el comentario de la rubia.

El resto del camino fue casi igual de aburrido. Todos estaban demasiado agotados como para decir algo con sentido así que se dedicaban a lanzar chistesitos de vez en cuando para hacer notar al resto que aún no se habían dormido.

Por fin, gracias a Dios, llegaron a la mansión de Lucy y Theo.

- ¿Por qué no dormimos un poco? Así cuando lleguen Rose y Scorp tendremos más energía. - Sugirió Theo con una cara que indicaba que patearía el trasero de quien se oponga a su idea. Aunque todos estaban igual o peor que él, nadie diría que quería jugar un partido de futbol para recibir a la pelirroja.

- No creo que tengan suficientes habitaciones - Mintió Deke, logrando que todos lo vieran confundidos - Lo mejor será que vaya a mi casa a descansar, podría llevar a Dom… - Las caras de confusión desaparecieron.

- Hagan lo que quieran, pero regresen para medio día - Indicó Mark con un bostezo.

¿De dónde sacaron la energía para salir corriendo de la mansión? El poder de las hormonas.

Una señora con cara afable y uniforme de limpieza se acercó al grupo. - Señor Nott, las habitaciones ya están listas.

- Gracias, Maggie. ¿Podrías indicarles donde…?

El celular de Lucy interrumpió a Theo. Lucy abrió los ojos graciosamente e indicó con un gesto de cabeza que Maggie se retire por un momento. Luego contestó la llamada.

- Hola, papá ¿cómo estás? - Ante esas cuatro palabras tanto Theo como Molly empalidecieron hasta quedar como fantasmas - Sí, ella está conmigo pero está durmiendo… ¿No puede esperar?... Vaya, no puedo creerlo ¿Qué más te dijo?... ¿Tú crees que tiene razón?... Sí, de acuerdo… Vale, papá. Le diré a Molly que te llame cuando despierte… Vale, te amo. Adiós.

- ¿Podemos ir a dormir? - Murmuró April levantando la cabeza a duras penas.

- Papá me dijo que tu jefe está furioso - Explicó Lucy a su hermana, ignorando la petición de April - Al parecer tenía planeado tomar unas vacaciones y que su mejor interna haya desaparecido del mapa complica todo en el hospital. Le preguntó a papá si Isaac fue quien te sugirió que apagues el celular, porque una idea tan inmadura solo puede venir de alguien así.

- Rayos, estoy a punto de perder mi empleo por culpa del acosador - Se quejó Molly.

- ¿En serio, Molly? - Preguntó Mark con una ceja levantada - Alguien intenta asesinarte ¿y tú te preocupas por tu trabajo?

Molly solo se encogió de hombros mientras se sonrojaba. Joder, no hay tiempo para sonrojarse ni hablar de jefes ¿podrían ir a dormir, por el amor de Dios?

- Hablaremos de ello luego - Indicó Mark - Lo mejor es que descansemos por el momento. Tenemos un par de horas hasta que regresen Deke y Dominique.

- Y mi hermana - Indicó Hugo.

- Y el amo de la secuestradora - Se burló Lyssander ganándose una mirada de enfado por parte de la mayoría. ¿No? ¿Muy pronto? Vale.

Maggie volvió a aparecer para dirigirlos a las habitaciones donde descansarían. ¿Cómo era posible que no se pierdan en este laberinto? No recordaba cuantas veces giró por los pasillos ni por cuantas mini salas había pasado. Joder, podría perderse en esa casa para siempre intentando buscar la estúpida salida.

- A mí me pareció gracioso - Le susurró Roxanne.

Lyssander le dedicó una sonrisa de agradecimiento y le tomo de la mano. Que importaba si esos estirados aburridos no estaban listos para sus magníficas bromas, a su novia no le molestaba y eso era suficiente.

- Esta será su habitación - Indicaba Maggie a Albus y Celine. - La de la izquierda será para la señorita Molly y la del frente para usted, Mark.

Poco a poco, todos fueron acomodándose, por mala suerte Roxanne y Lyssander tuvieron que esperar hasta el último para saber dónde podrían dormir finalmente. Maggie les indicó donde se quedarían y al entrar a la habitación, ambos abrieron la boca de par en par. ¡Era más grande que su departamento!

- Mierda - Murmuró Rox mientras sus ojos recorrían cada detalle del cuarto.

- Hermoso, pero muero de sueño - Admitió Sander mientras se lanzaba a la cama sin siquiera sacarse los zapatos.

Roxanne lo imitó y ambos quedaron profundamente dormidos casi de inmediato. Eso era justamente lo que necesitaban, un sueño reparador que restaure sus sentidos.

Luego de cinco horas (que a Lyssander le parecieron 15 minutos), alguien tocó la puerta y al no recibir respuesta entró al cuarto para despertarlos. Mientras zarandeaban bruscamente su hombro y hablaba en tono insoportablemente alto, Roxanne y Sander no tuvieron más opción que despertar y asesinar con la mirada a quien fuera que los haya despertado.

- Te odio - Gruño Rox mientras fulminaba a Albus con la mirada.

- Rose y Scorpius llegaron, es hora de hablar sobre el acosador y lo que haremos - Explicó el estúpido Potter.

- ¿Dominique regresó? - Preguntó Sander con esperanza.

- Aun no…

- ¡Perfecto! - Gruño Sander y se cubrió con las sabanas - Vuelve cuando estén todos.

Escuchó que Albus se alejaba, al parecer tuvo compasión por su falta de descanso y ahora los dejaría tranquilos… Falso. Al cabo de un momento sintió que un chorro de agua helada lo empapaba. Roxanne gritaba agudamente y Lyssander temblando se levantó de la cama dispuesto a asesinar al imbécil.

- Dominique llegara pronto, bajen antes de que sea Mark quien los lleve a la fuerza - Indicó Albus con una sonrisa traviesa y salió de la habitación dando saltitos de alegría.

- Me caía mejor cuando era gruñón - Murmuró Roxanne quitándose la blusa empapada.

- Extraño cuando no nos hablaba - Bromeó Sander imitándola, y colocándose ropa seca.

Una vez que estuvieron listos, cruzaron por el laberinto de pasillos y salones, bajaron los escalones y llegaron a un comedor donde todos (a excepción de Deke y su ex esposa) comían animados.

- Solo digo, trabaja en la televisión. Se ve muy mal que una chica decente ande llena de chupetones - Insistía Hugo completamente molesto.

- No fue su culpa - Defendía Scorpius.

- Claro, fue la tuya. Maldito pervertido de…

- ¡Buenos días! - Saludo Roxanne mientras se sentaba en la mesa y Sander la imitaba. Joder, ¿Por qué su novia detenía la pelea? Era la primera cosa entretenida que veía por horas.

- Sí, hola - Masculló Hugo - Malfoy, te prohíbo volver a acercarte a Rose, mucho menos hacerle chupetones.

- Rose es una adulta y si quiere que le muerda el cuello, lo haré - Joder, Malfoy. Estas cavando tu propia tumba.

- ¿Por qué no nos concentramos en Molly? - Gruño Mark intentando en vano detener la estúpida pelea que se formaba.

- ¡Es mi hermana! Acaba de romper con su novio y tu novia quiso secuestrarla ¿no crees que se lo deberían tomar con más calma?

- Ex novia - Aclaró Scorpius - Ahora salgo con tu hermana.

- Sobre mi cadáver - Negó Hugo - Habrás ayudado a rescatarla y la protegiste mientras yo no estaba, gracias por eso. Pero nunca y eso quiere decir jamás en la vida, dejaré que un sadomasoquista sea el novio de Rosie.

- Mis gustos no se basan en el dolor, pero gracias por preocuparte - Se burló Scorpius.

Mierda ¿Por qué Rose no detenía esa absurda pelea? Conociendo a su prima ya debería haber chillado sobre sus derechos y dar un discurso sobre su madures y lo capaz que era para decidir por sí misma. Lyssander echo un vistazo a la pelirroja y… ¡cielos! ¿Cómo no lo había notado antes? Rose tenía la cara apoyada sobre la mesa, la boca abierta y un hilo de baba escapaba de su boca, efectivamente una cadena de marcas moradas y rojas adornaban su cuello. Estaba más inconsciente que cuando los sicarios la drogaron. No quería pensarlo, Rose era de la familia, pero sin poder evitarlo la imagen de lo que habría hecho el rubio para dejarla en ese estado se coló en la cabeza de Lyssander… Asqueroso.

- ¿Dónde está Deke, amo? - Preguntó Lucy.

- En una hora llegan - Contestó Theo mientras tomaba su vino y veía divertido la discusión entre Hugo y Scorpius.

A decir verdad, todos miraban divertidos la escena. Todos menos Lucy y Molly que parecían preocupadas, y Mark que se veía molesto porque nadie escuchaba sus consejos sobre hablar del estúpido acosador. ¡Vamos! Hablaban del acosador todo el tiempo, esto era algo nuevo.

- No, me niego - Insistía Hugo.

- No quiero llevarme mal contigo, me agradas y eres el hermano de mi novia. Será mejor que lo asimiles pronto… Por Rose.

- ¿Qué lo asimile? ¡Solo mírala! ¡La dejaste inconsciente!

- Inconsciente pero satisfecha…

Hugo se levantó de golpe y se lanzó para golpear a Scorpius. Nadie parecía muy sorprendido por su reacción, es decir… una cosa es admitir que tuviste sexo con la hermana de alguien, otra cosa es restregárselo en la cara con una mujer llena de marcas en el cuello y totalmente dormida como prueba, pero vamos, ¿fanfarronear con que la dejaste inconsciente por la follada? Scorpius se lo tenía bien merecido.

- ¡Joder! ¿Acaso no saben hacer otra cosa que lanzarse unos sobre otros? - Escupió Mark molesto mientras se levantaba para separar a los dos muchachos.

- ¡No vuelvas a tocar a mi hermana! - Gritaba Hugo tras golpear la nariz del rubio y sacarle un hilillo de sangre.

- ¡Lamento decirte que Rose muere por que la vuelva a tocar! - Gruñía Scropius mientras pateaba a Hugo en el estómago - ¡Y yo pienso hacerlo hasta que ambos caigamos desmayados!

Theo y Albus sujetaron a Scorpius, mientras que Mark agarraba a Hugo. Rose… Rose seguía durmiendo completamente ajena a lo que ocurría.

- ¡SUFICIENTE! - Exclamó Mark sobresaltando a todos. - ¡Molly está en peligro y ustedes se dedican a pelear por cosas que claramente pueden esperar! ¡Compórtense como adultos o lárguense de aquí!

- Eso dile a él - Farfullo Scorpius mientras se limpiaba la sangre de la nariz.

- ¿Qué pasa? - Gruñó Rose despertando por el grito de Mark.

- ¡Rose Weasley! ¡Te prohíbo que vuelvas a salir con él! - Chilló Hugo ignorando la amenaza de Mark.

- Gusano, alégrate por mí. Tuve dos orgasmos en la noche y tres más esta mañana…

- ¡Cállate! - Exclamó Hugo tapándose las orejas con las manos.

- Joder, ¿podemos hablar de Molly? - Preguntó Mark desesperado.

- Últimamente hablar de Molly es lo único que quieres hacer - Comentó Celine con una sonrisa traviesa en los labios.

- Vale, hablemos de Molly - Aceptó Scorpius sentándose junto a Rose y tomando su mano.

- Por ahora, luego hablaré con ustedes - Afirmó Hugo con la amenaza en su voz.

- ¿Dónde está Dom? - Preguntó Sam medio divertida.

- Cayendo desmayada por Deke - Bromeó April - Me preguntó quién golpeara al pobre señor Trevors.

- Tío Bill lo dejó noqueado una vez, creo que aprendió su lección - Recordó Rox con una sonrisa.

La cara de Mark era un poema. El pobre tío estaba desesperado por un poco de seriedad ante la situación, pero al parecer no estaba acostumbrado a la "seriedad Weasley". Bueno, si Celine estaba en lo cierto más le valía acostumbrarse a la familia.