- ¿Y esa? - Preguntó Sam señalando una chica bastante guapa con un corsé rojo y una falda que apenas tapaba su trasero.
- Laurie, le gustan los azotes con tablas pero no con látigos - Explicaba Deke.
- ¿Qué hay de ella? - Señaló una morena con una especie de diamantes que cubrían sus pezones.
- Julie, ya está reclamada.
- ¿La rubia del fondo?
- No sé su nombre, pero mira ese culo…
Se estaba divirtiendo tanto, que incluso olvido que estaban allí por algo importante. Luego de que una ama mande a sus dos sumisos a servirles bebidas y de conversar con un par de parejas, las cosas comenzaron a subir de tono.
Deke y Sam estaban en una de las barras del club tomando shots de tequila y hablando sin escrúpulos sobre su vida sexual. Parecían ser los mejores amigos de años.
- Tengo que decirlo - Balbuceaba Sam luego de hacer gestos por chupar el limón - Eres el tío más interesante con el que salió Dom. ¿Qué coño paso en tu casa? Esa rubia no puede dejarte ir.
- ¿Prometes guardar el secreto? - Murmuró Deke acercándose a ella, luego de que Sam asienta como una niña, su nuevo amigo contestó - Dom dijo que quería verme tener sexo con otras mujeres, lo hice y se molestó.
¿Qué? ¿Solo eso? ¿Deke no insulto a tía Fleur o la amenazó de muerte? Dominique prácticamente no se había molestado al enterarse que tenía un tatuaje y que se casó en estado etílico. Sin embargo, ahora que le pedía algo por voluntad propia se molestaba como si… como si…
- Está celosa - Masculló sin que pudiese oírla.
- ¿Qué dijiste?
- ¡Está celosa! ¡Dominique está celosa! - Joder, era algo increíble. Dominique Weasley tenía sentimientos por un hombre. ¿Cómo podía ser eso posible? ¿Era alguna señal del apocalipsis? Pero si no había visto a los cuatro jinetes bajar del cielo, ¿Qué estaba pasando?
- Dominique no está celosa - Negó Deke - Para estar celosa tendría que tener sentimientos, cosa que no tiene.
Una chica de cabello negro, delgada y bajita se acercó a ellos. Cielos, Deke era un puto imán para las mujeres. Si alguna vez (Dios no lo permita) rompía con April, llamaría a su nuevo amigo Deke para salir a conquistar algunas chicas.
- Amo Trevors, ¿Irá a alguna sala? - Preguntaba la muchacha viendo con adoración a Deke.
- Por el momento no, Bea. Esta noche estoy con una amiga - Explicó señalando a Sam.
La muchacha asintió intentando ocultar su desilusión y dio media vuelta.
- Soy tu amiga, amo Trevors - Se burlaba mientras le ofrecía a su nuevo amigo un shot de tequila.
- Tengo que admitirlo, eres la mujer más divertida que conozco.
- Digo lo mismo… Lo de divertido, no lo de mujer - Aclaró luego de lanzar una carcajada.
Brindaron por ello y nuevamente se sirvieron más tequila.
- Tengo tres preguntas - Señaló Sam.
- Por cada pregunta, tú debes responder otra - Dijo Deke intentando guiñar un ojo y fallando en el intento. Los dos estaban comenzando a emborracharse como un par de universitarios de fraternidad.
- Trato - Dijo estrechando su mano - Primera pregunta ¿Cómo es eso de las salas?
- Bueno, hay una sala oscura. Prácticamente es para tocar, chupar, lamer, meter mano a quien te venga en gana y que te toquen. El chiste de la sala es el morbo de no saber quién está tocando tu cuerpo, solamente sentir…
- Interesante - Murmuró Sam, considerando seriamente ir a la sala oscura. Eso no contaba como engañar ¿cierto?
- También hay salas privadas, equipadas con yugos, camas, mesas de azote, cruces…
- Me hago la idea - Río Sam divertida - Salas privadas para los tímidos y enamorados. Salas públicas para los exhibicionistas y voyeristas.
- Entiendes muy bien - Halagó Deke para beber un nuevo shot.
- Vale, segunda pregunta: ¿Por qué te miran con tanta… adoración? Entiendo que estas casi tan bueno como Mark, pero…
- ¿Casi tan bueno? - Repitió Deke ofendido - ¿Qué coño tiene ese cabrón que emboba hasta a las lesbianas?
- Que te puedo decir, el tío suda testosterona - Se burló encogiéndose de hombros.
- Luego dicen que los hombres son los que no evolucionan - Se quejó Deke negando con la cabeza.
- Vamos, contesta - Insistió Sam para luego beber ¿Qué era eso? ¿ajenjo?
- ¿Qué te puedo decir? Soy un amo joven, soltero, casi tan guapo como Mark (aunque en mi opinión estoy mucho mejor), millonario, divertido, inteligente…
- Suficiente, señor Humildad - Cortó Sam divertida.
Un par de sumisas se acercaron para intentar coquetear con Deke, una pareja invitó a Sam a una sala de intercambio. Ambos rechazaron agradecidos y siguieron con su juego de bebidas.
- Espera, es mi turno de preguntar - Recordó Deke con una sonrisa traviesa - ¿Te gustan solamente las mujeres o también te gustan los hombres?
- Salí con James por años - Contestó Sam como si fuera obvio - Soy bisexual, lo mejor de dos mundos.
- Mierda, eso es sexy - Murmuró Deke terminando la bebida que tenía en la mano. ¿En serio, en qué momento dejaron el tequila para comenzar con el ajenjo? - Segunda pregunta: ¿Qué te desespera de April?
- ¡No puedes preguntar eso! - Exclamó Sam lanzando una carcajada.
- ¡Vamos! A todos nos desespera algo de la gente, confiesa…
- ¿Te desespera algo de mí? - Preguntó Sam ofendida.
- Todavía no, pero esta es la primera noche que pasamos juntos. Supongo que pasaste más tiempo con tu novia…
- Vale, vale. Pero jura por tu madre que no le dirás a nadie - Amenazó Sam mirándolo a los ojos.
- Te lo juro, preciosa.
- Vale, amo a April con todo el corazón. Sin embargo, me desespera un poquito que sea tan… volátil. Es decir, cuando está conmigo se comporta de una forma, cuando está con Dom se comporta de otra, cuando está con su familia es otra persona, así y así con todo el mundo.
- No todos tienen tu seguridad, eres la única persona que parece cagarse genuinamente en lo que digan los demás - Señaló Deke como si estuviera brindando en su honor y nuevamente se acabó toda su bebida.
- Vale, última pregunta - Cortó Sam - ¿Estás bebiendo por Dom?
Deke le lanzó una mirada triste, ella sabía que había atinado, pero quería que su nuevo amigo admita sus sentimientos por su antigua amiga. ¡Joder! ¿Por qué no podían dejar de lado las idioteces y estar juntos? Se notaba que era lo que ambos deseaban.
- Odio admitirlo, pero sí. Sé que Dom se caga en lo que yo piense o sienta, sé que nunca tendrá algo serio conmigo, pero aun así… Esa perra no sale de mi cabeza.
- No la insultes - Advirtió Sam bebiendo vodka ¿vodka? ¿De dónde salió?
- Lo siento, es el despecho - Se disculpó Deke con una sonrisa que más parecía una mueca - Mi última pregunta: ¿Quieres ir a la sala oscura?
Quería, por supuesto que quería, pero tenía novia. Aunque no vería las caras de esas personas, si es un rostro anónimo no cuenta como engañar… No, no, estaba mal, no podía tocar a otra persona… ¿A quién engañaba? Tocaba gente todo el tiempo, ¿Qué más daba si lo que agarraba era una mano, una mejilla o un seno? Solo eran partes del cuerpo, eso de que una parte es correcta y la otra no, son idioteces inventadas para que la gente se sienta mal y culpable por cosas sin sentido.
- Vamos - Contestó Sam parándose de golpe y arrepintiéndose de inmediato.
La cabeza le dio vueltas y tuvo que sujetarse de la barra para no caer allí mismo. Al parecer Deke lo notó, pues la tomó por la cintura y la dirigió hacía la sala mientras la abrazaba para que no se caiga.
Llegaron a… una sala oscura. Vale, el nombre le quedaba como anillo al dedo. Una música lenta y sensual sonaba bastante fuerte, el olor a sudor y sexo inundo sus fosas nasales provocando un hormigueo en su vientre y humedad entre sus piernas. Los gemidos y jadeos se oían por todos lados. La poca luz del lugar era insuficiente como para reconocer rostros, era algo total y completamente anónimo.
Sentía el duro cuerpo de Deke cubriendo su espalda. Su amigo tenía las manos en la cintura, como si intentará protegerla de las personas de la sala. Juntos y abrazados se adentraron hasta el centro. Sintió unas manos acariciando su muslo, Sam toco los brazos de la persona para ver si se trataba de un hombre o de una mujer, era una mujer sin lugar a dudas.
No supo cómo, pero al final la desconocida estaba entre ella y Deke. Su amigo besaba a la desconocida y jugaba con sus pechos, mientras Sam metía los dedos al interior de su sexo… Otras manos comenzaron a tocar sus senos. ¡A la mierda! Sam era joven, estaba ebria, excitada y decidida a tener experiencias nuevas, no le importó quien era la persona que jugaba con sus senos, ella seguía en la tarea de masturbar a la desconocida que compartía con Deke.
Sintió las manos de su amigo junto a las de ella, Deke también tocaba el sexo de la extraña. Juntos lograron que la desconocida se corra en sus manos y luego se fue. Nuevamente Deke la abrazó (un poco más posesivamente que antes).
- ¿Salimos? - Murmuró Deke con la voz ronca. Se notaba que su amigo estaba excitado, no solo por su voz, sino porque mientras avanzaban pudo sentir la erección del moreno entre sus nalgas.
Salieron de la sala oscura, completamente excitados y borrachos. Nuevamente se dirigieron al bar para tranquilizarse un poco… Vale Sam, tuviste tu experiencia, deja las estupideces y compórtate.
- Esa maldita me dejo empalmado - Murmuró Deke divertido mientras se acariciaba la erección sobre el pantalón.
Sam lanzó una carcajada ante la honestidad de su amigo. ¿Por qué coño seguían abrazados? Sentía una complicidad que solamente el tener una experiencia excitante y nueva te puede brindar… Bueno, y los litros de alcohol que habían consumido.
- No eres el único, tengo el coño más baboso que nunca - Reía Sam, compartiendo su frustración. Tal vez ir a la sala no fue tan buena idea después de todo.
- Sam - Murmuró Deke con la cara muy cerca a la de ella - Quiero besarte.
No, no, no. Estaban completamente borrachos, Deke amaba a Dom y Sam amaba a April. Una pésima idea, una estupidez, un error de esos de los que te arrepientes toda la vida…
- Hazlo - Susurró Sam para luego juntar sus labios y sentir la lengua de su amigo jugado con la suya.
