Celine y Albus estaban angustiados, hablaron con todos y cada uno de los encargados de las barras y ninguno de los bartenders había visto nada extraño. Ellos eran los que tenían mayor acceso a los chismes del club y sabían lo chismosos que podían llegar a ser. Si decían que no vieron nada era porque realmente no vieron nada.

- El acosador sabe pasar desapercibido - Se quejó Celine desilusionada.

- Es bueno, por eso los amigos de la CIA de Mark no pudieron conseguir la identidad del maniaco.

Decidieron visitar la oficina de Alexander y preguntarle si había visto algo distinto. Sentía demasiada frustración, después de todo eran los únicos preocupados por el asunto del acosador:

Lucy y Theo fueron a una de las mazmorras y no se despegaron de la sala durante horas. Malditos, egoístas, ¡como si no visitaran el club cada fin de semana! ¡Vamos! Tu hermana está bajo amenaza de muerte ¿no puedes dejar de follar cinco minutos?

Scorpius y Rose eran incluso peor, pero al menos tenían la excusa de estar comenzando un noviazgo, todos se vuelven idiotas cuando comienzan una relación. Vale, ellos se libraban por tener una excusa.

Finalmente, Deke y Sam se dedicaban a mirar a las mujeres que pasaban con una sonrisa lujuriosa y a beber todo lo que encontraban. Parecían dos universitarios en el spring break. ¿Entienden el punto? Solamente Albus y Celine tenían la cabeza en su sitio.

Tocaron la puerta de la oficina de Alexander, y el dueño del club la abrió curioso.

- ¿Algún problema? - Preguntó inquisitivo.

- Ninguno. Todo está perfecto como siempre - Contestó Celine con voz dulce mientras ingresaban a la oficina.

- Alex, ¿Viste algo extraño hoy? - Indagó Albus, directo al grano.

- Además de ustedes dos que actúan como si tuvieran el secreto del universo en las manos, no. Nada extraño. ¿Ocurre algo?

- Nada, solo nos preguntábamos si había alguien nuevo para divertirnos un rato. - Mintió Albus encogiéndose de hombros.

- Malfoy tiene una novia nueva - Comentó Alexander sin saber que Albus y Cel estaban más que enterados de aquella novedad - Un bomboncito pelirrojo con aire de inocencia y un cuerpo digno de ser profanado…

- ¿Ningún hombre? - Interrumpió Celine impaciente.

Alexander la miró un momento, recordando las caras nuevas que arribaron el club esa noche.

- No muchos, esta noche casi todos son amigos de los socios.

Mierda, sabía que Alexander no soltaría mayor información, era bastante reservado con todo el asunto de la complicidad y el anonimato cuando se trataba de su club. Un poco resignados se despidieron del dueño del local y salieron a uno de los bares.

- Amo, todo está en nuestras manos - Murmuró Celine preocupada.

- Lo sé, los otros idiotas no serán de ayuda hoy…

Desanimados se dedicaron a pasear por las salas del club, recorrieron cada uno de los ambientes como tres veces, pero no había nada fuera de lugar. Esta era una terrible pérdida de tiempo, odiaba decirlo pero al parecer no tenían más opción que rendirse y esperar lo mejor.

- Vamos a la barra - Sugirió Albus dedicándole una sonrisa cansada a su novia.

En el camino se encontraron con Theo y Lucy, los muy idiotas sonrieron como si nada pasara, completamente despreocupados.

- ¿Cómo están? - Pregunto Lucy con una sonrisa de oreja a oreja.

- Pensé que estarías más preocupada por Molly - Le recriminó Albus.

Lucy puso cara de haber visto un fantasma, y Theo le dedicó una mirada asesina - Lucy estaba muy preocupada, por eso pensé en relajarla un poco para trabajar mejor luego - Explicó Theo molesto.

- No hay nada que trabajar - Se quejó Cel - Hablamos con todos los guardias, bartenders e incluso con Alexander. No hay nada de nada.

- No puede ser - Murmuró Lucy con el ceño fruncido - ¿Seguros que averiguaron bien?

Albus y Cel le dedicaron una mirada molesta como respuesta. Sin nada más que agregar, ambas parejas se dirigieron al bar más cercano para tomar un trago antes de salir del club. Ya eran las 3:30, no había razón para buscar en otros lugares del club.

Al parecer el resto de sus amigos pensaron lo mismo, pues conversaban acaloradamente cerca de la barra. ¿Por qué se veían tan nerviosos e impresionados? ¿Podría ser que esos inútiles hayan descubierto algo? Con esperanza Albus casi corrió hacia donde se encontraban Deke y los demás.

- Esto no puede ser - Murmuraba Rose negando con la cabeza.

- ¿Cómo…? - Preguntaba Scorpius completamente confundido.

- ¡Hola! - Saludó Albus con Celine, Theo y Lucy detrás de él - Díganme que encontraron algo interesante…

Rose bufó, Scorpius lanzó una risa sarcástica, Deke masculló un "soy más guapo que Mark" y Sam ordenaba un tequila de la barra. ¿Acaso este equipo de idiotas no pensaba explicar lo que ocurría?

- Algo interesante sí, pero nada relacionado con el acosador - Reveló finalmente Scorpius.

- ¿Nada del acosador? - Se desilusionó Celine, obteniendo negativas por parte de Rose y Scorpius.

- ¿Entonces que encontraron? - Cuestionó Theo con curiosidad.

Scorpius abrió la boca, pero Rose lo interrumpió - Había una mesa de azotes ¿pueden creerlo? - Exclamó la pelirroja completamente sorprendida.

Scorpius la miró interrogante, pero su novia tenía una expresión atónita ante la existencia de una mesa de azotes. Joder, estúpida Rose sin conocimiento sobre temas interesantes. Su prima seguramente hallaba todo completamente nuevo y de otro mundo. Bueno, ahora era el problema de Malfoy.

- Si, Rose. Eso es normal en estos lugares - Explicó Lucy con paciencia.

- Sí, sí, pero me cuesta creerlo - Admitía Rose.

- Bueno, será mejor que nos vayamos de una vez - Advirtió Theo - La noche acabó y no hay rastros de nadie peligroso.

Todos accedieron y con paso desganado se dirigieron a la salida. Nada interesante pasó, absolutamente nada de nada. Llegaron a los coches total y completamente a salvo. Theo le mandó un mensaje a Mark explicándole que nada había pasado y que ya volvían a casa. Scorpius y Rose subieron a rastras a unos borrachos Deke y Sam, a la limosina que los llevaría a casa de Theo.

Albus ayudó a subir a Cel, Theo a Lucy, y pronto estuvieron en la limosina de camino a casa de su amigo… ¡Nada! Albus estaba esperando una bomba en el coche, un francotirador tras el basurero, un mensaje anónimo del acosador, encontrarse con la pareja que lo atacó en la farmacia, lo que sea…

Llegaron a casa de Theo y Lucy completamente tranquilos y sin ninguna novedad. Casi todos ingresaron a la sala y se sentaron en los sillones completamente agotados, las únicas que faltaban eran Sam y su novia, pues April se llevó a la pelivioleta a descansar. Samantha Blow era más bulto que persona en ese momento.

- ¿Entonces nada? - Preguntó Molly con una mueca en el rostro.

- Nada, Molls - Respondió Celine triste - Lo siento.

Todos guardaron silencio por un momento. ¿Podría ser que el acosador simplemente los haya engañado? ¿Que haya visto que Molly no estaba y se haya retirado? Al parecer no era el único con dudas en mente, todos los presentes (a excepción de Deke quien estaba borracho como una cuba) parecían estar analizando todos los detalles para ver si se les había escapado algo.

- Chicos - Murmuró Molly cortando el silencio - Gracias a todos por la ayuda, en serio, pero…

- No - Interrumpió Mark.

- Es en serio. Estoy cansada de jugar a los cazafantasmas. Estoy cansada de todo esto…

- Molly - Balbuceó Deke completamente ebrio - Todos estamos hartos de esta mierda y ¿sabes que es lo peor? Tú si vales la pena. Tú si eres una mujer buena y honesta que no disfruta jodiendo la vida de los hombres que se enamoran de ti. Mark tiene suerte por estar contigo y yo soy un jodido imbécil que pudo tenerte y que perdió su oportunidad - Mark tembló de furia, Molly se puso completamente roja y Dominique lo miraba con una expresión indescifrable, los demás no estaban seguros de como silenciar al borracho - Dominique debería estar con Mark y yo debería follar contigo - Aseguraba el moreno.

- Deke, es mejor que vayas a dormir - Pidió Theo mirando de reojo al guardaespaldas que tenía una expresión asesina en el rostro.

- No, no, no - Negó Deke enfatizando su desacuerdo con las manos - Dominique Weasley me gustaste por ser guapa, pero eres una víbora frívola sin corazón. Molly Weasley debería haberte follado cuando me lo ofreciste…

- Deke, cállate - Interrumpió Lucy alarmada. Todos los demás estaban demasiado impresionados ante el discurso del moreno.

- Dominique nunca me llamaría Osito - Lloriqueaba un Deke completamente ebrio.

Mark se levantó furioso y sin decir nada se dirigió a la cocina. Molly estaba incómoda y humillada sin moverse un milímetro de su lugar. Theo y Scorpius arrastraron apenas a un inconsolable Deke que no paraba de gritar "te odio, puta de mierda" y cosas así. Lyssander, Roxanne y Hugo se sentaron al lado de Molly para darle ánimos. Dominique seguía con la misma expresión estoica, seguramente no le importaba en absoluto que otro pobre diablo se emborrache y haga papelones por ella.

- Alguien debería traer a Mark - Murmuró Rose sin estar muy segura de romper el silencio o no.

- Iré yo - Ofreció Lucy levantándose de lugar y saliendo de la sala.

- Joder, Dom - Exclamó Lyssander sorprendido - ¿No puede dejar de jugar con los tíos ni en misiones de rescate?

- No molestes - Escupió Dominique muy seria.

- Es la verdad - Apoyó Hugo - Deja de jugar con su cabeza, necesitamos al tío consciente para ayudar a Molly.

- Es cierto, por una vez deberías controlar tus impulsos y no ser tan cruel - Afirmaba Roxanne con los brazos cruzados.

- No es culpa mía - Se defendió la rubia con voz indiferente, parecía no importarle ni un poco los comentarios de sus primos.

Albus lanzó una risa corta - Dominique si quieres joderle la vida a Deke como a todos tus novios, hazlo. Pero al menos espera a que Molly no esté en peligro.

- Es cierto, no sabes las cosas que puedes desatar por tus juegos, Dom - Expuso Rose bastante seria.

- ¡VAYANSE A LA MIERDA! - Gritó la rubia borrando cualquier rastro impasible que tenía - ¡Perdón por no querer tener algo con alguien a quien no le importo! ¡Deke se caga en mí, pero yo soy la perra culpable de todos los males, por intentar hacer lo mismo! ¡¿Les parece justo?!

- ¿Qué ocurre? - Preguntó Lucy que regresaba con Mark.

- ¡Ocurre que todos son unos imbéciles! ¡Deke se emborracha y es la pobre victima! ¡Ustedes no tienen idea de lo que ocurre! ¡No se metan en mi vida! - Gritaba Dominique completamente roja. Nadie pudo tranquilizarla, pues dando zancadas la rubia salió de la habitación.

Se quedaron estáticos por unos segundos, hasta que vieron a Theo y Scorpius ingresar nuevamente.

- ¿Qué paso? Vi a Dominique salir como alma se la lleva el diablo - Comentó Theo.

- Decidí irme - Anunció Molly sorprendiendo a todos.

- ¡¿Qué?! - Exclamaron cada uno de los presentes.

- Soy una adulta y me cansé de toda la situación. Mañana en la mañana buscaré un motel para pasar el día y luego regresaré a Londres…

- Molly, es un suicidio, no pienso dejar que… - Comenzó a debatir Mark antes que nadie.

- No estoy pidiendo tu permiso, simplemente les estoy avisando por cortesía, no para que intenten convencerme de otra cosa. Lo pensé bien y quiero irme. Gracias a todos por su ayuda, en serio.

- Molls, no puedes… - Negaba Roxanne.

- Esta decidido - Interrumpió Molly levantándose para salir de la habitación.

En silencio vieron cómo se marchaba. Tal vez estaban demasiado agotados como para debatir, tal vez estaban conscientes de que era una adulta capaz de decidir por sí misma. Sea como sea, estaba seguro que mañana la convencerían para quedarse con ellos y mantenerse a salvo.

Todos agotados decidieron descansar, no tenían cabeza para nada en ese momento y la desilusión de estar tan lejos de atrapar al maniaco los había dejado sin energía ni esperanza. Lo mejor era esperar un nuevo día.