No podía dormir, los últimos 45 minutos se la pasó dando vueltas en la cama. ¿Por qué Molly tenía que ser tan inconsciente? ¿No se daba cuenta que su vida pendía de un hilo? Exponerse era una estupidez, regresar a Londres era firmar una sentencia de muerte. Ella era una chica lista, ¿Por qué se arriesgaba de esa manera?
Con remordimiento recordó lo ocurrido en la oficina de Theo, su intención nunca fue besarla ni subirla al escritorio ni tocar cada centímetro de su cuerpo, pero no pudo contenerse. ¿Podría ser que Molly esté tan desesperada de irse por lo ocurrido? ¿Estaría ofendida o humillada? ¿Estaría molesta con él?
Molly Weasley… La mujer más inteligente que conoció, era la medida perfecta de amabilidad, ternura e inocencia, pero no una inocencia de las típicas descerebradas que no se enteran de nada de lo que ocurre a su alrededor. En todo caso, el idiota de la relación sería Mark.
Idiota, idiota, idiota. Molly nunca dijo que estaba interesada. Si, lo besó en la oficina, pero podía deberse a que quería desahogar los nervios y el estrés de alguna manera. Tal vez su mente racional estaba agotada y solamente quería ser impulsiva para tranquilizarse un poco. Era algo que tenía sentido, Molly no era de esas mujeres que se besan con cualquier persona que acaba de conocer. Molly era honesta, si hubiese estado interesada en él lo habría dicho… Así como se lo dijo a Deke, le dijo una insoportable voz en su cabeza.
¿Era en serio? ¿Molly Weasley y Deke Trevors? Molly, la mujer más lista y valiosa que conoció en su vida. Deke, el hombre más superficial y vanidoso (dejando de lado a Malfoy, tal vez). ¿Cómo pudo pasar eso?
"Soy un jodido imbécil que pudo tenerte y que perdió su oportunidad… Molly Weasley debería haberte follado cuando me lo ofreciste…" Eran las palabras de Trevors, estaba ebrio y dijo la verdad. La expresión de susto de todos los demás, se lo había confirmado. ¿Molly le dio una oportunidad a Deke? ¿Estuvieron a punto de follar? Era como juntar un unicornio con una rata. Era incluso ofensivo.
La ecuación de Deke y Molly era inconcebible, de lo que sí podía estar seguro era que Molly no estaba interesada en él. Mierda, debió haberlo sabido, Molly no es una mujer que se besa con cualquiera, él era un cualquiera. Ahora Molly estaba tan molesta y avergonzada que prefería regresar a Londres con todo el peligro que eso conlleva, que quedarse a salvo junto a él.
Mierda, era inútil intentar dormir tranquilamente en un momento como ese, decidió salir y despejarse un poco. Se levantó de la cama y en silencio se dirigió hacia el jardín de la casa Nott. Recordaba cada expresión, cada gesto, cada palabra de Molly con una opresión en el pecho imposible de describir. ¿Podía alguien meterse tan dentro de uno en solo un par de días? Joder, Keira, su ex esposa, necesitó dos años para enamorarlo y dos de matrimonio para agotarlo. Y en ningún momento pensó tanto en Keira como ahora lo hacía con Molly. ¿Tenía sentido? Ninguno.
Mientras caminaba por el jardín, se encontró con una cabellera rubia sentada en el césped. Era Dominique Weasley, la mujer que gracias a Dios nació para separar a Molly y Deke.
- ¿Puedo? - Preguntó Mark cuando llegó a su lado.
La rubia pegó tal brinco de susto, que por primera vez en horas Mark se permitió sonreír genuinamente.
- No vuelvas a hacer eso - Gruño Dominique mientras palmeaba el pasto indicándole que se siente a su lado.
- ¿Tampoco puedes dormir?
- Pregunta algo que no sea tan obvio - Escupió Dominique cerrando los ojos y echándose en el césped.
- ¿Es cierto que Molly estaba interesada en Deke? - Si Dominique quería una pregunta real, la tendría.
- Tenías que mencionarlo - Masculló Dominique arrugando su nariz - Sí, el año pasado, en la boda de Lucy. Estuvo casi 24 horas interesada, pero Deke es un bastardo superficial así que no funcionó.
- Hablas como si Molly no fuera guapa - Le recriminó Mark.
- Es guapa, pero no es una cualquiera. Digamos que no es el tipo de Deke.
- Te estas insultando - Señaló Mark sonriendo por segunda vez.
Dominique se levantó del suelo y se echó de lado, apoyando su peso en un hombro. Su cabellera rubia caía como una cortina con olor a vainilla y tenía una mirada gatuna y traviesa que le daba un aire peligroso. Definitivamente Dominique Weasley podría hacer que cualquier hombre pierda la cabeza.
- Soy una cualquiera, pero ser una cualquiera no es algo malo. Me encanta tener sexo y me divierte variar de portador para ver quien lo hace mejor. Si alguien lo hace bien, repito hasta aburrirme. Si alguien lo hace mal, lo llevo a la heladería. ¿Por qué una mujer que no busca algo serio tiene que ser crucificada por pecadora, pero en un hombre es algo admirable y normal?
- ¿Qué es la heladería? - Preguntó Mark, ignorando las quejas de la rubia.
- Una heladería - Masculló Dominique echándose nuevamente en el suelo - Ahí termino con mis novios.
¿Esa mujer era pariente de Molly? Eran tan diferentes en todos los sentidos… Bueno, se parecían en lo del amor por la familia, pero además de eso no tenían nada en común. Al parecer no era el único que se había dado cuenta de eso, Deke también lo había señalado hace un par de horas. Una horrible idea se cruzó en la cabeza de Mark: Sin Dominique en medio, Molly y Deke no tenían ningún obstáculo para estar juntos… Joder, no. Tenía que hacer que Deke siga embobado con la rubia Weasley. Molly estuvo interesada en Deke una vez, ¿Quién le aseguraba que eso no se repetiría ante las circunstancias adecuadas? Si Molly y Deke decidían tener algo…
- ¿Qué sientes por Deke? - Preguntó Mark directamente. Por su madre, que juntaría a los ex esposos nuevamente.
- Asco, lástima, indiferencia, aborrecimiento. Escoge el que más te guste.
Estúpida rubia terca. No importa, Mark también puede llegar a ser terco si lo deseaba.
- Conozco a las mujeres…
- Bien por ti - Interrumpió Dominique de mal humor.
- Te gusta Deke, ¿Por qué no lo dices en voz alta y terminan con todo esto?
- ¿Terminar con qué? - Preguntó Dominique fingiendo desinterés.
- Terminas con eso de deprimirte por la noche, Deke termina con eso de emborracharse y gritar idioteces por despecho. ¿No te das cuenta que si das tu brazo a torcer podrías ser feliz?
Una vez más Dominique se puso de lado, apoyando su peso en el hombro. Enfocó sus ojos violetas en Mark y lentamente dibujo una peligrosa sonrisa en el rostro.
- Esto no es por Deke ni por mí - Adivinó la rubia - Tú quieres que quite a Deke de la ecuación para tener acceso a mi pequeña prima…
Vale, la rubia no era tan idiota como había pensado al principio. Pero no por ello se rendiría, era hora de sacar a la luz al Mark manipulador y maquiavélico, que yacía en el interior de su ser.
- Deke no es competencia… - Comenzó el guardaespaldas encogiéndose de hombros.
- Claro que lo es - Reía la rubia - Es guapo, divertido, amable, bueno en la cama. No deberías subestimarlo, Markito.
- Demasiadas virtudes ¿no crees? ¿De verdad piensas todo eso de él?
La sonrisa se borró del rostro de la rubia. Unos segundos se quedó en silencio hasta que una lágrima solitaria resbaló por su mejilla. ¿Dominique estaba llorando? Joder, no quiso hacerla llorar, no pensó que le afectaría tanto. Ahora se sentía estúpidamente culpable.
- Dom, lo siento…
- Todos piensan que soy una perra sin corazón, pero si toda tu vida te tratan como a una Barbie sin alma, terminas convirtiéndote en una. - La rubia lanzo un suspiró y limpiándose la mejilla continuo - Molly no está interesada en Deke, no tienes que preocuparte de eso.
Con la boca abierta, Mark vio como la prima de la chica que le gustaba se levantaba y avanzaba hacia la casa. No podía permitirlo, se sentía mal por ella.
- Espera - Exclamó corriendo hasta llegar a su lado - Se ve que tienes a Deke en la palma de tu mano, ¿Qué paso para que ambos se comporten así?
- Nada.
- Dom, puedes confiar en mí…
- ¿Prometes no decírselo a nadie? - Preguntó la rubia luego de unos segundos de silencio.
- Lo juro - Contestó Mark con una sonrisa tranquilizadora.
La rubia suspiró y se cruzó de brazos. Era obvio que le costaba decirlo pero que necesitaba desahogarse.
- Llegamos a su casa y habían dos mujeres… Dos sumisas. Quise ver si Deke estaba realmente interesado en mí o si era solamente un juego más, una cara bonita que le chupe la polla… Le dije que quería verlo teniendo sexo con esas mujeres… No sé si fue el verlas azotadas o que haya aceptado tan contento el dejarme de lado para hacerlo con otras… - La rubia agachó la mirada pensativa - He perdido la cuenta de los hombres que dicen amarme, pero en realidad todos aman mi cuerpo. Es algo a lo que me acostumbre, se puede decir que ya me resigne a que sea así, pero con Deke… Tenía la esperanza de que sea distinto, ¿estúpido, no? - Se burló la rubia con los ojos llenos de lágrimas.
Mark sintió lástima por la prima de Molly. Esa mujer estaba desesperada de cariño, pero no había nadie dispuesto a dárselo a cambio de nada. Debía haber cientos de hombres dispuestos a ladrar, saltar y bailar por tocar su cuerpo, pero ninguno interesado en conocer sus miedos, sueños o historias de infancia. Pudo comprender mejor el porqué del odio que Dominique sentía por los hombres.
- Encontrarás a alguien… - Comenzó a consolar Mark.
- Ahórratelo, no lo necesito - Interrumpió Dominique con una sonrisa triste. La rubia tomó aire y con la expresión frívola de siempre se despidió - Si le dices a alguien, haré tu vida miserable. Descansa, guardaespaldas.
Se quedó parado en su sitio viendo a la rubia entrar a la casa Nott. Después de unos segundos parado, decidió que lo mejor sería imitarla. Tenía que descansar para tener energías y retener a Molly en California, así sea a la fuerza. Molly Weasley estaría a salvo así sea en contra de su voluntad. ¿Horrible? Tal vez, pero el sentimiento sobreprotector que invadía su pecho cuando la imagen de Molly se colaba en su cabeza, era casi tan irracional como el deseo de ser genuinamente amada de Dominique.
