Era el cuadro más extraño que se podía imaginar:

Molly desayunaba digna y noblemente, con la espalda recta y evitando mirar al tremendo varón con el que se besuqueó en la oficina de Theo.

Theo y Lucy miraban como si fuese un partido de pin-pong al guardaespaldas y a Molly. Movían la cabeza de un lado para el otro, para no perderse ni un solo detalle de los movimientos y reacciones de los besuqueadores.

Dominique reía completamente divertida cuando veía a Mark lanzarle intensas miradas a Molly, pero inmediatamente fruncía el ceño y apretaba los labios cuando recordaba que Deke estaba en la misma habitación. Rubia bipolar.

Hugo miraba con odio a Scorpius, quien a su vez mordisqueaba el cuello de su nueva novia como un animal que marca su territorio. ¿Lo peor de todo? Su prima Rose cerraba los ojos y sonreía estúpidamente cuando sentía los dientes del rubio sobre su piel.

Deke miraba a Dominique y se ponía furioso, miraba a Sam y ponía expresión culpable, miraba a Scorpius y reía divertido, miraba a Mark y ponía cara de celos. ¿Cuántas expresiones distintas podía tener en un solo minuto?

Samantha tenía cara de mujer maltratada, enormes ojeras bajo el rostro, la piel pálida, una mueca de dolor que decoraba su cara y el cabello completamente despeinado. ¿Lo más extraño? Miraba la puerta como si esperase que Dios pase por ahí.

Albus y Celine hablaban por Skype con James y Morgan. Nada extraño… No… El año pasado no intentaron asesinarse… Para nada.

Isaac, ¿Por qué Isaac seguía con ellos? El imbécil que resulto no ser el acosador, miraba de reojo a Morgan por la pantalla de la computadora. Gracias a Dios, Albus aún no le decía a su hermano mayor el verdadero interés romántico de Isaac. Conocía a su primo James, era capaz de salir de la pantalla y ahorcar a Isaac Collins.

Lyssander estaba sentado al lado de Roxanne, miraba toda la escena casi tan confundido como ella. Casi podía sentir su frustración por no saber qué estaba pasando.

April ingresó al comedor, completando el cuadro de confusión. Tenía los ojos rojos, una expresión decidida y se sentó junto a Dominique sin siquiera mirar a su novia.

- Mierda, es papá - Se quejaba Lucy al ver que su celular sonaba. Theo puso cara de terror (como siempre hacia cuando Lucy nombraba a su padre) - Hola, papi… ¡¿Qué?! - Chilló Lucy reclamando la atención de todos - Lo siento, lo siento, no quise gritar… Claro, se lo diré… Mierda… No, lo siento, no dije eso… No, papi, no es culpa de Theo… Yo ya sabía malas palabras, papá… Tú no, pero mis primos si me enseñaron algunas… ¿Papá, podemos hablar de Molly nuevamente?... Si, si, se lo diré… Vale, te amo… Sí, se lo diré… Sí, también se lo diré… Te amo, adiós.

- ¿Qué te dijo? - Preguntó Molly apenas su hermana cortó la llamada.

Lucy miró a su hermana con la lástima reflejando su mirada. Tenía la expresión que la gente utiliza antes de dar terribles noticias.

- Tu jefe mandó tu carta de despido a la casa de papá - Explicó Lucy con voz suave - Papá llamó para averiguar por qué lo hacía, pero le dijeron que está de vacaciones… Lo siento muchísimo, Molls.

Todos los Weasley se quedaron con la boca abierta. No podían despedir a Molly, ella era la mejor doctora de Londres, ella se quemó las pestañas durante años para ganarse becas universitarias y poder costear los estudios, ella siempre fue la mejor alumna y la mejor interna. Ahora la despedían por tomar vacaciones forzadas, ¿acaso su jefe no podía entender que Molly estaba en una situación de vida o muerte? ¿Quién era el bastardo que podía arrebatarle todo su esfuerzo en un momento así?

Molly agachó la mirada en silencio. Se veía que la noticia le cayó como un balde de agua fría. Roxanne deseaba consolarla, tener algo que decir que pudiese hacerla sentir mejor, pero sabía que nada animaría a Molly en un momento así. Su prima acababa de perder el trabajo de sus sueños, el puesto que tanto esfuerzo y sacrificio le costó conseguir. Un estúpido chiste o unas simples palabras de consuelo, no ayudarían en nada.

- Molls, lo siento - Murmuró Dominique sin saber muy bien que decir - Tal vez podamos hablar con tu jefe cuando regrese de sus vacaciones…

- Lo haremos, apenas resolvamos el asunto del acosador - Aseguró Lucy mirando con preocupación a su hermana mayor.

Todos comenzaron a lanzar frases sueltas sobre cómo lo lamentaban y que tenía todo su apoyo. Molly aún no daba indicios de reaccionar. Finalmente, tras varios minutos de tener la cabeza agachada, Molly levantó la mirada.

- Gracias, pero lo resolveré yo sola. Será mejor que vuelva a Londres de una buena vez…

- ¡NO! - Chillaron Lucy y Theo.

- Molly, se razonable - Pedía Celine con voz preocupada.

- Lo más seguro para vos es quedarte aquí - Apoyaba Albus.

- ¡Enciérrenla en el sótano! - Gritó su primo James a través de la computadora, pues Albus no había cortado la llamada aun.

- ¡Eso mismo haremos! - Secundó Lucy levantándose amenazadoramente.

- ¡Esperen! ¡Cálmense! - Exclamó Mark - Molly es una adulta y tiene todo el derecho de decidir por ella misma.

Todos miraron confundidos al guardaespaldas ¿Mark estaba de acuerdo con que Molly se exponga al peligro? ¿Qué coño estaba pasando? Como si fuera un rayo que impacta directamente en su cuerpo, Roxanne se dio cuenta de todo:

Mark y Dominique no dejaron de hablar ni por un segundo en toda la mañana, se veían demasiado unidos, actuaban como cómplices. Ahora Mark estaba de acuerdo con que Molly salga del panorama, cosa que ayer parecía inconcebible ¿Coincidencia? ¡Por supuesto que no! Dominique Weasley, su prima, engatusó al guardaespaldas y se lo robó a Molly. ¿Cómo podía ser tan perra? Dominique podía tener a cualquier hombre en el mundo, ¿tenía que fijarse justamente en Mark? El primer hombre en años que se interesaba románticamente en Molly. Eso era un golpe bajo hasta para alguien como Dom.

- ¿De qué coño está hablando el idiota desconocido? - Preguntó James a través del computador - ¡Nott, saca uno de tus bozales y amordaza a ese hijo de perra!

- ¡James! - Regaño Morgan.

- Eso es muy grosero, Potter - Intervino Isaac aprovechando el momento - Morgan, hablé con un abogado para que puedas divorciarte y…

- ¡¿QUÉ?! - Gruño James desesperado por no poder golpear a Isaac en ese momento.

- ¡Joder! ¡Acaben con eso, tenemos algo urgente por acá! - Chilló Lucy estresada.

- James, Isaac está enamorado de tu mujer. Salió con Molly solo para acercarse a Morgan. Descuida, pateare su trasero por aquí. - Explicó Albus despidiéndose de su hermano mayor.

- ¡Te lo dije! - Exclamó James.

- Vale, vale. Tenías razón. Ganaste tu estúpido juego de autos… - Murmuraba Morgan resignada.

La llamada se cortó y todos volvieron a enfocar su atención en el guardaespaldas. Más le valía explicarse y hacerlo bien.

- Ehm, gracias - Masculló Molly sorprendida.

- Descuida, lo entiendo. Supongo que quieres tu celular de vuelta - Adivinó Mark mirando a Molly con una expresión indescifrable.

- Sí, por favor…

- Bien, lo tiene mi amigo. Iré a recogerlo y podrás irte cuando regrese. Espérame aquí - Ordenó el guardaespaldas sin ninguna emoción en la voz.

¿Cómo podía ser tan cabrón? Estaba deshaciéndose de Molly para tener a Dominique en su lugar. Eso era bajo y asqueroso, y lo peor de todo era que parte de la culpa la compartía Dom. ¿Cómo pudo hacerle eso a su propia prima? Lamentablemente no fue la única con esa idea en mente…

- Curioso que de repente no te importe lo que pase con Molly - Señaló Deke mirando con odio al guardaespaldas - ¿Será que fijaste tu objetivo en una Weasley diferente? - Dijo mientras señalaba a Dominique con el dedo.

- ¡¿Cómo te atreves?! - Se ofendió Dom - Mark no fingiría interés en una persona cuando desea a otra. Esa es tu marca personal.

- No creas que soy el único que lo noto. ¿Cuántos más se dieron cuenta de lo repentinamente unidos que se volvieron Mark y Dom? - Preguntó Deke al aire.

Lógicamente nadie respondió, pero las miradas de todos eran más que suficientes para respaldar las acusaciones del moreno.

- Basta - Interrumpió Molly con la voz ahogada - Solo quiero irme. Mark, por favor ¿podrías traer mi celular?

El guardaespaldas asintió y lanzándole una mirada amenazante a Deke, salió de la casa. ¡¿Cómo podía ser posible?! Roxanne se sentía increíblemente decepcionada.

Dominique y April se dirigieron al jardín de la casa sin despedirse de nadie. Hugo y Lyssander miraban con lástima a Molly. Deke estaba furioso, no sabía si con Dom o con Mark, o tal vez ambos, pero la cara de molestia era indiscutible. El resto estaba entre sorprendido, confundido e inseguro sobre qué hacer ahora. Después de todo, solo había que esperar que Mark regrese y Molly estaría nuevamente en peligro.