Estaban en su lugar favorito de la casa; el jardín. Su amiga estaba sentada a su lado con cara de haber asesinado un cachorrito inocente... Pronto hablarían de eso, sabía que aún no era el momento. Conocía a April, ella hablaría cuando estuviese lista. Además, ¿Cómo podría consolarla con cualquier cosa que estuviese pasando, cuando su propia vida era una broma de mal gusto? Lo siento, April, al parecer tendrás que contarle tus problemas a Sam.

Dominique tenía suficiente ahora mismo. El dolor de un desamor es incluso peor de lo que había imaginado. Además todos sus primos y amigos pensaban que ella era capaz de coquetear con Mark, lo había visto en sus caras ¿Cómo podían ser tan imbéciles? Estaba decepcionada y se sentía terriblemente sola en esos momentos.

Cualquiera pensaría que Dom no veía la hora de regresar a Londres y recuperar su antigua vida. Pero la rubia sabía que nada la aguardaba en casa, ¿Qué vida recuperaría? ¡Ni siquiera tenía su estúpido trabajo! Joder, cuando el asunto del acosador termine, regresaría a un lugar donde no le esperaba nada ni nadie. Simplemente perfecto.

- Entonces, ¿Cuál es el misterio entre tú y el guardaespaldas? - Preguntó April con voz taciturna. Su amiga tenía demonios internos que en cualquier momento saldrían a la luz.

- Ayer me vio llorando por Deke y le di pena. Ahora somos algo así como amigos y lo ayudo a conquistar a Molls.

- ¿Lloraste por Deke? - Cuestionó April con una expresión extraña en el rostro. No era sorpresa, era más parecido a la preocupación.

- Es algo que solo saben Mark y tú… Pero sí. - Dom soltó un suspiro, sintiéndose increíblemente idiota por sufrir así ante una causa perdida. Decidió cambiar de tema antes de deprimirse nuevamente - No puedo creer que todos piensen que Mark y yo tenemos algo.

- Tienes que admitir que lo de Molly fue misterioso. Un día está loco por tenerla a salvo y al siguiente acepta tranquilamente que se marche - Contestó April encogiéndose de hombros - Es ridículo que piensen que puedes tener algo con él, pero hasta ahora no termino de entender sus razones.

Dominique se permitió sonreír honestamente. Todos eran demasiado ingenuos y cayeron en una trampa de preescolar. Eso, o realmente Mark y ella jugaban en otra liga cuando de manipulación y mentiras se trataba.

- Molly esperará su celular - Señaló Dominique, esperando que April comprenda - Mark fue en busca de su celular - Al percatarse que su amiga no daba señales de comprender nada, decidió ser completamente explicita - Mark está en la puerta de la casa vigilando que Molly no escape, lo del celular es una excusa para que Molly se quede más tiempo aquí y para que baje la guardia cuando quiera salir. Pensará que no tiene un guardaespaldas en su trasero casi tan obsesionado como el acosador, y eso hará que sea más fácil protegerla.

- Molly está esperando un celular que nunca llegará, se aburrirá y cuando escape de la casa, Mark estará detrás de ella para ponerla a salvo nuevamente. - Comprendió April pensativa. - Es un poco infantil tener que engañarla así ¿no crees?

- En la guerra y el amor todo vale - Murmuró Dom.

Se quedaron unos minutos en silencio. April parecía estar meditando seriamente un asunto interno. Dominique se concentró en sus gestos, era más divertido verla e intentar adivinar que cruzaba por su mente, que escuchar sus propios pensamientos.

- Pasó algo con Samantha - Confesó finalmente su amiga - Pero por lo que me dijiste, pienso que de una forma también te involucra. No quiero lastimarte pero creo que deberías saberlo…

Dominique solamente la miró con una ceja levantada. Un poco molesta por tanta cháchara y bastante curiosa pues April sí que sabía dar emoción a las cosas.

- Antes de que te lo cuente, dime ¿Qué paso con Deke? Estaban de lo mejor y volvieron increíblemente molestos. Ahora resulta que lloras por él en los rincones…

- Le dije que quería verlo tener sexo con otras y el imbécil cumplió mis deseos - Escupió Dominique sin ganas de dar más detalles en ese evento tan desagradable.

- Si no querías verlo, ¿Por qué le dijiste que si?

- Para ver si estaba interesado en mí…

- Eres idiota - Aseguró April con una sonrisa triste en el rostro - Estamos hablando del mismo hombre que acepto ser tu sumiso el año pasado. ¿Crees que algún día podrá decirte que no a algo?

¿Estaba defendiendo a Deke? ¿Pero qué clase de amiga tenía? ¿Para qué le preguntaba estupideces si se pondría de lado del villano?

- ¿Lo estas defendiendo? - Preguntó la rubia a punto de molestarse.

- Joder, no. Créeme que tengo más razones para odiarlo de las que quisiera.

- ¿A qué te refieres?- Interrogó confundida.

Estaban llegando al meollo del asunto, podía sentir que el secreto de April estaba a punto de salir a la luz.

- Escuche a Samantha hablando con Deke - Confesó April evitando mirarla a los ojos - En resumen, anoche Samantha dijo que le desesperaba no sé qué de mí, se besaron y Deke la hizo acabar en menos de una canción.

Necesitó un par de segundos para procesar las palabras de su amiga… ¿Samantha y Deke?

Por un lado estaba furiosa y quería asesinar al bastardo con sus propias manos. Por otra parte quería apoyar a April, quien estaba a punto de dejar ir a su novia (si es que no lo había hecho ya). Necesito unos segundos para tranquilizarse y decir algo.

- ¿Terminaron? - Preguntó Dom mordiéndose un labio.

- Me entere hace cinco minutos - Se burló su amiga - Aun no tuvimos tiempo de hablar, pero… ¿Cómo puedo estar con alguien en quien no confío?

- Es una mierda pero ustedes se aman… - No quería poner sal en la herida, simplemente estaba anonada ante la noticia.

- No me molesta que se haya besado con Deke, ni que haya dejado que otro la toque. Bueno, sí me molesta, me encabrona - Admitió April ante la mirada de la rubia - Pero lo que no puedo perdonar es que haya hablado mal de mí… Si hay algo que no le gusta de mí, debería hablarlo conmigo, no con tu ex esposo.

- Tal vez fue solamente una tontería… - La verdad no tenía idea de cómo consolar a April. ¡Vamos! Nunca tuvo una relación seria y su único amor fue el idiota que besó a la novia de la mujer que ahora intentaba consolar. No era culpa suya, no tener las palabras adecuadas en ese momento.

- Tal vez… De cualquier forma ya terminó - Masculló April dejando ir algunas lágrimas.

- ¿Ustedes…? ¿Tú…? ¿Ya no más? - Balbuceó Dom impresionada.

- Ya no - Afirmo April con tristeza - Me engaño de demasiadas formas. Creo que es lo mejor…

- Lo siento - Murmuró Dominique fijando la vista en April.

- Me encariñe con ustedes, será una mierda no verlos - Masculló su amiga arrancando distraídamente el pasto con las manos.

- ¿De qué hablas?

- Sam es la amiga de Rose, yo no pinto nada entre los Weasley…

- Tu eres mi amiga - Aclaró Dominique con el ceño fruncido ¿April pensaba alejarse de su vida? April era una de las pocas cosas buenas que le quedaban, por Dios que no permitiría que su amiga se aleje - Nosotras seguiremos en contacto y cuando superes a Sam, nos visitaras y me presentarás a tu nueva novia.

- No quiero una nueva novia - Confesó April llorando. Estúpida, Dominique, no tienes tacto. - Quiero volver en el tiempo y que Samantha no me traicione.

No sabía cómo consolarla, así que opto por quedarse en silencio y solamente acompañarla. Era increíble, Sam y April terminaron. Una de las relaciones más fuertes y lindas que conoció, se acabó para siempre.

- Mierda - Masculló la rubia - De verdad lo siento…

- No es tu culpa, ni siquiera es culpa de Deke. Es solo… Lo que tenía que pasar.

¿Tenías que decirlo, April? Como si hubiese recordado repentinamente quien era Deke, Dom sintió algo que nunca antes había sentido… Una punzada en el pecho, una opresión en el corazón ¿Cómo podía sentir dolor físico por algo emocional?

Dominique estaba enamorada de Deke y tenía que admitirlo. Molly dijo que cuando te dices la verdad, es más facil dejar ir las cosas...

Dolía saber que Deke no era distinto a ninguno de los idiotas con los que salió antes.

Dolía darse cuenta que solo le quedaba esperar a que el tiempo se lleve todo lo que le hacía daño.

Desearía regresar al pasado y ser la misma persona que ni siquiera recordaba el nombre de Derek.

Desearía creer que no tendría cicatrices luego de esto, pero era imposible. Su primer amor llegó y dejó su huella, ahora solo debía esperar para que deje de doler.