- ¡No voy a permitir que insultes a mi mujer! - Exclamaba Theo furioso, mientras Lucy lloraba desconsoladamente.
- ¿Es así como me ven? ¿Cómo una cazafortunas mantenida?
- ¡No, Lucy! - Intentaba explicar Hugo - ¡Pero no voy a permitir que mi hermana tenga la clase de vida que tú llevas!
- ¡SUFICIENTE! - Grito Theo, sobresaltando a su grupo de discusión. (Lucy, Scorpius, Hugo y Rose) - ¡Esta es mi casa y estas faltándole el respeto a mi mujer! ¡Te quiero fuera!
Hugo Weasley lo miró fijamente unos segundos, hasta que lentamente asintió con la cabeza casi imperceptiblemente.
- Rose, ven conmigo - Ordenó su hermano. Aceptaba irse, pero no dejaría que su hermana se quede con el bastardo que quería dejarla sin empleo y someterla hasta que sea una boba obediente como Carrie.
- ¡Rose se queda a mi lado! - Replicó Scorpius mirando amenazantemente a Hugo. Tenía que arreglar las cosas con su mujer y su entrometido cuñado no lo impediría.
- Chicos, basta - Murmuraba Rose agotada de tanta pelea, pero ninguno la escuchaba. Realmente a Rose ya no le interesaba seguir discutiendo, llegaron a hacer llorar a Lucy, por Dios.
- ¡Rose se va conmigo! ¡Aléjate de mi hermana!
- ¡Rose es mía! ¡Se queda conmigo!
- ¡Rose no es propiedad de nadie, Malfoy! ¡Olvídate de ella!
- ¡Rose se pondrá el collar que le dé y dejará de hablarte si yo se lo ordeno!
- ¡Rose no es un perro, se irá conmigo ahora mismo!
- ¡Rose decide por sí misma! - Chilló Rose silenciando a su hermano y a su novio. Caminó bruscamente hasta llegar al lado de su hermano y le tomó la mano. Fijó su vista en Scorpius y comenzó su discurso - Me voy con Hugo, mañana tengo que trabajar (pues tu estúpida carta no sirvió de nada) y no puedo quedarme más tiempo aquí. Nunca me pondrás un collar de dominación o lo que sea que quieras ponerme, y nunca dejaré de hablar con Hugo. No me pidas que elija entre mi hermano o tú, porque no tendrías oportunidad de ganar. Si estás de acuerdo con eso y con no volver a hacer nada que joda mi carrera, llámame.
La pelirroja y su hermano dieron media vuelta y salieron torpemente de la cocina. Dejando a Lucy llorando, a Theo que la abrazaba protectoramente y la consolaba, y a Scorpius que tenía expresión de decepción.
- ¡Eres idéntica a Roxanne! ¿No puedes entender que las fiestas están bien para un rato, pero que también necesito un compromiso más serio? - Lloraba Samantha.
- ¡No metas a Roxie en esto! - Chillaba Lyssander colérico. No pensaba dejar que nadie, NADIE, insulte a su novia o sugiera que Roxanne era una fiestera sin compromiso. Samantha "la liberal", era igual de idiota y prejuiciosa que sus padres y suegros.
- Ustedes tienen problemas mucho más serios que la falta de un anillo - Señaló Roxanne con malicia - Sander y yo somos felices tal y como estamos. Ustedes tienen una relación miserable con o sin boda. No se atrevan a compararse con nosotros.
- No tenemos una relación - Negó April con lágrimas de frustración. No le importaba en lo más mínimo haber ofendido a Roxanne y Lyssander, ahora tenía problemas reales de los que preocuparse. Pero primero, afrontar que Samantha no era la mujer perfecta que una vez imaginó - ¿Querías un puto circo, Samantha? Felicidades, lo conseguiste.
- ¿Es todo? - Preguntó Sam con la voz ahogada. No quería decirlo, pero tenía que aclararlo de una vez por todas - ¿Termina aquí?
- Termina aquí. Cuídate - Se despidió April de su ex.
Samantha no pudo seguir en ese lugar. Salió de la cocina con las lágrimas escapando de sus ojos y un dolor en el corazón que no pensó volver a sentir nunca. El dolor de una etapa que termina para siempre. El libro se sigue escribiendo, pero el capítulo de April terminó, llevándose una parte de ella para siempre.
- ¡No insultes mi estilo de vida! - Chillaba Celine.
- ¡Joder, descerebrada! ¡Estoy insultando a Deke! ¡No te metas! - Gritaba Dominique.
- ¡No la llames descerebrada! - Defendía Albus. No importaba que ahora se lleve mejor con su familia, no dejaría que nadie insulte a Celine. Celine era la mujer más perfecta e inteligente del universo. Dominique no era quién para llamarla así.
- ¡Es lo único que sabes hacer! ¡Insultar y menospreciar a los demás! - Acusaba Deke.
- ¡Sí, Trevors! ¡Es lo único que sé! ¡Soy un asco de persona! ¿Por qué no me dejas en paz? - Exigía Dominique con los ojos hinchados por tanto retener los sollozos.
- ¡Te amo! ¡Por eso no puedo dejarte en paz! - Confesaba Deke desesperado. ¿Por qué tenía que amar a una mujer tan cruel como Dominique Weasley?
- ¡Tú no me amas! ¡Deja de decirlo! ¡Dejen todos de decirlo! - Gritaba Dominique recordando a todos los hombres que le prometieron amor eterno. No pudo seguir reteniendo tanto rencor en su pecho, tenía que salir aquello que la atormentó toda su vida. No solo por Deke, era para poner en palabras lo que nunca expresó en voz alta y solo digería a través de indiferencia y crueldad contra sus novios - ¡Amas mis tetas, amas mi culo, amas mi rostro! ¡Amas que te trate mal y que sea difícil de retener! ¡Amas la puta máscara que uso cada día para protegerme de bastardos superficiales como tú!
- ¡Te amo a ti, no a tu máscara! - Aseguraba Deke abatido.
- ¿En serio? ¿Cuál es mi color favorito? Sé que el tuyo es el azul ¿Cuál es mi película favorita? Sé que la tuya sería cualquiera de Tarantino ¿Qué quería ser de niña? Sé que tu querías ser vaquero y por eso pediste a tus padres que te den un establo - Lloraba la rubia - ¿De verdad crees estar enamorado solo porque se te para cuando piensas en mí? ¿De verdad piensas que me conoces? ¿Sabes que es lo más triste? Yo sí me enamore de ti y no de tu máscara.
Deke no se movió. Se sentía un completo imbécil, su ex esposa tenía razón… No tenía la menor idea de quien era Dominique Weasley y nunca tuvo interés alguno en averiguarlo. Le tenía mucho cariño y la deseaba como nunca antes lo hizo (y como nunca volvería a desear a otra mujer), pero no la amaba a ella realmente… ¿Tal vez con el tiempo podría conocerla y amarla? ¿Era posible?
La rubia salió de la cocina, pero en lugar de dirigirse a donde estaban Samantha, Hugo y Rose (en la puerta de salida), fue donde se encontraba April. Su amiga terminó una relación de verdad y necesitaba alguien en quien apoyarse, la desilusión amorosa de Dominique no era tan importante por más que le estuviera carcomiendo por dentro.
Afortunadamente alguien notó la ausencia de la razón que los llevó a estar todos allí reunidos.
- ¡Molly! - Gritó Lucy antes de que cualquiera salga de la casa - ¡¿Dónde está Molly?!
- Busquen en la casa, preguntaré a los guardias si la vieron - Comentó Hugo evitando mirar a su prima. Sentía lástima por haber herido a su prima, pero tenía que priorizar la seguridad de Molly por el momento, luego podría arreglar todo con Lucy.
Sam, Hugo y Rose preguntaron a los guardias de seguridad de la familia Nott, y efectivamente Molly salió hace como una hora mientras la pelea de la cocina estaba en su cúspide. Entraron una vez más a la casa, aunque no ingresaron completamente, se limitaron a pisar el tapetito que decía "bienvenidos" en la entrada.
Los que se quedaron dentro estaban revisando el lugar como un grupo de desquiciados, y al ver a los tres individuos en la entrada detuvieron su búsqueda.
- Se fue - Anunció Rose con algo parecido a la culpa en su voz. Por supuesto que era culpa, su prima estaba en peligro de muerte y ella se dedicaba a discutir con su novio porque hace un año mandó una estúpida carta (una carta que le hubiera quitado lo único bueno que le ocurrió en su carrera, pero ese era otro asunto). Su mente debería estar centrada en Molly y no en pavadas que pueden esperar.
- ¿Dónde? ¿No te dijeron dónde? ¡Iré a preguntarles yo misma! - Lloriqueaba nuevamente Lucy. Su hermana mayor que tanto la cuidó, estaba en peligro y ella no podía protegerla.
- No… No lo saben, Lu - Contestó Rose.
- Tenemos que buscarla - Intervino Theo con bastante seriedad - Ahora que Mark no está, Molly está más desprotegida que nunca…
- Mark está con Molly - Aseguró Dominique, como quien explica por qué el cielo es azul a un niño ¿cómo podían ser tan imbéciles? Se suponía que compartía sangre con la mayoría de estos tarados - Mark nunca fue a buscar el celular, se quedó esperando en la puerta a que Molly salga para perseguirla y protegerla.
- ¿Cómo lo sabes? - Preguntó Celine confundida.
- Estamos cortados por el mismo cuchillo - Murmuró la rubia encogiéndose de hombros. Era cierto, Mark y Dominique podrían ser almas gemelas, pero no en el sentido romántico, más en el sentido de hermanos perdidos.
Roxanne, Lyssander y Hugo pusieron cara de culpabilidad por haber malinterpretado las cosas… Bueno, en realidad todos excepto Rose, April y Sam pusieron cara de culpa. Las amigas de Dominique la conocían mejor que los demás. Sabían que la rubia era cruel con hombres que mostraban interés en ella, pero ella nunca buscaba su atención. Si Mark hubiese coqueteado con ella luego de besar a Molly, lo hubiera degollado antes de lo que canta el gallo.
- ¿Qué hacemos? - Preguntó Lucy angustiada.
- Llamaré a Mark e iremos a traerla - Tranquilizó Theo.
Haciendo lo prometido, Theo llamó al guardaespaldas y un agotado Mark le comentó que estaban en un motel a pocos minutos del aeropuerto de California y que para mayor seguridad, sería mejor que recojan a Molly en un coche distinto (para despistar al acosador en caso de que haya registrado las matrículas de los coches de Theo).
- Vale, iré con Sam y Hugo - Anunció Rose.
- Iré con April, Celine y Albus - Comentó Dominique, quien quería disculparse con Celine por haberla ofendido indirectamente.
- Voy con Theo y Lucy - Murmuró Deke evitando mirar a su ex.
- Yo también - Comentó Scorpius.
- Iré con Roxanne y Lyssander - Comentó Isaac con ojo morado y la estúpida sonrisa que no desaparecía. Los mencionados volcaron los ojos, maldiciendo su mala suerte. ¿Por qué a ellos les tocaba el bobo del grupo?
