Capitulo X

"The outside"


Kabuto era un maldito científico loco, expulsado y despedido de distinguidos laboratorios de fuerzas militares y organizaciónes secretas simplemente por el hecho de querer salvar una vida que no poseía ninguna característica solicitada para uso exclusivo de guerras.

Lo que el en realidad necesitaba era el patrocinio y un laboratorio bien equipado para poder salvar a aquella extraña mujer que su maestro había creado.

Una mujer de no más de 24 años de edad que según su maestro, sería el primer ser vivo utilizando el 100% de todo su cuerpo y mente, podía ser criada también para cualquier fin y aún así ella obtendría su propia mente en base a todo conocimiento existente en la tierra. Una idea interesante en realidad.

Sin embargo su maestro había muerto, dejándole a el todo su trabajo e investigaciones incompletas, así como también enemigos interesados en robarle esas ideas.

Con poco tiempo disponible y moviéndose a escondidas de ciertas personas pasados dos años, necesito de unas manos extra, encontró al chico perfecto, confiable e inteligente para ofrecer el trabajo, lo conoció en la industria secreta donde estaba ahora.

-Itachi Uchiha...- llamo un día que se encontraban solos checando el ritmo cardíaco en una habitación con un montón de criaturas prueba semihumanas colgando por las paredes

El lo miro con esos pozos profundos que poseia tan obscuros y difíciles de leer.

-¿Pasa algo Kabuto?.-Pregunto con el ceño fruncido

-Supe que solicitaste ayuda para un tipo de nuevo prototipo pero te fue rechazado.- le dijo Kabuto haciendo observaciones en la tabla que llevaba

Itachi rechisto y camino a la próxima criatura.

-Ya no importa, dijeron que no era indispensable...

-Yo tengo casi completo ese prototipo.- le interrumpió Kabuto sin apartar la vista de la tabla, sintió como Itachi le veía y el ambiente se había vuelto diferente. -Era un trabajo que llevaba Orochimaru de manera secreta, en realidad, pero, ya sabes, murió

-Porque no me sorprende.

-Estaba pensando en hacer un trato contigo...- Está vez Kabuto le miro muy serio, era una propuesta riesgosa en realidad pero Itachi y el prototipo juntos lo valían.

Itachi se cruzo de brazos muy atento a sus palabras.

-Es simple, necesito que seas mi mano derecha, te enseñaré lo que necesites, aunque se que ya lo sabes... algo parecido a un enfermero para ella.

-Ella, ¿Es una mujer? Orochimaru es un idiota.-refunfuño Itachi pasándose una mano por sus largos cabellos que la liga que llevaba no lograba atrapar.

-¿Que dices?

No cabía duda que a Itachi le interesaban mucho los proyectos retorcidos de Orochimaru, y su idea ya estaba en proceso en las manos de Kabuto, un prototipo mujer era algo que no se le había ocurrido.

-¿Que te hace pensar que no la reportare? .-le mencionó al peligris, este se ajusto los lentes y sonrió

-Seria una lástima entonces.

Kabuto le conducía por un edificio abandonado que se encontraba fuera de la ciudad, por dentro habia un corredor subterráneo donde de la obscuridad que había comenzaba a ser más iluminado y limpio, después de un rato abrio una amplia puerta de metal dejando ver 5 cápsulas de 5 metros de altura y quizá dos metros de diámetro con un líquido azul, parecidas a las que usaban ellos, cuatro de esas cápsulas estaban desocupadas y la del fondo poseía algo que le recordó a mil películas de ciencia ficción.

Una mujer completamente desnuda flotaba en posición fetal, y su cabello parecía ser color blanco, largo, muy largo. Itachi se petrifico en el marco de la puerta por unos segundos.

-Estoy enfrentando algunos problemas legales últimamente, y estoy por renunciar, por lo que me mantengo fuera de este pequeño laboratorio que creé .- Kabuto extendio ambos brazos y dio una vuelta como si el lugar fuera un pequeño paraíso.- no puedo venir seguido y debo ocultarme muy bien, por eso te ofrecí esto, si algo me pasa por favor, acéptalo tu. Eres el indicado.

Había pasado un mes después de eso, Itachi literalmente vivía en el lugar. Kabuto ya no había vuelto desde hace casi una semana. Pero ahí estaba, revisando signos cardíacos y de más de la pequeña Sakura.

Así se llamaba la mujer de la cápsula según Kabuto, había sido creada con prótesis casi reales hablando en piel y músculos, pero los huesos eran parecidos al metal, no tuvo desarrollo, simplemente fue una mujer adulta desde que nació (hipotéticamente).

A simple vista era pequeña y delgada, muy tierna a su parecer pero como habia dicho el peligris, era un arma, tal y como había tenido la idea también.

Estaba revisando de nueva cuenta la bitácora junto a otros avances hasta que escucho ruido en la parte de arriba del edificio, alarmado reviso la cámara de seguridad, eran militares cubriendo en cantidad todo el piso, como siempre habían temido la idea de Sakura había llegado a oídos de la élite, la necesitaban para su propósito entre otras cosas.

Kabuto había caído.

Y entonces el necesitaba seguir con el plan, huir, y vivir, claro.

Apresurado elimino toda la evidencia respaldandola en una USB y la colgó en su cuello.

Escucho como explotaba la puerta de seguridad del pasillo, y solo quedaba la puerta del laboratorio. Tenía nada de tiempo.

Quebró la cápsula y tomo a Sakura empapandose de todo el líquido que la mantenía con vida, y corrió con ella en brazos hasta un una puertesilla* reforzada para la bomba de tiempo que se activaba una vez se abriera esa puerta dándote 10 segundos de tiempo para refugiarte, y despues huir por el túnel subterráneo más que no podía ser rastreado. No se detuvo a bajar por la escalera, brinco con Sakura encima los tres metros de altura lastimandose el tobillo derecho. Todavía necesitaba cerrar la puerta, así que se esforzó en subir y sellarla.

Todo explotó arriba, y el túnel tembló un poco.

Ahora solo debía caminar y caminar hasta alguna salida, conformarse con el bastó aire caliente que tenía y una que otra linterna colocada por las paredes, busco el equipaje de emergencia que habían preparado anticipadamente autocurando su tobillo y colocándole al cuerpo sin conciencia de Sakura ropa.

Un picor seguido de extraño hormigueo le recorrió el cuerpo que la hizo despertar.

Se sentía pesada, incluso sus pulmones, aún así abrió los ojos, era obscuridad total, a la que tuvo que adaptarse casi de inmediato

No sabia dónde estaba, o quién era. Pero sabía quién era su dueño.

Se aseguro de poder manejar sus extremidades lo suficiente para buscarlo.

Tenía puesta una sudadera negra y un short que se le cayó cuando se puso de pie, reviso sus pequeños pies, poco iluminados por la ventana a un costado, subió sus manos, dedos delgados y uñas largas, se tocó el cuerpo, una mujer, se percató de su cabello en una trenza acariciándole la parte baja de su espalda, rosa palo.

Camino hasta la puerta dejando los shorts en el suelo, poco le importaba.

Era una pequeña casa en malas condiciones, sofas viejos y casi sin relleno, el suelo chirriante* de madera delato sus pasos, una pequeña mesa con dos sillas de lado izquierdo, los sofas con su amo acostado en el más grande, un candelabro con pequeños cristales y una puerta más de lado derecho.

-Amo...- murmuró escuchando por primera vez su voz, dulce y débil aún.

Corrió hasta el hombre pelinegro del sofá despertandole al instante con un abrazo y todo su peso sobre el.

-Mhg.- Se quejo el hombre

-Es usted, mi amo Orochimaru, por fin estoy despierta para usted.- le dijo ella admirando al hombre debajo de su cuerpo, joven, con ojos y cabello azabache, luciendo agotado, era su amo.

-Te equivocas Sakura, Yo no soy orochimaru.-le dijo el apartandola un poco

Ante esto Sakura reaccionó conforme a lo programado, convirtiéndose en un arma de filo dispuesta a romperle los huesos, por suerte Itachi lo veía venir e intercambio posiciones de inmediato.

-Haruno, Haruno, Haruno.- repitió de inmediato lo que a Sakura le permitió aceptar el hecho de que el era su nuevo dueño, era como una especie de código.

- ¿Tu nombre?.- pregunto Sakura bajando la guardia

- Mi nombre es Itachi, Uchiha Itachi.- el pelinegro se retiró de encima sentándose a los pies de Sakura soltando un sonoro suspiro

Recargo su cabeza en el respaldo del sofá para poder dormir pero sintió de nueva cuenta a Sakura sobre el, besándole la manzana de Adán

-Espera ¿que haces?.- pregunto sorprendido por su actitud

-Señor, creo que mi cuerpo, necesita de usted...- le explicó la pelirrosa con los ojos llorosos y sonrojada llevando sus manos hasta los pantalones de Itachi

-No, no, Kabuto no me dijo n...nada al respecto...- Itachi detuvo las manos de la pelirrosa. Recordaba a sus hombres de prueba entrando en una especie de celo debido a que eran semihumanos, pero Sakura...

Cuando Itachi apartó sus manos ella lo beso y se presionó más a su cuerpo a pesar de que le sostuviera las manos, sus caderas buscaron la entrepierna de Itachi

- Creo, amo mío que, es efecto de una mordedura de... mhh... Karina"- trato de avisar la mujer pero llamo mucho más la atención pasar su lengua por el cuello de itachi

- ¿Que dices? Ahh... De...detente, no...¿Karina?- a Itachi le sorprendió su propia voz, admitía que tenía bastante tiempo ya sin haber estado con una mujer pero no podía permitirse tocar a Sakura de esa manera.

Sakura había perdido la conciencia debido al veneno que recorría por su cuerpo, se apartó de Itachi lo suficiente para arrodillarse y tener un poco de el.

Cuando la boca suave de ella tocó su miembro ya erecto Itachi Uchiha también perdió la conciencia de sus actos.

Sin duda alguna está no era la bienvenida que tenía planeada para Sakura y mucho menos era el tipo de relación que quería establecer ella con el.

Más tarde se enfrentarán a la realidad de la élite, el motivo por el cual huían atravesado distintos obstáculos que los haran tomar decisiones por encima de sus sentimientos.


Contenido sin releer ni corregir