#16 Singular


(Sasu-Saku-Obi)

12 DE MARZO*

La luz de un nuevo amanecer entraba por la ventana, tocando la blanquecina piel de una joven acostada entre sábanas y ropas blancas, sus cabellos color rosa esparcidos por la almohada, parecía tener algunas hebras más claras que otras, Hermosa.

Sus manos acudieron a proteger su pecho y cerraba los ojos con fuerza, como si le doliera el corazón, incluso los pulmones pues respiraba con dificultad.

Ella sabía que algo ocurría en su cuerpo desde hace unos días, el dolor de un cáncer terminal era suplantado por un extraño milagro, una cura, y algo nuevo que quemaba dentro de su piel, se retorcía por eso.

Cuando el dolor comenzó a disminuir ella por fin pudo abrir los ojos jade, tomó el aire que le estaba haciendo falta y comenzó a derramar algunas lágrimas. Tenía miedo.

MAYO*

El noticiero llevaba meses anunciando la extraña contaminación que segregaba un laboratorio ilegal de X ciudad, todo había comenzado con un habitante que se había comportado de manera extraña en medio de las calles, un alarmante grito que asustó a todos seguido por un ataque epiléptico*. Cuando la gente se acercó para auxiliarlo el hombre había atacado al más cercano, le arrancó la piel del pecho a mordidas con una impresionante velocidad, después otra mujer hizo lo mismo, incluso los niños, causando un verdadero terror aquel día.

Inmediatamente la ciudad fue estrictamente aislada para estudiar las causas.

Sin embargo y para desgracia del mundo, era muy tarde. Pues cruzando continentes esa extraña conducta había comenzado en la población desatando el terror, lo último que dijeron los científicos fue que era "Un virus que había creado zombies", la ficción se volvió realidad, la humanidad debía sobrevivir, buscar un refugio, e incluso una cura.

A Sasuke Uchiha poco le importaba la cura, él buscaba a la mujer que lo había rechazado por tantos años y que aún así seguía siendo su mejor amiga cuando volvía de la guerra, Sobrevivía gracias a su entrenamiento militar desde muy joven gracias a su padre, cargando con lo necesario.

Naruto, su mejor amigo a quien había encontrado en un supermercado junto a su esposa Hinata, le había dando una dolorosa información de ella.

-Ella fue internada en el hospital donde trabajaba hace dos meses...-le dijo el rubio con voz temblorosa recordando que ellos tres solían estar tan unidos desde niños.

-¿Internada?¿Por qué? .- pregunto Sasuke confundo.

-Cáncer...- esta vez fue el turno de Hinata responderle, una bella mujer de cabello largo color azul atado en una coleta alta, cargaba una mochila al igual que Naruto, y en sus caderas llevaba armas. Sus ojos perla era lo único que podía verle de la cara, ya que llevaba una mascarilla color negro.

Sasuke se había quedado sin palabras. Sakura Haruno la mujer de su vida y una de las mejores médicos en un hospital debido al cáncer... los hospitales tenían un bajo rango de supervivencia, y el hospital Konoha donde ella estaba había sido uno de los primeros en caer, después de eso nada se supo. Posiblemente ella esté muerta o convertida en una de estas horribles criaturas... no podía aceptarlo.

-Voy a ir.- Sentenció para sí mismo

Naruto abrió los ojos de sorpresa, el hecho de salir a las calles era peligroso, ir a los puntos de mayor infección era un suicidio.

-Sasuke estás loco, déjalo así...!

-Tiene razón, ven con nosotros, tus padres te están buscando, están preocupados...

-Diganles por favor que estoy bien, los alcanzaré más tarde... voy a salvar a Sakura.- interrumpió el hombre cubriendo su oscuro cabello con la capucha que llevaba, ajustó las correas de su mochila y quitó el seguro de su arma sintiendo aún la vida de su chica en el alma. Tomó como regalo otra sudadera para ella en caso de cualquier cosa y se despidió de sus amigos.

-Estaremos esperándote en el bosque, la cabaña de Kushina. Después de eso partiremos Sasuke, por favor, vuelvan sanos y salvos.- Se despidió Naruto dando un abrazo a su amigo.

Dicho esto, Sasuke Uchiha salió sigiloso del supermercado enfrentándose nuevamente a las calles en ruinas y asquerosos Zombies rondando sin control.

-Señor, recibí extrañas interferencias de una cámara de seguridad del hospital, tengo imágenes...- informó un joven cabizbajo a su Jefe.

-Pasa.- solicito un Hombre de cabello corto color negro, dando vuelta a su silla para ver dichas imágenes con un cigarro entre los dedos.

El joven dio un paso al frente sin atreverse a mirarlo colocando tres fotografías tamaño carta sobre la mesa vacía.

Unos ojos ónix observaron una por una, era la cámara de seguridad al frente de cierta habitación, solo aparecía una puerta de metal, pero cuando sus ojos pasaron a la siguiente imagen en la ventanilla de la puerta podía verse la silueta de una persona, una mujer vestida con una blusa y short corto color hueso. Llevó el cigarrillo a sus labios cuando vio la tercera imagen, el cabello rosa característico de ella le decoraba la espalda, tenía una mano en la única ventana de la habitación. Sonrió, Sakura Haruno estaba viva...

-Estas viva querida...- ronroneo para sí mismo consumiendo lo que quedaba de su cigarrillo. - Prepara un escuadrón para mí. Voy a salir.- Alzó la voz poniéndose de pie saliendo de la oficina -Y avisen a Madara sobre esto.

-¡Si, Señor!.

Todo estaba en ruinas, y podía ver a lo lejos como algunas habitaciones estaban en llamas, la luz del atardecer no le daría ventaja dentro del lugar pero el corazón le latía con fuerza.

Dejó el auto en un lugar seguro por si debían escapar y bajo asegurándose que no hubiera peligro cerca.

Sus botas hacían crujir los cristales sobre el suelo, pero eso no era distracción para bajar el arma ante algún zombie. La recepción estaba hecha un desastre con luces parpadeantes, lucía tenebroso, sus ojos observaban todo mientras caminaba hasta el área de internos.

"Ghatak..."

Escucho a la vuelta del pasillo, era una de esas criaturas, despacio se asomo para ver dónde estaba, una enfermera con el uniforme totalmente rojo, tenía la boca abierta y le faltaban algunos dientes, sus ojos lucían opacos perdidos en las luces parpadeantes del techo, arrastraba sus pies descalzos camino a Sasuke.

El azabache la espero, no correría el riesgo de que ella gritara alarmando a los demás y corriera hasta el, debía tomarla por la espalda.

Cuando la criatura dio la vuelta el Uchiha se lanzó sobre ella y clavó su cuchillo en la parte trasera de su cuello, su punto débil.

Pero aunque quiso evitar el ruido algo afuera llegó, un auto grande y reforzado al juzgar por el ruido. Corrió apresurado hasta las habitaciones donde debía estar Sakura mientras disparos se escucharon en recepción y cada vez más cerca.

"¡¡Aaakk!!" Gritaron las criaturas del lugar y Sasuke tuvo que empezar a disparar.

En las duchas una mujer se alarmó ante el alboroto y se apresuró a vestir su ropa cotidiana, algo en su interior decía que debía escapar, al fin había llegado el día de enfrentarse al mundo.

También tenía un arma, una pequeña que solo utilizará en situaciones que no pudiese controlar.

Corrió hasta la puerta asomándose de que estuviera libre, si cruzaba hasta el comedor llegaría al ventanal y saldría por las escaleras de emergencia. Era ahora o nunca.

Estaba por llegar al comedor cuando algo, o alguien se cruzó con ella y terminaron en el suelo.

Cómo reflejo de supervivencia desvió el brazo que se extendió a ella con un cuchillo y dio un codazo en la mandíbula de quién sea que cayó sobre ella.

-¡Ugg! ¿Sa...Sakura?

La mencionada abrió los ojos de sorpresa mientras trataba de escapar con dificultad. Reconoció aquella voz.

-¡¿Sasuke?!

Los ojos oscuros de Sasuke se encontraron con los jade de su amiga.

Su corazón latió aún más fuerte y la abrazó emocionado.

-Sakura, oh dios, estás viva, estás bien...- murmuró respirando el aroma de su cabello presionando más contra su cuerpo.

-¿Que... qué estás haciendo aquí?.- pregunto sonrojada ante su posición, con tan solo un conjunto para dormir, sin ropa interior rodeada y debajo del cuerpo enorme de su mejor amigo de quién estaba enamorada secretamente desde la infancia.

El se separó emocionado y la ayudó a levantarse mientras le explicaba que estaba ahí por ella.

-¿Y trajiste compañía?.- volvió a preguntar mirando el pasillo donde se escuchaban disparos y órdenes, tenía un mal presentimiento.

-No, no sé quiénes sean o porqué están aquí, así que debemos irnos antes de que nos vean.- Sasuke tomó a Sakura de la mano.

-Creo que ambos venimos por lo mismo querido primo.- manifiesto otro delante de ellos

Sasuke y Sakura observaron al personaje que los había alcanzado, ambos lo conocían bien, era Obito Uchiha dedicandoles una sonrisa despiadada.

-Vamos pequeña mía.- volvió pedir extendiendo una mano cubierta con guantes color marrón de piel

Sasuke ocultó a la pelirrosa tras de él y retrocedieron, sin embargo ella cayó temblando al suelo, le habían disparado descargas eléctricas.

Sasuke de inmediato disparó a quien lo había hecho pero un montón de militares habían llegado a la escena apuntándole.

- ¡Retrocede! .- le ordenó Sasuke a su primo.

-Ella nos pertenece, de nada sirve pelear.- reveló Óbito hechizado por la mujer jadeante en el suelo.

-¡¿Nos pertenece?! ¿Qué mierda estás diciendo?.- exclamó Sasuke levantando su arma y armando un plan para escapar.

-¿No lo sabes? ¡Ja! ¡Jajaja!.- comenzó a carcajear como si fuera lo más obvio, una risa malvada y pretenciosa que llegaba hasta los huesos

-¡SASUKE CUBRETE!

Con velocidad tomó a Sakura entre brazos y se lanzó detrás de un pilar.

Una explosión hizo acto de presencia lanzando a todos lejos y a otros matándolos al instante, no importaba, eran los malos después de todo.

Aturdido por lo que pasaba alcanzó a ver a Naruto y otros entrar, comenzando una batalla a disparos mientras todo estaba ardiendo y derrumbando.

-¡Sasuke!.- le llamo Sakura frente a él, apenas podía escucharla, la explosión había estado demasiado fuerte que apenas podía reaccionar -¡Sasuke! ¡Levántate!

Con dificultad logró levantarse y correr hasta donde estaba la salida de emergencia, escondiéndose de pilar en pilar para que ninguna bala les diera.

Sin embargo, otra explosión logró separarlos.

-¡Sakura!

-¡SAS...!.- una mano le presionó sobre los labios antes de que pudiera ser escuchada.

Estaba en el suelo en los brazos de Óbito detrás de una montaña de escombros, nadie podía verlos y mucho menos cruzar cerca, estaba oscuro, lo único que iluminaba cerca era el fuego en el centro del comedor.

- Así que sobreviviste...- masculló detrás de su nuca -¿Cuánto tiempo más pensabas esconderte cariño?.

La pelirrosa sintió la lengua de Óbito recorrer su cuello hasta los hombros, trató de apartarlo y levantarse pero el pelinegro le impedía mover sus propias piernas con las suyas, una de sus manos había terminado esposada a la de él y su mano libre impedía que Obito metiera más los dedos debajo del short corto.

-Tienes razón, ahora es un mal momento, tendremos más tiempo en casa.- le dijo con voz baja en el oído, aún así sacó la mano del short y se apresuró a alcanzar debajo de la blusa la piel de sus pechos.

-¡Sakura!.-llamaba Sasuke a lo lejos

-¡mmmmmhh!

-Dime, el ¿Sabe que eres una de esas horribles criaturas de las que tanto se empeña en matar?

Sintió una aguja penetrando la piel de su cuello haciendo que perdiera poco a poco la conciencia...


"Apresurada la trama, pero espero que te guste lo que salió.

¿Qué habrá pasado después?"

"P.D. Usen bien el cubre bocas y mantengan las medidas que se nos están dando. Gracias."