#17 Neji finds Sakura
NejiSaku
NEJI FINDS SAKURA
Erase una vez un rey llamado Hizashi que gobernaba un Reino muy grande y poderoso, sin embargo estaba triste; porque empezaba a envejecer sin un hijo que heredará el trono, afortunadamente nació un príncipe al que decidió llamar Neji.
De todas partes acudieron reyes y reinas para llevar regalos al pequeño heredero. Entre ellos estaba la viuda Mebuky y su pequeña Sakura.
Fue entonces cuando a Hizashi y a Mebuky se les ocurrió la misma idea; Sakura y Neji se unirían cada verano con la esperanza en que se enamoraran y unir sus reinos para siempre.
Pero todos desconocían la existencia de otro plan, el del malvado hechicero Dabí quien quería apoderarse del reino de Hizashi.
Me había enamorado de una princesa, cuyo paso de los años se había convertido de una horrible cosita fea a un precioso cisne.
Aún recuerdo cómo nuestros padres planearon nuestro matrimonio, apenas éramos unos niños de 7 años; traeriamos prosperidad a nuestros clanes, además de que la ciudadanía veía eso como una oportunidad. Cuando la señora Mebuky trajo a su hija al Castillo y mi padre, ansioso por qué nos conociéramos, me llevo a empujones hasta el jardín.
Aquel día mi vestimenta se había lúcido, no solía usar algo tan elegante tan solo para conocer a la hija de un reino vecino en el jardín de mi hogar.
Lo primero que vi fue una niña dándome la espalda con un cabello rosa en un moño alto, adornado con varias piedrecillas a juego con las de su vestido abombado color hueso, de alguna manera parecía un árbol de navidad.
Ella estaba hablando con su madre con voz baja.
—Mira, el príncipe está aquí.- le dijo ella a la pequeña de cabello rosa. - Querido Hizashi, amigo, un placer volverte a ver.- aquello último se lo dijo a mi padre, a lo cual ambos sonrieron acompañando con una reverencia.
Y entonces la pequeña niña de cabello rosa giró el cuerpo para encontrarse con nosotros. No pude aguantar una pequeña carcajada silenciosa.
Ella me miró mal pero armó su rostro con una sonrisa e hizo una reverencia.
Tenía el cabello totalmente recogido en el moño lo cual dejaba ver su enorme frente, no pude evitar reírme de eso, pues, parecía estar lejos del aspecto de una princesa. Además, sus enormes ojos color jade no eran algo muy común entre las chicas del pueblo que en su mayoría tenían pequeños ojos rasgados.
Sentí un codazo de mi padre en mi hombro como señal de reprimenda por no presentarme.
—Neji Hyuga, príncipe de Byakugan.
—Sakura Haruno, princesa de Konoha.
—Bueno niños, ¿porque no toman su tiempo en conocerse? es bueno llevarse bien.- hablo Hizashi tomando de la mano a la Reina Mebuky para llevarla a dar un paseo
Gire a ver a mi padre implorando por mi libertad, no quería pasar el día con una niña extraña, prefería más leer algún texto de la biblioteca. Sin embargo, me sorprendió cuando me di cuenta de que Sakura también miraba a su madre.
Definitivamente ambos preferimos hacer otra cosa que estar juntos.
Con el paso de los años solo nos llevábamos como dos enemigos, haciéndonos bromas que poco a poco se hacían más pesadas, como el ponernos el pie, o escondernos del otro para no jugar juntos, algunos sustos con insectos, polvos pica pica en la ropa, incluso lanzarnos tomatazos durante las despedidas de las embarcaciones frente a todo el público quien solo ocultaba su risa.
Ella era más pequeña que yo tanto en edad como tamaño, pero aún así destacó por ser, solo un poco más inteligente, controlar el arco y su puntería más pronto, aún así su belleza no era llamativa por su extraña y única apariencia, el acné de su adolescencia, o el portar algún libro que no cualquiera tendría.
Llegó el día en el que ambos llegamos a la edad de dar una respuesta ante nuestro matrimonio, me di cuenta que ya la amaba, era hermosa, su porte había mejorado muchísimo, y ya no lucía aquellos peinados forzados o atuendos lujosos.
Fue entonces cuando por fin pude besar sus lindos labios, dulces como el pétalo de una rosa, yo ya había anunciado el "si" a nuestra boda.
—Espera ¿Solo...me amas por mi apariencia?.- me preguntó ella, tomada de mis manos, su rostro lleno de increíble emoción que incluso yo sentía había cambiado.
—Pues… Si…-respondí confundido, atento a sus ojos, esos que me lo decían todo sin necesidad de palabras.
Ella soltó mis manos y se abrazó a sí misma.
—¿Solo eso?… Ni siquiera me conoces ¿Cómo puedes amar a alguien que no conoces?…-
Entonces entendí y trate de arreglar su confusión.
—Te amo Sakura, no necesito nada más…- mis palabras trataron de darle a entender que, desde pequeños, parecía que siempre la había amado, su terquedad, su inteligencia, su libertad … más para ella no era suficiente.
Mi padre como su madre y todo el público a nuestro alrededor se habían desilusionado, ellos quizá habían entendido algo que yo no.
Esa misma tarde Sakura y Mebuky volverían a su reino, el ambiente entre ella y yo había vuelto a ser incómodo, como si fuera la primera vez que la había visto, definitivamente no la conocía.
Pase el día analizando cuál había sido mi error.
—¡Bien, se lo demostraré, le demostraré mi amor! .- Dije contento de haber encontrado una respuesta, no solo era su físico si no toda ella, todo lo que conformaba su ser.
Todo iba bien hasta que, la puerta y un soldado ensangrentado interrumpió mis pensamientos.
—la princesa y la reina… Una emboscada… un monstruo.- logró murmurar cuando trate de levantarlo.
Y algo en mi pecho dijo "Peligro" Sakura estaba en peligro, no quería perderla.
Tomé mi espada y corrí hasta mi caballo, cabalgó el camino que habían tomado encontrándome, en medio de la noche y la oscuridad del bosque con la carroza destruida.
—¡Sakura!.- grite buscándola por los escombros, solo la Reina sobre el suelo.
—Se la llevó… el…- me dijo temblorosa mientras trataba de levantarla
—¿Quién?¿Quién?...- pregunté
—Un… monstruo…
No entendía nada, imploraba por una respuesta hasta que Mebuky murmuró sus últimas palabras.
—No es...lo que… no es lo que crees...No es ...
—Pequeña princesita, por fin eres mía así como tu reino.- proclamó con una voz ronca un pelinegro mientras desataba las cuerdas de su cuerpo y levantaba su rostro para verla mejor.
—¿Que? Nunca, Neji vendrá por mí, el reino te castigará por esto.- bramó en defensa apartándose de aquel tipo.
Su apariencia le aterraba, llevaba el cabello corto y alborotado de color oscuro, gran parte de su piel parecían tejidos musculares unidos a la piel sana con enormes grapas, llevaba también perforaciones, nunca antes habia visto a alguien así
—Jajajajajajajajaja ¿el príncipe? Aquel tipo no te ama como tú esperas ¿Piensas que se preocupara por ti?...-habló con diversión, retando por la valentía de Neji mientras rodeaba a Sakura, cuya postura era total seguridad. Esa pequeña era muy interesante.- No creas que estoy satisfecho con este plan.- la vio de pies a cabeza.- o bueno solo un poco, pero debes entender mis deseos. Cuando seas mía, gobernaremos juntos, bajo mi control, felices… Por lo tanto…
Con un movimiento de manos envolvió en unas flamas azules a Sakura, ella no ardió o algo, sino que su forma humana cambió a la de un cisne.
—Te mantendré así en lo que encuentro la manera de deshacerme de tu amado ¿Cómo se llama? … Neji.- término Dabi y camino a un castillo deteriorado tarareando una canción.
Para quien no sabe quién es Dabi, (Touya) es un personaje de Boku no Hero. muchísimas gracias por tus comentarios lo aprecio muchísimo.
