#26 Save me

SasuSaku


ADVERTENCIA

CONTENIDO SENSIBLE

*

-¿Quien eres tú?.- pregunto una joven mujer de cabellos rosas callendo hasta sus caderas, sus manos, delgadas y pálidas jugeteaban con las mangas de su camisa de paciente.

Era una joven que estaba recobrando el sentido en un hospital.

Un hombre de cabellos oscuros, largos se había sentado a los pies de su cama, observándola con cuidado, preocupado.

-¿No me recuerdas?.- pregunto el hombre sorprendido tratando de alcanzar sus manos.

La pelirrosa se apartó un poco con un escalofrío recorriendole los brazos y una presión en su pecho, nego con la cabeza tratando de no entrar en pánico, un dolor intenso se hizo presente en su cabeza.

No recordaba, nada, ni siquiera su nombre...

-Yo... Yo no recuerdo...nada.- murmuró ella sobándose la frente, no recordaba su infancia, su adolescencia, ¿Dónde estaba? ¿Que le había pasado?

El hombre frente a ella acaricio su cabello tratando de brindarle confianza.

-No te preocupes Sakura, te ayudaré.-le dijo encontrándose con sus ojos color jade, tan confundidos, llenos de preguntas.

-¿Sakura? ¿Mi nombre es Sakura?.- pregunto la pelirrosa aliviada por aquel nombre, era bonito.

-Asi es, Sakura Haruno, tienes 23 años y estamos en un hospital de Queens.- le dijo aquel hombre.

Sakura asintió analizando toda esa información mirándo la habitación del hospital, luego de unos minutos, más tranquila volvió a mirar a aquel hombre.

-¿Y tú quién eres?.- le pregunto más confiada.

Aquel hombre intento volver a alcanzar sus manos, y acaricio un pequeño anillo que la pelirrosa jamás había notado en su dedo anular, el pelinegro tenía otro igual.

-No se si estas lista para escucharlo pero... yo soy tu esposo, mi nombre es...

"Los ciudadanos de Queens cada día se unen ante la manifestación en contra del gobierno de Danzó Shimura preguntándose ¿Dónde están aquellos dos anónimos que venían sus dictaduras para liberar a la ciudad? Según algunos testigos, la última vez que fueron vistos estaban siendo perseguidos por oficiales personales de Danzó; desatando un gran desorden, un hombre cuya profesión es la pesca relata haber visto caer su auto desde lo alto del puente hasta el acantilado con ambos dentro..."

Una mujer de cabello rubio atado en una coleta alta apago el televisor de la habitación, y apresuró un carrito con comida para aquel pelinegro que estaba atado en una silla cabizbajo, aquel hombre que siempre lo había amado a pesar de ser la pareja de su mejor amiga.

-¿Seguirás sin comer?.- pregunto ella a un metro de distancia mirando la luz del amanecer que entraba por su ventana. La habitación era demasiado linda en comparación de la deprimente apariencia del joven.

El no respondía, no comía, ni siquiera levantaba la mirada cuando ella le lavaba el cuerpo. No lo hacía desde la última vez que trato de escapar.

Sus ojos celestes volvieron a la demacrada apariencia del joven frente a ella, azotó molesta solo un poco la charola de comida en el acto derramando la sopa y jugo;

-

Come o de nuevo será por la fuerza Sasuke.- le dijo sintiendo como la poca paciencia que le quedaba se extinguía por completo, sin embargo, Sasuke ni se inmutó.

¿Sería así incluso si ella se sobrepasaba un poco con el? Sakura Haruno siempre lo tuvo, ¿Porque no tenerlo ahora?

Soltó un suspiro.

El ya no tenía ganas de vivir.

Tocó el pequeño botón rojo de la gargantilla que llevaba en el cuello comunicándose con otra persona.

-Pongan la cámara de la celda 565

Cuando Ino Yamanaka dijo eso, el cuerpo de Sasuke Uchiha se movió solo un poco pero no levantó la mirada a la imagen que recién se proyectaba en el televisor que hace unos momentos daba las noticias; Se mostraba una celda mucho peor que en la que se encontraban ahora, la iluminación era bastante baja, paredes grises con manchas raras y goteras, una camilla de metal así como la silla en dónde se encontraba una chica, de espaldas a la cámara con el cabello revuelto color rosa.

Ino volvió a tomar la comida del carrito, lleno la cuchara y estiró la mano hasta la boca del Uchiha.

-Sasuke Kun, vamos, abre la boca.

Sasuke no se movió ni evito que la comida le manchada la piel de la boca, simplemente no comía.

Inmediatamente un golpe seco se escuchó en la pantalla y los gritos desesperados de una mujer no se hicieron esperar.

Sasuke levanto la cabeza inmediatamente observando, con ojos bañados en sangre y ojeras más marcadas la pantalla.

Se podía observar como tenían a la pelirrosa del cabello obligándola a observar al verdugo que sostenía un cinturón en alto, abofeteando la cara de la chica.

-Sakura...¡SAKURA! ¡BASTA, NO LE HAGAN DAÑO! ¡SAKURA!.-Gritaba suplicando el Uchiha, retorciéndose de los agarres que tenía sobre su cuerpo, brazos y tobillos importando poco su piel o huesos, realmente se veía desesperado por aquella pelirrosa.

-Eso pasa cuando no obedecen mis órdenes Sasuke Kun.

-¡Ino ... Ino. Por favor, por favor por favor, déjenla en paz ... ella era tu mejor amiga!.- las lágrimas salían del pelinegro, realmente le dolía lo que veía en la tv, le estaba suplicando.- ¿Cómo puedes...?

-Pondría ordenar que la dejen en paz pero ...¿Que me garantiza que tú serás obediente?- jugeteaba ella con el control observando el forcejeo del Uchiha.

-¿Porque...? ¿Porque nos tienen aquí...? ¿Porque nos hacen esto?- dijo entre sollozos el Uchiha negando cabizbajo con la cabeza.

-Son rebeldes, Danzo solo quiere lo mejor para la ciudad y ustedes no lo son.- respondió imponente Ino volviendo a mirar a la pantalla, el verdugo había dejado de golpear a la pelirrosa y ella solo lloraba, era bastante obvio que esa chica no se trataba de la verdadera Sakura Haruno que Sasuke creía.

Era una simple chica que, siendo "seguidora" de la verdadera Sakura termino presa por sus crimenes. Definitivamente robar bancos y joyerías no era algo a lo que Sakura y Sasuke se dedicaban, esa chica había mal usado sus nombres.

Y su mera presencia le ayudaba mucho a manipular al verdadero Sasuke Uchiha.

Un poco de manipulación en el audio y un ángulo dónde no se viera nada más que la espalda y cabello de la chica era más que suficiente para tener a Sasuke en la palma de su mano.

Ino amaba que sus complexiónes se parecieran tanto

-¿Y bien? ¿Comerás ahora?.-pregunto la rubia mirando al tembloroso cuerpo de Sasuke

El asintió lentamente.

-¿Dejaras de forcejear cada vez que quiera bañarte?

La mirada del Uchiha cayó al suelo después de ver a la pelirrosa y volvió a asentir.

-¿Obedeceras de verdad?.- pregunto acortando la distancia entre ella y Sasuke, se puso de rodillas frente a el y comenzó a acariciar sus piernas, desde las rodillas hasta lo más profundo de sus piernas, Sasuke se movió evitando su toque e Ino aparento que no lo noto, subiendo hasta su regazo poniendo cada pierna a los costados de Sasuke para besarlo. Nuevamente el Uchiha se aparto.

Y la chica en la pantalla volvió a gritar desesperada, el verdugo la había tirado al suelo junto con la silla haciéndole no se que que hacía temblar a la pelirrosa en el suelo.

-¿No lo harás?.- Murmuró burlona la rubia acariciando la mejilla del otro, restregandose contra su cuerpo inmóvil.

El cerro con fuerza los ojos dejándose hacer por la rubia quien ya le bajaba el pantalón.

Los ojos jade de la pelirrosa se abrieron en sorpresa cuando de la calle retiraban a golpes a una vieja mujer que pedía monedas para darle de comer al bebé que llevaba en sus brazos.

No era la primera vez que veía algo así.

Habían pasado muchas otras realmente crueles ante sus ojos, aún cuando los ciudadanos ni siquiera estaban por las calles, los oficiales simplemente irrumpen en una casa por el simplemente hecho de haber escuchado un ruido de más dándoles un tiro entre ceja y ceja sin importar la edad o género ...

Sin embargo, aún no podía soportarlo.

No cuando uno de ellos le había suplicado a ella, incluso le llamo por su nombre.

Era injusto.

-Tu puedes terminar con eso...- murmuro su esposo abrochandole el cinturón de seguridad.

De alguna manera, Sakura sintió inseguridad en sus palabras pero se animaba a creer en el, era su esposo ¿No?

Observó al conductor frente a ella, un tipo fornido y de traje que siempre llevaba esos horribles gafas oscuras y un micrófono en el oído igual que el copiloto, así como los dos coches extra que iban atrás de ellos.

Eran una familia de buena posición, su esposo era mano derecha del gobernador, y ella, según las palabras de su esposo era una florista, irónico, aunque no lo recordara, sentía que aborrecía las flores, además ¿Como una simple florista era requerida por el gobierno?.

-¿Cómo?.- pregunto de vuelta una vez que su esposo llego a su lado dentro del coche curiosa.

-Danzo bebe, el quiere que colaboremos con el en sus planes, me dijo que tú darías una imagen positiva a la ciudad, piénsalo, puedes, podemos mejorar esto.- respondió su esposo mirando por la ventana las calles de la ciudad, la gente parecía normal sin entometerse en asunto de los oficiales pero Sakura sabía que eso no era vida.

-En realidad, cariño, el siempre te quiso. Antes de tu accidente, íbamos a dar una conferencia de prensa dónde tú aceptas el trato de Danzo.- soltó mirando al frente más serio de lo normal entrelazando su mano con la de ella.

Un ligero dolor de cabeza le invadió de repente

-Creo... Creo que...debo conocerlo...- Murmuró insegura buscando la mirada del pelinegro quién de inmediato la miro con los ojos abiertos.

Cómo si tratara de decir algo más.

Sonrío a cambio y beso la mano que le sostenía mientras el disparo a un pequeño niño ambulante resonó por el área. Sakura no se animó a ver e imaginar nada, quería refugiarse en esa mirada que le había brindado su esposo. Aquella que por un instante le dió seguridad.

-¡¡Haruno Sakura!!.- Interrumpió una voz extra en el coche, de inmediato ambos voltearon a ver de quién provenía, una pequeña pantalla en el asiento frente a ellos mostraba un hombre viejo con un parche en el ojo derecho y arrugas suficientes para desaparecer su único ojo visible.- Ooh Itachi, que alegría verlos ¿Interrumpo algo?

-Nada señor.- respondió de inmediato Itachi haciendo una pequeña reverencia con la cabeza.

-¿La están pasando bien eh? Sakura, ¿Cómo te encuentras?

El dijo su nombre de una manera demasiado incómoda, Sakura se obligó a sonreír preguntándose ¿Que tanto sabía Danzo de su estado? ¿Sabía que no recordaba nada?

-Mejor señor...

-El último análisis del doctor aseguro que las heridas ya están mejor, y no hay inflamación, sin embargo, su cerebro no tiene indicios de querer recordar algo.

-Oh vaya, que pena... Quería invitarlos a cenar chicos.- respondió y cambio de ánimos a uno mucho más serio.- para hablar sobre el asunto que quedó pendiente. Se que lo que pasó es grave, pero la situación del país también lo es ¿No es importante para ti Sakura?

-Lo es señor.- repondio ella frunciendo el ceño

-Lo siento pero me preocupo mucho por mi esposa señor, la llevaré a casa a que descanse y...

-Dare otra Conferencia en quince días Itachi, si ustedes no están ahí me temo que ...-

-Iremos señor, está noche estaremos ahí.- interrumpió la pelirrosa acariciando con el pulgar la palma de Itachi mirándolo de soslayo

"La conferencia de prensa se llevará a cabo en la casa Dionysus hoy a las 18 horas dónde Danzó y Haruno Sakura, así es público, escucharon bien, Haruno Sa..."

La televisión se apagó de repente y Sasuke simulo dormir a profundidad sintiendo la larga mirada de Ino asegurándose que no hubiese escuchado nada, brindo caricias en su cabello al final.

Estaban acostados en la cama de la habitación, la rubia había decidido que su cuerpo le pertenecía mientras le mostraba aquella camara donde supuestamente se encontraba Sakura siendo torturada cada vez que el se negaba a algo, ahora se daba cuenta que esa chica era una farsante y la verdadera estaba afuera.

La verdadera Sakura jamás daría una conferencia y mucho menos junto a esa escoria. No después de todo lo que pasó, después de todo lo que han hecho incluso no después de que ella disparará contra su ojo, Danzo simplemente los quería muertos.

Una vez que ya no sintió la presencia de la Yamanaka soltó todo ese aire que se negaba a salir, ¿Sakura estaba siendo obligada? ¿Quien...?

Sasuke se obligó a forcejear contra las cadenas que lo tenían preso definitivamente debía ir por ella, dar la cara a Danzo, el momento de ser libres junto a Queens o morir como muchos otros , como Naruto Hinata y Neji, como Kakashi, todos aquellos que simplemente querían vivir tranquilamente.

Las cadenas hicieron bastante ruido por lo que Ino volvió a entrar a la habitación con rapidez notando como el pelinegro forcejeaba y se sostenía la garganta tratando de respirar.

-¡¡Sasuke, Sasuke, clamate!!.- la rubia trataba de calmar al Uchiha pero era imposible

-¿Que pasa?.- irrumpió otra persona

-¡Le está dando un ataque, quizá... Podamos soltarlo, lleva meses así señor!.- pidió Ino suplicante.

-Olvidalo, ya no servirá más, el objetivo de Danzo ya está hecho, hay que matarlo.- sentenció sin importancia

-¡¿Que?! Señor no puede...

-Voy por la inyección.- el hombre camino hacia la salida nuevamente dejando a Ino con la palabra en la boca

-No no no, mierda... No lo permitiré.- Murmuró para si misma sacando unas pequeñas llaves de su bata soltandole lo brazos y piernas Sasuke dejo de actuar ese forcejeo una vez libre y tomo a Ino del cuello con las cadenas apresandola contra la cama.

-Dame una razón para no matarte.- soltó furioso

-Sa...kura... V... Ve por... Ella, mi... Auto.- hablaba con dificultades sosteniendo la cadena de su cuello.- llévatelo...

-¿Porque debería creerte?

Las lágrimas comenzaron a salir de los ojos de Ino dejando de resistirse a la presión de su cuello.

-Perdoname... Nos tienen ... Amenazados... a todos. Lo... Lo siento.

Sasuke no la iba a matar, claro que no, pero tampoco bajaría la guardia así que tomo la decisión de esposarla a la cama y aguardar por el otro hombre quien llegó con la jeringa en mano.

Cuando vio a Ino hecha un mar de lágrimas sintió un golpe al igual que la aguja siendo incrustada en su cuello arrebatándole la vida lentamente.

-"Hoy es un día importante para Queens; no estoy trabajando tan duro para salvar a alguien de la muerte, realmente debería hacerlo, pero estoy tratando de salvarlos de los cánceres, no hemos tenido a nadie que viniera bajo mi ministerio, que comenzó bajo mi ministerio, que desarrolló esa cosa..."

El discurso de Danzo resonaba por todo el lugar, pero a Sakura le estaban matando los nervios, temblaba tomada de la mano a su esposo detrás del telón, eran los únicos ahí, del otro lado se encontraba todo el mundo esperando, habían causado problemas al principio pero los disparos de los guardias y dos cadáveres los hicieron detenerse.

-"Estoy velando por su libertad, estoy liberando de los pecados, soy Dios, ¿Quien más perfecto? Pero este día es importante..."

Su cabeza había empezado a doler demasiado después de eso.

-Cariño...- susurro Itachi a su lado.- Sakura...

Ella de inmediato se aferró a él en un abrazo que no dudo en ser correspondido.

-Todo estará bien ¿no es así?.- pregunto la pelirrosa aspirando el aroma de Itachi

-"Este mismo día, este mismo día, ustedes, mujeres, son tratadas, no como un pedazo de mierda, los hombres son tratados al menos como un pedazo de mierda, pero las mujeres son tratadas como un pequeño costado. mierda. El gran espectáculo de mierda va para el hombre. Pero la mujer se limita a rendir cuentas ..."

-Definitivamente hoy será el inicio de algo bueno o algo malo, eso no lo sabremos...- Murmuró suave, Sakura levantó el rostro para mirarlo, sus palabras no eran alentadoras como solían ser anteriormente.- toma esto.- ofreció un arma y se la escondió entre el saco.

-Itachi ¿Que pasa?

-"Él(Dios), quiere que te quedes aquí olfateando Su mierda, Dices, bueno, no está escrito así. No importa cómo está escrito. Decía, el día que comen, el día que comen, serás como los dioses. ¿Y exactamente quién dijo la verdad?..."

-Sakura, todo está hecho y hoy será la decisión final, Quiero que sepas que... Te protegeré, siempre lo he hecho a pesar de todo, pero eres fuerte, más que yo.- susurro risueño apartándose de la pelirrosa tomándole los hombros y inclinándose a su altura.- mi hermano es afortunado...

-¿Que...?.- un mareo le desconcentro

-Por favor... Ya conoces la situacion de Queens; es una dictadura tiránica dirigida Danzo, nos hace cumplir sus reglas a través de un fingido ejército de oficiales que velan por muestra paz pero, somos viles exclavos... liberanos Sakura...tu y Sasuke... promételo.

-"...Dios era un mentiroso. La serpiente dijo la verdad. No murieron, se les abrieron los ojos y tenían el conocimiento del bien y del mal, se volvieron como los dioses, porque podían elegir si querían el mal o el bien..."

El corazón de la chica comenzó a doler, el nudo en su garganta no le permitió expresar nada más que unas cuantas lágrimas que seguramente arruinarían el maquillaje que llevaba, Itachi se las limpio con delicadeza al instante y Sakura asintió lentamente.

-" Es por eso señores, que hoy he decidido unir a Eva ante nuestra salvación, esa Eva a la que le prohibieron probar el maldito fruto del paraíso, aquella a la que le abrieron los ojos para así liberarnos de las mentiras..."

Itachi sonrió y se apresuro a besar su frente con delicadeza.

-Esa Eva reencarnada en un nuevo recipiente... Sakura Haruno, aplausos."

Aplausos se escucharon, el telón se abrió y las luces iluminaron a la pareja, ruidos de asombro seguidos por abucheos no se hicieron esperar asi como disparos y oficiales reteniendo el asombro de la gente.

-Solo lee la hoja...- Susurro Itachi discretamente y se detuvo antes de llegar al atril, Sakura solo siguió caminando.

Los reporteros levantaron las manos e invadieron con preguntas

-¿Sakura dónde está Sasuke?

-¿Qué paso después de su accidente?

-¿Qué te llevo a tomar está decisión?

-¿Estaban jugando con Queens dando falsas esperanzas?

Sakura cerró los ojos con fuerza ante los flashes y luces, la cabeza le martilleaba, imágenes de un hombre llegaban a su mente, ella deshaciéndose de una sustancia a escondidas, llorandole a sus mejores amigos en medio de la nada, un arma y mucha sangre en sus manos, Sasuke, Sasuke Uchiha...

Ahora recordaba todo...

La verdad.

El porque.

Carraspeo un poco y llevo una de sus manos al arma que llevaba mientras observaba la hoja en blanco frente a ella.

Itachi lo había resuelto.

Y ahora estaba ahí.

Frente al público.

Lo que saliera de su boca no sería un simple aviso, sino...

-Ciudadanos de Queens, Señor Danzo~ gracias por brindarme la oportunidad de estar aquí para brindar las siguientes palabras. Se que estamos viviendo tiempos difíciles, diferentes, debemos ser perfectos.- más abucheos resonaron.- Se me ofreció la oportunidad de terminar con la desdicha, que sepan que es un honor para mí. Esta revolución es de todos. De cada uno de nosotros. Y necesitamos un portavoz.-

Quitó el seguro del arma y miro a su alrededor en busca del villano que tanto anhelaron exterminar. Sentado como un vil rey , ahí se encontraba Danzo, en lo alto del otro extremo del auditorio observándola como si fuera lo mas entretenido. ¿Creía que la tenía a su orden? Que equivocado.

-Creemos que si sostenemos esta energía podremos unificarnos. Pero si permitimos que se disipe podríamos esperar años más para otra oportunidad...- continúo su relato ante Danzo ella también estaba atenta, tanto que no se perdió como comenzaba a arrugar su entrecejo.- Si quieres algo, solo pídelo... Podrías exigir casi cualquier cosa y tendrían que acceder...

-¡¡SAKURA!!.- gritaron en el público.

Era Sasuke.

Pero Sakura ya había sacado su arma apuntando a Danzo armando un revuelo entre oficiales que querían apartar al público, capturar a Sasuke Uchiha, Sakura Haruno y al mismo tiempo proteger a Danzo.

-Si piensan por un momento que Danzo Shimura nos tratará con justicia se están engañando. Porque sabemos quiénes son y qué hacen. ¡Esto es lo que hacen! Y debemos contraatacar. Puede torturarnos y bombardearnos y reducir nuestras casas y familias a cenizas. Pero ¿ve eso? El fuego se propaga. ¡Y SI NOSOTROS ARDEMOS, USTED ARDERÁ CON NOSOTROS!

-¡¡SAKURA!!

BANG

BANG

BANG

BANG

BANG


Capitulo sin revisar, parte de discurso tomado de Jim J. Y la trilogía de los juegos del hambre, por favor deja una estrellit o fav. y dime qué te pareció.