¿Qué tal lectores? Bienvenidos a mi primer fanfic de esta pareja. La segunda parte vendrá en una semana o dos, todo depende de la musa de la edición. ¡Disfruten!
La guerra había acabado, muchas vidas habían sido perdidas. Konoha tendría que ser reconstruida, había que escoger un nuevo Hokage; pero lo más importante, Naruko y Sasuke tenían que ser llevados a cirugía de inmediato. Ambos habían sufrido heridas más graves ya que habían peleado contra Kaguya y posteriormente, habían peleado entre sí. Sakura quería que se recuperaran pronto para poder romperles los huesos sin remordimiento alguno; a ver si así pensaban en otra manera de arreglar sus problemas de amor.
La aldea entera sabía que ambos rivales tenían una relación extraña. Si bien la rivalidad era lo que los impulsaba a mejorar; el lazo entre ellos era más grande que una simple rivalidad. De pequeños se podía notar el trato diferente que tenía Sasuke con Naruko. Naruko siempre buscaba la atención de Sasuke de una manera u otra. El estar juntos en el mismo equipo los había vuelto más cercanos y, aunque no lo quisieran admitir, habían formado un lazo que definiría su relación para siempre.
La aldea entera se quedó en silencio mientras sus héroes eran cargados hacia el hospital. Todos podían ver el desenlace de la pelea entre aquellos shinobis; parecían el espejo del otro, Sasuke no tenía su brazo izquierdo y a Naruko le faltaba su brazo derecho. Tsunade los esperaba con Shizune en la entrada del hospital de brazos cruzados. Una vez que Sakura y Kakashi depositaron los cuerpos de sus compañeros en las camillas, se cerraron las puertas del hospital y todo aquel que no estuviera lastimado, tenía prohibido entrar para ver a Naruko.
"Sakura, ¿qué fue lo que pasó?" Ino preguntó a su amiga.
"Después de vencer a Kaguya, Sasuke quería destruir la aldea" dijo la pelirrosa viendo como sus demás compañeros de la generación se acercaban para escuchar su relato "Como era de esperarse, Naruko se negó y se fueron al Valle del FIn para dar fin a su coqueteo, bueno ustedes saben a lo que me refiero"
"Esos dos, a este paso voy a perder la apuesta" dijo Kiba mientras acariciaba a Akamaru, quien ladró en acuerdo con su dueño.
"Eso me recuerda, ¿quién perdió ya?" preguntó Sakura sacando la lista de apuestas. Tres manos se alzaron, Shino, Chouji e Ino. "¿Ino, de verdad?"
"Culpa mi alma romántica, creí que ambos aprovecharían el fin del mundo para estar juntos aunque sea una vez"
El resto de los Rookie 9 y los dos miembros restantes del Equipo Guy suspiraron ante la situación. Los dos ninja estrella de la generación eran magníficos en batalla pero tan densos en asuntos del amor. Hinata había intentado hablar con Naruko acerca de sus verdaderos sentimientos por Sasuke; pero la rubia no podía entender que su deseo constante por traer a Sasuke de vuelta a la Aldea no sólo se resumía a su rivalidad y amistad. Ninguno de los chicos era cercano a Sasuke y no había manera de contactarlo después de su deserción, así que la única persona a la que podían influenciar era Naruko. La apuesta había nacido después de la primera misión que había tenido el nuevo Equipo Kakashi y ambos rivales se habían reencontrado.
"Y ahora se han lastimado aún más..." Hinata se lamentaba.
"No sé qué más podemos hacer para que entiendan que se quieren" dijo Sakura. "Pero, por lo pronto, lo que más urge es que ambos se recuperen y les pueda dar una paliza" la ojiverde se tronó los dedos y sonrió maliciosamente ante ese pensamiento. Sus amigos sudaron en frío; Sakura ya era una mini Tsunade.
"ko… Naruko"
La rubia parpadeó un par de veces antes de enfocar su mirada en la persona que le estaba hablando.
"Naruko, ¿cómo te sientes?" Tsunade preguntó.
"Baa-chan, no hables tan alto" dijo mientras se tapaba los ojos por la luz "Sasuke, ¿dónde está?"
"Supongo que si lo primero que preguntas es por ese mocoso, significa que estás bien" suspiró "Ahora, ¿podrías explicarme por qué se te ocurrió pelear con él y perder un brazo?"
"Él quería destruir la aldea, no podía dejar que eso pasara" dijo Naruko tratando de acostumbrarse a la luz del cuarto. "No quiero que haya más razones por las cuales no pueda ser aceptado de vuelta en la Aldea, sólo quiero que se quede"
"Ese mocoso, no entiendo qué le ves"
"Baa-chan, ¿ya despertó Sasuke?"
"Sasuke está bien, él sigue durmiendo" dijo la mayor restregándose la cara por la frustración. "¿Estarás bien para unas visitas?"
"Es Sakura-chan, ¿verdad?"
La rubia mayor se limitó a asentir con la cabeza y abrió la puerta para dejar pasar a su pupila y Hinata. Hinata se acercó una silla y la puso junto a la cama de su mejor amiga. Naruko sólo podía sonreírles nerviosamente, sabía que ambas muchachas eran sobreprotectoras con ella y el haberla visto sin brazo les habría causado mucha angustia. Ambas chicas se miraron entre sí y Naruko pudo sentir que lo peor estaba por venir.
"¿En qué estaban pensando?" gritó la pelirrosa claramente no esperando respuesta. "Nos dejaron a Kakashi y a mí solos pensando lo peor" dijo "no conformes con haber derrotado a Kaguya, van y tienen que tener otra de sus peleas de novios" la pelirrosa estaba cada vez más furiosa "¿No pensaron en lo que sentiría si alguno de ustedes se hubiera muerto de verdad?"
"Sakura..."
"¡No Naruko!" gritó Sakura interrumpiendo a la rubia, ya tenía lágrimas escurriéndole el rostro "Son mis compañeros casi hermanos y los pude haber perdido por sus caprichos"
"Naru-chan, lo que Sakura-san quiere decir es que la asustaste mucho" dijo Hinata tratando de hacer entender a su mejor amiga "Aún si Sasuke estaba en contra de la Aldea, tal vez no fue..."
"Iba a irse de nuevo Hinata" murmuró Naruko "Me iba a volver a dejar; él no puede abandonar su odio" dijo volteando a ver sus amigas "¿cómo le hago entender que quiero que se quede en la Aldea, conmigo?"
Ambas visitantes se miraron entre sí. 'Ambos son tan estúpidos' pensaron ambas.
"El odio de Sasuke es tan grande que prefiere dejar de lado nuestra amistad a perdonar" continuó la rubia "Él es más que mi mejor amigo, Hina-chan, tú y yo tenemos un lazo fuerte pero Sasuke, él y yo somos iguales"
Ambas chicas suspiraron, esa relación nunca sería definida si ambas partes seguían igual de ciegas.
"Naru-chan, tal vez debamos dejar esta conversación para otro momento" dijo la pelinegra "Ahora necesitas descansar"
Naruko asintió con la cabeza y vio a sus amigas partir. 'Sasuke, ¿intentarás irte de nuevo?' pensó. Se secó las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos y trató de dormirse. 'Ya me dejó una vez, ¿qué garantiza que no lo vuelva a hacer?' pensó 'Creí que después de derrotar a Kaguya podríamos estar juntos y él ni siquiera pensó en eso'
"No quiero que se vaya" se dijo Naruko antes de apagar la luz y acomodarse para poder descansar mejor.
Después de tres días en cama Naruko estaba más que ansiosa por salir del hospital. Si bien sus heridas ya habían sido curadas gracias a Kurama, Tsunade quería estar segura que la rubia tuviera unos días más de descanso antes de presentarse ante toda la Aldea. En todo ese tiempo, no había podido ir a visitar a Sasuke. Sakura le había dicho que el muchacho ya había despertado; pero no saldría a la par que ella. Aprovecharía el que por fin la hubiesen dado de alta para visitar a su amigo y ver por sí misma las consecuencias de su última pelea.
"¿Sasuke?" lo llamó al entrar. El cuarto estaba a oscuras pero podía sentir la mirada del pelinegro sobre ella. "Tenemos que hablar"
Sasuke acomodó su cama para que lo dejara sentado y se cercioró que las almohadas estuvieran bien acomodadas y no tuviera molestia alguna. Naruko tomó asiento en la cama y volteó a ver a Sasuke.
"¿Por qué?" preguntó ella.
"Itachi me contó lo que pasó el día de la Masacre" dijo Sasuke sabiendo perfectamente a lo que se refería Naruko. "Esta Aldea está corrupta, aún si ya eliminé a Danzo, ¿qué garantiza que no haya dejado a alguien al mando?" dijo "No puedo dejar que esta Aldea te corrompa a ti también"
"Y entonces, ¿cuál era el plan?" dijo Naruko algo molesta "¿Me ibas a volver a dejar?"
"Sólo por un tiempo, tenía que reunir a mi equipo y planear nuestro ataque" respondió el pelinegro "Pero iba a volver por ti, sabes que siempre volveré por ti"
"¿Y qué iba a pasar con nuestros amigos?" preguntó la rubia "¿No pensaste en Kakashi-sensei? ¿Ni en Konohamaru?" le reprochó "Sasuke, si hacías esto, sabes que yo también estaría en tu contra, ¿verdad?"
"Hubiera sido cuando no estuvieras en la Aldea" le respondió "Sólo atacaríamos a los del Consejo; destruir la Aldea sería para borrar cualquier rastro del desprecio que sufrimos tú y yo"
"No puedo dejar que hagas eso"
"Ya lo sé" dijo Sasuke viéndola a los ojos "Yo no sé qué haré ahora"
"Yo sí" dijo la rubia "te quedas conmigo; podemos ir a tu antigua casa y arreglar el Distrito para que otros puedan vivir en él"
"Yo lo pensaré, ahora sólo quiero descansar"
"¿Te dejé muy lastimado?" se burló la rubia "Fuiste derrotado por la futura Hokage, deberías sentirte honrado de haber luchado contra mí"
"Hn"
Naruko rodó los ojos; si bien Sasuke ya hablaba más con ella, todo Uchiha era orgulloso y no se dejaría humillar tan fácilmente. La rubia cerró con delicadeza la puerta y suspiró antes de salir del hospital, esperaba que no fueran a atosigarla como cuando salvó a la Aldea de Pain.
"Estamos aquí para escuchar el testimonio del último Uchiha, Sasuke Uchiha" la voz solemne de Shikamaru resonó en el pequeño salón del Consejo Ninja de Konoha.
Todos los jefes de los clanes leales a la Aldea estaban presentes; algunos asientos ya se encontraban ocupados por la nueva generación. Ino, Shikamaru y Shino se saludaron asintiendo la cabeza. Después de una semana en cama y visitas constantes de Naruko, Sasuke por fin pudo sentir el calor del sol bajo su piel. Aunque el gusto le duró muy poco ya que fue escoltado por Anbu hasta llegar ante el Consejo.
"Sasuke, te escuchamos" volvió a hablar Shikamaru.
"Soy un desertor" comenzó "no hay excusa válida que permita redimirme por haber abandonado la Aldea cuando lo hice" continuó "Era jóven y no sabía la verdad entera de lo que había pasado esa noche de la Masacre" dijo "Itachi tomó una difícil decisión: su hermano o su clan. Como buen hermano, me escogió sin dudar" dijo "Estaba cegado por la venganza y el odio; pero en su momento, creí que irme con Orochimaru me daría la fuerza necesaria para vengar a mi clan"
"¿Y respecto a tus acciones después de la guerra?" preguntó Shikamaru "¿Por qué planeabas destruir la Aldea?"
"Esta Aldea está corrupta" respondió de inmediato "No digo que ustedes, pero el Consejo Civil, los asesores del Tercer Hokage, los aldeanos" dijo "Naruko y yo sufrimos mucho en esta Aldea, sólo quería reconstruirla y dejar atrás todo el mal que nos hizo"
'Claro que Naruko estaría entre sus razones irracionales para destruir la Aldea' pensaron todos menos la rubia antes mencionada.
"¡Anbu!" llamó Kakashi, el Sexto Hokage "Retiren al acusado en lo que deliberamos"
"¿Qué piensan?" preguntó Shikamaru una vez que Sasuke ya no estaba en la habitación.
"No parece querer desertar" respondió Ino.
"No podemos dejar que esto se quede impune" respondió Hiashi "Joven o no, Uchiha era un genin cuando desertó la Aldea, ante los ojos de un shinobi, él ya era un adulto"
"Tenemos que considerar que ser genin no garantiza que haya madurez" dijo Shino "no podemos comparar la madurez de un preadolescente con un adulto"
"¿Entonces qué sugieres que hagamos?" respondió Tsume, la madre de Kiba "No habrá tenido la madurez pero sigue siendo parte del cuerpo shinobi de esta Aldea, ¿qué ejemplo estaríamos mandando a los demás shinobis si no lo castigamos adecuadamente?" dijo "Además, el joven Uchiha ha ofendido otras Aldeas y eso fue cuando estaba mayor, ya no podemos escudarlo diciendo que no tenía la madurez para tomar esa decisión"
"Pero si ya lo perdonaron…" Naruto dijo por lo bajo pero el oído agudo de Tsume la logró escuchar.
"¡Lo perdonaron por la guerra!" le contestó "Si no nos tuviésemos que haber unido contra Madara, Uchiha sería el ninja más buscado en Kumo"
"Mah, mah, no hay que preocuparnos por algo que no va a pasar" dijo Kakashi tratando de tranquilizar la situación.
"Tenemos que pensar qué vamos a hacer con Uchiha" dijo Tsunade recuperando la atención de la habitación entera. "Hokage-sama, nosotros sólo damos consejo, el castigo debe venir de usted"
"Deberíamos sellar su chakra" dijo Hiashi.
"De ninguna..."
"¡Naruko!" Kakashi hizo que todos se callaran de inmediato. "Si quieres ser Hokage debes entender que hay momentos donde debes tratar a todos por igual; si este fuera cualquier otro shinobi, no estarías discutiendo de la misma forma que ahorita"
"Si, Rokudaime"
Kakashi tendría que conformarse con eso. Suspiró antes de dar su veredicto. "No vamos a sellar su chakra, Hyuga-san" dijo "Sasuke fue una pieza clave en la derrota de Kaguya, sin su participación, Naruko no podría haberla sellado" continuó "Sasuke servirá a Konoha por el resto de sus días; sin Jiraiya-sama, necesitamos un nuevo Maestro de Secretos"
"Rokudaime-sama, ¿cómo es esto un castigo para el joven Uchiha?" preguntó Choza.
"Akimichi-san, Sasuke siempre quiso ser como su hermano" respondió Kakashi con su sonrisa de ojos tan conocida. "Itachi llegó a ser un Capitán Anbu" dijo "Sasuke nunca podrá entrar en Anbu, ningún sucesor podrá revocar su castigo" esto último lo dijo viendo hacia Naruko "¿Objeciones?" preguntó aún viendo a Naruko.
La rubia sabía que no podía objetar; aunque si le preguntaban, el castigo parecía aplicar también a ella. Kakashi llamó a los Anbu que se habían llevado al pelinegro. Las puertas del Consejo se volvieron a abrir para dejar pasar al último Uchiha. Éste retomó su lugar de antes, al medio del círculo del Consejo.
"He decidido que tus acciones durante la guerra no redimen tus ofensas hacia Konoha" dijo Kakashi "Itachi amaba esta Aldea y creo que si él estuviera aquí, él querría que su único hermano pudiera proteger la Aldea a la que tanto amó" continuó "Algunos quisieran sellar tu chakra" dijo "pero a como yo lo veo, tienes dos opciones, Naruko sellará tu chakra y continuarás tu vida como civil o retomas el trabajo de Jiraiya-sama y proteges a la Aldea"
"¿Puedo pensarlo unos días, Rokudaime-sama?"
"Retomaremos esta conversación mañana" respondió Kakashi "todos pueden irse por ahora; Naruko, Sasuke, ustedes se quedan"
Uno a uno, los representantes de los clanes leales a Konoha fueron saliendo de la habitación hasta dejar al maestro y sus pupilos a solas. Naruko no estaba feliz y mucho menos después de escuchar que ella participaría en el castigo de Sasuke; ser la última Maestra de Sellos en Konoha no parecía serle útil en ese momento.
"Ustedes saben la razón por la que quiero hablar con ustedes" dijo "He sabido de esta relación que han llevado por años" antes que cualquiera de los aludidos pudiera hablar, Kakashi los paró con la mano "Por favor, soy su sensei" ambos ninjas se sonrojaron "Bien, Minato-sensei ya te amenazó pero quiero que te quede claro Sasuke, yo si te puedo hacer daño" Sasuke se cruzó de brazos "Sasuke, Jiraiya viajaba para obtener material para sus obras" Naruko bufó ante la descripción tan mala sobre los libros de su sensei "Ser el Maestro de Secretos no significa que tengas que estar fuera de la Aldea por tanto tiempo como él; sólo tienes que asegurarte que la red de espías siga su curso y si es posible, extenderla"
"¿Por qué presiento que no es lo único que querías decirnos, Kakashi-sensei?" preguntó Naruko cruzando sus brazos en anticipación.
"Sasuke, la Aldea no va a perdonar tan fácilmente" respondió el mayor "La gente olvida con el tiempo y en ocasiones, hasta llegan a extrañar" dijo "Quisiera que tomaras un mínimo de tres años fuera de la Aldea"
"Pero..."
"Creo que esto te hará bien a ti también Naruko" dijo Kakashi "Sasuke, quiero que pienses en todo lo que ha ocurrido y quiero que decidas si en verdad quieres ser parte de Konoha" dijo mirando al pelinegro "Naruko, no quiero que tengas distracciones durante tu entrenamiento para ser mi sucesora"
"¿Seré la siguiente Hokage?" dijo emocionada la rubia.
"Tú también tienes una decisión que tomar" dijo Kakashi "Te quedas a aprender el oficio y al término de tres años, consideraré entregarte el sombrero; o te vas con Sasuke y te arriesgas a que alguien más tome el mando de la Aldea" dijo "Hablen entre ustedes y decidan; espero una respuesta mañana, sino, yo decidiré por ustedes"
Habían logrado evadir a sus amigos y a los aldeanos que querían hablar con Naruko. Después de la pelea que tuvo con Pein, Naruko se había vuelto una celebridad. Todavía había quienes la odiaban por lo que guardaba dentro de su estómago, pero había todavía más gente que en verdad apreciaba lo que Naruko había hecho por ellos. Habían llegado al antiguo Distrito Uchiha y se habían dirigido a la casa principal. Limpiaron en silencio, al menos las áreas que iban a usar y cenaron lo poco que Naruko todavía tenía en la alacena de la casa.
"Dobe, tenemos que hablar" Sasuke no solía iniciar las conversaciones entre ellos pero sabía que tenían que hablar del futuro.
"Yo quiero irme contigo"
"Me niego" respondió de inmediato el pelinegro "No quiero que pierdas tu sueño por mí" dijo "Ya te he hecho suficiente daño, mírate, te falta un brazo"
"Se te olvida, Teme, que yo te devolví el favor" dijo mirando el espacio donde estaría el brazo izquierdo de Sasuke.
"Naruko"
"Está bien, hablemos en serio" dijo la rubia "Sasuke, he estado sin ti por tres años y ahora que podemos estar juntos, quieres irte de nuevo" las emociones estaban a flor de piel y Naruko no podía disimular más "Ya no tienes que vengarte de Itachi, no vas a destruir la Aldea, ¡no tienes más excusas para abandonarme!" gritó en desesperación "Ya eres libre, ¿por qué no me eliges?"
Los sollozos de Naruko invadieron el comedor de la casa. Sasuke fue con ella y la cargó hasta la sala. Se sentó en el sillón y acomodó a Naruko entre sus piernas.
"Yo necesito irme un tiempo de Konoha" respondió Sasuke "Necesito reflexionar sobre todo lo que ha pasado, necesito perdonar a Konoha" dijo "Naruko, claro que quisiera que vinieras conmigo pero no puedo quitarte tu sueño" la tomó de la mano "Haz trabajado tanto para conseguir ese sombrero y si te vas conmigo, no podría perdonarme si Kakashi escoge a alguien más"
"Eso no importa"
"Si importa" dijo el pelinegro "Es lo que más has anhelado en esta vida, no puedo permitir que le des la espalda"
"Podríamos fugarnos y nunca regresar"
"No lo dices en serio, amas demasiado a la Aldea" dijo Sasuke "Hemos estado solos por tres años, podemos esperar otros tres" dijo y besó su mejilla.
"Tú mismo lo has dicho" dijo recuperando su actitud de siempre "han pasado tres años y el primer beso que me das es tan casto"
Habían llegado a un acuerdo, Sasuke podía vivir con eso.
"Si tanto querías un beso, lo hubieras pedido, Dobe" la molestó.
"Teme..."
Las quejas de Naruko quedaron sin ser escuchadas ya que Sasuke la había callado sellando sus labios con los de la rubia. Ella lo había pedido. Saboreó las emociones que ambos tenían guardadas desde su reencuentro durante la guerra. No había tiempo para emociones cuando el mundo entero dependía de ellos, ya hablarían después. La tomó del cuello mientras le expresaba todo aquello que ella le hacía sentir; nunca podría demostrar tanta vulnerabilidad con alguien más que con ella.
"Una cosa más antes que vayamos al cuarto" dijo Naruko "Si no regresas en tres años, nunca más regreses" dijo seria "Sasuke, si no vuelves a mí en exactamente tres años, no querré verte más; guardaré estos sentimientos y no hablaré más de lo que pasó entre nosotros" dijo captando la atención del pelinegro "Promételo, por favor, promete que regresaras"
"Lo prometo"
La noche fue testigo del cierre de aquel trato entre dos amantes. La luna iluminó aquellos cuerpos que prometían reencontrarse en exactamente tres años. La oscuridad fue el sello de aquella promesa que los dos juraron cumplir.
