Recapitulando

En ese momento Hermod empezó a llenar el ambiente con finas capas de hielo, concentrando el maná en el cristal, haciendo que este se empiece a mover de forma desenfrenada y errática, hasta que paso algo que nadie se esperaba.

El cristal se rompió…

¡CUBRANSE! —Grité inmediatamente el cristal se rompió, todos sacamos un revolver y lo apuntamos a Hermod, los ministros ya habían recibido clases de uso de armas y defensa por lo que todos reaccionaron de manera perfecta.

¡ ! —La caballero a su lado puso su mano en su espada en señal de alerta, un olor a amoniaco empezó a inundar todo el lugar.

Hermod ignoró todo a nuestro lado, en la última advertencia disparamos, sin embargo, todas las balas fueron detenidas por la caballero con su espada, Emilia trato de usar magia solo para ser detenida por la mano de Hermod.

Veo que manejas bien la magia de hielo. —Hermod miró de cerca a Emilia, dándose cuenta de su procedencia. — Una medio elfa… Qué curioso espécimen. —Hermod envió una oleada de intención asesina hacia Emilia, haciéndola quedarse estática, su mente empezó a nublarse y su conciencia empezó a vacilar.

¡Aléjate de ella! —Crusch se lanzó hacia Hermod con todas sus fuerzas, mientras que Lucas trataba de interceptar a la caballero.

¡DETENGANSE! —Grité enojado, una sensación de comezón recorría cada pedazo de mi piel, cuando miré el recipiente destruido me di cuenta de que el líquido mantuvo la forma del recipiente antes de destruirse.

Lucas y Crusch se detuvieron al instante, si ninguna bala logro penetrar su defensa significa que no tenemos oportunidad, por lo que mejor es evitar un conflicto, Hermod me dio una sonrisa satisfecha y se volvió a sentar, todos volvimos a nuestros asientos, el olor a amoniaco no cesaba, pronto el líquido empezó a moverse lentamente, al compás del dedo de Hermod.

Este líquido, lo extrajimos del corazón de un cultista mitad bestia, el cultista tenía un cuerno como una mabestia, pero era de cierta forma consciente. Como puede ver el "liquido" mantiene su forma debido a las altas concentraciones de maná alrededor de este, pero si dejo de imbuir maná. —Hermod cesa el efecto helado, lo que hace que el líquido empiece a expulsar el gas que enviaban los Golems tiempo después, Hermod actúa inmediatamente deteniendo el gas con magia. —

Los ministros estaban aterrorizados cuando se les explico los efectos del gas. Así como los del líquido en sí, ellos eran antes simples pueblerinos, el mostrarles algo tan letal era demasiado para ellos por lo que se les solicito que se retiraran por confidencialidad, simplemente estaríamos, Otto, el escuadrón de protección, Emilia, y yo.

Una buena decisión. —Dijo Hermod sonriendo. —Asumo que las personas que están aquí son de tu confianza. —

Caballeros, medida de protección de datos S-1, todo dato dicho aquí debe ser tomado en confidencialidad y no hablado a menos que yo lo solicite, cualquier mención o anotación de lo hablado aquí será penalizado con la muerte.

¡Si señor! —Dijeron los soldados sin vacilar.

Hermod se levantó y saco unos papeles de su traje, me los entrego directo en las manos juntos a un collar, el cual me solicito poner, simplemente me lo coloque sin esperar algún perjuicio.

Lo hablado aquí solo será recordado por ambos, no tienes que preocuparte, solo quería ver como tratabas las cosas. —Me señalo el collar— Ese collar es un metía capaz de almacenar cierta cantidad de información y transmitirla al usuario, luego usaré una magia que me reservo para borrar los hechos aquí presentes.

No tengo más alternativa de todas formas…

Hermod sonrío y me dio tiempo para leer las hojas. El documento tenía varios análisis de las criaturas a las que se les extrajo el líquido, el cual fue llamado "Miasma de la Bruja Concentrado," o en apreciación MBC, unos eran semi humanos y otros simples mabestias, según el documento estos residuos eran creados por la acumulación de maná, las pruebas con seres humanos no fueron fructuosas, todo ser humano que tocaba MBC caía muerto si no se le amputaba el miembro al instante, después de su muerte y dependiendo de la concentración este líquido absorbería el cuerpo del humano en unas horas.

Una persona que tiene en su cuerpo MBC y es capaz de soportarlo se vuelve increíblemente lucida, su velocidad de reacción y capacidad de ataque se incrementan enormemente, las personas presentan cierto tipo de cambios en su cuerpo, sin embargo, para definir un patrón son necesarias pruebas.

El control de una persona con MBC es complicado, ya que son cegadas por el sentimiento que poseen antes de ser infectadas, para comprobar los efectos se necesita…

Cuando iba a terminar de leer vi que la hoja estaba manchada, Hermod en ese momento me explico que esos papeles los sacó de una mina encontrada entre la frontera de Gusteko y Kararagi. En la mina los documentos estaban dentro del cadáver de una mabestia, la cual estaba petrificada en ese lugar y solo se obtuvieron cuando se rompió, también se desconoce la fecha y el lugar donde se escribió.

Está muy bien redactado. —Mire el papel detenidamente, ojeando la forma de redactar siendo está muy similar a la usada en documentos y artículos de carácter científico, incluso usaban la misma regla de escritura, solo que estaba escrito en el idioma de este mundo.

Ahora mira este papel. —Hermod me entregó una hoja maltratada, amarillenta que aprecia que se fuera a deshacer, sin embargo, era resistente como la madera. —Esto está en un idioma desconocido, fue encontrado tiempo después en una choza ubicada en los dominios de Orco.

Cuando vi la nota me percaté de algo, la nota estaba escrita en Ingles, concretamente Ingles británico.

¿Si está en otro idioma para que me la das? —Traté de entregarle la nota calmado.

No te hagas el tonto, yo sé que no eres de este mundo. —Me mira alegre.

Todos en la sala me miran ante esa afirmación, en especial los soldados y la caballero que no sabían sobre ello, Crusch, Emilia y Otto toman aún más cautela al verlo, era lógicamente imposible que se diera cuenta de ello, la única forma es que el remitente le dijera, ósea… Roswall.

¿Roswall te dijo? —Lo mire enojado.

No, solamente tengo mis medios para descubrirlo y sé que eres uno de ellos. Ese aroma que tienes impregnado, y la cordura que manejas aun cuando tienes miasma en tu cuerpo. —Me señala tranquilo. — Eres alguien bendecido por la bruja de los celos, por lo que asumo que ella fue la que te trajo. —Los residuos de tal poder aún siguen en tu cuerpo, solo dos entidades pueden hacer tal cosa, "Od laguna" y la bruja de la envidia.

Podría tener el miasma y ser un brujo. —Dije tratando de parecer inocente. —

No por ser brujo adquieres miasma, eso solo fue causado por la interferencia de alguien. —Dijo tranquilo. — Otra forma en la que lo sé es porque este cuerpo que estoy usando fue el de un invocado. —Dijo sonriendo. — Como veras, yo soy un medio espíritu, la persona de este cuerpo fue alguna vez un humano de tu mundo, me fusioné con él y adquirí sus recuerdos, por lo que conozco parte de lo que he visto aquí, en especial con las armas que manejas.

El me explico sobre la historia de su cuerpo, al parecer era un soldado en la segunda guerra mundial, el cual se encontró con un objeto extraño que lo teletransporto a este mundo hace quinientos años, de ahí vivió hasta los sesenta y cuando estuvo a punto de morir se fusionó con el espíritu, dándole los deseos y sus recuerdos a este.

Hace quinientos años… Eso significa que tu sabes sobre lo sucedido hace cuatrocientos años. —Miré a Hermod mientras sostenía la hoja.

Lastimosamente no estuve activo durante el conflicto, pero si conocí a una de las brujas, ella me llevo hacia el invocado y me hizo fusionar con este. —Dijo mientras apretaba su puño. —

Ya veo… —En ese momento el cristal expulsa una luz azul, indicando que lo dicho es mentira, Crusch pareció reaccionar también, sin embargo, se quedó en silencio. —¿Qué bruja conociste? —Lo miré seriamente.

Minerva… La bruja de la Ira en ese entonces.

En ese momento observe el cristal esperando una reacción, sin embargo, no ocurrió nada. —Ya veo, entonces la bruja de llevo hacia el invocado sabiendo que es un invocado. —Hermod vuelve a señalar la nota para que la lea.

La nota empezaba con una descripción de quien era el, Igor, se llamaba, era un minero británico del siglo XX el cual fue transportado durante el derrumbe de la mina donde trabajaba, asegurando que vio una luz extraña antes de ser pasado a la misma mina, pero en Gusteko, los mineros de dicha mina lo acogieron y empezó a trabajar en la mina, donde en una investigación descubrió un objeto, el cual expulsaba cierta matiz morada, cuando se lo llevo a su casa, todas las personas al alrededor del hombre empezaron a morir de enfermedades desconocidas, el hombre fue acusado de infectar al pueblo y fue colgado por los pueblerinos restantes, la nota termina con un mensaje.

"El cristal es mi salvación, mis emociones son mi creación y moriré por los deseos del cristal"

¿El cristal? —entregue la hoja a Hermod.

Mas invocados… —Crusch me miró preocupada.

—Hermod miró la hoja nuevamente— Yo no puedo leer esta hoja, no se ingles que es el idioma que llaman allá, este cuerpo viene de la unión soviética.

Fue en ese entonces que leí en voz alta la nota, explicando todos los acontecimientos sucedidos con el hombre, así como la aparición del cristal y los hechos sucedidos, explicando también la manera en la que el hombre era inmune.

El cristal… —Hermod se sostuvo la barbilla durante un tiempo. —

¿Un cumulo de miasma? —Dije mientras señalaba el líquido.

Miasma… Pero de ser así, no estaría en una mina. Definitivamente tiene algo que ver, pero no de esa manera. Cuando mis exploradores fueron a la choza del hombre el cristal no estaba, pero si estaba en cambio la nota.

Ambos le dimos cabeza durante un tiempo, Hermod trato de hacer conexiones sobre lo que conocía durante sus quinientos años de vida, sin embargo, solo le llegó a la mente el objeto que se había encontrado antes de ser invocado, una rama negra cristalina.

¿Y si el contenido de la carta es falso? —Crusch nos miró a ambos. — La carta es extrañamente resistente a pesar de su apariencia, lo que significa que fue creada de alguna forma que ni siquiera nosotros conocemos. Solo alguien muy experimentado pudo hacer eso, no un simple minero.

La forma de preservar hojas de mi familia es la mejor en toda Lugunica, tenemos una forma de hacerlas preservar y tener un estimado desde su creación, si me dan la oportunidad entonces podemos saber su época. —Dijo Otto alegre. —Sin embargo, estas pruebas pueden destruir la hoja en el proceso por lo que no es cien por ciento seguro.

El contenido ya no importa, si puedes hacerlo entonces te lo encargo. —Entregue la hoja a Otto. —Espero no estés en contra. —Mire a Hermod el cual sonrió satisfecho.

Hice bien en venir, no sé de qué época vengas, pero pareces ser alguien extremadamente interesante. —Te daré un pequeño regalo. — Hermod saca una espada, parecida a un sable. — Este es un sable ruso, fue creado con el mismo metal que la espada de esta chica, es capaz de cortar el metal fácilmente, considéralo parte de lo que quiero sea una gran alianza.

Es un honor aceptarlo. —Sonreí tranquilo mientras veía el sable. — Este metal… ¿Es posible que nos lo venda?

Lastimosamente este metal está agotado en nuestras minas, es muy escaso y todas las labores de búsqueda fueron insatisfactorias, por lo que ese sable es único en su tipo.

Entonces lo tomaré con gusto. —Señale a Lucas para que fuera por algo preparado. —

Lucas salió y entro casi al mismo instante, solo que, con una caja grabada con partes de oro, dentro había un rifle ornamental, decorado con varias piezas de oro y el nombre de Hermod en el marco del arma.

Espero le agrade, si ya tiene los conocimientos supongo que sabe cómo se usa. Deseo que nuestra alianza dure por siempre. —Ambos nos dimos un apretón de manos. —

Este rifle… —Hermod sonríe al ver que fue el mismo rifle que una vez usó en su pasado.

Luego de eso y cuando todos los ministros entran, todos en la sala a excepción de Hermod y yo olvidan lo sucedido, el hechizo le tomo media hora en completarlo y después de usarlo se le notaba el cansancio por lo que no debía ser algo sencillo de hacer. Las siguientes dos horas se habló sobre los contratos para las máquinas de vapor, así como se le proporcionaría perfumes y demás, también me mencionó total prioridad en la creación del tabaco, diciéndome que era sumamente necesario. Al fina el hombre compro cien maquinas a vapor, donde el proporcionaría los materiales a cambio de un descuento, cosa que aceptamos de inmediato, también estuvo interesado en los globos, pero le rechazamos debido al peligro que sería usarlo con la nieve por el momento.

Se le daría un recorrido por ciertas instalaciones de la ciudad y al final él nos invitó a Pardocha al festival del invierno, el cual se llevaría a cabo en tres meses, el ofreció llevarnos personalmente ya que sus carruajes estaban especializados para el clima por lo que no tuvimos ningún inconveniente en aceptar.

Después de la reunión y que Hermod se fuera a su habitación designada, todos los ministros empezaron a hablar.

¿Por qué el señor gobernante nos atacó? —Dijeron todos mirándome preocupado.

Quería ver que tan capaces éramos de ser sus aliados. El hombre tiene una cantidad de información y armamento del cual no conocíamos, el esta de nuestro lado mientras no nos desviemos del camino de crecer de la manera correcta, en un futuro y cuando yo sienta que todos están preparados, hablaremos en detalle sobre la situación, por favor espero comprendan. —Me incliné brevemente lo que hizo que todos reaccionaran de manera extraña tratando de impedir que lo hiciera.

No hay problema señor Marco, si usted confía en el entonces nosotros también lo haremos, de todas formas, si quisiera asesinarnos lo pudo haber hecho en el momento que nos atacó. — Dijo Karl mientras temblaba.

Es cierto, nuestras armas no funcionaron contra su espada y armadura, el caballero bloqueó todas las balas sin dificultad. —Dijo Otto.

Hermod también era fuerte, no sé de qué manera, pero cuando agarró mi mano fui incapaz de moverme, mi cuerpo se sentía pesado como si estuviera perdiendo energías, junto a un miedo que me hacía querer huir del lugar. —Explico Emilia.

Son personas poderosas, no sabemos si podríamos contra esos dos… Y sobre todo si su ejército es igual entonces estamos es una gran desventaja, si he de dar mi opinión es mejor mantenerlos fuertemente vigilados. —Dijo Crusch.

Una vez la reunión se terminó y todos se fueron a trabajar, probablemente Otto y yo seamos los que tenemos mayor cantidad de trabajo, con lo de Roswall, ahora teníamos que hacer el papeleo respectivo, así como ir al la capital a confirmar el registro de las tierras, también era necesario hacer una ceremonia debido a que por el cambio de tierras y la posesión de estas seré un duque de todo el terreno, lo que sígnica que me convertiré en un noble.

No creo que podamos con esto… —Otto miró con asombro la increíble cantidad de papeles que tenía en frente, si se caían era seguro que el moriría aplastado. — ¿Por qué tengo que hacer esto?

Porque eres la persona más capaz en esto, yo te ayudaré así que no deberías tener problema, separa las partes según su importancia, asigna a los ministros lo que se venga necesario, tenemos que hacer un nuevo ministerio de minas por lo que asígnale el trabajo al minero jefe de las minas de cristales. —Dije mientras tomaba una hoja.

¡Ayudaaaaaaaa.! —Grito Otto desesperado.

Esto es solo el inicio, de seguro hay lugares que apenas están enviado las cartas, si le decimos a Clind quizás él nos ayudé. —Dije mientras más papeles llegaban. —

Debe estar entre alguno de estos papeles su nota. —Otto miró las cartas que parecían más relevantes, con decoración formal de un noble. —

Otto y yo empezamos a llenar el papeleo, cientos de documentos que necesitaban aprobación fueron llenados, los tramites a los que encargaríamos al ministerio fueron hechos, durante ese tiempo se le encargo a Emilia que enseñara las industrias, a lo que acepto alegremente. Eran aproximadamente las once de la noche, Otto y yo teníamos pensado pasar de largo, cuando unos ángeles sagrados cayeron del cielo.

Déjenos ayudarles. —Frederica, Emilia, Lyza, y Crusch entraron emocionadas.

Yo no creo ser de ayuda, pero si puedo escribir y hacer cosas más rápido que Otto. —Dijo Lyza mientras se le acercaba.

Bueno… ¡Quizás porque no tengo una mano! —Dijo Otto molesto.

Si si, deja de quejarte ya se te dijo que tendrás una prótesis, solo espera a que llegue. —Lyza se sentó al lado de Otto.

Esto me recuerda a mis tiempo. —Dijo Crusch mientras buscaba una silla.

Yo ayudaré a organizar las cosas. —Emilia agito sus manos.

Otto y yo soltamos un suspiro de alivio, si fuéramos solo nosotros sería imposible que lográramos los dos, con ellas quizás terminemos para el amanecer, para ser sincero deseaba hablar con Hermod más tiempo, que me contara sobre los sucesos de hace cuatrocientos años, así como preguntas sobre el miasma y sus capacidades, pero tendrán que esperar a mañana, después de todo el estaría durante tres días.

Hermod y su caballero se encontraban en la habitación, Hermod se encontraba escribiendo las anotaciones para su grupo de minería, explicando como los mineros jefes deberán venir a Irlam para tener un curso del uso de las máquinas de vapor, la chica caballero tomó el arma, mirándola detenidamente junto a sus instrucciones.

¿Poner una gota de sangre en el cristal? —Dijo la chica mientras veía el arma. —Mi señor, ¿Esta arma extraña de verdad venia de tu mundo?

Si, ¿impresionante no? —Dijo mientras terminaba de escribir— Cualquier persona puede usarla con un poco de entrenamiento.

Si… Sin embargo, no fueron mejores que yo. —La chica trato de apuntar a algo con el arma. —¿No es mejor si la desarmamos y la recreamos?

Esa arma tiene un hechizo consigo, probablemente sea algo para eso. —Dijo Hermod.

O… Aquí lo dice, dice que cualquier intento de desarmar o de inhibir la magia de la gema hará que esta explote. —Dijo la chica sorprendida por la cautela. —

Están preparados para que se las roben, por eso no tienen temor de entregarla, además de que de nada sirve el arma si no logro recrear el material de las balas, cosa que es imposible de analizar con la tecnología actual. —Hermod miro el cielo un poco enojado por los nulos conocimientos del invocado. — Mientras seamos aliados de Marco entonces estaremos bien, después de todo es un bendecido por la Bruja.

La elfa apretó sus manos con fuerza— Si es un bendecido, ¿No significa que es enemigo? —

Él es invocado, además… Su miasma fluye de manera diferente a la de cualquier cultista, es como si la concentración no estuviera en si en él, si no es su puerta la cual cubre el cuerpo con este. —Dice tranquilo. —

Si todo su ejército tiene este tipo de armas, será realmente difícil que pierdan alguna batalla.

No estaría seguro de ello, no sabemos realmente que se traman los otros países…

Hermod mira la luna llena, recordando brevemente sus momentos con las brujas, tanto sus recuerdos como espíritu, como sus recuerdos de medio humano, con mi aparición en este mundo significa que otra gran catástrofe se avecina.

Esta vez, acabare contigo… Natsuki, no importa si quieres esconderte, te encontraré —Hermod cierra los ojos y se acuesta a dormir.

A la mañana siguiente, en mi sala de trabajo, todos estábamos trabajando, toda la habitación estaba repleta de papeles, algunos en cajas de madera pequeñas con escrituras para enviar a los ministros, otros estaban aun desordenados y regados por el lugar. Emilia y Lyza estaban durmiendo en el sofá, una encima de la otra, ellas no estaban acostumbradas a tanto papeleo, en especial Lyza que era una simple soldado. Frederica y Crusch seguían trabajando como si nada pasara, era impresionante ver la cantidad de energía que tenían, Otto y yo estábamos cayendo dormidos, nuestros rostros parecían los de un muerto viviente.

¡General! —Garfield abre la puerta de un tropezón, haciendo que varias hojas salgan volando, lo que hizo que Frederica se cabreara y lo golpeo durante un rato.

¡Perdón! —Dijo Garfield con un ojo morado.

Mejor tomemos un descanso. —Me desplomé sobre mi mesa, ya no daba para abrir los ojos.

Es hora de que la secretaria haga su trabajo —Dijo Rem alegre mientras entraba

Rem… —Mire a Rem preocupado, ella vio la actitud de su hermana por completo, ella antes de encerrarse ya estaba completamente rota… Planeaba darle más días de descanso, pero no es posible ahora. —Eres verdaderamente fuerte Rem.

Ve a dormir Marco, de todos nosotros tu eres el que menos ha descansado, no como cierto inútil que está a punto de quedarse dormido. —Dijo Rem mientras enviaba una mirada asesina a Otto.

¡No soy un inútil! —Dijo Otto antes de caer dormido.

JAJAJA ese tipo es gracioso de verdad. —Garfield cargo Otto, lo dejo en su cama y se dirigió a la escuela, algo enojado por los sucesos del día anterior. —No sé por qué tengo que estudiar, eso no me hará más fuerte. —Garfield miró el cielo molesto, mientras recordaba la escena de ayer.

Ayer, mientras el recorría la ciudad con todos, el vio parte del entrenamiento y la potencia de las armas de las cuales Marco estaba totalmente orgulloso. Un grupo de hombres y unas muy pocas mujeres entrenando, todos ordenados y con una expresión totalmente amarga, su comportamiento recto y el aura que cada uno emanaba lo hicieron emocionarse,

¡Quiero entrar al ejercito! —Garfield miró emocionado los entrenamientos de disparo—

No puedes, no tienes disciplina. —Dije seriamente

¡Soy más fuerte que todos los de ahí! ¡Si no tuvieran esas armas no serían competencia! —Dijo Garfield enojado.

Chico. —Hermod miro al niño que tenía enfrente, analizándolo y viendo su cantidad de maná. — Eres realmente impresionante, tienes una fuerza formidable, pero no deberías subestimar a esos soldados, esos hombres se esfuerzan en mente y cuerpo para la batalla. —Hermod puso su mano en la cabeza del chico. — Todavía tienes un camino por seguir.

¡ ! —Garfield se quedó estático, la presión que estaba sintiendo lo hizo callarse inmediatamente, ese hombre que tenía enfrente estaba en una liga completamente diferente.

Hermod tiene razón. —Aleje la mano de Hermod de la cabeza de Garfield, lo que hizo que él se me quedara viendo. — Necesitas estudiar, si quieres unirte al ejercito entonces tendrás que estudiar primero, y luego formaras parte de este.

¡Tsh! Entiendo… —Fueron las últimas palabras que dijo Garfield.

Garfield se dirige hacia el pueblo, sin embargo, cuando está a punto de salir de la mansión se encuentra con el caballero de Hermod.

Chico, Hermod quiere que te entrene. —Dice con toda su armadura equipada.

¡Ahora no puedo! —Garfield dijo enojado, sin embargo, en ese mismo instante fue golpeado en el estómago por el caballero, el golpe instantáneamente lo hizo retroceder adolorido. —«¡Es fuerte!» Pensó Garfield mientras su estómago le ardía por el golpe.

Bien, si lo soportaste entonces si vale la pena que te entrene. —La elfa agarra a Garfield de la cabeza y lo lleva a un lugar amplio, lejos del patio, llevándolo rápidamente a una planicie, donde lo lanza con fuerza contra el suelo.

¡Porque me traes aquí! —Garfield se levanta enojado. —¡Vienes a causar problemas! —Garfield ataca inmediatamente, rápidamente se aproxima y tira una patada a su costado, la cual es fácilmente esquivada.

Eres rápido, pero no estas usando bien el estilo del primer santo. —La elfa agarra a Garfield de la pierna, y lo estrella contra varios árboles en la cercanía. — Para poder entender el estilo de pelea, tienes que sentir bien los músculos de tu cuerpo. —

¡Como demonios sabes que lo practico! —Garfield se safo del agarre, transformando su puño en forma bestia y enviando a volar al elfo, no sin antes agarrarse la mano por el dolor tremendo del coche con el metal. —

Eso no te importa, además, no puedes transformarte. —La elfo tiró un conjuro rápido al chico, deshaciendo la transformación en su mano.

¡Que mierda hiciste! —Garfield volvió a intentar rehacer su forma, sin embargo, no podía hacerlo, su cuerpo había olvidado como hacerlo.

La elfo miró al chico decepcionada, sin embargo, no lo podía culpar, era apenas un niño, ya era impresionante que aprendiera lo básico del estilo de pelea, pero no podía evitar sentir repulsión por ver como el niño manchaba el honor del santo.

No te enseñare mucho en un día, pero si puedo darte las bases para que aprendas el estilo. —Arrancó un árbol de las cercanías, luego de quitarle las hojas lo imbuyo en magia, haciendo que este alcance la resistencia de una barra de hierro. —Mis puños serían demasiado para ti, esto servirá para el entrenamiento.

Me subestimas, ¡yo soy el escudo del santuario.! —Garfield tomó impulso y se dirigió directo hacia el árbol, no tenía intención de ser golpeado por eso, lo destruiría y aprovecharía la oportunidad para golpear a ese caballero.

Comencemos con la tortura. —La chica sonrió debajo de su casco, ella no tenía muchas emociones respecto a las relaciones, pero realmente disfrutaba entrenar a personas que prometían ser fuertes.

Mientras Garfield era apaleado por la elfo, yo me encontraba en dirección al laboratorio de química, donde hablaría por fin con Echidna, no tenía tiempo para dormir, Beatrice no me dejaría tranquilo si no encuentro una respuesta pronta.

Cuando llegue al laboratorio, vi como todos los practicantes estaban en la entrada, mirando a dentro de este con temor, ya sabía lo que me esperaba si entraba, todos los practicantes trataron de advertirme con temor, sin embargo, los ignoré y entre… Vaya que me equivoque.

¡No sirve si no dejas que se sature! —Echidna grito enojada.

¡Si dejo que se sature no reaccionará con el alcohol! —Katherine tomo uno de los recipientes y trato de mesclar alcohol con un líquido desconocido, sin embargo, Echidna uso magia para evitar que el alcohol fluyera al frasco— ¡Deja de hacer eso! —Katherine se acercó y todo de la ropa a Echidna, acercándola al frente.

O que… —Echidna miró sin piedad a la chica, tratando de intimidarla.

Mirando tal teatro, realmente no me daban ganas de terminarlo, sin embargo, sabía que Echidna podía hacerle algo, y Katherine era alguien realmente importante.

Ya ya, deténganse —Aleje a Echidna del agarre de Katherine.

¡Hmp! Te salvas de esta. —Echidna agito su traje tranquilamente.

Eres tu la que se salva. —Katherine se sentó tranquila.

Me puedo hacer una idea, pero si quieren me lo explican. —Mire a las dos un poco preocupado.

Echidna me empezó a explicar la situación, al parecer ella estaba siendo guiada por Katherine a orden mía, según mis instrucciones ella trabajaría a la par con Katherine, ya que ella tenía mis recuerdos incluso más vividos que yo, por lo que ella era bastante capaz, pero en el procesamiento de la nitroglicerina Echidna se dio cuenta una manera de hacerla eficientemente y a carácter industrial, que era saturando el compuesto y después usando magia para enfriarlo y lograr una mejor reacción, pero Katherine que no puede usar magia dice que es más fácil si en vez de saturarlo simplemente usaban la temperatura del baño de salitre con hielo para reducir la temperatura.

¿Ya hicieron el proceso del azufre? —Mire a mi alrededor sin verlo por algún lado.

Si, fue llevado a una sede debido a su peligro, todas las personas usan máscaras de acuerdo a los procedimientos, y el ambiente esa ventilado constantemente con magia para evitar cualquier peligro. —Katherine dijo orgullosa.

De que sirve si lo que quieres es más ineficiente, si usamos la magia los procesos serían más rápidos. —Echidna giuro su cabeza en desaprobación.

Háganlo de ambas formas, recuerden seguir las medidas de seguridad, Echidna en este laboratorio Katherine tiene más experiencia, se que eres alguien realmente brillante y tus conocimientos pueden ser incluso mejores que los míos, pero es necesario la cooperación. —Dije un poco molesto.

Echidna me miró y guiño el ojo. —Me alagas… ¿Viniste a ver cómo iba el progreso o a hablar conmigo?

Ambas…

Echidna se quitó la bata y salió del laboratorio conmigo, nos sentamos tranquilos en una banca que estaba cerca de un árbol.

¿De qué quieres hablar? —Echidna me mira satisfecha.

Primero voy a saludar a todas… Espero se encuentren bien ahí, algún dia si es posible las traeremos a cuerpos normales, pero mientras disfruten de la mente podrida de Echidna. —Dije alegremente.

Echidna sonríe un poco conmocionada por mis palabras— Podrida dices, sin embargo, no es alejado de la realidad… Ellas te mandan saludos. —

Después de eso entrego el libro a Echidna, diciéndole que es el evangelio de Beatrice, lo que hace que su cara cambie de su apariencia tranquila a una sorprendida, mientras lo ojea y ve como estos días hay palabras escritas exactamente iguales al las de Roswall, hace que saque el evangelio que le quito a Roswall.

¿No lo habías quemado? —Dije confundido.

Queme una imagen de este, el verdadero lo guarde. —Dijo sin retirar la imagen de ambos libros.

Poco después Echidna cerró los ojos y empezó a recitar unas palabras, lo que hizo que una formula magia se estableciera en el libro, casi como si estuviera escrita en el libro, las letras viajaban desordenadas alejándose de la formula como si tuvieran vida, unos minutos después Echidna abre los ojos, con un poco de sudor frio en sus ojos me mira y me dice.

Queda poco tiempo, no puedo estimarlo, pero en unos años, o incluso meses el sello de la bruja de la envidia será liberado, si esto sucede el mundo entero podría volver a ser consumido por ella y el miasma. —Echidna me entrega el libro de Beatrice.

El sello… Sabía que quedaba poco tiempo, pero… ¿porque puedes estimarlo?

Este libro está conectado al centro de este mundo, puedes imaginarlo como una gran computadora, ella es la que se encarga de mantener el orden y hacer las cosas como debe ser, sin embargo está tratando de detener el sello, lo que hace que su capacidad disminuya constantemente, debilitando el mundo, lo que hace que las bestias que se alimentan de miasma sean cada vez más fuertes y resistentes, si dejo de procesar el libro con certeza, es porque no lo considera realmente necesario, claro que puede no ser el sello de Satella, pero realmente no veo algo más importante. Desactivare la magia del libro de Beatrice, así ella no molestara si algo cambia, lo dejare con la cosas que tenían antes de lo de OD laguna.

¿Hay una forma de volver a sellarla? —Miré a Echidna preocupado, mientras pensaba en las palabras de Pandora.

No lo sé, la única forma que se me ocurre es abriendo el sello, usar a la medio elfo haciendo que el alma de la bruja de la envidia entre en el cuerpo de ella, y matarla en el acto. —Echidna me miró alegre.

Una posibilidad es una posibilidad, sin embargo, no es necesario apresurarse, se que Emilia es la llave, pero tiene que haber otra forma. —Me levanté de la banca y me estiré.

Cuando el momento llegue debes tomar una decisión, me muero de ganas por saber cuál será. —Echidna se levantó y se empezó a alejar. — Espero me invites a charlar pronto, por ahora deberías tomar un descanso, te ves como Katherine. —Echidna se fue hacia el laboratorio.

Camine hacia la mansión, mientras iba por el pueblo recibiendo los saludos de los pueblerinos me tope con el ministro de agricultura, el cual parecía estar analizando los productos de una tienda.

Estos me llegaron hace unos días, me los trajo un familiar de un pueblo lejano y me pareció interesante venderlos, se pueden hacer muchas cosas con él. —Dijo el vendedor un poco asustado.

Sabes que solo se pueden vender productos aprobados por el comité de agricultura, no sabemos la calidad de los cultivos importados por lo que es una medida de seguridad para la salud de todos, lastimosamente tendré que multarte, debido a que el producto no es venenoso ni peligroso se te será perdonado y la multa será de unas pocas monedas. —El hombre hizo una anotación y luego le entrego la hoja al vendedor, el cual se disculpó tranquilo y agradeció al hombre por darle una multa de mínima cantidad, la cual realmente no significaba nada para un vendedor popular.

Me acerqué curioso a ver el producto, cuando lo vi mis ojos saltaron en alegría… Papa, el material de los dioses, la papa era un producto muy fácil de producir y de un carácter altamente nutritivo, así como sus extensas formas de procesarlo, si la incluíamos en el día a día las patatas, que eran de la misma familia palidecerían ante las verdaderas papas.

Señor Marco. —Dijo el ministro haciendo una reverencia.

Veo que estas trabajando duro. —Dije mientras agarraba la papa.

Si señor, el hombre trajo un producto del exterior sin notificar al comité y se le puso la multa respectiva, sin embargo, este producto es realmente impresionante, según el hombre su producción es de unos tres meses, mi hermano tiene una cosecha en un pueblo en otro dominio, pero me las envió para que las sembrara.

Mi hermano me dijo que se llama papete. —El hombre dijo nervioso al verme.

Excelente, realmente excelente… La papa es un producto muy fácil de cosechar, envíale una carta a tu hermano diciendo si tiene productos diferentes, si los tiene dile que será premiado por compartirlos, después de que pagues la multa explica al ministro como realizar la siembra, tu también serás premiado, se te dará una moneda santa, sin embargo, si vuelves a vender algo sin seguir las reglas tu puesto de vendedor será reemplazado por otra persona. —Dije seriamente.

¡MUCHAS GRACIAS! —El vendedor hizo una reverencia con todas sus fuerzas, golpeando su cabeza con la mesa. —Muchas gracias señor Marco, de verdad se lo agradezco con todo mi ser… No volveré a saltarme el reglamento.

Eso espero, si me disculpan me retiro, ministro Jair espero un informe prominente sobre este material, si me haces un favor nómbralo Papa, es mejor que tenga un nombre sencillo de aprender. —Me retire del lugar, caminando tranquilo mientras miraba mi alrededor, todo el pueblo se veía alegre.

Una vez en mi cuarto, me desplome sobre la cama durmiéndome casi al instante. En la mansión todos estaban al máximo de trabajo, Beatrice estaba trabajando en uno de los proyectos nuevos para el procesamientos de materiales, un torno que funcione con energía a vapor, sin embargo, este tenía graves problemas de eficiencia debido a la manera que se hace, por lo que todavía no se encuentra una forma de hacer que los cálculos funcionen.

Rem, la cual se despertó no mucho después estaba trabajando junto a las chicas para terminar los documentos, mientras que Emilia estaba dando clases en la academia y Lyza entrenaba con el ejército.

¿Estuvieron toda la noche trabajando? —Rem miro a Crusch un poco inquieta, ya que ella estuvo durmiendo con Beatrice toda la noche.

Si, pero no tienes de que preocuparte… Estaba más preocupada por Marco que no había descansado apropiadamente desde que despertó. —Crusch le pasaba los papeles a Rem para que los organizara.

El señor Marco de verdad es alguien extraño. —Frederica miraba el montón de documentos a su alrededor y suspiraba un poco molesta. —Hasta el momento se las arreglo para mantener tal "pueblo" que ya incluso parece una ciudad, no solo eso… El señor Roswall le concedió los títulos de sus tierras, lo que significa que Marco es ahora un conde de Lugunica.

¿Conde? —Rem pregunto asombrada

Si, Roswall le concedió las tierras y desapareció, por eso estamos llenos de tanto papeleo, ya que ahora todas las autorizaciones de propiedad se tienen que pasar a Marco. —Crusch dijo molesta.

¿¡El señor desapareció!? —Rem se exaltó por la afirmación de Crusch.

Fue antes de la llegada del señor Hermod, Marco todavía no ha informado formalmente pero después de la ida del señor Hermod, Marco dará las noticias al pueblo. Estamos esperando también la invitación a la capital para el nombramiento, pero la situación es ahora precaria respecto a ello.

Rem se quedó analizando la situación, mientras miraba los documentos se daba cuenta de la situación, unos pocos nobles estaban poniendo resistencia al traslado, exigiendo una remuneración por posibles daños económicos, sin embargo, la gran mayoría acepto el cambio, solicitando una reunión para hablar aquí en Irlam, a orden de Marco se enviará una invitación para que vengan dentro de un mes, sin embargo, eso es el menor de los detalles.

La capital… —Una inquietud empezó a agitar el corazón de Rem, ella sabía los peligros a los que se han expuesto, incluso el asesinato de un de los sabios. La capital era administrada por ellos, si se descuidaban durante el nombramiento podrían atacar tanto en la capital, como al pueblo mientras Marco no está.

Se lo que estas pensando, pero sería una mala jugada hacer el ataque, básicamente de declararían públicamente en contra de Marco. También, harían publico que Roswall L Mather's abandonó su puesto como conde, lo que significa que el mago más fuerte de Lugunica ya no está protegiendo a la región, básicamente es una declaración para que nos ataquen. —Crusch se levantó a estirarse, haciendo que todos la miren. — Los sabios harán esto en secreto, probablemente ni se hará un nombramiento formal, solo será político para esconder esto, usaran alguna escusa para darle las cosas a Marco diciendo que Roswall se fue por corrupción o algo del estilo y se mantiene en la capital como nuevo sabio.

Todas se quedaron congeladas, pensando en las posibilidades de los sucesos… Atacamos a la fuerza política mas grande de Lugunica, obviamente algo sucederá.

¿Seremos enemigos de Lugunica? —Frederica miró a Crusch ansiosa.

Es una posibilidad, los sabios aprovecharan para hacer su movimiento, pero no lo dirán directamente, seguramente apoyaran a una candidata hasta que sea el momento de atacarnos. —Crusch se volvió a sentar.

Una candidata… —Rem abrió los ojos inmediatamente. — ¡Anastasia!

Eso supongo, la señorita Barielle y Felt son extremadamente difíciles de tratar, Anastasia es codiciosa, si le dan dinero y poder con gusto lo tomará para ella. Si no ganamos lo más probable es que destruirán Irlam y probablemente a todos nosotros. —Dijo Crusch seria.

Se hizo de noche y las chicas seguían trabajando, ya estaba por anochecer, durante ese tiempo en la capital un grupo de viejos se encontraban reunidos en una mesa circular, los cristales iluminaban la sala y todos estaban extremadamente agitados, en el centro de la mesa había un dibujo con el rostro de Marco, junto a los papeles de renuncia de Roswall, todos parecían estar esperando a alguien, hasta que la puerta del jefe fue abierta.

Le damos la bienvenida al jefe. —Dicen los viejos haciendo una reverencia al hombre que tenían en frente.

Tomen sus asientos. —Dice el hombre sentándose en una silla por mucho más lustrosa que la de los demás.

Una ves todos los hombres se sentaron, el gran sabio cuyo nombre era Tristán, se vestía con una tánica grande y brillante, cada dedo de su mano estaba acompañado por un anillo, la mitad de su rostro la cubría con un velo especial, el cual no dejaba salir el mayor rastro de luz de este, el hombre rápidamente entrego unos documentos y dejo que los sabios lo analicen, en estos documentos se encontraba una carta antigua, con los materiales de producción que una vez marco solicitó, todos los sabios estaban mirando ansiosos por entender el porque de esta carta, hasta que el hombre pronuncio sus palabras.

Esta carta fue entregada por Roswall L Mather antes de su retiro, no nos dio información, pero por lo que parece debe estar relacionado con el porque Irlam tiene tanto poderío militar. —El hombre volvió a sacar una carta, la carta contenía información sobre la estructura de gobierno, así como de algunas medidas de seguridad de Irlam.

Si Roswall L Mather le está entregando eso es porque admite estar en contra de Marco, eso significa que podemos tener su apoyo. —Dijo una mujer con una sonrisa perversa en su rostro.

Tristán simplemente agito su cabeza en rechazo y hablo. —Roswall dejo las cartas rechazando toda posibilidad de alianza.

¡Entonces diremos que Marco asesinó a Roswall L Mather! Enviamos a Reinhard a atacar y todo quedara saldado en manos nuestras. —Dijo un hombre de nariz grande mientras sonreía.

No seas estúpido Jelm. Si decimos que ellos asesinaron a Roswall le daremos el visto a todos los países para que nos ataquen, después de todo el es una de las razones por las cuales estamos tan seguros, Reinhard no puede ser usado debido a la estúpida ley.

Esa maldita ley… —La mujer estrello sus brazos contra la mesa. —Que interesa esa ley, si destruimos a todas las regiones entonces la ley es inútil.

Lo dices porque no conoces a Reinhard, lo más probable es que el lo rechace, lo único que podemos hacer es mantenerlo lejos de todas nuestras acciones, si lo llegamos a usar y se pone de lado de Marco entonces estaremos de verdad acabados.

La sala se lleno de maldiciones y groserías hacia cierta persona, todos analizaban las posibilidades de ocultar la información de retiro de Roswall de sus dominios, sin embargo, no encontraban una manera adecuada de usar la información, todos parecían molestos con tener que tomar manos en este asunto, hasta que Tristán aplaudió usando magia de viento, haciendo que todos lo miren sorprendido.

No usaremos esto en su contra, si lo hacemos entonces quedaran muy tranquilos debido a su reputación… —El hombre levanto la hoja con el dibujo de Marco usando magia de viento. — La mejor forma de atacar a alguien es usando la mente, diremos que debido a las hazañas Roswall L Mather cedió sus tierras a Marco Luz, diciendo que el se tomará un retiro para estudiar la magia en la capital, haremos una cerebración y brindaremos todo el apoyo posible durante un tiempo, y poco a poco iremos cortando relaciones. Con lo sucedido en Mísere actualmente tenemos una muy mala reputación, ya que los Karsten y Marco han estado esparciendo noticias sobre el ataque, difamando y atacando nuestra confianza.

Está diciendo que lo apoyemos para recuperar la confianza, y luego de que nadie desconfié lo ataquemos usando una fuerza externa. —Un hombre grande, de unos dos metros y medio dijo con una voz profunda. — ¿Entonces de qué manera lo atacamos?

Usemos a una de las candidatas. —Dijo la mujer sonriente. —No tenemos que apoyar a la medio demonio, solo apoyemos a Marco con su pueblo, luego le daremos apoyo a una de las candidatas y haremos que ella ataque al pueblo, si logramos asesinar a las otras candidatas podemos usar alguna forma de control mental y mantenerla de nuestro lado.

¡Excelente! —Tristana se levantó orgulloso. —Nuestro concejo será el que triunfe sobre todos, destruiremos Irlam como primer paso para la conquista de todo. Escriban una carta a Irlam indicando la celebración de la ceremonia, le daremos el título de conde, manos a la obra. —Dijo el hombre quemando con magia el dibujo— Exterminaremos esas plagas de este mundo.

¡Si señor!

Así todos los sabios empezaron a trabajar, haciendo lo que les ordenaron esperando así poder a Irlam.

Por la noche, había dos personas en una planicie, o bueno… lo que antes era una planicie, innumerables marcas de golpes y agujeros por todo el lado lo hicieron parecer un campo de guerra, la luz de la noche iluminaba el traje de la elfo, la cual tenía en su mano la pierna de un niño semi humano, que durante toda la tarde estuvo siendo apaleado por la caballero.

¡Deja de tirarme a los árboles! —Garfield hace una torre de tierra para enviarla a volar, sin embargo, la elfa simplemente usa su mano para detener el ataque, y luego lanza a Garfield en contra del muro de tierra que creo, destruyéndolo y haciéndolo rodar varios metros por el suelo. —¡AHG! ¡Como puedes ser tan fuerte! —Garfield se abalanzo sobre la chica usando lo aprendido en el libro que le enseñó a pelear, enviando una patada a la dura armadura, haciendo que los huesos de Garfield crujan en respuesta.

No eres malo chico, has aprendido la mayor parte de las técnicas del libro, pero tu cuerpo no tiene la resistencia para ejercerlas como se debe. —Agarra a Garfield del cuello, mientras el forcejea ella habla tranquila. —No te desesperes, el punto es que entrenes tu cuerpo… No sirve de nada las técnicas de pelea si tu cuerpo no es resistente, he usado magia sanadora para curar cuantas veces te he roto las piernas y los brazos, pero no sirve a largo plazo, tienes que hacerlo con calma. —Ella lanza al chico al suelo, y le entrega otro libro.

Garfield lo toma y lo lee. «Entrenamiento de cuerpo… Reid Astrea» —Garfield mira al caballero que tiene en frente, lo había derrotado por completo, no le pudo hacer ni un rasguño a la armadura. — ¿Por qué tienes esto contigo?

Eso no te incumbe… Mañana me iré, una pena que sea un solo día, pero veo que quieres mejorar, entrena con el libro y en tres meses, cuando vayan a Pardochia entonces te probare. —La chica tomo a Garfield del costado y lo llevo a la mansión.

Esa noche, después de que Garfield se fue a dormir, Emilia, Rem, Hermod, su caballero y yo estábamos reunidos en la sala de juntas, donde se les llevo un nuevo producto de la mansión.

Esto es algo que yo llamaré Vodka. —Sonreí agraciadamente. —

Vodka… —Hermod lo miró asombrado, antes de sonreír de alegría. —Este producto se ve muy delicioso, su olor penetrante me trae buenos recuerdos. —Dice mientras recuerda la vida pasada, cuando celebraba con sus amigos en su tiempo. —Muchas gracias Marco, te pagare el doble por ello.

No hay de que, una alianza es para ayudarnos, mientras seas de los nuestros iré al mismo infierno por mis aliados. —Sonreí mientras miraba a la caballero.

Ella no disfruta mostrando su rostro, no te tienes que preocupar por ello. —Dice Hermod

¿Ella? —Emilia mira asombrada a la caballero. —¿Eres una chica?

Mis disculpas por el inconveniente señorita Emilia, mi nombre es Elaine níniel, soy una elfa del reino de Gusteko, pero por motivos personales no puedo mostrar mi rostro.

No no. —Emilia sacudió sus brazos nerviosa— No es por eso, es que la armadura es grande y la voz que sale de esta, como decirlo… Es extraña.

Eso es gracias a una magia, que cambia la voz de cierta manera, eso hace que suene de esta manera. —Dijo tranquila

Espera, una magia que cambia la voz... —Mis ojos se iluminaron inmediatamente escuche esas palabras. —¿Me la puedes enseñar? —Dije mientras me acercaba a la caballero—tome su mano y la mire ansioso. —

Eh… Yo… —La chica empezó a hablar cortante. —

Marco… —Hermod me miro un poco molesto. — Ella no es buena con ese tipo de contacto.

Mil disculpas. —Me retire inmediatamente. —Esa magia, probablemente cambie la longitud de onda de la voz, lo que significa que es capaz de reconocer y reproducir la señal, esto significa que cualquier impulso… —Mire al techo esperando la respuesta. — Si envió un impulso eléctrico, entonces quizás pueda usarlo para transformar una señal eléctrica… Con eso variaría el voltaje y quizás la corriente.

Electricidad… —Dijo Hermod— Si crees que te puede ayudar a ello, entonces… —Hermod miro a Elaine.

¡Si! —Elaine saco su cristal, el cual estaba amarrado a la armadura, y me lo entrego en las manos.

No, no es necesario que me lo entregues. —Dije un poco inquieto.

No pasa nada Marco, ella tiene más de uno. —Hermod miro a la chica mientras ella se colocaba el metía.

Si logro hacerlo, entonces la siguiente revolución industrial será legendaria. —Dije emocionado mientras miraba el cristal.

Se me olvida. Marco, ten este metía. —Hermod me entregó un cilindro rojo cristalino, en su base tenía una cubierta de madera negra, la cual tenía en la madera otros cristales de diferentes colores.

Esto es… —Mire el metía. —

Un cristal de comunicación, fue inventado por un erudito en Gusteko, sin embargo, solo tenemos unas cinco muestras de este.

Hermod empezó a explicar cómo funcionaba, el cristal conectaba las puertas de dos personas, usando una conexión Parecía a la de Ram y Rem, una vez le colocaba mi sangre seria capaz de enviar una señal breve a el destinatario, Hermod me entrego una carta con las frases seleccionadas. El uso es como el morse, hay un código para cada frase, y esta será transmitida por entre los cristales usando el mismo código.

Vale… Supongo que puede servir. —Dije pensando.

El cristal soporta las treinta y dos frases que te di en la hoja, apréndetelas y destruye la hoja cuando puedas… Es mejor prevenir que lamentar. —Dijo el hombre levantándose.

Perfecto, entonces aquí quedamos. —Me levante junto a él.

A la mañana siguiente, una vez todos terminaron sus labores y siendo el ultimo día que estaría Hermod se hizo una pequeña despedida, le regalamos varias cosas para que llevara a quien quisiera, Vodka, vinos, un balde de helado con una función de preservación, a Elaine le regalamos un revolver junto a varias balas, con su fuerza es imposible que alguien lo llegue a conseguir.

Nos vemos en tres meses. —Dije a Hermod mientras hacíamos un apretón. —

Será un placer recibirlos, envíen las máquinas de vapor junto a la persona que se va a encargar de explicarlo, durante estos tres meses no va a poder volver por el invierno, pero se le dará un trato ejemplar. —Dijo el hombre antes de subir al carruaje.

¡Nos vemos Maestra! —Dijo Garfield cojeando.

El carruaje partió rápidamente, alejándose hasta perderse de la vista… Garfield y yo estábamos regresando a la misión, mientras lo burlaba por estar cojeando.

Oye Garfield… Estuviste todo el día con la caballero, se nota que te dieron duro. —Dije mientras reía

¡Es fuerte! ¡Incluso mi asombroso ser no fue capaz de hacerle un rasguño! —Dijo Garfield apretando su mano. —La próxima vez le pateare el culo.

Ambos son monstruosamente fuertes, fácilmente podrían contra cualquier adversario de los que nos hemos encontrado. —Dije un poco nervioso recordando la facilidad con la que evitaron las balas.

Hermod y Elaine estaban mirando el pueblo, mientras salían de este lugar que desde la perspectiva de Elaine era de otro mundo, para ella que las personas incluso interactúen con semi humanos era ya algo impresionante, pero ver la organización y el respeto de todas las personas la hicieron sentir admiración hacia el hombre que logro esto.

No suelo decir esto, pero es un buen gobernante. —Dijo Elaine.

Hemos adquirido un gran aliado, un día ellos serán los dueños de Lugunica, mientras que nosotros seremos los de Gusteko.

Tenemos que prepararnos para la catástrofe, probablemente estos sean de los pocos momentos de tranquilidad que tengamos. —Elaine miro hacia Hermod.

Tienes razón, todo por nuestros objetivos. —Hermod empezó a recordar, el rostro del hombre que más odiaba en el mundo, un hombre que fue consumido por la locura y la envidia, un hombre de cabello negro, piel blanca y una extraña ropa. El corazón de Hermod latía en irá solo pro recordarlo, a lo que susurro sus ultimas palabras. — Esto es para vengarte… Satella. —Hermod miro el horizonte, viendo los campos de trigo.

Todos estábamos desayunando esta vez, tranquilos y felices por haber terminado todo el trabajo y poder tener un poco de tranquilidad, las sirvientas rápidamente sirvieron la comida y se retiraron.

¿Cómo les fue ayer? —Dije un poco nervioso al ver la expresión de las chicas, parecían cansadas y molestas.

Gratificante —Dijo Crusch tranquila.

Nunca había llenado tantos documentos. —Dijo Frederica.

Fue divertido ayudar, no sabía que era tan complicado hacer eso… No me quiero imaginar lo que tendrá que hacer una reina. —Añadió Emilia

¿Y Ram? —Miré a Rem a los ojos, esperando una respuesta satisfactoria.

No lo sé, ella no ha dejado su habitación, el primer día respondió que quería estar sola, las sirvientas dicen que ha estado comiendo, a excepción de anoche, que no hubo respuesta por lo que las sirvientas dejaron de molestar. —Dijo Rem deprimida. —Me preocupa que no salga, si no recibe mana puede llegar a morir, Marco… ¿Puedes hacer algo por mi hermana?

Si… —Termine mi comida y me retire camino a al cuarto de Ram, mientras caminaba, signos de una jaqueca empezaban a mostrarse en mi cuerpo — «Estoy realmente mamado de tanta responsabilidad, es que la gente no sabe cuidarse sola… Yo no soy un super humano, ¡ni siquiera soy alguien inteligente!» — ¡Tsh! —Me quede de pie mirando la puerta de Ram, sé que Ram es alguien fuerte mentalmente, pero también tengo que considerar los sádico que puede ser Roswall. —

¡Toc! ¡Toc!

¡Ram! —Toque la puerta intentando tener una respuesta, en vista de que no obtuve ninguna trate de mover el picaporte, para mi sorpresa estaba abierto, por lo que me asome a ver si estaba.

Cuando abrí la puerta, un olor putrefacto entro en mi nariz, casi haciéndome vomitar, inmediatamente cerré la puerta y use magia de fuego para disipar el olor, tome un pañuelo y me lo amarre en la cara, saque un casquillo y puse algo de pólvora, con suerte eso disiparía un poco el olor. Abrí lentamente la puerta, una vez entré me di cuenta de lo precaria de la situación, toda la comida estaba tirada en el suelo, totalmente podrida, tal parece que la boto para que no pensara que comíamos… Voltee mi mirada a la cama, solo para ver su cama totalmente destruida, con algunas manchas de sangre en este.

¡Ram! —Cerré la puerta y miré a mi alrededor preocupado, las manchas de sangre y podredumbre estaban por toda la habitación. —¡Como mierda le hizo para que no saliera el olor!

¡El baño! —Grito Puck a mi mente desde el cristal.

A buena hora es que me vuelves a hablar. —me dirigí a la puerta del baño, solo para darme cuenta que esta si estaba bloqueada, rápidamente destruí el pomo con magia de viento y entre, cuando entré, toda la vida de mis ojos desapareció.

El baño, estaba completamente lleno de sangre, el espejo estaba roto y regado por el suelo, cada instante mi corazón latía más y más fuerte, la preocupación tomaba todo mi cuerpo, mi cabeza me dolía como mil demonios, hasta que vi la tina, el cuerpo de Ram flotando en agua roja, su cuerpo pálido estaba escuálido de cierta forma, parecía deshidratado y fuera de todo rastro de vida.

Ram… —Caí al suelo, arrastrándome hacia la tina… En mi corazón, yo le tenía una verdadera lástima a Ram, aunque era desalmada realmente también era alguien que se preocupaba por lo demás. No pude tener mi relación con ella como Subaru, pero si sabía quién era.

Me levante metí mis brazos para sacarla, su cuerpo era extremadamente ligero, lo saque de la tina y trate de revisarlo.

Ram… —Trate de tomarle el pulso, tome su brazo y trate de medirlo, sin embargo, no sentí nada. —No vas a morir. —Puse mi oído en su pecho tratando de escuchar latidos. — ¡Ram! —Rápidamente le retire la parte superior de su ropa la cual estaba rasgada y repleta de sangre, al parecer ella había usado los vidrios para lastimarse. Empecé a darle RCP y hacer choques en su pecho, desesperado, la ansiedad destrozaba mi mente. —No mueras Ram… No mueras por mi negligencia. —Seguí tratando de resucitar a Ram

Cuando pensé que todo estaba perdido, un escupitajo de sangre salió del cuerpo de Ram, su cuerpo empezó a convulsionar en ese mismo instante, por lo que tuve que retirar la saliva e impedir que se ahogara.

¡BEATRICE! —Grite desesperado, haciendo que Beatrice aparezca al instante en el baño.

Se puede saber que… —Beatrice retrocedió horrorizada ante la escena que estaba viendo, el olor terriblemente asqueroso hizo que su cuerpo sintiera escalofríos, ella miro lentamente el cuerpo de Ram, su torso estaba yendo de heridas profundas que seguían expulsando sangre, ella se golpeó lo cachetes y se agacho para ayudar. —Es falta de maná, como Roswall se fue entonces nadie le ha proporcionado maná. —Dijo Beatrice mientras le inyectaba maná al cuerpo de Ram.

Rápidamente Beatrice y yo llevamos a Ram a otra habitación, la más cercana a esta era la habitación de Frederica por lo que tuvimos que destruir la perilla y entrar, lo que alerto a todos haciendo que corrieran hacia la habitación.

¡Que sucedió! —Dijo Lyza mientras sostenía en sus manos un revolver, para ver a Beatrice y a mi sobre un cuerpo ensangrentado y de un olor repugnante. —¡Ram! —La chica dejo caer su revolver y corrió hacia la cama, lagrimas empezaron a salir solo al ver la apariencia de Ram.

¡No dejes que Rem venga! —Grite a Lyza, mientras mis ojos rotos reflejaban mi desesperación, con la cara aun arrugada trate de quitar algunos fragmentos para que Beatrice curara las heridas.

¡Que paso! —Los gritos de tres chicas se escucharon en la puerta, lo que significaba que era demasiado tarde, yo no tenía tiempo para mirar a mi alrededor, solo podía concentrarme en lo que tenía.

Lentamente, mientras Crusch, Emilia, y Rem entraron a la habitación Lyza se abalanzo sobre Rem y trato de taparle los ojos, sin embargo… Ya no iba a funcionar, Rem miro con los ojos abiertos a su hermana, el rastro de sangre en el suelo, su cuerpo casi esquelético, sus heridas profundas. Rem camino lentamente, se quedó ahí, de pie, sin decir una sola palabra, solo miraba de pie mientras lagrimas salían de su ojos.

¡Ram! —Emilia corrió inmediatamente a socorrer a Ram con magia de sanación para apoyar a Beatrice. —¿¡Que le paso!?

¡Tiene muchos vidrios en su cuerpo!, y la cantidad de sangre que ha perdido es astronómica, Beatrice está reponiendo su sangre con magia, pero si no detenemos la hemorragia entonces morirá. —Quite lentamente los vidrios más profundos, tratando de causar el menor daño posible.

¡Beatrice!, concéntrate en mantener el corazón con sangre, yo sanare las heridas. —Emilia empezó a curar las heridas más profundas, sin embargo, algo extraño estaba pasando. —¡No se está curando! —Emilia empezó a imbuir más maná, sin embargo, la herida no curaba. — ¡No se puede curar la herida! —Emilia corto el trozo de carne en el que estaba la herida, cortando los alrededores a la vez que iba tratando de curar, haciendo que la herida empiece a sanar.

¡Crusch! Ve al baño de Ram y busca algún objeto extraño, lleva algo para cubrirte la nariz. —

¡Si! —Crusch corrió con todas sus fuerzas hacia la habitación.

Emilia y Beatrice siguieron tratando de tratar a Ram, a medida que retirábamos los vidrios y Emilia reparaba la piel dañada íbamos sanando las heridas, componiendo los órganos afectados en el proceso, sin embargo… Algo no parecía normal.

Todavía hay demasía sangre en su interior, hay una herida en algún órgano, si la magia no lo cura entonces tiene el mismo efecto que su piel. —Emilia rápidamente empezó a abrir el estómago de Ram. Ya que Beatrice estaba reponiendo la sangre Emilia trato de apurarse. — Beatrice, cuando tiempo tienes. —Emilia rápidamente retiraba los fragmentos de vidrio que estaban allí.

Pocos minutos, después de ello no poder usar más magia por un tiempo. —Beatrice miro a Ram, aunque realmente no compartían un vínculo, ella no le deseaba el mal.

Dentro de la mente de Ram todo estaba siendo muy fugaz, recordando su niñez en la mansión con Roswall, las veces que ella lo rechazaba cuando él quería darle magia, recuerdos de ellos hablando del futuro, ella trabajando junto a Frederica mientras esta la regañaba. Todos esos sentimientos la hacían sentirse ansiosa, ella dedico toda su vida a servirle al hombre que le salvo la vida, sin embargo.

ya no me eres útil…

El amor que sientes lo cree con magia.

Ram se quebró en ese momento, a ella no le importaba si el amor era verdadero o no, aun seguiría amándolo con todas sus fuerzas, sin embargo… en el momento que la desprecio de tal forma, su corazón se quebró en mil pedazos, todos los puntos, todas las piezas del rompecabezas hicieron conexión en su mente.

Para Ram era más que suficiente el tiempo que vivió con él, la única cosa que la mantenía en este mundo tan repugnante se había alejado de él, lo único que le quedaba de Roswall fue la loción que el dejo en su habitación antes de irse.

"Aceite oscuro de Maruk, remueve todas las imperfecciones del cuerpo." —Dijo Ram al leer ese extraño frasco de porcelana, ese frasco tenía el aroma de Roswall, sin duda alguna era el que el usaba.

Ram se llevó el aceite para usarlo, ella quería sentir ese olor lo más cerca de ella posible, ella abrió la tapa y la empezó a frotar en su cuerpo, sintiendo un leve cosquilleo en su piel a la par del dulce aroma.

Señor Roswall… —Ram se acostó en la ducha, sintiendo a profundidad el olor de su amado. —Porque… —Ram toco su cachete, justo donde Roswall le había escupido. —Sin ti… ¿Entonces que soy yo? —Ram miro el espejo desde la tina, momentos antes de sonreír y levantarse. —Claro, sin ti no soy nadie.

¡Crack! —Ram destroza el vidrio con su puño, haciendo que los pedazos de vidrio caigan al suelo, ella mira su mano ensangrentada, su cuerpo estaba débil por la falta de maná, mirando los cristales rotos en el suelo Ram trato de recordar los sucesos, fue cuando su cerebro le entrego una respuesta. —Marco… —El corazón de Ram estaba furioso, él fue el que probablemente causo todos estos problemas, ella se había decidido, aunque sabía que no podía asesinar a Marco, ya no tenía sentido para ella seguir viviendo. Ram tomo una hoja de un libro, la arranco y empezó a escribir; No fueron muchas palabras, algo sencillo pero desgarrador.

Esto servirá. —Ram coloco la nota en la cama y luego destruyo la cama con magia de viento, para su sorpresa… Sintió un cosquilleo en su cerebro, se sentía más viva, como si tuviera maná nuevamente. — ¿El aceite? —Ram volvió al baño para mirar la etiqueta, cerró la puerta con llave y tomo el frasco, sin embargo, no decía nada importante, fue en ese preciso momento que un dolor de cabeza intenso atravesó el cuerpo de Ram, su vista se nubló y todo a su alrededor giraba, ella se sentía como su estuviera levitando, cuando trato de sentir algo se dio cuenta que su cuerno roto estaba brillando.

—¿Qué esta? —El cuerno de Ram pronto empezó a expulsar maná en todo el ambiente, haciendo un remolino de viento a su alrededor, todas los cristales se empezaron a mover desenfrenados, atacando su cuerpo y cortando su carne, un dolor inmenso atravesó su cuerpo. Ram estaba al límite, trataba de gritar, pero ella no tenía control de lo que hacía, su respiración se volvía escasa, se sentía como si se estuviera ahogando, de un momento a otro es golpeada contra la pared, cayendo en la bañera llena de agua y aceite.

Su cuerno dejo de brillar, su mente pronto volvió sin embargo no podía moverse, no importaba que tanto intentara su cuerpo no le respondía, solo podía mover los ojos y apenas balbucear palabras, después de varias horas se dio cuenta que algo dentro de ella estaba consumiéndola, cuando vio sus brazos ya podía ver sus huesos en estos, con su último aliento miro al cielo y dijo.

Te maldigo… Marco Luz.

Oscuridad…

Volviendo al cuarto de Frederica, Emilia ya había curado los órganos y las heridas de Ram, debido a la severidad ella ya había consumido una gran cantidad de maná, sin embargo, no podía sentir una mejoría en Ram, fue en ese entonces cuando la cabeza de Ram tembló por un momento.

¡Ram! —Emilia grito a la chica que estaba moviendo los ojos. —¡Ram! No dejes de escucharme ¡Ram!

Ram movió los ojos lentamente, viendo a su alrededor, ella no podía respirar bien, sentía sus pulmones llenos, como si agua estuviera dentro de estos. Instantes después un líquido viscoso y negro empezó a salir de la nariz de Ram junto con sangre, lentamente, emanando un aroma extraño, un aroma que me recordaba a alguien.

Ese líquido. —Mire la nariz de Ram… El líquido, era igual al que expulsaban los golems. —No toquen ese líquido, es altamente peligroso.

En ese momento Rem sintió el miasma, se acercó a su hermana, le tomo la mano y la miro a los ojos.

¡Hermana! Hermana soy yo… ¡Rem! ¡Por favor! Quédate conmigo hermana. —Rem presiono su mano y saco su cuerno. — Hermana, este es mi cuerno, el cuerno que protegiste… Mi cuerpo, hermana. —Rem empezó a llorar desenfrenadamente, sosteniendo la mano de la persona que más quiere en el mundo. Sin ti hermana, ¡sin ti yo no puedo vivir! —Grito Rem a todo pulmón

Mi corazón crujió, la culpa empezaba a tomar mi cuerpo, mi respiración se agitaba mientras mis manos temblaban, yo sabía porque estaba sucediendo esto, yo sabía la profunda devoción que tenía Ram, yo sabía la obsesión de Roswall con Echidna.

Yo, yo… —Toque mi revolver desde su funda. —Yo puedo hacerlo…—Mi ojos perdían su brillo, mi corazón dolía cada vez que escuchaba los gritos de Rem. —Si lo hago puedo arreglarlo… —Estuve a punto de sacar el revolver, sin embargo.

¡TE QUEDAN TRES!

El grito atravesó mi cerebro, mi conciencia recordó esas palabras, sin embargo, no entendía el significado, no… Yo no quería entenderlo. —«Tres vidas…» —Aprete mi mano con fuerza. Mientras mi conciencia hablaba conmigo. — «¿Crees que lo vale?» —Dijo mi yo interno. —

«Murió por mi culpa» —Respondí. — «Aun si me quedan tres vidas, no puedo dejarla morir por mi»

«No seas hipócrita, sabes que realmente no te importa su vida, has matado gente sin sentir remordimiento, que te importa la vida de Ram»

«Aun así, tengo que hacer lo que creo que es correcto, así sea por interés»

«Si es por interés entonces no hubieras hecho lo de Roswall. Deja de fingir lo que no puedes, incluso en la tierra, no eras nada ni nadie, tu vida no le importaba a nadie, morir es parte de la vida, si necesitas esa vida que desperdicias ahora, te arrepentirás cuando la necesites.»

«Yo…»

Me acerque a Ram, mire su rostro pálido y marchito, ella temblaba lentamente tratando de hablar, sus ojos reflejaban el odio que tenía por mí, mi corazón ardía, mi cabeza me dolia y el miedo atormentaba mi cerebro.

Ram, yo.

¡Hermana! —Rem se impulsó hacia el frente, haciendo que me quite del camino. —Hermana estás viva. — Dijo Rem llorando, a sus ojos solo podía ver la triste apariencia de su hermana.

Ram seguía tratando de hablar, ella quería insultar al causante de todo, con sus últimas fuerzas lo haría, pero a veces la vida sorprende de muchas maneras.

Hermana aquí estoy. —Rem tomo su mano, y la volvió a poner en su cuerno, sin embargo, esta vez algo sucedió, el cuerno de Rem empezó a brillar, una cálida sensación ingreso a nuestros cuerpos.

El cuerno de Rem iluminó toda la habitación, pronto Rem se transformo en demonio, haciendo que el suelo tiemble, sin embargo, algo estaba pasando, Ram de cierta forma se veía mejor, como si su cuerpo tomara energía del cuerno de Rem.

¿Se está curando? —Dijo Beatrice sorprendida.

¡Hermana! —Rem sonrió a su hermana, su cuerpo ya no se veía esquelético.

¡Está curándose! —Dijo Emilia mientras seguía sanando.

«Si…» —Mi cerebro se relajó inmediatamente, mi respiración dejo de agitarse, si ella no moría ahora, hare lo que sea por si bienestar.

Unos minutos después Ram pudo, mover su cabeza, recuperando parte del control de su cuerpo.

Te maldigo, yo… Te maldigo con toda mi alma. —Fueron las primeras palabras que dijo, hasta que su expresión cambio a una de tristeza. —Señor Roswall, yo…

¡COUGHT! —Ram escupió una gran cantidad de sangre, con varias partes llenas de miasma.

Ram vuelve a mirar a Rem, su expresión preocupada, ella lentamente perdía la audición, incluso su vista se nublaba con cada instante, pero… En ese mismo instante una serie de recuerdos atraviesan su cabeza, estos no son sus recuerdos, estos recuerdos son los de Rem… Se habían fusionado con los suyos, Ram empieza a llorar, expulsando por sus ojos miasma, el cual expulsaba un humo negro extraño.

Rem… —Ram hizo una expresión aún más triste, su rostro solo veía a esa chica, ella aun no la recordaba, pero ese sentimiento para ella era muy cálido, como si fuera algo que ella sintiera en su día a día, tomo fuerzas para hablar y dijo. —Perdón por ser una mala hermana—Dijo Ram antes de expulsar su último suspiro, su mano perdió toda su fuerza, y el miasma empezó a salir por sus oídos y boca.

¡Encontré esto! —Dijo Crusch mientras llegaba a toda velocidad, solo para ser interrumpida por un grito.

¡HERMANAA! —Rem grito desesperada, ella no podía soportar el perder a su hermana, la persona que siempre estuvo con ella, con quien estuvo desde el momento que nació, ella no quería creer lo que sucedía, en el momento que la volvió a ver trato de tocar su cara.

¡No! —Sostuve la mano de Rem con fuerza. —Si la tocas ahora entonces tu también morirás. —

¡ENTONCES QUE ASI SEA! —Grito Rem tratando de poner más fuerza— ¡DEJAME MORIR CON ELLA! —Rem me envió volando contra la pared, dejándome clavado en esta.

¡Rem! —Beatrice abrazo a Rem y la miro, ella desde el fondo de si quería a Rem. — ¡No puedo dejar que tú me abandones! —Dijo mientras las lágrimas inundaban su rostro.

¿Encontraste algo? —Dije tratando de contener mi temor.

Este frasco estaba al lado de la tina, parecía extraño… Y ahora que lo veo su contenido es el mismo que el que expulsa Ram. —Crusch miro el frasco con cautela, sosteniéndolo con guantes.

Rem giro para ver el frasco, en ese momento su rostro se contorsionó, ella recordaba de donde era ese frasco, ella incluso los había acomodado en el cuarto de Roswall durante su trabajo de sirvienta. Rem se levantó con los ojos abiertos, lentamente la desesperación alcanzo su pico, tomo el frasco y lo leyó, era exactamente el mismo frasco, su mente inmediatamente reprodujo un recuerdo.

¿Qué son estos frascos Señor Roswall? —Dijo Rem acomendándolos en el estante.

Son tónicos de perfume, y ten cuidado de no dejarlos caer, son bastante preciados… Si se llega a caer no toques el líquido, no es peligroso, pero es mejor que no lo hagas. —Dijo Roswall calmado

¡Si señor! —Rem siguió acomodando los frascos tranquila.

Rem cayó al suelo arrodillada, dejo el frasco a un lado y puso su cabeza y brazos contra el suelo, miasma de la bruja, Roswall todo este tiempo, nunca estuvo de su lado… Rem empezó a gritar desenfrenada.

¡ROSWAAAAAALLL! —Rem se transformó en demonio, todo el aire circunstante se alejó y una monstruosa intención asesina se clavó en los corazones de todos, la presión que estaba ejerciendo rápidamente hizo grietas en el suelo, la energía que ella emanaba impidió que cualquiera de nosotros se pudiera mover. —¡TE MATARE! —Grito Rem con todas sus fuerzas, levantándose y destruyendo la pared de un golpe, los ojos de Rem estaban inyectados en sangre, sus lágrimas seguían cayendo, pero en su mente ya no había nada que no fuera ese monstruo.

¡No sabes donde esta! —Grite tratando de calmarla, sin embargo, ella no respondió, fue justo antes de moverse que se desmayó.

¡Rem! —Emilia grito tratando de atraparla, sin embargo, ella estaba levitando, inmediatamente ella volteo hacia Beatrice.

Era necesario. —Dijo Beatrice mientras lloraba —me la llevare a mi cuarto, si tienen algo que decirme entonces vayan, si no es para algo importante no molesten. —Beatrice salió del cuarto junto con Rem, entrando a la biblioteca.

¡Maldita sea! —Grite cayendo al suelo, ella había muerto, mire a mi alrededor… Todos estaban llorando, incluso Crusch, aunque sería estaba soltando algunas lágrimas. — «¿Porque no puedo llorar?» —Mi interior estaba revuelto, yo sabía que lo podía cambiar todo, sin embargo, no era capaz. Si yo lo hacía ahora podía ser que en una situación peor no tenga la oportunidad, no puedo sacrificar tal poder por una sola persona. —«¿Soy un monstruo por pensar así?» — Rápidamente me levanté, cansado y con la mente en caos.

Mire a las chicas y tome el frasco, leí su etiqueta y anote a fuego el nombre en mi mente, camine hacia el cuerpo de Ram y observe el líquido, si realmente fuera el mismo probablemente estaríamos sintiendo los síntomas, pero si Rem confirmo que era miasma, entonces debía ser liquido en menor concentración.

Se alojo en sus pulmones… —Dije mientras tomaba un cuchillo desde mi traje.

¿Qué haces Marco? —Emilia me miro mientras trataba de sacarse las lagrimas de sus ojos.

Voy a revisar la causa de su muerte, este líquido es extremadamente peligroso, no puede ser desecho con métodos convencionales. Retírense del cuarto, esto me tomara un tiempo, vayan a la sala… Los veré allí. —Dije con una voz apagada.

Está bien… —Respondieron las chicas mientras se alejaban.

Mientras los soldados custodiaban la zona y contactaban al grupo de limpieza yo estaba mirando el cuerpo de Ram, marchito.

Puck…

¿Si Marco? —Dije Puck tranquilo.

¿Sabes cómo funciona este líquido no?

Si. El miasma condensado es un líquido creado usando métodos que lastimosamente desconozco, ya que Echidna nunca nos enseñó realmente sobre él, ella lo estaba investigando, pero nunca encontró su método de creación. —Dice Puck antes te volver a hablar. — ¿Estas bien Marco?

La verdad no, pero no es momento de eso, si logramos entender como contrarrestarlo, entonces Irlam podrá defenderse si en un futuro los Goles vuelven a atacar. —Aprete el cuchillo en mi mano y lo puse en el pecho de Ram, cuando hice presión me di cuenta de algo extraño. —El cuchillo atravesó su pecho y costillas como si fuera mantequilla. — Que demo… —Continúe cortando y cuando vi, mis ojos se horrorizaron, las costillas tenían un color morado, mientras estas goteaban el miasma se iban consumiendo, sus pulmones estaban agujereados mientras el miasma salía de estos huecos.

El cuerpo de Ram no mostró esos signos ni es su intestino ni en otras zonas de la parte baja, el miasma rápidamente consumía el cuerpo de Ram, por lo que llene un frasco con el mismo líquido y lo selle.

Fui afuera y le dije a un soldado. —Ve a la sala de alquimia y llama a alguien que se llama Echidna, dile que la necesito ahora mismo, no dejes que nadie de la mansión la vea, deja que entre por el hueco en la pared, te encargo su seguridad.

¡Si señor! —El soldado emprendió su partida.

Te vas a arrepentir de trabajar con ella. —Dijo Puck molesto.

Ya estoy arrepentido de lo que hice, pero si ella sabe entonces puede ayudar.

Tu verás, mientras mantengas tu promesa no tendré problema con lo que hagas. —Dijo Puck antes de apagar el cristal.

Echidna llego a los pocos minutos, rápidamente entendió la situación, ella directamente toco el líquido con sus manos, lo que me sorprendió, sin embargo, me di cuenta de que no le paso nada.

¿Cómo estás bien? —Dije tratando de mantener la compostura.

Es solo miasma condensado de baja calidad, no tienes por qué alarmarte, sus efectos son lentos pero mortales. —Dijo Echidna sonriendo. — ¿Cómo sucedió esto?

Ella uso este frasco, no sé de dónde lo sacó, pero estaba en su baño. —Le entregué el frasco.

Esto… —Echidna paso de una expresión de felicidad a una realmente complicada. —Maruk… —Echidna me entrego el frasco.

¿Lo conoces? —Mire a Echidna sorprendido.

Yo realmente no lo conocí, pero si se quien sí lo hizo. —Echidna toco mi cabeza con su mano, y conecto su conciencia con la mía.

¿Qué estás? —Dije mientras una voz nerviosa sonaba.

Ho… Hola, Te veo nuevamente —Dijo Carmilla nerviosa.

¿Carmilla? ¿Tú sabes sobre Maruk?

Carmilla empezó a explicar, Maruk fue una de las personas que estaban con ella en un tiempo, era un mago realmente prometedor que se ganó el favor de un rey, sin embargo, de un momento a otro desapareció, pareció haber soportado la autoridad de ella y nunca lo volvió a ver. Echidna me quito la mano sin permitirme agradecerle a Carmilla.

Gracias Carmilla. —Dije a Echidna. — Esto nos da una pista, si buscamos en el mapa y conseguimos el lugar donde se le vio por última vez podríamos empezar una búsqueda.

Yo investigué su esencia durante un tiempo, esta me llego con uno de los cultistas, el cual murió de la misma forma que la chica de aquí. Me encantaría ayudarte, pero mi investigación no llego a nada, los efectos del aceite son variados, dependiendo de la concentración que uses y el potencial mágico tiene diferentes efectos. —Echidna se acercó y uso magia en el cadáver de Ram. —Con esto ya no se comerá el resto del cuerpo.

¿Qué hiciste?

Les hice creer que ya están satisfechos, pero solo dura unos minutos.

Ese aceite se comporta como un ser viviente, consumirá cualquier materia rica en energía. En términos de concentración, una gota de este líquido trae beneficios al usuario de magia, si la persona se lo introduce en su sangre, entonces presentara una mejora física muy grande, sin embargo, esto hace que el consumo de energía sea exorbitante, la comida rápidamente dejaba de servir de alimento, y si no le dabas energía entonces el líquido consumiría su cuerpo. Más gotas producen desde cambios en el cuerpo, hasta la muerte instantánea, pero esto depende profundamente del potencial mágico del cuerpo de la persona.

¿Sabes cómo puedo recogerlo? —Mire el cadáver preocupado.

Si controlas la magia de viento bien es fácil. —Echidna rápidamente uso magia para hacer levantar el líquido, y lo hizo una bola grande en el aire. — Para alguien normal este líquido es en verdad mortal, pero en las manos correctas. —Echidna dirigió la bola a su boca y se tragó todo el líquido. —

¡Qué demonios haces! —Grite enojado.

Ayudándote mientras me ayudo a mí. —Dijo mientras sonreía. —No te diré lo que hice, pero continuare mi investigación cuando tenga todo listo. —Echidna tomo el frasco lleno de miasma y se retiró.

Mire el cuerpo por un tiempo, busque en la habitación de Frederica y encontré un set de costuras, por lo que cosí la piel fácilmente, luego tome ropa del armario y la vestí con una pijama que tenía Frederica.

Maldita sea… —Saque el revolver y lo miré. — Si lo hago todavía puede haber vuelta atrás. —Apunte el revolver a mi cabeza, sin embargo, era incapaz de presionar el gatillo. Dejé caer el revolver y puse mis manos en mi cabeza. — Que demonios… No se suponía que esto pasara, conseguiría las cosas de forma perfecta. «¡HA! Nunca fuiste nadie realmente capaz, nunca fuiste un líder ni alguien dotado, que vas a poder lograr.» —En el fondo de mí siempre lo supe, fui arrogante, el éxito nublo mi vista y me hizo cometer un error, y ahora no soy capaz de arreglarlo. — Pobre Rem, si Subaru estuviera sería solo él el que sufriera. —Agarre mi cabello mientras me hundía en mis pensamientos, la ansiedad y el miedo inundaban mi cuerpo. —Odio mi vida… —Me levanté y suspiré, dándole una ultima vista al cuerpo de Ram, antes de dirigirme a la sala.

Cada paso me costaba, yo en el fondo de verdad quería salvarla, pero se que no es la mejor opción, tengo que pensar en el futuro, salvarla aquí puede impedir salvar a más personas en un futuro, tengo que ser indiferente, no malvado.

Marco… —Crusch me miro preocupada, sostuvo mi brazo y me acomodo con ella en el sofá.

Ya hice los arreglos. —Agarre mi cabeza. — Ella murió por el aceite, esta tenía de cierta forma un líquido llamado miasma condensado, es altamente peligroso y corrosivo para el cuerpo.

Como el de los golems. —Dijo Crusch pensando.

Si, solo que según Equidna este liquido es de baja calidad. —Suspire profundamente. —No se realmente de donde lo saco, pero pudo haberlo hecho para suicidarse. —

¿Por qué haría eso? —Dijo Emilia secándose las lágrimas, tratando de calmar su mente.

Hay gente, que depende de otros para sentirse con vida, Roswall abandonó a Ram y ella no estaba preparada para dejarlo. —Dije mientras sostenía la mano de Crusch.

Pero… Suicidarse, eso es algo cobarde. —Lyza pensó en la gente de su pueblo, ella sin duda sufría todavía por no tener a su familia, pero no se suicidaría.

Cada quien soluciona sus problemas a su manera, nadie es igual a otro. Si ella quiso suicidarse es porque no pudo encontrar otra respuesta, no sabemos que había en su cabeza, decirle cobarde… Es grosero. —Dije un poco molesto.

La muerte no es una solución, no arregla nada. —Respondió Lyza.

No lo arregla para los que estamos vivos, es una solución egoísta, pero si estas muerto no tienes de que preocuparte, claro eso si no hay vida después de muerte.

Elegir morir a luchar es algo cobarde, no importa la razón. —Dijo Crusch seria.

No voy a cambiar de opinión, el suicidio sigue siendo la opción, que derecho tengo yo para juzgar los problemas y la fortaleza de alguien, así como tu o Lyza no son más fuertes que Reinhard, hay gente que no es fuerte mentalmente, al final la mente es algo mucho más complejo que lo visible. —Respondí finalizando la conversación.

Yo la hubiera ayudado. —Dijo Emilia mientras trataba de mantener la compostura. — Si me hubiera hablado, yo la ayudaría.

¿Qué habrías hecho? Ella amaba a Roswall y de seguro el no solo le rompió el corazón, si no que destrozo su conciencia. Morir es un lujo en comparación a vivir sintiéndote como una basura, ¿Que te hace pensar que la hubieras hecho sentir mejor? ¿Traerías a Roswall? ¿Completarías su corazón? No podrías hacer nada de eso, ninguno aquí era realmente amigo o cercano a ella, nadie la conoce como es realmente o lo que está pensando. —Respondí enojado.

¿Eh? —Emilia se sorprendió ante la respuesta y el tono, puso su mano en su pecho conteniendo sus lágrimas.

Tenemos que hablar. —Dijo Crusch halándome hacia mi habitación.

¿Qué sucede? —Dije molesto.

Las ultimas palabras de Ram, cuando maldijo… Esa maldición iba hacia ti, ¿no? —Dice Crusch seriamente.

Yo caí sentado sobre mi cama, el recordar esas palabras de verdad carcomían mi alma, mi estupidez causo esto, con la ballena, con Mísere, mi arrogancia había traído la muerte de un sinfín de personas. Crusch me tira una nota arrugada, cuando la leí mi corazón cayo más profundo, aprete la hoja arrugándola, miré al suelo mientras trataba de contener la impotencia.

Te diré unas palabras Marco, espero me escuches con claridad. —Crusch tomo la silla y se sentó en frente de mí.

¿Sobre la carta? —Mire su rostro molesto y decepcionado, su expresión atravesó mi cuerpo como una espada con espinas.

Lo siento. —Dijo Crusch antes de hacer una reverencia. — Estuve pensando, dejarte hacer las cosas a ti solo fue un error, con todas las cosas que has logrado, el pensar que eras de verdad alguien diferente, en mi mente eres capaz de hacer lo que quieras, pero también tengo que pensar que eres un humano, tu decisión no fue acertada y yo te seguí ciegamente, como novia me disculpo por eso. —Crusch volvió a hacer una reverencia.

Esto no es… —Dije antes de que Crusch pusiera su mano interrumpiéndome.

Sigo hablando. Marco, tu me contaste sobre las cosas que has hecho en el oro mundo, las experiencias y tus temores. Cuando te conocí, tu rostro era el de alguien del cual tenías que tener cuidado, tu aura y tu habilidad para hablar me sorprendieron e hicieron que me interesara en ti, cuando luchamos junto y vi de lo que eras capaz robaste mi corazón, en el fondo de mí yo ya estaba interesada en ti, el fuerte e inteligente Marco Luz. Tu arrogancia en momentos decisivos y tu orgullo me cegaron, obtenías lo que querías de una forma u otra, por tu expresión se que esto no es lo que querías. Tu arrogancia te cegó igual que a mí, y por eso Ram esta muerta, aunque no pude hacer mucho contacto con ella se que era importante para Rem y para ti. —Crusch se levantó de la silla y se dirigió a la puerta. — Piensa bien lo que vas a hacer, se que esta mal que te lo diga siendo tu novia, pero todavía tienes un rol como gobernante, lastimosamente ese no es un puesto que permita errores, hoy es Ram, mañana son todos lo habitantes de Irlam, puedes saber muchas cosas, pero si no cambias entonces volverás a cometer los mismos errores. —Crusch abrió la puerta y salió de la habitación.

Perdón por ser tan dura —Dijo Crusch para si misma mientras volvía a la sala.

Me quedé tirado en la cama, cada palabra que dijo Crusch era cierta, nunca fui alguien arrogante en la tierra, el éxito me volvió alguien estúpido. Me volví exactamente como los caballeros que tanto rechacé, como las personas que evitaba en la escuela. Pensar en Ram y las cosas que pude haber cambiado, me hizo pensar.

«¿Si vuelvo en el tiempo lo podré arreglar?» —Esa pregunta abordo mi cabeza por un tiempo, aun si trato de pensar algunas posibilidades realmente no vi forma, de qué manera podía calmar el odio por mí, o cambiar el amor de ella por Roswall, tarde o temprano el resultado sería el mismo. — Es malditamente jodido ser un adulto. —El peso de las responsabilidades y las decisiones me hacían doler el cuerpo y la mente. — Esto no se compara con mantener un trabajo… ¡Maldición! —Golpee la cama con mi mano, tratando de calmar mi frustración. —

¿Señor Marco se encuentra ahí? —Dijo un hombre a través de la puerta.

Suspiré profundamente, tomé fuerzas de donde no había y me levanté. —Si… —Abrí la puerta, era un soldado del equipo de limpieza. —

Señor, me preguntaba que debíamos hacer con el cadáver. —Dijo el hombre mientras hacia un saludo militar.

Trae un ataúd a la mansión, no maltrates el cuerpo, trátalo como si fuera algo preciado. —Dije mientras me acomodaba las mangas.

¡Si señor! —El hombre asintió y se retiró rápidamente.

Caminé hasta la sala de Otto, esta estaba protegida con magia que puso Beatrice, por lo que nadie podría entrar, así como el sonido tampoco podía salir, claro… A menos que tengas el anillo.

Otto… —Entre y me senté en el sofá.

No he tenido información de Lugunica, lo que sea que estén haciendo debe ser importante, tenemos que prepararnos para… —Otto ve mi expresión cansada y decaída. — ¿Pasó algo? —Otto deja de revisar sus documentos y toma una tasa, esperando que hablara.

Ram murió…

Otto se quedo en silencio, lentamente dejo la tasa en el suelo, se levanto y camino hasta sentarse a mi lado. —¿Cómo murió?

Se suicido, hasta hace unas horas estaba viva, pero no hubo oportunidad. —Me tumbe sobre el sofá. — La causa de su muerte no fue peor, el dolor que tuvo que haber sentido no es para burlarse. Un frasco de miasma condensado, el miasma comió su cuerpo desde adentro.

¿Miasma condensado? ¿Lo mismo de los Golems? —Otto trató de ocultar su expresión girando a donde no pudiera ver su rostro, rápidamente se levantó y fue a una ventana.

Si, una sustancia más débil que esa, pero al fin al cabo era lo mismo, no tenemos idea de donde lo saco o como lo consiguió. —Apreté mi puño frustrado. —

¡Mierda! —Otto golpeo la pared con fuerza. — ¿Cómo pudo haber hecho eso? — Otto trato de mantener la compostura, pero el ya era cercano a Ram, a pesar de sus bromas siempre le pareció alguien agradable y de quien fiarse.

Roswall… —Dije tratando de mentirme a mi mismo. —Cuando Roswall la dejo, ella quedó devastada, el no hacerle compañía y dejarla resolver sus cosas fue nuestro error.

Mataremos a Roswall, si lo vuelvo a ver… Lo mataré sin piedad. —Dijo mientras apretaba su mano con fuerza.

El funeral será mañana en la tarde, ve vestido con el traje del ejército, le avisare a todos los que estuvieron estudiando con Ram. —Me levanté y salí de la habitación.

Ram… —Otto se arrodillo lentamente, empezando a llorar en silencio.

Mientras me dirigía hacia el pueblo, aproveche para llamar a Lucas, a esta hora todavía deberían estar en entrenamiento.

¡General Marco! — Lucas hizo un saludo alegre.

Coronel Lucas, un placer verlo bien. —Dije mientras avanzaba.

¿A que se debe su gratificante llamada?

Reúne a los soldados, tengo un anuncio que dar.

¡Si señor! —Lucas corto la llamada e inmediatamente empezó a reunir a todos.

Mientras caminaba, mi mente recordó a alguien, un niño semi humano que amaba a Ram, mi corazón se hizo mas pesado, en estos momentos tendría que estar en clase, Frederica hoy tenía encargado los exámenes para los alumnos así que también está en la escuela.

Mostré mi identificación y entre al campo del ejército, todo estaba repleto de alambres a los bordes para detener a algunas personas, varios soldados estaban vigilando el perímetro en busca de intrusos.

Cuando llegué a la tarima, vi a los más de quinientos soldados uniformados y ubicados en grado y tiempo de servicio, por lo que a lo ultimo eran las personas más jóvenes. Lucas estaba de pie, instruyendo el saludo, todos lo hicieron perfecto y se quedaron firmes. Usamos un nuevo sistema de sonido que nos regalo Frey, este tomaba la señal y la amplificaba, la única diferencia era que la onda no era enviada, si no que se recreaba, debido al exorbitante costo no pudimos desmantelarlo para su estudio.

Soldados, buenas tardes, como sabrán soy el general del ejercito Marco Luz. —Dije tratando de poner una voz neutral. —Hoy vengo con la intención de informar un acontecimiento que sucedió hace unas horas.

Todos los soldados se miraron unos a otros, susurrándose y haciendo teorías mientras organizaba las palabras que iba a decir.

De seguro es sobre el gobernante del otro país —Dijo un soldado a su amigo.

Tiene que ser eso, mi esposa se asustó pensando que su carruaje era un monstruo. —Susurro el otro.

Cuando por fin tomé las palabras, pedí silencio, haciendo que todos se volvieran a poner firmes.

Desde los inicios de la formación del ejército, nosotros como institución hemos formado a los soldados usando métodos poco conocidos en todo Lugunica, ustedes han tenido la oportunidad de contar con alimento, un entrenamiento riguroso pero efectivo, un entrenamiento médico que les ha ayudado a salvar a sus aliados. Todos ustedes han sido criados nuevamente por diferentes personas, aprendiendo a leer, aprendiendo a escribir, aprendiendo política. Si pueden hacerme el favor, ¿Quién es la profesora que más le ha enseñado? —Dije seriamente.

¡Es la señorita Ram! —Dijo un hombre gritando.

¡Si, la señorita Ram me enseño todo lo que se ahora! —Dijo un soldado joven.

¿Qué opinan de ella? —Dije tratando de calmarme.

Diabólica —Dijo un soldado. —

Casi me asesina el primer día que tuve clases. —Dijo otro. —

¡JAJAJAJA! —Rieron todos los soldados mientras decían cosas malas de Ram.

¿Habrían deseado otra maestra?

¡Claro que no! ¡Todos le estamos inmensamente agradecidos por convertirnos en lo que somos! —Dijeron varios soldados, a lo que otros lo apoyaron.

Luego de un tiempo volví a pedir silencio, mire al cielo tratando de calmar mi frustración, aprete mis manos y hable por el interlocutor.

La señorita Ram era una mujer de carácter, no se dejaba molestar por nadie y si era posible te sacaría una lagrima o dos, pero no se puede negar que era una mujer de buen corazón, la cual no se negó a ayudarlos a todos ustedes a convertirlos en hombres y mujeres de verdad. Hoy, me es una pena informar que la señorita Ram ha fallecido hace unas horas. —Dije aprontando mi mano con más fuerza.

Todos me miraron atónitos, incluso Lucas no pudo evitar contorsionar su rostro, el respeto que todos tenían por Ram era demasiado profundo, cualquier soldado daría su vida si fuera por salvarla, pero ahora… No esta.

Mis queridos soldados, en honor a los servicios y la persona que fue, mañana se le hará un funeral, el día de hoy y mañana todas las practicas son canceladas, el funeral será a las cinco de la tarde. Es todo. —Mire a Lucas a los ojos, estaba todavía impresionado.

¿Cómo murió la maestra? —Dijo Lucas decaído, en el fondo de él, la admiración y el respeto que sentía por ella no podían ser explicados con palabras, para el… Ella fue la que lo ayudo a mejorarse cada día a sí mismo.

Es confidencial, lo siento. —Dije mientras ponía mi mano en su hombro y me retiraba devuelta a la mansión.

Mientras caminaba, aproveche para llamar a Frey, necesitaba saber cómo iba la situación en el dominio.

Marco, un gusto verte. —Dijo Frey mientras caminaba.

El placer es mío. —Sonreí amablemente. — ¿Cómo va todo?

Tuvimos algunos problemas, debido a la contaminación por el miasma toda la montaña esta siendo consumida, pero por suerte el cemento parece ser una buena forma de contenerlo, necesitamos encontrar una forma de destruirlo.

Envía una muestra a mis dominios. —Dije inmediatamente. —¿Has escuchado algo en Lugunica?

No, por el momento no han informado nada, probablemente no puedan decirlo tan abiertamente, el cambio de los dominios me lo concedieron a los dos días del ataque, probablemente contigo se tarden. —Dijo Frey mientras trataba de analizar. —Por cierto, necesitaremos más máquinas de vapor, el invierno está jodiendo la minería, a este paso la producción en la región oriental tendrá que detenerse, las veinte maquinas no son suficientes para cubrir toda la región.

Enviare otras veinte, prepara las cosas para que sean llevadas directamente a las minas, envíame también algunos mineros, usaremos a mis mineros entrenados para que manejen expliquen cómo funcionan las maquinas, por lo que tendré que reponerlos de alguna forma.

¿No te sirven los prisioneros? —Dijo Frey sorprendido.

Esos prisioneros serán usados para otra cosa, no sirven para la minería.

Entiendo… Listo, contactare con la frontera y te diré a donde tienes que enviarlo, ellos se encargaran de instruir a las personas.

Listo, no vemos. —Colgué el metía.

Pasé por la escuela, de reojo vi por una ventana a Frederica, ella estaba entregando papeles a sus estudiantes, los demás profesores estaban haciendo lo mismo, los profesores seleccionados son los mejores estudiantes de las clases, así como personas que ya sabían leer y escribir, se les instruyo con matemática básica, geometría y biología para que dieran a las personas.

De vuelta a la mansión, fui recibido por Emilia, ella me llevo a la sala donde estaban, Otto, Lyza, Crusch, y Beatrice.

Es necesario hablar supongo. —Dijo Beatrice mirándome.

Si… —Me senté en el sofá.

¿Qué vamos a hacer con Rem? —Dijo Beatrice preocupada.

No hay nada que se pueda hacer, tendrá que afrontar la muerte de su hermana. —Dije seriamente.

Ella esta enferma, el choque mágico que tuvo con su cuerno, y la ira repentina que despertó paralizo su puerta, su condición no es grave, pero si no la tratamos puede que en un futuro si vuelve a usar su transformación su puerta se destruya y para alguien de la raza de demonios el maná es la forma más eficiente de energía, si se destruye entonces morirá. —Dijo Beatrice seria.

¿Cuál es el tratamiento? —Pregunto Emilia asustada.

No lo sé… —Dijo Beatrice. —La magia de sanación no va a funcionar en su puerta, estuve pensando, y quizás si usamos un cristal mágico de sangre funcioné, este fue un invento de mi madre, se dice que la puerta de alguien puede ser reconstruida con tal cristal, pero los métodos de creación se perdieron con el tiempo, tendrás que encontrarlos y entonces curarla.

Si, no te preocupes, yo lo encontrare, por ahora trata a Rem… No la dejes sola.

Ahora esta durmiendo, si estuviera despierta obvio estaría con ella. —Dijo Beatrice refunfuñando.

Jeje, parece que la quieres mucho. —Dijo Emilia sonriendo

Es una amiga. —Beatrice giro la cabeza.

Ahora, Marco… ¿Exactamente que es el miasma condensado? —Pregunto Otto.

Empecé a explicar, básicamente el miasma condensado es causado por la acumulación y destrucción de espíritus menores, al ser destruidos el maná en ellos se "pudre" para decirlo de cierta forma, en altas cantidades su concentración puede matar a una persona con un simple contacto, la masa de miasma consumirá la materia viva para generar energía. Cuando abrí el pecho de Ram sus pulmones ya estaban siendo consumidos, su corazón expulsaba la misma sustancia negra, por suerte contamos con alguien que era bueno con magia de viento, esta persona alejo el liquido y lo contuvimos usando cemento. —Dije tranquilo, sabia que Crusch se iba a dar cuenta de que era mentira, pero ella la debía suponer quien lo quitó.

¿De dónde sacaría ese líquido? —Dijo Lyza.

No lo sé, mi única suposición es que alguien se lo dio… Y solo puedo pensar en una persona. —Dije mientras tomaba un poco de agua.

Roswall… —Dijo Crusch molesta. — ¿Por qué querría matarla?

¿Roswall? —Emilia se llevo las manos a la boca, el pensar que el mataría a la persona que

Eso no lo sé. —Respondí. —Lo averiguaremos con el tiempo, tómense un descanso, mañana se realizará el funeral, Lyza tu que estas en el ejercito iras con el uniforme, Emilia y Beatrice les agradecería ir de negro. —

Supongo que cambiare el color. —Dijo Beatrice.

Si, se que es por respeto. —Respondió Emilia.

Llévame con Rem. —Dije a Beatrice, a lo que ella abrió la puerta de la biblioteca, dejándome ingresar.

Ambos nos quedamos viéndola un rato, para distraer nuestros sentimientos hablamos sobre la creación del torno, con vapor era prácticamente imposible mantener la potencia del torno estable, la única forma de hacerlo bien es conectar una caldera, y distribuir un sistema neumático de válvulas para reducir y dirigir la presión, aunque no era mi fuerte ya que solo tuve un curso de oleo neumática, trate de hacer los cálculos respectivos. Mientras las horas pasaban pudimos terminar el diseño del torno, tendríamos que enviarlo a construir y probar su funcionamiento, si todo sale bien entonces el torno a vapor permitirá una eficiencia para los forjadores de ciertos elementos, la precisión mejorará enormemente.

Necesitamos electricidad. —Dije mientras observaba los planos.

Estas tan desesperado por ella, sabes que es inútil si no sabes el método de hacer una resistencia, condensadores y demás elementos. —Dijo Beatrice.

La resistencia se puede, es un cable con porcelana, no recuerdo bien, pero creo que funcionaria, tocaría probarlo. Los condensadores… Realmente no tengo la más mínima idea de cómo se hacen, revise en mi celular y realmente no tengo información sobre ellos, pero… El motor eléctrico, si usamos el rio como generados y el motor podríamos generar electricidad.

Si no sabemos su potencia podría dañar cualquier elemento que coloquemos. —Dijo decaída.

Solo nos queda probar. —Respondí. —Enviare los planos del motor y el generador a la oficina de ingeniería, necesitamos la electricidad, con ella podremos hacer muchos avances, necesitamos más poder… Con el torno podremos hacer armas más complicadas, la creación de nitroglicerina esta a la vuelta del día, los rifles no soportaran la presión, necesitaremos usar nuestra creatividad en un futuro, apenas tengo los planos de tres armas, poderosas… Pero necesitamos hacer un rifle de francotirador.

¿Rifle de Francotirador? —Pregunto Beatrice.

Si, es una arma como mi rifle, pero su potencia y alcance son astronómicos, pero esos planos no los tengo, tendremos que adaptarnos y hacerlo entre los dos. —Dije mientras agitaba su cabeza.

Si… Tenía un tiempo de no trabajar contigo. —Sonrió tranquila.

En ese mismo momento escuchamos movimientos desde la cama de Beatrice, ella y yo corrimos a ver si Rem había despertado. Rem movió sus brazos lentamente, mientras abría sus ojos y se sentaba en la silla, su cuerpo estaba adormecido, le dolían los huesos como si los estuvieran comprimiendo, pero ese dolor era nada comparado con el increíble dolor que sentía su corazón.

Hermana… —Rem siguió llorando desconsolada, Beatrice y yo la abrazamos. —¿Por qué no morí yo? Si ella no me hubiera salvado cuando era una niña.

Si no te hubiera salvado entonces su vida habría terminado allí, después de todo para ella también eres lo mas importante en tu vida.

¿¡Entonces porqué se suicidó!? —Dijo Rem con su voz desgarrada— Es obvio que no lo soy, ella… —Rem recordó las ultimas palabras que le dijo— ¡Ella no era una mala hermana! —Rem se presionó sobre mi pecho. —Ella no merecía morir así, mi hermana no merecía sufrir todo lo que tuvo que sufrir. —Rem golpeaba mi pecho lentamente. —¡Era mi vida! —Grito Rem.

Cuando perdí a mi madre, yo estaba totalmente sola…—Dije Beatrice mientras empieza a sobar su cabeza— Encerrada en esta biblioteca, muchas personas vinieron con el interés de conseguir lo que había, lo único que tenía de ella era este libro que decía mi futuro. —Ella saco el evangelio— Por un tiempo me hacia feliz leerlo, pero hubo un momento que dejo de mostrar palabras, cuando eso paso me destruí, por muchos años dejé de añorar la vida, esperando que esa persona llegara y me sacara de este infierno… Yo estuve sola, pero tu tienes a dos personas que te quieren mucho, y a muchas personas que te aprecian a ti.

Tienes que ser fuerte Rem, tu hermana no querría que tu vida acabase aquí. —Dije nervioso.

Rem lloro por varias horas, cuando cayó la noche volvió a quedarse dormida, sin duda las palabras de Beatrice apaciguaron su tristeza, me sorprende ver lo mucho que Beatrice aprecia a Rem.

De verdad la quieres mucho. —Dije sonriendo.

Ella es una persona muy importante para mí, Betty no dejara que la tristeza la abrume… Betty no dejara que se sienta como Betty se siente. —Dijo Beatrice decaída.

Abrace a Beatrice, era claro que estaba dando todo de si para no molestar a Rem con sus sentimientos. —Para mi eres como mi hija, yo siempre estaré cuando te sientas mal, no importa si tengo que atravesar el cielo o cavar hasta el infierno, no dejare que nada te pase.

Eres muy joven para ser mi papa de hecho —Dijo Beatrice molesta aceptando el abrazo. — Marco… ¿Serás el él de Betty? —Beatrice se presiono contra mi pecho.

Yo… Puedo aceptar los conocimientos de tu madre, realmente no me molesta, quedaras libre del contrato, pero, ¿No vas a morir cierto?

No… El contrato solo pasará la propiedad a ti, por lo que no tendría que ver nada con mi madre. Seguiré aquí, solo que ahora seré libre. —Dijo Beatrice. — Tu cuerpo no es adecuado para la espiritualidad de Betty, me molesta decirlo, pero no soportaría la carga si te tuviera como contratista.

¿Entonces? —Mire preocupado.

Haré un contrato con ella, podre ir a cualquier lugar… Por fin seré libre, y realmente me gustaría usar el contrato para ayudarla con su puerta. —Dijo Beatrice.

Perfecto. —Le di un beso en la frente. —Has el contrato con ella cuando se despierte, cuídala. —Me levanté y salí de la biblioteca. —

Camine por un rato, cuando de repente escuche un grito desesperado… El grito de un niño al que se le arrebato su amor.

¡RAAAAM! —Grito el chico mientras la abrazaba.

Ram… —Frederica lloraba mientras abrazaba a su hermano.

¿¡No ibas a darme una oportunidad si me hacia el más fuerte del mundo!? —Grito el chico a todo pulmón. — ¿Por qué estas muerta? —El chico dejo de abrazarla, cayendo al suelo y llorando con todas sus fuerzas.

Otto y Emilia estaban tratando de calmarlo, Frederica solo lo abrazaba con fuerza… El dolor de verlo llorar, y el recordar las palabras de Rem me patearon de nuevo, la ansiedad estaba ganando en mí por lo que simplemente me alejé sin que nadie me viera.

Fui a la sala de nuevo, tome una botella de Vodka y camine al balcón, mirando la luna, hoy apenas desayuné, pero me sentía tan revuelto que si comía algo de seguro vomitaría. El cielo estaba nublado, la luna apenas se veía, unos minutos después empezó a llover, el frio era tremendo, use magia de fuego para mantener mi temperatura.

¿Cómo puedo ser tan hipócrita? —Bebi directamente de la botella. — Soy un desvergonzado. —Sonreí al aire mientras analizaba todo lo que hice para estar como estoy ahora. — Lastime a Rem, lastime a Emilia… Crusch se enojó conmigo, maté a Ram. —Volví a tomar de la botella. —Esta maldita culpa no se ira con una botella. —Dije mientras veía la lluvia caer, las gotas caían en mi rostro, haciendo me sentir como si estuviera llorando, lo que me calmo de cierta forma.

Una vez terminé la botella caminé a mi habitación, normalmente ahora Crusch y yo dormiríamos en la cama de Roswall, que era grande pero no me sentía con ganas de nada, no tenía ganas de hablar con nadie, estaba agotado, me acosté en la cama mientras me cubría con una manta.

Quiero dormir y no despertar. —Dije antes de quedar dormido.

A la mañana siguiente se empezaron los preparativos para el funeral, ella sería enterrada en lo mas alto de la colina del cementerio, guardada para personas que hicieran un cambio en el pueblo. Me levanté sin esperanza, mis ojos me pesaban, levantar mis brazos y ponerme la ropa me costaban, se sentía como si estuviera poniéndome pesas, me miré al espejo, mi rostro esta un poco pálido, las ojeras no se quitaron y mi expresión no cambiaba.

No puedo estar así. —Tomé aire fuerte y cambié mi expresión, tratando de verme como un gobernante. — Así esta mejor. —Caminé hacia la sala, donde se coloco el ataúd de Ram junto con ella.

Buenos días Marco. —Dijo Emilia usando el traje negro.

Buenos días Emilia… ¿Cómo esta Garfield? —Pregunte preocupado por el chico.

Frederica se lo llevo porque no podía dejar de llorar, pero creo que ya esta bien, le pedimos a un sastre del pueblo que refaccionara un traje negro para Garfield, por lo que el fue con Frederica para ponérselo en el funeral. —Dijo calmada.

Perdón por lo de ayer. —Dije mirándola a los ojos.

Acepto tu disculpa. —Me sonrió dulcemente.

Gracias… ¿Sabes donde esta Crusch?

Ella esta organizando las personas que van a cargar el ataúd, se compró a orden una extensa cantidad de flores para las personas del ejército.

¿Y Rem?

Esta con Betty, ella le hizo desayunar por lo que eso es lo que esta haciendo ahora mismo, es sorprendente lo mucho que la quiere. —Dijo Emilia mientras hacía una pose rara.

Si, me alegra que ambas se den apoyo mutuo. —Sonreí al aire.

La tarde llegó rápido, llevamos a Ram al cementerio, Garfield, Otto, Lucas, y yo cargamos el ataúd, cuando llegamos casi todo el ejercito estaba de pie en saludo militar, todos sostenían una flor consigo, sus rostros de respeto y determinación me dieron un poco de motivación para continuar, pusimos el ataúd y lo abrimos.

Rem estaba llorando mientras veía a su hermana, ella estaba sosteniendo la mano de Beatrice, Emilia y Crusch estaban juntas, mirando fijamente a Rem. El ejercito empezó a dejar flores y darle el pésame a Rem, cada soldado de los que estaban dejaba una flor roja y le agradecía por haberle cuidado por tanto tiempo, los últimos en dejar una flor fueron Lucas y Alsten, el cual solicito un permiso para salir.

Tu me hiciste alguien mas que un simple lugareño, gracias a ti pude comprender parte del mundo, gracias a ti Ram por enseñarme. —Dijo Lucas dejando una flor y yéndose del lugar.

Alsten se quedó viéndola durante un tiempo, su brazo trasplantado estaba vendado, pero parecía funcionar de manera perfecta, Alsten hizo un rezo que nunca había visto, entrego una flor con una nota, se levantó agradeciendo y dando el pésame a Rem junto a un abrazo para luego irse a donde estaban los otros soldados, los cuales, a pesar de estar tristes, también estaban feliz de ver a Alsten.

Que la bendición de los espíritus proteja tu alma. —Dijo Emilia dejando la flor.

No nos conocimos mucho, pero se que hiciste grandes cosas por nosotros. —Dijo Crusch dejando su flor.

Pensar que no me vas a molestar mas me duele. —Dijo Otto dejando su flor.

Te cuidé desde que eras niña, el que te vayas antes que yo me duele de verdad. —Dijo Frederica dejando su flor.

No hablamos, pero te deseo una mejor vida. —Dijo Beatrice dejando su flor.

Sufriré el infierno que deseaste que sufriera. —Dije para mí mismo mientras dejaba mi flor.

Me volveré el hombre más fuerte del mundo, para cuando vaya contigo demostrarte mi poder. —Dijo Garfield dejando su flor.

Hermana, te amo con todo mi corazón. —Dijo Rem dejando su flor.

El ataúd estaba rodeado de flores, todas las personas que apreciaban a Ram dejaron una flor en su nombre, el ver tantas flores sorprendió e hizo que Rem se sintiera alegre.

Muchas gracias por querer a mi hermana. —Dijo Rem haciéndole una reverencia a todas las personas presente.

Cerramos y bajamos el ataúd, mientras lo bajaba se pasaban por mi mente los momentos en los que puse a Ram a una presión increíble, cuando le grité, cuando le dije lo de Roswall… El dolor que cargaría por mi arrogancia, tendría que soportarlo por el resto de mi vida.

La vida está llena de arrepentimientos. —Dije mientras echaba tierra.

Nota del autor: Primero me quiero disculpar con todos ustedes, últimamente he estado pasando por varias cosas, depresión, ansiedad… Cosas con la que no me gusta escribir para no afectar la obra, por lo que me vuelvo a disculpar.

Este capítulo, a pesar de sentirlo me hizo pensar en muchas cosas, me hizo plantearme varios dilemas psicológicos, realmente no se si les va a gustar, o si les arruiné la obra, pero espero de corazón que hayan comprendido algo de este capítulo.