Al día siguiente nuestros héroes después de desayunar la deliciosa comida que les preparó Fleur Weasley, salieron al jardín para poder destruir el penúltimo horocrux, sospechaban que Nagini podía ser el último y lo cual llevaría a la destrucción de voldemort.
Harry: Muy bien, llegó la hora de destruir la diadema.
Harry alzó la espada y la encajó a la diadema destruyéndola completamente.
Hermione: Por fin uno menos, nada más queda Nagini.
Ron: Nagini será la más difícil de conseguir.
Regulus: Si, lo se, también hay que deshacernos de Bellatrix, ella tiene que pagar junto a los demás mortifagos y pensar que fui parte de ellos.
Hermione: Pero ya no lo eres, te reivindicaste y eso es bueno.
Regulus: Gracias y si derrotaremos a ese asqueroso ser vil.
Mientras tanto en la mansión Malfoy...
Voldemort estaba furioso se acababa de enterar que tuvieron prisioneros a Potter y a sus amigos y se les escaparon.
Voldemort: ¿ Como es posible que se les haya escapado ?
Lucius: Mi señor, lo sentimos mucho, uno de nuestros elfos los liberaron.
Bellatrix: No se preocupe al final usted ganará.
Rodolphus: Mi señor, hay algo que ellos dijeron y tengo curiosidad de saber si es cierto.
Voldemort: ¿ Que les dijeron ? Habla ahora.
Rodolphus: Que usted era un mestizo.
Los cuatro principales mortifagos, Lucius, Narcissa, Bellatrix y Rodolphus abrieron los ojos por la reacción de su amo hasta que esté se recompuso.
Narcissa se dio cuenta de la cruda verdad, lo que les había inculcado sus padres a ella y Bella había sido una farsa y Sirius y Andromeda siempre tuvieron la razón sobre el y ahora era tarde, esperaba que su marido se diese cuenta de la verdad,ella haría lo posible por salvar a su hijo y si tenía que dejar a Lucius lo haría.
Después voldemort se retiró molesto al saber que probablemente se darían cuenta de su asqueroso estatus de sangre dejando pensativos a los malfoy y a Rodolphus Lestrange.
