El escaso sol que se filtraba por las ventanas panorámicas daba una buena visión del lindo pelirrojo entre sus sábanas.

Esa apariencia inofensiva que solo adquiría su amado al dormir era una de las muchísimas (y vaya que eran muchísimas) cosas que le encantaban de su Omega.

Se veía tan adorable sin aquel precioso ceño fruncido, no es que no le gustará, claro que le encantaba ver a su pequeño Mo con su ceño fruncido, incluso le encantaba el escándalo que usualmente aquel pelirrojo formaba.

¿Quién imaginaría que ese mal hablado pelirrojo llegaría de golpe (golpe que recibió Zhan Zheng Xi) para convertir su monótona y vacía vida en algo completamente diferente?

Al lado de Mo no habían muchos momentos de silencio, y eso era lo que más le encantaba.

Durante mucho tiempo estuvo solo y el silencio se convirtió en su eterno acompañante, algo que empezó a detestar.

Antes odiaba llegar a ese departamento que difícilmente podía considerar un hogar, y ahora, contaba los minutos de forma ansiosa para correr a brazos de su montaña, no importaba donde estuviera, si Mo estaba con él, estaría en su hogar.

Con cuidado retiró el cabello del rostro de su novio, mientras con su otra mano tomaba una foto, otra más agregada a las miles de su colección.

He Tian sintió al chico removerse, las manos que se aferraban a su cintura se fueron aflojando, aquellas pestañas rojizas comenzaron a revolotear.

-Buenos días pequeño Mo _Las manos de He Tian se cruzaron en la espalda del pelirrojo, evitando así que este pudiera incorporarse. Mo Guan Shan frunció el ceño sacándole una sonrisa a su novio- Te he dicho lo mucho que me encanta ver tu ceño fruncido. ¡Eres tan lindo Mo! _Tian intentó llegar a los labios del pelirrojo, más su acción se vio interrumpida por una manos cubriéndole los labios.

-Me tengo que ir _Trato de incorporarse, más solo quedó en un mero intentó.

-Pequeño Mo quédate más tiempo _He Tian restregó su cabeza contra la del menor, impregnando aún más su aroma en el pelirrojo- El cachorro quiere quedarse más tiempo _Su mano descendió hasta el vientre aún plano- ¿Verdad que si cachorro? ¡¿Quieres que tus papis se queden más tiempo juntos?! ¡Sentiste eso! ¡Se movió! Nuestro cachorro me ama.

Mo rodó los ojos, apenas tenían dos semanas y Tian como siempre exageraba las cosas, sin ningún cuidado acomodó sus manos en el pecho del peli azabache usando toda su fuerza para alejarse.

-¡Mierda estúpido Tian sueltame y deja de inventar escusas para manosearme!

-Pequeño Mo, no digas groserías el cachorro puede oírte ¿Qué tipo de impresión tendrá de sus padres si nos escucha discutiendo? Además, anoche no escuché quejas cuando te manoseaba.

Sus dedos acariciaron el vientre y de manera tortuosa formaron un camino hasta los glúteos desnudos del pelirrojo apretandolos de manera sugestiva, el cuerpo del pelirrojo se erizó y un gemido fue retenido entre sus labios, para ser sustituido por un grito, sacándole una carcajada a He Tian.

Este sería un buen día.

Apenas se liberó del agarré, Mo corrió al baño, donde aseguró la puerta para tener al menos un baño tranquilo.

A veces se preguntaba a sí mismo como terminó enredado con ese demonio, y es que, ni en sus más locos sueños se imaginó al lado de un alfa, mucho menos que esté fuera alguien tan peligroso y autoritario, pero a lo largo del tiempo aprendió que a pesar de su apariencia ruda y el aura de peligro que exhudaba, He Tian es una gran persona, y poco a poco con cada una de sus acciones se fue ganando su afecto.

Sí pudiera elegir, volvería a enamorarse de ese Chicken Dick.

-Pequeño Mo, esto es injusto, déjame ver, siento que el cachorro me extraña, quédate todo el día _He Tian comenzó a golpear con insistencia la puerta del baño, intentando convencer a su novio que le abriera.

Frunció el ceño, comenzando a reconsiderar la idea de enamorarse nuevamente de He Tian.

-¡Deja de molestar! _Grito de manera exagerada maldiciendo un par de veces- Mierda, sabes que tengo que ir a mi casa.

-¡Piensa en nuestro cachorro!

-¡Tú deberías pensar en él! Te lo advierto mierda de perro, ¡Mi hijo no nacerá fuera de un matrimonio!

He Tian detuvo los golpes de forma abrupta, para luego esbozar una gran sonrisa, al mismo tiempo sus ojos se iluminaron.

Mucho tiempo estuvo insistiendole a Mo sobre casarse, incluso, cuando apenas llegó se puso el anillo que Mo tenía guardado en su chaqueta, anillo que aún llevaba en su dedo, esperando que en cualquier momento su novio tomará enserio su proposición.

Ante el repentino silencio, Mo Guan Shan giró su vista a la puerta, ¿Tanta era la impresión que se había desmayado?

Tratándose de He Tian cualquier cosa era posible, se ajustó la toalla y se preparó para abrir la puerta.

No porque estuviera preocupado por ese mierda de perro, eso jamás, sino porque si ese tonto tuvo un colapsó, su hijo tendría que crecer sin padre, y para alguien como él, que sabía lo que se sentía crecer sin la figura de tu padre al lado, era algo que no podía permitir.

Su hijo conocería a su padre, aunque esté fuera He Tian.

Cuando abrió la puerta, unos brazos envolvieron su cuerpo aún mojado, los labios del menor de los He besaron de forma suave el lugar donde estaba la marca, causándole un escalofrío al pelirrojo.

-Llamare a mi hermano para que preparé todo para mañana.

El pelirrojo se quedó un momento quieto, como si estuviera procesando la información y uniendo las piezas en su mente, cuando la comprensión lo golpeó, no pudo evitar soltar un alarido, al mismo tiempo que sus manos luchaban por apartarse nuevamente del Alfa azabache.

-He jodido Tian, ¡No me casaré contigo mañana!

-¿Por qué no? Pequeño Mo dijiste que nuestro cachorro no nacería fuera de un matrimonio, ¿Sabes cuánto tiempo llevó esperando que digas eso? Me has ilusionado de la peor forma, me ocasionaras traumas psicológicos, para que eso no pasé, debes hacerte responsable de tus palabras y casarte conmigo.

-Mierda _El Omega chasqueo la lengua mirando a otro lado, mientras sus mejillas adquirían un tono carmín- Mañana es demasiado pronto.

-Pasado mañana _Al ver el ceño fruncido de su pareja sonrió- Pequeño Mo, mi hermano arreglará todo _Al ver que el ceño del pelirrojo seguía fruncido un puchero creció en sus labios- Bien, dentro de una semana, pero ni un día más.

-Bien, ahora sueltame, me voy a mi casa.

-No te vayas pequeño Mo, ahora estamos comprometidos debes quedarte conmigo a planear nuestra boda _He Tian alzó su teléfono sin soltar a Mo, luego de unos minutos su ceño se frunció- Mi hermano no me contesta.

-Estará ocupado.

-No importa lo ocupado que esté, mi hermano siempre me contesta el teléfono, además esto es una situación de vida o muerte _He Tian tomó a su novio por la cintura conduciendolo de vuelta a la cama, mientras su otra mano se encargaba de llamar nuevamente a He Cheng.

OoOoOoO

Un gemido escapó de los labios de He Cheng, mientras su cuerpo se retorcía, necesitaba sentir dentro un alfa para mermar el calor que se extendió en todo su cuerpo.

El olor a granos de café recién molido inundó sus sentidos, su mente se encontraba demasiado turbada como para identificar el emisor de ese hechizante aroma.

El que fuera un Alfa era más que suficiente para atraer su atención, agudizó su oído, captando mejor las pisadas de aquel "desconocido", cuando estás repentinamente se detuvieron, intensificó su aroma, en poco tiempo sus acciones se vieron recompensadas.

Aquel alfa se acercaba a gran velocidad hasta él, su cuerpo dio un respingo involuntario al sentir de cerca aquel aroma, por la intensidad del olor, se podía intuir que la lujuria y el deseo comenzaban a inundar a su emisor.

El lado humano de He Cheng tragó saliva desde su sitió, estaba en un lugar oscuro, con demasiada niebla como para intentar orientarse, la experiencia de estar atrapado en su propia mente no le fue gratificante al caer en medio del pasillo, mucho menos ahora al saber exactamente a quién su lobo quería atraer.

Esto era más que humillante, su cuerpo no solo estaba tendido en el suelo, sino que también físicamente dispuesto para recibir a cualquier alfa, agregando más elementos a su vergüenza, el Alfa no era otro que Qiu.

Intentó oponerse a las acciones de su lobo, más todo fue en vano, él solo era un mero espectador ante las acciones de su lobo, por primera vez sabía lo que se sentía estar encerrado y no le gustaba para nada.

Qiu quería alejarse, ignorar la oleada de calor que lo golpeó tan pronto como sus ojos se encontraron con el cuerpo de He Cheng tendido en el piso, experimentando el celo de un Omega. En vez de eso, sus acciones que ya desde hace un rato dejaron de ser completamente suyas, lo llevaron acercarse más al cuerpo tendido, quedando a treinta centímetros de distancia.

Su cuerpo se estremeció al notar algo que jamás en toda su vida pensó ver.

Trago notablemente al notar como aquel rostro adquiría tonalidades inimaginables.

He Cheng, aquel Alfa, no correción He Cheng no era un Alfa... ¿Debía referirse a él como Omega? Estaba confundido, bueno, aquel hombre hermético y calculador capaz de hacer hablar a cualquier idiota, estaba sonrojado.

No era un simple y pequeño sonrojó, este abarcaba todo su rostro, haciendo que pareciera un farol, las pupilas del Omega se encontraban dilatadas, mirándolo fijamente, más aquella intensidad peligrosa en sus ojos desapareció, las orejas del Omega se hicieron hacía atrás adquiriendo una actitud más sumisa un completo contraste de la verdadera personalidad del He.

-Alfa _La voz profunda de Cheng se volvió un débil ronroneo, mandando todo el control que Qiu intentó mantener al diablo.

La cola albina se removió dentro de los pantalones, mientras la sangre se acumulaba en su miembro.

Se arrodilló frente a Cheng, su boca se hizo agua y sus manos cosquillaban por tocar cada centímetro de la piel de su jefe.

Lamió sus propios labios ante la idea, antes de poder hacer cualquier movimiento, sus propios labios fueron tomados por los de la figura debajo de él, los brazos de He Cheng se enredaron en su cuellos, los labios de Cheng se movían de manera experimentada, dándole la impresión a Qiu de que ese no era ni cerca de su primer beso.

Por sus instintos de alfa (o solo a eso lo quería atribuir) esa simple idea lo hizo molestar, por lo que soltó un gruñido contra aquellos labios, para proceder a morderlos.

Sí estuviera en sus facultades, apenas al percibir el sabor a óxido se habría detenido, pero el nuevo sabor a su Alfa no le alteraba, en vez de eso parecía disfrutar pasar la lengua por aquellos labios, deleitándose con el sabor.

He Cheng gimió contra los labios del Alfa, mientras sus piernas se enrollaron en la cadera de este, generando la primera ficción entre ambos, pesé al obstáculo que representaba la ropa, ambos jadearon, cortando por primera vez el beso.

A este punto, los aromas de ambos se encontraba completamente mezclados, combinados con el aroma de lujuria que ambos desprendían.

Qiu paso sus manos sobre la ropa de Cheng y con sus uñas ahora largas, desgarró la parte superior de la camisa.

Sus labios comenzaron a besar, chupar y morder de manera ansiosa la piel expuesta, haciendo que el Omega soltara jadeos ante el delicioso toque, deseando más, el placer aún no era suficiente, quería más de eso.

Y sin necesidad de palabras el Alfa lo entendió, el pantalón al igual que la camisa antes fue hecho trizas, mientras los dientes de Qiu se encajaban en el pecho expuesto subiendo hasta el cuello, sus manos acariciaron la piel caliente, comenzando a meterse dentro del boxer.

Qiu agarró la parte superior de la nuca de Cheng, creando una distancia entre el Omega y el piso.

Separó sus labios, dejando ver sus colmillos, necesitaba marcarlo, hacerlo suyo y que los otros supieran que Cheng le pertenecía.

Sus dedos acariciaron la ingle, y su cabeza descendió para enterrarse en el cuello...

Eso fue lo último que la parte humana de Qiu presenció antes de que todo se volviera negro...

Dejándole aún plasmado en el paladar, el dulce sabor que tenía la piel de Cheng...

Continuará.

Realmente no esperaba estar aquí tan rápido, pero simplemente el capítulo salió.

Espero que lo disfruten.

Nos leemos luego.

Ángel sin Luz/Blekk-Universe