He Tian inhaló hondo el cigarro.

Tenía tiempo sin recurrir a la nicotina, desde el mismo instante que supo del estado de Mo, se esforzó por dejar el cigarrillo, muchas veces era difícil, pero por su cachorro haría el esfuerzo.

Pero hoy, era uno de esos días que necesitaba sentir aquel conocido humo inundar sus pulmones.

Con su Omega cuidando de su hermano, el tabaco era la única manera que tenía para relajarse, y sobretodo, controlar su deseo de destrozar con sus colmillos al Alfa frente a él.

Si fuera por Tian, en estos momentos Qiu estaría de camino a otro país a través de un bote de carga. Pero por petición de su pelirrojo, desistió... por el momento de esa idea.

Soltó suavemente el humo por la nariz, intentando que todo su enojo saliera, pero era imposible, de solo pensar en su hermano sin ningún control sobre su cuerpo, siendo sometido por aquel que era su mano derecha, hacía hervir su sangre de Alfa.

En un principio creyó que aquello era una ilusión, un mal sueño, más sus instintos lo hicieron caer en cuenta de realidad.

Estaba enojado con su hermano por no ponerlo al tanto de la condición... No, de su estatus como Omega, y es qué, desde la muerte de su perro, se suponía que no habrían más mentiras entre su hermano y él.

Y ahora se enteraba de la peor manera que era un Omega.

Frunció el ceño ante su falta de percepción.

¿Cómo era posible que durante todo el tiempo que estuvo con su hermano, jamás sospechó que era un Omega?

Su olor era el de un Alfa, su comportamiento igual, jamás mostró ninguna señal de ser Omega, hasta el día de ayer, donde lo encontró en un lamentable estado, a punto de tener sexo o peor aún, enlazar con su mano derecha.

Qiu comenzó a removerse, dándole a Tian la señal. Sin terminar el cigarro lo apagó contra el cenicero y se acercó a la cama.

La bruma de su mente comenzó a desaparecer paulatinamente, dejando ver un majestuoso lobo albino inquietó, caminando de un lugar a otro, era la primera vez que su animal se veía tan activó, como si quisiera correr a buscar algo, de repente, el lobo albino se dejó caer pesadamente contra el piso, bajando sus orejas, continuos quejidos comenzaron a escapar del hocico de su animal haciéndolo alzar una ceja ante el anormal comportamiento, casi dudaba de la realidad de esa escena.

Cuando estaba a punto de discernir entre la realidad y la ilusión, la pesadez inundó su cuerpo, dándole la señal de que pronto despertaría, la última visión que le dio su animal fue una completamente desolada.

Sus ojos se abrieron lentamente, para luego cerrarse por la luz tan interesan que inundaba la habitación, su propio aroma mezclado con un delicioso olor a menta lo golpeó, sacándole un suspiró ahogado, más cuando captó el aroma de otro alfa, se incorporó de golpe, tomándose con la silueta del menor de los He.

El frío de la habitación golpeó contra su torso desnudo, pero no era nada comparado con la fría mirada que el pequeño Alfa le regalaba.

El olor de Tian se intensificó en una clara señal de desafío, y Qiu solo arqueó la ceja, eran un hombre grande como para ceder ante infantiles provocaciones, que no le veía ni pies ni cabeza.

OoOoOoO

Cheng intentó relajarse en su tina, la temperatura del agua era la indicada para un baño relajante, y las sales debían ayudar a que sus hombros se destensaban.

Más parecía imposible con los pensamientos, que sin darle tregua rondaban en su mente, por su descuido, ahora no solo Qiu sabía sobre su estatus como Omega, sino que también Tian y su novio, todo su esfuerzo por años se iba a la basura.

Cerró los ojos, intentando relajarse, y fue cuando la imágen de Qiu sobre él apareció, aquellos ojos color mercurio se encontraban oscurecidos por la lujuria, incluso, casi podía sentir las uñas rasguñando y los dientes encajarse en su piel.

Abrió sus ojos, al mismo tiempo que sus manos fueron hasta su nuca, acariciando la zona, gracias a la intervención de su hermano no tenía nada que lo enlazará a un Alfa, lo cual era un pequeño alivió ante tanto estrés.

Y es qué, Cheng no sabía cómo comportarse como un Omega, pesé a que en su interior habitaba uno.

Los primeros años después de su despertar como Omega, su lobo siempre se mantenía tranquilo aceptando sumisamente cada una de las decisiones que su parte humana tomaba, y con el pasar del tiempo, su Omega comenzó a cambiar su comportamiento.

Era increíble, puesto que Cheng sabía que la personalidad de las personas se forja por su entorno y las experiencias que va adquiriendo a lo largo de la vida, lo que no sabía es que eso aplicaba también a los lobos que residían en el interior.

Su Omega lentamente comenzó adaptarse, adoptando la apariencia de un alfa, tal y como la parte humana establecía.

Con el pasar del tiempo, el hilo que separaba la personalidad de su Omega y la apariencia adquirida de Alfa se hizo tan delgada que era imposible discernir su realidad. Se encontraba tan encerrado en sus propias mentiras, con su carácter "ideal" y "perfecto" que adornaba su fachada, que le sería imposible adaptarse a ser un Omega, al menos más allá de su actitud protectora con Tian.

Si no podía hacer algo tan natural como dejar salir su naturaleza Omega, ¿Cómo se suponía que sería capaz de lidiar con un lazo?

Jamás en su vida se imaginó al lado de una pareja, ni siquiera por obligación.

Por suerte, o para su desgracia, su padre era un hombre inteligente, que conocía muy bien el carácter y las capacidades de sus hijos, de ninguna manera se ganaría una enemistad con dos personas con las qué solo compartía lazos sanguíneos y no dudarían en derrocarlo por algo tan simple como un compromiso obligado.

Varios clanes a lo largo de la historia se vieron destruidos por esa mínima acción, los hijos se fugan desvinculandose por completo del clan, otros cometen la estupidez de confabularse con clanes enemigos solo para impedir ese compromiso, originando una guerra que inevitablemente termina en el derramamiento de sangre.

Para el patriarca de los He era mejor cumplirles el "capricho" de conseguir por si mismos a su pareja, así los tenía felices... Claro, porque el echó de que sí en algún punto Tian y él se revelaban, sus parejas que se supone que deben ser Omegas, pueden ser usadas para manipularlos no tiene nada que ver con el "libre albedrío" que le daba su padre.

E igual, si no fuera por la continúa amenaza que significaba su propio padre, su trabajo le impediría relacionarse, el crear vínculos sentimentales con alguien, sería exponer a esa persona al peligro constante... Sacudió su cabeza antes de pensar demás... Era mejor salir de su baño antes de que lo que quería evitar ocupará su mente.

Al salir de la tina se dirigió a su habitación, donde la sopa aún caliente se encontraba en su buró, su estómago emitió un quejido recordándole que desde el desayuno de ayer no comió nada más.

Con solo una toalla que lo cubriera, se sentó en su cama, comiendo de manera elegante una sopa, recordaría después enviarle un obsequio al Omega de su hermano cómo agradecimiento, no solo le hizo comida, sino que lo ayudó aliviar el dolor del celo, y evitó que Tian cometiera una estupidez como matar a Qiu...

Chasqueó la lengua, desde que tuvo la visión de Qiu sobre él, evitó a propósito pensar en el Alfa albino, pero dada la situación y lo que conocía a Tian, el echó de que no estuviera con él, pidiéndole explicaciones, significaba que estaba confrontando a Qiu llevándolo a un punto que lo sacaría de quicio (algo fácil cuando Cheng no estaba cerca) así que, de forma inevitable, sin la intervención de nadie acabarían en una pelea.

Terminó su comida lo más rápido que le era posible, acomodó el plato en el buró y comenzó a ponerse ropa, ignorando cada una de sus marcas sobre la piel, en el momento dedos finalizaban de abrochar los botones de su sacó, se fijó a través del espejo que varias marcas en su cuello quedaban visibles al igual que la marca en su labio, pero por el momento no podía hacer nada.

Sacó un neutralizador de aroma, al igual que un perfume especial que mandó hacer en Francia, los mejores perfumistas se esmeraron en hacer un perfume a base de feromonas de distintas mujeres Alfas, creando un aroma único que servía para simular el aroma de un alfa.

Cuando terminó de acicalarse, emprendió camino a la habitación donde usualmente Qiu usaba cuando se quedaba en la mansión.

O esa fue su idea inicial antes de toparse de nuevo con el Omega pelirrojo.

-Jod _Mo Guan Shan se detuvo antes de decir un insulto frente al hermano de su pareja- Tian llevó al hermano Qiu al otro lado de la mansión para asegurarse que cuando despertará sus instintos no siguieran activos.

Cheng asintió ignorando a posta el insulto que casi sale de su cuñado, con un movimiento de mano, le ordenó al Omega menor orientarlo hasta la habitación donde se encontraba Qiu.

Mo Guan Shan caminaba adelante, ignorando lo mejor posible el aura que se cernía en su acompañante, era igual a cuando se vieron por primera vez en aquella tienda de sandwich, ¿Realmente ese hombre era un Omega? ¿Cómo hasta en estas circunstancias su apariencia era tan amenazadora?

Sus pensamientos se vieron interrumpidos al percibir el amargo olor a chocolate, junto a un aroma a café que lo hizo detenerse abruptamente, las peleas con el uso de feromonas eran escasas en el instituto donde estudio, nulas eran las veces que le tocó presenciar el choque de dos voluntades de alfas, las únicas experiencia previa que tenía de eso, era cuando She Li aprovechando su estatus de alfa, y por consiguiente sus feromonas y fuerza para pegarlo contra la pared, y la otra sería en su pelea con Zhan Zheng Xi, donde Tian para que los de su pandilla no intervinieran, liberó una cantidad de feromonas.

Por eso ahora, por más que le diera la orden a sus pies de avanzar, estos no respondían, el tipo de aroma que desprendían era demasiado fuerte, como si quisieran hacer flaquear al otro alfa.

De forma involuntaria, sus manos fueron a su vientre, brindándole protección.

Cheng frunció el ceño al oler las feromonas de alfa en el aire, su molestia aumentó al ver como el pelirrojo adoptaba una posición de defensa protegiendo de cualquier amenaza a su cachorro, el olor a cereza comenzaba a volverse ácido, dándole una orden de avanzar y poner todo en orden. Quedó al lado de Mo y sin voltear a verlo le tendió un pañuelo.

-Trata de no respirar las feromonas y aléjate lo más posible, si Tian detecta el miedo por tu aroma, atacará a Qiu, déjame esto a mí _Cheng miró de reojo al novio de su hermano, si él fuera un Omega normal, ahora mismo estuviera paralizado de miedo, o cuando mínimo calmando al Omega embarazado, lo único que pudo hacer por él era darle un pañuelo, y sacudirle el cabello como hacía con Tian pequeño.

Abrió la puerta y con rapidez ingreso a la habitación cerrando a sus espaldas.

Barrió con la mirada el lugar, encontrando a su hermano y a Qiu con una transformación parcial, por el choque de miradas y la asfixiante cantidad de feromonas que ambos liberaban, les era imposible estar al tanto de su presencia.

-Qiu _Su voz sonó neutral, frente a cabecillas que le tocó enfrentar por el bien de su clan, está segregación excesiva de feromonas no era más que un juego de niños.

Sus palabras generaron un efecto en ambos Alfas, Qiu pegó las orejas de su cabeza, mientras Tian sonreía con malicia.

Seguramente esperando por lo menos el despido del Alfa albino, y es qué, en una situación normal que un subordinado buscará "atacar" a su jefe, merecía un castigó, pero este no era un caso normal.

-Una vez que te pongas algo de ropa puedes retirarte, te llamaré cuando tenga una misión para ti.

El cambió corporal en ambos Alfas fue algo que no pasó desapercibido a su ojo crítico.

Qiu subía y bajaba cada dos por tres las orejas, mientras su cola se batía a la izquierda, expresando su tristeza, mientras Tian borraba su sonrisa y sus hombros se tensaba.

-Hermano _La voz del menor de los He se hizo escuchar casi como si fuera un gruñido- Este tipo te...

-Tian ahora tu Omega se encuentra afectado por tus berrinches, termina con esta absurda discusión y ve hacerte responsable de tus actos _Esta vez los ojos de Tian fueron a la puerta, despedazar a Qiu pasó de ser algo primordial, el simple echó de mencionar al Omega pelirrojo era un buen relajante a su hermano.

Cheng abrió la puerta, dejando que el aire purifique la habitación, su mirada fue primero a Tian que con los brazos cruzados y una clara posición de defensa, le mandó una mirada asesina a Qiu.

-Nuestra conversación aún no termina, puedes estar seguro que cumpliré cada una de mis palabras _Sus palabras salieron arrastradas, más en vez de intimidarse Qiu sonrió ladino, sus orejas se alzaron y su cola se calmó.

-No te preocupes pequeño He, yo también lo haré.

He Tian estuvo a punto de regresar sus pasos más el cuerpo de Cheng se lo impidió.

-Una vez que termines de ayudar a tu Omega, puedes venir hablar conmigo de los preparativos para tu boda.

Como un bálsamo aquellas palabras hicieron que su hermano relajará su expresión, y si eso no era suficiente, el pelirrojo asomándose en la puerta ayudó a que He Tian abandonará el cuarto, dejan a He Cheng y Qiu solos.

El silencio que se formó entre ellos era incómodo.

Cheng analizaba cada cambió de expresión en su mano derecha, incluso sus gestos por mínimos que fueran, después de que su mentirá fue descubierta, no sabía cómo iba actuar Qiu.

Uno de sus más grandes preocupaciones es que esté se alejará de él por no decirle nada y su relación solo fuera algo profesional.

-Cheng, sobre lo de ayer _La mirada de Qiu era algo indescifrable, subía, bajaba, se iba de lado a lado, pero cuando por fin conecto con los ojos azul noche que poseía el He, el Omega vió algo que no quería ver, al menos no en Qiu.

Sin que su postura flaqueará, Cheng giró su cuerpo, listo para salir de la habitación.

-No se a que te refieres Qiu, de todos modos, te di una orden clara, ve a cambiarte, y regresa a tu casa, cuando tenga una misión para ti te llamaré.

Qiu quedó parado en aquella habitación, los eventos de ayer no eran una ilusión de su mente, de lo contrario Tian no lo hubiera confrontado, pero al ver como el He Cheng que conoció toda la vida se alejaba con el mismo semblante de un perfecto Alfa, lo hacía dudar sobre que era real.

Continuará.

Lo del perfume de Cheng, hice una referencia a un libro (también película) llamada el perfume, donde una persona utilizaba mujeres para crear el perfume perfecto, capaz de hacer que los demás hagan lo que la persona quiere, aquí nadie murió, colaboraron por una buena cantidad de dinero a la causa.

Sí tienen alguna duda, gustosamente se las responderé.

Sin más, nos leemos luego.

Ángel sin Luz/Blekk-Universe.