El destello platinado de la luna alzada en el firmamento es lo único que le daba luz al lugar, los rosales llenos de rosas por la iluminación tenían un tinte azul casi etéreo.
Era un ambiente celestial para una ceremonia tradicional de Alfa y Omega.
Los invitados se encontraban acomodados en sus respectivos asientos, el menor de los He se encontraba parado al lado de su hermano mayor y su padre, mientras Qiu estaba en la primera fila (debido a que acompañaba a Cheng) con el teléfono del mayor de los hermanos He en mano para grabar el desarrollo de la boda.
La suave música inicio, una combinación de violín y piano dando preámbulo a la entrada del Omega, que como la tradición lo exigía, venía descalzo, ambos costados sus padres.
Qiu intentó contener una sonrisa burlesca al ver como el ceño del pelirrojo se fruncía al pisar la hierba verde, seguramente alguna piedra se cruzó en su camino, a su lado, Jian Yi fue menos disimulado soltando una risa suelta que al captar la mirada azulina desde las sillas del otro lado se convirtió en tos.
El camino al altar fue más rápido del que se acostumbraba, ya sea por el apuró de casarse con He Tian o para no tener que seguir caminando descalzo (Qiu se inclinaba más por la segunda opción y se hizo un recordatorio de molestar al pequeño He con eso después)
Tian desde su lugar estaba maravillado, la luz de la luna pegaba directamente al rostro de Mo, dándole un brillo angelical, sus pelirrojos cabellos brillaban de forma etérea y el poco maquillaje lo hacían ver más hermoso de lo que ya era.
Escuchó la voz de la señora Mo decir algo, al igual que lo hizo el papá de Mo, más su atención no estaba en las palabras de sus suegros, sino en detallar a su Omega.
Estando tan cerca, pudo hechizarse con esa mirada desafiante que lo sedujo, unas ganas de tomarlo del mentón y besarlo lo embargaron, más la mano en su hombro lo detuvo de saltar cualquier protocolo de la ceremonia.
Tomó las manos que sus suegros le ofrecían y les dio un beso, causando que los colores saltarán en el rostro de Shan.
Los padres de Mo se sentaron donde correspondía, mientras sus propios familiares se sentaban en el extremo opuesto.
La sacerdotisa Omega aclaró suavemente su garganta comenzando la ceremonia.
-Agradezcamos a la diosa luna por permitirnos en esta celestial noche reunirnos para presenciar el comienzo de una vida, una vida en común entre un alfa y un omega, la noche de hoy bendecida con esta luna llena representa la renovación de las tradiciones, nuevos comienzos y la fertilidad. Nuestros ancestros omegas fueron bendecidos con el don de procrear, mientras que los ancestros alfas fueron bendecidos con la fuerza para proteger, siguiendo los mandatos de la luna hasta la noche de hoy, hacemos un llamado a la diosa luna para que bendiga está unión, que su luz siempre ilumine su camino, los guíe en el amor y el entendimiento mutuo, que está manada que hoy se construye tenga abundancia, fertilidad, amor, armonía y que los lazos de estos lobos queden ligados para toda la eternidad.
La sacerdotisa hizo una pausa cerrando los ojos, los rayos de la luna, que ya estaba en su posición más alta en el firmamento bañaron a los novios.
-Alfa He Tian, ¿Llega frente a la diosa luna de forma voluntaria?
-Llegó aquí de forma voluntaria _La voz de Tian salió aterciopelada, mientras sus ojos seguían sobre el pelirrojo frente a él- Pidiendo la benevolencia de la diosa luna para que bendiga nuestra unión y prometo cuidar a mi Omega en esta vida y en todas las que vendrán.
He Tian tomó la mano de Mo deslizando el anillo de oro blanco.
-Omega Mo Guan Shan ¿Llega frente a la diosa luna de forma voluntaria?
Unos minutos de silencio se extendieron, Zhan Zheng Xi al igual que Jian Yi no pudieron evitar sonreír por la manera que, incluso en estos momentos el pelirrojo fruncía el ceño, como si estuviera pensando retractarse.
Incluso He Tian tenía un ligero malestar en la boca del estómago.
Mo se acercó más a su Alfa, haciendo que por inercia este se inclinará.
-Llegó aquí voluntariamente _Sus ojos rojizos brillaron haciendo que Tian soltará el aire que no sabía que estaba reteniendo- Pidiendo la benevolencia de la diosa luna para que bendiga nuestra unión y prometo cuidar a mi alfa en esta vida y en todas las que vendrán.
El pelirrojo se acercó más a Tian al colocar el anillo.
-Pagarás el doble por lo de otras vidas _Aprovechó de susurrar sacándole una risa al Alfa.
-Todo lo que pidas _Susurró de vuelta presionando las manos de Mo entre las suyas.
-Aquello que ha bendecido la diosa luna que no lo separé ningún hombre ni licántropo, que sus vidas sea larga y fructífera.
Los invitados empezaron aplaudir, mientras la sacerdotisa les daba un asentimiento a Tian y fue lo único que necesito para reclamar los labios de su Omega en un beso.
El primer instinto de Mo fue apartarlo, pero el He que lo conocía bien, tomó las manos del pelirrojo para que no pudiera hacer más que corresponder a su beso.
-¿Ahora es el momento que empezamos aullar? _Jian Yi preguntó mirando divertido a Qiu.
-No, es el momento que los invitados se quitan la ropa _Cheng respondió en total seriedad haciendo que los ojos de Jian Yi se abrieran.
Una carcajada salió de los labios de Qiu al ver como aquel rubio le creía totalmente a Cheng, era tan crédulo.
-No estoy bromeando _El alfa albino detuvo toda su risa y ahora fue su turno de quedar impresionado por las palabras de su jefe- Antes los novios venían al altar sin ningún tipo de ropa, aceptando al otro sin nada que ocultar, literalmente, los invitados después de la ceremonia se desprendían de su ropaje.
-Dime por favor que no se apareaban como animales en el bosque.
La música que en el momento de la ceremonia se detuvo, comenzó a sonar, indicándoles a los invitados que podían caminar a la pista de baile donde esperarían a los novios, la breve charla se vio por terminada al momento que He Cheng se levantó, caminando hasta la sacerdotisa, seguramente para hablar sobre la ceremonia.
Zhan Zheng Xi tomó la mano de Jian Yi para que no se quedará rezagado.
Qiu no tenía ninguna órden, era un invitado más podía ir y venir a donde él quisiera, pero de alguna manera sentía que debía esperar a su jefe, sus ojos viajaron a los dos omegas, Cheng tenía la mano de la mujer alzada dándole un beso en el dorso como saludo, tal vez estaba interrumpiendo algún tipo de conversación, se alejó un poco dejándolos hablar.
Sus ojos se enfocaron en la luna, mientras intentaba que sus sensibles oídos no captarán nada de la conversación.
Cuando Cheng terminó de hablar, sus ojos se enfocaron en Qiu, que mantenía sus ojos en el firmamento, dándole un brillo nácar a su rostro, su mentón estaba alzado, dejando expuesto su cuello y por consiguiente su nuez de Adán, el traje le quedaba perfecto, incluso lo hacía plantearse la idea de vestir así a Qiu más seguido.
Se acercó lentamente, no todos los días tenía aquel alfa tan desprevenido.
-Antes, jugaban las escondidas en los laberintos, los omegas salían primero, y luego los alfas debían buscar _Cheng le dio una mirada significativa a Qiu, comenzando a caminar.
El vaivén en las caderas de su jefe era pequeño, pero una prueba de que aún se estaba recuperando de la sesión de sexo previa.
Lamió sus labios ante las palabras de He mayor, y sin dudarlo ni un segundo siguió a su jefe.
En la mansión no habían laberintos, pero podrían improvisar, total, solo estaban siguiendo las tradiciones que La Diosa Luna les dejó.
Continuará.
¿Saben lo que dicen de la calma?
Espero que les gustará está ceremonia, este capítulo sería como un respiro a todo lo que estoy planeando así que disfrútenlo.
Nos leemos luego.
Angel sin Luz/Blekk-Universe.
