He Tian abrió los ojos al momento que aquellas bestias ingresaron al salón.

La confusión inundó sus facciones, no era normal en la actualidad ver ese tipo de lobos, mucho menos que estos aparentemente no desprendan ningún aroma. Sí no fuera por los gruñidos y la manera tan ruidosa con la que atravesaron el lugar no habría notado su presencia hasta que aquellos filosos colmillos manchados ya de sangre se claven en su garganta...

Era obvio para él que los centinelas estaban muertos por confiar en su excepcional nariz y al que nadie sería lo suficientemente tonto para entrar a la mansión He.

Las feromonas explotaron a su alrededor, protección, angustia, miedo se arremolinan a su alrededor, haciendo que su sensible nariz se arrugue en el acto.

Sobre todos esos aromas se sobreponia el de su Omega, la angustia y los sentidos de protección estaban mezclados de forma que lo hacía peligroso, gracias al vínculo sabía que Mo no tenía miedo por lo que pasará con ellos, sino por los cachorros.

Es natural que los alfas son los que protegen a la manada, y los omegas se inclinan y se convierten en fieras por salvar a los cachorros. Así dictaban sus instintos.

Giró levemente su rostro a su esposo, era obvio que buscaba algo, o mejor dicho alguien.

Tian chasqueó la lengua, sabía que si quería que su Omega no se enfrentará aquellos depredadores que tenían obvia ventaja sobre ellos, debía arrastrar a toda su manada a salvo, en especial a la pequeña cachorra Zhan.

Pero no podía correr, no ahora, un movimiento en falso y sería el primero en ser devorado, los lobos cazan en manada, aprovechando cualquier vulnerabilidad de la presa para atacar entre todos, por eso los estaban acorralando, por la cantidad de invitados sería sencillo que algunos lograrán huir, su mejor alternativa era arrinconar y atacar. La manada se movía junta, en sincronía y no hay forma que estos lobos subdesarrollados lo hicieran diferente.

Su mano se afirmándose en la cadera de Mo, tenía que asegurarse que su pelirrojo no saliera corriendo a buscar cachorros de su manada, las decisiones precipitadas conducían a una muerte rápida, pero no por eso menos dolorosa.

Miró su teléfono para encontrar que no disponía de señal, sin otra opción, dió una mirada a su alrededor en busca de un cabello cenizo o castaño, pero lo que encontró no le gustó, las personas comenzaban a entrar en pánico, muchos de los invitados eran gente rica, acostumbrada a tener protección hasta para ir al baño, el miedo es un enemigo muy peligroso, nadie sabe cómo va actuar cuando esté se apodere de tu cerebro, puedes quedarte paralizado u actuar de forma precipitada sin medir las consecuencias.

Una de las leyes de Murphy estipula que si hay probabilidades de que algo pasé, bueno o malo, ocurrirá. En esté tipo de situaciones, prefería mil veces la opción que las personas se paralizan de miedo, para su desgracia, la estupidez humana es infinita, y la balanza se inclinó para el lado incorrecto.

El sonido de una bala fue el preámbulo del caos que estalló. Como una copa de cristal que se quiebra en filosos pedazos, y por actuar precipitadamente termina cortando tus pies.

Esa sería la forma más delicada de contar lo que sucedió después.

El lobo impactado con la bala avanzó como si nada, ante tal escena, el miedo entre los invitados creció de forma exponencial, al tiempo que los lobos se agrupaban dirigiendo su hostilidad al invitado que accionó su arma.

El hombre se veía pálido, sus manos que aún sostenían el arma temblaban siendo consciente de su estupidez, los que se encontraron a su alrededor tomaron distancia, esperando no ser receptores del ataque de aquellas bestias.

La embestida contra el infeliz llegó demasiado rápido, seguida de los gritos de varios invitados, las patas delanteras de aquellas bestias se encajaron en el vientre del tipo, tirando su cuerpo al piso, llevó sus manos a su cabeza en un intentó de protegerse, otro lobo caminó hasta él, encajando sus incisivos en las piernas del hombre, rasgando con facilidad la carne.

He Tian cubrió con sus manos los ojos de Mo, él estaba acostumbrado a distintos tipos de cosas por su familia, pero no quería que de ninguna forma su Omega se viera involucrado.

En su momento se cuestionó seriamente si seguir con su ahora esposo, el pelirrojo sufrió mucho por la condena de su padre y con la llegada de She Li como para ahora emparentarse con una familia maldita. Pero, simplemente no podía alejarse, tal vez era egoísta y por una vez quería tomar entre sus manos algo de felicidad y conservarla el mayor tiempo posible a su lado, protegiéndola para que nadie le hiciera daño, ni siquiera la maldición que tenía su familia.

Un nuevo disparó desde otro punto hizo que los lobos giren su atención.

—Mantengan la calma _La voz del señor He resonó antes de detonar nuevamente el arma— Mis hombres llegarán en breve y habrá espacio para que se escondan en la mansión.

—No sabemos si hay más lobos afuera así que lo mejor encerrarse en las habitaciones, aseguren la entrada por dentro y tengan algo con que protegerse _El señor Jian se separó de su ex mujer disparando su arma.

He Tian chasqueó la lengua, esperaba tener una boda normal, y de alguna forma su familia también arruinó esto.

Sus ojos se abrieron, buscando con la mirada a Cheng, antes no se habría preocupado, bueno tal vez cuando niño lloró muchas veces por la seguridad de su hermano, pero después de saber la verdad con el perrito, su preocupación se convirtió en confianza ciega, su hermano era alguien fuerte, independiente, capaz de protegerse a sí mismo y a los demás... Como todo un alfa... Pero ahora era diferente, su lobo internó se removía angustiado, sin saber el paradero de su hermano, ni siquiera podía usar el vínculo familiar, ya que se encargó de romper hace muchos años.

Unos dedos se entrelazan con los suyos, llamando su atención, el pelirrojo antes inquietó por la cachorra Zhan ahora lo veía fijamente, como si no existiera nada más en el mundo. El aroma a cereza embriagó sus sentidos relajando su cuerpo, aquel pelirrojo que se convirtió en su sol, llenando de luz sus monocromáticos días. Y él le pagaba convirtiendo su boda en una locura.

—Está bien _La voz de su pelirrojo sonó suave, calmada, diferente a su tono normal que era como si estuviera gritando— Está con el hermano Qiu.

Tian gruñó en respuesta y pesé a su fachada molesta, le alegraba que aquel alfa estuviera cerca de su hermano mayor.

Nuevos disparos los hicieron prestar más atención a su alrededor, los refuerzos aún no llegaban y a este punto otros invitados sacaron sus armas, uniéndose al intentó de abrir el pasó a los demás invitados.

Los señores Jian y He estaban espalda con espalda, manteniendo la distancia con los lobos que a pesar que no se regeneran, eran capaces de seguir moviéndose sin importar sus heridas, era como si no fueran más que marionetas.

Mo giró su vista, podía sentir el aroma de un omega que buscaba ocultar a su cachorro, sabía que era Jian Yi dándoles su ubicación, el cenizo entendía perfectamente su malestar por asegurarse que la cachorra estuviera a salvo, por eso usaba ese aroma especial solo era perceptible para otro omega.

—Tian, puedo oler a Jian _Dijo en un tono suave.

—Vamos con cuidado entonces. Cuando los saqué a salvó volveré por tus padres.

—No es necesario, mi lobo se comunico con mi mamá usando el vínculo familiar, estaba hablando con mi padre fuera de la fiesta y ahora está en una de las habitaciones de la mansión, podemos ir allí cuando nos reunamos con Zhan Zheng Xi y Jian Yi.

—Ve delante, yo cuidaré que los lobos no nos sigan

Mo asintió, jalando a Tian por su mano aún unida, con su nariz rastreaba aquel aroma.

Estarían bien, saldrían de este desastre.

Más disparos se escucharon esta vez seguido por gritos, el pelirrojo cerró los ojos, no podía hacer nada contra esas bestias, solo debía encontrar a sus amigos.

OoOoOoO

La cantidad de feromonas en el ambiente dificultaban la búsqueda de Qiu. Múltiples aromas impactan contra su nariz, algunos tan molestos que ocasionan picazón.

Gruñó, todos estaban asustados, lo entendía perfectamente, no era natural para la sociedad en la que vivían ver esas bestias atacando a sangre fría, colándose en una fiesta que debería estar más protegida que donde vivía el presidente de China.

Aceleró el pasó, tenía que encontrar a Tian, entre más rápido la terminará ese trabajo, más pronto estaría de regreso con Cheng. Sí su teléfono constará de señal sería todo más rápido.

No sabía cómo estaban las cosas en el salón, lo único que podía escuchar eran gritos y una cantidad de disparos provenientes de allí, está boda se convirtió en una carnicería.

Desvío la mirada por unos segundos.

Mentiría si dijera que no estaba preocupado por su jefe.

No era que no confiará en él, o que lo considerará débil.

De ninguna manera esos pensamientos llegaban a su mente, todo lo contrario, aquel Omega era la persona más ruda, fuerte, inteligente y capaz que conocía.

Tanto tiempo de estar juntos en diversas misiones, le enseñó a confiar el uno del otro, estar espalda con espalda enfrentándose a lo que sea.

Pero esto era diferente, solo quería estar a su lado, asegurarse de cubrir su espalda, no conocían el alcancé de esas bestias, tenían muchas personas importantes reunidas en un solo lugar, Cheng no solo era el hijo mayor de los He, sino que era el más fuerte soldado, su padre lo entrenó para pensar fríamente, sin sentimentalismo, para que la decisión de sacrificarse fuera sencilla y eso es lo que más le preocupaba.

Y no solo a él, su lobo se removía con agresividad en su interior, enterrando sus uñas en la tierra, ahora árida, sus fauces dejaban escapar gruñidos y sus ojos rojos brillaban con irá contra el patriarca de los He, las bestias del salón pero sobre todo contra el propio Qiu.

Nunca tuvo problemas con su lobo internó, sus intereses y motivaciones eran los mismos, ninguno quería ser el líder del territorio, estaba bien bajó las órdenes de Cheng, todo lo que decía era sagrado, irrevocable, pero ahora, era diferente, su lobo quería regresar, asegurarse que el Omega estuviera a salvó y sobretodo destruir a cualquiera que le pusiera un dedo encima.

Giró su cuerpo por el pasillo y pudo detectar tres aromas relajantes, era el tipo de aroma que los omegas usaban para calmar a sus crías, cereza, fresa y cambur/banana y fue ahí donde supo donde estaba He Tian.

—¡He Tian abre la puerta _Alzó la voz girando sus ojos al pasillo asegurándose de que ningún lobo lo siguiera, con la falta de aroma de estos era difícil de decir.

Al instante la puerta se abrió, y He Tian saltó hasta él, jalando su ropa para introducirlo en la habitación. Qiu recorrió con su mirada la habitación encontrándose con los cuatro chicos sanos y salvos, la cachorra y los dos padres del pelirrojo.

—¿Dónde está Cheng? _Su atención regresó al He, los ojos oscuros tan similares a los de su jefe se volvieron rojos, avisándole que el alfa estaba molestó.

Y lo entendía, era obvió que si Cheng no estaba con él era porque se enfrentaba a los lobos.

—No estoy más feliz que tú de estar aquí, ahora déjame hacer mi trabajo para volver con Cheng, ¿Están todos bien?

—¡No debiste dejarlo solo! ¡¿Qué clase de alfa eres?!

—Niño _Respiró hondo intentando mantener la calma, no había tiempo para discutir— ¡¿Crees que no lo sé?! Sin embargo tu seguridad para Cheng es más importante que su vida, si quieres tanto como yo que tu hermano esté a salvo me escucharás y seguirás.

No importaba la situación, el albino siempre mantenía la calma, aún cuando esos mocosos hicieran lo posible para enfadarlo hasta el extremo, y está ocasión no sería lo contrario, tenía que pensar fríamente las cosas.

Tian estaba a punto de protestar, más la mano de su Omega se aferró a él.

Los ojos de Tian volvieron a la normalidad, sintiendo como el vínculo tiraba de él para mantenerlo relajado.

Qiu giró su vista, en su interior su lobo se retorcía, si tuviera ese vínculo con Cheng sabría el estado del Omega, y no estaría en esa inquietante zozobra.

—Deja de ser un imbécil, el hermano mayor Qiu solo obedece órdenes. Salgamos rápido de aquí para que pueda volver con el hermano Cheng.

—El hermano mayor He es un alfa fuerte Tian, confiemos en él _Jian sonrió sin notar como sus palabras no hacían más que tensar a los dos alfas enfrentados.

—Vamos, los llevaré a los túneles subterráneos _Qiu se alejó del He, deteniéndose en la puerta al percibir un familiar olor a rosas.

Chasqueó la lengua haciéndose a un lado al tiempo que la puerta fue abierta por una alfa de cabello cenizo, quién corrió hasta abrazar a su hijo y nieta.

—Tenemos que irnos, no sé cuánto tiempo aguantarán en esa pelea tan dispareja _Qiu y Tian se tensaron— No importa cuánto le disparen, o donde, no parecen ceder _Los ojos de la mujer recorrieron la habitación hasta parar en la mano derecha del mayor de los hermanos He— Jian me dijo que sabías las rutas de escape secreto ¿Qué hacen todavía aquí?

—Ya nos vamos _Qiu mordió su lengua para no preguntarle a la mujer por el estado de Cheng, tenía que confiar en él y no levantar sospechas sobre lo preocupado que estaba, menos frente a esa intuitiva mujer— Tian, toma _El albino le tendió su arma sacando otra de entre sus pantalones— Cheng me matará si se entera, pero si mujeres será peor, así que más te vale usarla si es necesario.

Sin esperar respuesta, Qiu salió de la habitación con el arma preparada, su sentido del olfato era inútil contra esas bestias, por lo que sus otros sentidos debían estar en alerta, sus orejas de lobo hicieron su aparición al igual que su cola, ampliando sus sentidos, él era la primera barricada, debía ser lo suficientemente firme como para mantener a esos lobos controlados.

Detrás de él iba la señora Jian que se mantenía con las orejas visibles, después de ella iba el chico castaño que protegía a su esposo y cachorra, seguido del Omega embarazado, luego la madre de éste, detrás de ella el padre, y Tian cerraba la formación manteniendo sus ojos rojos en los pasillos.

Los dos omegas con cachorros se encontraban en el centro por su propia seguridad y la de sus crías.

Qiu giró a la izquierda encontrándose con un pasillo sin salida, camino hasta un buró para abrir las gavetas, en la tercera gaveta encontró una pequeña llave, regresó dos pasos quedando frente al reloj de pared, donde justo en el centro de las manecillas metió la llave.

El interruptor funcionó al instante, silenciosamente el reloj se hizo a un lado dando pasó a un pasillo oscuro.

—Adentro hay linternas, deben seguir este pasillo, no se desvíen, llegarán a salvó hasta un templo, las sacerdotisas los mantendrán a salvo, nadie conoce este túnel, apenas acabemos con esos desgraciados, restableceré la señal y me pondré en contacto con ustedes.

Con la señora Jian en frente, comenzaron avanzar por el pasillo. Qiu detuvo a Tian tomándolo del hombro.

—Después de esto, más te vale que restablezcas el vínculo con tu hermano, Cheng jamás te lo dirá pero estás siendo un niño demasiado caprichoso _Sus palabras iban con un tono de seriedad, su ceño estaba fruncido, si tuvieran aunque sea un vínculo con Cheng sabrían el estado del Omega y si necesitaba ayuda.

—Lo haré. Cuando acabé esto no quiero saber que hiciste un vínculo con mi hermano.

—No prometo nada _El albino sonrió dándole una palmada en la espalda— Mantenlos a salvó y no hagas nada que te ponga en peligro.

Qiu giró sus talones viendo de reojo como el reloj se colocaba lentamente en su lugar.

Los ojos de Tian vieron por última vez la espalda del albino y recordó que cuando era niño siempre pensó que Cheng mantenía a salvo a todos, pero no había nadie que lo mantuviera a salvó a él.

Una pequeña sonrisa creció en sus labios, era tiempo de madurar, la única persona que podía estar con su hermano era sin duda Qiu.

—Mantén a mi hermano a salvó _Susurró emprendiendo su camino.

En su interior, su lobo lloraba a un arbusto de menta seca, no era tarde para restablecer sus vínculos, solo debía cuidar esa menta hasta hacerla retoñar.

Continuará.

Los olores fuertes que sintieron He Cheng y Qiu en el capítulo anterior eran de los invitados.

Casi tres mil palabras por los dos meses de ausencia, estaba teniendo un pequeño bloqueó por eso no pude venir hasta ahora.

Quiero aclarar que ya tengo dos finales en mente, ambos finales son felices así que no se preocupen el Qiucheng pasé lo que pasé estará bien. La cuestión es que aún no decido.

¿Qué dicen ustedes traigo uno o pongo ambos como finales alternativos y cada quien elige el que más le guste?

Esperó que disfrutarán.

Nos leemos luego.

Angel sin Luz/Blekk-Universe.