En el camino a casa, Eren conversaba con ella acerca de su habitación, sus gustos, habilidades, entre otras cosas, la pequeña Isabel decía maravillada las cosas que quería en su habitación, recibió una revista del supermercado que el pelinegro le dió y ella empezó a marcar las cosas que le gustan.

Un vez que llegaron a casa, Kenny los estaba esperando para ayudarlos a sacar las cosa del auto y pasó a saludar a la nueva integrante.

-Me presento pequeña dama -hace una reverencia- soy Kenny Ackerman, tío de tu papá.

-¿Puedo decirte tío también? -sus ojos se iluminan cuando el hombre la carga y empieza a estrujar sus mejillas.

-Si quieres dime tío-abuelo, eres una ternura-.

-G-gracias -responde sonrojada por el cumplido.

-Ven, entra de una vez a tu muevo hogar -Eren la toma en sus brazos para llevarla a una habitación de color amarillo pastel con dibujos de sapitos y mariposas- no sabíamos si iba a venir un niño o niña, siempre dejamos las cosas a último minuto -la deja en la cama- ¿Que te parece?

-Es bellísimo -salta en el colchón- ya se donde voy a poner mis cosas -baja- aquí irá el armario y por aquí mi escritorio, ¿papi puedo poner al lado de la ventana mi mini sofá? -asiente alegre- ¡viva! Así podré tomar él te con las muñecas que me compró papá Levi.

Eren y Levi se sentían contentos, pues esa pequeña iluminaba sus días, con el pasar de los días tuvieron que alistar los papeles para que por fin pudiera ir a la escuela, a lo que Isabel estaba nerviosa.

Las sorpresas no terminaron pues la pelirroja jalo a Levi de la mano hacia su habitación para que se encargara de pintar algunas partes de su nueva habitación. Entre risas Eren llevó los acrílicos y pinceles de su esposo.

-Me encanta -salta al ver los dibujos.

-¿De verás? -suelta una risa- no soy bueno con las caricaturas.

-Y pensar que hace un año no dejabas de restregar en la cara de tus amigos tu cuadro hecho para la exposición de arte de Ghibli-.

-Eso fue diferente -hace un puchero.

-Por si lo olvidas, esa noche usaste la frase "Soy el mejor pintor que hay aquí, y tu cariño eres el lienzo en el cual quiero pintar" no se como me conquistaste con eso -suelta una risita.

-Aquí no chiquistrikis -besa su mejilla- ¿Cómo vas con tu libro?

-Bien, tomé de inspiración a la nueva integrante para realizar algunos detalles -suspira- el trasero me duele de tanto estar sentado.

-Y te va doler más cuando te muestre mi pincel-.

-Yo también quiero verlo -responde Isabel sin saber lo que significa.

-¡No! -grita Levi- quiero decir, cariño, es una broma de personas adultas -le da un codazo al castaño cuando lo escucha aguantar la risa.

-Tu papá se refiere a que muy pronto va a llegar su nuevo set de pinceles y quiere que yo los vea primero-.

-Ohh -asiente- me gustaría aprender a pintar como papá.

-Con mucho gusto te enseño a pintar -la toma entre sus brazos para abrazarla- no tengo mucha paciencia pero lo voy a intentar.

-¡Yay!-.