EL DIARIO ESCONDIDO

Era un día caluroso de verano. El aire, iba y venía con sus cálidas corrientes recorriendo todos los rincones de la aldea; los niños jugaban felices en las calles y los adultos hacían sus labores sin dejar de mencionar el calor sentido en aquella época del año, las fuentes de agua eran refrescantes y las cigarras emitían su sonoro chirrido indicando lo agradable del clima y no había lugar en Konoha donde no se mencionara este suceso en especial.

Hinata, se encontraba dentro de la mansión Hyuuga practicando Taijutsu con Hanabi en el patio principal. Ella ahora era una mujer empoderada y segura de sí misma, no solo era una Kunoichi destacada, sino también, era tenida en alta estima por el Rokudaime Hokage, Kakashi Hatake, al mostrar un perfeccionamiento de sus técnicas que impresionaba incluso a su mismo clan; además, era la mujer más envidiada de todas las cinco grandes naciones Shinobi tras convertirse en la novia de Naruto Uzumaki, héroe de la pasada Guerra Mundial Shinobi.

Ese día en la mañana, en la puerta principal de la aldea, se había despedido amorosamente de Naruto, quien había sido enviado a Sunagakure por solicitud directa de Gaara, para una misión diplomática y la misión duraba alrededor de una semana, tiempo en el cual, la adorable pero celosa Hanabi, aprovecharía todo el tiempo posible para compartirlo con su hermana, porque, aunque adoraba a su querido cuñado, en parte lo "odiaba" por arrebatarle la preciosa atención de su hermana.

- "¡Nee-Sama! ¿No me digas que ya estás cansada?"

- "¿Cansada? ¿Yo? ¡Cuida tus palabras, traviesa jovencita!

Una revoltosa Hanabi quería provocar el máximo potencial de su hermana, pero al instante deseó no haberlo hecho; activando su Byakugan, Hinata incrementó su poder al punto de encontrar el lado vulnerable de Hanabi el cual atacó con un letal ataque de cosquillas, para el cual, la menor de las bellezas Hyuuga no estaba preparada.

Al no poder soportar el ataque, de inmediato gritó su rendición:

- "¡Ya basta! Nee-Sama, ¡pídeme lo que quieras, pero detén esta terrible torturaaaaa!

- "¿Con que te rindes ehhh?… Está bien, dijiste algo como lo que yo quisiera… Ummm… pensaré…"

Hanabi quería morderse la lengua por haber pronunciado aquellas palabras; sabía que Hinata le pondría una engorrosa tarea y lamentó haberla retado; no sabía que su hermana tenía una técnica tan mortífera, pero como Kunoichi que era, tendría que aceptar la tarea que Hinata quisiera.

- "Hanabi, es hora de iniciar la limpieza de verano de la mansión y tú me ayudarás, hay una misión que debemos hacer juntas"

Hanabi tenía una aburrición casi mortal, su hermana, no solo era letal, sino también muy astuta y Hinata, se había dado cuenta que su hermana menor había evitado hacer la limpieza anual de la mansión, al fugarse constantemente con ayuda de Konohamaru, sin embargo, esa última frase de su hermana, la había dejado bastante intrigada "…hay una misión que debemos hacer juntas…".

Pasada la hora del almuerzo, los habitantes de la mansión se preparaban para comenzar la limpieza del enorme condominio. Hiashi, líder del clan Hyuuga, no podía evitar reír al ver a su adorable Hanabi con una pañoleta en la cabeza y cargando sobre sus manos una cubeta, un trapo y una escoba para realizar la limpieza de su habitación, sin embargo, con su estoica presencia, Hiashi se dirigió a su clan:

- "Comenzaremos la limpieza de verano, recuerden deshacerse de todo aquello que sea una carga para sus almas"

Los habitantes de la mansión asintieron y se dirigieron cada uno a sus aposentos para ser limpiados, otros tantos, estaban designados a las áreas comunes y los niños estaban encargados de limpiar los jardines y fuentes de la mansión; cuando Hanabi se disponía a ir a su habitación, Hinata la detuvo y poniéndole delicadamente la mano en el hombro de su hermana menor, habló a su padre:

- "Otou-Sama… ha llegado el momento y estoy preparada, pero quisiera ir con Hanabi por favor, solicito tu permiso para ingresar a la habitación…"

Hiashi suspiró, sabiendo el dolor que ocasionaría en su adorada hija mayor, sin embargo, sabía que nadie más podía cumplir aquella tarea y asintiendo a su petición Hiashi habló como subsanando el tiempo de espera:

- "A todo mi clan, espero que escuchen atentamente: Aquella habitación ha estado sellada alrededor de dos años y ha llegado el momento de ser abierta. Hinata: eres tal vez la única persona que él autorizaría para hacer esto y estoy seguro que lo harás bien. Hanabi: acompaña a tu hermana mayor en lo que necesite y debes hacerlo sin protestar."

Hanabi percibió la seriedad de su padre y seguía sin comprender cual era aquella "misión" que se perfilaba tan solemne nacida de una simple limpieza anual. La joven fue extraída sus pensamientos cuando escuchó a su hermana hablar:

- "Por favor, Otou-Sama, desata el jutsu que mantiene sellada la habitación de Neji-Niisan"

La hija menor de Hiashi por fin pudo comprender a qué llevaba todo esto y para qué necesitaba su hermana de su presencia allí; desde la muerte de Neji, Hinata le había suplicado a su padre que prohibiera que, absolutamente nadie, ingresara hasta esa habitación; era el proceso mismo de negación de la muerte que Hinata no quería enfrentar, y en ese entonces, Hiashi, al verla tan abatida, cumplió sus deseos y selló la habitación de modo que sólo él pudiera ingresar o salir de allí.

Hiashi, sabía que sería un duro golpe para su hija mayor porque encontrarían todo tal cual como Neji lo había dejado desde antes de partir a la guerra, en el fondo él sabía que lo difícil no era limpiar el polvo o la suciedad, puesto que Neji siempre era un hombre muy ordenado; sabía que lo más difícil de aquella tarea era combatir con los recuerdos que traería la apertura de la habitación.

- "¡Kai!" Hiashi liberó el sello y las puertas se abrieron de par en par.

Los Hyuuga, vieron como una solitaria lágrima se deslizaba suavemente por el rostro de Hinata. Cuando la puerta se abrió, la hermosa kunoichi de cabello índigo, tuvo que discutir mentalmente consigo misma ante la aceptación de la ausencia de Neji, él no iba a salir de aquel cuarto y saludarla con la sonrisa avergonzada con que siempre lo hacía. No, esta vez, él no saldría a su encuentro, era ella quien debía abrazar la pérdida y caminar hacia la profundidad de la habitación.

- "Hanabi, es hora. Vamos a recoger y organizar las pertenencias de Neji-Niisan que han estado guardadas aquí por dos largos años" Hinata limpiando las lágrimas de su rostro, dio pasos firmes para ingresar a la habitación; acto seguido, Hanabi sintió un dolor estrujar su corazón e impulsivamente tomó a su hermana mayor de la mano y casi caminó a un paso tras de ella. Hinata, notando esta acción sobreprotectora de su hermana menor le habló con amor:

- "Gracias mi querida Hanabi, no sabes lo mucho que significa para mí, que hayas aceptado venir conmigo a la habitación de Neji-Niisan, ven, acompáñame a abrir las cortinas, para que entre la luz del sol a esta habitación"

Las hermanas abrieron cortinas y ventanas para disipar el polvo y la humedad, curiosamente, la habitación parecía intacta, inmaculada, como si el paso del tiempo no la hubiera afectado, ya que después del ataque de Pain, la habitación de Neji fue una de las primeras en reconstruirse cuando se levantó el nuevo condominio; Hinata dio una vista panorámica de la habitación y la encontró sin ninguna alteración.

Primero revisaron el cuarto de baño, allí estaban los productos de aseo de Neji como su desodorante, su fragante loción, el cepillo de dientes, la crema y su cuchilla de afeitar, prolijamente aseadas y ubicadas correctamente cerca al lavamanos; luego había una cómoda donde se encontraba todo el ropaje de baño como toallas y batas y ahí en un pequeño cajón dentro de la cómoda, toda la ropa interior de Neji se encontraba debidamente aseada y doblada. Hinata recordó con gracia como años antes, Rock Lee hizo un total escándalo ante sus amigos al revelar la "sofisticación" de Neji al preferir usar boxers en lugar de calzoncillos como lo harían Gai Sensei o el mismo Lee; también, recordó como la pobre Tenten había golpeado a ambos con un gran abanico de papel para acabar de una buena vez con tan penoso tema; Hinata, tomó la ropa de Neji y la empacó en unas bolsas que una silenciosa Hanabi le acercaba para después ser llevadas a las bodegas del clan y luego a su disposición final.

Toda el área del baño fue organizada y despejada como si nadie la hubiese utilizado jamás; aunque dolía profundamente en su alma, Hinata tomaba esta misión como un proceso de catarsis de su dolor, uno que tal vez menguaría pero que sin duda nunca desaparecería. Luego de esto, pasaron al área donde estaba la cama y el armario de Neji; allí, Hinata abrió el armario que contenía su ropa y todo el aroma de Neji se desplegó por la habitación; la dama de ojos perla, no pudo conservar el aplomo y arrebatando ferozmente el habitual traje blanco con perneras color café del armario, lo abrazó con fuerza y llorando, se desplomó al suelo gritando su nombre continuamente, Hanabi, corrió hasta su lado para intentar ponerla de pie, pero Hiashi detuvo al instante a su hija menor:

- "Sólo ayúdala cuando te lo pida, en este momento, ella no está pensando en esta habitación o en este lugar, Hinata está abrazando a Neji, despidiéndose de él" tanto Hiashi como Hanabi miraban con impotencia el dolor de Hinata, sabiendo que este proceso debía enfrentarlo sola. Luego de un momento, llegó la calma; Hinata, se puso de pie y continuó separando la ropa y el calzado de Neji para enviar a la bodega. Prontamente revisó el lugar donde Neji almacenaba su arsenal ninja como kunai, shuriken y pergaminos y los clasificó para ser regresados a la armería del clan, también notó que allí estaba su Hitai-ate con el símbolo de la aldea y ella decidió conservarlo para sí misma, catalogándolo como uno de sus más preciados tesoros.

Estaba llegando la media tarde y el sol estaba firme en lo alto de la esfera celeste, el calor se estaba volviendo bochornoso y prácticamente ya habían terminado de limpiar la habitación; finalmente y luego de tomarse un refresco, Hinata y Hanabi se dirigieron al escritorio que estaba cerca a la cama de Neji y luego de ordenar y guardar en cajas todos sus libros, encontraron uno en particular encima del escritorio y dentro de él una carta escrita de puño y letra de Neji.

Hinata se sentó en la cama y observando el curioso libro, pudo darse de su contenido: era el diario de Neji; allí, él contaba sus relatos y percepciones de su vida como ninja y su propio proceso de evolución personal, ella lo cerró cuidadosamente y dejándolo a un lado, echó un vistazo a aquella curiosa carta que se encontraba en medio del diario y grande fue su sorpresa al saber que la misteriosa carta se encontraba dirigida a ella.

Extremadamente nerviosa, Hinata comenzó a abrir la carta para enterarse de su contenido y tomando profundo aire comenzó la lectura:

- "Querida Hinata-Sama,

Si estás leyendo estas líneas, es porque probablemente no regresé victorioso de la guerra y ya no comparto la vida su lado.

Es curioso que haya decidido escribir una carta, pero, si lo pienso mejor, es lo más adecuado en caso de que pase algo y las palabras que necesito expresar se queden vacías e inertes en el aire, al igual que mi cuerpo si esto estás leyendo….

No sé ni por dónde empezar…

Tal vez, por el inicio de todo. Hinata-Sama, quiero que sepa, que, desde el fondo de mi alma, siempre tuve un gran aprecio por usted, un aprecio que incluso va más allá de los límites, pero no me atrevo a decirlo porque no deseo faltarle al respeto.

Desde que la conocí cuando usted tenía tres años, me pareció la mujer más bella y especial del universo y desde ese momento supe que mi vida le pertenecía; sin embargo y debido a las circunstancias, nuestra relación se volvió hostil casi al punto de querer matarla en los exámenes Chunin, pero si lo pienso bien, no quería matarla por la disputa entre el Souke y el Bouke, tal vez, era por sentir la imposibilidad de poder aspirar a alguien como usted; podría decir que la ataqué porque estaba celoso… yo sabía que usted tenía sus ojos fijos en alguien y ese alguien estaba dispuesto a defenderla a costa de su propia vida… puede que le sorprendan mis palabras… pero es así como la vi desde el inicio de mi vida…

Tuve que pasar por muchas cosas para poder sanar y encausar mi espíritu, finalmente, cuando mi alma recobró la paz y me enteré de toda la verdad oculta sobre la muerte de mi padre, mi única aspiración fue hacer de usted una kunoichi mejor, la mejor del clan, la mejor de la aldea, incluso, la mejor para él.

Es cierto que, aunque yo hubiese deseado que nuestra realidad fuera otra, no desconocí nunca los sentimientos que siempre albergó hacia Naruto… ese amigo nuestro de cabellos picudos y personalidad asfixiante, me hizo reflexionar sobre la vida y allí entendí porque usted lo amaba, él hizo de usted, Hinata-Sama, la mujer que siempre quiso ser… su dulzura y suavidad era igual a la de mi tía y a la de mi madre, solo que ambas no fueron kunoichi, usted si quería serlo, pero a su modo y nuestro clan no pudo entender eso… espero que luche ante ellos para demostrar lo que quiere ser… ¡Usted puede hacerlo Hinata-Sama! ¡Hágalo por usted misma y no tenga miedo de nadie! Y así mismo, lucha por obtener el corazón de Naruto, confía en mi corazonada, no miento al decir que tú también eres importante para él y aunque él no lo sepa, no le eres indiferente… conquístalo con la misma naturalidad que me enamoraste a mi…

Hinata-Sama… espero perdone mis atrevidas e irrespetuosas palabras, pero quiero decirle que, aunque viviera, jamás me interpondría en su lucha por sus sueños y dejando de lado mis sentimientos siempre la apoyaría para que comparta finalmente sus sentimientos con Naruto… ojalá él pueda reconocer algún día lo valiosa que es usted para que puedas premiarlo con tu amor.

También quiero que estes al tanto, que, antes de partir a la guerra, el consejo de ancianos de nuestro clan me propuso concederme tu mano en matrimonio para fortalecernos como uno de los clanes más poderosos de la aldea, sin embargo, Hinata-Sama, mi intención cuando regrese de la guerra es rechazarte como esposa, no porque no seas valiosa…. ¡Sólo Kami-Sama sabe cuánto desearía que esto fuera posible! Pero tus sentimientos no me pertenecen y ante esto estoy totalmente consciente que tu debes decidir con quien quieres casarte y ojalá sea con el hombre que has admirado y amado desde siempre y espero que esto también se lo digas a la pequeña Hanabi: busquen el hombre con el que sueñan, no dejen que nadie les imponga un destino indeseado y sean libres como el ave que escapó de su prisión, así como yo espero algún día librarme de la mía…

Hyuuga Neji"

Hinata no pudo contener sus lágrimas al enterarse del contenido de la carta, su cuerpo temblaba de pies a cabeza y su mente no podía procesar con lucidez todo lo que había conocido producto de aquellas profundas letras escritas por aquel hombre que ella amaba como un hermano y al que admiraba profundamente y del cual, siempre esperó su aprobación; nunca pasó por su mente que Neji pudiera sentir algo así por ella… esta carta sin duda, desconfiguraba toda su historia de vida, él no la odió por ser "débil" o ser "poco hábil" para ser la heredera de su clan, lo que en el fondo él sentía era frustración por saberla prohibida y lejana.

Hinata, dobló nuevamente la carta y saliendo de la habitación, habló a su padre y a su hermana:

- "Otou-Sama, Hanabi, les pido un breve receso. Si tal vez tardo un poco, por favor terminen con el aseo de la habitación ya que falta poco y por favor, pido que esta vez, la habitación no sea sellada nuevamente".

Terminando su petición, Hinata dio un fuerte suspiro y salió caminando con gallardía de la habitación de Neji. Los Hyuuga la vieron salir por el portón principal de la mansión en dirección a la calle, pero nadie se atrevió a cuestionarla o interrumpirla siquiera. Caminó y caminó sin rumbo por la aldea, pero cuando estuvo consciente de su caminata se dio cuenta que estaba justo frente a la tumba de Neji, allí, ella se sentó en la hierba que rodeaba la lápida y con su dedo índice de la mano derecha palpaba los kanjis que deletreaban el nombre del poseedor de esa tumba.

Ella no quiso cuestionar nada de aquella carta que él había escrito para ella dos años atrás y que recién descubrió; tan sólo se sentó a contemplar el atardecer y sentir el viento difuminar su índigo cabello por los aires.

- "Sabía que algo te había pasado… no sé por qué, pero me sentía intranquilo mientras viajaba a Sunagakure, ¡Dattebayo! ¿dime, por qué estás tan solita aquí?"

- "¡Na… Naruto-kun!"

Hinata dio un leve brinco de sorpresa al escuchar la voz de su novio y girando su cabeza a un lado, pudo ver a un Naruto extremadamente fatigado, con la ropa de misión puesta y todo el equipaje que llevaba para estar una semana en compañía del Kazekage. Preocupado por el silencio de su novia, se sentó a su lado y la abrazó tiernamente esperando que ella decidiera pronunciar alguna palabra.

- "Sabes, Naruto-Kun, hoy decidí entrar a la habitación de Neji y… y… descubrí… esto" Hinata le presentó a Naruto la carta que Neji había escrito y él comenzó a leerla prestando total atención a su contenido. Finalmente, cuando terminó de leerla, la dobló con cuidado y se la regresó a Hinata. Poniéndose de pie, habló a la tumba de Neji:

- "En los exámenes Chunin, te juré por la sangre de Hinata que te derrotaría en aquel combate y lo cumplí; ahora, Neji, te juro sobre mi propia vida que amaré a Hinata hasta el final de mis días, que la valoraré y la ayudaré a alcanzar sus sueños para que ella siga premiándome con su amor. ¡Gracias amigo! esta oportunidad que tengo de vivir mis sueños al lado de Hinata es gracias a ti"

Hinata observaba conmovida la promesa que Naruto hizo a su querido Neji-Niisan, una paloma blanca se cruzó frente a ellos, surcando el cielo con su vuelo; regresando su mirada al intrépido ninja que era su novio, le preguntó:

- "Naruto-Kun, ¿cómo supiste lo que estaba sucediendo?

- "Jejeje, es fácil Hina, tú y yo estamos conectados por el sentimiento que compartimos y desde esta mañana cuando me despedí de ti, tuve una extraña sensación y me sentía profundamente intranquilo… sabía que algo te estaba pasando y decidí devolverme para estar contigo… espero puedas defenderme cuando Shikamaru y Kakashi Hokage Sensei quieran patearme el trasero por abortar la misión…"

- "En nombre de Neji-Niisan y el mío propio, yo también te juro protegerte y acompañarte hasta el final…"

Naruto, extendiendo su mano, ayudó a poner de pie a su amada novia y juntos de la mano, emprendieron el camino a la felicidad que les aguardaba.