Red Monday Retcon 7


Mientras todos los hechos se suscitaban en el exterior de la ciudad, el interior cálido de la oficina de Miku le daba la cantidad necesaria de confort como para ponerse a revisar los samples de la mañana. Escuchar atentamente los ritmos de las guitarras y del bajo era la parte favorita de su trabajo, finalizando cuando tocó un pequeño botón verde en su Tablet.

-Muy bien, muy bien, el ritmo está perfecto, pero creo que deberías de cambiar el acorde de re mayor a re menor -dijo a través del dispositivo.

-Miku, nunca me dejas experimentar con acordes que quiero, ¿Sabes que también se puede tocar algo en re mayor? -protestó la voz de una chica, quien se asumía, era su asistente.

-Cariño, he estado en esta industria por mucho tiempo, le vas a dar más energía y ánimo si cambias ese fa sostenido -dijo con tranquilidad la chica.

-Está bien… gracias por decirlo de esa forma, Miku -escuchó a la otra persona decir a través del comunicador.

-De nada cariño… -mandó el sonido de un beso a través del comunicador.

Pero en lo que volvía a colocar sus piernas sobre el escritrio para escuchar a una de las nuevas artistas que había subido su demo con ellos, escuchó cómo la puerta se abría de golpe.

-¡Miku! -gritaron Len y Rin de manera simultánea.

-Ah… chicos, se ven muy jóvenes… -le costó un poco de trabajo verlos bien-. Esperen… ¿Vienen del pasado, verdad? -preguntó como si no fuera obvio.

-Vaya, te hiciste de tu propia oficina y tu propia… productora… -dijo Len impresionado mientras veía todo alrededor.

-Así es, soy la CEO de VocalWorks, la mejor productora de artistas independientes del círculo de fuego… -empezó a presumir-. Esperen… ¿Qué hacen aquí adentro? ¿Por qué el guardia no avisó que venían? -preguntó viendo uno de sus comunicadores.

-No… no había ningún guardia… -contestó Rin.

-Ah, cierto… siempre se me olvida contratar a alguien de guardia… -dijo ahora la peliverde.

Su mirada y su cara era más o menos la misma desde que tenía treinta años, gracias a sus soluciones médicas exclusivas, se mantenía tan fresca como en su adolescencia, pese a tener sus propias desventajas. Su ropa era lo único que se veía que había cambiado su profesión, ahora usando un traje elegante, aunque su falda seguía siendo como de colegiala.

-Miku, necesitamos tu ayuda, por favor… -dijo ahora Len acercándose a ella.

-¿Mataron a alguien? -preguntó ella rápidamente.

-No, pero estábamos a punto de hacerlo al ver cómo Yuki me había robado a mi familia… -dijo Rin gritando.

-Oh… entonces ya se conocieron en el futuro… -dijo Miku suspirando.

-¿Sabes de lo que nos ha pasado? -dijo Len con algo de interés.

-Claro que si, de una u otra forma me han involucrado, digo… soy la madrina del pequeño Vigo -dijo con una sonrisa.

-Oh… que lindo -exclamó Len.

-Entonces tienes que ayudarnos… -le pidió ahora Rin-. Por favor… algo extraño está pasando, todo este futuro… es lo opuesto a lo que queríamos…

Miku se mantuvo con los ojos abiertos, saboreando su propia lengua para saborear el último café que se había llevado a la boca para distinguir cuantas cucharadas de azúcar le había puesto. Su mente estaba vacía de cualquier otro pensamiento.

-Lo siento… las personas que nos movemos en el tiempo entendemos estas cosas de manera diferente… ¿Cómo es este el futuro que no querían? -dijo Miku con desentendimiento.

-Pues… en este mundo soy una vieja miserable solitaria, arrugada que de todos modos no puede cantar porque tengo una horrible infección de transmisión sexual en la garganta… -describió ella con disgusto.

-Bueno… podrías usar más protección, de esta manera solo terminarás siendo una vieja miserable y solitaria y arrugada -dio Miku sus supuestas instrucciones.

-Miku… esto es en serio… -dijo Len interviniendo entre las dos-. Tienes que ayudarnos a averiguar cómo es que toda esta línea temporal se ha alterado de esta forma… tu misma tienes que saberlo, has hablado de las líneas temporales y esas cosas…

-La línea no ha cambiado… bueno, al menos nada de lo que han hecho ha causado un cambio notable, como les dije, esta clase de experiencias quedan olvidadas por sus versiones pasadas -dijo con tranquilidad, sentándose con tranquilidad en su silla.

-Entonces… ¿Por qué hemos terminado de esta forma? -dijo ahora Rin.

-Creo que tienen que pensarlo con mayor profundidad -dijo una frase que ninguno de los gemelos esperaba escuchar de la boca de su amiga-. Ustedes dos… son exactamente la misma persona que vieron en este futuro ¿No? Bueno… ¿Qué les impide que cambien su forma de ser y que queden juntos como quieren estarlo?

-¿Yuki y sus manipulaciones? -dijo Rin sin saber que contestar.

-Bueno, ya estamos aquí, ya aprendimos de nuestros errores… ¿Eso cambiará este futuro? -preguntó ahora Len.

-Quizá… pero piensen que si ya se arrepintieron y cambiaron sus modos de ser… ¿Porqué este futuro sigue existiendo? -les hizo la pregunta retórica.

-Sé que la respuesta está en una mocosa manipuladora… -trató de excusarse Yuki.

-Eso… no tiene sentido Miku… ¿Significa que estamos destinados a ser esto y ya? -peguntó Len exasperado.

-No… en este trabajo, te das cuenta de que no existe algo tal como el destino, por eso las líneas pueden cambiar… -levantó su mano para evitar que contestaran-. No obstante, existe algo llamado la naturaleza humana…

-Nos hemos dado cuenta de que, incluso dándole todo a una persona, como recursos, dinero, protección, para evitar que desvíe sus caminos y se vaya por malos pasos… la persona realmente no cambia, simplemente busca otras formas de expresar su naturaleza -explicó-. Ya sean criminales, asesinos seriales… muchas de esas personas no tienen remedio… algunas cuantas si, claro, aprenden de sus errores, pero cuando las formas de ser van hasta la raíz de la persona, no hay forma de cambiarla.

-No… no puedo creerme algo como eso… -respondió Rin-. Yo puedo cambiar mi futuro.

-Bueno, si eso fuera cierto, veríamos todo cambiando -respondió Miku mirando uno de sus aparatos que tenía en la manga-. Pero nada cambia… sigues siendo la misma…

-¿De verdad crees que yo sería capaz de hacer todas esas cosas terribles a Len? -dijo Rin tratando de mostrarse como alguien inocente, pero Miku solo se levantó.

-Yo no soy quien para juzgar… solo puedo decir lo que he experimentado de primera mano… -dijo ahora Miku, mirando hacia la ventana-. Y no puedo decir, Rin, que tu eres una persona en la cual confiaría siquiera por accidente.

Al decir esas palabras, Rin juntó sus manos contra su pecho, acercándose a Len.

-¿A qué re refieres? -preguntó ahora Rin.

-Bueno, solo digamos que no eres la única con una terrible enfermedad de trasmisión sexual… -dijo ahora Miku con resentimiento-. Digamos que… cometí el error una vez de confiar en ti… y que por culpa de eso, quien fue mi esposo terminó contagiado de gonorrea… ¿No te suena? Claro que no, es algo que aun no haces…

-¡Pero pensamos que tenías una esposa mujer! -dijo Len saliendo del silencio.

-Si, desde hace más de dieciocho años… antes de eso estuve casada con un empresario… pero al enterarme de todo lo que hizo a mis espaldas con ella… ya no me atreví a verlo… -relató con tristeza-. Tuve suerte de encontrar a alguien más, que me aceptara con todos los problemas que me acarreó esta enfermedad… Eso, y los super antibióticos del futuro… realmente me ayudan a controlar la gonorrea.

-Yo nunca haría eso… -volvió a decir Rin.

-Eso dices ahora, pero… no sé algo siquiera cambió en ti… -dijo ahora Miku, mirándola con seriedad.

-¡Tiene que haber algo que no hemos visto! -dijo Len, ignorando la realidad de lo que había dicho Rin.

-Miku… si no quieres ayudarnos… solo dinos… -trató de pensar Rin-. ¿Cuándo fue que Yuki puso sus ojos sobre Len? -preguntó, viendo aun a su única y verdadera enemiga como la causante de todo.

-Oh, esos dos, jamás pensé que terminarían juntos… bueno, de hecho, lo pensé un poco -se rio, aligerando su expresión-. Desde ese día en el que Hime trató de violarla… pero por suerte Len la salvó cuando las cosas se ponían peores… ¿Aun no pasa eso?

-¿La salvé? -preguntó el muchacho impresionado.

-¿Hime? ¿Te refieres a la chica de cabello rosado? -preguntó Rin-. Pensaba que Kiyoteru era el violador.

-No, Kiyoteru es bueno, aunque supe que Hime quería inculparlo de todo…

-¿Cómo fue que la salvé? -dijo ahora Len.

-No fue nada sencillo… fuiste apuñalado por su hermano, en el pecho… creo que fue en verano del 2010… -dijo Miku sacando su lengua para tratar de recordar-. Las cosas se pusieron feas, pero sobreviviste.

Len tocó su pecho, no encontró ninguna cicatriz ni nada que le doliera.

-Si me lo preguntan, ese fue todo un hecho afortunado, aunque a Yuki le afectó bastante, pudo recuperarse -dijo Miku con tranquilidad-. No quisiera saber lo que le hubiera pasado si ese hecho hubiera ocurrido…

Entonces, Mientras que Rin escuchaba todo eso, tuvo esa idea alocada.

-Eso es… algo tuvo que haber pasado en ese momento… Len, seguramente alguna versión tuya viajó al pasado para evitar que Yuki fuera violada…y en eso, fue cuando se provocó este cambio… -dijo ella como si estuviera dándose cuenta de un gran descubrimiento.

-¿Eso crees? Pero… tendría que haber sido yo… ¿Cuándo lo hice? -preguntó más extrañado.

-Ese no es el punto, tengo un plan… -dijo Rin elevando la mano-. Solo, tenemos que volver al pasado… y asegurarnos de que Yuki sea violada.

Pero tan pronto como lo dijo, Len cambió su expresión.

-¿Qué? Rin…¡Eso suena monstruoso! -exclamó el chico.

-No lo es… quizá es lo que tendría que haber pasado… no lo sabemos -usó esa lógica-. ¿No dijo Miku que hay cosas terribles que tenemos que dejar que ocurran con tal de que ocurran bienes mayores?

-De hecho… jamás hemos permitido violaciones en el pasado… -dijo Miku llamándole la atención lo que decían de siquiera para asegurar nacimientos, las personas acaban naciendo a veces indiferentemente de como sea su concepción, así que… no hay regla para permitir esas cosas.

-Bueno, quizá no se trata de un nacimiento, pero se trata de nuestra vida -contestó Rin.

-¿Piensas que… nuestra vida vale la pena que a una niña le hagan eso? -Len no podía ocultar lo escandalizado que estaba.

-Len… ¿Acaso no crees que eso valdría la pena? -dijo ella acercándose a su gemela-. Si para hacer que yo viviera… ¿No dejarías que alguien le hiciera eso a Yuki?

-¡Pero no es una cuestión de vida o muerte! -contestó su gemelo-. Y no puedes pedirme que responda una pregunta moral como esa…

-Ah, claro, porque Dios es el único que puede permitir que las niñas sean trasgredidas… ¿No? -dijo de forma sarcástica, causando que su hermano se molestara-. Bueno, ahora tienes la oportunidad de decidir lo que es mejor… de decidir entre ella, o yo… -alzó la mano para tomar la de su hermano.

-Rin… sabes que… siempre serás tu… por sobre todo… solo que no quisiera que la decisión tuviera que ser esta… -tomó la mano de su hermana.

-Saben… esa clase de cosas realmente podría poner el riesgo su licencia para viajar en el tiempo… -dijo Miku poniéndose de pie.

-¿Licencia para viajar en el tiempo? -dijo Rin, empezando a manipular el aparato-. Ah… olvidé que esta cosa solo puede viajar hasta veinticuatro años…

Sin decir más, presionó el botón, y desapareció de un instante para otro, saliendo de ese momento y ese tiempo.

-Ah… tal vez sería buena idea advertirme de esto en el pasado… -dijo Miku volviendo a su Tablet-. Cariño, ¿Podrías traerme de favor, una de esas hojas de papel que escribe todo hacia el pasado? -le dijo a su asistente.

-Si puedo… pero está lleno de cosas escritas de por sí… -le contestó la chica al otro lado del comunicador.

-No te preocupes, son solo mensajes al pasado.

Pero antes de poder terminar su dialogo, la puerta volvió a abrirse, dejando entrar ahora a Zed, al lado de Vigo y de Shikari.

-Oh vaya, pero si son mi policía del tiempo favorito al lado de mi ahijado y de… La Yuki rubia… -dijo Miku al verlos, sorprendida.

-Shikari, mi nombre es ahora Shikari… -contestó la referida con gracia.

-Ah, gracias, tenemos una estricta política contra el "Deadnaming" y no me gustaría ir en contra de ella… -añadió Miku, mirándolos a todos-. ¿Cómo hicieron para pasar sin que seguridad lo anunciara?

-No había seguridad… -contestó Zed, preocupado.

-Ah, cierto… siempre se me olvida contratar a alguien de guardia… -dijo nuevamente la peliverde-. Esperen… ¡Ya se conocen todos! Perfecto, ahora pueden estar agregados al mismo grupo de chat de viajeros en el tiempo, tengo algunos stickers que les van a encantar.

-Miku, nos gustaría hablar de… ¿La palabra meme aun existe? -preguntó a Vigo.

-La usan solo los adultos mayores de cuarenta años… -respondió el muchacho.

-Bueno, no importa, estamos en un servicio, venimos a buscar a los Kagamine… me refiero, a los de dieciséis años, probablemente se vean más jóvenes y menos experimentados -declaró ahora Zed.

-Acaban de irse, aparentemente querían volver al verano del 2010, pero Rin olvidó que no podría viajar a más de veinticuatro años de distancia de su punto de partida de una sola vez -declaró Miku con complicidad.

-¿Para qué quieren ir a esa fecha? -preguntó Zed,

-Rin dijo algo como que tendría que asegurarse de que Yuki fuera violada para preservar su propia vida… algo así… -explicó sin dar muchos detalles.

-¿De verdad? -dijo Vigo con una muesca de horror, similar a la de su hermana, mientras que Zed solo parecía decepcionarse.

-De todo lo que dijeron, fue lo que más se quedó en mi memoria.

-¡Es… es horrible! -dijo Shikari-. Y yo pensaba disculparme con ese monstruo de Rin… -casi se ponía a llorar.

-¡Zed, tenemos que evitar eso! -gritó Vigo.

-Tranquilo, todo saldrá bien, he detenido a muchos viajeros que piensan que pueden tener relaciones con las versiones infantiles de sus parejas… como si eso quitara lo criminal, esto no será diferente -aclaró él-. Solo para saberlo, Miku ¿Porqué les diste licencias para viajar en el tiempo?

-Yo no se las di… me imagino que fue mi versión pasada, aunque no lo recuerdo… -aclaró ella.

-Bueno, sea como sea, no podrán llegar al punto del tiempo que desean -dijo Zed-. Afortunadamente, sin haber recibido la licencia, no fueron instruidos, y no conocían las limitaciones del aparato que llevaban en manos para viajar en el tiempo.

-¿Qué clase de limitaciones? -preguntó Vigo.

-Bueno, el consumo de energía es sumamente alto, pues es exponencialmente proporcional al tiempo recorrido, al menos hacia el pasado… lo que significa que ahora se quedarán sin batería, y por tanto, varados a veinticuatro… años y seis meses de distancia, según mi sensor de desplazamiento temporal -contestó Zed, mirando su manga, en donde podía ver varios controles.

-Oh… olvidé lo limitada que era esa cosa, cuantos recuerdos… -dijo Miku con tranquilidad.

-conociéndolos, tratarán de conseguir más batería con la Miku de esos tiempos -dijo ahora Vigo.

-Yo no me fio del todo de eso… -dijo ahora Shikari-. Pienso que incluso sin ser en la época adecuada, tratarán de lastimar a mi mamá… -se notaba el horror y disgusto en su voz.

-Iremos a ver que no hagan nada contra ella, ¿Ok? -declaró Zed-. Por esta vez, los haré ir conmigo y una vez llegando, nos dividiremos, pero tienen que prometer que no mataran a nadie y que tratarán de mantener los cambios al mínimo… con eso me refiero a que no van a interactuar con cualquier persona, o liberar información sensible -le dijo a los hermanos.

-¡Lo prometemos! -dijeron los dos.

-¡Genial! Formaste una nueva unidad de patrulleros del tiempo -dijo Miku-. Aun recuerdo la primera vez que me reclutaste…

-Si, esa mancha en mi historial aun no se va a borrar… -dijo Zed con desagrado-. En serio, Miku, golpear el palacio imperial con un tren…

-¡Se descarriló solo! -dijo ella en defensa.

-Definitivamente tengo que saber de eso… -dijo Vigo impresionado.

-Cuando vuelvan les haré galletas y conversaremos todos juntos -les prometió Miku.

Diciendo esto, Zed abrió la mano, y una serie de líneas curvas verdes comenzaron a generarse alrededor de ella. Una figura empezó a formarse de la nada, una clase de esfera metálica que se abrió como si el metal se fundiera y se volviera a solidificar en un solo instante. Adentro había cuatro asientos con cinturones de seguridad y aterciopelados, a los lados de dos ventanas que no eran visibles por fuera.

-Bueno, entremos todos -le dijo a Vigo y a Shikari.

-¿Este es tu vehículo para viajar en el tiempo? -dijo la menor, impresionada.

-No, este es para invitados, si los hiciera viajar como lo hago normalmente, la radiación los mataría.

Diciendo esto, la cápsula se cerró por si misma, volviendo a ser una esfera perfecta, desapareciendo en la línea verde que la había originado.