Red Monday Retcon 8


-Entonces… fuiste robada de los brazos de tu madre… -decía Zed para iniciar una conversación, de una manera un tanto extraña, con sus acompañantes.

-Si… así es… -dijo Shikari apenada.

-Pensé que es era ilegal… -dijo el viajero temporal-. ¿No se suponía que Japón era la tierra perfecta llena de gente que seguía la legalidad? -preguntó sin saber si era sarcasmo o no.

-Como en todo el mundo, lo es hasta que le presentas a alguien algo de dinero o le ofreces algo a cambio… -contestó Vigo, quien seguía tranquilamente sentado en la esfera de transporte-. Según entiendo, Rin le ofreció dinero a un tal Mikhail, un doctor que también le ayudó a que yo naciera de forma correcta, para que fuera él quien robara a Shikari, y luego le diera la noticia a Setsu de que su bebé había muerto.

-Oh vaya… ¿Todo eso lo hizo él solo? -preguntó impresionado.

-Quien sabe a cuantas enfermeras les habrá pagado para que fueran cómplices, el sujeto tenía algo de poder en el hospital.

-Y nunca se le persiguió por nada de lo que hizo -añadió Shikari-. Decidimos que no era importante… eso no me devolvería los años que perdí sin conocer a quien realmente era mi madre.

-Bueno, eso es porque se atienen a la ley terrenal… -quiso Zeda dar una idea pero se contuvo-. Entonces viviste los primeros quince años como la hija de Rin Kagamine.

-Como Mili… el nombre que ella decidió… -dijo ofendida la chica-. Tengo que admitirlo, al principio Rin era una buena madre, era a la persona que más quería junto a mi padre, y los creía a ambos como la pareja más ideal que existía. Fue por ellos que moldeé mi mundo a uno que estuviera en acorde a ellos.

-Bueno… eso lo hacen muchos niños. Los padres son nuestra fuente de aprendizaje primaria… -trató de consolarla Zed.

-Pero cuando tenía unos catorce, Rin empezó a forzarme en eso de ser una idol… Yo sabía de música, si… y hasta había producido algo, y la admiraba tanto que cuando me dijo que podría ser una estrella del espectáculo, me puse feliz…

-Y luego te diste cuenta de que el mundo de las idols no es precisamente la mejor carrera a seguir -añadió Vigo.

-Bueno, sabido de muchas idols que terminan en la industria de la pornografía porque descubren que no son capaces de desempeñar carreras útiles para su vida… -dijo Zed de la nada-. Esperen… Rin no hizo eso, ¿O si?

-Al menos una docena si… quiso llevar a mi padre a ese mundo, pero no le funcionó… -contestó Vigo.

-Vaya… -ahora se notaba la incomodidad de su anfitrión-. Bueno, dejando eso de lado… ¿Cómo fue que se desarrollaron las cosas? ¿Cómo se enteraron de quien era la verdadera madre de Shikari? -preguntó con honestidad.

-Para eso, tienes que saber lo que ocurría cuando yo era un niño -dijo Vigo, tomando la historia-. Empecemos por decir que… Rin me despreciaba un poco, quizá por ser un niño, quizá porque había provocado una caída en su popularidad como "sex symbol" o más seguramente, porque tenía que cuidarme mientras mi padre se iba a trabajar. Aunque esto último no le importó, y seguía teniendo sus citas con sujetos extraños. No recuerdo mucho, solo que invitaba a otros obres que no eran mi padre y se daban abrazos y demás cosas que yo jamás entendí que eran hasta que llegué a la secundaria, y mis compañeros me comunicaron que mi madre era básicamente una actriz porno…

Se comenzaba a extender en su relato, pero lo retomó luego de ponerse a pensar en lo que Shikari sabría de esa experiencia con unos compañeros de clase que lograron, de manera posible, intimar con su madre.

-Cuando tenía unos cinco años, fue cuando mi padre se enteró de todo lo que pasaba a sus espaldas. Aparentemente tuvieron una pelea, pues su relación, aunque era abierta, en contra de los deseos de mi padre, nunca había tenido ese factor de engaño o de hacer las cosas a la espalda del otro. Mi madre se justificaba diciendo que era algo normal en la sociedad Japonesa, que de vez en cuando una mujer hiciera algo como eso. Para mi padre, eso iba en contra de lo que deseaba en una relación… así que se consiguió a alguien quien pudiera darle lo que quería…

-¡Como debió ser desde el inicio! -añadió Shikari.

-Aun no sé los detalles, pero básicamente lo que ya te contaron, se encontraron de nuevo, se hablaron, y un par de años después… Setsu quedó embarazada de Shikari… -explicó Zed.

-Debió ser un golpe para el orgullo de Rin… -dedujo Zed.

-Muchísimo, tanto así que se opuso en cuanto pudo enterarse, y le exigió a mi padre que la abortaran… -dijo Vigo molesto.

-No, no, eso fue después de que él dijera que se divorciarían -dijo Shikari corrigiéndolo.

-Cierto… al parecer la noticia del embarazo hizo que mi padre quisiera divorciarse de Rin y formar una nueva familia, pues aunque estaba dispuesto a cuidarme a mí, que era su hijo, y a Kiiro y a Shino, que eran hijos de otros hombres, quería que su siguiente hijo creciera en una buena familia…

-Por cierto, ¿Quiénes son los padres de sus hermanos? -preguntó Zed.

-Bueno, de Kiiro suponemos que fue Gakupo quien lo hizo, aunque tenemos dudas por la fecha en la que él se hizo la vasectomía… -dijo rápidamente Shikari.

-De Shino no tenemos ni idea, pero creemos que Rin tampoco lo sabe. Fue a fiestas algo locas… no debería ser difícil descubrirlo con su enfermedad ocular… -especuló el hermano mayor-. Volviendo al relato, cuando Rin se enteró de que su esposo se iría de su lado, entró en pánico… en esos tiempos había empezado a vender una buena cantidad de discos, y ser una mujer divorciada y dejada por alguien de la compañía rival de PiaPro habría sido una desgracia. Así que se embarazó de alguien, e hizo pública la noticia en todas partes, de que tendría a un cuarto hijo de Len.

-¿De alguien? -dijo Zed-. ¿No pudo conseguir que Len la embarazara? -se burló un poco.

-No habían tenido sexo en meses, o al menos eso decía mi padre -aclaró Vigo-. Aun no sabemos que tipo de trampa habría usado para hacerle creer a mi padre que el hijo era suyo, pero no importó, porque tuvo un aborto repentino a los siete meses y medio, lo que la hizo perder su carta maestra para hacer que nuestro padre se quedara a su lado. Fue ahí en donde la trampa entró en acción, y a Yuki le entregaron el cuerpo de una bebé que no era suya…

-Quien sigue hasta el día de hoy… enterrada en el cementerio familiar de la familia Kaai, con la lápida que lleva el que era mi verdadero nombre -dijo Shikari-. Se podría decir que esa niña es la verdadera Mili Kagamine.

-Prefiero pensar que la pobre jamás estuvo destinada a esta vida -añadió Vigo-. Claro, la supuesta muerte de su hija causó problemas entre Len y Setsu, y bueno… terminaron su relación, aunque mantuvieron el contacto durante los siguientes años… mientras que Rin, siendo que se había robado a la hija, pudo usar pruebas de paternidad en ella, que demostrarían que el padre era Len…

-Vaya… impresionante -suspiró Zed-. Tengo que admitirlo, en una lista de las diez mujeres que más me atemorizan, Rin tiene que estar como por el ocho… lo cual es bastante impresionante.

-Lo sé, ella es toda una Grushenka -Añadió Vigo.

-Supongo que pasaron como quince años antes de que pudieras volver a verla… -dijo Zed dirigiéndose a Shikari.

-Oh no, de hecho, las cosas pasaron de forma diferente -añadió Vigo, interrumpiendo a su hermana-. Resultó que el destino las hizo encontrarse, unos años después, durante el bombardeo de los chinos, cuando tuvimos que escondernos en uno de los refugios de los americanos que trajeron…

-¡Oh cierto! Ustedes tuvieron que vivir el tifón de fuego, uno de los peores bombardeos nucleares antes de la era espacia -dijo Zed con cierto interés-. ¿Qué tan terrible fue?

-No tan malo, el 90% de la radiación desapareció como en un año… -dijo Vigo sin darle mucha importancia.

-¡Oye, esta parte de la historia ya la puedo contar yo! -dijo Shikari molesta.

-De acuerdo, cuenta esta parte, sé que te encanta… -replicó su hermano.

-Yo tenía como cuatro años, y aunque tenía miedo, jugaba mucho con Vigo, que le encantaban sus pistolas de dardos de espuma -empezó a contar la niña-. No había muchas cosas que hacer en esas tardes, más que andar por el bunker militar disparándonos con esas armas de juguetes. Entonces vi a mi padre hablando con una mujer de cabello negro… fue como algo instintivo, decidí seguirla para jugar con ella, y cuando estuvo ella sola en un pasillo le disparé por detrás. Ella se volteó y me habló, pero entonces… empezó a llorar… -habló ahora con voz más calmada-. En ese momento pensé que era porque había perdido el juego…

-Sigo preguntándome, ¿Qué te dijo que podías dispara a una mujer cualquiera? -dijo su hermano-. Incluso si hablaba con nuestro padre, eso no la incluía en nuestro juego…

-¡No lo entiendes! -replicó su hermanita-. Sentí… una confianza inmediata con ella, como si pudiera decirle muchas cosas y no sentirme ridícula, o como si ella pudiera jugar conmigo en cualquier instante… y en cierta manera lo hizo, porque incluso poniéndose a llorar, me siguió el juego -se rio por el recuerdo.

-Se puso a llorar porque… ¿Te reconoció? -preguntó Zed con interés.

-No… bueno, me dijo que… se dio cuenta de que yo tenía la misma edad que tendría su hija quien había fallecido… sin saber que yo era esa hija -contestó Shikari-. Aun así, desde ese momento pudimos conectar, y le conté a mi madre que había hecho una nueva amiga, llamada Nieve.

-Yo también la conocí en ese momento, por eso le llamo Setsu -añadió Vigo.

-Oh, interesante… -dijo ahora Zed, inseguro de que su traductor de idiomas estuviera captando el punto del juego de palabras en japonés.

-Como sea… solo fue un instante, pero gracias a eso, a mi padre se le ocurrió una idea… al siguiente año, cuando a guerra había terminado, mi madre necesitaba dinero, y como ella sabía mucho de música… Vigo y yo empezamos a tomar clases con ella -dijo divirtiéndose la menor.

-Si, en esos tiempos había sido expulsado de la clase de música a la que iba porque inventé una notación basada en frecuencias que mi profesor odió… así que un particular fue la mejor opción… -añadió el hermano.

-Ella no sabía que me recibiría a mi… y yo no sabía que iría a clases con ella, solo quería pasar el tiempo con mi hermano mayor -dijo Shikari-. Y aun así conectamos de manera increíble… yo en esos tiempos quería mucho a Rin como una madre… pero Yuki se volvió mi mejor amiga, en las clases que siempre eran divertidas, aun cuando eran de teoría musical.

-Yo terminé saliendo de esas clases cuando cumplí los dieciocho años… pero Shikari se quedó.

-Y no solo eso, si antes eran solo dos veces por semana, pasaron a ser tres veces por semana, y luego cinco veces por semana… -dijo la menor con alegría.

-No voy a mentir… -intervino de pronto Zed-. Suena muy bien, pero si yo fuera Len, habría aprovechado esos días en los que podía ir a llevarlos a clases para… intimar con su profesora… -se burló con cierta razón.

-Ah… de hecho, Len si que lo aprovechó… -contestó Vigo-. Un año después de que Entramos a tomar clases con Setsu… ella tuvo a Huyu…

-Ni siquiera perdieron el tiempo, esos dos… -dijo Shikari con ironía-. No me quejo, adoro a mi hermanito, pero eso significa que nos dejaban esperando en el auto hasta una hora entera mientras ellos lo… hacían… -no le traía buenas ideas imaginar aquello.

-Oh cierto… el otro hijo… Me imagino que llegaron más complicaciones con él.

-¡Muchas! -dijo Shikari.

-Es esos días, mi padre realmente pensó de nuevo en divorciarse, pero…

-Por mi culpa, Yuki se lo impidió… -dijo la menor-. Yo era tan fan de la pareja que formaban mis padres… que ella pensó que si se separaban por su causa, yo quedaría devastada, y quizá era cierto… en esos tiempos no lo habría entendido del todo. Así que decidieron esperar a que yo creciera y pudiera comprenderlo mejor…

-Oh… ¿Pero y el niño que tuvieron? -dijo Zed-. ¿No pensaban criarlo?

-Si, pero mientras que yo crecía, mi padre asumió el puesto del padrino de nacimiento de Huyu, así podría cuidarlo, y estar cerca de él sin levantar sospechas.

-Siento que fue lo mejor… cuando el pequeño se dio cuenta de que Len era su verdadero padre… fue como haberle acumulado todas las navidades de su vida… estaba tan feliz -dijo Vigo con una sonrisa.

-Impresionante… -dijo Zed-. Pero entonces… ¿Cuándo fue exactamente que Yuki y Len supieron que fuiste robada? -preguntó con interés.

-Porque cuando pasó todo el drama de la separación, obviamente surgieron preguntas… -dijo Shikari-. Yo creía que Rin era mi madre, pero pensaba que la prueba de paternidad que decía que Len era mi padre estaba alterada…

-Hasta… que mi amigo Junk, un genio comprable con los de las grandes leyendas árabes, dedujo que la trampa no era pensar en quien era el padre, sino en quien era la madre, e hizo una prueba de maternidad con la única otra mujer con la que Len había tenido relaciones… y fue positivo el resultado.

-Ay… sentí tantas cosas ese día… no podía dejar de estar enojada con Rin, pero a la vez me alegré de encontrar a mi verdadera madre… la real… y que fuera alguien quien era mi mejor amiga lo hizo mil veces mejor. Por eso no pierdo una sola oportunidad de decirle "Mamá"…

-Que linda… -dijo Zed-. Aunque mi pregunta era de cómo se dieron cuenta de que tu ya estabas en edad de comprender que la pareja de Len y Rin era una farsa… -dijo con cierto énfasis.

-Ah… cuando Vigo y yo empezamos nuestra relación -señaló a su hermano-. Creo que era una forma de disuadirnos…

-¡No es verdad! -dijo Vigo rápidamente-. No tenemos una relación… -su cara se puso de color rojo, volteando a ver a Zed, como si no quisiera que pensara mal de él.

-Bueno, estamos comprometidos, ese es el término más apropiado -replicó Shikari.

-¡No es algo oficial! -dijo ahora el muchacho, como si lo acusaran injustamente-. Solo es una… promesa…

-Tranquilo… -le dijo Zed-. No hubiera venido de no haber investigado a los Kagamine por toda su línea histórica, el incesto lo tienen por delante y por detrás… al menos en este caso son medios hermanos -añadió la burla.

-Menos mal que se lo toma con gracia… -dijo Shikari-. Por cierto, ¿Cuánto dura este viaje en el tiempo? -preguntó ya algo cansada.

-Oh, en realidad, ya llegamos -dijo abriendo de nuevo un hueco en el transporte-. De hecho, el viaje es virtualmente instantáneo… solo quería hablar un poco, me gusta hacer nuevos amigos -dijo con un tono ameno en su voz.

-Nos estás jodiendo… -dijo Vigo saliendo y mirando a su alrededor, encontrándose con un campo algo solitario, con apenas una estación de metro a lo lejos.

-Teníamos que encontrarnos con Len y Rin… para evitar que lastimen a Yuki… -empezó a decir Shikari-. ¡¿Y estábamos perdiendo el tiempo hablando?! -terminó por gritar.

-Primero, hacer amigos nuevos nunca es una pérdida de tiempo -dijo sintiéndose algo ofendido-. Y segundo, ¿En serio pensaron que esto sería una carrera en el tiempo? Puedo moverme cuanto quiera, nos traje dos horas antes del punto en el tiempo en cual Len y Rin llegarán.

-Muy ingenioso, así podremos esperarlos en donde quiera que vayan a llegar -dijo Zed-. Que considerando su viaje anterior a seis meses de distancia, ahora sé exactamente en donde es, pero tengo que asegurarme de que Miku no repondrá la batería de su aparato de viajes en el tiempo primero…

-De acuerdo, vamos con Miku entonces -propuso Vigo.

-No, ustedes están aquí para cuidar a Yuki, los traje a este lugar por eso, es cerca de este lugar en donde ella vivía cuando tenía dieciséis años, tienen que cuidarla, en caso de que los gemelos quieran venir por ella… -se puso a pensar en lo que acababa de decir.

-¡Esta bien! -exclamó Shikari-. Cuidaremos a mi madre de lo que veamos-tomó a su hermano de la mano-. Vamos, Vigo, sé en donde vivía, solo tenemos que buscarla…

-Tengan cuidado con lo que le dicen… -les avisó Zed-. De preferencia hablen con ella lo más mínimo y sólo si es necesario. Aunque el efecto de hablar con alguien del futuro o del pasado se queda como una simple anécdota similar a la de un sueño, una fuerte impresión puede ser como un sueño lúcido, y dependiendo de lo que digan, pueden crear una idea que se quede en la mente de la persona y cree nuevas ideas que antes no habrían existido.

-¡Entendido! -escuchó a los dos hermanos decir a la vez, mientras caminaban hacia la estación del metro.

-Lo entendieron muy rápido… no cabe duda de que los niños son muy inteligentes en estos años -dijo Zed para si mismo-. Bueno, hora de golpear criminales juveniles -creó un portal para si mismo, perdiéndose de nuevo.


hinatakagamine27: Gracias por comentar. El cambio es abrupto pero todo ocurre con un motivo. Más allá de lo que podría decirse, el sentido del título de este fanfic sigue intacto.