Era un día normal y soleado en la corporación cápsula. La heredera de la millonaria empresa que producía cápsulas se encontraba reposando en una tumbona mientras el sol hacía relucir sus largas y atractivas piernas.
Se encontraba disfrutando de la luz solar de la mañana con un bikini azul puesto, tenía un vestido ligero blanco que cubría la parte superior de sus muslos.
Bajó levemente sus glamurosos lentes de sol para poder ver mejor la revista de ciencia que se encontraba leyendo. Tan solo llevaba algunos minutos allí disfrutando del buen clima que hacía. Hace rato no tenía un día libre, las últimas semanas habían sido algo pesadas.
El saiyajin que tenía como huésped en su casa había tenido un grave accidente dado que la cámara de gravedad había estallado con él dentro. Debido a que él entrenaba de forma constante y frenética a diario la máquina no fue capaz de soportarlo más tiempo.
Ella había estado día y noche cuidando de él para que no se esforzara de más mientras se recuperaba. Había estado inconsciente por días, casi había muerto de preocupación al verlo en ese estado deplorable.
Estúpido Vegeta-dijo la mujer con molestia al recordarlo. En vez de concentrarse en su revista había estado repasando otra vez todo lo que tenía que ver con el mercenario genocida que hospedaba en su mansión. Aún estaba enojada dado que esa mañana él había decidido que ya había tenido suficientes días de descanso por el accidente, así que había vuelto a utilizar la cámara de gravedad. Ella había estado reparándola mientras él había estado en cama, sabía que el accidente no lo alejaría de su entrenamiento por mucho tiempo.
Le molestaba en sobremanera preocuparse tanto por él, era un hombre sumamente arrogante y orgulloso. No había hecho el menor caso a las constantes recomendaciones médicas que le habían dado. Estaba obsesionado con su objetivo el cual era convertirse en súper saiyajin y por fin vencer a Goku.
La única razón por la cual no había abandonado su cuarto antes era porque estaba inhabilitado para hacerlo aún. De otra forma habría ido a entrenar incluso si debía arrastrarse hacia la cámara de gravedad, afortunadamente su cuerpo se había recuperado bastante rápido a comparación de como lo habría hecho un humano.
Se regañó mentalmente otra vez, de nuevo estaba dándole vueltas a los asuntos que tenían que ver con ese maldito saiyajin.
Tomó su celular que estaba en una mesa junto a ella. Estaba bastante cerca de la piscina alrededor de la cual estaban acomodadas todas las sillas, mesas y sombrillas de las que disponían.
Miró el aparato notando que tenía algunos mensajes de Yamcha diciéndole que iría en algunos minutos a su casa. Le parecía extraño, desde que Vegeta había tenido su accidente su novio no se aparecía demasiado por la mansión. Intrigada por la espontánea visita de su pareja miró la fecha que marcaba su celular en la parte superior de la pantalla.
14 de febrero-dijo sorprendida. Había estado tan ocupada con la salud de su huésped que había olvidado lo que concernía a su relación. Era el día de los enamorados y ella no lo había notado en absoluto.
En vez de pensar en su amado novio y su relación con él había estado preocupándose por el maleducado y gruñón saiyajin que habitaba en su casa. Un nudo se formó en su garganta al pensar cómo podría haberse sentido Yamcha por esas semanas en las que no le había prestado mucha atención. Aunque las pocas veces que habían entablado conversación solo había sido para discutir. Hasta había hablado más tranquilamente con Vegeta que con él esos días, comenzaba a poder comunicarse civilizadamente con el saiyajin de vez en cuando.
Se levantó de su asiento rápidamente, iría a preparar algo para cuando su novio llegara. Aún así no tenía mucho tiempo para eso, seguramente Yamcha llegaría pronto.
Maldecía la hora en la que había invitado al príncipe saiyajin a vivir a su casa. Era un huésped sumamente exigente, ninguno de los namek que habían estado antes había presentado siquiera la mitad de problemas que él.
Tomó sus cosas y se dirigió al interior de la casa, al entrar en el comedor se encontró con su madre. La misma había estado haciendo chocolates con forma de corazones, traía una bandeja consigo que dejó en la mesa del centro del salón para que se enfriara.
¿Ya terminaste de tomar sol Bulmita?- preguntó la mujer rubia con una sonrisa. Su preciosa hija lucía muy hermosa con su delicado vestido blanco.
Si mamá, tuve que terminar antes. Yamcha dijo que vendría, olvidé que hoy es el día de San Valentín-dijo con expresión algo nerviosa. Ella no solía olvidar a menudo ese tipo de eventos.
Oh querida, no sabía que lo habías olvidado. Te lo habría recordado de haber sabido-dijo su madre apenada. Amaba ese día tanto como su hija-Tu papá y yo vamos a salir hoy ¿Yamcha te llevará a algún lado?-preguntó curiosa.
Seguramente iremos a cenar a algún lado. No he hablado mucho con él estos días-dijo Bulma con cierta vergüenza. La ponía algo nerviosa haber apartado al guerrero del desierto para cuidar de Vegeta. Eso había sido tema de discusión entre ellos, Yamcha se había molestado bastante porque ella se preocupaba de más por el saiyajin.
Pero era una emergencia, el joven y apuesto Vegeta ya está bien ahora. Supongo que no le importará quedarse solo en la casa hoy-dijo la mujer pensativa-Es una lástima que él no vaya a tener una cita hoy siendo tan apuesto. Debí haberlo invitado a salir-dijo la rubia con cierta preocupación, no le parecía correcto que alguien tan atractivo estuviera solo en San Valentín.
Mamá, Vegeta odia a la gente-dijo Bulma a modo de recordatorio. A veces esos comentarios que decía su madre la hacían creer que estaba demente ¿Quién querría tener una cita con un genocida espacial en San Valentín?
Seguro hay alguna muchacha que le gusta, solo que él es un poco tímido. Quizás tú deberías salir con él, eres hermosa y el es un joven muy atractivo -dijo a modo de sugerencia.
Mamá no tengo tiempo para tu imaginación ahora ¿Vegeta y yo? ¿Acaso crees que yo podría llegar a gustarle siquiera? Solo se la pasa entrenando todo el día, él solo piensa en derrotar a Goku-dijo la peliazul con tono despectivo. Ya se encontraba algo malhumorada por lo que su madre había sugerido.
Claro que sí, eres la chica más preciosa que conozco además de tu hermana. Y él es muy apuesto también, harían una pareja envidiable-dijo la rubia con ojos soñadores- Solo aún no se da cuenta de que le gustas, pero lo hará pronto. Hasta parece que eres la única persona que le agrada desde que está aquí -dijo con una sonrisa.
Bulma rodó sus ojos y le sonrió. Realmente las ocurrencias de su madre eran muy extrañas. Sabía que a ella le agradaba más Vegeta que Yamcha aunque no se lo dijera.
Voy a cambiarme antes de que Yamcha venga-dijo la peliazul. Su madre le sonrió con complicidad antes de que subiera las escaleras.
Bulma llegó a su cuarto y se cambió la ropa rápidamente. Usaría algo más casual para recibir a su novio, sabía que usar cosas tan livianas hacía que Yamcha se le insinuara más frecuentemente.
Si bien llevaban un buen tiempo juntos no solía tener ánimos de tener relaciones sexuales con él a menudo, generalmente prefería tener citas o ver películas en su casa. Había algo en la actitud de su novio que la hacía perder sus ánimos de tener intimidad. Quizás era porque había sospechado en alguna que otra ocasión que él estaba frecuentando a alguna de sus admiradoras de béisbol.
Se cambió el vestido blanco que llevaba por unos shorts, una camiseta larga que le quedaba un poco holgada y unos zapatos deportivos. Al menos eso no llamaría tanto la atención masculina.
Al bajar nuevamente al comedor se encontró con Yamcha y su madre conversando allí. Al parecer Bunny estaba ofreciéndole de los chocolates que había puesto antes en la mesa.
Buenos días preciosa-dijo Yamcha al ver a su novia, aunque su ropa era bastante casual él la veía hermosa. No podía quitarle la mirada de encima, hacía al menos dos semanas que no visitaba la mansión Brief.
Hola Yamcha-dijo Bulma en cuanto estuvo cerca de él. Bunny salió rápidamente de la escena para darles espacio. Después de todo no se habían visto en varios días.
La peliazul se aproximó a abrazarlo inmediatamente al verlo. No se había dado cuenta de cuánto lo extrañaba por todas las preocupaciones que había tenido esos días.
Feliz día de San Valentín, Bulma-dijo el guerrero del desierto tomando unas rosas que le había llevado, las había dejado en la mesa. Se las tendió a la peliazul la cual sonrió al verlas.
Son muy lindas-dijo la mujer sin borrar su sonrisa mientras olía el aroma de las flores. Se sintió aliviada al ver que su novio no estaba enfadado con ella por no haberlo procurado tanto esos días.
Quise venir a verte temprano hoy. Tengo una práctica de béisbol en una hora, pero vine antes para invitarte a cenar esta noche ¿Te gustaría ir a un restaurante en la ciudad? Hice una reservación-preguntó sonriente. Bulma asintió antes de responderle.
Me encantaría, espero que no termines muy cansado de tu práctica. Si es así podemos quedarnos aquí a ver películas-dijo a modo de sugerencia. No quería que Yamcha se esforzara de más a causa de ella.
Estaré bien, cariño. Vendré por ti a las 7 ¿Está bien?-preguntó con amabilidad. Acarició la mejilla de Bulma mientras le hablaba.
De acuerdo-dijo Bulma mirándolo con dulzura, él se estaba portando bien con ella a pesar de todo. La hacía sentir más tranquila que todo estuviera bien entre ellos.
Krilin me consiguió la reservación para hoy porque él va a ir con Maron ¿Te molestaría si pasamos por ellos también?-preguntó de manera amable -A cambio del favor le dije que pasaría por casa de Maron y por Kame House para llevarlos allí.
Por mí está bien, hace mucho no veo a Krilin-dijo Bulma, estaba muy feliz por tener una cita con su novio para ese día. Seguramente sería muy romántico.
Sé que no hemos podido estar juntos tanto como quisiéramos estos días, así que creí que sería bueno que tuviéramos tiempo para nosotros. También para poder hablar, ya sabes solo hemos discutido las últimas veces -dijo Yamcha, aquel maldito saiyajin había acaparado la atención de su linda novia suficiente tiempo.
Había planeado arribar a Bulma específicamente ese día dado que sabía que era algo importante para ella.
Lo sé, aunque Vegeta ya no está grave. Así que no habrá problemas para que salgamos hoy-dijo Bulma sonriente -Todo será perfecto-vaticinó.
Debe estar bien si es que ya puede entrenar-dijo a modo de comentario. Ciertamente la salud del saiyajin no le interesaba en lo más mínimo, pero al parecer a Bulma y sus padres si- Ya no tienes que preocuparte por él, al menos ya no está en riesgo-comentó. Habría ansiado que ese maldito simio genocida se hubiera muerto en ese accidente.
El rostro de preocupación que Bulma había mostrado ese día le avisaba que él sería un obstáculo para ellos. No dejaría que él captara la atención de la peliazul.
Traté de decirle que no lo hiciera hasta que estuviera recuperado por completo, pero bueno, se escapó de su habitación y fue a entrenar. Es un testarudo-opinó. Yamcha rió al escucharla, al menos la mujer no parecía estar tan interesada en él en ese momento. Había sospechado que Bulma podría haberse fijado en él, después de todo él ya llevaba un tiempo viviendo allí.
Bueno, quizás no deberías preocuparte tanto por él. Al final se matará él mismo si sigue así-dijo Yamcha con cierto tono despectivo al hablar del príncipe saiyajin.
No quiero hablar de eso otra vez Yamcha, ya lo discutimos-dijo Bulma, rodó los ojos con cansancio al notar que seguramente iba a reclamarle otra vez sobre Vegeta.
Es que aún no entiendo porqué lo cuidas tanto, es malo y quiere matar a Goku-dijo nuevamente. Bulma frunció el ceño al oírlo, si bien era cierto no le agradaba que cuestionara sus decisiones.
Yo decidí invitarlo, no iba a dejarlo moribundo cuando además se hizo daño en la cámara de entrenamiento que yo construí-dijo la peliazul ya algo irritada. Que Yamcha la tratara como si ella misma no pudiera razonar por sí sola la molestaba.
Bien, bien, haz lo que te parezca mejor. Ahora debo irme, pero te veo en la noche ¿De acuerdo? Sino me voy pronto llegaré tarde a la práctica-dijo con tono conciliador. Bulma siguió mirándolo con el ceño fruncido, sus comentarios la habían puesto de malhumor-Ya, no te enojes. Quiero pasar tiempo contigo hoy. Solos tú y yo-dijo nuevamente, notó que el ceño de Bulma se relajó un poco al decirle aquellas palabras.
Nos vemos luego-dijo Bulma con tono neutral en cuanto le abrió la puerta principal para que saliera de la mansión. Yamcha le sonrió antes de irse, al menos había accedido a la cita.
Luego de despedirlo, se dirigió a la cocina. Se acercaba la hora del almuerzo y debería preparar algo antes de que Vegeta saliera de la cámara de gravedad. Quería desocupar el resto de su día para poder arreglarse para su ansiada cita de San Valentín.
Espero que no se haya desmayado otra vez-dijo Bulma pensativa. Recordaba que algunos días antes Vegeta se había escapado de su cuarto para entrenar, al ser demasiado pronto, se había desmayado dado que sus heridas aún no estaban lo suficientemente recuperadas.
Sacudió su cabeza levemente al notar que estaba pensando en él otra vez. Definitivamente debía dejar de preocuparse tanto por ese mono engreído que vivía en su casa. Antes de que él estuviera allí tan solo se ocupaba de su trabajo y sus citas con Yamcha.
Se dispuso a cortar vegetales sin pensar mucho en lo que hacía. Su mente divagaba respecto al saiyajin que tenía por huésped por intervalos de tiempo.
BULMA, BULMA, BULMA, BUL...- escuchó la peliazul. Una voz resonaba muy cerca de ella. Al salir de sus pensamientos notó que Goku estaba a su lado llamándola con expresión confundida. Al parecer había aparecido con la teletransportación mientras ella estaba perdida en sus ideas-Bulma hace rato te llamo y no me oyes ¿Estas bien?-preguntó.
Ah, sí. Estaba pensando en algo ¿Viniste con la teletransportación? No te oí entrar- preguntó Bulma confundida. Dejó de cocinar para mirar a Goku, sino lo hacía podría cortarse un dedo.
Si, no llevo tanto tiempo aquí. Pero te llamé algunas veces y parece que no me oías-dijo el saiyajin con una sonrisa-¿Estas preparando el almuerzo?-preguntó interesado.
Ah, sí. Vegeta saldrá dentro de poco de entrenar y seguro tendrá hambre ¿Tú viniste de visita?-preguntó sorprendida. No era usual que su amigo pasara por allí a menos que necesitara algo. Al menos no era frecuente que la visitara sin motivo específico.
Digamos que si. Aunque, necesitaba que me prestes el radar del dragón -solicitó. Bulma lo miró confundida, no era normal que le pidiera el aparato. Habían acordado que solo utilizarían las esferas del dragón para emergencias.
¿Qué sucedió? ¿Vas a pedir un deseo? -preguntó preocupada, esperaba que nada malo hubiera sucedido como para que requiriera de los servicios de Shenglong.
No es nada que comprometa la seguridad de la tierra. Es que tuve un accidente en mi entrenamiento con Gohan y rompimos el techo de la casa. Milk aún no sabe que eso pasó porque fue a comprarse un vestido para que saliéramos por eso del día de San Valentín hoy-dijo Goku con nerviosismo. Si Milk se enteraba lo mataría- Y necesito pedir a Shenglong que lo arregle lo más pronto posible, al menos antes de que ella se entere- dijo el saiyajin con tono de súplica.
Yo puedo pagar el arreglo de tu casa si quieres-dijo Bulma a modo de ofrecimiento. No le parecía bien que fueran a utilizar las esferas del dragón para algo tan simple sabiendo que ella podía resolverlo con dinero.
Es que necesito hacerlo antes de que se entere o no dejará entrenar a Gohan conmigo otra vez. Por favor Bulma- suplicó el saiyajin. Bulma hizo una mueca, sabía que el carácter de la esposa de Goku era algo fuerte, quizás si tendría problemas sino solucionaba eso pronto.
Bien, te lo prestaré. Pero si algo malo pasa y las necesitamos será tu culpa que no podamos disponer de ellas-dijo la peliazul con tono de reproche.
Goku asintió repetidamente mientras sonreía. Al menos su esposa no lo castigaría quitándole su preciada comida y la posibilidad de seguir entrenando a su hijo.
Creo que está en el laboratorio -dijo Bulma pensativa. Goku se dispuso a ir hacia allí, pero fue detenido por Bulma.
No puedes ir solo a buscarlo. No lo hallarás fácil. Está en un cuarto especial que hice para guardar los experimentos importantes y tiene un buen sistema de seguridad-dijo la peliazul. Goku la miró asombrado.
¿Un cuarto especial con sistema de seguridad? ¿Lo pusiste ahí?-preguntó intrigado el saiyajin.
Si, es que no me quería arriesgar a que alguien pudiera robar el radar. Si no lo guardara bien podrían usar las esferas del dragón para algo malo-dijo con precaución. Solía pensar en esas cosas a menudo, lo mejor era prevenir que esas cosas pudieran llegar a suceder.
Entonces iré contigo-dijo Goku sonriente. Ambos se dirigieron al comedor para poder ir rumbo al pasillo, se detuvieron al entrar en el salón del comedor, Vegeta acababa de entrar allí desde el jardín. Al parecer recién salía de entrenar.
Hola Vegeta-saludó Goku, el príncipe no atinó siquiera a mirarlo. No estaba de humor para conversar con ese irritante saiyajin.
Vegeta, estás herido-dijo Bulma rápidamente al notar que el saiyajin tenía algunas heridas superficiales en su cuerpo-Te dije que no deberías entrenar aún, testarudo-dijo la peliazul con un tono algo alto.
No me importa-dijo Vegeta mirándola de reojo antes de dirigirse a las escaleras. No tenía ánimos de discutir con ella con su rival presenciando la escena.
Bulma lo observó irse fijamente. A pesar de que la había hecho enfurecer no pudo evitar mirar el cuerpo de su huésped. El saiyajin había salido de entrenar tan solo con unos pantalones cortos y unos zapatos deportivos puestos. Había pasado por en frente de ella con el torso completamente desnudo.
Vegeta siempre vestía de esa forma cuando entrenaba, ignorar esa torneada silueta era algo difícil hasta para ella. Su madre solía resaltar esa cualidad del saiyajin a menudo, no podía negar que era muy atractivo.
Bulma-dijo Goku tocando el hombro de la susodicha. Había notado que los ojos de su amiga se habían desviado a mirar a Vegeta irse por las escaleras- ¿Cómo se andan llevando Vegeta y tú? -preguntó interesado.
Bulma se ruborizó al notar que se había quedado mirando a Vegeta, generalmente intentaba hacerlo de manera más disimulada. Pero esta vez la bronceada piel de su huésped y el hecho de que aún tenía vendas en su cuerpo habían llamado aún más su atención.
Quizás pasar tanto tiempo con él y estar cuidándolo esos días había hecho que enloqueciera.
Ya sabes, lo mas que se puede Goku. Es muy testarudo y maleducado, tuvo un accidente en la cámara de gravedad hace unas semanas y ya está entrenando otra vez como un maniático-dijo a modo de queja. Goku le sonrió al escucharla, al parecer aún no estaban juntos.
¿Vas a salir hoy?-preguntó Goku-Por el día de San Valentín y esas cosas- aclaró. La mujer lo miró con una mueca de sorpresa dada la inesperada pregunta.
Si, Yamcha me invitó a cenar esta noche-dijo sonriente al recordarlo. Goku hizo una expresión neutral, las cosas entre ella y Vegeta quizás estaban yendo algo lento. Esperaba que ya estuvieran un poco más cerca de estar juntos después de todo el tiempo que habían estado conviviendo.
Ya veo-dijo Goku pensativo. Recordó que el joven del futuro le había dicho que no interfiriera con los asuntos que concernían a la relación de sus padres. Lo mejor era cambiar de tema y concentrarse en aquello por lo que había ido a casa de su mejor amiga- ¿Me puedes dar el radar del dragón? Seguro Milk tardará pocas horas en volver, debo tener la casa reparada para entonces-dijo con algo de prisa.
Ah, sí. Vamos a buscarlo-dijo Bulma, las preguntas de Goku le habían parecido algo extrañas. Parecía interesarle más lo que pensaba de Vegeta que su relación con Yamcha.
Ambos se dirigieron al laboratorio rápidamente. Bulma abrió con una llave la puerta del cuarto que estaba en lo más recóndito del lugar y luego ingresó un código en un teclado al lado de la misma. Goku entró asombrado por lo diferente que era ese cuarto del resto de la casa.
Vaya, este lugar parece muy resistente -dijo Goku impresionado cuando entraron. Bulma se dispuso a hurgar en los cajones del escritorio que allí tenía para poder darle el radar del dragón.
Así es, está hecho del mismo material del que hice la cámara de gravedad. Es muy difícil de destruir-dijo la peliazul mientras seguía buscando.
Vaya, no puedo sentir tu ki estando aquí adentro-dijo el saiyajin vestido de anaranjado. Era muy extraño, cuando habían entrado allí el ki de Bulma había desaparecido.
Lo hice a prueba de personas como ustedes también, si alguien que pueda sentir el ki quisiera rastrear a alguien que esté aquí no podría hacerlo. De esa forma no se podría entrar por medio de la teletransportación como tu lo haces -dijo Bulma. Le tendió el radar del dragón a Goku con una sonrisa vanidosa.
Es increíble, hiciste un lugar a prueba de teletransportación-dijo Goku impresionado mientras tomaba el radar. No esperaba que eso fuera posible.
Si, soy brillante-dijo la mujer de manera presuntuosa- Además si estoy haciendo experimentos aquí no podrás venir a interrumpirme sino encuentras mi ki-dijo a modo de broma.
Tienes razón, es a prueba de mi también-dijo Goku pensativo-Bueno, debo irme ya o no llegaré a recolectar las esferas antes de que Milk vuelva. Vendré a traertelo cuando termine -avisó sonriente. Podría librarse del regaño de su esposa pronto.
De acuerdo. Estaré aquí hasta las 7, sino puedes antes de esa hora tráelo mañana, no lo olvides-dijo Bulma con seriedad-Nos veremos luego, ahora debo terminar de preparar el almuerzo-Goku asintió.
Ambos salieron del cuarto especial del laboratorio y Goku se fue de allí rápidamente con la teletransportación. Seguramente se iría a buscarlas en compañía de Gohan o Piccolo.
La peliazul se dirigió a la cocina nuevamente luego de activar el sistema de seguridad del cuarto apropiadamente. Le faltaba bastante para terminar de preparar la comida, debía apresurarse dado que Vegeta debería comer bien luego de entrenar, aún no estaba totalmente recuperado de su accidente.
Muchas gracias por leer hasta el final. Espero les haya causado interés este mini-fic de San Valentín que preparé para ustedes en esta ocasión. El mismo consta de 4 capítulos en total, espero lo sigan hasta el último capítulo si es que les interesó.
Por cierto, hay otro especial que hizo una de mis fickers favoritas que podrían pasar a leer también si gustan, es de DesertRose000. Espero también pasen a ver de qué se trata.
Agradezco los comentarios que quieran darme.
Nos leemos en el próximo capítulo que actualizaré muy pronto.
Nieblaneit0r
