Capítulo 25: A

(Voz de Nobu)

No podía creerme que hubiera una persona como Isa.

"Y ten cuidado." le dice al pequeño Jackson "Recuerda que a papá no quiere que comas porquerías, así que…"

"Solo he comido cosas sanas." asiente el pequeño abrazándose a su cuello mientras subíamos en el ascensor del hotel donde al parecer tenía que llevar al chico con sus padres "Mami… quiero quedarme con Shin y contigo…"

"Tranquilo, amor." le dice ella haciéndole una caricia "Ya verás, antes de que te des cuenta volveremos a estar juntos."

"¡Jackson!" le grita un hombre para hablarle en inglés demasiado rápido.

Que vamos, ni me extrañaba que el chaval se hubiera encogido un poco. Aquel hombre solo podía ser el hermano de Isa, tal era su parecido físico. Y sin embargo, el aire que desprendían ambos era casi opuesto.

Isa tenía ese aire de madre dura pero amorosa, su hermano por el contrario…

"Espero que no hayas vuelto a darle mierdas prefabricadas a tu sobrino." le dice a ella antes de dedicarme una mirada que me asusta y me hace estirar instintivamente "Y quién es…"

"¡Nobuo Terashima!" me presento inclinándome.

"Hermano, Nobu es un gran amigo." le dice ella ocultando la sonrisa divertida.

"Nobuo es muy divertido." me defiende el chaval "Su familia tiene negocios en la costa."

No sé qué le pasaba a ese hombre, porque algo tenía que pasarle para no parar de gruñir, primero al hijo, luego a Isa, su hermana.

"Papá y mami se pelean mucho." me susurra el chaval "Pero la respeta mucho. Dice que es buen ejemplo de trabajo." añade antes de hacerme un gesto de que no dijera nada haciéndome sonreír.

"Jackson, despídete." le dice el hombre antes de mirarme y extender su mano "Sr. Terashima… un placer."

"Igualmente." asiento.

La verdad es que no podía entender cómo era posible que fuesen hermanos, más allá del parecido físico no tenían demasiada similitud en lo del carácter se diría.

(Salto espacio temporal)

(Voz de Isa)

Llevaba miles de veces cuidando de Jackson mientras mi hermano estaba en viajes de trabajo y el chiquillo estaba de vacaciones escolares, miles de veces que había pasado por las despedidas de ambos, y aún me seguía doliendo ese momento.

Lo que me extraña es que Nobu también está callado mientras bajamos por el ascensor, con Shin Jr.

"Vamos a echar de menos a Jackson ¿eh, Shin?" le digo cogiéndole el brazos.

"Sí." Asiente.

"Tu hermano y tú sois muy diferentes." sentencia Nobu escuetamente "Físicamente sí que os dais un aire, pero…"

"Sí, bueno." asiento "Imagino que él ha salido a padre y yo soy la manzana que cayó lejos del árbol."

Así que eso era lo que le pasaba. Me había preguntado a qué venía ese mutismo, ese gesto tan serio… su afirmación me lo había dicho todo. Y la verdad, tampoco me extrañaba, a la mayoría de gente que me conocía personalmente y no por negocios me decían lo mismo, que mi hermano y yo éramos bastante diferentes.

"El tío es muy severo." le dice Shin "Nunca nos da chuches ni caramelos."

"Pero te quiere mucho ¿verdad?" le digo pegando mi frente a la suya haciéndole cosquillas y reír revolviéndose en mis brazos "Es mami quien te malcría y te compra cosas insanas ¿eh?"

"Qué tiene de insano un dulce de vez en cuando." le pregunto.

"Ah, es que mi hermano y su mujer solo comen comida bio, sin colorantes, ni conservantes, nada de aditivos ni conservantes que no sean ecológicos…"

"Ugh…" se queja divertido para hacerle una tontería a Shin "Que suerte que a nosotros nos gusten las cosas insanas ¿verdad?" le dice haciéndole reír.

En ese sentido, Nobu era realmente bueno para nosotros. A Shin le gustaba, y a mí me hacía feliz que fuese así, a fin de cuentas eran padre e hijo.

"¿Vamos a algún lado antes de volver a casa?" nos pregunta Nobu.

"Que os parece… si vamos a la galería de los helados… de ese centro comercial." les sugiero para que mi niño se ponga muy feliz por lo que tengo que bajarle al suelo y llevarle de la mano.

"Helados pues." asiente Nobu sonriéndo.

Quizás no fuese la situación ideal, pero había que reconocer que desde que habíamos llegado, Nobu se estaba portando fenomenal con su hijo, incluso desde antes de saber que realmente lo era.

(Salto espacio temporal)

(Voz de Nobu)

La verdad es que no podía creerme lo bueno y natural que había salido Shin. Incluso con la corta edad que tiene podía ver sus buenos modales en la mesa mientras su madre y él comían helado y yo iba muy lento con el mío.

"Madre mía… helado y pollo, qué bombazo." afirma Isa divertida.

"Mamá, eres muy rara." le dice el pequeño divertido haciéndome sonreír "Nobu, díselo tú, quién mezcla pollo con helado."

"Quien no prueba, no puede descubrir nada." le contesta ella sonriente.

"A eso no puedo discutir." reconozco "Pero no pienso salir de los sabores tradicionales." añado para hacerla reír.

"¿Queréis que luego vayamos a un karaoke?" nos dice siguiendo con su helado "Si no recuerdo mal es algo muy típico."

"¿Sigues cantando?" le pregunto.

"Mamá canta muy bien, la mejor." afirma el niño.

"Shin, ¿por qué no le pides a Nobu que te enseñe a tocar?" le pregunta entonces sonriéndole antes de mirarle "¿Sabes, Nobu? Shin toca la guitarra, la española, nada de electricidad."

"Ren me ha enseñado." me dice sonriéndo "A veces tocamos para Reira."

Madre mía… se me había olvidado que estaba acostumbrado a juntarse con Takumi, Naoki y Reira, y sus hijos.

"Cariño…" le susurra su madre "Ya lo habíamos hablado… ni el tío Shin ni Nobu se llevan demasiado bien con Takumi…"

"Cierto, lo siento." me dice el pobre perdiendo la sonrisa.

"No te preocupes." niego chascando la lengua antes de volver a sonreír, forzándome para ello "¿Cómo están?"

"Pues…" me dice para comenzar a hablarme.

Me dolía un poco el cariño con el que hablaba de todos, que hubiera nacido lejos de mí, que otros hubieran podido disfrutar de sus primeros años de vida… pero no podía notar demasiado dolor al ver con el cariño que hablaba de ellos, de su hogar en Inglaterra, la sonrisa que se dibujaba en su cara.

"Algún día tengo que ir." le digo tratando de sonreír.

"Si no estoy en el colegio te puedo enseñar la ciudad ¿verdad, mamá?"

"¡Pero claro que sí, cariño!" le dice sonriendo para mirarme "Cuando vengas a Londres desde luego que te tienes que alojar en casa, y no aceptamos un no por respuesta."

"Tomo nota." asiento divertido mientras me suena el móvil y veo que es de casa "Ahora vuelvo."

"Tranquilo, nosotros vamos bajando, le prometí a Shin que le compraría una cosa, nos vemos abajo, así nos llevas a tu karaoke favorito."

"Vale." asiento cogiendo el móvil y tapando el auricular un segundo para verles alejarse antes de contestar. "Dime, padre."

"Nada, llamaba para decirte que va todo bien." me dice "Pero estaría bien que volvieras porque se te acumulan cosas para firmar."

"Ah, sí." Asiento "Mandármelo por correo, por favor, creo que voy a retrasarme un poco."

"Cuánto es un poco." me pregunta ya de una forma no tan cordial.

¿Cómo le decía que había descubierto que tenía un hijo de 4 años y pico del que nunca había sabido nada? ¿Que ahora que lo había encontrado quería pasar más tiempo a su lado?

¿Cómo se le decía a un padre que tenía un nieto de 4 años del que nunca habíamos sabido nada?

(Salto espacio temporal)

(Voz de Isa)

Desde luego que siempre había estado orgullosa de mi niño. Y viendo cómo hacía un dúo con el hombre que no sabía que era su padre, no podía salvo limpiarme la baba que se me estaba cayendo, metafóricamente.

No estaba segura de contarle al pequeño que el rubio que estaba corrigiéndole la postura de los dedos sobre el mástil de la guitarra del videojuego del arcade al que habíamos ido después de un rato de karaoke era su padre, que sus semejanzas no eran pura coincidencia sino fruto de la genética heredada.

"¿Has visto eso, mamá?" me dice feliz cuando bate su propia puntuación de la partida anterior.

"Claro que sí, amor." asiento sonriéndole y cogiéndole en brazos para cubrirle su carita de besos "Ese es mi campeón…"

"Ya verás, cuando volvamos a casa le pienso decir a Ren que soy mejor que él a mi edad." me dice "Ya no va a poder reírse de mí más, ni tío Takumi llamarme renacuajo."

"¡Oye!" me río dejándole en el suelo de nuevo "Ya sabes que no me gusta que trates descortésmente a los adultos, aunque sean amigos míos. Y sabes que Ren te dice eso porque te quiere mucho."

"Así que sigues teniendo relación con los Trapnest." me dice Nobu tras dejar la guitarra de juguete en su sitio y frotándole a Shin el pelo desordenándoselo y haciéndole quejar entre risas.

"Takumi trabaja para mí." le contesto "En la Celtic de Londres. Reira es una gran amiga, y Naoki y su mujer suelen venir a casa para que Momoko juegue con Shin."

"Momoko y Ren son muy divertidos." le contesta este feliz. "Cuando vuelva…" se pone a contarle.

"¿Vais a volver a iros pronto?" me susurra Nobu mientras finge hacerle caso.

"De momento no." le confieso "Ya le he dicho que tengo que matricularle en algún colegio aquí, mientras estemos aquí, desde luego."

"¡No me estáis escuchando!" se queja enfurruñándose.

"Pues claro que sí, Shin." le contesto sonriéndo "Y tranquilo, ahora mismo le escribo un mensaje a Takumi y a Naoki y les pregunto si les parece bien que hagáis una conferencia a alguna hora que podáis todos. Recuerda que hay desfase horario."

"Sí…" se queja desenfurruñándose "Nobu, ¿vendras a cenar a casa?"

"Claro que sí." le contesta sonriéndole.

"Es que los tíos Nobu y Shin viven en casa cuando están en la ciudad con días libres." le explico sonriendo "¿Recuerdas que mamá te dijo que cuando vivía aquí compartía piso con los tíos Shin y Nobu?"

"Sí." asiente divertido.

Técnicamente no le había mentido, le había dicho que mientras había vivido en Tokyo había compartido piso con mi primo y un amigo, lo que no le había especificado era con qué amigo.

De lo que nunca le había hablado era de que había sido fruto de una relación de una única noche, aunque sí que le había hablado, vagamente, de su padre.

(Salto espacio temporal)

(Voz de Nobu)

"¡Shin, no olvides lavarte las manos además de cambiarte!" le llama Isa mientras corre a su cuarto dando saltos.

"¡Vale, mamá!"

No sé, cuánto más observaba a ese niño, más feliz me hacía pensar que pudiera ser mi hijo. Bueno, no que pudiera serlo, que lo era. Isa misma me lo había terminado reconociendo.

"Es un niño adorable." le digo a ella mientras deja las cosas en el mueble de la entrada como siempre "Y pensar que me he perdido tantos años de su vida…"

"Tampoco te imagino cambiando pañales." me contesta.

"Tenemos que hablar en serio de todo esto." le digo cogiéndola de la mano "Es… sé que no he estado estos años, pero ahora…"

"Antes de que digas nada más." me dice tapándome la boca con un dedo "No necesitamos nada, así que no tienes ninguna obligación. Shin lleva mis apellidos, yo misma tengo más que de sobra para pagar todo lo que necesite y tiene una educación más que esmerada, en Londres, conmigo."

"Pero es también mi hijo." le digo "No puedes pedirme que…"

"Escucha, si te lo conté no fue porque necesitara ayuda, símplemente me pareció que querrías y merecías saberlo." me contesta encogiéndose de hombros "De momento nos ha ido de maravilla solos, no necesitamos ningún sacrificio por tu parte."

Dios… qué mujer tan fría…

"Aún así, me gustaría ser parte de vuestras vidas." insisto "No me sentó bien cuando desapareciste de la noche a la mañana, no me dejaste elegir qué quería hacer…"

"No quería que tuvieras que elegir." me contesta mientras oímos voces "¡Shin, las manos lavadas, lo digo en serio!" le grita para que le oiga desde donde esté.

"¡Vale, mamá!"

Desde luego que las mujeres tenían que tener un sexto sentido con los niños, porque la voz parecía haber venido desde un punto entremedio del salón y el pasillo de los dormitorios, no desde el baño.

"No, me quitaste la opción de plantearme siquiera poder empezar una relación contigo." le trato de hacer ver "Nunca me dejaste decir nada, simplemente tuvimos una noche y a la mañana siguiente habías desaparecido, no solo de la cama sino del mapa."

"Tenía que hacer lo que tenía que hacer, y por desgracia los caminos se separaron." me contesta para suspirar y frotarse los ojos "Si quieres hablar de esto, preferiría que fuese cuando Shin no pueda oírnos."

"Hum." asiento mientras oigo que niño y primo se habían encontrado en el baño y comenzaban a armar un poco de follón.

De pronto, me doy cuenta que lo que ella pretende es mantener al niño fuera de todo problema hasta que entre nosotros pudiéramos definir qué ocurría entre ambos o cómo íbamos a llevar todo aquello.

De la noche a la mañana ella se había ido hacía casi 5 años ya, tras haberme atrevido a demostrarle lo que sentía por ella y haber compartido una noche de pasión y romance, ella se había evaporado sin despedirse siquiera. Y ahora, años más tarde, había vuelto a aparecer y quien la acompañaba era el fruto de aquella noche de pasión. Un fruto que era demasiado joven e influenciable para que andasemos arrastrándolo y dando bandazos emocionales.

(Salto espacio temporal)

"Por fin se han dormido." me dice Isa cuando parece terminar de acostar a su hijo "Tenía que estar muy cansado porque me ha costado 2 páginas menos dormirle."

"¿Podemos retomar la conversación de antes ahora?"

"Claro." asiente "Déjame ponerme una copa de algo fuerte, creo que voy a necesitarlo."

"Traeme otra de lo mismo a mí." le pido.

Al final había entendido a qué venía la expresión "voy a necesitar algo fuerte para hablar de ello". Con ella siempre había sido muy literal, pero después de que desapareciera tan súbitamente… que no es como si no hubiésemos seguido en contacto, pero me había llevado un poco retomar ese contacto por correo.

"Aquí tienes." me dice poniendo un vaso de whisky delante de mí y dejando otro junto a ella "Creo que tenemos mucho de lo que hablar."

"Eso creo, sí." confirmo.

No es que quisiera ponernos al día tras tanto tiempo, la conversación iba a ser más densa que esas trivialidades, había demasiadas preguntas en mi cabeza, demasiadas cosas que no acababan de tener sentido, cosas que necesitaba saber, comenzando por…