Sansa Stark

Después del desastre con Jon, las cosas fueron algo tensas en las comidas familiares. Robb era ignorante de la situación, Arya era todavía muy pequeña para saber que algo estaba pasando y Bran era un bebé.

Solo tres días de llorar por las noches al ver todos vivos, mí hogar estar tan limpio como antes de ser quemado por Ramsy. Mí actitud por el día no llamo la atención demasiado, tal vez notaron que me volví más cariñosa y menos eufórica pero lo descartaron por el susto de la fiebre. Tres días de tranquilidad hasta que por alguna razón, y en contra del pedido de la septa Mordane, camine directo al bosque de los Dioses. Apenas quede cerca del Árbol de corazón, el rostro tallado comenzó a llorar asustando a Sansa.

— Tardaste en venir niña tonta.

Sansa y las demás dentro de ella no pudieron evitar gritar por la repentina voz que llegó por detrás de ella. — Por favor, no griten de nuevo —. Se quejo con las demás, aún dolía cuando todas hablaban a la vez y era peor cuando gritaban. Se dio la vuelta esperando ver al ser que la trajo a su niñez.

La vio vistiendo un vestido negro muy hermoso que dejaba al descubierto sus hombros, tenia piel de zorro blanco rodeando la parte superior del vestido que bajaba pegándose a su figura hasta que llegaba a sus caderas y caía suelto con varias capas de tela gris por dentro, que se lograba ver por los cortes a ambos lados del vestido.

— Si ya dejaste de admirarme, pequeña —sonrío engreída posando ligeramente, antes de ponerse seria— Tenemos michas cosas de que hablar.

Hice una mueca, hasta ahora jamás la había visto seria, asi que todas pensaron que seria importante— Esta bien, continua, dime que es tan importante.

Observo a Leannan flotar con un ligero movimiento casi como si el viento la estuviera meciendo para calmarla.

— Me eh dado cuenta que seria una mala idea dejar que seas tratada como una niña, o solo una niña genio.

"Ella tiene razón, por muy avanzadas que estemos a los niños de nuestra edad o incluso a muchos adultos, seguirán viéndonos como una simple niña"

Nos descartaran sin importar cuan inteligentes sonemos.

Empezo a discutir con sus otras yo, tratando de pensar en una forma de que su familia, o al menos su padre, la tome en serio. Volvió abruptamente a la realidad por el golpe frio que recibió en la frente. Miro con furia a la, obviamente, unica causante.

— ¿Qué ocurre contigo? No puedes causarme algún daño sin motivo.

Ella solo le dio una ceja alzada, con una expresión que decia '¿o sino qué?' — Si me prestará la atención que merezco y escucharas lo que tengo que decir, esto ciertamente no ocurrirá de nuevo.

"Creo que tiene un buen punto"

"Ella dijo que nos vería para guiarnos a que sus planes salgan como quiere"

— Muy bien, si ustedes lo dicen. Dime como podemos ser tratadas como algo mas que una niña desvariando.

— Tengo un plan muy divertido para eso. Te gustara.

La sonrisa que me dio no fue muy alentadora. Podía ver la locura en su mirada.


Ned Stark

Su querida esposa aun no lo había perdonado por lo sucedido en el dormitorio de su hija y no sabia como remediarlo. Bufo molesto, sabia como remediarlo, solo una disculpa y su esposa volvería a recibirlo cálidamente en su cama, sin embargo si pedía perdón por lo que dijo Catelyn volvería a pedirle que mande al niño lejos, o lo acusaría de poner en su contra a los niños.

Había firmado varios cuervos para conocer el estado de sus abanderados junto con sus tierras. Los Umber y los Karstark estan teniendo problemas con los ataques de los Salvajes. Ahora, con varios cuervos volando por el norte con cartas para informes de las cosechas para el invierno, solo tenia que esperar respuestas que llegaran en un día o dos, dependiendo de si no había una tormenta de nieve proxima en la ruta de los cuervos.

Salio de su solar para poder reflexionar sobre la situación con su esposa, asi que tomo camino hacia el Bosque de los Dioses. Grande fue su sorpresa al encontrar a su pequeña hija, arrodillada frente al Arciano al que parecía estar rezando. Se acercó despacio a ella, haciendo un poco de ruido para no asustarla y alertarla de que se acercaba. Ned vio el momento exacto de cuando los ojos viejos de su hija se posaban en su persona antes de que brillarán con una alegría que jamás le vio. Ella se levanto y corrió a sus brazos como lo ha estado haciendo estos últimos días. Bueno, no es como si se quejara de tal comportamiento.

— ¡Padre! ¿Vienes a rezar para que Madre ya no este enojada?

Casi quiso reir por la pregunta de su hija. Necesitaría mas que la ayuda de los Dioses para que Lady Stark lo perdoné. Sin embargo sonrío a su hija y la dejo irse del abrazó— Si, mí pequeña, estoy buscando el consejo de los Dioses para mí situación.

Sansa soltó una suave risita, lo tomo de la mano y lo acercó al Árbol de Corazón, que estaba llorando mucho. Su hija le volvió a llamar la atención y lo mito con la más grande sonrisa hasta ahora.

— Perfecto, los Dioses estan hablando mucho hoy, estoy seguro que te ayudarán.

Él miro con extrañeza a su hija, e iba a preguntarle sobre lo que dijo pero una ráfaga viento levanto algunas hojas dejándolas caer un la fuente de agua termales. Pero lo que lo asustó fue que creyó escuchar la risa de alguien en esa pequeña brisa, y estaba seguro que no fue de su hija.

Otra brisa y...

*Stark~

... mas risas en el viento.

Oh Por los Dioses... por favor que solo sea la falta de sueño.

Rogó a los Dioses Antigüos estar imaginando las risas y ese llamado mientras no sean los Dioses Antigüos tratando de hablarle, por muy contradictorio que suene.

Crujidos de ramas y mas risas.

*No lo creo~ ... Stark~ ...

Y Eddard Stark se arrodillo con la cabeza gacha en absoluta sumisión.

— Te lo dije, estan hablando mucho.

Solo pudo cerrar los ojos ante lo dicho por su inocente hija.

¿Qué sucederá ahora?

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HOLA!

Espero que hayan disfrutado el capítulo. No se si tardare o no en publicar otro, espero que me tengan paciencia.

Bye-by

FM.