Las noticias a nivel internacional se habían hecho eco de lo que acontecía en Inglaterra, puntualmente en su capital donde en su punto de trasbordo ferroviario se había dado gran cantidad de desapariciones sin explicación alguna y ante la percepción inmensa de magia los card captors no tuvieron más remedio que buscar la manera de hacerse presentes con la ayuda de la Carta Aro, esto significaba gran desgaste y demanda de poderes mágicos por lo que el chico de anteojos era de gran ayuda para completar la misión en el sitio. Las cuestiones del idiomas no fue mucho inconveniente para Shiara, Eriol y Shaoran, pero si motivos de mareo para Sakura que, equipados con atuendos especiales y una cámara portátil transportada por Kero, cortesía de Tomoyo se adentraron en las neblinas de una noche bastante fría en Londres lo que significaba una experiencia diferente, pues era la primera vez que tocaba traspasar las fronteras de Japón para cumplir con el deber.

Se pudo notar que la neblina ya no dejaba ver nada y una importante cantidad de cabras esparcidas por la ciudad, evidentemente era extraño puesto que estaba muy lejos de ser su hábitad. Pasados los minutos, una fiera batalla se desencadenó en la Estación del Ferrocarril King´s Cross de la ciudad de Londres, los castaños, la paraguaya y la reencarnación del Mago Clow habían logrado llegar a ese lugar. Ubicaron a Taylor la encapuchada luego de seguir a la manada de cabras que los dirigió hasta ese punto que a esas horas se encontraban deshabitada y todo parecía muy coherente puesto que Shiara, manejaba la información que todas las desapariciones mostraban un factor común: TODAS FUERON EN INMEDIACIONES DE AQUEL SITIO, LA ESTACIÓN. En el interior de aquel recinto, la carta del salto fue clave puesto que su opuesta la carta del Tropiezo hizo de las suyas, haciendo que las personas que entraran a tomar el tren no terminaran de salir porque se tropezaban al intentar dar dos pasos, eso ya había provocado algunas heridas en las víctimas por numerosas caídas al querer ponerse de pie e intentar caminar y eso sumado a los efectos de las cabras cuyo poder oscuro consistía en hacer desapariciones.

HOLA A TODOS, NUEVAMENTE PERDÓN POR LA TARDANZA, AQUÍ LES TRAIGO UN NUEVO CAPÍTULO, ESPERO QUE LES GUSTE. ESPERO LO DISFRUTEN.

OBS: CARD CAPTOR SAKURA ES OBRA DE LAS CLAMP, SOLO ESTA HISTORIA ES MIA.

Después de una hora de batalla, Shiara no lograba sacarle ventaja a Taylor, Sakura trataba de hallar el sitio donde se aglomeraban todas las cabras ya que de ese modo podría hallar a todos los desaparecidos que por influencia de esa magia oscura no hicieron más que desorientarse, vagar por la ciudad y terminar de desaparecer en el recinto mientras que Shaoran y Eriol le hacían frente a la carta opuesta, que en forma original asemejaban mucho a dos niños inexpresivos pero con personalidad muy traviesa que pareciera por mero placer hacían tropezar a las personas, poseían mucha agilidad y destreza por lo que resultaron ser un verdadero reto para el card captor y la reencarnación. Uno de los grandes descubrimientos de esa jornada fue que la encapuchada también poseía el poder de la ilusión; ante el cansancio y habiendo utilizado la imagen de Carlos Fernando en su contra para distraerla y propinarle un golpe, seguido de una explosión a muy corta distancia la paraguaya cayó derrotada en la pelea con su alter ego, de ese modo también aprovechó el desgaste provocado por el castaño y el de anteojos a la carta, los citados quedaron atónitos al atestiguar como la Carta Tropiezo era sellada por Taylor para que por ende, éste fuera de su propiedad, acto seguido, considerando oportuna el trabajo de Sakura, capturó el Cristal Cabra quedando así también en su posesión, coronando como fracaso esa primera aventura en el exterior de Japón, acto seguido la encapuchada sin mediar palabras y dejando destrozos, heridos y lesiones en sus contrincantes desapareció entre risas. Los card captors volverían con las manos vacías a Tomoeda.

Eran los primeros días de Julio del año 2012, una gran crisis política afectaba a Paraguay y entre ellos se veía perjudicado el Sr. Rafael Lugo, uno de los miembros de la cámara legislativa del Paraguay, uno de los hombres de mayor influencia política puesto que, ni su familia estaba al tanto que era uno de los principales agentes del narcotráfico en el país, como así también la compra de mercaderías por contrabando y a cambio de impunidad cumplía con el rol de acreedor de este y otros gobiernos con generosas aportaciones en el ámbito financiero que iban destinados en parte a maquillar rubros estratégicos que beneficiaban las estadísticas a nivel internacional; pero así como pintaba la situación, puesto que en el Palacio Legislativo quedó dictaminado la práctica de un Juicio Político mediante votación también llevado a cabo en dudosas circunstancias, en el peor de los casos sería encarcelado y privado de todos los privilegios y lujos de los cuales fue usuario en los últimos tiempos; sin embargo, estaba dispuesto a no permitir tales acontecimientos incluso hasta las últimas consecuencias.

Nunca se había permitido tales creencias pero, un viejo hombre que conoció en esos campos del interior en el que se cosechaba las yerbas ilegales que comercializaba le habló de la efectividad que comprendía "sus trabajos" en concepto de Makumba, y aunque en aquellos tiempos que pudiera llamarle como prósperos fue motivo de risas, al día de hoy ya con orden de captura internacional incluso, hizo uso de sus últimos medios para salir de la capital vía fluvial por el río Paraguay, en balsa sin ser captado por las autoridades en medio de la noche, se puso como destino aquella misma zona, cuyo trayecto es más corto en vehículo pero ya no era una opción que podría tomar, todo para entrevistarse con ese hombre que ahora que hacía memoria nunca supo su nombre, sólo lo conoció por "Ka´i", que en lengua guaraní significa "Mono". En aquel entonces, se dio la coincidencia que él justo se encontraba en ese lugar supervisando las tareas, un día fue acercándose un hombre bastante curioso a lo que era el campamento clandestino de la cosecha solicitando trabajo, le pareció alguien bastante humilde oriundo de aquellos pueblos indígenas de costumbres religiosas no tan comunes y víctimas de la ignorancia, olvidados por su propio pueblo, en quien no vio ni remotamente potencial de significar algún riesgo para su cosecha y mucho menos para sus intereses, para colmo era de pocas palabras, por lo que aceptó ofrecerle como decían en aquellos territorios un laburo.

Se ganó la confianza de todos en pocos días, era el primero en llegar al trabajo siendo que, a causa de no tener otro lugar donde ir se quedaba en el campamento con poquísimas provisiones, así también era el último en salir de las tareas y sin decir una sola palabra, hizo que las personas dejen de lado la sospecha que se trataba de un agente encubierto de la Secretaría Nacional Antidrogas. Era bastante ágil y habilidoso, ya que a la hora de abrir terreno se debían echar grandes árboles y esto implicaba treparse para primero cortar las ramas más grandes de la copa y finalmente así echarse encima al tronco, de ese modo fue ganándose el apodo de "Ka´i", también así incluso el Sr. Rafael lo consideró una persona de fiar. La petición era simple, era huir de todos quienes lo perseguían, que todos sus enemigos fuesen destruidos y pueda gozar de la máxima riqueza en el país.

La cuestión era la siguiente, en los últimos tiempos la calidad de vida en Paraguay mejoró bastante pero con un alto grado de consumo, la mano de obra era barata para los grandes inversionistas motivo por el cual se generó gran entrada de divisas pero lo que impera es la mala administración de los recursos, es decir, los ricos son cada vez más ricos y los pobres tratan de sobrevivir pagando impuestos y en la mayoría de los casos no teniendo más opción que mandar a sus hijos a instituciones públicas que no garantizan buena calidad en concepto de educación ya que incluso las escuelas en la mayoría de los casos no cuentan con buenas fachadas y apelar a servicios de salud que también sufren de variadas irregularidades. El "amiguismo" es el sistema burocrático más popular a pesar que no toda la población puede hacer uso de ello, es por esto que, de ser beneficiario de la magia negra para gozar de libertades e impunidad, para el Sr. Rafael Paraguay podría ser el paraíso.

Había escapado de su despacho en horas de la mañana de aquel jueves 29 de junio, sin decir nada a nadie, dejando todo como si no hubiese estado allí, qué más da, siendo que sus principales cómplices políticos ya le dieron la espalda, ni a su familia no les dejó el mensaje de lo que pasarían en los próximos meses. Se dirigió directamente a la zona del puente Remanso, dejando su vehículo estacionado en un camino empedrado que linda con la avenida principal de un lado y con una conocida estación de servicio en el otro para que seguidamente a pie llegara hasta uno de esos puertos donde gozan los pescadores comerciantes y aficionados en adentrarse en las aguas del Río; a cambio de un monto de entrega inicial convenció a uno de esos hombres a llevarlo a San Pedro de Ycuamandiyú prometiéndole entrega de otro monto al terminar "el servicio", era consciente que a pesar de las enseñanzas de escuelas, padres, maestros y abuelos, en los últimos tiempos la dignidad y la voluntad humana comprendían un precio, costoso pero adquirible al fin y al cabo. Su primer enemigo a superar en el viaje fue la luz del día, estaba incomunicado y sin señal ya a esas alturas pero apostaba que todo el país ya estaba enterado que era el más buscado y su futuro en el caso de ser atrapado no era el más brillante, por lo que sus primeras gotas de tranquilidad llegaron con la noche; el hombre conductor de aquel transporte no había dicho una palabra, ni siquiera para preguntar qué diablos lo empuja a cruzar medio Río Paraguay teniendo tantos otros medios de transporte que seguramente le proveerían mayor comodidad; ante esto el Sr. Rafael Lugo calculó mientras miraba la espalda de su contratado que, seguro ya se imaginaba que transportaba a un prófugo de la justicia, que sin haberlo pensado tanto se metió en un tremendo lío y le convenía ya a estas alturas no ser encontrado, por lo menos hasta volver a Asunción con el "trabajo" terminado y tirando todo al olvido, eso, o era de verdad una persona muy inocente. Entrada ya las primeras horas del Viernes lograron llegar al punto donde se supone encontraría al hombre, que siempre lo vio con un sombrero pirí, kambá (de piel morena), hesa pará (ojos claros), ibarba pukú´i (con barba relativamente larga) y pareciera de unos cuarenta y tantos, a pesar que según comentarios de algunos trabajadores, Ka´i comentó que tenía un poco más de sesenta años, aunque imbarete mitá karia´ycha (era fuerte con como un joven).

La orilla era baja, iluminada completamente por la luna plateada de aquella noche que, aunque fuesen los primeros días de Invierno el fresco era sutil, el hombre de la balsa recibió su otra parte del pago y al próximo golpe de vista ya estaba saliendo de los alcances visuales del horizonte. La orilla eran tan blanda que se hundía sus pies al caminar, y allí estaba, en lo más alto del relieve del terreno se encontraba parado Ka´i, firme como soldado, con las manos atrás, misterioso y con tan pocas palabras rozando ya lo aterrador incluso; el viento sur soplaba por momentos, no tanto pero lo suficiente como para que incluso las sombras se agitaran un poco, el Sr. Rafael nunca gozó de verse inferior ante nadie, siempre supo tener a su merced de manera diplomática y con habilidad a grandes personalidades pero no podía evitar sentirse pisoteado por la presencia de Ka´i, lo peor de todo era que el Karaí (señor) no hacía nada para que el hoy prófugo de la justicia se sintiese de esa forma, pero allí estaba mirando hacia la Región Occidental que quedaba al otro lado del Río o a la nada, como si de un ciego se tratase con la mirada vaga y en total silencio como si de alguna manera, lo hubiese estado esperando.

_ ¿Mba´etekopa Ka´i? (¿Cómo estás Ka´i? – Rompió el silencio don Rafael, de súbito hasta con suspenso el citado bajó la mirada hacia la orilla, como no reconociendo la voz.

_Eh, ¿mba´e rejapo ko´a rupi Rafael? (Qué haces por aquí Rafael? – Respondió Ka´i, al prófugo le llamó la atención que el prefijo "don" desapareció del saludo de "su" trabajador pero supuso que a esas alturas de la vidas ya era irrelevante, después de todo desde el último día de cosecha que no sabía nada de él y nunca le interesó saber si estaba bien o qué fue de su vida después del tiempo que trabajo para él.

_Che rechama, aju nderendape ajerure haǧua ndeve peteí mba´e (Ya me ves, vine junto a ti a pedirte un favor) – Contestó don Rafael, definitivamente sintiendo todo el trajín de su travesía de las últimas horas.

_Ejeroviama ko´aga piko, eju che rapikueri (Ahora crees, sígueme) – Respondió Ka´i, dándose la vuelta adentrándose en la selva seguido por don Rafael. Angosto y de tierra era el sendero que llevaba quién sabe a dónde, en la total oscuridad.

_ ¿Moopio jaha hina? (¿Dónde vamos?) – Quiso saber el político que se daba cuenta que le tenía una gran confianza al hombre que a pesar del fresco no estaba abrigado y sus pies estaban desnudos sólo con zapatillas.

_ Nde ejunte ara (sólo tienes que venir) – Se limitó a decir Ka´i.

_ ¿Nde pio reikuaá mba´erepa che ai koape? (¿Acaso tú sabes por qué estoy aquí?)…

_Heta mba´e che aikuaá, aga katu che hesa´y, che apysape ha ndañe´ei avavendi… (Yo sé mucho, pero soy ciego, sordo y no hablo con nadie) - Ka´i miraba el sendero, nunca se daba vuelta.

_Ajerurese ndeve…. (Quiero pedirte que…) –

_Shh, ne´ira eré cheve mba´eve, eha´aro jaguahe ha upei rae (Shh, no me digas nada ahora, espera que lleguemos y recién allí)... –

En medio de lo que definitivamente se puede decir la nada, cubierto por la mayor cantidad de copas de los árboles en la profundidad de aquella selva se encontraba una cabaña, pareciera hecha de troncos de cocotero, parecía ser tan delicada la construcción que podría ser derribada por la primera tormenta que se presentase aunque al mismo tiempo, pareciera firme con mucha resistencia. Está de más decir que, don Rafael se sintió realmente sorprendido por la morada del hombre, para ser alguien quien consideraba tavy (ignorante) supo construirse una casa con materiales de esa clase, que suponía se debía tener gran habilidad para el efecto. Ka´i sacó de su trance a quien sentía un gran peso en sus hombros con un chasquido de sus dedos y mediante gestos le invitaba a entrar, el interior aunque comprendía un poco más de calor daba la sensación de no haber sido habitado desde hace tiempo, el kambá encendió algunas velas que contagiaron de iluminación la sala que comprendía por sus paredes muchos objetos extraños, en las películas se veían esta clase de escenas y don Rafael nunca imaginó que de verdad existiesen.

_Ko´aga eikatu ere cheve Rafael, ¿mba´epako oguerú ndeve ko´a rupi? (Ahora si puedes decirme Rafael (¿Qué es lo que te trae por aquí?) – Se sentó tras una mesa el indígena, siempre con su sombrero pirí a cuestas, con su poncho puesto, cruzando los dedos de las manos apoyando sus codos a la orilla, ni la iluminación de las velas le sacaban los misterioso, sino todo lo contrario parecía acentuarlo más.

_Umi Kaki1 che reka hina (Esos Kaki me están buscando) – Respondió quien había dejado sin aviso a su familia para mandarse a la huida, sentándose al otro lado que su interlocutor, mientras se escuchaba de fondo caricias al horizontes por parte del viento que llegaba desde el sur.

_Ha… ¿Mba´e reipota che hegui? (Y… ¿qué es lo que quieres de mí?) – Respondió reservado el tildado de ignorante.

_Aipota tokañy umi plaga che rapegui, ha aipotá pirapiré, heta hi´ari, areko voi ningo, pero umia che reka hina ha ndacherejamo´ai en pá; eikaturo ejukapa cheve umiape aimepora hagua (Quiero que todos esos desgraciados salgan de mi camino, quiero riqueza, lo tengo actualmente, pero ellos me están buscando y no me dejarán en paz; si puedes mátalos a todos para que pueda estar bien) – Respondió don Rafael exteriorizando todos sus deseos ante toda la atención del hombre a quien vino a buscar.

_Humm… - Expresó Ka´i.

_ ¿Mba´e ojehú (¿Qué sucede?) – .

_Mba´eve don, reikuaante ara petei mba´e… (Nada don, sólo tienes que saber algo...) – Agregó el indígena una pizca de suspenso a todo lo ya agrupado a esas horas de la madrugada - …Ko yvy´apu´ape enterovea mba´e oreko ihepykue, che rembiapo avei… (Todo en este tierra tiene un precio, mi trabajo también…) – Terminó diciendo lo que parecía sus condiciones para acceder al pedido de quien lo vino a visitar.

_Ani ejepy´apy che iru, arekoro umi aipotava nde reikatuta ese ko´agui ha reikokuaata ogaguasúpe (No te preocupes amigo mío, si obtengo lo que quiero podrías incluso salir de este lugar y vivir en una mansión) – Le respondió don Rafael con una sonrisa, buscando establecer una conexión o un gesto de simpatía ya que, dentro de su criterio, el paraguayo tenía (todos decían la virtud) el defecto de establecer no define bien si decir lazos de amistad propiamente, pues porque ¿cómo te harías amigo de alguien que no conoces? o empatía, es decir, muchos en una ronda de tereré2 ya es popularmente conocido el hecho que los paraguayos se hacen amigos e incluso muchas ideas de emprendimiento e inversión han surgido a partir del encuentro para compartir la bebida tradicional pero en su caso había sido un recurso para sacar provecho en varias oportunidades.

_Ha´etema, che ajetopase jey rembikondi ha ta´yrakuérandi - (Listo, yo quiero volver a encontrarme con mi esposa e hijos...) – Parecía haber sido convencido Ka´i.

_ ¿Moo oi ha´ekuéra? (¿Dónde están ellos ahora?) – Mostró curiosidad el prófugo de la justicia, pero al mismo tiempo don Rafael no es que iba a cumplir del todo su promesa.

_Ymáma petei itavya omokañy ha ogueraha chupekuera Paraguaype (Hace tiempo un imbécil los secuestró y los llevó a Asunción) – Confesó con pesar Ka´i y para sorpresa de don Rafael, fue la primera vez desde que lo conocía que lo vio algo perturbado y hasta pareciera exhalando odio.

_Oíma upeicharo, tomano avei pe plaga ha tou jey nde rembireko ha nde ta´yrakuera (De acuerdo, que muera también ese desgraciado y que vuelvan tu esposa e hijos también) – Respondió con espíritu don Rafael, no se percataba que había tomado estima a este hombre, por alguna razón era una persona de fiar, todo ese tiempo eso pareció.

En plena Asunción, a eso de las tres de la madrugada del sexto día se desató una feroz tormenta que, ayudada también por inestable infraestructura eléctrica produjo un apagón a nivel general en Paraguay; así también, la ciudad citada comprende muchos años y por malversación de fondos a lo largo de los años por los gobiernos nunca se apostó a la remodelación o mantenimiento de las rutas y edificaciones realmente añejas que a causa de este gran temporal empezaron a abrir grietas en la tierra, tragándose otros inmuebles, vehículos y causando muchos destrozos, para los inadvertidos encontrando incluso el fin destino con desenlace fatal. El hechizo fue realizado, en la modesta pero extraña morada de Ka´i, que se encontraba a bastantes metros de la orilla del Río, a relativa distancia también de lo que fue no hace mucho el campamento y sitio de la cosecha de la mercancía del Sr. Rafael y aunque se encontraban encerrados en el interior el Sr. Rafael parecía escuchar como el cielo se caía y cada vez más parecía que esa tensión y pesadez en sus hombros volvían, segundo a segundo con más intensidad.

El silencio entre ambos hombres era sepulcral, mientras que en el interior de aquella casita reinaba completamente la oscuridad, de súbito ya no pudo poner resistencia, don Rafael se acostó en el suelo como si el planeta tuviera mucho fuerza de gravedad, como si pesara toneladas, es verdad que tenía sobrepeso pero no era para tanto y definitivamente no era un resfriado. Algo extraño estaba pasando, el apocalipsis parecía haber llegado allí afuera, don Rafael se encontraba con las palmas y rodillas besando el suelo combinado entre piedra y tierra mientras sentía como una ráfaga lo envolvía y no podía hacer nada para evitarlo, todo ante la mirada de Ka´i que se limitó netamente a observar como parecía que el elemento natural que atrapó al prófugo de la justicia lo elevaba a casi medio metro del suelo.

_Ka´i… ¿Mba´e ojehureí? (Ka´i… ¿qué está ocurriendo?) – Logró decir don Rafael casi cegado por aquello que lo envolvía y ya empezaba incluso a ahogarlo.

_Koa ha´e jepyha romombe´uva´ekue (Este es el precio del que te hablé) – Respondió el hombre de manera cínica.

_ Mba…´e? (Qué…?) – Se quejó don Rafael.

_Ymáma che aiko koápe che pehenguendive, che ase amba´apo ára ha ára, che ta´yrakuéra oho mbo´ehaope ha che rembireko omaña ñande mymbare. Ara mbopahape rokarupyhare oñondivepa ha roñe´e ñande ará rehe, ndajajapoi mba´e vai avavepe, ore chavi ningo. Upei jepe, petei ara ou petei karaí iñañava ha ombyaipa ore kokué, kogapo´o ha ñande ñu. Oguerahá chupekuéra ha apyta mba´etere ha ahurá acobrataha pe tembope (Hace tiempo yo vivía aquí con mi familia, yo salía a trabajar día a día, mis hijos iban a la escuela y mi mujer se encargaba de los animales. Terminado el día cenábamos todos juntos y hablamos de lo que pasó en la jornada, no le hacíamos daño a nadie, éramos felices. Pero luego, un día vino un hombre que destruyó nuestra chacra, nuestra cosecha, nuestro campo. Se los llevó y yo quedé en la nada y juré hacer pagar a ese desgraciado por mi desgracia) – Explicó Ka´i sus intenciones, sus palabras retumbaron como campaneos en la cabeza del político que aún se hallaba perturbado por aquellas ráfagas que lo mantenían inmóvil y parecía carcomerle la carne – Iñirukuéra che mbuepotívaípa, che nohé okape, ko´aga peve che mandu´a mba´eichaaitepa ahetú pe yvy, ahecha mba´eicha omyandypa che kokue ha che roga korapy ha upepe, upepe ahecha chupe… (Sus secuaces me golpearon, me sacaron afuera, hasta hoy me acuerdo como besé la tierra, vi cómo quemaron toda mi chacra y todo el predio de mi casa y allí, allí lo vi… - Siguió contando con rencor el indígena y esas últimas palabras sacaron de trance a don Rafael, pero en vez de calma le trajeron aún más temor.

RECUERDOS DE DON RAFAEL.

En ese momento el sub consciente del político prófugo lo llevó a aquel tiempo en el que se encontraba buscando un predio en el que pudiera sembrar sin muchas intervenciones ni molestias su mercancía para posteriormente venderlo a la demanda que se encontraba en auge todavía, dado sus recursos e influencias sería el mayor proveedor de la mercancía en el Paraguay y sabría dar trabas a cualquier otro que quisiese hacerle competencia; otro factor a tener en cuenta era que, debía ser en cercanías de la frontera con el Brasil para que así, dada la oportunidad no sea mucho problema el transportar el producto a aquel país, ya que estudiado el mercado don Rafael se percató que su mercancía tendría mucha demanda a pesar que el mercado en ese rubro era mucho más grande y fiera por la inmensa cantidad de proveedores que también comprendían sectores de influencia en el poder del país vecino, todo a causa de no tener que comprar el silencio de muchos controles e inspectores salvo en contadas ocasiones, la barata mano de obra paraguaya y el hecho que transportarían todo a través del Río en balsas acondicionadas. Justo ese día llegaron a un sitio que reunía todas las condiciones antes citadas, era una zona con alta vegetación, altas palmeras que en contadas zonas sus copas cubrían el terreno.

Don Rafael reflexionó en aquel momento de recorrido que, desgraciadamente (aunque a él no le importaba mucho) no pudo acceder a una formación académica de calidad, apenas y a duras cuentas había culminado la etapa básica de educación, pero siempre se sintió atraído por la lectura no para cumplir con competencias y aprobar cursos sino para formarse a sí mismo. Al mismo tiempo su vida se vio oscurecida por muchas situaciones que atestiguó en pos del sistema dictatorial de antiguos tiempos de aquella nación en el cual su padre, tan amoroso y trabajador desapareció un día y nunca más volvió a saber de él, años después se enteró que corría el rumor en los altos rangos de gobierno que se trataba de un opositor encubierto y el monarca ni corto ni perezoso en un chasquido habrá ordenado que sea "tratado ese tema" sin papeles ni antecedentes de por medio; a causa de eso su madre tuvo que salir a trabajar día a día, el pequeño Rafael en aquellos tiempos no lograba comprender a plenitud lo que acontecía, por ende no sabría tampoco decir su madre si o simplemente hacía que no sabía, esperando que su esposo apareciera un día; aunque una noche su madre ña Lucía, siempre tan maternal y apasionada lo llevó a la casa de una amiga de profesión chipera1 de nombre ña Kame con la promesa que volvería a recogerlo pero esa promesa nunca fue cumplida lo cual le dio toda la idea de haber sido abandonado a su suerte.

Chipero/a: dícese de la persona que se dedica a la preparación y venta de la Chipa.

Chipa o chipá (del idioma guaraní: chipa): es un panificado hecho a base de almidón de mandioca y queso semiduro, más otros ingredientes. Es herencia de la cocina de origen guaraní-español jesuita, y es tradicional de la gastronomía de Paraguay y del Noreste argentino . También se consume normalmente en el suroeste brasileño (zona también de misiones jesuíticas-guaraníes), donde se lo suele llamar "pão de queijo" ('pan de queso)]

Ña Kame sabía de hecho que un día entrada la madrugada en la pequeña y modesta casa de ña Lucy en la zona de la Chacarita de Asunción primeramente se cortó el sistema de electricidad para que posteriormente, se viera invadida por hombres que no podría decir a la fecha quiénes eran ni describir las facciones de sus rostros ya que seguramente traían algo que los cubría y eso sumada la oscuridad ayudó bastante para que todo ese acto de injusticia quedará en el más completo olvido, fue la última vez que se le vio a ña Lucy; eventualmente, ña Kame y ña Lucy conscientes de los antecedentes parecidos a los del padre de su hijo, sabían que vendrían por ella también en cualquier momento y lo último que deseaba era que su pequeño Rafael fuera también víctima de cualquier horrible injusticia por lo que no vio más remedio que dejar a su hijo con la persona de su mayor confianza, así fue que la chipera de ojos claros y ya con claros plateados en su cabellera terminó criando al pequeño Rafael comentándole que su madre se fue de viaje que volvería muy pronto para llevarlo con ella, pero ese viaje se mantenía hasta la actualidad, alimentando de manera accidental el rencor y el repudio del pequeño que, con los años fue tomando consciencia de las injusticias propias del sistema dictatorial, que prima los intereses individuales por encima de los comunitarios y que nadie, absolutamente nadie se preocupa por el otro. A pesar de todo, ña Kame fue como una madre para él pero lo que ella no sabía es que también sufrió boollyng por los hijos biológicos de ésta por no compartir la misma sangre, todos eran mayores por lo que siempre se vio en desventaja y era ultimado si protestaba o acusaba.

Posteriormente, don Rafael logró ser primero lustrabotas de un ente del estado, posteriormente fue "contratado" de manera informal como ordenanza de un jefe de departamento de ese misma institución que posteriormente fue ascendiendo a altos rangos de gobierno en Paraguay que, por fruto de la confianza que despertó en él el joven ordenanza lo fue también agregando a sus planes al punto que éste también logró ser influyente. De ese modo, el pequeño pasó a ser un joven y de allí a ser conocido como don Rafael que en su carrera dentro de aquel lugar fue testigo de otras injusticias, de otros momentos que fue mostrándole cómo es el mundo sino se cuenta con ayuda que aporten soluciones en tales situaciones adquiriendo también algunas mañas y juicio; de ese modo, a ña Kame no le faltó nada ya que fue la mujer que siempre estuvo allí para él y sólo por ella no mandaba "atender" también a sus "hermanos" que lo maltrataron pero los tenía de tal forma que siempre los tendría comiendo de su mano y de desearlo, en el momento que fuere, lo pasarían muy mal y ña Kame no tendría por qué enterarse.

FIN DON RAFAEL REMEMBER

A final de cuentas, volviendo en el preciso momento en que Ka´i tenía a don Rafael por las cuerdas en la zona del departamento de San Pedro, el país parecía romperse por la mitad ya que el temporal fue de una magnitud indescriptible con raudales, cortes de los servicios básicos, granizos, relámpagos, caídas de los viejos y no tan viejos árboles, quiebre de la infraestructura de casas y edificios y destrozos que también se estaba empezando a cobrar algunas vidas inocentes que nada tenían que ver con lo que atañía al indígena y al político, circunstancias que no dieron tiempo a nadie para resguardarse o tomar precauciones por una tormenta que ni siquiera tocó la puerta antes de entrar; en el domicilio de don Rafael por cierto, ubicado en un vecindario popular casi a las afueras de la ciudad de Asunción, la señora Graciela Carrillo lloraba desconsolada por no saber qué les deparaba ya que su marido había desaparecido y no sabía nada de él, no tanto porque dependiera financieramente sino porque de verdad después de tantas situaciones y experiencias vividas podría decir que era el hombre de quién se enamoró alguna vez, la mujer poseía un negocio, una pequeña empresa que se encontraba floreciendo y no dependía mucho de las influencias del político, escuchó un grito ronco y hasta desesperado proveniente de la habitación de su hijo, que no hizo más que despertar en la mujer un ardor terrible en su pecho, algo de verdad no estaba bien; Carlos Fernando mientras intentaba dormir en su cama comenzó a ser arrastrado por una especie de portal que al mismo tiempo en un intento de sueño astral le imposibilitaba moverse, su progenitora que se dio cita en el lugar pudo atestiguar el extraño suceso que también la inmovilizaba, intentaba con todas sus fuerzas podes llegar a donde se encontraba su hijo para sacarle de ese sitio pero sus pies no se movían y aunque sentía que gritaba con todo el poder de sus pulmones, sólo lograba producir más y más silencio. La mujer podía ver como su hijo empezaba a ser absorbido a lo más parecido que ella logró ver en fotografías de enciclopedias como agujero negro y evidentemente se consideraba ignorante en la materia, no sabría a quién pedir auxilio pues no le creerían semejante anécdota y mucho menos dónde buscarlo apenas pudiese moverse de nuevo, era evidente la impotencia y desesperación de una madre al ver en qué condiciones se hallaba aquel que fue parte de ella durante nueve meses, desde su corazón lo sabía parte de ella aún y así seguiría siempre.

Eriol Hiraguizawa había dicho hace algún tiempo que le había sorprendido el corazón de Sakura Kinomoto, ya que en aquellos tiempos daba por hecho que amaría a Yukito como a nadie más en el mundo, pero los acontecimientos lo mostraron otro flujo de magia incluso más potente que la tradicional; el amor, aún indefinible por los castaños en ese momento hizo su trabajo y demostró ser más fuerte que el propio destino; Shiara Thompson, compañera de escuela del citado que segundos antes nada más se encontraba también en su lecho predisponiéndose a dormir a pesar del temporal y el concierto que ofrecía o intentando hacerlo; de un momento a otro y de una manera de verdad inexplicable como viviendo un sueño de un sueño, la muchacha ya no se encontraba en su cama, dormitorio, en su casa, sino que fue llevada a la habitación de Carlos Fernando para ver cómo era absorbido por aquel portal y no hace falta decir que apenas llegada al sitio percibió como algo que no sabía definir, describir ni explicar se retorcía en su pecho, eso sumadas las lágrimas de impotencia al ver cómo aquel chico, que le había hecho vivir el mejor día de su vida y se había convertido en su persona más importante era llevado pareciera lejos de ella; la pequeña Shiara Thompson tímida, modesta y recatada de tan sólo 12 años de edad reunió misteriosamente fuerzas sin saber de dónde para abalanzarse hacia ese agujero negro para intentar liberar a su amado de ese limbo. El muchacho yacía un metro por encima de su cama y ese portal oscuro se hallaba por encima de él, la chica se paró sobre el lecho e intento estirarlo hacia ella aferrándose a sus muslos pero en contra de sus deseos una fuerza hasta pareciera gravitacional incluso la estiraba a ella sintiendo como sus propios pies dejaban de sentir las sábanas del joven y eso que ya se ponía en puntitas; todo parecía pesadamente lento, la señora Graciela Carrillo se encontraba a corta distancia de la puerta en cuclillas atestiguando cómo una desconocida congénere ayudaba a su hijo a librarse de ese estado, pero de súbito y sin previo aviso una especie de descarga eléctrica que comprendía un aura violeta intercalándose a negro rodeó a ambos adolescentes, pasados los segundos se pudo ver cómo aquel agujero negro se llevaba consigo a Carlos Fernando y en una especie de espíritu, una parte de su alma o una parte de su existencia misma a la chica que había sido invitada al evento quién sabe cómo, sin embargo se podía ver aun así como se caía desmayada luego que aquel extraño haz de penumbra y terror desaparecía, se desvanecía por completo sin aviso alguno y sin dejar rastros, así como llegó. Luego de minutos que parecieron eternidades de total desesperación, llanto, impotencia y frustración ambas damas terminaron inconscientes hasta llegada la mañana, en la situación menos tradicional que pudieron imaginarse.

_Ipahápe (finalmente)… - Dijo entre suspiros don Ka´i – ajevenga chugui (Me vengué de él) – Terminó diciendo, recordando exteriorizando con placer y escondiendo inconscientemente con mucha fuerza el terror que también le había provocado haber visto como don Rafael era carcomido, primeramente su piel, posteriormente iba desapareciendo en carne viva, para que luego sus huesos eran ya lo último comprobante de su existencia e iban desapareciendo de manera tan lenta, horrible y mórbida para quien era víctima de ese limbo producido por la magia negra que fue aprendido por el indígena motivado por su rencor y sed de venganza. Pasados los segundos, en el que el indígena se predisponía a gozar de la gloria de haber logrado su revancha, sin previo aviso fue atrapado por una especie de nube maligna con un aura oscura que le practicó la misma sentencia que sufrió don Rafael, repitiendo la escena esta vez a quien había consumado su "venganza", sin darle tiempo al hombre de pedir auxilio, ni pensar sólo para preocuparse más por el fatídico final que tendría su existencia pero su mayor interrogante era… ¿Por qué?

Resulta que, la magia negra comprende oscuridad evidentemente, no comprende piedad ni empatía, a tal punto que tal como un agujero negro absorbe todo lo que encuentra incluso a quien lo practica. En este caso, don Ka´i, el indígena que ideó un plan maestro para poder cobrarse el mal trago de don Rafael fue también carcomido por la magia de su propio odio y rencor; y así, aquel desolado sitio cerca de la orilla del Río Paraguay de alguna manera volvió a comprender paz aunque quedaría para siempre entre sus silencios, la huella imborrable de la destrucción que dejó la magia oscura que fue manejada e invocada en el sitio, sin testigos, sin más que el silencio sepulcral de los vientos que pasen por esa zona, la complicidad de los espacios verdes, los bosques y fauna que son nativos del sitio.

_ ¿Quién eres tú? – Preguntó la mujer rubia de ojos verdes, más allá de la situación y sin maquillaje como siempre intentaba mostrarse, ña Graciela Carrillo era una mujer hermosa que no compartía precisamente los mismos principios y mañas de don Rafael (n/a: capaz esa sea parte de otra historia) pero lo llegó a amar intensamente a pesar de conocer los párrafos más negros de su biografía.

_Sh… Shi… Shia… Shiara… Shiara Thompson – Respondió llena de humildad la señorita, que era sólo una niña que entraba en la pubertad y ya se encontraba bastante confundida por no saber dónde se encontraba (ya que no conocía la casa de Carlos Fernando, literalmente no sabía en qué parte de la ciudad se hallaba, sumado a todo eso, mucho menos conocería el interior de su habitación).

Entrando paulatinamente de nuevo en zonas mentales de su sano juicio, la Señora Carrillo no podía juzgar mucho a la señorita que era hasta criminal el modo que lucía aturdida, quién sabe, a lo mejor estaba plácidamente dormida en su casa cuando fue estirada por alguna fuerza extraña a presenciar cómo su hijo fue también tragado por ese agujero en el espacio tiempo. En ese momento, por si no fuera ya confuso el momento que comprendía a las dos mujeres, el timbre tímidamente sonó anunciando una visita, bien, vale aclarar que una personal de servicio que reside en un domicilio a parte, dentro del mismo predio de la mansión de don Rafael recibió a otra mujer que ya era conocida de la casa, pero esta vez desgraciadamente no consideraba aquello como una visita casual con motivos sociales o familiares, sino de tratar el asunto como parte de una verdadera tragedia; lo que agregaba hasta suspenso a todo esto es que, era ya consciente de lo que había pasado con Carlos Fernando, incluso sin haber estado presente, era también conocedora del final don Rafael y aunque hubiese querido intervenir, no le era permitido evitar el desenlace propinado por los planes de Ka´i el indígena.

_Ña kame… (Señora Carmen) – Se exaltó ña Graciela al entrar en contacto visual con la mujer que visitaba su casa, la misma que respondió el saludo mediante un movimiento de testa, pero su atención seguidamente se centró en la señorita que se asomaba en la parte superior de aquella escalera que dibujaba un perfecto espiral en lo que parecía el salón más grande de aquella mansión.

_Gracieeeela – Hizo énfasis sobre la vocal la madre postiza de don Rafael con un tono popular de tristeza e impotencia – Hetá mba´e ivai ojehú hina (Muchas acontecimientos malos tuvieron lugar) – Agregó hasta pareciera con pesadez.

_ ¿Mba´e? – Graciela sonaba hasta indiferente, siendo honesta, ña Kame de verdad no le decía algo que le sorprendiera creyendo que la susodicha no conocía de la desaparición de su nieto. Posteriormente, la joven Shiara buscaba la mejor excusa para pedir permiso y salir del lugar para buscar nuevamente el juicio o la cordura que en algún momento se deshizo de su integridad.

_Bueno, disculpen, yo me retiro, con su permiso – Dijo lo propio la muchachita que tratando que la situación que abrumaba a ambas mujeres sea suficiente para borrar su presencia de ese lugar y le sea posible pasar desapercibida frente a la mujer mayor que se apersonó en el sitio, no se le había cruzado por la mente que le sería difícil explicar cómo llegó a ese lugar y eso que ni siquiera se había puesto a calcular como volver a su casa.

_Moopa nde reho mitakuña… (¿A dónde va usted señorita?) – Se exaltó la chipera que ya tenía más plateada la cabellera, lo dicho fue suficiente para detener la marcha de la compañera de escuela del desaparecido Carlos Fernando ante ña Graciela que no alcanzó a decir nada, a decir verdad también tenía curiosidad por esa chica pero no sabía por dónde empezar a aclarar sus dudas. En ese momento, ña Kame se percató que estaba hablando literalmente con dos piedras, no por ser despectiva, sino por describir la actitud de las dos chicas que tenía en frente, estaban shockeadas, confundidas, como no ubicándose en el espacio y en total silencio… - "Kova ivaivéntema amalicia hi´a cheve" (Esto es peor de lo que pensé) – Pensó.

Posteriormente ña Kame solicitó amablemente a su nuera y a la señorita que la acompañasen afuera al patio de la casona, ya que no creía benévolo el permanecer dentro de la casa donde pareciera les faltaba el aire; la mansión comprendía un gran terreno rodeado de una gran muralla de por lo menos dos metros de altura que en toda su extensión comprendía madreselvas que, hay que admitirlo, le daban mucho estilo y belleza a la visión estética de aquel vecindario que ya era considerado "residencial", tejas que hacía combinación con el azul del cielo, los balcones observaban de frente las salidas del sol en el este, hermosas paredes de color blanco que, a pesar de ser coloreado de un sutil color verde por influencias de la humedad regalaban aun así una obra majestuosa de color brillo, con grandes patios en los cuatro puntos cardinales, la zona de los dormitorios predominaban en el sector norte, el patio era basto, amplio con un césped verdoso que en toda su planicie solo se interrumpía por la entrada de vehículos del costado norte del predio donde se hallaba el recibidor del domicilio y por donde se hallaba una avenida de circulación relativamente importante, también adornaba el predio árboles de grandes copas que seguramente regalaban deliciosas sombras en días de calor y toda. La paz que se respiraba a esas horas era curiosa hasta misteriosa en aquella mañana, aunque regalaba un cielo completamente nublado con un clima templado de esos que son agradables, ni frío ni calor, lo cual haría más amena cualquier charla. Ya con asientos y el desayuno servido por las personales de servicio ña Kame con toda modestia agradeció el gesto de las mujeres que, pareciera también ignoraban todo lo que había acontecido tan solo la noche pasada o habían jurado tácitamente silencio.

_ña Kame, algo terrible ha pasado… YO…. – Rompió su silencio ña Graciela creyendo que su suegra creía estar en una visita casual e ignoraba completamente la gravedad de los últimos acontecimientos.

_Aikuaa ko che memby (Lo sé, hija) – Respondió ña Kame con admirable templanza, mientras que volvía a dirigir una mirada seria pero complaciente a Shiara, que ya tenía miedo de la reacción que podrían tener sus padres y ña Barbara al percatarse de su ausencia y el desconocimiento de su paradero, eso y el hecho que la ciudad ya era un caos producto del temporal.

_Me comentaste que tu nombre es Shiara ¿Verdad? – Posó también su atención ña Graciela en la estudiante de caballos plata.

_E… este… si señora – Respondió tímidamente la chica - ¿Puedes decirme cómo fue que llegaste aquí? – Practicó un escrutinio la dueña de casa, pero antes que Shiara si quiera mecanizara una respuesta - ¿Tú conoces a mi hijo? – Agregó nuevamente.

_Emm si señora, soy compañera de escuela de Carlos Fernando – Respondió sonrojada y con la cabeza abajo – y no tengo la más mínima idea de cómo llegué aquí, es más, nunca conocí su casa ni cómo llegar – Confesó finalmente, quizás alterando en volumen las dudas de la mamá de su "amigo".

_ ¿Y si te digo que yo sé cómo llegaste aquí? – Se entrometió en la charla ña Kame llamando la atención de ambas mujeres, haciendo que ambas abran bien los ojos y la boca les quedara abierta y hasta un terrorífico silencio se adueñara del todo el predio.

En cuestiones de patio y predio de color verde, la mansión de don Rafael significaba un monumento, el sitio era amplio, el paraíso para los nietos que seguramente en secreto hubiese planeado tener la Sra. Graciela, el sendero preparado para los vehículos comprendía simplemente piedrillas que siempre cedían por influencia de los temporales como las de anoche y por defecto siempre terminaban por reunir charcos de agua que de no ser atendidas como se debía seguía creciendo en anchura y profundidad. A pesar de todo, las tres mujeres se pusieron a corriente con los últimos sucesos, la Señora que tomó consciencia de ya ser viuda no pudo evitar derramar algunas lágrimas al enterarse de la suerte del padre de su hijo, al mismo tiempo entrando en desesperación ya que según su suegra, el usufructo de magia negra no solo sentenció al político y a su verdugo, sino que también tenía alcance para los primogénitos de la víctima porque así como el amor es magia poderosa, el rencor también tienen un gran alcance y pareciera que el indígena que escarmentó había perdido también a su familia en los tiempos que don Rafael invadió sus tierras y por eso pidió el mismo destino para Carlos Fernando, a pesar de ser inocente de toda pena.

_Entonces Carlos Fernando… ¿Está muerto? – Preguntó inocentemente Shiara con lágrimas en los ojos, obteniendo una mirada dulce de parte de Ña Kame.

_No querida, es esa la explicación por la cual estás aquí – Respondió la chipera con una sonrisa, creando más incógnitas que certezas.

_ ¿Qué quieres decir? – Rompió su silencio la viuda.

El mundo más allá del aspecto terrenal comprende fuerzas espirituales y muchos estilos de magia, algunos se limitan netamente a aparecer y desaparecer cosas, otros apuestan al uso de la mente, control de los elementos, sentir las energías de aquellas criaturas que se encuentran fuera del mundo terrenal y dimensiones, etc. Sin embargo, existen potencias poderosas incluso fuera de la comprensión de muchos mortales y requiere muchos años de práctica y entrenamiento para dominarlos completamente, así también existen personas con el don nato de dominar la magia o algunos heredan estas habilidades y ya depende del desarrollo y manejo que cada quien le dé durante lo largo de su vida. Ahora bien existe universalmente el amor y el odio, el primero proveniente de la magia blanca, lo benévolo, utópico y de fantasía, el segundo de la magia negra, lo maligno, oscuro y destructivo. Más allá de la habilidad, el conocimiento o el talento que se debe poseer para hacer magia, el amor y el odio puede ser manipulado por cualquier mortal, no hace falta decirles que todos hemos amado u odiado o al menos tenido noción de ello a lo largo de nuestras vidas. Les cuento esto porque en el interior las prácticas de pajé son muy comunes y Rafael cometió el error de menospreciar y generar odio en quien lo practica, en el caso de la magia negra, el poder y la energía es muy absorbente, pues su esencia es la destrucción, por eso mató a Rafael y también al indígena que practicó venganza, cabe destacar que entre los deseos malignos de ese hombre también estaba el hecho que Carlos Fernando muriera como hijo único de Rafael, pero es allí cuando el amor hizo su trabajo e hizo que Shiara se hiciera presente aquí.

_Toda enfermedad tarde o temprano tiene su antídoto, en este caso así como contrapuestos y atracciones al rencor lo cura el amor… Shiara querida, sé que esto es difícil de asumir para ti, sé que es muy confuso digerir el cómo apareciste en este lugar, escuchar todas estas palabrerías de estas dos mujeres que no conoces ni siquiera y para colmo atestiguar la desaparición de Carlos Fernando en circunstancias más allá de tu imaginación, me da pena ver cómo todo esto va más allá de todo lo que comprendes – Ña Kame, esa mujer ya de avanzada edad de cabellos plata que, seguro cualquier mortal no daría un céntimo por ella, a quien cualquiera juzgaría como ya con poca fortaleza y vitalidad se dirigía a la pequeña Shiara que, a pesar de prestar atención a lo que le decía la mujer, la llenaba de intriga como sus facciones parecían reflejar toda la madurez que se supone comprendía juzgándole por sus años de vida, pero al mismo tiempo las veía salpicadas de tanta vitalidad y espíritu, sus cabellos blancos de nieve no parecían propias de una "pobre abuelita", sino de una mujer que vivía sus mejores años, ya deseaba lucir de esa forma llegada a esas instancias. La monumental belleza de la abuela de su compañero de colegio la tenía hipnotizada cuando una suave pero sospechosa brisa la sacó de su trance.

_ Y… ¿qué… qué se supone tengo yo que ver? – Vaciló la niña de cabellos grises.

Seguidamente, ña Kame intentó explicar que, era evidente para ella que Carlos Fernando y su compañera de escuela se amaban y ese amor comprendía la magia suficiente para demandar la presencia de la pequeña en el justo momento en que el pajé de aquel indígena se concretaba con la desaparición de su nieto, sin embargo intentó ser sutil por todo el pudor que esa situación le generaría. El paradero del joven es desconocido si, podría ser otro tiempo, otra dimensión, el limbo, etc., no se podía saber con certeza siendo que el mismo origen de aquel sortilegio también fue devorado por su propia maldad. Sin embargo, se debían estudiar otros flujos de magia

_Mba´éichapa mama (Hola mamá) – Saludó Shiara, sentada en su escritorio en la total penumbra de su habitación, sólo con la iluminación proveída por el monitor de su notebook, que se hallaba en una videollamada con su progenitora.

_Iporánte che memby ha nde? Mba´éichapa reí? Hetáma rochechaga´u, ajepy´apyete nde rehé. Mba´ere retardaitei eñe´e hagua che ndive (Bien hija mía y tú… ¿cómo estás? Te extraño tanto ya estaba preocupada… ¿Por qué tardaste tanto en comunicarte conmigo? – Respondió la progenitora de la muchacha, que apenas unos segundos logró hacer un nudo en la garganta de su pequeña, que se veía más crecida, más madura, con experiencia acumulada por sus viajes y quién sabe cuántas situaciones vividas a lo largo de los últimos tiempos que no quedó remedio, estuvieron separadas.

_Ha nderaikuaii mama, Heta mba´e ojehú ha… (Verás mamá, muchas cosas han pasado y…) - Empezó un relato la paraguaya con respecto a los últimos acontecimientos. Desde un principio sabían que viajar por el mundo no iba a ser sencillo, por una temporada había estado en Francia, específicamente Paris y conoció muy buenas personas, aprendiendo más de lo que es magia ancestral, el potencial de poder de los Kwamis y claro, cómo podrían ayudarla; en Australia conoció un poco de la magia proveniente de la luna y su influencia en una isla llamada Mako; en Japón solo era un capítulo más de su travesía en busca de la manera de recuperar a su amado al lugar donde pertenece.

_ ¿Ha upei? ¿Ne´ira etopa mba´eichapa eikatu egueru jey pe mitakaria´ype? ¿Y luego? ¿Ya encontraste la forma de hacer regresar a ese muchacho?… - Exponía sus esperanzas la mujer al otro lado de línea y del otro lado del mundo, pero su hija se encarga de no inflarlas demasiado.

_Ne´irati mama, heta oi paje yvórape, tera ndaha´ei peichante jajapo hagua upeva – (No, aún no mamá, hay mucha magia en el mundo pero no es sencillo ejecutarla) – Respondió la chica, no quería comentarle a su mamá que ahora compartía magia negra con un alter ego que pretendía destruirla a ella y a Carlos Fernando, todo esto de una batalla inter dimensional que la hizo dudar incluso de su supervivencia.

Lo que sucedía era que, luego de algunos días de lo acontecido en aquella parroquia abandonada ya en una reunión más íntima, todos: Sakura, Shaoran, Yue (con sus alas guardadas y con ayuda de Tomoyo vestido lo máximo posible como un estudiante más sólo negándose a usar calzados), Kero (en forma de peluche), Meiling, Eriol, Nakuru con el "monstruo del bosque" Spi en su hombro, la profesora Misuki y Tomoyo escucharon de parte de la paraguaya sus motivos para haber viajado por el mundo y por consiguiente, haber llegado a Japón. Todo lo referente a la magia negra, el político desaparecido, el indígena practicante de pajé y la desaparición de la persona más importante para la extranjera en aquella terrible noche lluviosa de Asunción; todos escucharon atónitos y concluyendo que a pesar de su juventud Shiara ya había sufrido bastante, tan lejos de su familia y sin poder hallar la manera de hacer volver a su amado, a eso se sumaba Taylor que aún se desconocía con certeza cuál era su fin para buscar reunir las cartas opuestas y los cristales mágicos.

_Siento tanto que hayas pasado por tan desgarradoras experiencias Shiara – Muy a su estilo Sakura mostró empatía con su compañera de curso.

_Si necesitas hablar con alguien en algún momento no dudes en llamarme… - También se solidarizó Tomoyo, como en una oportunidad ya lo había hecho con Meiling.

_No hemos compartido mucho desde que llegaste, pero si necesitas ir de compras podemos ir juntas – Lanzó una idea la china a la paraguaya con una sonrisa.

_Gracias Srta. Li, ahora que lo pienso no he podido conocer más de Tomoeda ni el resto de Japón – Se confesó la de pelo grisáceo ante la sorpresa de todos los presentes.

_Pues podemos salir este fin de semana sin ningún problema – Se sumó a la propuesta Nakuru que intercambió miradas de simpatía con la prima del mocoso.

_Muchas gracias chicas – Se limitó a sonreír Shiara, pero todos notaron que se trataba de una sonrisa no fingida, pero si forjada más por amabilidad que por de verdad hacerlo. Una suave brisa sacudía en el son de una dulce melodía las plantas y espacios verdes en aquel patio trasero de la Secundaria Tomoeda, que quedaba justo tras algunas de las edificaciones viejas del recinto cuya única utilidad en el presente era de una suerte de depósito de muebles dados de baja del registro patrimonial, viejos registros de alumnos y un largo etcétera.

_Te haz topado con diferentes clases de magia, – Rompió su silencio el inglés para agregar… - pero antes de planear cualquier actividad, me gustaría saber qué tanto haz avanzado en tu búsqueda de hallar un método de traer a Carlos Fernando – Mostró curiosidad la reencarnación de Clow. El de anteojos había tocado un punto bastante resaltante, Shiara había conocido a lo largo de su travesía muy buenas personas y estaba descubriendo en como los llamó en una ocasión su alter ego Taylor, los "card masters", unos aliados de trascendencia.

Acto seguido, la paraguaya contó que una noche en sueños, posterior a su partida de su país Carlos Fernando vino a ella, lucía cansado y asustado, a pesar de eso fue el encuentro más hermoso que pudo haber imaginado jamás, puesto que sus labios pactaron un encuentro cerrado con sus ojos cerrados llenos de lágrimas, luego víctima de la desesperación él le rogó que debía buscar la manera de regresarlo al mundo terrenal de nuevo, para que seguidamente unos brazos llenos de oscuridad como si de ráfagas de viento se tratasen empezaran a envolverlo y alejarlo de ella, aquella pesadilla le mostraba un lugar deshabitado lleno de cristales suspendidos en el aire que proveían de brillo aquel sitio, tan extenso e interminable que Shiara que se recordaba con apenas un vestido blanco, descalza y cabello suelto sin más haber corrido exigiendo al máximo sus piernas intentando alcanzar aquella esfera oscura que una vez más alejaba a su persona más importante de ella, estuvo tan cerca que sin previo aviso y sin verlo venir una parte de esa oscuridad también se apoderó de ella ya pudiendo rememorar solo la pura oscuridad y nada más de aquel evento hasta ya despertar en el tormento de compartir el mismo cuerpo con Taylor, así todos supieron que al principio la chica había sido conocida como la Encapuchada y a Carlos Fernando como el Encapuchado que tantos problemas les había traído en las primeras capturas de las cartas opuestas, aquello se debía a que como una especie de efecto secundario de aquel payé del indígena ella también se vio alcanzada por aquel odio, aprisionándola en una individua sedienta también de venganza y con deseos de destruir el mundo puesto que se hallaba convencida que éste era culpable de todo su sufrimiento y la profunda tristeza que sentía. La paraguaya podía dar fe, que lo mismo acontecía con Carlos Fernando; aunque todo cambió cuando tuvo lugar aquella batalla interdimensional ella logró separarse de su alter ego cuyo único beneficio fue ser poseedora de magia negra que aún se encontraba aprendiendo a manejar, sin embargo Carlos Fernando no corrió con la misma suerte, él en compañía de su otro yo, cuyo nombre nunca conoció, quedó atrapado en algunas de las dimensiones por lo que ahora su misión se vio complicada porque ya no era saber de qué manera traer de vuelta al muchacho, sino de alguna manera conocer su paradero.

_Eso sucedió al llegar a Japón – Explico la chica con total sinceridad. A medida que avanzaba la conversación la situación se volvía muy compleja y la hora del receso no era tan complaciente por lo que se debía continuar con ella más adelante.

Los días pasaron sospechosamente tranquilo hasta que un día en el templo Tsukimine…

_Vaya, no sabía que habías adquirido esas habilidades, eres muy hábil… - Halagó sorprendiendo a su receptora Kerberos.

_No puedo creer que me hayas dado un cumplido – Respondió la prima del castaño que se encontraba en posición de pelea con un traje ajustado que abarcaba todo su cuerpo con unas botas que parecían bastante cómodas hechas de cuerina, con colores negro y gris mezclándose con elegancia, con la combinación rojo y blanco tradicional de su atuendo de sus pasadas aventuras en la recolección de las Cartas Clow en unos detalles en el cuello y muñecas del traje. Esto último se debía a que ese traje se supone debía servir también en actos de espionaje en horas de la noche por lo que colores vivos y claros no serían eficientes.

_Pero no te será suficiente… - Alardeó nuevamente el glotón en su forma original elevándose algunos metros del suelo para dirigir un potente lanzallamas a la chica que con unas volteretas hacia atrás logro esquivarlas con mucha facilidad para que acto seguido, con mucha destreza desprender de su cinturón unas endan eficaces que cegaron al guardián con respecto a su ubicación en un par de segundos, eso sumado al hecho que el radio que cubría la humareda era bastante amplia ni qué decir de la altura – Esconderte no te salvará… - Agregó Kerberos queriendo ocultar su incomodidad por la defensa de la chica. Sin previo aviso, esa capa de humo era solamente una distracción porque en una demostración impresionante de velocidad, discreción y fuerza de piernas se topó con la muchacha detrás de él a su misma altura propinándole una patada a la altura del cuello que le hizo perder su estabilidad empezando a descender con velocidad, para su fortuna antes de tocar el suelo logró re establecerse, mantenerse aunque sea a algunos centímetros del suelo y tratando de recuperar la cordura sacudiéndose la cabeza, aunque Meiling no sería flexible con él, puesto que aprovechando la inercia y la fuerza de gravedad se dirigía directamente hacia él con una especie de vara en sus manos de color negro con la intensión de terminar aquella contienda de entrenamiento, el cariñosamente bautizado como Kero ya temía por su bienestar pero no lo admitiría ni aunque su vida dependiera de ello; a pesar de todo aquello, el guardián logró esquivar el ataque viendo de reojo el polvo y como una parte del suelo se levantaba hecho pedazos, haciéndole pensar que seguro ya no estaría vivo de haberse quedado allí. Con sus alas logró crear una poderosa ventisca que despejaría no sólo el polvo producto del golpe propinado por la china al terreno sino el resto del humo que aún se hallaba presente, el guardián portada del Libro deseaba el terreno al descubierto para poner en práctica una nueva habilidad que había adquirido por el aumento de las habilidades de su dueña, desde aquel cristal de color rojo que siempre descansaba en la armadura de su pecho podía concentrar la energía del sol y lanzarla con fuerza contra su oponente en un potente rayo, había decidido usarlo sólo en situaciones de gran necesidad pero puesto que la oriunda de Hong Kong lo sorprendió con sus nuevas destrezas por qué no hacerlo él también.

Hay que decir la verdad, la china evidentemente se vio en desventaja ante semejante contra ataque pero, más allá de no comprender magia dentro de su repertorio, esa vara regalo de su tía Ieran si era mágica en sí misma y estaba completamente ligada a los deseos de su portadora que en estos momentos deseaba elevarse lo máximo posible y alejarse del sitio que se vería afectado por el potente rayo del guardián; en unos segundos la chica con un corto pero certero golpe al suelo con uno de los extremos de su objeto mágico, logró elevarse pues este se extendió a una gran altura salvando de la derrota a su usuaria pero con un pequeño ángulo de inclinación que permitió a la chica abalanzarse hacia su atacante que ya la vio venir habiendo preparado otro lanzallamas; el nuevo ataque del guardián se encontró nuevamente con la vara de la chica que emulando hélice de un avión funcionando repelió; vale recalcar que este movimiento de defensa demandaba mucha energía de la chica que una vez más acudiendo a su cinturón sacó otro endan que convirtió a todas esas llamas en hielo que por su peso se precipitarían en muy pocos segundos pero regalando también a la china un sitio a aquella altura en donde pisar y encontrar a su oponente al otro lado. Aquel trozo de hielo enorme en forma de óvalo fue destruido por la encapuchada que muy lejos de querer entrometerse en el entrenamiento de los susodichos, justo su persecución a lo que parecía un monje meditando y levitando, sorprendió a ambos pero más a la prima del castaño que estaba con los pies apoyados en aquellas llamas congeladas y por producto de ese ataque repentino perdió su vara por lo que esta vez estaba expuesta a un gran golpe en el suelo, pero para su fortuna Kerberos logró alcanzarla ubicándola sobre su lomo, está de más decir que el entrenamiento ya no seguiría su curso…

La carta opuesta infiltrada en el combate de entrenamiento entre la oriunda de Hong Kong y el guardián con sello de Sol tenía forma masculina, inexpresiva y bastante estática, pues se encontraba sentado en el aire, levitando, con las piernas cruzadas hacia adelante, con las manos posicionadas de tal modo que los dedos pulgar e índice de cada lado se tocaban en gesto de total concentración y con los ojos cerrados; por sus facciones y estética ambos concluyeron que en vano harían más preguntas, había pasado tiempo de la aparición de la última carta opuesta, se habían acostumbrado a tanta paz y tranquilidad y ahora de la nada, en menos de una semana dos cartas opuestas se atrevían a aparecer. En fracciones de segundos miles de factores pasaron a tener peso dentro de los pensamientos de quienes eran aliados de los card captors por ejemplo, cómo fue que no pudieron sentir la presencia de esa carta, tampoco de la Encapuchada Taylor, las personas que de alguna manera podían solucionar la situación pues tenían poderes que se complementaban y podían ejercer el conjuro de sello eran Sakura y Shaoran, pero estos estaban en sus respectivas actividades extracurriculares en el colegio y por más que los contactaran con el móvil, seguro no atenderían de inmediato; por consiguiente entre miradas el guardián y la chica podría decirse que se pusieron de acuerdo en tratar de hacer tiempo y esperar que la carta en cuestión hiciera llegar su presencia a las percepciones de los castaños que de seguro allí no tardarían en llegar, algún que otro refuerzo que pusiese llegar al lugar no estaría de más.

Pasó media hora para que Meiling y Kerberos intentaron aunque sea desgastar a la carta uniendo sus habilidades especiales como lucha cuerpo a cuerpo, lanzallamas y rayos mágicos pero ninguna daba efecto porque en todo ese tiempo no habían logrado ni siquiera acercarse, y si lograban hacerlo aquella silueta inexpresiva vestida con una especie de túnica y con aspecto de antiguo monje que parecía tener los ojos cerrados lograba esquivar los golpes y los avances de sus dos adversarios, en consecuencia, los que terminaron desgastados fueron quienes esperaban la llegada de los poseedores de los sellos de la Estrella y el Rayo que a esas alturas ya habían sentido la energía de ese ser mágico y ya se encontraban en camino en el Templo Tsukimine

Los movimientos de los susodichos en el templo cada vez eran más lentos y hasta pareciera ya torpes, por una extraña razón en su último intento Meiling quiso propinar un puñetazo a la carta pero este de una manera que pareciera todo en cámara lenta hizo a ver a la china como detenía su golpe con la palma de su mano izquierda al punto de, más que sentir como daba el golpe sintió como ella lo recibía, empezando a sentir dolor a lo largo de su brazo alcanzando a su hombro y por último verse despedida hacia las copas de los altos árboles que atestiguaban la contienda que se desarrollaba a unos cuantos metros del suelo.

_Es la carta de la pelea, está brillando... - Dijo la castaña que a toda velocidad en sus patines y ropa de deportes del colegio se dirigía al punto mágico que su instinto le referenciaba, seguida muy de cerca por el castaño que se había hecho de una bicicleta, había intentado también entrenar y desenvolvers con patines pero le costaba de ese modo mantener el equilibrio por lo que el biciclo a pedales le pareció una mejor idea...

_Se percibe la energía de Kerberos y... Meiling – Opinó el muchacho no ocultando su sorpresa al sentir la presencia de su prima en el sitio.

_ ¿Meiling? ¿Ella tiene magia ahora? - No se quedó atrás la de ojos verdes.

_Ella se había sometido a un duro entrenamiento con mi madre, y sé que es duro por el hecho que yo también había pasado por ello, pero yo me especialicé en el desarrollo de flujo de magia, eso me permitió conocer más de las Cartas Clow, sus poderes, niveles de poder y otras cosas pero Meiling no comprendió poder de magia nunca... no sé cómo es que... - Agregaba el del Sello del Rayo, mientras que Sakura no pudo evitar comprender al fin como es que su novio sabía tanto acerca de la magia desde que lo conoció, Eriol es verdad era reencarnación del Mago Clow y eso explicaba cómo es que sabía tanto, ahora todo cobraba más sentido. Por otro lado Eriol, Shiara, la profesora Misuki, Spi y Akizuki se reunieron en la biblioteca del primero para buscar fuentes de magia que pudiesen ayudar a la paraguaya y sabían que no sería materia sencilla y mucho de un día...

_Y cuénteme Srta. Thompson, a lo largo de tu viaje... ¿Cómo puedes describir a las distintas clases de magia que haz visto? - Mostró curiosidad la guardiana del inglés, acompañada de aquel "amante" de los dulces en su hombro.

_Verás... - Dijo la chica, suspirando antes de continuar, mientras estaba dirigiendo su mirada al computador que tenía en su frente, que la estaba ayudando a traducir el contenido de algunos libros que había hallado en idiomas que no conocía - …Este viaje más allá de la magia ha sido muy complicado porque lo hice desde muy pequeña, imagínate tengo quince años y esto empezó cuando tenía trece años...

_Han pasado dos años... - Interrumpió la chica, opinando inocentemente...

_Así es, imagínate una niña de trece años con la responsabilidad de tener que salir de su país, dejar atrás todo aquello que conoce para ir a buscar algo que ni siquiera sabe qué es, como se posee o se utiliza... - Continuó exponiendo un punto la extranjera con una sonrisa, sin despegar su vista del ordenador.

_Hablaste de una mujer que te ayudó a financiar este viaje, por qué no viaja ella contigo o... tu madre – Se escuchó la voz chillona de Spi, al oírlo la chica dejó de teclear y esto se notó bastante, al punto que la susodicha incluso se dio una pausa antes de continuar...

_Spi! - Sermoneó la compañera de universidad de Touya y Yukito.

_No, está bien – Calmo Shiara a la muchacha -… Tienes razón, mira, la madre de Carlos Fernando ha consecuencias del Señor Fernando, su padre, está salpicada de problemas judiciales que le impiden salir del Paraguay; la Señora Bárbara es dueña de varias franquicias y es justamente por este punto que no le sería sencillo simplemente ausentarse de sus responsabilidades viajando por todo el mundo sólo para acompañarme aunque prometió que de llamarla vendría por lo menos a visitarme y mi mamá, ella lo primero que hizo fue negarse a la posibilidad que tenga que viajar sola porque era muy niña, todo lo que significaba aventurarse de esa manera, la escuela, mis amigos, etc. Pero también comprendió el dolor de la Sra. Graciela y mi implicancia con lo que le había pasado a su hijo, motivo por el cual me permitió que... - Pensó por un momento - … tengamos esta charla, eso y que también tengo dos hermanitos que la necesitan, por lo que no podría tampoco acompañarme pero estoy segura que muere por venir a verme. Entre la Sra. Graciela y la Sra. Barbara prometieron a mi madre que financiarían mi viaje y mi educación en los países que visite, he allí porque me es posible ir a la Secundaria Tomoeda - Terminó diciendo tirando una frase chistosa al final, intentando no quebrarse con todas sus fuerzas.

_Y... ¿no haz encontrado algún otro flujo de magia que podría ayudarte con tu misión? - Quiso cambiar sutilmente de tema la guardiana del chico de anteojos, todo mientras se hallaba sentada en una silla pero de tal forma que podía apoyarse en la reposera de esta.

_Si he conocido muchos tipos de magia, uno de ellos fue en París, es decir, esa magia se encuentra en diferentes partes del mundo pero yo lo conocí en Francia concentrada en joyas y de la mano de dos chicos, una se llama Marinette y el otro Adrián que bueno, llevan una historia muy particular también pero… - Comentaba la paraguaya con ciertas muecas en su rostro, recordado sus experiencias con esos dos franceses, pero se vio interrumpida por una emocionada Akizuki…

_Ah y ellos… ¿Son novios?... ¿o algo así? – Dijo no ocultando su algarabía.

_Pues ellos son… - Respondió Shiara emulando con sus manos ciertos gestos apuntando a distintas direcciones con sus dedos, claro que esto no hizo más que confundir a quienes le prestaban atención.

_ ¿Y eso qué significa? – Mostró curiosidad Spi.

_Bueno, la verdad es que… - Se predisponía a responder la chica cuando fue nuevamente interrumpida esta vez por ese instinto mágico, que siempre señalaba la presencia de una carta, probablemente su alter ego Taylor y también de un nuevo cristal que sellar. La charla quedaría para después, pues sentían que en el campo de batalla construido en el Templo Tsukimine, incluso ya estaba chorreando sangre.

En compañía de Spi y Akizuki, Shiara aún sintiendo dolores por su pelea anterior con la encapuchada también logró llegar el Templo y encontrarse con lo que ya era un campo de guerra, algunos árboles incendiados, otros en proceso, el suelo despedazado. Había pasado otra media hora, Sakura con Viento, Agua y Bosque intentaba llegar a la carta Meditación, pero este no hacía efecto, a medida que pasaban los minutos una gran cantidad de palomas se hacían presentes en el lugar, por otro lado Shaoran, Meiling y Kerberos intentaban hacerle frente a Taylor que lograba mantener distancia pero la paraguaya se percató de lo siguiente, el card captor y sus aliados contra su alter ego parecían perdidos, no eran certeros con sus ataques y eso los desgastaba. Entonces lo notó…

_Las palomas… - Dijo de repente, llamando la atención de los guardianes de Eriol - … las palomas son las responsables de tanta desorientación por parte de Shaoran y los demás… - Concluyó ayudando a comprender a sus acompañantes la escena.

_Ahora lo entiendo – Opinó con voz gruesa Spinel.

_Entonces debemos atrapar a todas esas palomas… - Ideó un plan Rubimoon.

_No, intenten ayudar a Shaoran y los demás… Yo iré por las palomas – Solicitó la chica de cabellos grises. De ese modo el grupo de tres se dividió y minutos después, puesto que había un gran perímetro que cubrir Shiara se topó con quien no se esperaba encontrar detrás de un grupo de árboles colosos al otro lado de la batalla... – Ma… ¿Mamá? – Se inmutó, sin poder ocultar su sorpresa, en segundos podía sentir como algunas lágrimas se desprendían de sus pupilas para pasearse por sus sonrojadas mejillas, sentía el dolor de la batalla pasada es verdad pero nada le impediría exigir sus piernas en corrida para zambullirse a los brazos maternales que extrañaba a morir pero grande fue su frustración al sentir como otra explosión la sorprendía y podía sentir nuevamente dolor, los viejos de apenas la noche pasada se acentuaban, en esa transición de caída libre al suelo por el impacto del estallido podían sentir como su piel se quemaba y seguro gran parte de su cuerpo se vería desfigurado por semejante ataque pero nada, absolutamente nada le dolía más que ver como su alter ego la engañó de tal manera que no pudo abrazar otra vez a su mamá, eso de verdad la desgarró por dentro y pudo sentir su espalda golpeándose en el suelo como así también parte de su nuca, ya no podía moverse.

_Eres tan predecible – Le dijo una voz que reconoció al instante, pues era también su voz…

_ ¿Qué fue lo que hiciste? – Forzadamente Shiara sollozó, sintiendo incluso que su boca expulsaba sangre en el afán de emitir palabra alguna.

_Este tiempo fue muy interesante, descubrí que la magia negra también puede crear ilusiones, todo gracias a ese inútil sentimiento que nos une a Carlos Fernando, usado de manera invertida puede manifestarse en poder de espejismo en función a lo que yo desee – Confesó desde uno de los costados de una inválida Shiara que con lágrimas en los ojos no podía creer lo que estaba oyendo.

_Ndaha´ei ivale´ýva, pe temiandu pytú rupive nde reiko ape, ani nde tavy (No es inútil, gracias a ese sentimiento tú estás aquí) – Dijo con esfuerzo la paraguaya, recibiendo posteriormente una patada de parte de su alter ego. Posteriormente Taylor en vista que su plan funcionó, ya había sellado el Cristal de la Paloma desde incluso antes de toparse con la china y Kerberos, al verlos ideó el plan para contrarrestar todos los ataques de los card captors que seguro llegarían en cualquier momento y ya que la magia negra del Cristal de la Paloma proveía el poder de la desorientación, este venía como anillo al dedo para darse la oportunidad de sellar a la Carta Opuesta de LA PELEA, la Carta MEDITACIÓN, ahora con su alter ego fuera del camino podía tener más libertad para hacerse con la carta. Luego de una hora de extenuante contienda, Taylor la Encapuchada cerró una jornada muy positiva para sus intereses: dos Cristales, la de la CABRA Y LA PALOMA y dos cartas opuestas TROPIEZO y MEDITACIÓN. Había descubierto que su par masculino seguía vivo en algunas de las dimensiones, que sólo ella podía regresarlo a esa realidad y mediante telepatía le había explicado que el poder de las Cartas Opuestas más la magia oscura de los cristales le ayudaría a volver y que por supuesto, estaría juntos para siempre. Esa era la voz que le hablaba al principio, no le importaba la destrucción del mundo, sólo estar con él.

Así llegó la noche en Tomoeda, Eriol herido no pudo participar esta vez y por eso se golpeaba el pecho, la profesora Misuki, Tomoyo y Yukito se hicieron presentes en el sitio para llevarse a Sakura que de todos fue la menos herida en la pelea pero se sentía muy mal por no poder evitar que Taylor sellara la carta MEDITACIÓN, pero no pudo hacer nada producto del cansancio y la cantidad de cartas que había usado en un solo día, Shaoran, Meiling, Kerberos, Spinel y Rubimoon la misma historia, puesto que sumado a los efectos del Cristal de la Paloma que los desorientaba, no pudieron notar que no estaban peleando con Taylor sino con una ilusión, es por eso que ella intentaba a toda costa mantener distancia. Antes de irse Taylor sabía que matando a su alter ego Shiara significaría más poderes para ella y así también estar más cerca de su objetivo, se predisponía a hacerlo pero antes del último golpe Shaoran logró activar la carta del GRITO, que no hizo más que aturdir a la susodicha que con un golpe al aire expulsada por su mano derecha logró golpear al castaño que salió expulsado hasta golpear su espalda por uno de los gruesos troncos del recinto; posteriormente, Taylor deseaba terminar el trabajo pero esta vez fue interrumpida por Meiling que le propinó una patada yendo con ella por una vieja muralla y así la china supo ajustar su rodilla por el brazo derecho de la encapuchada que claro soltó su báculo y empezó a quejarse por el dolor que seguro le significaba haberse roto el brazo.

_ ¿Cómo es que sigues de pie? – Se quejó Taylor, notando seguidamente un aura azul en la china, viendo atrás de ella a Sakura con la carta de la pelea activada; no se le había ocurrido antes pero para salvar a Shiara de su fin, la castaña supo fusionar las habilidades de la carta en cuestión con las de su prima política y aunque esto le significaba más desgaste sabía que por lo menos eso podía hacer.

_Ejesalva ko ka´arupe, agante jajetopa jeýne (Te haz salvado esta tarde, pero ya nos encontraremos) – Dijo por último la encapuchada a su alter ego que ya parecía haber caído inconsciente, para luego desaparecer.

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO

SHIARA: PERDON SAKURA, NO PUDIMOS HACER LA NOCHE DE CHICAS…

SAKURA: NO TE PREOCUPES SHIARA, NO ES TU CULPA.

SHAORAN: ES VERDAD, EL VIAJE A LONDRES, LUEGO LA BATALLA EN EL TEMPLO TSUKIMINE NOS DESGASTÓ BASTANTE. NOS DEJAMOS ESTAR…

SHIARA: ESPERO RECUPERARME PRONTO PARA PODER AYUDARLOS LA PRÓXIMA VEZ.

LOS TRES: NO SE PIERDAN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE THE NEW CARD HUNT… PARA DECIR JUNTOS… ¡LIBERATE!

1 Hace algunos años, la Policía Nacional de Paraguay utilizaba uniforme color caqui que hace algunos años fue cambiado a causa de, según el Ministerio del Interior, se relaciona bastante con la dictadura presidida por el Gral. Alfredo Stroessner (1954-1989)

2 Tereré es una bebida tradicional de origen guaraní que comprende la infusión de yerba mate mezclado con hierbas medicinales y agua refrescante.