Hola, bueno ciertamente soy un escritor semi retirado pero antes de retirarme por completo de los fics decidí emprender este pequeño proyecto para ver si aun me queda ese toque o definitivamente lo he perdido, pero en fin la verdad la idea me llego de la nada el problema sera ver si puedo lograr completar este proyecto pero bueno directo al grano espero que este fic sea de su agrado, aun desconozco cuanto dure esto pero espero su total apoyo, sin mas que decir los dejare con el capitulo uno del fic
Capítulo I: Es Hora de Marchar
Ya hacía una semana que salió del hospital, había estado internado por tres meses pero desgraciadamente no a todos les había ido tan bien como a él. Taichi Yagami se encontraba en el cementerio frente a la tumba de su amigo, la última batalla había dejado una gran marca en todos los elegidos, él no podía dejar de culparse por lo que paso aquel día.
Miro su reloj notando que se le hacía tarde, iba vestido muy elegante con un traje negro. Simplemente dio media vuelta saliendo así del cementerio, no podía permitirse llegar tarde esa ocasión.
Mientras el castaño iba en camino hacia su destino no pudo evitar recordar lo que sucedió aquel fatídico día, había fallado como líder del equipo y juraría que jamás permitirá que a nadie más le sucediera algo sin importar lo que pasara; el castaño se encontraba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta que había comenzado a llover, el castaño simplemente lanzo una semisonrisa en su rostro y se apresuró a llegar a su destino.
Momentos después al fin había llegado a una capilla, parecía que todos ya habían llegado, bajo del auto de su padre y camino directo hacia la capilla donde afuera de ella cierto chico rubio lo estaba esperando.
- ¿Dónde demonios estabas Tai? Ya todos han llegado solo faltabas tu – replico el rubio al ver llegar a Tai
- Tranquilízate matt tenemos todo el tiempo del mundo – le contesto a su amigo mientras se acomodaba la corbata del traje - ¿Qué tal me veo?
- Te ves bien romeo, ahora apresúrate
Se dirigió a las puertas de la iglesia pero antes de entrar se detuvo por unos momentos, probablemente 18 años aún era muy pronto pero ya no había marcha atrás, soltó u suspiro abrió los ojos y con aquella mirada decisiva se dispuso a entrar a la capilla. Exactamente como había dicho matt ya todos sus amigos se encontraban ahí al igual que sus padres, y justo en el altar se encontraba Sora vistiendo un hermoso vestido de novia, parecía un ángel o amenos eso veía Tai. Este camino hasta donde se encontraba ella comenzando así la ceremonia
- Llegas tarde – le susurro la pelirroja a Tai – creí que por una vez en tu vida podrías ser puntual en algo
- Perdóname, pero tuve otra cosa que hacer y se me fue el tiempo – se excusó el castaño, sora simplemente lanzo un suspiro
- Aun te sigues culpando por lo que le sucedió a Izzi ¿cierto? – el castaño no contesto, simplemente prefirió guardar silencio con la mirada baja – Deja ya de martirizarte sabes que no fue tu culpa. Además recuerda que yo siempre estaré ahí para apoyarte en todo
Tai miro a su prometida dedicándole una sonrisa, era verdad que ella siempre tenía la forma de animarlo, de pronto el sacerdote da las palabras finales de su sermón
- Taichi Yagami, ¿aceptas a Sora Takenouchi como tu esposa en la salud y en la enfermedad?
- Acepto – dijeron ambos al unísono
- Entonces por el poder se me confiere los declaro marido y mujer, ahora puedes besar a la novia.
Sora abrazo a Tai para darle así darle un beso largo y apasionado mientras todos sus amigos comenzaban a aplaudir de la felicidad.
- En las buenas y en las malas hasta que la muerte nos separe – dijo la pelirroja sin dejar de abrazar al que ahora era su esposo.
Momentos después todos se encontraban celebrando la unión de Tai y Sora, todos estaban felices de que esos dos al fin se hallan casado, bueno todos a excepción de cierta chica castaña, Mimi siempre había sido alguien muy alegre pero desde aquel día ella no era igual, Sora noto esto de su amiga y se acercó para saber que le sucedía.
- ¿Qué te pasa mimi? – pregunto sentándose a su lado
- No es nada Sora, no quiero molestarte con mis problemas
- ¿es por izzi cierto? – pregunto la pelirroja, mimi simplemente asintió con la cabeza
- Aun no puedo creer lo que sucedió, quiero decir si las cosas de ahora en adelante se pondrán así no estoy segura de continuar – comento la castaña mientras acariciaba su vientre con su mano cuando algunas lágrimas comienzan a salir de sus ojos – izzi iba a ser padre y jamás tuve la oportunidad de decirle
- Mimi ¿no me digas que… - dijo sora sorprendida de lo que le había dicho su amiga
- Ya son tres meses
Ahora sora entendía por qué mimi había estado actuando muy raro desde hace tiempo, Sora simplemente abrazo a su amiga y le dijo que trataría de apoyarla en todo lo que pudiera y aunque eso animaba un poco a mimi ni podía quitarse de la cabeza la idea de que Izzi ya no estubiera. En ese momento Matt tomo la copa que tenía en frente y se puso de pie dispuesto a hacer un brindis. Tai se acercó a Sora para escuchar lo que el rubio tenía que decir.
- De acuerdo chicos, quisiera proponer un brindis por la feliz pareja los cuales conozco mejor que nadie, ambos son mis mejores amigos y bien con ambos viví varios momentos, no es mentira que siempre tuve discusiones con Tai que la mayor parte del tiempo terminaban en golpes, pero bueno al final siempre terminábamos reconciliándonos después del largo y aburrido sermón que Sora nos daba a ambos, aunque abecés no puedo entender como un chico tan problemático y cabezota como lo es Tai pudo terminar con una chica tan dulce y amorosa como lo es Sora y yo lo sé ya que estuve saliendo con ella . Pero bueno creo que debo de ser un buen perdedor Tai ya que al final gano el mejor de los dos, pero claro si desde el principio tu hubieras tenido el valor para declarártele desde que teníamos 12 años hubieran estado juntos pero bueno dicen que mejor tarde que nunca – todos se echaron a reír ante el comentario de matt mientras el castaño se sonrojaba – en fin el pasado atrás quedo; ahora que los dos al fin están juntos no me queda más que desearles que sean felices juntos, ¡Salud por la feliz pareja¡
- ¡Salud¡ - gritaron todos al unísono
Mientras todos brindaban Tai pudo ver entre las sombras la silueta de un extraño hombre, al principio no lo reconoció bien pero al final pudo reconocer a aquel hombre de la larga túnica. Trato de no inquietar a nadie de sus amigos y con toda discreción se dirigió hacia aquel hombre el cual alguna vez fue el consejero de todos los elegidos.
- Muchas felicidades Tai, me alegra saber que tú y Sora al fin puedan estar juntos – comento aquel hombre
- ¿Qué haces aquí Gennai? – pregunto el castaño en un tono serio
- Tienes que reunirlos a todos, aún les queda una última misión que cumplir
- Pensé que ya te había dicho que jamás volvería al digimundo, no dejare que nadie más de mis amigos resulte herido o peor, lo siento Gennai pero creo que es momento de que busques a alguien más, nosotros ya estamos retirados
- Creo que esa no es una decisión que puedan tomar, ahora los necesitamos más que nunca es probable que las fuerzas de las tinieblas regresen pronto
- ¡Acaso no me escuchaste Gennai!, yo fui el responsable de lo que le sucedió a Izzi y que pasara si la próxima vez pierdo a otro de mis amigos, lo siento Gennai, pero ninguno de nosotros volverá otra vez a tocar el digimundo – replico el castaño dejándolo muy claro, Gennai lo miro a los ojos para finalmente dejarlo en paz
- Si esa es su decisión entonces que así sea, pero ten en cuenta esto Tai, su destino es ser los protectores del digimundo y nadie puede escapar a su destino
Fue lo último que dijo Gennai antes de marcharse de él lugar, Tai se detuvo unos momentos a pensar mientras recordaba cada uno de los momentos que sucedió aquel día, le fue difícil pero finalmente llego a una decisión, tal vez no todos estuvieran de acuerdo con el pero no habría otra opción, en esos momentos el rubio se acerca a su amigo
- ¿Qué te pasa Tai? Ven a divertirte con los demás se supone que es tu boda – comento el rubio pero el castaño mantenía aquella mirada seria
- Matt, mañana nos reuniremos todos para darle un último adiós a nuestros amigos, siento que ya es hora de dejar de combatir
- ¿de que estas hablando Tai? – pregunto el rubio sin entender
- Mañana cerraremos todas las puertas que conecten con el digimundo, será difícil pero es tiempo de dejarlo todo atrás, es muy seguro que de ahora en adelante todo se ponga más peligroso de lo normal y no quiero que ninguno de ustedes salga perjudicado
Matt miro a Tai por unos instantes pensando que se trataba de una broma, pero finalmente pensó que la decisión de su amigo sería lo mejor y decidió apoyarlo
- Entonces está decidido matt, a partir de mañana no quiero enterarme nuevamente sobre los digimon o cualquier cosa relacionada con el digimundo
