Al fin era el último día de clases. Maki estaba agradeciendo al cielo, porque al fin terminaría la tortura.
Después del campamento, la interacción que había mantenido con Nico era sólo para insultarse. Después de aquella noche, al día siguiente, la pelinegra la había ignorado por completo y al irse en el bus no le habló ni una vez.
Maki se sintió deprimida, pero intentó hacer que no se le notara. Sólo se animaba cuando Nico y sus amigas venían a fastidiarlas (no si la masoquista), hace unos días había sido el partido del final de la temporada de fútbol y Nico había lucido increíble en el campo agitando los pompones.
Ahora debía de soportar estar otros dos meses enteros sin ver a la pelinegra, aquello le deprimía mucho, pero sus amigas tenían razón. Maki debía de superar a Nico pero, ¿Cómo hacerlo? Si la enana prácticamente parecía estar en cualquier parte que la ojivioleta estuviera.
-Te vamos a conseguir un novio o una novia, debes superarla. -dijo Nozomi mientras caminaban por el aparcamiento.
-Cualquier ser humano, con tal de que olvides a esa perra. -la apoyó Tsubasa.
Anju sonreía mucho.
Maki rodó los ojos.
-Toudou Erena me invitó a salir. -confesó la pelinaranja y las tres la miraron, preocupadas.
Anju era mucho más respetada que ellas en su curso, pero eso no quitaba el hecho de que la atleta era mujeriega.
-¿Y tú vas a ir?-preguntó Maki, sorprendida. No le gustaba esa chica.
-¡Claro! Ella... me gusta-dijo mientras sus mejillas se sonrojaban.
Tsubasa se detuvo, mirando hacia el cielo.
-¡Dios! ¡¿Es enserio?! ¿Todas mis amigas?¿No podías dejarme una con el cerebro intacto?-reclamó, alzando los brazos y sus otras tres amigas la miraron, extrañadas.
-¿De qué hablas Tsubasa?
-Primero tú -dijo la castaña señalando a Maki, después lo hizo con Nozomi.- Después tú y ahora Anju, he quedado sola.
-¡Oye!-reclamaron Maki y Nozomi mientras Anju soltaba una carcajada.
-Descuida. Vamos a trabajar durante las vacaciones para encontrarte una cita. -le dijo, juguetona y Tsubasa bufó.
De pronto, unos estudiantes al otro lado del aparcamiento comenzaron a celebrar, lanzaban globos y serpentina, todos se abrazaban. Era cierto, los de último año se estaban graduando,
Maki sonreía ante su emoción, dentro de tan solo dos años ellas también se graduarían. Esperaba que el próximo año fuera mejor.
Las cuatro fueron juntas hasta la cafetería, intentando evitar el festejo de los chicos, las otras personas también estaban muy animadas por ser el último día de clases.
Maki observó con irritación a Nico, sentada en una mesa con Kou entre sus piernas mientras hablaban. Ella soltó un suspiro muy fuerte, de frustración. En definitiva, estas vacaciones la iba a superar, era su meta.
-La voy a olvidar, voy a salir con alguien más. -sentenció cuando estuvieron sentadas en la mesa, Tsubasa la felicitó.
-¡Perfecto, yo te ayudo!
Un rato después, repentinamente Kotori entró echa una furia en la cafetería, gritando, seguida de Umi y unos chicos. Todos comenzaron a reunirse alrededor de ellos, formando un círculo.
-¡No me hables!-dijo la chica, acercándose a sus amigas.
-Kotori, escucha... -intentó hablar Umi, pero uno de los chicos lo empujó. Brad.
-A volar, perdedora Vete a otra parte -le dijo Brad y todos comenzaron a reír.
Anju apretó los puños y fue al centro del círculo.
Las chicas se miraron entre sí y decidieron seguirla. Maki se abría paso entre los cuerpos amontonados, siguiendo a Nozomi. Llegaron muy cerca, viendo ahora cómo Anju empujaba a Brad para que se alejara de su hermano.
-¡No vuelvas a tocar a mi prima, idiota!-gritó mientras todos soltaban un: "UHH"
-Tu cállate, pedazo de zorra. -respondió, riéndose con sus amigos.
Erena estaba entre ellos, pero con el rostro serio.
-¡Oye! -saltó de la nada Nozomi, muy furiosa, y sus mejillas estaban rojas.
-¡Tojo, al rescate! -gritó Eli, logrando más risas.
Nozomi la fulminó con la mirada y volvió su atención a Brad.
-Deberías... podrías dejar tu ridiculez, esto es entre la perra de tu amiga y Umi-le dijo Nozomi con osadía, Maki observaba la escena entre sorprendida y aterrada.
-¡Ja! Tanto que dos chicas lo defienden. -se burló y le hizo señas a Luis, él sonreía como un demonio- ¿No crees, Luis? Deberíamos darle una lección a ésta imbécil, para que deje a nuestras amigas en paz.-
-Yo opino lo mismo. -dijo Luis centrándose en Umi, quien ya estaba a la defensiva.
Los dos planeaban acercarse a la chica cuando Anju y Nozomi se interpusieron, gritandoles.
-¡Lárguense! -Vayan a hacer algo mejor con sus cerebros mono! -les gritó Anju y los chicos fruncieron el ceño.
-¿Cerebro de mono?
-Sí, ya sabes. Esos animales que lo tienen chiquito arriba. -comenzó a decir Anju, apuntándose la cabeza y luego señaló su entrepierna- Y cortito abajo.
El sonido de las risas se escuchó por toda la cafetería y los dos chicos apretaron los puños, estaban furiosos.
-Ahora perderás esa carita de flacucha desabrida. -amenazó Brad, pero antes de darse cuenta Maki ya estaba en el medio de los dos.
-¿Vas a pegarle a una chica? ¿Tanto te dolió que todos se enteraran que lo tienes pequeño? -comenzó a decir la chica de ojos esmeralda y la gente se carcajeó, se sentía intimidada, pero en parte muy enojada.
-¡Cierra la boca, cabeza de tomate!-le grito Brad dándole un empujón y de inmediato Nozomi apareció, propinándole una cachetada.
-¡No la vuelvas a tocar! -gruñó, abrazando a Maki por los hombros.
Brad parpadeó por el golpe, pero de inmediato recuperó la sonrisa cínica.
-Aww, que lindo. Las dos lesbianas del colegio son novias. -comenzó y los demás empezaron a corearle.
Nozomi enrojeció de pies a cabeza y Maki levantó una rodilla, dándole un golpe en la entrepierna. Brad cerró los ojos y cayó de rodillas, cubriendo su (pequeña) intimidad.
Kou se apartó de Nico y fue dispuesto a enfrentar a Maki, Luis sólo podía reír. Maki, al ver que Kou se acercaba, retrocedió.
-¿Me tienes miedo, bicho raro?-preguntó con los puños ardiendo.
Maki soltó chispas.
Al ver su cara, sólo podía imaginarlo besando a Nico y eso logró que la furia aumentara.
-Uh, te enojaste ¿Por qué será? ¿Qué tienes, pequeña zorra?
Maki se lanzó contra él y recibió un golpe en el abdomen, perdió el oxígeno y al ver que Kou reía, Maki vio la oportunidad y le dio un derechazo en la mandíbula.
El chico se cubrió la boca con las manos muy sorprendido, al tiempo que Maki mostraba una sonrisa, le había dado y fuerte.
-¿Quién te crees que eres?-le dijo aún sorprendido, pero mirándola con unos ojos asesinos, la iba a moler a golpes.
-¡Te dije que no la toques!-Nozomi exigió colocándose frente a Maki otra vez.
Kou le iba a dar un golpe, cuando Umi hizo aparición y le dio una patada en las costillas.
-¡Las escuchaste, idiota!- espetó la peliazul y un colérico Kou se lanzó contra ella.
Luis intentó avanzar hasta Maki(Ya que Brad seguía lamentando ya no poder ser padre en el piso) cuando Nozomi se lanzó contra él.
En ese instante, Luis con una sonrisa burlona, la tomó por el rostro y le estampó un beso en los labios. Posiblemente el chico fuera escaso de neuronas, considerando que había besado a Nozomi frente a cierta rubia de ojos celestes.
Maki aún no comprendía el por qué, pero sus ojos buscaron los de Eli y la chica tenía la cara roja, aquí iba a correr sangre.
Maki tragó en seco cuando de la nada, sintió un plato de comida golpearle la cara, era pasta de carne.
-¡GUERRA DE COMIDA!-pronto alguien gritó aquello y todos comenzaron a lanzarse el almuerzo.
Nozomi le dio un golpe en la entrepierna a Luis con la rodilla e intentó llegar a Maki, pero un pedazo de torta le dio en la cara y quedó ciega.
Trozos de comida y vasos de jugo volaban por todas partes mientras los chicos se escondían bajo las mesas, incluso las volteaban para utilizarlas como escudos.
-¡Nozomi! -gritó Maki y en ese momento, un vaso de refresco le cayó en la cabeza, mojándose el cabello-Mierda.
Restregó sus manos en el rostro, intentando limpiarse los ojos. Tenía la ropa empapada y observó a lo lejos a Tsubasa, intentando cubrirse de los pedazos de pizza que Honoka le estaba lanzando.
Kou, aún en medio de todo el jaleo, se estaba cayendo a golpes con Umi. Y Luis, que había recibido un tortazo en el rostro, cayó al piso cuando recibió un golpe en la espalda por parte de Eli. Los ojos zafiros de la chica ardían y más cuando volcó un vaso de refresco entero en la cabeza del chico.
Lo último que Maki vio fue a Eli tomando a Nozomi del brazo y arrastrándola debajo de unas mesas. Maki pensó que tal vez le fuera a hacer algo malo, así que decidió ir a salvar a su amiga.
Durante el camino recibió otros cuantos golpes de comida lanzada y su ropa ya estaba completamente sucia, a lo lejos vio a Anju, jalándose de los pelos con Kotori.
Decidió que era más importante evitar que ellas se mataran y cambió de dirección.
-¡Anju!-la llamó, viendo como su amiga se tumbaba en el piso con la animadora y rodaban.
-¡Muerete, zorra-chillaba Kotori con la cara embarrada de helado de chocolate.
-¡No vuelvas a acercarte a mi prima!-gritaba la pelinaranja mientras Kotori rodaba para quedar sobre ella.
-¡Tu no me dices que hacer!-le gritó, embarrándole en la boca puré de papa. Anju intentó escupirle los restos.
-¡Basta!-gritó Maki tratando de separarlas, rodeó la cintura de Kotori con sus brazos, intentando levantarla mientras la chica aún estiraba los brazos, queriendo alcanzar a Anju.
-¡Te voy a matar!-berreaba la peligris, moviendo los brazos y sin prestarle atención a Maki, la chica de ojos violeta apretó la espalda de la chica contra su pecho.
-¡Ya veras, Minami!-le gritó Anju buscando lanzarse al ataque, pero Anju apartó a Kotori lejos de ella.
-¡Anju, para!
-¡Déjame!-gritó Kotori y Anju se lanzó sobre ella, tumbando a las dos chicas.
Kotori se abrazó a Maki mientras Anju le jalaba del cabello, la jivioleta sintió sus costillas dolerle cuando los brazos de la peligris se aferraron a su cuerpo, casi asfixiándola.
Mierda, la estaba dejando sin respiración. Anju seguía propinándole golpes y en una, le asestó a la mejilla de Maki.
-¡Auch! A la pobre Maki siempre la golpeaban.
-Perdona, Maki-dijo su amiga arrepentida, distrayéndose, y Allí saltó hacia ella, tumbándola en el suelo.
Ellas siguieron con su propia pelea y Maki prefirió dejarlas, se incorporó, tocando el dolor punzante de su mejilla. Su amiga tenía un buen derechazo. Miró a su alrededor, el gran alboroto que había en la cafetería, ya que estarían en muchos problemas.
-¡Nishikino!-escuchó una voz familiar a sus espaldas y al voltear, sintió un gran trozo de pastel helado golpearle el rostro, la piel le hormigueaba por el frío del postre.
Apartó el pegote de su rostro y observó a una, no muy feliz Nico. Sus ojos parecían dagas mientras ella también estaba repleta de comida por toda su ropa y cabello.
Maki la observó, furiosa. Le irritaba saber que, aún así toda sucia, la pelinegra lograba lucir bonita y hacía que su corazón latiera como loco.
-¡¿Qué te pasa, Yazawa?!-preguntó a gritos, apretando los puños y con la cara repleta de helado.
Nico no respondió, formó una sonrisa hipócrita y le lanzó un plato de sopa, que pasó silbando junto a su cabeza. Chasqueó la lengua, por haber fallado y Maki vio en una mesa junto a ella un bol de gelatina, la agarró y sin dudarlo se lo lanzó a la cara. Le dio de lleno y Nico apartó la gelatina verde de su cabello, mirándola furiosa.
-¡Me las vas a pagar, Nishikino!-amenazó, sujetando en su mano un vaso de refresco y comenzando a caminar hacia ella.
Maki agarró un plato de arroz con salsa de tomate y rodeó la mesa, separándose de la pelinegra enojada. Nico la observaba furiosa.
-¡No huyas, cabeza de tomate!-le dijo intentando alcanzarla por la mesa y Maki fue hasta el otro lado.
-¡Oblígame!-respondió burlonamente, pasando a su lado corriendo cuando Nico la empapó toda con el refresco.
Maki no perdió tiempo, alzó el plato y lo estampó en su cabeza, haciendo que el rostro de la pelinegra se tornara rojo por la salsa y la jalara del cabello.
-¡Zorra!-chilló mientras le tiraba del cabello y Maki devolvía la acción.
(cuanto amor hay aquí:v)
Las dos cayeron al suelo jalándose del cabello y rodando sobre la comida tirada en el piso, pronto se comenzaron a dar cachetadas, repitiendo la escena del campamento.
Maki podía sentir el cuerpo de Nico presionar contra el suyo y por un momento, estuvo tentada en besarle el rostro.
-¡Perra!-soltó, intentando alejarse de Nico antes de que hiciera algo que lamentara.
-¡Suéltame!
-¡Suéltame tu!-le reclamó, sintiendo los brazos de Nico enredarse con los suyos.
-¡ALTO!-escucharon la voz firme y clara del Director, de inmediato el silencio se hizo presente y la comida dejó de volar.
Bueno, claro, a excepción de dos chicas que continuaban entrándose a golpes, Maki y Nico, aun sin percatarse del Director.
Seguían lanzándose comida y, en un mal lanzamiento que la pelinegra esquivó, Maki lanzó un gran trozo de lasaña que aterrizó en el traje de director.
Allí fue cuando ellas se quedaron quietas, debido al horror, Maki abrió los ojos.
-Mierda. -murmuró de una manera un poco audible para la cafetería entera, observó cómo el rostro del director enrojecía y clavaba sus ojos furiosos en ellas.
-¡Yazawa y Nishikino! -dijo señalando a las dos chicas, que se tensaron al instante -¡A la dirección!
