Después de aquel encuentro en la cafetería Maki había intentando evitar a Kou por todos los medios, duró todo el día cerca de Umi y Anju, para que no se le acercara.

Se lamentaba interiormente, ya que significaba tampoco ver a Nico. Era muy raro, que ninguna del grupo de las chicas la hubiera fastidiado o algo.

También estaba preocupada por Nozomi, a quien no veía desde hacía horas.

Estaban caminando en el pasillo cuando le encontró, frente a su casillero. Sus mejillas estaban coloradas y lanzaba los cuadernos dentro del locker con furia, Maki temió lo peor.

-¿Nozomi? -comenzó Maki tocándole el brazo, la pelimorada suspiró, irritada.

-¿Qué hizo Ayase, ahora?-preguntó Anju, recostándose en la pared, y Maki le reprendió por ser tan directa.

Nozomi las observó a las dos, primero furiosa, y comenzó a hablar.

-Es una perra, me dice que estoy enamorada de ella y por eso no puedo acercarme a nadie. Pero, ella dice que no siente nada por mí y que... y que... -no pudo terminar de hablar, ya que sus ojos se tornaron húmedos, quería llorar.

Maki la abrazó y dejó que escondiera el rostro en su cuello, comenzó a frotarle la espalda mientras la chica se abrazaba a ella.

Anju también le acariciaba el cabello, escuchando los sollozos de Nozomi.

-Descuida, ella... ella estoy segura de que siente algo por ti, lo veo por la forma en que te mira. -intentó calmar a Nozomi y pareció funcionar, Eli no podía no sentir nada por su amiga y el beso que le había dado era la prueba.

-Eso... eso... espero. -murmuró entre sollozos y se abrazó más a Maki.

Las tres decidieron que era mejor olvidar todo.

Anju les propuso ir a la pizzería de siempre después de clases y las tres fueron, invitando a Tsubasa. Por suerte, Umi les había dejado las llaves, así que las chicas no tuvieron problemas para llegar.

Aparcaron al frente del local y al entrar, se encontraron con la misma mala suerte de siempre.

-Joder. -murmuró Maki, viendo al grupito de la escuela en su mesa de siempre, esperaba que ellos no fueran hoy.

-Solo ignórenlos. -dijo Tsubasa, apoyando la mano en la espalda de Nozomi para avanzar, ella bajó el rostro y asintió.

Maki cómo siempre hacía, buscó entre las personas el cabello negro azabache.

Allí estaba Nico, con la misma ropa del colegio, hablando alegremente con sus amigos. Cabe mencionar, que para Maki, se veía completamente hermosa.

Para la alegría de la ojivioleta Nico no le prestaba la más mínima atención a su novio, que de vez en cuando intentaba hablarle, aunque a él tampoco parecía importarle. Se concentraba en la charlar con Luis y observar, con poco disimulo, el cuerpo tonificado de Kotori.

-Es un idiota. -murmuró Maki, tomando asiento en la mesa, y quedando con vista al grupito- Tiene a Nico y mira a otras chicas de esa forma.

-Todos los deportistas son iguales.-comentó Anju suspirando, sus amigas la vieron.

-¿Todo bien con Erena?-preguntó Nozomi preocupada, Eli parecía estarla mirando, pero ella la ignoraba por completo.

-Salimos varias veces. -dijo aunque no era nada nuevo, ya que sus amigas la habían ayudado a escoger la ropa que se pondría- Pero, en el colegio no me ha hablado ni una sola vez.

-Descuida, solo es el primer día. -dijo Tsubasa, intentando calmarla.

-Todo saldrá bien. -le sonrió Maki, pero luego sintió una bola de servilleta golpearle la frente y parpadeó- ¿Qué?- Kou se reía con sus amigos y la observó, divertido.

-Mala mía, rarita. -le dijo aun riendo y Maki frunció el ceño.

Tendría que haberle hecho algo, tal vez lanzarle su batido de fresa en la cabeza, como de seguro hubiera sucedido el año pasado. Ella esperaba que de la nada saliera Nico, a burlarse de ella también y luego allí podría comenzar la pelea limpiamente pero, para su sorpresa, no fue así.

La pelinegra nunca habló, mejor dicho, sólo parecía mirarla con una cara de boba y se sonrojó intensamente, al ser descubierta por Maki mirándola.

La ojivioleta sentía el corazón en la boca ¿Qué le sucedía a su chica? Nunca había visto a Nico tan nerviosa, quería ir hasta donde estaba ella y confirmar si la enana no estaba con fiebre.

Cómo si no pudiera controlarse, comentó en voz alta:

-¿Yazawa, estás bien?¿No vas a insultarme también? -preguntó incrédula, observando como el sonrojo incrementó en las mejillas de la chica y sus amigos también vieron a la pelinegra, extrañados.

-Cierto, amor. Dile sus cuatro cosas a la rarita. -dijo Kou, colocando su mano sobre la de ella.

Maki frunció el ceño y Nico la apartó rápidamente, cortando el contacto.

Kou dio una mirada furiosa a Maki, ella también se había sorprendido de aquello y ahora su rostro volvía a ser una máscara de sorpresa.

Nico se sentía acorralada, debía de hacer algo, así que cerró los ojos y al abrirlos, parecían irritados por la gran atención que recibía.

-¿Eso quieres, cabeza de tomate? No estoy de ánimo para insultar tu asqueroso rostro, así que haz un favor al mundo y lárgate. -dijo colocando un mechón de pelo tras su oreja y alzando la barbilla, sus amigos rieron y dejaron de verla.

Maki pudo jurar que su cuerpo se relajó. Kou sonrió como un gato diabólico y Maki seguía sin decir nada, había escuchado las palabras y ahora estaba un poco atontada por ellas.

Sin poder evitarlo, una sonrisa risueña se plasmó en su cara y observó fijamente a la pelinegra, miraba a Nico con tanto amor y adoración, que sus amigas temieron que estuviera siendo demasiado obvia.

-Maki... -comenzó a decir Nozomi, jalandola de la manga para hacer que su amiga enamorada se sentara, pero el rostro de Nico la hizo abrir los ojos.

La pelinegra seguía cruzada de brazos y hacía todo lo posible para mantenerse indiferente, pero su rostro estaba rojo y se mordía el labio mientras miraba de reojo la intensidad de los ojos rubíes.

Nozomi la vio tragar nerviosamente ¿Nico estaba nerviosa?¿Era por Maki? Algo debía de hacer, porque Kou también se estaba dando cuenta del rostro embobado de su amiga, frunció el ceño y Nozomi prácticamente jaló a su amiga para que saliera del trance.

-¿Nozomi?¿Pero, qué te pasa?-dijo un poco enojada, por haber sido despojada de los ojos carmín, y Nozomi le dio un golpe en la cabeza.

-¡Estabas siendo demasiado obvia, grandísima idiota!-dijo mientras ahora era Tsubasa quien le daba una patada a Maki, por debajo de la mesa.

-Auch.

-Por pendeja. Te estás hundiendo a ti misma. -la reprendió la ojiverde, observando de reojo el rostro colorado de Nico, había algo extraño en todo esto. Y Tsubasa llegaría al fondo del asunto, nadie se escapaba de ella.

Después de un rato, estaban conversando y todo iba bien, para Lauren era perfecto. Ya que durante toda la hora había estado mirando a Nico y para suerte de ella la pelinegra también la miraba, aunque apartaba los ojos, avergonzada.

Maki estaba comenzando a adorar el rojo carmesí que cubría las mejillas de Nico.

-Voy al baño. -dijo después de su tercer batido.

Sus amigas la despidieron mientras ella pasaba junto a la mesa del colegio e ignoraba las burlas, entró al baño y se apoyó del lavamanos.

Su corazón seguía latiendo con fuerza, por el sólo hecho de ver a Nico, se remojó el rostro cuando escuchó la puerta abrirse.

-Mira, a quién tenemos aquí. -dijo la voz chillona de Kotori una de las amigas de Nico y Maki retrocedió un poco- ¿Acaso me tienes miedo?

-¿De ti? Sólo eres una perra que viene a ladrar. -dijo ahora más confiada, ganándose una mirada de odio de la chica.

-No me importa lo que digas. -sentenció, colocando sus manos en la cintura, después la miró con recelo- Quiero que te mantengas alejada de Nico.

Maki quedó en shock durante unos segundos ¿Alejada de Nico?¿Por qué? Pero, después el desconcierto pasó a ser enojo y observó a la chica con la peor de sus miradas.

-¿Y por qué yo debería hacerte caso?

-Porque si no, cosas malas te van a suceder, a Kou no le agradas. -dijo, chasqueando la lengua- Menos le agrada que mires de esa manera a su novia.

-Pues no me importa lo que piense él. -dijo la ojivioleta, dándose la vuelta y dispuesta a salir de allí.

-¡Te alejaras de ella si o si! -le gritó a sus espaldas, mientras se cerraba la puerta.

Maki estaba furiosa, daba pisotones e iba a mitad del camino cuando Kou le llamó. Ella resopló y se recordó a sí misma de tener paciencia.

-¿Te divertías en el baño, tomate-chan? -preguntó intencionadamente y Maki lo miró, confundida.

Escuchó la puerta abrirse con un estrépito y volteó, del baño salía Kotori, ahora con el cabello revuelto y la ropa desarreglada. Caminaba hacia ella con una mirada de furia y al llegar, le dio una bofetada tan fuerte que quedó marcada en su mejilla.

Maki retrocedió, sorprendida.

-¿Pero... qué... qué... ?-intentó hablar, pero miraba aterrada a Kotori quien por un momento le sonrió con malicia, para luego volver a su papel de chica indignada.

-¡Y QUE NO SE TE OCURRA VOLVER A BESARME, NISHIKINO!-gritó. Maki casi de inmediato miró a Nico,, quien observaba la escena con los ojos abiertos, recibió una bofetada en la otra mejilla-. ¡NUNCA!

Kotori salió del local, dejando a Maki completamente helada.

¿Qué estaba ocurriendo?

Las amigas de Kotori se pararon de la mesa y fueron hasta donde Maki, mirándola con odio, cada una le dio un empujón antes de salir del local, para ir tras su amiga.

-¡No la vuelvas a tocar! -la amenazó Eli, sujetándola por el cuello de la blusa para luego soltarla, le dio un último vistazo a Nozomi y salió junto con las otras.

Maki seguía en shock, con los ojos abiertos y la mejilla escociéndole ¡¿Qué demonios estaba sucediendo aquí?! ¡¿Alguien en su sano juicio, podría explicarle?!

Nico fue la última. Llegó hasta ella, con el rostro envuelto en ira pura y levantó la mano para darle el golpe. La bofetada se escuchó tan fuerte que sus amigas hicieron una mueca de dolor.

(RIP: Mejilla de Maki)

-No te quiero ver más nunca cerca de nosotras. -sentenció, mirándola con ira, sus ojos parecían húmedos y en ellos se podía ver el dolor.

Ese fue el momento en el que Maki pareció reaccionar, tomó la mano de Nico, antes de que esta se apartara y comenzó a hablarle.

-¡Yo no hice nada! ¡No la besé, nunca lo haría!-intentó defenderse, pero Nico soltó una risa amarga, antes de soltarse del agarre de la chica.

-Ja, claro. Son tus palabras: preferirías besar a Kotori antes que todo ¿Verdad? -dijo recordando lo que ella le había dicho hace tiempo, después con una voz tan rota, que a Maki se le rompió el corazón, volvió a hablar- Y no vuelvas a tocarme más nunca en tu vida, fenómeno.

Dicho esto llamó a Kou, que en estos momentos mostraba una sonrisa y reía a carcajadas, y salieron los dos juntos, seguidos de Brad y Luis que también se reían.

Maki no quitó los ojos de la pelinegra hasta que esta desapareció por la puerta, todos en la pizzería la estaban viendo y ella bajó el rostro avergonzada, fue a sentarse con sus amigas.

Sentía como las mejillas le ardían, pero más el corazón, por las palabras de Nico.

-¡Maki! ¿Estás bien? -preguntó Nozomi, acunando el rostro de su amiga con las manos y verificándolo, con preocupación.

-¡¿Qué mierda hiciste, Nishikino?! -preguntó Anju muy molesta viendo a su amiga, había visto como Nico aguantaba las lágrimas al salir- ¿Por qué besaste a la perra esa?

-Maki ¿Qué sucedió?-preguntó Tsubasa, notando lo afectada que estaba su amiga. Maki no hablaba, sólo mantenía la cabeza gacha.

-Yo no besé a nadie, nunca lo haría. -dijo con tanto dolor, que todas le creyeron.

-¿Entonces, por qué Kotori hizo eso? -preguntó Nozomi, confundida.- ¿Para qué armar tanto drama?-

-Será que quería joderle el día. -comentó con rabia Tsubasa y Anju estaba a segundos de darse golpes con la mesa.

-Ustedes, en verdad, son unas idiotas. -se lamentó y por un momento se sintió ella misma como una ¿Cómo pudo haber pensado que Maki besaría a Kotori? Si era muy obvio que su amiga estaba muerta por Nico, hasta la médula.

-¿Qué quieres decir? -le preguntaron sus dos amigas, Maki seguía observando la mesa, callada.

-No importa, el caso ahora es que Maki debe aclarar el malentendido. -dijo observando a su amiga, que levantó el rostro.

-¿Por qué debería? No les debo nada. Si esa tonta quería jugar conmigo de acuerdo, pero ya las escuchaste: que no me acerque a ellas. -dijo recordando las palabras de Nico, comenzaba a molestarse.

Nico estaba enojada y no sabía el por qué, así que ahora Maki se sentía indignada. Ella no debía explicaciones, si ellos querían creer eso, que lo creyeran. A ella no le importaba.

Maki se lamentó interiormente, esta semana iba a ser difícil.