Después de aquella clase Nico había salido corriendo, prácticamente. Maki no la pudo ver debido a que estaba en el entrenamiento de animadoras. Se lamentó puesto que en verdad quería verla, pero no pudo borrar la enorme sonrisa de los labios y sus amigas la veían, felices. Sabían que algo había ocurrido.

Al llegar a la casa sus padres le habían preguntado la razón de su felicidad y ella no contestó, sólo les dio un guiño cómplice y fue hasta su habitación. Durmió escuchando música y casualmente todas las canciones de amor le recordaban a ella. Realmente Maki se sentía en las nubes.

A la mañana siguiente vistió una camiseta manga larga y sus short favoritos, colocándose un gorrito para cubrir el cabello despeinado. Salió feliz para la escuela y en el aparcamiento se encontró con sus amigas. Nozomi la saludó con el mismo entusiasmo, casi desbordando corazones por los ojos.

-Buenos días, Tojo ¿Cómo despertaste? -preguntó alegremente mientras caminaba con sus amigas.

Anju y Tsubasa las observaron, entretenidas.

-Todo bien, Nishikino. La vida es hermosa ¿No lo crees? -preguntó amarrándose el cabello en una coleta.

Sus mejillas estaban rojas por el frío mientras sonreía, en el mismo estado bobalicón que Maki.

-La vida siempre es bella-respondió y las dos se sonrieron.

-¿Qué les sucede hoy?-preguntó Tsubasa con una alegre sonrisa, mientras entraban en la escuela.

-Parecen más enamoradas de lo normal-comentó Anju, señalando las sonrisas tontas.

-No comprendo de qué hablan-dijo Nozomi, haciéndose la desentendida.

-Yo tampoco-comentó Maki, siguiéndole el juego.

Fueron hasta el casillero de la pelinaranja, acompañándola.

-Bueno, en realidad... -comenzó Nozomi, sonrojándose, y se mostraba tímida-. Eli... bueno, ella me dijo algo importante.

Todas sus amigas la miraron, expectantes. Maki le hizo señas para que continuara.

-Sucede que... durante este mes la he visitado varias noches en su casa, porque practicante es mi vecina del frente-dijo y sus amigas asintieron. Maki aún recordaba cuando, en primer año, Nozomi había llegado aterrorizada de que la chica que las fastidiaba viviera frente a ella. Ahora, era divertida la situación -. Ella últimamente siempre me pedía ayuda con los deberes, pero ayer no lo hizo. Me extrañó mucho y me quedé en la ventana, esperando a que llegara.

-Qué acoso, Nozomi-dijo Maki, riéndose, y su amiga le dio un golpe amistoso en el hombro-. Sigue, sigue.

-En fin. Ayer anoche, ella llegó tarde y parecía haber estado tomando, sin pensarlo fui hasta su habitación y entré por la ventana-tomó un respiro, ya que parecía muy nerviosa con sólo recordarlo-. Y bueno, si lo estaba. Hablamos, la cuidé, le di un baño y no sé en qué momento, terminamos besándonos.

-Aww, que tierna ¿No quieres ser mi novia? -preguntó Anju, logrando avergonzar a la pelimorada.

-Anda, continúa-la apremió Tsubasa, desesperada por saber los detalles. (El chisme)

-Ya... era un beso muy, mm... muy intenso y terminamos de alguna manera en la cama... ¡No es lo que piensan! -se defendió al ver los ojos malignos de sus amigas. Maki carcajeó y Nozomi enrojeció-. No hicimos nada. Ella simplemente me besaba y de un momento a otro comenzó a llorar, me pidió perdón muchas veces y dijo que lamentaba haberme tratado mal en los últimos años-dijo con una sonrisa tonta en sus labios, al recordar lo hermosa que se veía Eli aún toda llorosa y borracha.

-Wow ¿Por todo? -preguntó Anju, sorprendida, ellas no esperaban eso de la reina de las plásticos.

-Si, por todo y dijo que ella sólo lo hacía porque le fastidiaba en cierta manera, y ahora se daba... se daba cuenta, de que lo hacía porque no quería aceptar que, bueno... -se puso aún más colorada y parpadeó varias veces, para controlar la emoción-. Qué estaba enamorada de mí.

(Nunca lo hubiera sospechado, lo juro *sarcasmo*)

Las tres chicas abrieron la mandíbula hasta el suelo. Maki estaba saltando de emoción ya que por fin, después de tanto sufrimiento, salía esa tonta diciendo que si estaba enamorada de su amiga. ¡Gracias, Dios!

-¿Si?

-Por favor, dime que lo grabaste-las tres chicas preguntaron, pero el último comentario era de Tsubasa, y la miraron-. ¿Qué? Quiero burlarme de ella, es mi venganza.

-Por Dios, bueno, si lo dijo. En realidad, me dijo muchas veces "Te amo" mientras me besaba. Después se quedó dormida y tuve que irme, estaba muy borracha y no creo que lo recuerde-se lamentó, aunque su sonrisa no se iba-. Pero, los borrachos dicen la verdad.

-¡Bien, Tojo! -la ojivioleta fue la primera en lanzarse a abrazarla y después las otras dos se unieron.

-Yo sabía que tanto sufrimiento valía la pena-dijo alegremente Anju y las tres se rieron.

-Bueno, ahora solo falta que te lo diga sobria-comentó Tsubasa mientras se soltaban, Nozomi sonrió de todas formas.

-Cada vez siento que ese día se acerca más, estoy muerta de nervios-mostró sus dientes en una sonrisa deslumbrante, hace tiempo que Maki no le veía sonriendo tanto.

-Ya va una, sólo falta Maki-dijo Tsubasa, mirando a su amiga-. También quiero que tú estés feliz.

-Yo creo que todo va bien-dijo Nozomi mirando cómplice a Anju, quien bien, sonreía.

-Dicen por allí que Nico está muy enamorada ¿Quién será? -preguntó la pelinaranja, observando el leve rubor de la ojivioleta.

-Su... su novio, será-dijo rascándose el cuello, pero sus amigas la miraron con sonrisas burlonas.

Tsubasa parecía un poco menos informada.

-Yo escuché que le iba a terminar a Kou ¿Es por eso?-preguntó, intrigada.

-Yo creo que si ¿Maki, quieres decirnos algo? -preguntó Nozomi con malicia y la chica tragó un nudo en la garganta

-Yo no sé nada... ¡Hablo enserio! -dijo escuchando las risas de sus amigas, era la verdad. Maki nunca estaba segura-. Por favor, hasta hace unos pocos meses no estaba segura si le caía bien.

-Ustedes son muy ciegas-comentó Anju con pesadez y sus amigas la miraron, confundidas-. Descuida, todo a su tiempo.

Decidieron cambiar de tema, aunque cada tanto fastidiaban a alguna de sus dos amigas enamoradas. Maki solo rodaba los ojos. Tenía que soportar los nervios de Nozomi, ya que en la práctica de fútbol verían a Eli y ella estaba muy inquieta. Mejoraba, puesto que últimamente la rusa no le prestaba atención a nadie más que no fueran sus amigas y Nozomi. Y ese detalle emocionaba a su amiga. Llegaron a las gradas y encontraron a todo el equipo de animadoras en el campo con el uniforme. Anju se despidió de las chicas para unirse al grupo y ellas tomaron asiento en unas gradas más cercanas del campo.

-No la veo-dijo Nozomi aun buscando a Eli, sus ojos la encontraron y comenzó a sonreír.

Las dos (Tsubasa había salido a hacer algo con Umi) notaron con asombro como Eli, al verla, abría los ojos y se sonrojaba, miraba hacia los lados nerviosa y al final, le sonrió saludándola con la mano. Su rostro, aunque no recordaba nada de anoche, lo decía todo. Miraba a Nozomi con los ojos brillantes que decían: "Estoy muy enamorada de ti"

-Nozomi... -dijo la ojivioleta feliz por la reacción de la rusa y al ver a su amiga, también la vio sonriendo como tonta a la animadora.

-Parece como si incluso se acordara-suspiró profundamente y sonrió al ver que Eli le hacía señas para que hablaran más tarde-. Por dios, quiere hablar conmigo.

Su amiga se veía nerviosa y Maki le palmeó la rodilla, tratando de calmarla.

-Descuida, conozco a los borrachos. No creo que recuerde lo que te dijo, pero si que estuvo contigo-dijo y Nozomi pareció aún más nerviosa-. Ella está boba por ti, lo veo en la forma en que te mira.

-Bueno, al menos-dijo soltando una risita y después le dio unos codazos juguetones a la chica escarlata-. Nico te está mirando-murmuró pícaramente.

Maki sintió mariposas en el estómago. Levantó el rostro y se encontró con unos ojos carmín mirándola desde el campo.

Nico, al ser consciente de que Maki la había pillado, se sonrojó y miró hacia otro lado, pero cada tanto volvía a verla y sonreía como tonta. Las esperanzas de Maki seguían creciendo. Esos rumores de que aparentemente la pelinegra estaba enamorada de alguien que no era su novio, lograban que su corazón se acelerase. Iba con el uniforme de animadora y el cabello recogido, en sus manos habían unos pompones de azul y amarillo. Maki sonrió, lucía adorable.

-Pobre chica, Makicchi. Parece un tomate-dijo Nozomi, asombrada por el tono rojo que había en la piel de la pelinegra, debía pararla, ya que estaba segura que todos se darían cuenta de la mirada de ellas dos-. Maki, mírame, por favor. Estas siendo muy obvia.

A duras penas, Maki le hizo caso, aunque sonreía como tonta a su amiga. Nozomi rodó los ojos, preguntándose si así actuaba ella cuando veía o hablaba de Eli (Duh, igual o peor, querida)

-Vuelve a tierra-pidió chasqueando los dedos frente a su rostro.

Maki apartó la mano y sacudió la cabeza.

-Estoy en la luna desde hace tres años y aún no pienso volver-dijo risueña y volvió a ver a Nico, frunciendo el ceño cuando la vio con Kou. ¿Qué hace ese bastardo?

-Maki-chan, que suerte que no eres celosa-le fastidió su amiga y Maki la ignoró.

Allí estaba Kou, sujetando las manos de Nico mientras esta le sonreía, parecía forzada e intentaba apartarse de él. A la ojivioleta le parecía perfecto. Mientras más lejos mejor. Kou no lucía tan contento, ya que intentó acercarse para darle un beso y Nico corrió el rostro hacia un lado, recibiendo los labios del chico en la mejilla. Maki aplaudió internamente y no pudo evitar sonreír con orgullo.

-Claro que lo vi, en verdad parece no querer besarlo-comentó, impresionada, y un poco divertida por la actitud feliz de su amiga-. Pareces muy alegre.

Maki prácticamente brincaba en las gradas. Quería llevar una bandera de perdedor e izarla frente a Kou. El chico seguía diciendo algo y Nico le respondió. Volvió a intentar besarla y la pelinegra se apartó de él, negándose. De reojo miraba a Maki, sutilmente, y luego volvía a ver a Kou. Estaba decidido. La ojivioleta hoy montaba fiesta en su casa si o si.

Kou parecía furioso y Nico intentó calmarlo, acariciándole el brazo. El chico se relajó un poco y volvió a tratar de besarla, esto la tomó por sorpresa. La sonrisa desapareció de la ojivioleta. Nico parecía nerviosa e intentó apartarlo, pero Kou no la dejaba. Cuando por fin la soltó, ella se limpiaba la boca con el dorso de la mano. Kou quiso acercarse, pero la pelinegra volteó a ver con arrepentimiento a Maki mientras negaba desesperadamente con la cabeza, como si estuviera diciéndole con los ojos que ella no había querido besarlo.

Maki le sonrió y la pelinegra se relajó visiblemente. Desafortunadamente Kou se percató de aquel intercambio y apretó los puños mientras observaba a la chica. Maki despegó los ojos de su chica, para ver con horror como Kou cruzaba la baranda e iba directo hacia ella, con el rostro rojo. Y muy, pero muy enojado. Uy.

-¡AHORA SI TE LA BUSCASTE, BOLLERA DE MIERDA!-gritó, apuntando a Maki mientras subía las gradas. Maki también comenzó a retroceder, subiendo de espaldas y evitando caerse-. ¡TE VOY A JODER TANTO QUE REZARAS POR ESTAR MUERTA!

Maki abrió los ojos con miedo y pronto ya estaba corriendo por las gradas, seguida de un Kou furioso. El chico intentaba atraparla mientras ella cruzaba hasta el pasillo. Él pasó junto a Nozomi y Maki volvió a bajar hacia el campo, tratando de ahorrar tiempo.

-DEJA DE HUIR, PERRA DE MIERDA-dijo agitando los puños mientras bajaba tras ella.

Algunos se reían, ya que no entendía la gravedad de la situación y lo encontraban gracioso.

-¡DÍGANLE "NO" AL MALTRATO A LAS CHICAS BLANCAS!-gritaba Maki corriendo por la fila de jugadores y logrando que se rieran más fuerte, los apartaba mientras intentaba escapar.

-DEJA DE HUIR, DE TODAS FORMAS, TE VOY A MOLER A PALOS-amenazaba el chico, apartando a sus compañeros y entrando al campo, ya que Maki había huido allí.

-AHHH, NO TE MOLESTES. NO ES MI CULPA QUE LO TENGAS PEQUEÑO-decía asustada, aunque eso le ocasionó risa, ya era oficial, estaba muerta, o eso pensó cuando todos en el campo estallaron en carcajadas-. ¡NO ME MATES, YO SOY MUY LINDA PARA MORIR!

Maki ni se atrevió a acercarse a Nico, ya que temía que ella saliera lastimada. Rodeó a unas chicas mientras Maki la seguía y jugaban al Gato y al Ratón. El chico se lanzó sobre ella, pero Maki pasó bajo las piernas de una chica y escapó corriendo. Kou gruñó de frustración y fue a seguir a la ojivioleta corriendo más rápido, también. Entraron otra vez a las gradas y Maki subía a prisas los escalones. La única que parecía preocupada eran las amigas de la ojivioleta y Nico. Hasta la entrenadora seguía riendo.

-Joder-murmuró Maki cuando sintió un golpe en la cabeza que la mandó de rodillas, le habían lanzado un balón con mucha fuerza y le retumbaban los oídos.

-LA PRÓXIMA ES EN EL ROSTRO-avisó Kou, aunque ya no tenía más balones, siguió subiendo los escalones y Maki también.

En un mal movimiento Maki sintió la mano del chico tomarla del hombro.

-Te tengo-dijo Kou con maldad y luego la empujó hacia atrás, sin a hacer nada para evitar su caída, e hizo una mueca burlona mientras Maki caía.

Escuchó los gritos de todos, que ya habían captado que no era una broma y esperó el golpe. Lo sintió muy fuerte en la cabeza cuando dio contra un escalón y comenzó a rodar escaleras abajo. Su cuerpo se golpeaba con los escalones y Maki cerraba los ojos, soltando gimoteos de dolor. Al llegar al final, recibió un impacto muy fuerte en el brazo y soltó un grito de dolor al sentir sus huesos quebrándose. Mierda. Ese infeliz le había fracturado el brazo. Acompañado de todo el dolor en su cuerpo y el de su cabeza, supuso que mañana tendría unos moretones que la harían lucir de lo linda. Era la primera vez que lloraba frente a sus compañeros y los hacía sin pudor, las lágrimas bajaban por sus mejillas y se mordía la lengua para no gritar.

-¡Maki!-gritaban varias personas, pero ella no reconocía a nadie, estaba cegada por el dolor.

Las lágrimas le hacían borrosa la vista, pero escuchaba algunas personas gritándole a Kou, mientras otras se encargaban de cargar a la chica. Maki lloraba y gemía de dolor, esto dolía como la mierda.

-¡ESO ES PARA QUE APRENDAS, RARITA!-le gritó a lo lejos Kou, pero pronto la entrenadora le mandó a callar, diciendo que hablaría con él más tarde.

Fue tanto el dolor que Maki terminó perdiendo el conocimiento, y deseando que la pelinegra estuviera con ella.