Bienvenidos a esta nueva historia! Como les expliqué en la publicación anterior de "Como debió ser" esta es una historia entre Azize y Cevdet modelo siglo XXI, ya verán que hay algunas modificaciones lógicas para actualizar las cosas y que este romance sea para disfrutar! Espero que les guste! Espero comentarios.
Aclaración: en esta historia, Azize es médica y trabaja en la guardia del hospital de Esmirna. Cevdet es un policía que trabaja encubierto y como se imaginarán, nadie sabe de su identidad.
Capítulo 1
Azize se inclinó sobre el lavatorio del baño del hospital central de Esmirna y se refrescó la cara con agua bien fría. Esos días en la guardia habían sido terribles, llenos de trabajo y poco descanso. A pesar de que ella adoraba esa vida intensa y plena de compromiso con su trabajo, estaba agotada y necesitaba descansar.
Ya había comenzado con sus clásicas muestras de mal humor, relacionadas con sus pocas horas de sueño y aún le quedaban al menos 4 horas más de trabajo…
Se miró al espejo y trató de sonreír. Su trabajo era su vida y en un punto, estaba muy satisfecha…
Se dispuso a volver a la sala guardia, seguramente la estaban esperando.
Cevdet entró desesperado al hospital. Llevaba en sus brazos un niño de unos siete años, bañado en sangre. Estaba desolado, solo quería que lo atendieran y rápido…
Una enfermera lo recibió y lo hizo acostar al niño en una camilla para que pudieran ingresarlo…
Cevdet intentó entrar con él, pero la enfermera le advirtió que tenía que quedarse afuera.
Se quedó en la sala de espera, preguntándose que más podría hacer. Sabía que en algún momento le harían preguntas y que su trabajo peligraría… pero la vida de ese niño, aunque echara a perder su trabajo de años valía la pena… pensó en llamar a alguien, pedir ayuda, pero tenía que saber si ese niño se recuperaría… era necesario para su salud mental…
Ayse era amiga de Azize, además de la jefa de las enfermeras y cuando la vio entrar, supo que el caso de ese niño le calaría hondo…
Azize se desinfectó las manos y se cercioró de que el niño recibiera de ella y sus enfermeras el cuidado necesario. Ordenó estudios para verificar los golpes y le administró antibióticos…
Habían pasado casi dos horas cuando se asomó, buscando a sus familiares. Ayse le había dicho que lo había traído un hombre….
-Disculpe…- le dijo a Cevdet, que descansaba sus manos sobre su cabeza, inclinado hacia adelante- ¿usted es familiar del niño que ingresó hace un rato en emergencias? - dijo y cuando él la miró, se quedó perdida en sus ojos azules.
-¿Un rato? Hace dos horas que estoy esperando y nadie sabe decirme como está…- se quejó, sus ojos denotaban un cansancio que parecía crónico, como el de ella.
-Señor…- dijo Azize algo molesta- ¿es usted su papá?
-No… la verdad es que no… lo encontré en la calle- mintió, al menos en parte, porque no podía decirle la verdad.
-¿Quiere decir que no sabe quien es su familia?
-La verdad es que no… ya le dije… lo encontré en la calle…
-¿En la calle dice? - preguntó sin comprender- ¿así como estaba?
-Así es… no lo conozco… pero me interesa saber si está bien, si se recuperará…
-Las próximas horas son muy importantes… pero es un niño fuerte, seguro estará bien…
-Bien… muchas gracias…- dijo Cevdet y se quedó mirándola, hacía mucho que una mujer no le llamaba la atención y ella lo había hecho, aunque estuviese ocupado, cansado, y se sintiera insensible por momentos.
-Bueno… daremos aviso a la policía para que localice a su familia… usted debería quedarse porque seguramente le tomarán declaración…
-No… no… de ninguna manera…
-Escuche, señor… hizo una buena obra… ¿por qué no se molesta en completarla y ayudarnos a que sepamos algo de este niño?
-Lo único que sé es que se llama Salih… estaba asustado… es todo…
-¿Por qué no se queda y se lo cuenta a la policía?
-Lo siento, no puedo…- dijo él y se quedó mirándola un momento, dudando de si podía confiar en ella, pero luego se fue.
-¿Cuál es el problema? - dijo con rabia para sí misma y entró nuevamente a la sala de emergencias.
Acarició la cabeza del pequeño, que la miró con cansancio. Se acercó y revisó sus vendajes, ya todo estaba en orden.
Intentó hablarle, pero sabía que el niño estaba aún muy dolorido como para contestar. Consultó la hora, no daba más… acarició la cabeza del pequeño y le avisó a Ayse que se iría a descansar.
Le recomendó que no llamaran a la policía aún, mejor sería que el pequeño se recuperara un poco y así les contara quién era y qué le había sucedido…
Cuando salía del hospital, se distrajo mirando su móvil y caminó casi a oscuras por el callejón lateral. Si se apuraba, el autobús pasaría en un rato y podría llegar a casa rápidamente…
Casi tiene un ataque cuando sintió un par de manos tomándola de ambos brazos, por detrás y luego que alguien le tapaba la boca…
-No grites…- le dijo al oído una voz masculina que ella reconoció en seguida.
La soltó despacio y ella lo empujó con rabia. No dijo nada, solo lo miró.
-¿Qué quiere? - le preguntó enojada.
-Necesito hablar contigo…- él la miró de cerca y trató de concentrarse.
-¿Hacía falta que me asustara así?
-Es importante…- dijo él y la tomó del brazo.
-Suélteme…
-Vayamos a tomar un café…- dijo y la hizo caminar con él…
-Espere… no quiero… el señor no quiso cumplir con su deber… ¿y ahora yo debo tomar café con usted?
-Escucha… quiero explicarte lo que pasa…
-Tú escucha…- le dijo ella de repente sintiendo que no debía seguir tratándolo de usted- no he dormido por más de 24 horas… necesito dormir…
-Prometo que será rápido…
Azize suspiró y lo siguió. Estaba algo aturdida, no entendía bien lo que ocurría. Solo quería dormir…
Se sentaron en el bar de la esquina del hospital y Cevdet pidió dos cafés…
-¿Cómo te llamas? - le preguntó él y ella abrió los ojos como platos.
-¿En serio? - preguntó molesta.
-Por favor…
-Azize…
-Bien… Azize… voy a contarte algo para que puedas entender lo que sucede…
-Bien… escucho…
-Soy policía…- le dijo y ella lanzó una carcajada, ni siquiera el cansancio le impedía darse cuenta de que él no le estaba diciendo la verdad.
-Sí, claro…
-Lo soy… trabajo encubierto… hace mucho tiempo… ese niño, Salih… fue maltratado por gente con la que estoy mezclado… no puedo darte ningún dato… solo necesito que lo atiendan y pueda volver conmigo a su casa…
-Pero… yo no puedo hacer algo así… además…
-Escucha, Azize…- le dijo y tomó su mano, ella sintió que se estremecía levemente y se quedó mirándolo- esto es muy importante… yo no debería haberte contado esto, pero te vi a los ojos y supe que podía confiar en ti…
-Pues…
-Por favor… esto es realmente importante… si el niño está relativamente bien, debería llevármelo…
-Mañana… necesita descansar un poco…
-Entonces me ayudarás…
-Escucha… ¿cómo te llamas?
-Cevdet…- dijo y ella vio que la expresión de sus ojos cambiaba, se relajaba un poco- digamos que te ayudo… si lo hago es porque sé leer a la gente y a pesar de que me reí cuando me dijiste que eras policía, se que no eres una mala persona…
-Gracias…- dijo y levantó su otra mano y acarició al descuido la mano de ella.
-Solo dime que te encargarás de que ese niño esté bien…
-Eso intento… por eso lo traje…
-¿Acaso no tiene padres?
-Es como si no los tuviera…
-Lo siento…
-Yo también…- dijo él y sonrió con tristeza.
Terminaron el café y luego ella se levantó.
-Lo siento… me quedaré dormida sobre la mesa si me quedo un momento más…
-¿Puedo llevarte a tu casa?
-¿Lo dices en serio? - dijo y los ojos se le iluminaron.
-Bueno, no es un auto lujoso, está bastante viejo y no tan limpio, pero lo tienes a tu disposición…- le dijo y salieron del bar.
Cevdet la hizo subir al auto luego de limpiar y tirar algunos vasos de café vacíos y unas servilletas que había guardado "limpias". Azize se sentó y sonrió divertida al ver el estado desastroso del auto.
-¿El auto también es parte de tu trabajo encubierto? - le dijo con alegría y él asintió.
Azize le dio su dirección y él se mantuvo en silencio hasta que llegó a su casa. Cuando estacionó, la miró y vio que se había quedado dormida.
Levantó la mano y corrió un mechón de cabello que ella tenía sobre la cara y Azize protestó. Él sonrió, observándola y luego acarició su mejilla para despertarla…
Ella se perdió en sus ojos, que la miraban de cerca, inquietos, interesados…
-Hemos llegado…- dijo y ella humedeció sus labios.
-Gracias, perdón por quedarme dormida…
-Fue un placer…- dijo y sonrió- ¿a qué hora debería pasar mañana a buscar a Salih?
-¿A las 10? Yo llegaré a las 8, pero debo arreglar todo…
-Azize… gracias… y debo pedirte que no le digas a nadie todo esto…
-Entiendo… pero ten en cuenta que estoy jugándome mi trabajo en esto…
-Te juro que trataré de no complicar las cosas… me encantó conocerte…- le dijo y le extendió su mano.
-Mmmm veremos si a mí también...- dijo con una sonrisa y estrechó su mano.
Azize se bajó del auto y entró a su edificio rápidamente. Cevdet se quedó mirándola hasta que la perdió de vista. Inspiró hondo y sonrió. Nadie dijo que el trabajo no podía ser placentero…
Bueno, hasta aquí llegamos! Nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por leer!
