Esta noche era el baile de invierno y Maki, a pesar de tener un vestido, no quería ir. Durante estos días, Nico la había evitado e incluso fingía que la ojivioleta no existía. Eli le había regañado, pero Maki no entendía el por qué (La Nishikino no era muy inteligente) Al parecer la rusa también la evitaba y solo la miraba desde lejos, con desaprobación. Estaban en el pasillo. Nozomi a su lado le acariciaba la espalda y Dinah intentaba animarla.
-Vamos, Makicchi. Fue tu culpa-le Nozomi dijo y Maki la miró con mala cara. Tsubasa se hizo hacia atrás-. Tú fuiste la que dijo la mentira, de que no la amabas.
-Cierto, Maki. Ella... ella puede que tuviera que decirte algo importante y tú le echaste esa bomba -Nozomi, a pesar de estar consolandola, también le reprochaba su actitud.
-Ella seguro me iba a rechazar-soltó, apoyándose de los casilleros.
-No creo eso-comentó Tsubasa, rascándose la cabeza.
-Yo tampoco-dijo Nozomi apoyándola, aunque comenzó a sonreír, cuando vio a su chica acercándose.
Eli, vestida con una blusa y unos jeans, al ver a Nozomi mostró una gran sonrisa y al acercarse las dos se saludaron con un beso en los labios. Eli le hizo un cabeceó a Tsubasa como saludo y luego miró con reproche a la ojivioleta. Maki se encogió ante esos ojos azules.
-Eres una gran idiota, tomate-soltó mientras Maki bufaba.
-No vengas tú también. Ella me iba a rechazar y no le iba a dar la satisfacción de hacerlo-se defendió, cruzándose de brazos, y Eli la observó como si fuera idiota.
-¿Eres ciega?-preguntó un poco indignada y luego volteó a ver a su chica-. Amor ¿Tu amiga es tonta de nacimiento o qué?
(Yo creo que se cayó de la cuna)
-Ella siempre ha sido así- Nozomi se encogió de hombros mientras con sus manos entrelazaba los dedos con los de Eli.
-Ya déjenme -intentó irse, pero, a los pocos minutos, aquella chica de primero la llamó.
-Hola, Nishikino-san -la saludó con una sonrisa brillante y Maki apenas si se mostró feliz.
-Hola -se iba a ir cuando Sasha la tomó de la mano-. ¿Quieres algo?
-Yo... bueno, después de todo, me preguntaba si tú... eh-estaba un poco nerviosa y su piel blanca le hacía parecer un tomate en estos momentos.
Maki, un poco aburrida, vio que varias personas las miraban y parecían entretenidas.
-¿Tú... necesitas?-intentó ayudarla y la chica se sacudió un poco, para avisparse.
-¿Quería ver si ibas conmigo al baile de invierno?-preguntó un poco tímida y todos observaron, esperando a que ella respondiera.
-Bueno... yo... En realidad-se calló al ver a Nico cerca de ellas, con el ceño fruncido.
Sus labios estaban apretados y ahora todos miraban a las dos chicas, esperando el drama. (Traigan palomitas)
Maki no respondió, seguía mirando a Nico. La pequeña de primer año ya se estaba desesperando y sacudió por el hombro a Maki, quien por fin salió del estupor y dejó los ojos marrones.
-¿Vas conmigo, Nishikino-san?-le preguntó un poco preocupada, ya que allí estaba Nico y no la miraba con buena cara.
-Yo... claro-respondió mirando otra vez a la pelinegra, quien abrió los labios y cerró los ojos, antes de darse la vuelta e irse por el pasillo. (Dios porque es tan idiota? T-T)
-¿Si? ¡Gracias! Te voy a dar la dirección de mi casa-dijo Sasha alegremente mientras en un papel le escribía la dirección y al instante se fue feliz con sus amigas.
-Bien hecho, tomate-la regañó Eli antes de despedirse de Nozomi e irse tras Nico.
Sus amigas la miraban con decepción y la dejaron sola en su casillero. Maki no comprendía el por qué, pero se sentía como la mierda. Ya era de noche y antes de salir se observó al espejo, llevaba un lindo vestido rojo a tiras de falda corta y brillante, que le llegaba por arriba de las rodillas; unos tacones, maquillaje, el cabello suelto, pero con algunos bucles y un collar de oro en su cuello. Se veía hermosa o eso le recordó todo este tiempo su padre, antes de salir.
Fue en el auto de sus padres y buscó a Sasha a su casa. La chica también estaba linda. Estuvo todo el camino charlando con ella y cada tanto la rubia le recordaba a Maki lo hermosa que estaba. Al llegar al aparcamiento estaba repleto de estudiantes. Había luces y música que provenían de la escuela. Le dio la mano a Sasha y se encontró con Tsubasa y su pareja.
-¡Makiii, estas hermosa!-gritó lanzándose a abrazarla y la ojivioleta sonrió-Tú también luces bien-le dijo a Sasha quien le sonrió.
Fueron los cuatro hasta la escuela, donde encontraron a Anju que iba en compañía de Erena. Después de un rato, Maki dejó a Sasha hablando con el chico y las tres se fueron a buscar a Nozomi..
-¿Dónde creen que esté?-preguntó Anju, buscando entre la gente.
-Dios, Ayase la anotó-comenzó Tsubasa, silbando al ver a Nozomi.
La chica entraba al gimnasio con un vestido morado con brillod de encaje y el cabello en una coleta, llevaba maquillaje y se veía hermosa. A su lado, iba de la mano con Eli, que vestía igual a ella a excepción de que llevaba el vestido de color blanco. Les sonrieron a las chicas y fueron hasta donde estaban. Deslumbraban y parecían la pareja perfecta.
-Dios, Tojo, estás que ardes-le dijo Anju y Nozomi sonrió por el cumplido.
-Cuidado, que mi chica es celosa-dijo dándole un beso cariñoso en la mejilla a Eli.
-No, porque sé que eres mía-respondió la animadora en un tono meloso y todas rodaron los ojos.
-Son pura miel-comentó Maki y comenzó a buscar a Nico por el lugar.
-Te ves bien, tomate -dijo Eli dándole un guiño, aunque al notar a la chica distraída, le volvió a hablar-. Ella aún no ha llegado.
Maki se sonrojó y se hizo la desentendida.
-Yo creo que sí -coreó Tsubasa y las cuatro se rieron de la ojivioleta, quien se fue entre enojada y avergonzada.
Fue hasta la mesa de las bebidas y se sirvió un refresco. El gimnasio estaba muy bien decorado y en la mesa había cupcakes de muchos sabores. Se veían deliciosos. Maki tomó uno de vainilla y estaba todo bien. Hasta que se giró hacia la entrada y allí estaba Nico llegando con Honoka.
Su cabello negro estaba recogido en un moño elegante y parecía brillar bajo los reflectores. Llevaba maquillaje que le hacían sobresaltar los ojos carmín, haciéndolos parecer casi fuego puro, que iban a juego con el vestido de seda oscuro escotado. Parecía feliz y sexy. En sus muñecas llevaba varias pulseras de oro que casualmente combinaban con el collar de Maki. En general, las dos iban casi iguales. Maki tragó en seco y sentía las piernas temblarle. Contuvo la respiración cuando sus ojos se encontraron y Nico también parecía igual de sorprendida. Sus labios estaban entreabiertos mientras recorría a Maki de pies a cabeza, sin disimularlo siquiera. Al llegar a sus ojos se ruborizó, aunque no apartó la mirada. Las dos duraron unos largos segundos observándose, hasta que un chico tomó a Nico de la mano y la llevó a la pista de baile. La pelinegra le sonrió con educación y aceptó, aunque sus ojos seguían viendo a Maki de reojo.
-Recuerda respirar-le dijo Nozomi junto a ella y Maki casi pegó un brinco.
-¡Nozomi! No me asustes así-reclamó, tomando un sorbo de su bebida.
-Nico está hermosa-dijo como si la chica no lo supiera.
-Desafortunadamente -se apoyó de una columna, observando a la pelinegra bailando. En verdad estaba muy guapa-. No me lo hace fácil.
-Sabes... ella no te iba rechazar-comenzó a decir su amiga mientras tomaba unas frituras de un tazón, Maki la miró.
-¿Y cómo estás tan segura? -preguntó, con el corazón acelerado, y Nozomi le sonrió.
-Porque es muy obvio que está enamorada de ti, sólo que eres tan cabezota que no te das cuenta- dijo apretándole el brazo, antes de irse a la pista con Eli.
Maki cerró los ojos y pensó que era mejor dejarlo pasar ¿Pero, si era cierto? Lo había arruinado todo. Y así estuvo toda la noche: hablando y bailando de vez en cuando con Sasha y sus amigas. Aunque sólo para ver la reacción de Nico, bailó una pieza lenta con la chica de primer año. Había tomado unos cuantos tragos y se sentía valiente.
-Es una linda canción-dijo Sasha con el rostro en su cuello, mientras bailaban.
Maki le sonrió. Se sentía feliz y observaba divertida el rostro serio de Nico mientras ella bailaba con Brad. Sus ojos rubíes miraban con fuego a Sasha. Maki pensaba que en cualquier momento iba a llegar hasta ellas y le daría una cachetada. Aunque ella también estaba enojada. Brad se quería pasar de listo y una de sus manos estaba en la espalda de Nico, muy cerca de su culo. Maki quería agarrar al chico por el cuello y obligarlo a soltarla.
En una oportunidad, Sasha, con sus labios muy cerca de los de ella, le sonrió. Se comenzó a acercar su rostro y parecía que iba a besarla. De reojo, Maki vio a Nico soltándose de Brad con el rostro rojo de la ira, dispuesta a separarlas a ellas dos. Pero, mientras Camila iba por la pista directo hacia ellas, apareció Kou y la tomó de la cintura. Le dijo varias cosas a la pelinegra, tratando de charlar con ella, mientras Nico desesperadamente intentaba soltarse de su agarre, mirando a Sasha, que ya estaba muy cerca de los labios de la ojivioleta. Maki iba a hacer algo para detenerla, cuando Kou sujetó a Camila de la cintura y la besó. La ojivioleta ardió en celos y dejó que los labios de Sasha se posasen en lo suyos unos segundos antes de separarse.
-Yo... yo... -miraba a la chica de primer año, que tenía las mejillas rojas.
-Perdón... -le dijo Sasha.
Nico se había soltado de Kou y ahora miraba con enojo a Maki. Giró sobre sus talones para marcharse y la ojivioleta, también furiosa, la siguió.
Kou iba a ir tras ellas, pero apareció Umi apartándolo de un empujón. No era asunto suyo. Maki salió del gimnasio, siguiendo a la pelinegra que daba pisotones cada vez que avanzaba por el pasillo. La ojivioleta intentó llamarla.
-¡Yazawa!-gritaba mientras iban por el pasillo, que estaba un poco oscuro y solitario.
-¡Déjame en paz, cabeza de tomate! -Nico gritó en respuesta y con la voz ahogada, antes de darle un golpe a la puerta y entrar al laboratorio de Biología-. ¡Ahh! -gruñó, frustrada, y pateando una silla.
Maki entró a tiempo y escuchó el golpe. Hizo una mueca mientras cerraba la puerta con llave y la encaraba. En ese momento Nico la miró, enojada, y con los ojos ardiendo en llamas. La señaló con un dedo.
-¡Abre la jodida puerta! -ordenó amenazante y Maki negó con la cabeza-. Mira, Nishikino o abres esa puerta o yo...
-¿Tú qué?-dijo Maki, furiosa, acercándose a Nico quien también se acercó a ella.
-Te voy a golpear la cara-dijo siseando y Maki empezó a reír-. ¡Hablo enserio! -seguía riéndose y Nico levantó una mano, dispuesta a darle una cachetada.
Maki la detuvo en el aire. Acercó su cuerpo al de ella y Nico intentó soltarse.
-Suéltame- ordenó tajante y Maki así lo hizo, pero ahora lo miraba con burla, haciéndo rechinar los dientes a la pelinegra.
-Tú no le harías daño ni a una mosca-comenzó a decir mientras se acercaba a ella, logrando que Nico retrocediera.
-Aléjate de mí, Nishikino. No te quiero cerca-dijo sintiendo el borde de la mesa de laboratorio en la cadera, a su espalda.
-¿Segura? Ya pude ver que te estabas besuqueando con tu novio-dijo con amargura y colocando las manos en la mesa, a cada lado del cuerpo de Nico, acercándose aún más.
La pelinegra se encogió, pero, aun así, habló con voz firme.
-¿Cómo tú con la bebe de primer año? Ja ¿Acaso besa bien? -preguntó con un falso tono de alegría, dando a entender que si afirmaba la pregunta le daría un golpe en la nariz.
Sus ojos carmín ardían en ira.
-¿Celosa?-preguntó la ojivioleta y acercando su rostro al de ella, sus narices se rozaban.
-Nunca ¿Y tú? -dijo devolviéndosela y a Maki le pareció que era inútil seguir fingiendo. (Aleluya)
-Estaba muriendo de celos, Yazawa -confesó, logrando que Nico temblase entre sus brazos.
-Ya lo había dicho, pero, como tú eres tan ingenua y te creíste lo del otro día, lo volveré a repetir-dijo juntando sus frentes y con los labios a unos ridículos centímetros de los de ella, mientras hablaban los rozaba y sentía sus labios cosquillear-. Te engañé. Desde el primer día en que te vi tan confiada y alegre presentándote en la clase, caí a tus pies, Nico. Me volvías loca. No podía dejar de pensar en ti, en querer besarte y abrazarte cuando quisiera. Me tienes mal. No he tenido ni un solo momento de paz con mi alma, desde que apareciste con esos ojos que me vuelven loca y me ponen de los nervios. Todo eso porque estoy locamente enamorada de ti, Yazawa Nico. Amo todo sobre ti, hasta tu actitud de chica arrogante, tus gustos, tu rostro, tus defectos, tus hermanas, estoy jodidamente enamorada de ti y me mata de celos ver que ese idiota que no te ama te toque-término diciendo (Tremendo discurso) y mirando a fondo esos ojos rubíes que brillaban con emoción.
Maki observó las mejillas completamente rojas de la pelinegra y sus labios entreabiertos, parecía no estar respirando. Maki soltó una risita nerviosa, antes de frotar su nariz con la de la chica, dulcemente.
-Nico-chan, recuerda respirar-susurró.
Nico pareció escucharla, ya que soltó el aire y comenzó a respirar pesadamente. No decía nada, sólo miraba los claros ojos amatistas de Maki fijamente. La pelinegra intentó formar alguna oración, pero sus labios se movían sin decir nada. Maki no se apartó de ella, de hecho, juntó aún más sus rostros con las narices chocando y sus labios cepillando los de ella. Cuando Nico por fin pudo hablar, sus labios se rozaban dolorosamente, queriendo hacer que la pelinegra los besara de una vez.
-Yo...yo... Maki... yo -cerró, los ojos frustrada consigo misma, y a la ojivioleta le pareció divertido.
La que normalmente actuaba así era ella y le daba gracia que ahora fuera el turno de Nico. Habían cambiado roles por esa noche.
-Estoy enamorada de ti, Nico-chan. Te amo, te amo mucho, pero si tú no sientes lo mismo…-comenzó un poco insegura, pero Nico abrió los ojos, horrorizada.
-¡No! No... espera... yo... Maki-chan, yo... -intentaba hablar con el rostro de un rojo incandescente. Maki se moría por besarla y más al sentir su aliento sobre los labios. La pelinegra soltó un suspiro, hablando rápido y atropelladamente-. Yo también estoy enamorada de ti. Tanto que a veces me duele amarte de esta manera y me estaba muriendo al ver a esa niñita bailar contigo. No miento. Estoy muy, muy enamorada de ti, Maki -finalizó completamente avergonzada.
Maki sintió su mejillas sonrojarse y su corazón latir cómo loco.
(Se declararon después de 44 capítulos, mejor tarde que nunca)
-¿Si? -preguntó, acercando sus labios aún más a los de Nico, para que ella la mirara a los ojos.
Nico, con el rostro rojo de vergüenza, se vio obligada a mirarla, aunque no quisiera, y se mordió el labio.
-Te amo tanto que en estos momentos siento que me voy a morir si no me besas-dijo en un pequeño susurro y Maki sonrió, su rostro estaba igual de rojo y se acercó a ella.
-Descuida, serías un ángel muy hermoso-fue lo último que dijo antes de juntar sus labios en un beso.
Era un beso dolorosamente lento, repleto de todo el amor y deseo que las chicas pudieran demostrar. Nico recorrió los brazos de la ojivioleta lentamente con sus manos hasta llegar a su cuello y rodearlo, hundiendo los dedos en los rizos rojos de Maki. La otra no perdió el tiempo. Sujetó la cintura de Nico y con sus manos fue trazando su cuerpo hasta llegar a la espalda y subir las manos hasta su cabello. Enredó sus dedos y soltó el cabello negro del moño, para que cayera libremente al aire sobre su espalda.
Nico sonrió sobre sus labios. Se besaron moviendo los labios con lentitud y explorando una a la otra con las manos, cómo si fuera la primera vez que se besaban. Nico rodeó la cintura de la chica escarlata con sus piernas mientras Maki la cargaba por los muslos y la sentaba en la mesa, colocándose entre sus piernas abiertas. (Mal pensé) Se besaban cada vez con más fuerza, pero hablando entre besos.
-Te amo -comenzó a decir la pelinegra y Maki hizo lo mismo-. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo -se decían las dos entre besos, turnándose. Se confesaban todos esos sentimientos que habían estado ocultándose durante tanto tiempo, reían sobre sus labios mientras seguían besándose-. Te amo. Te amo mucho.
El cabello de Maki estaba revuelto por las manos de Nico, que la acariciaba desesperadamente. Abrieron sus labios, para que sus lenguas se encontraran, y gimieron al saborearse. Maki comenzó a besarla con más necesidad y la pelinegra sujetó su cabeza con fuerza, acercándola, para profundizar el beso. Maki mordió sus labios varias veces mientras daba vueltas con la lengua, logrando que Nico se volviera loca. Volvió a gemir sobre la boca de Maki y la ojivioleta se apretó más contra ella, entre sus piernas.
-Mierda, Maki. Te amo tanto-dijo la pelinegra entre besos y con la respiración agitada, al sentir los labios de su chica recorrerle el rostro, dejándole besos húmedos. Llegó hasta el lóbulo de su oreja, lo comenzó a mordisquear y a chupar, logrando que Nico se excitase-. Maki-chan... Te amo, te amo, mucho.
Maki siguió con el trabajo. Su corazón latía dolorosamente en el pecho y sentía una punzada de deseo en su centro. Volvió a los labios rojos de Nico y los mordió varias veces, fastidiándola. (¿Smut? e.e)
-Te amo, Yazawa Nico- dijo mirando sus ojos fijamente.
Nico hizo lo propio y aún con los labios rojos e hinchados, sonrió con dulzura mientras sus ojos la miraban con amor.
-Te amo, Nishikino Maki-dijo cerrando los ojos, antes de volver a besarla.
Duraron un gran rato entre besos y risas. En la fiesta ya debían de haber escogido a los reyes de la noche. Nico, lejos de importarle, se reía y disfrutaba dándole pequeños besos en los labios a la chica entre sus piernas.
-Pero, tú estabas nominada ¿Qué pasa si ganaste, pero no estabas? -preguntó Maki al fin, un poco preocupada, acariciaba las piernas de Nico con sus manos lentamente.
Nico se río ante su obvia preocupación y le acarició su mejilla con las manos, mirándola con mucho amor. Maki se sonrojó, pero también le sonrió.
-No me importa, gané algo mejor esta noche-dijo con malicia y las dos rieron, después observó fijamente a Maki-. Estoy muy enamorada de ti, Maki.
-Yo te amo también ¿Te has dado cuenta, que, en toda la hora, solo nos hemos dicho eso? - preguntó divertida mientras le robaba un beso de sus labios.
Nico le retuvo y mordió su labio inferior, las dos rieron cuando Maki soltó un gruñido.
-Si... bueno, es que llevaba mucho tiempo con ganas de decírtelo-confesó avergonzada y Maki asintió.
-Yo también. Desde aquel día en la pizzería, después de vacaciones-confesó y Nico pareció estar pensando.
Se río con las mejillas sonrojadas, al recordar aquel día.
-Me mirabas tan intensamente que sentía el corazón en la garganta. Tuve que ir al baño para mojarme con agua fría-dijo acariciando la nariz de Maki, la chica tomó un mechón rojo y lo metió tras su oreja-. Yo... yo moría por decírtelo aquel día... cuando Kou te obligó a sentarte con nosotros, incluso te lo dije indirectamente-río al recordar.
Maki cada vez estaba más enamorada de su risa, ya que la había escuchado muchas veces y en tan sólo una hora. Maki intentó recordar y era cierto. Kou le había dicho aquello, pero Nico en aquel momento la había sonreído a ella y mirándola a los ojos, había dicho: "Yo también te amo".
Le parecía adorable. Suponiendo que ya era hora de irse, le dio un beso en la nariz antes de ayudarle a bajar de la mesa. (Nah, creo que no hay smut) Las dos se miraron durante un rato y Nico sonrió, intentando peinar el cabello de Maki con sus dedos, mientras la ojivioleta le arreglaba el vestido.
-Perdona, debiste haber tardado mucho en arreglarte-dijo la chica disculpándose, pero la pelinegra negó con la cabeza-. Estás muy hermosa -logró que Nico se sonrojase.
-Descuida, tú también estás hermosa-confesó tímidamente y Maki le dio un beso en la frente.
-Deberíamos ir ¿No? -preguntó tomando su mano, Nico le sonrió y entrelazo sus dedos.
-También lo creo -le respondió y las dos fueron caminando por el pasillo.
-Veamos, Nishikino... ahora que estamos claras ¿No quieres preguntarme algo? -le lanzó la indirecta mientras entraban a la fiesta con las manos juntas, varios chicos las vieron y les sonrieron.
Maki observó a lo lejos a Eli y a Nozomi en el escenario, coronadas como las reinas. Ella intercambió una mirada cómplice con Nico.
Fueron hasta la pista de baile. Anju al verlas alzó los pulgares y Tsubasa comenzó a saltar, la ojivioleta río y colocó sus manos en la cintura de Nico para bailar. La pelinegra subió los brazos hasta la curvatura de su cuello y se dejó guiar por Maki.
-¿Si? ¿Qué crees que debería preguntarte? -alzó una ceja para fastidiarla y Nico rodó los ojos.
-No me hagas decirlo, Nishikino -sus mejillas estaban ruborizadas y las dos ignoraban a todas las personas que las veían bailar.
-Bueno... Mmmmm-comenzó la chica, fingiendo no saber. Nico le dio un golpecito en el hombro y Maki se río-. Ya ¿Quieres salir en una cita conmigo?
Nico sonrió también y negó con la cabeza. Maki se quedó quieta, abriendo los ojos.
-¿No? -preguntó un poco confundida-. Pero... si tú me amas... Y yo te amo...¿Por qué...?
-Era broma, Maki-chan. Claro que quiero ir a una cita contigo-dijo la pelinegra, riéndose por su ingenuidad, antes de acortar la distancia y darle un beso en los labios.
-Ya es oficial ¿Sabías? Nos acabamos de besar en público-apuntó Maki, sonriendo, y Nico se encogió de hombros.
-Mejor así. No quiero a esa niñita cerca tuyo -hizo una mueca adorable y Maki acarició su nariz con la suya.
-Descuida, a mí solo me gusta una chica-le recordó mientras las dos seguían bailando.
Junto a ellas estaban Eli y Nozomi, que les sonreían mientras también bailaban. La noche iba a ser mejor de lo que ellas esperaban.
digan conmigo: AAAAAAL FINNNNNN 44 CAPITULOS PARA ESTE MOMENTO.
Bueno chicxs, el proximo cap es el último 3
