Maki estaba muy nerviosa, por fin estaban acabando clases, ese mismo día se graduarían de secundaria. Tenía las uñas dañadas de tanto morderlas durante las últimas horas, era obvio ya que tendría que recibir un diploma frente a todo un público.
Este año, en la opinión de la ojivioleta, había sido el mejor de todos. Después del baile de invierno las cosas habían funcionado de maravilla, su primera cita con Nico, a pesar de que fue un desastre cuando la pelinegra en la playa se cayó al agua, fue perfecta ya que al final las dos terminaron riéndose. Eran una pareja muy peculiar, siempre se peleaban por tonterías o discutían por celos, era lo mejor ya que al final las reconciliaciones eran muy intensas: alguna de las dos siempre terminaba en la cama de la otra.
Maki nunca hubiera imaginado lo cursi y tierna que podía llegar a ser una Nico enamorada, la pelinegra siempre andaba pendiente de ella, cuidándola, haciéndole cariño y sonriéndole tontamente enamorando aún más a la chica de ojos amatistas. Pero después de tantos meses se graduarían, no se preocupaba en no volver a ver a su novia ya que ellas ya lo habían discutido. Las universidades a las que asistían, por mera casualidad, estaban muy cerca (como a una hora y media de la otra) así que podrían verse prácticamente todo el tiempo. El problema era Anju, ella se iría a estudiar medicina a Londres, eso a Maki le dolía mucho ya que sería como despedir a una hermana.
-Maki, cariño, ¿Estás bien? -escuchó la voz de su novia tras ella, estaba sentada en una de las mesas de la biblioteca.
Otra cosa que había cambiado en su relación y también amaba, se tenían, al igual que antes, apodos cariñosos. Nico siempre le decía cariño (Pocas veces cuando estaba enojada o celosa era que le llamaba "cabeza de tomate". Maki no quería admitirlo, pero lo extrañaba un poco)
- Nico...-planeaba decirle que todo estaba bien, pero al ver los ojos carmín de su novia se derrumbó por completo -. Estoy un poco triste...por todo el tema de Anju.
Nico la miró con ojos dulces, ella sabía lo mortificada que Maki estaba por la partida de una de sus mejores amigas. Las dos vestían togas azules para ir a la ceremonia de graduación, el color de la ropa hacía lucir de un violeta muy hermoso los ojos de Maki.
- Maki...-murmuró suavemente mientras cubría la mano de su novia con la suya, comenzó a trazar tiernos círculos en sus nudillos -. Ya hemos hablado de esto, descuida, podrán hablar por skype y cuando puedas la visitaremos a Londres.
Maki disfrutaba las caricias de Nico, su piel hormigueaba con su tacto.
- Pero ¿Y si dejo de importarle? A veces las distancian rompen relaciones, Nico -dijo haciendo puchero recordando todas esas historias de película que había visto.
Nico negó varias veces con la cabeza divertida por el drama de la chica.
-Estás paranoica, amor -después se acercó a Maki para sentarse en sus piernas y rodear su cuello con los brazos, la miró fijamente a los ojos -. No hay manera de que alguien se pueda olvidar de lo maravillosa persona que eres, Nishikino Maki.
-¿Lo dices enserio? -sonrió a Nico.
-Tan enserio como que Eli casi reprueba Biología -las dos rieron recordando como la rusa había llegado un día a su casa pidiendo ayuda a la ojivioleta, había interrumpido una gran sesión de besos en el sofá de la chica con su novia.
Maki aún sentía rencor, pero se ofreció a ayudarla.
-¿Ya estás lista para crecer? -La pelinegra estaba peinando el cabello de Maki con sus dedos.
-Un poco, preferiría volver en el tiempo y empezar de nuevo la secundaria, ¿Sabes? -sacudió la cabeza mientras reía un poco -. Pero también recuerdo que ir a la universidad será una etapa nueva y gratificante de nuestras vidas.
Nico río cubriendo sus labios con una mano.
-Y si volviéramos al principio tendrías que volver soportar las peleas matutinas conmigo, Maki-chan -se le quedó mirando, marrón perdiéndose en el amatista que tanto adoraba.
-No me importaría, eras muy sexy cuando me gritabas y me humillabas frente a toda la escuela- le mostró la lengua al ver a su novia rodar los ojos.
Después de charlar un rato más salieron de la Biblioteca cogidas de las manos, ya nadie las miraba cuando iban por el pasillo. Antes, cuando habían empezado a salir, todos las observaban boquiabiertos, las dos enemigas juradas de la escuela estaban enamoradas. Los rumores no tardaron en correr y para al final del día ya todos sabían sobre la aparente nueva pareja.
Ellas, al igual que Eli y Nozomi, simplemente ignoraron las miradas curiosas. Lo difícil fue cuando Kou se enteró, había acorralado a Nico gritándole barbaridades sobre haberlo utilizado. Maki de inmediato había ido en su rescate, junto con Eli, Tsubasa y Umi. El chico al verlos intentó hacerles frente, pero al ver que sus amigos lo habían dejado solo no le quedó de otra que dejar en paz a Nico, todos sabían que en el fondo Kou sentía un ligero temor por repetir la paliza que le habían dado Maki y Eli.
Llegaron hasta el gimnasio, donde sería la asamblea, estaba repleto de sillas y tomaron asiento junto a sus amigas. Durante los últimos meses todos habían formado un grupo muy sólido, Maki y sus amigas ahora se llevaban de maravilla con Kotori y Honoka. Después de algunas circunstancias Tsubasa y Honoka habían encontrado algo en común, su pasión por bailar y cantar, a estas alturas nadie lograría adivinar que en un pasado fueron rivales. Incluso se podía decir que había una buena amistad, o algo más, pero Maki no tenía pruebas para demostrarlo. Que desgracia, tal vez algún día lo compartieran con el grupo.
-¿Trajiste pantalones de repuesto, Maki-chan?-le susurró Anju, ella estaba sentada junto a Eli y Nozomi.
-No, ¿Por qué?- Maki alzó una ceja.
-Por si te haces en los pantalones de tanto miedo- río entre dientes y sus otras amigas, Kotori, Tsubasa y Honoka, sentadas al frente también lo hicieron.
-Cállate, idiota -Maki resopló.
Mientras el director daba un gran y profundo discurso Nico sostenía su mano, realizaba pequeños trazos en su dorso con una de sus uñas.
-¡Por eso hoy vamos a honrar a los graduados con sus diplomas!-terminó y el gimnasio se llenó de aplausos.
Sus padres debían estar entre el público, aún recordaba la primera cena familiar entre los Yazawa y los Nishikinos. Se habían llevado de maravilla tanto que incluso Hikari y la mamá de Maki salían todos los sábados al salón de belleza o a cualquier parte. Ya habían fastidiado a las dos chicas con sus fantasías del futuro cuando las dos contrajeran matrimonio, como serían los vestidos y la ceremonia. A Maki le causaba risa y a su chica bochorno, pero no parecía nada disgustada por la idea como lo estaban sus papas. Eran muy sobreprotectores, pero con tal de que fuera entre ellas y ni un solo chico suponían que estaba bien.
En la lista comenzaron a llamar a los graduados por los apellidos, Nico fue una de las primeras y mientras caminaba, con su bata azul y su cabello en una coleta, con gracia y coquetería todos se la comían con los ojos. Pueden disfrutar la vista, pero la que tiene a Yazawa Nico soy yo, chicos. Pensaba con burla la ojivioleta.
Nico agradeció en el estrado mientras recibía su diploma con una gran sonrisa, el director la miró serio, pero hizo un leve asentimiento al entregar el documento. Los padres de Nico, junto a los de Maki, tomaban fotos desde todos los ángulos y Yuzu montada en los hombros de Cocoro vitoreaba.
Sus amigas fueron pasando hasta que escuchó su nombre.
-Nishikino Maki -un nombre muy lindo, para su opinión.
Con piernas temblorosas fue hasta la tarima a recibir su certificado, la gente aplaudía y veía a algunos chicos de primero mirarla con admiración. Todos sabían las grandes locuras que había cometido la ojivioleta a lo largo de su vida estudiantil.
-Felicidades, Nishikino -dijo el director mirándola a los ojos, extendió el diploma.
-Gracias -sonrío un poco y lo sostuvo, le extrañó que el director pareció no soltarlo.
El hombre canoso colocó una mano sobre la de Maki y levantó la comisura de los labios, casi en una sonrisa.
-Procura no meterte en tantos problemas en la universidad, Nishikino -asintió mientras estrechaba la mano de Maki, la ojivioleta sonrió mientras escuchaba los aplausos.
Bajó las escaleras ligeramente mareada, vio a sus padres y levantó el diploma, agitándolo felizmente, mientras su mamá lloraba por la emoción. Fue a un lugar junto a Nico en la fila, que la pelinegra le había apartado.
-Lucida -murmuró por lo de antes, aunque Maki al verla vio que sonreía.
En honor a ellos Umi fue la encargada de dar el discurso, cabe decir que sacó más de una lágrima, fue recompensada con abrazos y silbidos. Por una pantalla colgado en la pared transmitieron un vídeo con los mejores momentos de todos los años, la gente se sentía extrañamente nostálgica y todos compartían un abrazo grupal. Al final cuando se escuchó el último timbre del año todos salieron corriendo hacia el aparcamiento mientras lanzaban los gorros al aire. Nico se dio un fuerte abrazo con Anju y Kotori mientras la ojivioleta abrazada a sus otras amigas.
-¡Al fin, Maki-chan, nos graduamos!-gritaba Tsubasa rodeando el cuello de Maki con un brazo y la cintura de Honoka con el otro.
Eli y Nozomi también estaban muy juntas diciéndose palabras dulces, sus dedos estaban entrelazados y Maki pensó que eran adorables.
-¡Anju!-todos se lanzaron a un abrazo grupal sobre a pelinaranja que estaba llorando.
-Los voy a extrañar, idiotas -a pesar de las lágrimas en sus mejillas sonreía abiertamente -. Por cierto, tu discurso fue fantástico, primita.
Umi sonrió con orgullo mientras dejaba un beso en la frente de su prima, los demás lo felicitaron.
-Tiene razón, bebé; estuviste estupendo -Kotori le dio una tímida sonrisa antes darle un dulce beso en los labios.
Maki estaba agradecida de que todos estuvieran felices, cada uno con las personas que amaba y rodeada de sus mejores amigas. Sintió unos brazos rodearla por atrás descansando las manos en su vientre, un aliento cálido le acarició la oreja y reconoció el perfume de su chica causándole mariposas en el estómago.
-Ya estamos graduadas, ¿Cómo te sientes? -Maki sonrió y giró entre sus brazos para quedar cara a cara con Nico.
-Me siento de maravilla, más sabiendo que vas a seguir en mi vida -volvió a mirar esos ojos rubíes que tanto amaba, Nico se sonrojó, aunque le dio una sonrisa.
-Claro, no podrás liberarte tan fácil de mí, cabeza de tomate -Maki río por el apodo y apoyó su frente sobre la de Nico-. Te dije que te iba a volver loca, siempre cumplo mis promesas.
-Me alegro que lo hayas hecho, Nico -sostuvo el rostro de Nico entre sus manos, dándole un pequeño y suave beso en los labios amo.
Nico respiró hondo antes de reír nerviosamente y volver a besarla, esta vez fue más largo y lleno de amor y pasión. La pelinegra volvió a hablar cuando se separaron.
-Yo también te amo, Nishikino.
Se quedaron mirándose fijamente pensado en todo lo que habían pasado juntas, el dolor, el llanto, las peleas y los celos. Pero también había cosas buenas y Maki estaba segura que, si le dijeran para volver en el tiempo, ella aceptaría solo para poder volver a vivir estos años con Nico nuevamente. Ya que al final terminarían en el mismo punto donde estaban ahora, completamente enamoradas y juntas.
FIN.
Y bueno hermosxs, este es el último capítulo de esta hermosa historia. Espero de corazón que lo hayan disfrutando y gustado tanto como a mí. Yy bueno voy a decir unas palabras: *cof* *cof* Nunca dejen de creer en el amor ¿Si? Por más veces que se rompan por vivirlo nunca dejen de tenerle fe. El amor es la fuerza más grande del mundo. Sientanlo. Vivanlo. Llorenlo. Rompanlo. Reconstruyanlo. Curenlo. Enfrentenlo. Generenlo. Pero nunca, escuchen, NUNCA lo alejen de sus vidas. Porque forma gran parte de ustedes y su mundo.
Y si estas perdiendo la fe en él, entonces te voy a decir esto: Cree en él por la forma en la que vos amas. Si vos amas así de lindo entonces debe haber alguien haya afuera amando de la misma forma. La vida se va a encargar de demostrartelo.
Mencionando la vida, voy a decir unas palabras sobre ella tambíen.
Hace unos meses tuve un colapso en mi vida y tras esa ruptura, llegué particularmente a esta reflexión: VIVAN, no les hablo de respirar todos los días y conformarse sintiéndose bien y cómodo con sus vidas, existiendo. Sino que la sientan, que la elijan todas los días con la emoción de decir "ESTOY VIVIENDO LA VIDA QUE TANTO QUIERO" disfrutenla, sientanla libre, respirenla. Si no lo estás haciendo ¿Qué estás esperando? ¿Qué te está deteniendo? X (equis) cosa te está deteniendo o esperando? Entonces rompelo, sácalo, déjalo. ¿Te querés tatuar una tortuga en el cuello? Hacelo. ¿Querés dejar tu trabajo porque no te gusta y dedicarte a lo que te apasiona realmente? Hacelo. ¿Amas a alguien locamente pero te da miedo decirlo? Hacelo. Hagan lo que quieran con su vida. Tengan la valentía de dar los primeros pasos para ir a la vida que querés vivir, que nada ni nadie los detenga. Solamente procuren que cuando el día de mañana les toque mirar atrás, el pecho les explote de alegría al saber que llevaste la vida que tanto quisieron y que no se conformaron con la estabilidad y lo normal. Llenense de vida, felicidad, paz y amor. Se lo deben a ustedes mismos.
Sé que vos podes. Y no te estoy diciendo que va a ser fácil porque posiblemente sea muy difícil pero supongo que es el precio de elegir. Y lo último, recorda: "Todo va a estar bien y si no lo está, es porque no es el final.
Nos vemos 3
