Capitulo 23
Ezined: Así que... Randel se marcho.
Nadia: Sí, bueno por lo que pude escuchar tenia ciertos asuntos pendientes, pero que regresaría- comento mientras cepillaba su cabello en su habitación, que ahora debía compartirla con Ezined.
Ezined: Si preguntan por él tu no sabes nada ¿esta bien?
Nadia: De acuerdo, mi boca esta sellada.
Ezined: Eso espero.
Ezined se introdujo en su futon esperando poder dormir.
(Futon es la típica cama japonesa: es un colchón que se usa a manera de cama junto con sus sabanas y edredón)
Nadia apago las velas para lograr hacer lo mismo.
Nadia: ¿Sabes? Me agrada que la casa este llena de personas como ellos n_n.
Ezined: Son demasiado escandaloso...- comento.
Nadia: Si pero, me agradan ^^ ¿ a ti no?
Pero la joven no se digno a contestar y solamente dio media vuelta en el futon dándole la espalda a su hermana menor.
Nadia: Vamos puedes ser sincera conmigo...- insistió- Pero ¿sabes lo que he notado? Creo que a pesar de todo, tú le agradas mucho al señor Goku.
Ezined: ¿Qué te hace pensar eso?
Nadia: No sé... son detalles que uno nota observando bien, la forma en la que te habla e intenta acercase a ti pero que tú pones una fuerte coraza que él intenta atravesar... también la manera en que te mira. Y creo que en el fondo él también te agrada.
Ezined: No digas esas clases de sandeces Nadia, no estoy de humor.- dijo en mala gana.
Nadia: Esta bien, esta bien, pero deberías prestar mas atención y tu sola te darás cuenta- finalizo, para después concentrarse en descansar, ya que quien sabe que es lo que le esperara mañana.
El viaje de Randel hacia Kahome le resulto fácil. En su trayectoria un anciano que llevaba una carreta llena de paja, arrastrada por un viejo caballo, pregunto hacia donde se dirigía, al momento de contestar la pregunta, el solitario anciano le ofreció llevarlo si él deseaba, que pasaría por Kahome y ahí podría dejarlo.
Randel acepto gustoso, y al anciano le parecía bien la compañía de alguien por lo menos en un tramo del largo viaje que debía recorrer.
Para Randel, este había sido un golpe de suerte, ya que pese a que su espíritu estaba dispuesto, su cuerpo aun estaba un poco débil y tal vez no hubiese logrado llegar nunca.
Durante todo el transcurso la paso meditando mientras descansaba sobre la aun fresca paja. Había muchas cosas en su mente, tantas a la vez que no sabia cual poner en claro primero... pero eso podía esperar, ya que ahora debía ver a alguien que significa mucho para él, debía estar seguro que ella estuviese bien; al momento en escuchar la situación tan delicada que se presentaba en el castillo Dragón supo que debía ir y asegurarse de su bienestar, aun recuerda como su corazón salto al escucharlo y que lo primero que se le vino a la mente fue ella y la pregunta ¿estaría bien? no lo dejo estar tranquilo, es por eso que debía ir y asegurarse por si mismo, y no solo por eso, tenia la necesidad de verla una vez mas y al hacerlo de seguro una de las dudas que esta constantemente en su mente sea aclarada.
El viaje fue bastante placentero a su parecer y es bueno hacer una amistad, no sabe uno cuando va a necesitarla.
Randel agradeció al anciano las molestias al momento en que descendió de la carreta en las afueras de Kahome, el anciano reitero que fu un placer y que agradecía que hubiese aceptado ya que viajar solo a veces suele ser sumamente aburrido, había dicho él.
El Sol comenzaba a ocultarse cuando el alguna vez jefe de los Tsukibanshu arribo la ciudad; vaya que tenia mucho tiempo en el que no pasaba aquel umbral de la ciudad.
Todo seguía completamente igual.
Hubiese querido esperar a que anocheciera para aventurarse en un castillo que tal vez ahora mas que nunca estuviese custodiado por ninjas y demás guerreros de la Dinastía, pero era tanta la necesidad de verla que tomaría el riesgo aunque la noche y su oscuridad no estuviesen de su lado.
No seria la primera vez en que se aventurara a irrumpir en el palacio, así que de cierta manera ya conocía el camino, lo que le seria ciertamente difícil seria localizar a la persona que buscaba.
Le fue fácil el cruzar la muralla que separaba al castillo de la ciudad, ahora la suerte y la agilidad con la que se moviese decidiría todo.
Kitsaragi si que era bastante audaz para infiltrase a cualquier recinto, no importase cual refugiada este, lo que le parecía sumamente extraño era que la vigilancia era sumamente escasa... o seria porque había llegado justo en el momento de cambio de guardia? Quien sabe... y eso era lo que menos le importaba, solo podía agradecer que la suerte estaba de su lado
Pero Randel no se había percatado del hecho que su entrada no había pasado tan desapercibida como él pensaba. Cell no es en vano el líder de todo el ejercito Dragón, por algo llego hasta esa cumbre por ser el mas hábil y diestro; y él pudo percatarse de la intrusión del joven Kitsaragi pero este no se percato de haber sido descubierto.
Cell rápidamente pudo haber mandado a apresarlo pero prefirió esperar y permitirle seguir su camino, además, no sería la primera vez que lo hiciese...
La princesa de la Dinastía se encontraba en los jardines del palacio, cerca del pequeño lago de aguas cristalinas, en compañía de su fiel Ashura a quien acariciaba suavemente su crin mientras pensaba en una infinidad de cosas que ocurrían a su alrededor.
Habían pasado muchos días en las que se decretaron a Vejita y a Cross como traidores y no había alguna noticia de su paradero, en parte era un alivio saber que por el momento estuviesen a salvo del alcance de Kareonte, pero por otra desearía poder verlos, que ellos mismos fuesen los quienes le explicaran todo lo que estaba sucediendo, se sentía tan impotente ante la situación que se vive en el palacio, sin mencionar que su padre estaba destrozado por la marañas de ideas y prejuicios que Kareonte le decía a cerca de sus hermanos, algo que Nirva no puede comprobar que sea falso... aunque su padre fuese un emperador muy diestro y reservado en el fondo sigue siendo un hombre que siente algo por sus hijos.
Solo rezaba por el bienestar de Vejita y Cross, y el de ella y el de su padre. Kareonte no había vuelto a molestarla desde la ultima vez, eso se le hacia extraño, tal vez estuviese demasiado ocupado como para hacerlo. Lo que no entendía es como era que supo de la existencia de Randel en su vida... fue algo que al escuchar de la boca de Kareonte, un fuerte escalofrío le recorrió el cuerpo... él lo sabia... pero ¿cómo?... pero no debía preocuparse por eso, había cosas mucho mas importantes... Además no debía preocuparse por él ya que no hay ninguna clase de relación entre ellos y eso lo mantiene fuera de todo esto y a salvo, o por lo menos eso ella creía.
Estaba un poco cansada, ya que habían pasado muchas noches en la que no había tenido un buen sueño y como podría, si la situación no estaba como para pasar una noche tranquila.
Nirva: ¿Qué me dices Ashura... una ultima vuelta mas?- pregunto antes de volver a montar.
Y como si el animal hubiese entendido dio un leve relincho como afirmación.
Nirva: Ja, no cabe duda que naciste para correr... que envidia me das, en cierta manera eres libre como el viento... por lo menos mas que yo sí lo eres.- comento.
Finalmente la había encontrado, no tuvo que pensar mucho para saber donde encontrarla. La observaba cuidadosamente... ante sus ojos le parecía ver a un ángel... había pasado algún tiempo en la que no la veía y tanto que trato de sacarla de su mente y de su corazón, para volver a verla una vez mas y que aquellos sentimientos renacieran en él. Sabía que estaba bien, ahora ya podía estar tranquilo, la verdad temía en salir de su escondite, hablarle... no sabía como ella lo iba a tratar o que le diría, penso en marcharse sin dirigirle palabra pero cuando se disponía a bajar del gran árbol en el que se encontraba, pero un poco de su ropa se atasco en una rama, la cual al momento de tratar de safarla trono.
Nirva escucho el leve ruido de una rama romperse entre los arbustos del enrome árbol, del cual sus copas cubrían la mitad del lago por su magnitud.
Nirva: Debe ser uno de los mugroso ninjas de Kareonte que me están vigilando- penso.
La joven se agacho y tomo una roca del suelo, pese a ser una princesa el "tiro al blanco" era uno de sus deporte predilectos y en el que nunca falla, así que con un movimiento rápido lanzo la piedra la cual no era nada pequeña hacia donde había escuchado el sonido, con las esperanzas de golpear al espía que la estaba siguiendo, y así fue.
Solo se escucho un golpe hueco, seguido de un splash en las aguas del lago en donde una silueta que había caído entre las ramas cayo.
Nirva: En el blanco- se dijo con cierto orgullo de haberlo logrado.
La joven esperaría a que el hombre que estaba en el agua llegase a la orilla y decirle una u otras dos palabras para su "amo", pero conforme el hombre nada torpemente a la orilla, Nirva noto como Ashura se ponía un poco impaciente.
Nirva: Tranquila, tranquila ¿qué te sucede?- decía al animal mientras trataba de que se calmara.
· "¿Así es como recibes todas tus visitas?"- pregunto una voz a sus espaldas, una voz que al llegar a sus oídos hicieron que sus ojos se abrieran de par en par y que volteara rápidamente.
Randel estaba totalmente empapado, el agua le escurría por todos lados.
Nirva permaneció en silencio absoluto al reconocer a aquel hombre, Randel igual pero a diferencia el tenia una ligera sonrisa impresa en la cara.
Ashura se acerco al joven sin que su ama se lo impidiese, con su cabeza se acerco y pareciera como si lo estuviese olfateando, ya que después dejo escapar un relincho de gusto por ver al joven.
Randel: Ashura, vaya tu si sabes como tratar de los viejos amigos- comento al momento en acariciar la frente del hermoso ejemplar.- Si que te eche de menos pequeña.
Nirva: ¿Que es lo que estas haciendo aquí?- pregunto en un tono sumamente serio.
Randel sostuvo la mirada tan fría que la joven princesa tenia en ese momento y se dispuso a hablar.
Randel: Me entere de la situación por la que estaban viviendo por aquí... y quise saber si estabas bien...- respondió en tono serio.
Nirva: Vaya ¿con que ahora si te importa como este verdad?- pregunto de mala gana.- Pues la verdad debiste haberte ahorrado el viaje hasta aquí, estoy bien, ya me viste, ya puedes largarte.
Randel: Nirva... por favor...
Nirva: Mira Randel... no tengo deseos de escucharte... si de por si estoy sumamente confundida por todo lo que esta pasando aquí y en cima apareces de nuevo en mi vida... eso ya es demasiado- comento.
Randel: No es mi intensión agobiarte aun mas Nirva... pero tal vez yo puedo ayudarte a entender mejor las cosas, lo que sucede aquí.
Nirva: ¿Y tu como podrías saberlo?- pregunto sarcásticamente.
Randel: Porque yo sé donde están Vejita y Cross.
Nirva: ¿Qué?! ¿D- de verdad? ¿están bien?- pregunto al momento de acercarse al joven empapado, quedando separados solamente por Ashura quien seguía siendo consentida por Randel.
Randel: Sí... ellos están bien, fuera de aquí.
Nirva: Mas vale que no digas nombres... "Los arboles tienen oídos" y todo empeoraría... con saber que están bien me basta.
Randel: esta bien... escúchame con mucha atención Nirva, tanto tú como tu padre corren un grave peligro, Kareonte y Cell han unido fuerzas y pretenden quedarse con toda la Dinastía del Fénix... es por ello que deben evita a cualquier costa la unión que habría si la princesa de Himura se casara con tu hermano.
Nirva: Sabia que ese infeliz tramaría algo así! Pero ¿Cell también? Él siempre fue de la completa confianza de mi padre y de mis hermanos... ¿por qué?
Randel: Eso es algo que no sé Nirva, pero debes mantenerte alejada de ese par... Como te decía, han sido varios los intentos de Kareonte por desacerse de Bulma, pero han fallado... y cuando tus hermanos se enteraron quisieron detenerlo pero al parecer el consejero es bastante listo... tiene a tu padre comiendo de la mano así que lo hizo dudar de que ellos fuesen inocentes...
Nirva: Ahora todo tiene sentido...
Randel: Pero ahora tanto como tus hermanos como los mismos samurais que acompañan a la princesa se han encontrado y harán hasta lo imposible por arreglar todo esto sin provocar una guerra o algo por el estilo... Pero Nirva, si Kareonte lograra su propósito, la única manera de que accedería a estar en la cabeza de la dinastía completa... será casándose contigo al momento en deshacerse de tu padre y de tus hermanos...
Nirva: ... Por dios... ya veo a lo que se refería con todas esas insinuaciones de su parte...- comento un poco asustada.
Randel: Pero ni creas que voy a permitir eso...- dijo al acercase a ella y tomarla de las manos para tratar de calmarla.- No voy a permitir que nada malo te pase... es una promesa...- dijo levemente.
Nirva observo a Randel detenidamente al momento de ese acercamiento, y su voz era tan tranquilizadora que creyó en sus palabras. Randel noto como la mirada de la princesa había cambiado y había vuelto a ser la misma que el recordaba, tan inocente y dulce... si que extraña sostener esa mirada.
En ese acercamiento, en el interior de ambos florecían de nueva cuenta aquellos sentimientos que ambos despertaban por el otro, y sin darse cuenta los labios de ambos se juntaron en un tierno y prolongado beso.
Ambos perdieron la noción del tiempo y les fue imposible calcular cuanto fue el tiempo en el que sus labios permanecieron juntos, pero al hacerlo ambos se dieron cuenta que lo que alguna vez sintieron por el otro no se había extinto tanto como ellos habían deseado que sucediera.
Randel: De verdad... siento mucho por haberme ido de esa manera... pero... pero tuve miedo Nirva... En ese momento y aun ahora... somos personas de caminos sumamente distintos...
Nirva: Lo sé... lo sé Randel... pero jamas tuve la oportunidad de decírtelo... si tu me lo pidieras renunciaría a todo esto... no me importa quien seas o dicen que seas... yo te amo porque he descubierto mas en ti que nadie jamas se ha detenido a darse cuenta- dijo al momento en acariciar la mejilla del joven quien al contacto con aquella suave mano la tomo entre su mano de nueva cuenta.
Randel: ... yo... los Tsukibanshu han dejado de existir...- susurro.
Nirva: ... ¿en serio?...
A lo que Randel solamente asintió.
Randel: Créeme que ahora, una de mis perspectivas cuando todo esto acabe será entregarme... y pagar la deuda que yo y mis hombres tenemos...
Nirva: Pero... podrían matarte ¿lo sabes?... No... no lo hagas Randel...
Randel: Solo así, algún día seré capaz de comenzar con una nueva vida y tal vez... llegar a ser el hombre que tu realmente mereces...
Nirva: ... Randel...- susurro al momento de aferrarse a él mediante un abrazo, no importándole que estuviese todo mojado.
Randel: Todo eso será... cuando esto termine... tienes mi palabra...
Nirva: A mi... jamas me ha importado tu clase de vida... yo te amo por lo que eres Randel Kitsaragi... y respeto tu decisión... yo te esperare... siempre te esperare- decía mientras un par de lagrimas corrían por su rostro.
Randel: ¿Por qué no vienes conmigo?- comento.
Nirva: ¿Qué?- pregunto extrañada.
Randel: Venir conmigo a donde están tus hermanos... creo que seria lo mejor..
Nirva: Pero... Randel, si me voy... ¿qué sucedería con mi padre?... no, no puedo irme, no puedo dejarlo con esos dos.- comento.
· "Lo siento niños, pero eso no podrá ser y además, se termino el tiempo de las visitas"- dijo una voz atrás de ellos.
Rápidamente ambos voltearon y se percataron de la presencia de un hombre que estaba acompañado de otros dos con vestimentas negras.
Nirva: Cell...
Cell: De verdad, me apena de sobremanera terminar con un cuadro tan conmovedor. Si que ha pasado mucho tiempo desde tu ultima visita verdad Kitsaragi?- pregunto dirigentes a Randel, pero este se limito a contestar.
Cell: Pero me temo que esta será la ultima vez- comento- Mátenlo- dijo levemente a los hombres que lo acompañaban.
Nirva: No! Deténganse, es una orden!- exclamo al momento en interponerse entre ellos y Randel.
Cell: Lo siento princesa pero ellos solo obedecen mis ordenes.- comento.
Aquellos hombres se dirigieron hacia Randel, eludiendo a Nirva quien intento intervenir, pero Cell se acerco y la sujeto fuertemente por un brazo.
Nirva: Randel!- exclamo al ver como luchaba por esquivar a sus enemigos.
Cell: Lo siento princesa pero... – golpeo levemente a la joven en el estomago, lo suficiente como para que perdiera el conocimiento.- ... es por su bien.- dijo al momento de sujetarla en brazos.
Randel golpeo con su espada a uno de ellos en la espalda profundamente y este cayera inconsciente por el dolor, mientras que el otro momentos después golpeo a Randel en la espalda con una patada, la cual avivo el dolor de la enorme herida que tenia en ella, cayo al suelo e intento alcanzar su arma que había soltado inconscientemente, pero el sujeto lo pateo de nueva cuenta en la espalda y lo mantenía tendido contra el suelo.
El hombre de negro levanto su espada y se dispuso a acabarlo cuando de la nada una figura cuadrúpeda lo envistió, logrando que cayera al suelo.
Cell: Ese animal... – susurro al verlo.
El lobo mordió fuertemente el cuello de aquel hombre, destrozándoselo por completo.
Dante, al igual que su ama, cuando no esta en combate tiene una personalidad muy tranquila y mansa, pero cuando esta atacando llega a ser un animal sumamente salvaje que no es consciente ante nada.
Randel observo al lobo quien solamente se percato de su estado en una sola mirada y después volteo hacia Cell quien llevaba en brazos a Nirva.
Randel se percato que Dante estaba sumamente tenso al observar a Cell, como si estuviera a punto de atacarlo, pero Cell parecía sumamente tranquilo y eso le molestaba a Dante y a la vez eso era lo que lo mantenía alejado.
Randel: Maldito, ¿cómo te atreves a hacerle daño?- pregunto levantando su espalda.
Cell: Vamos, no tienes que preocuparte- comento- Seria incapaz de hacerle daño serio a la futura reina de la dinastía ¿no crees?- pregunto sarcásticamente.
Randel: Podría matarte ahora mismo.
Cell: Quisiera ver que lo intentaras... pero no creo que puedas mira nada mas como esta tambaleando el filo de tu espada, apenas puedes mantenerte en pie... Cuando me retes niño, asegúrate de estar en optimas condiciones para hacerlo, no recién recuperado de alguna batalla- comento.
Randel se impresiono de que Cell hubiese adivinado tanto sin si quiera conocerlo... si que se ganaba el titulo del mejor de todo Kahome...
Cell le devolvió su completa atención al lobo por unos momentos.
Cell: Muchacho... cuando veas a Vejita y a Cross, hazme el favor de decirles que mas vale que estén preparados cuando decidan salir de su escondrijo, ya que si van a venir aquí, que mas vale que tengan presente que luchare con todas mis fuerzas contra ellos y que hablo muy en serio- dijo- También... dile a los traidores de Aquila y Zeta que son unos tontos si creen que uniéndose con ellos dos van a poder hacerme algo... Recuérdales que aun tenemos cuentas pendientes ellos y yo...
Randel: ¿Cómo es que... ¿
Cell: Vamos, este lobo lo conozco muy bien... le pertenece a Zeta... también mándale mis saludos a ellos 4.
Randel: Maldito infeliz... te crees muy bueno... pero algún día te toparas con tu peor rival- comento.
Cell: ¿Quién será? ¿Tu? Por favor...
Randel: No... yo no... pero uno siempre encuentra a su igual en esta vida... y tarde o temprano llegara tu turno de encontrarlo- comento.
Cell: Ja, eso me tiene sin ningún cuidado... así que mas vale que te largues o yo mismo te matare, pero quisiera que a esos cuatro les llegaran mis mensajes, así que mas vale que corres, que cuando yo llegue al palacio mandare a que te busquen y si sigues aquí pobre de ti- comento al momento de dar media vuelta y caminar lentamente hacia el palacio mientras llevaba a una inconsciente Nirva en brazos.
Randel: Nirva... volveré por ti... te lo prometo...- susurro al momento de comenzar a correr para tratar de salir del lugar, seguido por Dante.
Era bastante tarde en Chihare, pero una Ezined que había perdido el sueño estaba en la habitación que le servia para entrenar ya fuese sola o con Nadia.
Utilizando un sencillo traje de combate se adentro a la habitación y encendió un par develas para no estar tan oscuras, después se dirigió hacia uno de las esquinas de la habitación y se acuclillo, para después hacer un lado una de las tablas del piso, para dejar al descubierto un agujero en el cual había una caja larga de color negra. La tomo y volvió a colocar la madera en su sitio.
Se coloco en medio de la habitación y en el suelo abrió la caja, en ella estaba una espada larga en su respectivo estuche de color negro, la tomo entre sus manos y lentamente la desenvaino. El filo estaba muy bien cuidado y aseado, era un poco larga y su punta terminaba con una ligera curva. Contaba con ciertos grabados en el filo de esta, así como en el mango.
Esa espada alguna vez fue empuñada por Shin Li, era la misma espada con la que había quitado muchas vidas pero aun así era especial, era sumamente ligera y contaba con un excelente filo, si que debía haberla forjado un excelente artesano, para que la usara un excelente guerrero.
Ezined se dispuso realizar ciertos movimientos y ejercicios utilizando esa espada, en su niñez, veía a su padre hacerlo, de cierta manera esto le brindaba una gran paz y era una excelente forma para meditar. Solo podía hacer esto con la espada de su padre. Le servia para recordar muchas de sus enseñanzas. Recordo que alguna vez le hablo sobre esta espada, fue forjada hace muchos siglos y que un incontable numero de grandes guerreros la ha usado, entre ellos la mayoría fueron ninjas.
También le narro la historia acerca de la espada, supuestamente esta espada recibe el nombre de "Yang" (maldad en chino creo) y que esta tiene una espada gemela, "Yin" (Bien en chino), y que desde su forjación habían sido separadas, siempre el guerrero que portara Yang, luchaba con el que portara Yin; Yang era consagrada a personas que servían se suponía para el mal, mientras que Yin la portaban samurais o guerreros justos que hacían bien; pero esto no quería decir que las espadas serían usadas obligatoriamente en ese uso, Yin igual podía servir para hacer mal y Yang para ser el bien, eso lo decidía únicamente la persona que portara esa armas.
Pero hubo una vez, hace bastante tiempo, en la que Yin y Yang fueron usadas por un solo guerrero y por primera vez desde su forjación pelearon del mismo lado, un guerrero de nombre "Kakarotto" fue quien las unió, y peleo con ellas formidablemente por lo que él creyó correcto en la antigua guerra; se rumora que cuando todo termino, aquel guerrero decidió volver a separarlas, se dio cuenta que juntas forman un gran arma, es cierto, pero si cayeran en malas manos quien sabe lo que podía suceder, así que decidió guardar una mientras que la otra fue separada de su hermana.
Por alguna razón, Yang le fue entregada a su padre, Ezined no alcanzo a hacerle la pregunta de quien se la había dado, y al parecer jamas lo haría.
Esta espada... era lo único que le quedaba de su padre, le traía muchos recuerdos de él, fue con el filo de esta espada con la que había peleado hasta el final, la cual ella llevo entre sus manos sin importarle que le hicieran daño a sus jóvenes manos... le dijo alguna vez que esa espada se la otorgaría el mismo cuando tuviera la edad necesaria y que ella debería dársela algún día a otra persona, a otro guerrero que creyera es el indicado para tenerla... en ese momento su padre creyó en que era la indicada de guardarla...
Ella jamas ha usado esta arma contra alguien mas, no había podido ser empuñada por ella, aun no lo cree conveniente, aun no se siente lista para hacerlo... aun no cree que ser lo suficientemente capaz como para usarla... pero tal vez ese día llagase... muy pronto.
