Capitulo tres: una escuela de pesadilla

Tal vez si no se hubiera chocado con el casillero no los hubiera perdido, pero para la mala suerte de Mono lo hizo, siguió el ruido de correteos desde encima del techo todo lo que pudo hasta perderlos. Soltó un suspiro entre cansado y frustrado, necesitaba rescatar a six y largarse de aquí rápido antes de que más de, lo que sean esas cosas, aparecieran.

Dio otro suspiro esta vez más centrado y se llenó de resolución antes de comenzar a caminar en la dirección que recordaba iban los correteos, siguió por el pasillo y no hizo muchos pasos cuando algo le llamó la atención, se trataba de un niño, estaba asomando la cabeza por la puerta como vigilando, pensó hablarle sería una buena idea hablarle y obtener un poco de orientación.

"o-oye" llamó al niño, se dio cuenta de que cometió un terrible error cuando miro la cara del chico cuando este se giró hacia él, su rostro estaba partido y con grietas como si llevara una máscara de porcelana con una expresión neutra muy rígida y ojos vacíos, no era un decir, literalmente parecía no tener ojos, ahora que prestaba un poco mas de atención se dio cuenta de que toda su cabeza parecía ser de porcelana. Cualquier otra observación que haya hecho quedó inmediatamente en segundo plano cuando el niño se abalanzó directamente contra Mono, en niño con la bolsa de papel en la cabeza soltó un grito sorprendido antes de ser derribado al piso, el otro niño rápidamente comenzó a asfixiarlo colocando sus manos en su cuello, Mono luchó con fuerza en contra de su atacante, pero este parecía ser más fuerte que él. Sentía como se estaba quedando sin aire cuando en un movimiento desesperado pateó al niño en el pecho, esto pareció funcionar cuando finalmente Mono pudo alejar al chico haciéndolo caer al de espaldas también

Rápidamente Mono se puso de pie, su atacante haciendo lo mismo y no tardando ni un segundo en volver a arrojarse sobre él, sin embargo, fue más rápido y se quitó del camino a tiempo por lo que el niño voló un poco más adelante antes de tener un duro aterrizaje de cara al piso. Mono miró a su alrededor buscando algo con lo que defenderse, su vista aterrizó sobre un martillo en medio del pasillo, no lo pensó mucho cuando se abalanzó sobre él, lo tomó a tiempo para volver la mirada y ver como el chico volvía a cargar en su contra listo para nuevamente derribarlo

Mono balanceó el martillo frente a él en un amplio arco golpeando a su atacante directamente en la cabeza, esta se hizo añicos por el golpe en varios pedazos que se esparcieron por todo el piso. El niño con la bolsa de papel en la cabeza soltó por tercera vez un suspiro, esta vez solo para liberar tensión, mientras dejaba que la adrenalina abandonara su sistema se puso a ver más detenidamente al niño que lo ataco, no se veía exactamente como una marioneta, pero tenía un fuerte aire con la cabeza de porcelana y los brazos delgados, iba también vestido con lo que parecía ser un uniforme negro, pantalones cortos y chalecos negros, camisa blanca y corbata.

No queriendo perder más tiempo decidió avanzar, arrastro el martillo consigo en caso de que se cruzara con más niños marioneta, atravesó el umbral de la puerta y se encontró dentro de un salón bastante grande, en medio había decenas de bancos y sillas apiladas, en la otra esquina de la habitación se encontraba otro niño, aparentemente estaba dibujando en el suelo con tiza y pareció notar a mono aún, el niño con la bolsa de papel en la cabeza pensó a ir y atacarlo por la espalda con el partillo, de repente se dio cuenta de la tabla levantada no muy lejos de él , evidentemente una trampa y una idea surgió en su cabeza

Azotó el martillo contra el suelo tan fuerte como pudo, como esperaba el ruido atrajo la atención del chico el cual se giró hacia mono y sin pensarlo mucho comenzó a correr hacia él, eventualmente el niño piso la tabla y activo la trampa haciendo que un cubo de metal lleno de libros callera del techo y le diera de lleno en la cabeza.

Mono se sintió extrañamente resuelto por su exitoso plan, aunque no se quedó a admirar sus resultados y simplemente continuó, se vio obligado a abandonar el martillo cuando para salir del salón tuvo que saltar por el hueco de la ventana de la puerta.

Al cruzar la puerta termino en un pasillo, de fondo podía oír un ruido peculiar, como de algo siendo arrastrado, decidió no prestarle atención por el momento y continuo, el pasillo estaba lleno de casilleros, algunos abiertos dejando ver los libros y otros materiales escolares que contenían, de igual manera lo que más destacaba eran las puertas de ascensor, no había botones como para llamarlo, pero si el ojo de una cerradura en el que parecía ir una llave

"que ascensor más raro" pensó mono para si mismo, no le dio más importancia y simplemente siguió adelante. No tardo en entrar en un salón de clases, pero este era diferente a todos los que había atravesado hasta ahora, en primer lugar, esta estaba organizada, los bancos, sillas y armarios estaban perfectamente ordenados en su lugar, en segundo había varios niños marioneta, pero se encontraban sentados, callados y sin hacer ningún alboroto. Algunos de ellos temblaban como si estuvieran asustados

Pensó que era extraño y en cuanto se asomó se dio cuenta porque se encontraban así, del otro lado del salón frente a un gran pizarrón escribiendo en él se encontraba una mujer, mucho mas grande que él vestida con una camisa blanca, falda de un azul muy oscuro casi negro y botas marrones, estaba de espaldas frente a la pizarra y mono se dio cuenta de que el sonido de arrastre que escucho antes era en realidad la tiza

Pensó en dar media vuelta y buscar una salida, y eso hizo, para su mala suerte parecía que las únicas opciones de avanzar eran dos, la primera era por el ascensor, pero para ello aparentemente necesitaba una llave, y la otra era la puerta que cruzaba el salón con todos los niños y la mujer. Llámalo paranoico, pero ninguno le expresaban la más mínima confianza.

Sin más opciones mono se armó de valor y continúo adentrándose en el salón. Tanto los niños como la maestra estaban mirando hacia el pizarrón así que le fue fácil avanzar, hasta cierto punto, en un momento dado la mujer azoto la tiza contra la pizarra y todo el lugar se quedó en un silencio sepulcral, Mono se congelo en su lugar temeroso de hacer cualquier movimiento, de un momento a otro la maestra dio media vuelta e inspecciono el aula, para gran fortuna del niño con la bolsa de papel en la cabeza este estaba detrás de uno de los bancos oculto a la vista.

La maestra tan rápido como hizo su inspección volvió a girar y continuo con escribiendo, mono dejo escapar un suspiro de alivio sintiéndose libre para continuar moviéndose de nuevo. Siguió avanzando hasta cruzar la puerta y se dio cuenta de que estaba en realidad dentro de un armario, uno muy grande si le preguntaban a él, de igual manera mientras miraba noto algo brillante encima de un librero pequeño, era una llave y si tenía suerte la que necesitaba para el elevador

Fue hasta él y comenzó a escalar los estantes, fue de un momento a otro que sintió que algo andaba mal, cuando piso una de las estanterías rápidamente el mueble perdió estabilidad y comenzó a venirse abajo, mono asesto a saltar antes de quedar atrapado debajo de él. Lo bueno era que la llave ahora estaba en el suelo a su alcance, lo mano, el librero había hecho un enorme estruendo cuando callo y ya podía escuchar el ruido de los tacones de la maestra acercándose.

Rápidamente y con pánico busco a su alrededor un lugar para esconderse, vio detrás suya un cajón de madera donde podría ocultarse sin problemas. Fue a toda prisa hasta él y se deslizo dentro justa a tiempo para ver como la puerta del armario se abría de golpe, pudo ver a la maestra asomarse dentro buscándolo, al ver su rostro se dio cuenta de que era la misma mujer que había visto en el cuadro que encontró apenas llego.

Cualquier cosa que estuviera pensando en ese momento quedo en segundo plano inmediatamente que vio como la mujer estiraba su cuello para inspeccionar mas a fondo la habitación, fue lento al principio, pero rápidamente alcanzo una longitud inhumana, cada vez se estiraba más y más hasta que supero varias veces la longitud de su cuerpo, de cualquier manera a mono se le revolvió el estómago de nervios esperando que no se le diera por revisar el cajón, de lo contrario estaría perdido sin importar lo que hiciera.

Luego de unos segundos la mujer pareció estar satisfecha con su búsqueda, retrajo su cuello hasta una longitud más normal y se fue no sin antes cerrar con fuerza la puerta, el azote de la puerta hizo que una rejilla de ventilación junto a la puerta a la altura del piso se callera

Mono espero por un minuto entero antes de finalmente salir de la caja, quería estar seguro de que la maestra no entrarse por accidente y con encontrarse fuera de su escondite, recogió la llave en el suelo y atravesó la rejilla de ventilación. Se encontró dentro de una especie de armario pequeño, abrió la puerta para mirar fuera, estaba de vuelta en el salón de clases, pudo ver a la mujer parada junto a uno de los bancos con un niño, regla en mano listo para golpear de ser necesario. De hecho, lo hizo, mono dio un respingo cuando súbitamente la maestra golpeo el banco con la regla provocando un fuerte ruido de azote

Si alguien pudiera ver debajo de su máscara de papel se daría cuenta de que estaba sudando a cantaros, estaba a menos de un metro de probablemente la cosa más peligrosa que se haya encontrado hasta ahora junto con el cazador, no conforme con ello el destino decidió meter a un montón de otros niños agresivos en la misma habitación y para cerrar la única salida estaba al otro lado del salón.

No le quedaban alternativas y crear una distracción para eludir a la maestra no serviría, no si ella podía estirar su cabeza y volver en menos de un segundo, no le quedaba de otra, debería escabullirse con ella merodeando. Salió del pequeño armario agachado y tratando de hacer el menor ruido posible, cada tanto tenía golpes de suerte y la mujer se paraba junto a uno de los bancos y escudriñaba el trabajo de sus estudiantes, en todas esas ocasiones no se iba golpear su regla, ese sonido le ponían los pelos de puntas. Los niños por su lado estaban completamente metidos en su trabajo con lo que pudo sortearlos fácilmente

Mono por fin pudo alcanzar la puerta para irse, sin embargo, justo cuando estaba saliendo piso una tabla del piso la cual hizo un sonoro crujido, todo el sigilo se fue por el caño cuando el niño escucho una especie de gruñido de alerta que estaba completamente seguro era de la maestra. Ni siquiera lo pensó dos veces antes de salir corriendo a toda velocidad hacia el ascensor, si antes el ruido de los tacones de la mujer lo ponía nervioso ahora le daban un mini ataque al corazón cada vez que sonaban uno más apresurado que el otro. El niño alcanzo la puerta del elevador, introdujo la llave en el ojo de la cerradura junto a él y lo giró con una velocidad que parecía que se iría a romper, por suerte no fue así.

El par de puertas de metal se abrieron de par en par y mono se metió tan rápido como pudo. Ni bien él había entrado el elevador se cerró detrás de suya. El niño pudo finalmente respirar tranquilo de nuevo, desgraciadamente no fue mucho tiempo dado que una vez más el ascensor se abrió. No podía quedarse allí mucho tiempo así que salió

Siguió avanzando por un pasillo deshecho y desordenado, paso por una puerta y entro a otro salón, este estaba vacío, pero en medo había un niño, aparentemente estaba castigado juzgando por el gorro de papel que usaba y la cuerda atada a su cuello, debía llevar mucho tiempo así teniendo en cuenta el enorme dibujo que se extendía más allá del pizarrón frente a él hasta el suelo

Cruzando la habitación había una puerta, estaba cerrada, pero se veía en mal estado, con un par de golpes podría romperla, aun así, necesitaría algo pesado que pudiera usar. Le llamo la atención una tubería de metal junto al niño castigado. Intento pensar un plan para tomarla de forma sigilosa, pero la tubería estaba justo en frente del niño, había forma de que la alcanzara sin que se diera cuenta.

No se le ocurrió nada hasta que volvió a ver la cuerda, era larga, pero no tanto como para cruzar el salón, tal vez podría hacerlo girar y trabar la cuerda de alguna manera para que no se moviera y lo persiguiera. Mono estaba pensando en su plan cuando de repente la tiza con la que el niño estaba dibujando se zafó de su mano y rodó hasta detrás del chico, él se giró para buscarla y en ese momento vio a mono

El niño marioneta no lo penos ni un segundo, se puso de pie y corrió hacia el niño con la bolsa de papel, este por su lado retrocedió, en parte por la sorpresa y por otra por el miedo de que lo atrapara, sin embargo, cuando la marioneta estaba por llegar a él la cuerda que la ataba se tensó tirando de su cuello. El niño callo directamente al suelo levemente aturdido.

Ahora, mono estaba sorprendido, aunque la palabra correcta seria "confundido", con lo que acababa de pasar, sin embargo, superando su sorpresa al chico se le ocurrió una nueva idea en menos de un segundo.

Mono paso junto al niño en el suelo rápidamente y se dirigió directamente hacia la tubería, la tomo todavía corriendo, a todo esto, mientras mono corría el niño marioneta se puso de pie y lo persiguió. El niño con la bolsa de papel ni siquiera se volteó para mirar, utilizó el impulso que tenía mientras corría para balancear el tubo en un amplio arco que dio de lleno en el cuerpo del niño

La marioneta fue enviada al suelo por el golpe, mono no perdió el tiempo y arrastró su arma improvisada y volvió a golpear al niño esta vez en la cabeza rompiéndola en decenas de pedazos de porcelana

Ahora con la amenaza mas cercana fuera mono pudo romper la puerta sin mayor problema, cuando ya hubo un espacio lo suficientemente grande como para que él pasara finalmente cruzó y entro en lo que parecía ser un armario de suministros.

Trepó por uno de los muebles hasta un ducto de ventilación que daba a la sala de al lado. No sabría bien como describir la habitación en la que se encontraba, el techo era mucho más alto de lo que debería y había muchas vigas de madera y tablones, se parecía más a un espacio entre las paredes del edificio a una verdadera habitación con un uso, de cualquier forma, dejo de pensar en la utilidad del salón cuando vio una sombra muy familiar. Era sin lugar a duda la silueta de la maestra y por el movimiento rápido de estar golpeando algo podía intuir bastante bien que era lo que estaba haciendo.

Ignoro al monstruo y bajó a unas tablas debajo de la ventila con el objetivo de seguir avanzando, para variar, las cosas no salieron como él esperaba, el tablón resulto estar flojo con lo que se hundió, naturalmente el otro extremo se levantó de forma brusca mandando a volar una botella de vidrio que se apoyaba en la punta

Naturalmente el vidrio se hizo añicos cuando se estrelló más abajo llamando la atención de la maestra. Mono busco un lugar para esconderse y rápidamente lo encontró en un cajón al cual se metió sin pensarlo, como antes en el salón de clases vio a la mujer monstruosa escanear todo el lugar en su búsqueda, pero no lo encontró.

Cuando la maestra retrajo se cuello el niño salió del cajón y continuó avanzando, paso por las vigas de madera teniendo especial cuidado con una la cual tenía una botella de vidrio casi perfectamente equilibrada para que callera con el mas mínimo toque, al final la esquivó y paso a otra zona con tablas con las que se podía mover con más libertad. Curiosamente en medio de la habitación colgando de una viga más arriba descendía una cuerda hecha de sabanas.

Mono la trepo para seguir subiendo, siguió ascendiendo un poco más hasta alcanzar una ventila por la cual se metió, siguió el conducto, apenas entro cayó rápidamente por una sección de la ventilación que iba hacia abajo, por suerte había un montón de basura que amortiguo la caída, se sacudió un poco la mugre de encima y siguió.

Al abandonar el conducto salió a una gran biblioteca. Estaba bajando unos libreros para llegar al suelo cuando sintió aquellos ruidosos zapatos que hacían eco por todo el lugar, si era sincero ya se estaba comenzando a cansar de que la mujer, ¿y cómo era posible que siempre se la topase cada vez que pasaba de una habitación a otra?, o él era demasiado lento o ella era muy rápida en lo que hacía.

En cualquier caso aprovechó que iba descalzo para avanzar más rápido, de igual forma apenas hacían ruido sus pisadas. Tuvo que trepar por unos cuantos muebles mas cuando sin darse cuenta, por accidente pateo unos libros, estos al impactar contra el suelo hicieron un fuerte golpe sordo, el niño ni siquiera se detuvo a contemplar que podría pasar sabiendo muy bien que sucedería a continuación y tal como lo esperaba la cabeza de la maestra salió disparada por entra los libros para cazarlo. Mono atino a saltar a otro mueble evitando por los pelos ser atrapado, continuó corriendo sin mirar atrás muy consciente del monstruo que tenía detrás, de repente se deslizo por entre uno de los estantes de un gran librero, el espacio entre los estantes era tan grane como para que él entrara agachado, pero no lo suficiente para que pasara la cabeza de la mujer.

El niño se escondió lo mejor que pudo entre los libros rogando por que la maestra perdiera el interés en él y se fuera, al final sucedió y el monstruo se marchó. Mono espero unos momentos antes de salir al otro lado del librero, allí se encontró de cara con un lo que pudo describir como un par de columnas de decenas de libros atados entre su con cuerdas, ahora si este lugar perdió el poco sentido que tenía.

Por mucho que no le gustaban el par de pilas de libros no le quedaba más opción que usarlas, más abajo no había piso para el cual aterrizar y solo veía un vacío negro. Mono tomo un poco de impulso en el poco espacio que tenía antes de saltar a la primera columna, no hubo problemas y todo se mantuvo firme por suerte, dio la vuelta y salto a la segunda pila, para su desgracia un par de libros algo flojos se soltaron y cayeron.

Otra vez mono se adelantó a su perseguidor y se movió rápidamente rodeando nuevamente la columna de libros. Como esperaba la cabeza de la maestra se asomó buscándolo, desde donde estaba no podía verla, pero a juzgar por el tiempo que se estaba tomando en el escrutinio de su búsqueda evidentemente la mujer estaba tan harta de él como él de ella, lo cual era mucho decir.

De igual manera mono no lograba ver bien a la mujer por que tenía que guiarse por el sonido y la intuición, no era muy difícil, el monstruo demostró ser bastante predecible a estas alturas y cada vez que estiraba su cuello hacia un sonido como del cuero estirándose.

Ahora mono en realidad debía arriesgarse un poco, no podía dejar todo a simplemente su oído así que se dispuso a moverse por el pilar de libros para ver mejor, sin embargo, cuando dio el primer paso no piso bien y se resbalo. La repentina perdida de balance del niño hizo que su otro pie también se resbalara y sus delgados brazos no pudieron soportar todo su peso así que cayo hacia abajo

Casi se va directamente al vacío, pero logro agarrarse firmemente de una de las sogas que ataban toda la pila de libros, se sostuvo con una mano por un segundo algo en shock antes de recuperarse de su estupor y aferrarse con todo lo que tenía a la columna nuevamente. Sintió un escalofrió recorrerle la espalda y le llevo unos momentos asimilar que ya no se encontraba precipitándose hacia la muerte, soltó un suspiro para liberar tención y alzo la mirada para volver a trepar cuando de repente se le helo la sangre

Justo encima suya, donde había estado hace tan solo unos momentos se encontraba la cabeza de la maestra, el monstruo había dado la vuelta al pilar de libros todavía buscándolo a él. En un ataque de nervios mono se pegó todo lo que pudo a los libros con la esperanza de camuflarse, ahora maldecía la bolsa de papel en su cabeza, le traía un cierto confort extraño, pero estropeaba ligeramente su visión, si no la llevara ahora pondría los ojos en blanco y vería que sucedía encima de él, pero con la bolsa no podía por lo que solo podía fiarse de su oído y aguantar el aliento para que no lo encuentre.

Pasaron aproximadamente unos minutos en los que la maestra busco al niño con total ensañamiento, para mono se sintió como una eternidad de incertidumbre, sin poder mirar para juzgar su situación sentía que en cualquier momento sería atrapado.

Ya habiendo pasado aproximadamente cinco minutos de búsqueda el monstruo se dio por vencido, el niño con la bolsa de papel en la cabeza pudo oír el ruido del cuello de la criatura retraerse, era fácilmente distinguible y seguido de ello el eco de los ruidosos tacones golpear contra el suelo de madera.

Mono se arriesgó y finalmente alzó la cabeza para ver que efectivamente la mujer se había ido. Toda la presión de la situación y el estrés de la misma cayeron sobre él como una montaña de ladrillos, estaba temblando y hubiera caído de rodillas si pudiese, dejo de lado esos sentimientos a favor de seguir avanzando, más tarde tendría tiempo de caer rendido por la presión.

Trepo de nuevo la pila de libros y salto hacia el suelo de la biblioteca que se encontraba más adelante, al aterrizar casi cae al suelo por sus rodillas temblorosas, pero se obligó a permanecer de pie y seguir. Más adelante había una puerta aparentemente abierta, de igual forma tuvo que hacerse de la ayuda de un cajón de libros para llegar al picaporte, al cruzar el umbral de la puerta mono Salió a un pasillo largo, que daba a lo que parecía ser una especia de salón principal de la escuela, había una gran escalera en medio con pasarelas a los costados más arriba y encima de la escalera principal había un reloj, en general había pocos muebles salvo por algunos bancos y sillas esparcidos por aquí y allá

No se detuvo mucho en el lugar pues no era diferente a todo lo que vio en esta escuela hasta ahora, en cualquier caso, avanzo hasta el otro lado del gran salón hacia una puerta, estaba cerrada con un candado así que no era un camino a seguir, no por ahora por lo menos. Subió las escaleras y a la izquierda no había nada, por el otro lado a la derecha si encontró cosas, había una puerta que en frente tenía una especie de banco extraño, era de color blanco y estaba hecho de madera y tenía una forma rara. De igual forma mono no le dio mucha más importancia y lo uso para llegar al pomo de la puerta y al cruzarla entro a otra habitación más pequeña y con piso de madera, inmediatamente luego de entrar le llamo la atención algo, el piso estaba pintado en grandes cuadros negros y blancos y había varias piezas de madera negras y blancas repartidas en los cuadros.

Mono tardo unos segundos en darse cuenta de lo que era, un juego de ajedrez. Ahora, él no sabía jugar, podría reconocer las piezas, pero más allá de eso no sabía nada del juego, aun así lo descarto rápidamente buscando una forma de continuar a través de la habitación, pero era un callejón sin salida, reviso todo el lugar más a fondo y en un momento dado notó que detrás de un librero provenía un leve destello de luz, definitivamente había algo detrás, necesitaba mover el enorme mueble para poder acceder a él y en ese momento volvió su vista hacia el juego junto a él, este lugar demostró no tener ton ni son así que si un juego de mesa resolvía algo no le sorprendería en lo más mínimo.

El problema radicaba en que no sabía cómo jugar, aunque estaba en una escuela, en algún lugar debería encontrar como aprender, así que hizo un segundo recorrido por la habitación en busca de cualquier cosa que lo ayudara. La suerte por fin se puso de su lado en forma de la resolución del juego, detrás de un mapa de esos que se enrollaban estaba pintado el tablero y las posiciones de las piezas para ganar.

No le tomo más esfuerzo que acomodar las piezas para que el rey, que era un niño marioneta atado y con una corona de papel en la cabeza, quedara en jaque mate, de repente un chasquido se escuchó, mono siguió la dirección del sonido y fue hasta una lámpara en la pared del lugar, al tirar de ella el librero de antes de movió dejando ver una pequeña habitación con una silla y encima de ella una llave, de no ser porque podría atraer a alguien peligroso mono se hubiera reído a carcajadas por el absurdo

Colgó la llave en su abrigo y se fue del lugar, bajó al primer piso y abrió la puerta con lo que salió a un pasillo, se distinguía del resto de la escuela por los azulejos blancos en las paredes y el piso.

Mono siguió por el pasillo y llego a lo que era la cocina, en medio de ella aparentemente comiendo de algo en el suelo había un niño marioneta comiendo algo del suelo, la marioneta estaba demasiado ensimismada en su comida como para notar a mono el cual tomó una gran cuchara de un gancho en la pared, el niño con la bolsa de papel en la cabeza golpeo al chico marioneta justo detrás del cuello, lo hubiera golpeado en la cabeza pero apunto mal, en cualquier caso su cabeza salió volando y su cuerpo cayó inerte.

Mono soltó la cuchara y se dispuso a seguir avanzando cuando un fuerte ruido de algo rompiéndose llamo su atención, por la forma en la que se escuchó apagado supuso que no provenía de la misma habitación en la que estaba con lo que pudo respirar más tranquilo.

Noto una rejilla de ventilación a la altura del piso de la cual provenía una luz además de más ruido, el niño se acercó con cautela y miro por entre los barrotes, se le salto un latido por lo que vio. Del otro lado estaba el comedor, naturalmente, lo que no era natural era que los niños marioneta estaban haciendo un completo desastre.

Comida volaba de un lado a otro golpeando a algunos estudiantes, los niños corrieran sobre las mesas, se golpeaban y se empujaban, en fin, un caos. La cocina era un callejón sin salida salvo por la ventila que daba al comedor, pero no podría pasar por allí sin mas y no podría pelear con tanto como lo hizo antes. Miro a su alrededor buscando una solución cuando su mirada recayó sobre la cabeza "decapitada" de la marioneta de antes, era hueca y del tamaño justo.

Fue y tomo la cabeza para realizar la idea más descabellada que tuvo hasta ahora, se quitó la bolsa de papel que usaba de sombrero y en su lugar puso la cabeza de la marioneta. Tuvo que sostenerla con ambas manos para que no se callera y con eso fue hasta la rejilla.

Decir que estaba tenso era quedarse corto, aparentemente su "disfraz" funciono, ningún niño lo ataco en el par de segundos que estuvo en el comedor, pero pasar desapercibido era difícil cuando un bollo de pan paso volando junto a él. En un momento una marioneta lo empujo ligeramente casi haciendo que se caiga.

Por suerte o por un milagro mono consiguió atravesar el lugar sin que lo maten en el proceso, paso por otro pasillo lleno de niños, pero no hubo problemas, al final salió a otro pasillo esta vez completamente desierto de cualquier persona, en las paredes se alineaban decenas de

El niño siguió avanzando hasta la otra punta del pasillo, el cartel en ella indicaba que era el baño de hombres, se asomó para mirar dentro y sus ojos se abrieron a mas no poder, no había nadie salvo por tres personas, dos eran niños marioneta y la tercera estaba colgando de cabeza de una cuerda que tenía atada al tobillo, vestía un suéter azul y pantalones blancos

"¡six!" grito mono en su mente, al fin la encontró y necesitaba bajarla de allí, con prisa y el corazón latiendo a kilómetros por hora reviso su entorno en busca de lo que sea que se asemejase a un arma. Cuando abrió uno de los casilleros se encontró con un martillo en él, morque alguien guardaría un martillo en un casillero escolar tenía poca importancia en este momento.

Mono no lo pensó y agarro la herramienta antes de entrar de lleno al baño, uno de los dos niños se encontraba burlando de six así que no vio venir al chico con martillo muy enojado por haber secuestrado a su amiga, el segundo estaba ajustando el nudo de la soga y estaba de espaldas a su compañero, se giró rápidamente cuando escucho el ruido de la porcelana romperse, ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar cuando su cabeza exploto por el golpe

"¡Six!" grito mono luego de acabar con los niños y dejar a un lado el martillo

"¿mono?" pregunto la chica mareada y medio inconsciente, lo cierto es que llevaba un largo rato colgada y la presión en su cerebro por la sangre era bastante

"¡espera!, ¡te bajare de allí!" grito el niño en respuesta, "tampoco puedo hacer mucho" pensó para sí misma la chica mientras colgaba de su pie con desgano. Por su laso mono observo que la soga que ataba a six estaba al mismo tiempo atada a una tabla clavada en la pared así que utilizo el lado para sacar clavos del martillo para desclavar la tabla y así soltar la cuerda, lo que no previo fue que nada se encontraba debajo de su amiga para amortiguar la caída, se dio cuenta bastante tarde en el momento que six golpeo secamente el suelo

Al niño de le escapo un jadeo de horror y corrió hacia su compañera para ver su estaba bien, la parte buena era que gemía dando a entender que estaba vivía lo cual le hizo soltar un suspiro de alivio, la parte mala es que estaba mareada y adolorida por la caída

"¿six, estas bien?" pregunto mono tomándola por detrás de la cabeza con la mayor delicadeza que pudo. Six no dijo nada, su mirada era ligeramente vidriosa y la cabeza le daba vueltas, tuvieron que pasar unos minutos hasta que finalmente la chica estuviese lo suficientemente bien como para comenzar a reconocer lo que sucedía a su alrededor

Finalmente pudo incorporarse y sentarse mientras sostenía su cabeza, miro su entorno y noto a mono. A pesar de que el chico llevaba una máscara en la cabeza era bastante fácil de leer y en este momento se notaba asustado y aliviado, un latido se le escapo cuando lo vio y antes de que se diera cuenta él la estaba abrazando con fuerza.

"gracias al cielo estas bien" decía mono al borde de las lágrimas, six por su lado no sabía muy bien cómo reaccionar, estaba sorprendida, aliviada y honestamente muy pero que muy confundida, si los papeles se hubieran invertido y mono hubiera sido el secuestrado y ella la que estaba en libertad lo primero que hubiese hecho seria buscar una salida y largarse de allí, ni siquiera lo hubiera pensado dos veces antes de dejar al niño atrás

Pero él aparentemente hizo todo lo contrario, atravesó toda esta infernal escuela en su búsqueda, ¿si ella no hubiera hecho lo mismo en su lugar acaso merecía ser rescatada?

Lentamente los brazos de la chica se cerraron alrededor de su amigo compartiendo el abrazo, su pecho se calentó levemente por la sensación del abrazo. Hubiera preferido permanecer así para siempre, pero lentamente mono rompió el abrazo

"ven, vámonos de aquí" dijo el chico mientras se ponía de pie y le extendía la mano a six, la chica miro la mano frente a ella por unos segundos antes de tomarla y ponerse de pie ella también, "vámonos, estoy cansada de este lugar" dijo

Con eso y al fin los dos juntos de nuevo siguieron, todavía les faltaban muchas penurias y alegrías por sufrir

Fin del capítulo.

NOTA:

Fua cuanto tiempo, unos cuantos meses sin subir nada, en realidad no tengo escusa, los problemas del vicio jeje. Como sea perdón por estar tanto tiempo ausente. Espero que este capítulo lo compense aunque sea un poco

Hablando del capítulo este es el más largo de la serie hasta ahora, no recordaba que el capítulo de la escuela fuera tan largo y six estuviera tanto tiempo ausente, tuve que recortar algunas partes no sé si se dieron cuenta. En cualquier caso aquí esta, prometo que el próximo no tardara tanto, ah, y la próxima historia que subiré será la de Alice, así que si la están esperando no se preocupen, ya está en proceso

No tengo más que decir, espero que la hayan pasado bien, las reseñas me sirven mucho para mejoras así que si gustas dime que te pareció el capítulo o la historia.

¡un saludo y hasta la próxima!

FIN DE LA NOTA: