"Se acercó a su esposo mientras terminaba de acomodar su corbatín negro, ni siquiera era que estuviera torcido, simplemente quería cerciorarse que estuviera impecable esta noche. Él había esperado mucho tiempo por este momento y ella lo sabía. Le tomó su mano y colocó la otra cuidadosamente en su cintura, ella descanso su mano en su hombro, esperando el ritmo de la música para danzar. Observo los ojos que la miraban de vuelta, sonrió de una manera cómplice. La música comenzó y así ellos empezaron a bailar al compás de la canción, las demás parejas a su alrededor los imitaban y los que no lo hacían tenían sus ojos puestos en ellos. Sonrió contenta, no estaba de mal ser el centro de atención en ocasiones, y después de que se esposo se convirtiera en uno de los hombres más poderosos del país. Sabia que él también lo disfrutaba, esto era todo lo que el había querido, todo con lo que soñó, todo por lo que se esforzó.

- Estas hermosa.- Le hablo bajo, pegándose a su oreja.- Ella sonrió ante el cumplido. Él rozo disimuladamente, la espalda desnuda de su espalda.- Me gusta mucho este vestido.
- Tu también te ves muy bien.- Se separo de el y lo vio a los ojos, se vio reflejada en ellos, en esos ojos tan azules como el cielo.- En cuanto al vestido, no te acostumbres, sabes que no es lo mio.- Hablo divertida.
- Aun así.- Dijo él mientras aprovechaba que la música hacia un cambio de ritmo permitiéndole girar a su esposa haciendo que la pomposidad de aquel vestido negro se luciera.
- No sabía que bailarás tan bien Naruto Uzumaki.- Hablo sorprendida, casi en tono de reproche.- Todos nos ven.- murmuro un poco apenada por primera vez.
- Creo que te ven a ti.- Menciono el rubio.- Y no era para menos se miraba preciosa, el color negro de su vestido contrastaba perfectamente con su piel, su cabello y sus ojos.
- Esta noche es para ti Naruto. No para mi. Esta noche estamos festejando tus logros, no los míos..
- No es para tanto.- Dijo mientras cerraba sus ojos y hacia su típica mueca que parecía tan zorruna.
- Lo es, estoy muy orgullosa de ti.- Y le beso tiernamente en los labios, un beso corto.- Se separo cuando incómodamente se sintió observada.

Dedico un rápido vistazo a su alrededor, todos bailaban al igual que ellos, la orquesta seguía tocando y parecía que nadie se inmutaba por nada, entonces no entendía por que se había sentido tan incomoda.

- Creo que puedo decir que tengo todo lo que he soñado… solo falta algo.- El tono de voz de Naruto la trajo a la realidad.
- ¿Y qué es eso?.- Pregunto realmente intrigada la pelirrosa. No podía saber que era lo que le hacia falta a su esposo si acaba de convertirse en el nuevo Presidente de las empresas Hokage, una de las empresas con mayor renombre dentro y fuera del país. Este logro no la tomo por sorpresa cuando su esposo contó como en la junta directiva, había votado por unanimidad por el como el nuevo CEO, ella sabia que Naruto era un líder nato, una persona que se ganaba el respeto y confianza de los demás casi de inmediato.
- ¿No te lo puedes imaginar?.- Respondió con una pregunta.
- No.- Hablo ella. Buscando que era aquello que podría hacerle falta a su esposo. Dandose por vencida.
- Un hijo. Quiero que tengamos un hijo, Sakura.- Contesto el rubio, haciendo que ella lo mirara fijamente, como si aquello se tratara de una broma, pero sabia que no lo era.- ¿Qué piensas?.- Sakura parpadeó un par de veces, su boca se abrió y cerro sin saber que decir exactamente.- Es el momento ideal para iniciar nuestra familia.

Para ser sincera en sus planes no estaba un bebé, ellas apenas tenia 25 años, solo llevaba más de dos años casada con Naruto y aun habían varias cosas que quería hacer antes dedicarse a ser madre. No sabia como decirle que no a su esposo, era la primera vez que tocaba el tema. Suponía que era normal después de sentirse completo en su vida profesional, pero ella sentía demasiado diferente. Antés de que Sakura pudiera contestar, la música ceso y con ella empezaron los aplausos, se separaron y Naruto recibió los aplausos que iban dirigidos a él.

Unas cuantas personas se acercaron a felicitarlo. Después de la ovación ambos fueron a sentarse a la mesa que estaba destinada para ellos, una mesa para dos. Sakura se acomodo en su lugar, cuando el mesero movió la silla para que ella se sentara. En un momento servirían la cena según anuncio el mesero. Así que Sakura aprovecho para ir al baño.
Entro al lugar echando un vistazo a su reflejo, tratando de olvidar lo que Naruto le acababa de proponer. Sonrió complacida luego de verse en el espejo. Pocas veces se sentía segura y bella como hoy, su vestido, negro, con un escote en "V" caia por sus hombros por medio de dos tirantes gruesos, su espalda descubierta hasta la cintura, donde el vestido se ceñia un poco para dar caída a la falda pomposa y con pliegues. Usaba un par de aretes de rubies en forma de gota que su esposo le había regalado, su cabello rosa caia a un lado, semirecogido, y su maquillaje daba énfasis a sus ojos verdes, que sabia eran su gran atractivo, saco el labial de su cartera, y retoco sus labios con aquel color rosa cerezo o como le había dicho la vendedora "Sweet Pink" ¿Quién le ponía los nombres a esas cosas? pensó mientras terminaba de aplicarlo. Se acomodó un mechon de su cabello y su pequeño anillo de bodas llamo su atención. La forma en que contrastaba con sus rubíes. Los dos obsequiados por la misma persona aun asi, tan distintos. Los zarcillos de rubíes regalados recientemente en su cumpleaños y aquel anillo de circonio era lo único que podia ofrecerle su actual esposo en aquel entonces, hace 2 años, cuando le propuso que se casará con el. Después de cerciorarse de que se miraba bien salió del baño sintiéndose sobrecogida. Sabía que era noche la tenía con los nervios de punta, o eso quiso creer.

Mientras caminaba le dedico una mirada al lugar, ofreció un saludo a dos o tres personas en el camino. Se sintió observada pero pensó que era algo natural, aún así no le gustaba la sensación, intento mantener la sonrisa en el rostro mientras se apuraba a llegar a la mesa con su esposo. Al sentarse a su lado Naruto tomo su mano y la beso, ella se sintió más calmada. La mirada de Naruto se poso en aquel anillo de usaba ella, frunció su ceño un poco molesto, aquel anillo representaba el pasado, ella se merecía un anillo mejor, lo sabia, y aunque en muchas ocasiones se lo hubiera mencionado ella se negaba a cambiar su anillo por otro, ya que según ella, este era simplemente perfecto. Decidió que era mejor simplemente darle un nuevo anillo de diamantes sin consultarselo antes.

- ¿Pensaste en mi propuesta?.- Pregunto interesado el rubio.

- ¿Propuesta?.- Sakura lo vio con confusión por unos segundos antes de caer en cuenta de que se trataba..- No creo que este sea el mejor momento o lugar para hablar de eso.- Contesto y estaba lista para recibir un reproche de él cuando fueron interrumpidos.

- Un Chardonnay, obsequio del Señor Uchiha.- Una voz detrás de ellos los interrumpió y Sakura se tensó al escuchar aquel apellido. Debe ser de Itachi o Fugaku, talves del señor Madara, pero no puede ser de… - Volteo a ver a Naruto adivinando que diría.

- ¿Sasuke? ¿Sasuke esta aquí?.- Pregunto Naruto impresionado.- Sakura volteo al mesero para esperar su respuesta. Este pareció incomodarse por un momento.

- El señor Uchiha, quisiera saber si son tan amables de acompañarlo a cenar en su mesa.- La pelirrosa apretó sus puños inconscientemente.
- ¿Sasuke?.- Volvió a preguntar insistente Naruto.- El mesero asintió incomodo. Luego el rubio volteo en distintas direcciones intentando buscar a Sasuke sin ningún resultado, volteo en dirección a su esposa sin darse cuenta que se miraba más pálida.

- ¿Qué dices?. ¿Te molestaría si los acompañamos?.- Pregunto de nuevo al rubio esta vez a su esposa, el mesero aun esperaba su respuesta parado al lado de su mesa.

Sakura no entendió por que tenia que ser ellos los que se tenían que mover, y por que él, mandaba a un mesero en su búsqueda. Pero su cerebro y su boca no parecían conectadas en aquel instante.
- En lo absoluto.- Sonrió fingidamente la pelirrosa. Aunque fuera lo último que se le apetecía, sabia que Naruto moría de ganas de ver a su mejor amigo y compartir con el aunque fuera un rato de esta noche. Ella por su parte se sentía enferma de solo pensar que estaría en presencia de Sasuke Uchiha. Era una bola de nervios se levanto de su asiento, Naruto la imito y siguieron al mesero, quien los dirigió hasta un lugar un poco alejado del salón, el cual no tenia el mismo foco de atención que tenia la mesa anterior. Para cuando llegaron Sakura habia podido componerse y era otra, enmascarada bajo una pared de frialdad que no era típica en ella, que solamente usaba con él.

Al llegar Sasuke Uchiha los esperaba de pie. La miraba fijamente, ella desvió su mirada a otra parte del salón. Tan elegante como siempre, tan orgulloso como siempre, tan odioso como siempre pensó Sakura.

- ¡Sasuke!.- Saludo alegre el rubio apenas llegaron.- te creía de viaje, ¿A dónde era? ¿China?.
- Lo estaba, en Hong Kong, recién llegue esta mañana.- La mano del moreno estrecho a la del rubio en un saludo sincero, el rubio lo saludo con un efusivo abrazo. Al separse los ojos del moreno se desviaron a la pelirrosa, quien se vio obligada a extender su mano para estrechar la del moreno, dio un buenas noches casi inaudible, pero el moreno tomo su mano, de manera en la que se disponía a darle un beso sobre ella. El contacto provoco tensión en la pelirrosa. – Cuanto tiempo.- Mencionó como forma de saludo el moreno sin quitarle los ojos de encima. Entonces se dio cuenta que a eso se debía su incomodidad durante aquella velada. Sakura quito su mano del agarre de ojionix dejando el beso del moreno en el aire solo por unos centimentros, aquello siendo percibido solo por ellos dos.

- Veo que tenemos compañía.- Añadió una nueva presencia detrás de ellos. Nadie tenia que adivinar de quien se trataba.- ¡Felicidades por esta noche Uzumaki!.
- Gracias Karin.- Respondió el rubio estrechando la mano de la pelirroja.
- ¿Sakura eres tu? Casi ni te reconozco… te ves muy… diferente.- Mencionó de forma despectiva la pelirroja.
- Karin.- Menciono como forma de saludo a la esposa del azabache.- Los cuatro se sentaron en la nueva mesa. Quedando Sakura sentada entre Naruto y Karin.

Sirvieron la entrada, para entonces el hambre de la pelirrosa se habia esfumado, y la ensalada parecia de todo menos apetecible. Permaneció callada, Naruto hablaba del viaje que habia hecho recientemente a Europa, Sakura respondía a los comentarios de su esposo con una sonrisa vaga de vez en cuando. Cuando llego el plato fuerte, Naruto se inclino a Sakura.

- ¿Estas bien?. Ella asintió.
- Solo necesito un poco de vino para llevar el rato.- El mesero se acerco con la botella de Chardonnay pero ella prefirio otro tipo de vino. Apenas y escuchaba ya la conversación en que ambos amigos estaban sumidos, sabia que de vez en cuando Sasuke aprovechaba que Naruto se concentraba en su plato de comida para verla insistentemente, volteo en dirección a Karin quien la había ignorado toda la noche y habia estado comentaba alegremente acerca de la conversación aunque su opinión no fuera requerida. El postre fueron servidos sin ninguna novedad. Pidió otra copa de vino ¿Cuántas llevaba ya? Había perdido la cuenta. Pero el alcohol la dejaba llevar aquel rato mucho mejor.

- Deberiamos hablar de hacer negocios juntos.- Menciono el moreno al rubio, Sakura frunció el ceño ante aquel comentario y estaba dispuesta a responder por su esposo, sabiendo perfectamente que Sasuke nunca había querido hacer negocios con Naruto antes, el rubio se adelanto a hablar.
- Ahora no.- Sasuke lo vio seriamente. Dejemos los negocios para después.- El rubio sonrió con su expresión zorruna, no tenia intención alguna de ofender a Sasuke.
- Como digas.- Contesto secamente el azabache.
- Uzumaki- San , Uchiha-san.- Gaara No Subaku estaba delante de ellos, ambos se pusieron de pie. Gaara era el gobernador del pais pero también un viejo conocido de ambos.
- Kazegake.- Se dirigieron los dos hacia el con el titulo con el que se conocía tradicionalmente su puesto.
- Primero que nada quisiera desearle unas buenas noches a las señoras.- Gaara tomo entre sus manos la de Sakura y deposito un beso en ella, esta vez ella no se incomodo ni aparto su mano, acción que fue notada por el azabache, después el Kazekage imitó la acción con Karin.- Me gustaría hablar con ambos. No quiero ser maleducado y dejar solas a las señoras, pero lastimosamente tengo que salir de viaje esta misma noche.
- No se preocupe, nosotras estaremos bien. ¿Cierto Karin?.- Se dirigió por primera vez en la cena a la pelirroja, pero esta de nuevo la ignoro, sonriendo falsamente a Gaara como señal de aprobación.
- En ese caso.- Gaara hizo un ademán para indicarles a Naruto y Sasuke que avanzaran antes que el./p

Justo cuando se habían perdido en la multitud Karin hablo.
- Vaya, vaya, Qué vueltas da la vida ¿no? Quien diría que el perdedor de tu esposo se convertiría en el presidente de una empresa taaan importante. – Sakura no se inmuto ante el comentario venenoso de Karin, no esperaba otra cosa de ella.
- ¿ Y quién diría que podrías mantener atado a ti a un hombre que no te ama tanto tiempo?, henos aquí todas unas triunfadoras.- Hablo Sakura con veneno, levantando su copa en son de brindis. Vio como la expresión burlesca de Karin cambio por una de odio.

- ¿Quién dice que no me ama? ¿Quién dice que lo tengo atado? Si el esta conmigo es por gusto. Sakura ignoro por completo el comentario, sabiendo que aquello no era cierto, todos lo sabian. Hizo un ademan para que el mesero le sirviera mas vino. Karin se irrito aun más y decidió seguir con su juego.- Pero en serio que ver a Naruto como un presidente… debió haberse eforzado muuuucho ¿no?
- Claro.- contesto esta vez la pelirrosa, a el no le regalan las cosas solo por su apellido, como a otras personas.- Agrego haciendo alusión a Karin y el apellido Uchiha.- y me temo Karin, que si no te callas de una vez, se me olvidaran un poco de modales y créeme que no me hacen falta ganas de echarte este vino encima de tu vestido.- Sakura la vio con un poco de rencor, tenia que admitir que con un buen vestido se podía disfrazar a una puta y convertirla en una dama. En este caso a Karin, con su vestido plateado con escote en corazón y corte de sirena, su pelo rojo en un moño y no usaba los lentes que acostumbraba a llevar.
- Tsk.- La pelirroja estaba que echaba chispas, estaba a punto de hablar de nuevo cuando llegaron de nuevo Naruto y Sasuke.
- ¿Cómo te fue?.- Pregunto Sakura a su esposo mientras lo recibía con un beso. Sasuke se sentó al lado de Karin, esta intento imitar a Sakura y recibirlo con su beso, pero Sasuke la ignoro.
- ¡Genial! ¿Ustedes se entretuvieron?.- Pregunto un poco nervioso al sentir la tensión entre las dos.
- Claro.- Contesto esta vez Karin sarcásticamente.- ¿Nos vamos Sasuke-kun?.- El moreno no respondió nada, pero su mirada indicaba a leguas una negativa.- Con su permiso.- Dijo levantándose la pelirroja.- Voy al tocador.- Agrego mientras se levantaba de la mesa dejando al trio solo.
- Haremos un negocio con Gaara.- Comento alegre el rubio a Sakura, cuando la pelirroja se alejo.- Te contare los detalles en casa,.- Sakura asintió feliz, un poco de tensión se había disipado con la partida de Karin, pero aun quedaba Sasuke acompañándolos. Talves ahora que la cena se había acabado podría levantarse con la excusa de saludar a algún conocido.
- Naruto-san.- Lo llamo una nueva voz detrás de ellos, esta vez se trataba de Neji Hyuuga, heredero de las industrias Hyuuga.- Buenas noches.- Saludo al resto.- Me gustaría tener una palabra con usted.
- Claro.- Concedió el rubio.- Si nos disculpan.- Dijo un poco incómodo al dejar sola a Sakura con Sasuke.- Lo siento.- Susurro a los oídos de su esposa.- Intentare regresar pronto. El rubio avanzo mirando atrás para ver la mesa en la que había dejado a su esposa./p
La tensión por parte de la pelirrosa era evidente, Sakura se concentraba en su nueva copa de vino, manteniendo sus ojos apartados del moreno, él por su parte no le quitaba la mirada de encima.
- Te ves muy hermosa.- Elogio el moreno, mirando fijamente a la pelirrosa, quien miraba a otro punto del salón.
- Eso me han dicho, muchas gracias Señor Uchiha.- Sasuke frunció el ceño, era la primera vez en toda la noche que le dedicaba unas palabras y no eran las que el hubiera querido.
- Sakura, puedes llamarme por mi nombre.- Dijo en tono neutro, pero claramente ofendido.
- Señor, yo preferiría que no fuera asi.- Dijo dedicándole una cordial y falsa sonrisa. Estuvieron un minuto en silencio. Sasuke no quitaba la miraba de la pelirrosa. Sakura siempre había sido hermosa, pero esta noche le recordaba a aquel baile de graduación al que había asistido juntos hace algunos años.

- Debes estar orgullosa de Naruto.- Agrego de nuevo el moreno, rompiendo el silencio.
- Por favor, Señor Uchiha, no tiene por que intentar entablar una conversación conmigo, esperemos a que mi esposo regrese, espero que no tarde mucho.- Dijo en tono cordial pero al mismo tiempo frio la pelirrosa.
- ¿Tanto te molesta mi presencia?.- Insistió.
- Con su permiso.- Dijo la pelirrosa poniéndose de pie.- Seria mejor para mi no estar en esta mesa, ya que no tenemos nada de que hablar, tengo más cosas en común con su esposa y eso es mucho decir, créamelo.- Sakura sintió un mareo al ponerse de pie, sabia que el alcohol estaba haciendo efecto, aun asi, prefería alejarse de la mesa lo más pronto posible.

Como pudo para mantener el balance y no delatar su estado de embriaguez llego a uno de los balcones del lugar, amplio y lo mejor de todo solo. Se alejo del salón principal y se paro cerca de la baranda del salón, aun sosteniendo su copa. El frio del exterior la hizo tiritar, el vestido que llevaba puesto no estaba diseñado para el frió, pero no le importo. Se llevo la copa de nuevo a sus labios, saboreando el exquisito sabor de las uvas añejadas. Había pensando que aquella noche seria perfecta, pero la presencia de Sasuke Uchiha habían arruinado sus planes por mucho, lo odiaba, lo odiaba con todas sus fuerzas, cerro sus ojos deseando que aquello se hiciera real, que en verdad pudiera llegar a odiarlo. Sasuke Uchiha, el mejor amigo de su esposo. ¿Cómo dos seres tan distintos podían ser amigos? Naruto era humilde, alegre y amable. Sasuke, orgulloso, taciturno y odioso. Dueño de un consorcio de empresas de publicidad, bueno no él solo, pero si su familia. La familia Uchiha a la que conocía muy bien. Fugaku, Itachi y Madara dirigían cada uno una empresa y Sasuke la suya propia, habían monopolizado la industria. Se encargaban más que todo de apagar los pequeños y grandes incendios ocasionados por altos funcionarios, un trabajo que siempre había pensado era bochornoso y de poca ética.

"Recordó a Itachi y sonrió, aquella noche habría sido muy diferente y placentera si fuera Itachi y no Sasuke quien los hubiera invitado a sentarse con él. Llevo la copa una vez más a sus labios y no pudo evitar el recuerdo de los labios del azabache sobre los de ella. El sabor del vino invadiendo su boca junto al de las lágrimas.
-¡Basta!.- Grito lanzando la copa de vino lejos de ella y abrazándose para darse algo de consuelo.
- Sakura.- Hablo detrás de ella, Sakura apreto los ojos.- ¿por que tenia que ser el de nuevo? ¿De donde sacaba aquella necedad? ¿No le dejo claro que no quería hablar con el?. Sonrio. por lo menos estando a solas le podía decir unas cuantas verdades sin tener que atender a las leyes de etiqueta que se habían quedado dentro del salón.
"- Sasuke-kun.- Pronunció con burla, mientras miraba la expresión del azabache frente a ella.- Pensé haberte dejado claro que tu presencia no me era agradable. Dijo mientras intentaba entrar de nuevo al salón pero Sasuke le impidio el paso.
- Por favor Sakura.- Hablo el moreno, hablemos.
- ¿Por favor?. Vaya esa era una frase que no pensé oir nunca de ti.- Sakura intento de nuevo escapar, pero Sasuke la tomo del brazo.
- No hay necesidad de que me hables así.- Hablo irritado Sasuke.
- No conozco otra forma de hablarte Sasuke-kun.- Volvió a hablar Sakura, viéndolo fijamente a los ojos, sus ojos verdes contra aquellos oscuros. Los de ella llenos de rencor mientras los de el reflejaban arrepentimiento.
- ¡No me desconoces! lo sé. Y tampoco me odias como dices que lo haces o como quieres hacerle creer a todos. Esto es difícil para mí y lo sabes.- Trato de verla a los ojos, pero ella evadía su mirada. Se acerco y la tomo de los hombros.
- Suelteme, apártese de mí o prometo que gritaré.- Dijo Sakura manteniendo todavía la calma. Y entonces Sasuke hizo lo único que supo y estampó sus labios contra los de ella, un beso brusco y desesperado. Sakura lo empujo, pero él la sujetaba con fuerza. Sintió los labios fríos y bruscos del moreno sobre ella, deseosos. Intento apartarlo, pero su fuerza no era suficiente y el alcohol no le ayudaba en nada. Los recuerdos de aquella noche volvieron a atacarla en su mente. No estaba bien. No era correcto. Aun así todo su cuerpo se rindió al contacto, lo atrajo aun más a ella, enredando sus manos en su cabello sin ningun tipo de cuidado, jaloneaba su cabello, casi en un intento de lastimarlo mientras el la sujetaba de la cintura. El sonido de alguien riendo a lo lejos la hizo entrar en razón y empujo al azabache que dio un par de pasos hacia atrás para no tropezarse. Se acerco nuevamente a el, mientras lo miraba fijamente y él la vio expectante. La cachetada resonó seca en el aire, dejando rojo y ladeado el rostro de Sasuke.

- ¡Eres un idiota! ¡Te odio! ¡TE ODIO! ¡Dejame en paz! Entiende de una vez que estoy con Naruto ahora .
Intento disimular su nerviosismo, paso rápidamente su mano por sus labios, limpiando cualquier rastro que quedara del moreno en ella. Se aparto de el rápidamente mientras entraba de nuevo al salón. Temblo. No queria aquello. ¿Por que no la dejaba en paz? ¿Por que simplemente no hacia su vida con la esposa que habia elegido? Lagrimas empezaron a formarse en sus ojos.
- ¿Sakura-chan? ¿Estas bien?.- La voz del rubio la saco de sus pensamientos e hizo lo que pudo para no derramar ni una lagrima. No se dio cuenta a que horas la había encontrado su esposo.
- Naruto.- Hablo nerviosa.- Te estaba buscando, no aguante estar mucho tiempo con Sasuke, ya sabes.- trato de hablar de forma natural.
- Lo siento. ¿Te sientes bien?.- Pregunto viendo con preocupación a la pelirrosa.
- Si… es decir, no. Creo que me pase de copas, ahora no me siento lo suficientemente bien para quedarme.- Sakura levanto la mirada para ver a Naruto.- ¿Te molesta si te dejo?
- Claro que no Sakura-chan. Ve a descansar. Dile a uno de los choferes que te lleve. Te llevare a la salida.
- No. Gracias.- Sakura se despidió con beso, esta vez en su mejilla.- Diviértete y recuerda que es tu noche.- La pelirrosa camino hasta la salida, despidiéndose de unas cuantas personas en el trayecto. Aun estaba molesta, y ansiosa por lo que habia pasado. Subió al auto y en cuanto el chofer arranco las lagrimas bajaron por sus mejillas. Y el ardor regreso a su pecho.
El rubio camino por el lugar, saludando a sus socios y demás pero a quien quería encontrar era a Sasuke. Se asomo por uno de los balcones y lo vio, tan taciturno, pensativo. Pensó que se miraba diez años mayor de lo que verdad era, sabia la razón de por que aquello y no habia nada que el podia o quisiera hacer para solucionarlo./p
- ¿Sasuke?.- Pregunto para llamar su atención.
"- Hmn.- Sasuke sostenía aun la copa de vino que había pertenecido a Sakura aquella noche.- Las huellas de sus labios seguian impregnados en él./p-

-Tu esposa esta adentro, buscandote como loca.

"- Dejala que se ponga como loca por un rato. No le hará daño.- Dijo sin darle importancia.
- Oi Sasuke. Si no la quieres ¿Por qué no la dejas?.- Por primera vez en mucho tiempo había por fin formulado aquella pregunta.
- ¿Crees que no lo he intentado?.- Comento amargamente.- Es complicado.- Agrego dándose vuelta y dándole la cara al rubio.- Creo que es hora de que me vaya. Felicidades de nuevo.- Dijo estrechandole la mano. El rubio respondio al agarre sonriendo.
- ¡Oi Sasuke.!- Dijo el rubio viendo fija y curiosamente al moreno.- Tienes la cara llena de labial.- El moreno saco un pañuelo limpiando la comisuras de sus labios volteando su rostro para que el rubio no lo viera.
- Aquí estas Sasuke-kun.- Hablo Karin que salia al balcón para unirse a los dos, sonaba agitada, como muestra clara que de habia estado buscándolo por todas partes.- Estoy cansada ¿Nos vamos?.- Naruto no pudo evitar fijarse en los labios dela esposa de su amigo, rojo pensó en cuanto los vio. Ese tono cerezo entonces…
- Si. Nos vemos.- Agrego el moreno.
- Hmn.- Pronuncio sumamente serio el rubio viendo a su amigo partir. Sabia a quien pertenecía ese tono de labial rosa.


Como les dije antes esta historia me inspira y entusiasma muchísimo. Y pues significaría muchísimo para mi que se tomaran un segundo de su tiempo para dejarme un si les gusto, si no les gusto o simplemente critiquen ( de una manera constructiva mi trabajo) para así poder mejorar
Gracias a todas.