Pov. Normal.

Ha pasado ya algunos meses desde la batalla que tuvimos con Galaxia, meses desde que el bien esta restaurado en la tierra y las chicas estaban en paz, quienes por fin podrían cumplir sus sueños... Sus sueños tan deseados mucho antes de volverse Sailor, como Darien que le dieron una segunda beca para renovar su viaje a EE.UU por lo que él aceptó gustoso yéndose a las pocas semanas de que le llegó esa oferta.

—Por fin hay un poco de paz en la tierra, después de arduos años luchando, sin descanso alguno... Por fin -murmuro la rubia dando un suspiró junto con una pequeña sonrisa que no duró mucho mientras cepillaba su cabello lentamente- no debería hacerme ilusiones de estar tranquila y estar en paz -bufo un poco al recordar ciertas cosas- esta paz no durara por mucho tiempo... Como siempre a pasado, desde que me convertí en Sailor y más en esa Sailor...

Serena dejó el cepillo en su tocador para poder observar su broche de Eternal totalmente destrozado que se encontraba en la mesa de noche a un lado de su cama y soltó un bufido triste.

—Cariño baja a la sala, te están esperando -hablo su madre de repente desde el otro lado de la puerta, por lo que Serena aparto la mirada de su broche- ¿me escuchaste, estas ahí dentro hija?

—Si aquí estoy mamá -se apresuró a contestarle no quería hacer enojar a su madre y siguió hablando- ¿quién me busca mamá?

—Es la señorita Sakura -contestó, Serena al escuchar el nombre sonrió- ella esta en la sala.

—De acuerdo -dijo emocionada bajando su mano- en unos momentos ya bajo mamá.

—Sí cariño, sólo no tardes.

—No mamá, yo no tardare en bajar -contesto nuevamente volviendo a suspirar escuchando a su madre alejarse de la habitación- quiero en mi vida algo de paz y tranquilidad... Solo espero que el enemigo que nos enfrentaremos ahora, no sea tan poderoso.

Después de unos minutos de terminar de arreglarse, tomo su broche acariciándolo suavemente para después guardarlo en un cajón escondido de su mueble y una vez hecho, bajo a la sala donde se encontró a Sakura una bella chica de cabello castaño.

—¡Hola Serena pensé que tardarías más tiempo en bajar! -habló Sakura mientras la abrazaba feliz, se podía notar que si estaba muy feliz de verla- ¿ya nos vamos?

—¡Hola Sakura! -contesto de la misma manera que la castaña y miró a Ikuko con una sonrisa tomando sus cosas del sillón- ya me voy mamá, nos vemos más tarde.

—Si hija, cuidate nos vemos hasta en la noche para cenar -ordenó por lo que Serena asintió sonriendo y salió de la casa, Ikuko soltó una leve risa- esa niña es un caso perdido.

Una vez afuera ambas platicaban sobre algunas cosas referente a la escuela o la vida cotidiana de la otra, hasta detenerse por unos momentos.

—Bueno... ¿Que haremos el día de hoy? -pregunto curiosa mirando la bolsa de Sakura donde un pequeño león de peluche salió y sonrió- hola Kero.

—Hola Serena, muy buenas tardes -saludo con una gran sonrisa y la rubia le dio un dulce- muchas gracias y respondiendo a tu pregunta, haremos lo mismo de siempre estudiar e investigar -movió la mano de un lado a otro, quitándole la envoltura al dulce- ya sabes lo de siempre.

—Si, investigar y encontrar... Por cierto Serena -dijo sonriendo con dulzura y la rubia le miro con curiosidad- recuerdo el momento en que nos vimos en aquel lugar, en él cual no pensé que tu fueras una persona de gran poder.

—Pensé lo mismo contigo Sakura, aunque... -dijo soltando una leve risa, pero en segundos su mirada se torno triste y bastante desanimada- Sakura... Tengo mucho miedo de esto... De perder otra vez a mis seres queridos y por eso no quiero que se enteren sobre él nuevo enemigo que está por llegar a la tierra... -mordió su labio con mucha fuerza y ambos le miraron con preocupación- me vi en la necesidad de bloquear los poderes de Rei, Michiru y Setsuna.

—Si te consuela lo que te diré, está muy bien lo que has hecho Serena -dijo y la castaña la tomo del hombro suavemente tratando de darle ánimos- aunque tarde o temprano les tendrás que decir todo esto ¿no es así?

—Si lo se... También tengo miedo de eso... De hablar con ellas cuando esto termine... De verles a la cara... -respondió sintiendo ya mucho dolor en su labio por la mordida que se dio y tomando la mano de Sakura- pero no ahora, no quiero que ellas se metan en este asunto que es mío y solo mío.

—Déjame recordarte algo Serena y que ya debes saber, que también es mi lucha -dijo con un suspiro y le miro con seriedad- no te dejaré sola en ningún momento y lo sabes muy bien.

Serena asintió y miro él cielo con la mirada pensativa, apretó levemente la mano de Sakura.

—Gracias por apoyarme en estas decisiones egoístas -Serena agradeció a la castaña.

—Egoístas no, tu estas tomando decisiones sabias y correctas.

—Gracias, ahora se que me toca protegerlos a todos... -murmuró tan bajo, pero que no se evito que ambos la escucharon- no dejaré que les pase nada a ellas...

Sakura soltó su mano para darle un fuerte abrazo, Serena se recargo en ella cerrando sus ojos por breves momentos.

—Te agradezco en serio, todo esto Sakura...

—No es nada, para eso estamos las mejores amigas.

Continuará...