Y como el pasado capitulo fue muy cortito, aqui les dejo este otro.
-Debería ser ilegal ir a clases los lunes.
Kiba se quejaba mientras iba pateando una lata de gaseosa por el camino. Shino y tú lo seguían unos pasos más atrás y el día de hoy no podías estar más de acuerdo con él. En la madrugada te despertó el dolor de un calambre en la pierna derecha, trataste de calmarlo poniéndote de pie y caminando por el cuarto, pero con lo adormilada que estabas y lo oscuro de la habitación terminaste con un golpe en el brazo propiciado por un objeto no identificado. Cuando lograste que el dolor disminuyera ya no fue posible para ti conciliar el sueño. Así que aquí estabas, desvelada, cojeando por el dolor persistente del calambre y un morado muy feo en el brazo, que por suerte la manga del uniforme lograba cubrir.
Al llegar al aula todos estaban conversando sobre la fiesta del fin de semana, pero con el mal humor que andabas preferiste sentarte en tu pupitre y tratar de ignorar las voces provenientes de los demás estudiantes, por Kiba y Shino no debías preocuparte, sabían diferenciar tus estados de ánimo y sabían exactamente qué hacer en momentos así. Dejarte sola un rato y comprarte algo dulce para comer. Con el sueño que tenías te era imposible mantener los ojos abiertos y solo despertaste cuando sentiste un peso sobre tu cabeza. Sasuke estaba en frente de ti mientras con su mano sostenía una bolsa de papel sobre tu cabeza. Sentiste la mirada de todo el salón sobre ti. Que Sasuke Uchiha estuviera hablando contigo era algo que ciertamente despertó el interés de todos tus compañeros.
-Despiértate, el profesor vendrá y te regañara.
Dejo la bolsa sobre tu escritorio y se fue a sentar a su lugar. Te dio curiosidad ver lo que había en la bolsa y cuando la abriste no podías dejar de sonreír. Era una lata de café y unos rollos de canela bien calientitos, decidiste tomarte el café antes de que llegara el profesor y dejar los rollos de canela para el receso.
Cuando el profesor entro al salón todos los alumnos buscaron sus asientos, sentiste a Shino jugar con las puntas de tu pelo mientras el profesor explicaba una fórmula matemática que en esos momentos para ti no tenía ni pies ni cabeza. Rogaste para que la mañana pasara lo más rápido posible y pudieras comer tus rollos de canela en el receso.
Al fin luego de una mañana de no poder concentrarte en el las clases y no conseguir apuntes decentes de las mismas, llego la hora del receso. Tendrías que pedirle a Shino que te explicara las clases más luego. Estabas sentada en el patio de la escuela, debajo de un árbol enorme cuya sombra refrescaba el lugar y lo hacía perfecto para tomar una siesta. No podías evitarlo, seguías con sueño. Abriste los ojos cuando sentiste a alguien sentarte al lado de ti, creías que Shino y Kiba ya habían regresado de comprar la comida, pero te sorprendiste al ver al rubio de Naruto sentado junto a ti. Saco de un bolso negro un empaque de comida.
-Hola Hinata. Lo siento, ¿Te desperté?-Sonrió como si fuera un niño pequeño y pensaste que se miraba muy lindo.
-No, está bien.-Le dijiste mientras te acomodabas un poco para verle mejor.
Kiba y Shino venían caminando con dos bolsas llenas de comida. Las desparramaron por el suelo y pudiste ver varios dulces, chocolates y latas de gaseosas.
-Elige las que quieras Hinata.
Tomaste una lata de gaseosa y varios dulces. Kiba y Shino se sentaron en frente de ti.
-¡Wow! ¿Todo eso es para Hinata?-Naruto abrió los ojos sorprendido mientras señalaba los dulces en el piso.
-Anda de mal humor, esto es una ofrenda para tranquilizarla.-Kiba sonreía mientras tomaba una bolsa del montón.
-Yo también ando de mal humor-Dijo Naruto con un tono juguetón.
-Tú no eres lindo como Hinata- Respondió Kiba mientras le lanzaba una bolsita pequeña de caramelos. Sonreíste mientras pensabas que Kiba y Naruto tenían el mismo sentido del humor y que aunque se conocían hace poco se llevaban muy bien.
-Toma Hinata, esta es mi ofrenda.-Dijo Naruto mientras te entregaba un paquete de papas fritas.
-Tiene que ser algo dulce.-Indico Shino mientras tomaba un sorbo de gaseosa.
-Oh! Lo siento, no traje nada dulce. Para la próxima estaré preparado.
Te reíste, lo de las ofrendas comenzó como un juego entre Shino, Kiba y tú, con el pasar del tiempo se convirtió en una tradición, cuando alguno de los tres estuviera de mal humor o desanimado, los otros se encargarían de comprarle su comida favorita o en su defecto algo que se le pareciese. Por ejemplo, en el colegio no vendían rollos de canela, por lo tanto tus amigos solían comprarte cosas dulces que sabían que también te gustaban. Aunque hoy si tenías rollos de canela para comer, los que Sasuke te había dado en la mañana, los sacaste de la bolsa de papel y el primer mordisco se sintió como si estuvieras en el cielo.
-Incluso Sasuke te dio su desayuno, no puedo creer que todos supieran de las ofrendas menos yo.
Te sorprendió escuchar que ese era el desayuno de Sasuke, jamás lo hubieras aceptado de haber sabido eso antes, ahora te sentías mal por haberle quitado a Sasuke su comida. Tendrías que disculparte con él y comprarle algo en agradecimiento.
-Por cierto, ¿dónde está Sasuke?-Ver a Naruto sin compañía era algo muy extraño.
-Tienen una reunión los del consejo estudiantil y los profesores, están decidiendo los temas para la próxima feria estudiantil. Sakura también anda ahí.
La feria estudiantil era un evento que se realizaba una vez al año. A cada sección se les asignaba una materia y los alumnos tenían que desarrollar una exposición sobre un tema relacionado con esa materia. El día de la feria se exponía a padres de familias e invitados especiales. Era un día complicado para ti, por tu timidez. Pero con el pasar de los años se hacía más tolerable.
La campana sonó indicando el fin del receso. Los alumnos comenzaron a caminar en dirección a sus aulas de clases. Estabas contenta, el mal humor de la mañana ya había desaparecido por completo, la siguiente clase era educación física y tú podías aprovechar tu asma para seguir descansando.
Besitos! Besitos! Chao! Chao!
