•~ Capítulo 1 ~•

Vivir por la venganza


-¡Ma-mamá! ¡Papá...! N-no se vayan...-

Aquel pequeño niño susurraba con un dolor en su garganta, una imagen de lo más atroz era lo que sus pequeños ojos presenciaban. Dentro de un espacio oscuro su llanto no cesaba, no podía gritar, no podía salir de aquel lugar, pero las lágrimas caían sin terminar.

Esa, era una situación que podría resultar de lo más traumante para un niño de 7 años. Y al caer en un sueño profundo, aquella escena se repite una y otra vez, esperando hasta poder abrir los ojos... Y solo encontrarte con una realidad que es exactamente igual a la que se vive dentro de aquel sueño... Una interminable agonía que nunca nadie podrá detener...

Despertando con una sensación de dolor en el pecho, con los ojos irritados y los párpados pesados, la respiración agitada y entrecortada, y con un nudo en la garganta...

-Solo fue otra pesadilla- Susurró el castaño para sí mismo. Una ligera manta cubría la mitad de su cuerpo, y el cielo oscuro que se veía a través de la ventana indicaba que aún era demasiado temprano.

Para la mayoría ya era difícil conciliar el sueño, pero para Eren... Era repetir la misma pesadilla cada noche. Esa imagen de sus padres siendo devorados por aquellos... monstruos... era algo que había quedado grabado en su mente desde aquel día...

-¿De nuevo no puedes dormir?- En una esquina de aquel frío establecimiento, un par de ojos se podían distinguir de entre las sombras. Él reconocía su voz, la voz de la persona que robó su corazón unos años atrás.

El castaño agachó la cabeza en señal de vergüenza. El de cabellos azabaches se acercó hasta él solo para acariciar su mejilla y dejar un ligero beso en los labios del contrario. Un roce que demostraba cariño, una señal que decía que no estaba solo.

-¿Quieres salir un momento?- Preguntó el mayor de los dos. El chico asintió con un leve rubor en sus mejillas. Se levantó lentamente del suelo sintiendo un ligero dolor en su cuerpo, porque claro, nadie podía disfrutar de la comodidad de una cama, mucho menos, el calor de un hogar.

Ambos salieron de aquel lugar de forma sigilosa, intentando no despertar a los que se encontraban descansando. Caminaron hacia una zona más alejada del campamento. Porque fuera de esa base militar, ellos podían ser algo más que subordinado y capitán...

Se detuvieron en el mismo lugar de siempre, bajo un gran árbol cerca del lago, un lugar especial que solo ellos dos conocían. Sus manos se enlazaron fuertemente como si no quisieran que nada los soltase, se miraron fijamente como si solo existieran ellos dos, esmeralda y azul se conectaron creando la mezcla de colores perfecta en aquel entorno.

-Sabes bien que en unas horas más será la siguiente expedición- Habló el pelinegro en un tono suave. El castaño bajó la mirada, eso solo significaba una cosa, no volverían a ver aquel lugar. No regresarían.

-Entonces...- Susurró el castaño para luego abalanzarse hacia él en un abrazó. -Hagámoslo hasta que la mañana llegue- Fueron las únicas palabras que bastaron para que ambos se fundieran en un beso más apasionado.

El menor enredó sus manos en el cuello del azabache y éste lo tomó de la cintura en busca de más contacto. El mayor comenzó a introducir sus manos bajo la camisa del contrario acariciando cada parte de su abdomen para luego dejar ligeros besos sobre éste. El castaño soltó ligeros suspiros mientras el pelinegro bajaba sus caricias a la parte baja de sus caderas, desabrochando el cinto del menor y comenzando a bajar los pantalones del castaño hasta las rodillas.

Llegó hasta su miembro y comenzó a acariciar por sobre la tela. Comenzó a repartir ligeros besos en su cuello mientras el chico se estremecía bajo suyo.

-Levi- Llamó su nombre -No seas suave- Eso fue todo para que el pelinegro le diera la vuelta y lo empujara contra el árbol. Desabrochó sus propios pantalones liberando su miembro ya erecto. Tomó al castaño de la cadera y comenzó a abrirse paso por la entrada del menor. Un agudo gemido se escuchó escapar de los labios del chico y él mismo comenzó a moverse para introducir más el miembro del contrario.

El azabache comenzó a moverse, ambos gemían por la excitación que se provocaban mutuamente. Sus cuerpos encajaban entre sí, como si estuvieran hechos para estar con él otro.

Al llegar la mañana ellos descansaban bajo la sombra del árbol mientras observaban al sol salir e iluminándose a través del lago. Sabían perfectamente que no volverían a ese lugar, porque debían continuar. Como soldados era su deber buscar sobrevivientes, y encontrar una manera de acabar con la peste Zombie. Muchos no sobrevivían al ser mordidos o devorados, por eso ellos solían entregarse mutuamente antes de que no pudiesen hacerlo más.

Era frustrante, no poder tener una relación normal sin miedo de perder al otro en cualquier momento, sin tener que huir en cada momento del día. Por eso, momentos como estos eran los más preciados para ambos.

El pelinegro acariciaba las suaves hebras castañas del chico. Notó esas ligeras capas oscuras bajo sus ojos, sabía que él no dormía, desde que lo conoció siempre fue así. Se preguntaba cómo es que alguien tan bello tenía que sufrir todo este pesar que le entregaba el mundo. No se lo merecía.

Un suave suspiro se escuchó salir de sus labios.

-Tenemos que irnos ya ¿cierto?- Preguntó Eren. El mayor solo asintió. Entendía al muchacho, él tampoco quería que ese momento terminara, pero debían irse. El joven comenzó a levantarse del suelo mientras hacía una pequeña mueca de incomodidad en su rostro.

-¿Tu cuerpo está bien?- El castaño se sonrojó ante la pregunta de su capitán y sólo asintió por lo bajo. Ya se había acostumbrado al dolor posterior del acto, pero igual seguía siendo bastante incómodo.

Algunas veces, Eren se sorprendía a sí mismo por actuar de esa forma tan melosa con su capitán. Pero eso hacía sentir a su corazón satisfecho. Era un secreto que ambos compartían. Porque se suponía que el amor ya no existía en esta vida.

Incluso el castaño se preguntaba cómo era que se enamoró del pelinegro. Cuando creyó que en su corazón ya no existía otro sentimiento más que la ira y la venganza. Pero entonces él había aparecido en su vida.

Cuando lo salvó de los zombies y él era tan solo un mocoso puberto de 12 años. Culpaba a sus revoltosas hormonas por alocarse cada que veía al hombre matar a los monstruos con una gran satisfacción en su rostro.

Nunca creería que el destino lo llevaría de vuelta a él. Llegó a la militarizada a sus 15 años y él mismo se ofreció a unirse como soldado, aún sabiendo que era un trabajo suicida. Todos decían que aquellos que exploraban el mundo solo iban para buscar su propia muerte. Pero... ¿Quién diría que se volvería a encontrar con esa persona? Y más aún, que él volvería como su capitán.

Una gran sorpresa para el castaño cuando fue el hombre mismo quien le había confesado sus sentimientos. Aquella tarde que jamás olvidaría, cuando estuvo a punto de morir por salvarlo a él, a su capitán. Porque estaban acorralados, y él no tuvo más remedio que empujarlo al ver que estaba a punto de ser mordido. Ambos habían caído por una montaña, y cuando el castaño se encontraba gravemente herido fue que el mayor se le confesó, y lo besó ahí mismo antes de que su conciencia cayera rendida y se desmayara. Aunque debió saber que el chico no moriría tan fácil.

No sin antes cumplir lo que había jurado destruir...

Llegaron al campamento donde los soldados ya comenzaban a prepararse para partir. Ahí fue donde se separaron, porque esta vez ellos tomarían caminos distintos, y se volverían a encontrar en el campamento sur. Era un viaje largo de 3 días, en donde harían todo lo posible por sobrevivir.

Se dieron un último abrazo antes de separarse. Un 'no mueras' susurró Levi lo suficientemente bajo para que el castaño no escuchara. Aunque su rostro no mostraba expresiones, por dentro él estaba muy preocupado por el chico que tenía en frente. Sabía perfectamente que Eren siempre se dejaba llevar por sus emociones y que eso muchas veces lo metía en problemas. Y esta vez, él no estaría ahí para protegerlo.

-¡Eren! ¡Tenemos que irnos!- Gritó una chica pelinegra desde una de las camionetas. Levi se acercó hasta ella junto con Eren. El chico subió a la camioneta dando una fugaz mirada a su capitán.

-Hermana, te confío a Eren, no dejes que nada le pase- Fueron las palabras que dejó a la chica. Sabía que ella era fuerte y que daría incluso su propia vida por el castaño.


Mientras la camioneta avanzaba su camino, Eren pensaba en todo el trayecto que lo había llevado hasta ahí. La razón por la que se convirtió en soldado. Quería vengar la muerte de todas esas personas que fueron víctimas de aquellos monstruos. Su única meta... Matar hasta el último de los Zombies.

No quería que nadie más fuera víctima de ellos. No quería que esos niños inocentes tuvieran que vivir lo mismo que él vio cuando era tan solo un pequeño de 7 años.

Ese fatídico día en el que todo comenzó él lo había visto todo. Sus padres, su única familia, vio cómo eran consumidos poco a poco por aquellos despreciables monstruos. Mientras él lloraba en silencio dentro de aquel espacio cerrado, con miedo de hacer ruido, que lo encontraran, y terminar igual que sus padres.

Incluso al cerrar los ojos, esa imagen seguía grabada en su mente. La explosión, el desastre, el llanto de una madre. Al correr sabía perfectamente que no tenía a dónde huir. Esos brazos que sujetaban fuertemente de su pequeño cuerpo, la mirada de su padre que intentaba decirle que todo estaría bien. El momento exacto cuando lo abandonó en aquel callejón dentro de un contenedor de basura. Las últimas palabras que éste le dedicó.

-Tienes que sobrevivir. Eren, solo tú puedes acabar con todo esto- En aquel momento él no entendía nada de lo que esas palabras significaban, o significarían. Lo único que quería era aferrarse más a su pecho y no soltarlo jamás, pero él lo dejó ahí, solo...

Mientras el pequeño observaba todo desde un agujero. Recordó la horrible sensación de agonía al ver a la mujer que le dio la vida ser arrebatada lentamente de esta. Como su rostro giró a su dirección antes de caer al suelo, mostrándole una última sonrisa con los ojos llenos de lágrimas, ellos se acercaron y fue cuando comenzaron a devorarla sin dejar nada más que un cadáver.

Cuando lo encontraron días después en aquel lugar pútrido, ya no había ni una pizca de emociones en su rostro. El shock había quedado en su mente paralizando todos sus sentidos.

Y aunque lo primero que pensaba era en morir, las palabras de su padre llegaban en todo momento. Como una maldición, como una tortura. Porque un loco había creado un tonto virus era que todo se iba al caño. Porque ese hombre había destruido la vida de muchas personas.

Por eso juró mantenerse con vida. Para vengar la muerte de sus padres. Para hacer pagar al maldito que había comenzado todo esto. Quería asesinarlo. Porque sabía que él seguía con vida. Porque habían atrapado al tipo incorrecto cuando el verdadero maniático había escapado. Él quería destruirlo.

Matar... A su propio hermano...

-Zeke Jaeger-


~Otra cabeza agachada,

el niño es arrebatado lentamente,

y la violencia causó tal silencio.

¿A quién estamos creyendo equivocadamente?~


¡Hola!

Es mi primera vez escribiendo en esta plataforma y me sentí emocionada por publicar esta historia nun

'Zombie' es una historia que anteriormente escribí como One-Shot en Amino, basada en una canción con el mismo nombre, pero ya que no me gustó mucho decidí convertirlo en una historia, con una trama algo más desarrollada.

Siendo honesta, no sé nada de zombies y tampoco soy de ver ese tipo de series, así que daré mi mejor intento para que la historia no quede tan cliché y sea del agrado de ustedes ':D

En cuanto a los capítulos, tengo pensados unos 10, puede que algunos sean largos u otros más cortos. Y en la actualización si les pediré muuuucha paciencia, ya que no soy de actualizar rápido. Quienes me conocen de Wattpad saben que puedo dejar tumbada una historia hasta por medio año ':D

También cabe aclarar que aquí subiré las correcciones que se me pasaron en wattpad, así que puede que llegue a agregar o quitar algunas cosas, pero prometo que serán muy mínimas C:

Bueno, sin mucho que agregar... Espero que esta historia sea de su agrado y puedan seguirla conmigo hasta el final :3

By~ F.F