capítulo once: sorpresas.

Había pasado dos semanas enteras desde que Jared fue encontrado, y en ese tiempo Harry y Draco se habían acercado aún más. Ahora además de ser compañeros de bebidas y de sexo, eran amigos. Se contaban algunas cosas y solían desahogarse demasiado sobre sus trabajos o cosas no relacionadas a ellos.

Para Fred Weasley era realmente cómico verlos bromear los viernes en el bar, quien los había visto en sus días de instituto pelear e insultarse todo los días. Pero más le sorprendía la sonrisa abierta y la actitud relajada de quien antes había sido su cuñado.

Habia visto a su hermana con Harry y jamás había visto al moreno actuar tan natural como actuaba con ese rubio.

Él como hermano y espectador, había aceptado que la relación de su hermana no iba a ninguna parte, y es que él tenía su sangre. La conocía mejor que a nadie, sabía cómo era y por que hacia lo que hacía. Y ella jamás se habría quedado con Harry, por lo menos no como Harry quería.

Ginny era un espíritu libre, indomable. Quería a Harry pero no lo amaba, no de esa manera tan apasionante de renunciar a todo por ellos, no tanta magnitud. Trataba a Harry como un chico más en su larga lista de pendientes. No estaba diciendo que Ginny no quería a Harry, sino que el moreno no era su prioridad.

Harry tampoco fue feliz con su hermana. Podía verlo, por que jamás había actuado con Ginny como lo hacía con Malfoy. Y no podía estar enojado, no con Harry que siempre había sido bueno y cortés con su hermana y si quería dejarla, él podía hacerlo. Después de todo los sentimientos son imposibles de combatir.

Lo importante era que ambos fueran felices tomarán el camino que tomarán, incluso si eso significaba separarse y pasar las navidades incómodas.

Pero sabía que ambos sabrían sobrellevarlo.

Pensando en relaciones se dio cuenta que él era el único de sus hermanos que no llevaba una relación, y no es que le preocupara.

Hermione salía con su hermano menor, Ronald y estaban prácticamente comprometidos, se amaban y eran adorables a la vista de su madre. Luego estaban sus tres hermanos mayores; Charlie que salía con una colega del trabajo, Jessica si no se equivocaba. Luego estaba Bill, que estaba casado con Fleur y tenían una hija, la dulce Victorie, su linda sobrina de dos años. E incluso Percy vivía un feliz romance con Angelina, su ex novia. Y luego estaba su gemelo, George con su naturaleza coqueta, que vivía relaciones abiertas.

Y ahí estaba él, sólo y soltero.

Sus días eran completamente aburridos, trabajaba de lunes a lunes, iba a la casa de sus padres los domingos, aveces se encontraba con sus amigos, pero siempre que regresaba a casa, sólo estaba él, y no es que le molestará, pero aveces desearía que alguien lo esperará en su casa luego de un largo día.

Por que parecía que estuviese estancado en la misma rutina, se sentia tan monótono.

Ese sábado no tenía muchas ganas de conversar con nadie, sólo atendía y cobraba al paso, con la música resonando entre las paredes del lugar, y el bullicio de las personas fue raro para él prestarle atención a alguien, sin embargo era imposible apartar la mirada de aquella chica..

El cabello rubio caído en una trenza llena de flores y mariposas de plástico hacían juego con su brillante vestido amarillo. La extraña dama se sentó al borde de la barra, con una sonrisa tierna mientras veía los alrededores con gran curiosidad.

ᅳ¿te puedo servir algo? ᅳpreguntó.

ᅳun jugo por favor.

Alguien a un costado se rió pero él estaba sorprendido ¿qué clase de persona entra a un bar a pedir jugo? Bueno, él no iba ser grosero así que sin mas, preparó un exprimido de naranja y con un vaso de cóctel le sirvió. La chica lo miro y se lo agradeció con una sonrisa, pero él no podía parar de mirarla.

Siguió con su trabajo atendiendo bebidas de ida y vuelta, aún sin despegar su atención de la chica que aún miraba con gran curiosidad los alrededores.

George se sumó a la barra poco después y empezó a servir tragos, dejándolo tomar un poco de aire. Los sábados siempre eran así, muchos clientes, poco tiempo.

Cuando volteó a ver a la chica rubia, ella guardo su teléfono, aún bebía despacio de su vaso de jugo, mientras que la gente la miraba de manera extraña, casi con burla.

ᅳoye, linda ¿no quieres un trago de verdad? ᅳFred escucho una voz masculina cuando se acercó cerca de donde estaba la rubia, fijándose quien era el que estaba intentando coquetear con esa dulce chica, dándose cuenta que era nada más que Cormac McLaggen, y se sintió mal. Tal vez por el hecho de que ella era muy dulce y no queria dejarla con un cretino como él, o por que estaba seguro que ella se iría con él, como todas las mujeres en la lista de Cormac.

ᅳno gracias. Estoy bien.

La respuesta no sólo le sorprendió a él.

ᅳoye, linda ¿por qué mejor no me ves bien?

La linda rubia alzó la mirada imperturbable hacia los ojos de Cormac y con una sonrisa suave contesto: ᅳno gracias. Estoy esperando a alguien.

ᅳvamos, estoy seguro que no se molestará si tomas algo y me acompañas.

ᅳno.

Fred y algunos otros clientes que estaban cerca de ellos, estaban apunto de reírse del constante rechazo de la chica al mujeriego número uno del lugar, pero entonces un hombre robusto se interpuso entre ellos, apartando la mano del hombre de la muñeca de la rubia.

ᅳdijo que no, ¿no la escuchas a caso?

ᅳoh, Greg ᅳescucho que dijo la chica con una voz cantaría antes de sonreirle, y Cormac rápidamente retrocedió.

ᅳno le acerques tus asquerosas manos, idiota.

ᅳvamos, vamos ᅳdijo la chica mientras tomaba la mano del hombre y dejaba que Mclaggen se marchará primero, Greg no quito la vista del castaño hasta que esté se perdió entre la genteᅳ muchas gracias por el jugo, Fredᅳdijo despidiendose, dejando el dinero a un lado su vaso vacío con una cantidad enorme de propina, antes de arrastrar al hombre grande a su lado y marcharse.

Él en cambio no pudo evitar seguirla con la mirada hasta que salió por la puerta recordando su suave voz y su cálida sonrisa, tardó un poco en reaccionar luego de eso.

Lo había llamado por su nombre.


Luna admitía que era divertido pasar los sábados por la noche con sus amigos, era divertido verlos a todos reunidos pues desde que se conocieron hasta el día de hoy, todos se atesoraban entre si, y aunque las bromas y los regaños eran parte del paquete amistoso, eso jamás la molesto.

Había llegado hace sólo unos minutos junto a Greg a la casa de Pansy, ella sólo buscaba motivos para reunirlos a todos en un mismo punto, y esa era la razón por la cual todos estaban recostado en el sofá. Vincent jugaba con su teléfono, bastante concentrado pues sin Daphne no tenía ánimos de nada, y Draco estaba recostado contra las piernas de Pansy mientras ella le trenzas el cabello.

Ni Theo, ni las hermanas Greengrass, ni Milliecient habían llegado aún, y fue por esa razón que todos estaban mirando al moreno sentado incomodo ante las miradas.

ᅳeres un completo idiota ᅳeso fue lo único que Draco le dijo a Blaise antes de que todos se quedarán en silencio.

Y es que alli, todos sabían lo que el moreno había hecho hace sólo una semana. Por que sí, tardó una semana para procesar lo que le había dicho Theo, y sólo dos días en arruinar la cita del castaño y aún así, no queria aceptar su realidad.

ᅳno encontré otra forma ¿qué querían que hiciera?

ᅳ¿no cagarla? ᅳdijo Pansy.

ᅳ¿no joderla todo?

ᅳ¿no arruinar la cita de tu mejor amigo? ᅳapenas Draco dijo eso, Pansy lo miró con una ceja elevada ᅳno me mires así, Pans. Me escogiste las peores citas, un interesado, un niño, un llorón que no supera a su ex y un hormonado.

ᅳdejando de lado las malas citas de Dray, Blaise ᅳla voz de Pansy sono fría cargada de total enojo ᅳ¿cómo mierdas vas y le haces eso a Theo, de entre todas las personas? Jamás había ido a una cita y sabes lo nervioso que se pone cuando habla con las mujeres ¿cómo lo arruinas así?

ᅳes que ¿cómo quieren que actúe si el chico que me gusta me dice que saldrá a una cita con alguien? No pude controlarme.

ᅳtu puedes cogerte a cualquier castaño pero ¿Theo no puede ir a una cita? ᅳla pregunta salió de los labios de Vincent, quien lo miraba serio.

Blaise bajo la cabeza avergonzado. Iba a decir que no, pero se dio cuenta de que era cierto. Theo no salía con nadie, nunca se había enamorado de nadie o se había interesado en nadie en sus 28 años. Ya era un adulto responsable. Podía hacer lo que quisiera. Pero saberlo era una cosa, ya aceptarlo era otra.

ᅳcreo que deberías decirle ᅳ la voz de Luna hizo que todos en la habitación se callaran ᅳ dicelo. Lo peor que puede hacer es rechazarte.

Blaise se encogió en su lugar, ocultando su rostro entre sus manos, y Pansy decidió dejar el tema y colocó música.

ᅳesta bien, dejemos esa conversación para más tarde. Luna, cariño, ayúdame a poner los bocadillos en la mesa, Vincent, Greg las cervezas, Blaise barre el piso o algo, y Dray, ven y trae los juegos de mesa. Estoy aburrida.

Y mientras decía eso, Pansy se fue de la sala junto a la rubia y ambos hombres, pues siempre eran caritatitavos si se trataba de cerveza. En cambio Blaise aun seguía intentando ocultarse entre sus manos, avergonzado.

ᅳ¿estas bien?

ᅳno quiero cederlo a nadie, incluso aunque se que está mal... pero lo he amado por más de una década y...

Su voz se apagó al escuchar la puerta abrirse, y Draco miró hacia atrás, observado como entraban las hermanas Greengrass y el castaño del que antes hablaban, muy animados. Theo sonrio al verlos, aunque su sonrisa titubeo al ver a Blaise aún así lo saludo.

ᅳ¿y Pans? ᅳfue su pregunta, haciendo que el rubio apuntará hacia la cocina, donde dabia aún estaban sus amigos.

Cuando Theo se fue junto a ambas rubias, Draco se volteó a ver Blaise y lo golpeó en la cabeza suavemente: ᅳ si no quieres perderlo, es mejor que vayas a por él.

Draco no salía dar concejos amorosos pues había perdido toda fe en el amor, fue fácil para todos en el grupo ya no pedirle ayuda, o eso querían fingir, por que ver a Draco actuando frío con sus emociones era como verlo incompleto, así que escucharlo apoyando una relación era bastante raro.

Lo que ocurrió después, fue cosa de ellos.


ᅳsi no quieres perderlo, es mejor que vayas a por él.

Eso fue lo que dijo Draco antes de marcharse ante el llamado de Pansy. Y él lo consideró.

Y luego de reconsidero. No. No podía decirle que estaba enamorado de él desde sus 15 años. No podía decirle que se había estado acostando con todos esos hombres sólo por que tenían cierto parecido a él y que mientras tenía orgasmos pensaba en él. No podía decirle eso.

Salió a la azotea dejando a los demás en la cocina, y se quedó pensando en miles de situaciones todo girando alrededor de la imagen del castaño en su cabeza.

Jamás había cruzado por su cabeza decirlo, por lo menos no en voz alta. Además ¿cómo se supone que se lo diría? "Oye, Theo, me he masturbado contigo los últimos diez años" sonaba enfermo. Imaginate si un chico a quien crees un gran amigo, se acercará a ti y te dijera "lo siento, nunca te vi como un amigo. De hecho he querido chupar tu pene desde que éramos adolescentes y enterrar mi pene en tu jodido trasero" diablos, sonaba horrible.

ᅳ Blaise ᅳ la voz del castaño sono detrás de su espalda, y él sintió todo su cuerpo estremercerse ¡jodidas mierdas, no estaba preparado aún! Estaba apunto de saltar del balcón pero la mano de Theo en su hombro lo obligó a quedarse quietoᅳescucha, te perdono haber arruinado mi cita, así que deja de autocompadecerte y ven a ayudar a los chicos, es una celebración para Pans, quiere a su amigo allí.

¡y lo había perdonado así sin mas! De habia enamorado de un puto angel. ᅳte estado enamorado de ti desde que éramos adolescentes ᅳsolto de repente, sintiendo el pánico recorrer por cada célula de su ser.

ᅳlo sé. Tu madre me lo dijo. ᅳcontestó sin mas, mientras apoyaba su espalda al barandal ᅳy no entiendo por que.

ᅳyo sólo... ni yo puedo explicarlo. ᅳno podía no sorprenderse, su madre siempre había sido así.

El silencio se prolongó por un largo rato, se escuchaban risas y gritos desde la cocina, y la lejana música que sonaba. Sin embargo todo lo que el podía oir era su corazón acelerarse y la respiración de Theo.

ᅳno siento atracción por ti.

ᅳlo sé. ᅳlo sabía mejor que nadie.

ᅳte he visto como un amigo desde que te conozco y no he tenido en toda mi vida ningún interés amoroso por nadie.

ᅳlo sé. ᅳtambien lo sabía.

ᅳ¿no crees que es mejor avanzar? ᅳvolteó a verlo viendo la expresión sería de Theo, sus ojos fijos en algún punto del lugar, con el ceño fruncido, expresando confusión.

ᅳsolo tengo ojos para ti, me he acostado con muchas personas pero sólo en ti puedo pensar.

ᅳlo siento.

ᅳ¿por qué? ᅳpregunto está vez el confundido.

ᅳ por no poder enamorarme de ti.

ᅳno creo que eso merezca siquiera una disculpa.

Ambos rieron suavemente, por que ambos eran un desastre, sinceramente siempre habían sido así, y era difícil para él controlarse cuando lo tenía tan cerca.

ᅳlo siento.

ᅳya te disculpe ᅳbromeó esta vez Theo, mirando a los ojos.

ᅳeres un jodido ángel.

Y Theo volvió a reír. La música y la risas se detuvieron antes de que alguno se diera cuenta, pero ninguno de los dos se percató hasta que escucharon el grito de Draco proveniente de la cocina:ᅳ¿ya arreglaron sus problemas o les hecho agua?

Y Theo rió y aún que Blaise quedó encantado con esa risa, quiso tirarle una tetera a Draco por quitarle su momento con el castaño.

ᅳvamos, antes de que se le ocurra de verdad mojarnos con una manguera.

Ambos jovenes entraron y empezó lo que Pansy le gustaba llamar "reunión" con música, videojuegos y apuestas, como cuando todos eran adolescentes.

La velada continuo sin inconvenientes ni preguntas o charlas incómodas. Daphne, Astoria, Greg y Vincent competían por quien aguantaba más tomando, pese a que Vincent ya estaba borracho y Daphne apenas y si podía seguir tomando, Theo bromeaba con Pansy mientras ella y Luna jugaban al uno, con la rubia ganando y Draco molestaba a Blaise.

Fue agradable ver a todos jugando y divirtiéndose, por que al ser adultos con diferentes trabajos y horarios no siempre podían reunirse todos, como ahora que aún faltaban Milliecient y Lavander, pero aun eran los mismos jóvenes de hace diez años, con algunas diferencias.

Cuando la canción weak de AJR comenzó a sonar, Draco rápidamente se tiró por su teléfono y contesto.

ᅳ¡hey! Sevi ᅳla voz de Draco sonó cargada de cariño al contestar la llamada, y todos lo miramos sabiendo quien estaba del otro lado de la linea, por lo que bajamos el volumen de la música ᅳ¿qué? No lo sabía.. si, ¿mañana? De acuerdo... si ya lo sé. No. No. De acuerdo, nos vemos a las ocho.

Luego de colgar la llamada Draco sonrio, y los miró a todos los que estaban aún en sus cinco sentidos, ya que tanto como Daphne y Vincent estaban roncando en el suelo, abrazando a un peluche de gatito.

ᅳmi padrino tiene pareja ᅳla noticia sorprendió a todos menos a Luna, quien seguía concentrada comiendo su papas fritas, Pansy intercambio billetes com Blaise ᅳy mañana lo conoceré ¿creen que deba actuar lindo y amable o amenazante y caprichoso?

Oh, pobre del amante de su padrino, si su padre era sobreprotector con el abogado, imagínense su ahijado.


Eran las siete treinta de la mañana y Draco ya estaba en la cafetería donde había acordado encontrarse con su padrino.

Al parecer su padre, que aunque era un hombre bastante intimidante, era muy sobreprotector con él y con Severus, quien había sido su compañero del Instituto cuando eran jóvenes. No conocía del todo la historia de como Severus había conocido a su actual pareja pero su padre tenía una clara desaprobación por él, por lo que cuando Severus le había dicho que su padre estaba dándole la ley del hielo por su nuevo amante, Draco casi se preocupa y ríe al mismo tiempo.

Su padre trataba a Severus como su hermano menor, por lo que su comportamiento de por sí ya era bastante natural.

ᅳbuenos días, Draco ᅳ la voz fría e indiferente de su padrino sono detrás de su espalda haciendo que su cuerpo volteara levemente.

ᅳoh, Sev buenos días.

El hombre se sentó frente suyo, ya que la mesa era cuadrada y estaban en un cubículo. Portaba una camisa blanca y pantalones negros, sin corbata y con el cabello ligeramente más largo que de costumbre.

ᅳ¿hace mucho que llegaste de París?

ᅳno mucho, estuve ocupado.

ᅳsi no me llamaste de seguro que si ᅳsonrio inocentemente y su padrino resoplo divertido entendiendo el juego.

ᅳno me averguences.

ᅳ¿cuando he hecho algo que te avergonzara, mi querido Sev? ᅳ Draco no podía ocultar su diversión, sería interesante conocer a la pareja de este hombre ᅳpor cierto ¿cómo es él?

ᅳ un idiota.

ᅳexcelente.

ᅳgracias por lo que me toca, amor ᅳ una voz rasposa sonó detrás de su espalda y cuando volteó se encontró con dos miradas, una alegre de parte de un hombre de cabellera despeinada y barba y del otro una mirada esmeralda que conocía bien, que expresaban total shock.

ᅳoh...